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Full text of "La Gazeta de Guatemala"

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EX  LIBRIS 


c  w. 
elmeÑhÓrst 


^^afV^-.W-    '■ 


^   SE  PROHIBE 

fiiyrayar  y/o  marginar  este  lihto, 

om  caso  dr-vc', •.;.!'>  ■^;^^--ivodo. 


A-M 


>-#*«?ri 


Digitized  by  the  Internet  Archive 

in  2010  with  funding  from 
Universidad  Francisco  IVIarroquín 


http://www.archive.org/details/lagazetadguateOObeteguat 


\   1 


.      GAZETA  DE  GUATEMALA 


■é)^ 


TOMO  VIL 


mi::.T^- 


Tfesde  Tj,  Je  Enero  de   j8->3. 
basta  g.  át  tmrt  4t  a»»4. 


Por  D.  Ignacio  Betcta, 


.     ...u. « 


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JiY  cnayí 


072310  »^ 


aí/BSBLíOTECA\Oi 
^.i    LMDW!GVOM      g 


>ÍKAL^- 


^9lí^-^ÍÍ 


í. a  11.9 


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I 


"«^s: 


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I  y.  £^1...^,  índice  del 

^^Agricultura  v   Artes. 

Codsicuccioa  de  tiogcs,  ó  silos  ,  y 
medios  de  ccosei^ai  los  gianos.  p. 
I.  y  313. 

Natícias  de  langosta,  y  estado  de 
las  síembias.  6.  á  8-  31  73  87  y 
88.  96  84^  y  43  3 '8  359-  349* 
380.3383  390  4f>5'  4'4   444' 

Cosecbi  Ue  A&ü,  y  sus  piecios. 

43  í. 

i^puatamientos  estadísticos  del  Br. 
T^Icamábida  sobie  la  agticultuta, 
ioduitfia  y  comercio  de  éiie  leyno. 
393    301.  330.   337.  337.  T   sig. 

Pfogiesos  de  ia  agsicuUuta  en 
Tiugillo.  4<9, 

Repartimieoeo  de  tieiias  leftleo- 
gas.  9. 

Pao   de  patatas,  10. 

Cultivo  y  beneficio  de  la  Tuea  dul 
cey  y  sus  ventajas  sobxe  la  ágii».  17 
á  19. 

Caita  sobre  li  ccnstruccton  de 
Pósitos.   Paí  el  Lie.  Zorrilla  SS' 

Pcopsgacioo  ds  vaiias  pláatas 
exóticas.   39   y  46* 

Método  de  cuitivat  la  yeiva  de 
Guinea.   4$. 

Aotigu  j  y  ptesente  estado  de  los 
Cacaos  en  Jas  costas  del  Sui.  $4  á 
56. 

Sobre  la  tasa  de  comestibles.  68. 

AbuDdasciade  ganados  en  lo  anti 
guOj  eo  el  valle  de  Guatemala  y  sus 
coctornos.  70. 

PcopagacÍQu  del  Añil  eo  Ahueva 
Esp2ña    79. 

ladfces  de  algunos  tomos  del  Se- 
manario de  agcicuituia.   15  y  to3« 

Premios  de  la  Scciedad  econcmica 
de  Msdrid.  S03  á  4. 

Cochioilla  silve&tie  de  Sto.  Do- 
mirgo,  317. 

Tegidcs   de  algcdcú.    s$i. 

Cátedras  de  ¡«grixultuca  y  eccco 
a:iia    civil    fundadas    en    Vallado- 


TOMO   VIL 

lid  efe  Cístíl/a.    373. 
Goma  eiastJCi,  ó  aibol  del  ule  339 
Memoiia  sfbre  la  jilea  de  huesos, 
y  sus  uses.  34  í  y  4í(. 

Comercio  y  Eooncmh. 

E  tridas  7  salidas  de  bsrcos  ca 
los  puejíos  de  éite  reyso,  y  netas 
de  sus  caigameatos,  Pig  6  34  31. 
6$  y  64.  95.  ao4,  acá.  3;8  336. 
47.344.  260»  376.  Q91.  399  317, 
333  350  365.  39^  4^6  413  4*^. 
437   44?    4f3    ^61,   y  4ÍÍJ. 

Exportaciones  de    T¿ugiilo  ea 
todo  el  £fio  úitimo.  358. 

Apuntamientos  del  Bt.  Talcamti- 
bida  sobie  el  comercio  &c^  de  éste 
ley 00,  393.  y  siguientes  á  330. 

Estado  de  los  f  tuto:  y  metsles  de 
ladias  introducidos  en  Cád.'z  despu* 
es  de  U  paz  364, 

fjabilítacicnss  de pueriot.  Del  Feí« 
lól.    13.  De  la  nueva  Bicceloua  14 

D^\  Maczanilio,  U  Goleta  y  Z2a- 
tacoa  de  la  isla  de  Cuba.  478* 

De  Sonsonate  y  el  Reakja  p«ra 
el  comercio  diredo  con  España  484, 

Puerto  nuevo  eo  lugar  de  la  Coa* 
cbagua  30. 

Naufragio  34. 

Carta  del  Impaiclal  y  buen  pt« 
triota  sobie  el  comercio  de  giaoos 
36  á  38. 

Precios  del  afiil.  33  398. 

S(  bre  est£blecimiento  de  una  com- 
pañía de  sentiros  en  «^ste  rey  no.  Por 
D.  Juan  Bautista  Irisarry.  89,  313 
331    haita  334, 

Reducción  de  les  zurroces  de  añil 

97- 

Balarza  del  cot»etcío  de  Vera 
Ctuz  eo  el  sño  de  8c3,iOfV3G9. 

Ccmetcio  de  Negros  eo  la  Hava- 
na  3cj.     . 

Estado  de  los  dei ce  hcs  Rtalc s  co^ 


hnños  y  debidos  cobra?  en  It  ad 
mmístrícion  general  de  U  Hivaoa 
CD  el  (fi)  de  ¿02,  aao. 

Real  Ce<?ula  de  16^7.  scbíe  el 
'Comcííio  del  Í5ur  de  ésie  leytio.  239 

Oua  da  699  sobie  construcción 
de  ecnbizcectoQes  en  ios  mismos  pu- 
ertos. 350. 

ifíaUnza  de  Comercio  ,  y  regla- 
mentos indu&tsiales.  De  ia  gazeta  de 
Biycna.  aói  á  266. 

Escaelas  de  Comercio,  id.  apa  y 

Real  Cédula  de  1627.  sobre  loa 
puertos  de  Caballos  y  Sto.  Tomas 
de  Castilia.  290* 

Expousciones  dir^fías  de  Indias 
par3  el  fxtraogero.   $!$• 

Cnttas  del  Impasci&l  y  buen  pa- 

"triüti  scbte   tegidos  de  aigcdoo,  y 

Oíros  puDtos  de  Ecooomia  política, 

33?»  377»  39'* 

id.  iobre  los  deberes  de  las  co- 
loDÍas  eco  su  Metrópoli.   450.  455. 

Critica  y  Literatura. 

Exaor^eoes  de  filcscfia  eo  el  cole- 
gio de  León ,  teoidos  por  lodios. 

Variedades  literarias-  14  á  i^. 

Kicuela  de  primeras  letras  «o  S. 
Vicente,    rp. 

Tirjñ  teológica  de  D  Francisco  de 
üiíutsa.  30. 

Del  estado  de  la  educacioa  ea 
Yucatán.  36  Á  38. 

Últimos  sentimieotos  de  UD  padie 
de  familias.  49  á  53. 

Sobre  el  orígéa  del  m&l  vetéreo. 
$7  á  61. 

Auio^z  de  la  fí!oscfía  en  Guate* 
mala  é^  á  68. 

Disputas  é  colssticas.  76. 

IVIcdeio  de  critica.  77  á  79, 

Obras  soQ  atnores.  84  ^^,  y  102* 


Soü  tres  di?eras  cifrtas  sobre  ciitíct 
de  ca^umb^es. 

Jfufticia  seca  Sobre  las  madre 
que  criao  á  ¡>m  hi¡os,  y  I25  que  gq  io 
hacen  sia  ju^ta  causa.  98   á  100. 

A  la  mala  costumbre  ccitarla  iiat 
pierna.  206. 

Coatra  los  celibatos.  a<8.      ^^ 

Couclu^ion  dti  tratado  sobre  Or^ 
togeafíá.  «37  y  249. 

De  los  ludios.  Ff  agmeuto  de  ua 
informe  del  limo.  Sr.   Mooroy.  239. 

£f  rores  en  el  Derecbo  civil.  Poi 
el  Dr  Abril   249  y   2H* 

Nuevas  adiciones  al  tratado  de 
Ottogr^ífia.  253   a66  303.  <- 

Reparos  ctiticos  de  uo  Oaxaqoe- 
fio,  y  su  satisftfcioQ  pos  los  Editores* 
28;  á  spj. 

8cb;e  ios  Indios.  Por  El  6r.  TsíU 
camabida.   30 1^ 

Su  dfcfen:a  por  el  Indio  Llap.  3 1^» 

De  la  Limpieza.   311,  >^ 

Sobre   las  lenguas  de    Americi. 

3««»  y   3^9- 

La  Oítcgtzfia  de  Justo  Preciso 
JV  masoimenos.    330, 

Vicios  de  la  pionunciacion  ciio- 
Jla,  andaluza,  y  valeociaca.  343. 

Noticias,  ó  descripcioo  de  li  tita 
de  Nutkif  ó  de  M  zarredo,  po«  D. 
José  Míriaoo  Mczño.  3^»  y  con- 
fifiáa  ea  varios  numei os  ¿asta  el  fia 
del  tomo* 

El  Cimbanillo    38;.  y  sig. 

De  íes  Co^heí.  Por  el  Lie.  Zoitl* 
lia  407. 

Amor  á  los  libros.  412.     ,' ^ 

Apología  del  autor  de  U  tnétilO** 
tía  sobre  Yucatao,  y  por  el  bello 
seso  de  aquella  psovircia.  418. 

Esamenes  de  iatiDtdad  y  de  filo- 
sofía eo  é.ti  Universidad 479  y  438* 

Una  Criolla  iscogoitay  á  los  b.S. 
Ed!tot>;S    433  '\      '       ^ 

Ado  de  Leyes  de  D.  Juan  Saia- 


w'^-'': 


#li  eo  tstt  VülmúMfUtíian 
'fastelliooi  y  rcíRcxioDei  lobtt U  leo- 
gua  htitia.  459. 

£xAtnf  ees  de  Gecmetita  j  A}g9* 
hn  eo  eJ  Scminaiio  de  LeoD.  44 1. 

Sducaciet)  de  las  muge  tes.  4^9. 

PuncioD  lite II lia  en  el  Colegio 
jienioaiio.  462. 

Lo  que  dá  mas  faccoi  ti  siglo 
XVIH.  467. 

Coctttbucioa  pata  londcs  de  la 
Uc  iycisidad,  pie  movida  {^01  su  Rec 
toi  Dr.  D.  8itnec  D  de  Ceña»  469. 

Qúeaioo^ís  liteíaija»^  poi  T'tiiiaa 
4cKi^uo«^7i 

UiViñcionet f  descübrimUntot. 

Cuiacioo  de  las  a^fiziaSt  ^o 

£i  n0ti$ihp  4  bateo  pata  sumergir 
«e.  46. 

ijzjtictieocias  eco  el  GalTaai^oo* 
i^y  a  16,  #73, 

8cbie  el  mégneiismOf  if 
^   lostitutode  ios  ciegos  í6 
'    Foiiíicaciao  üc  la  biea  y  al^ul 
iirap  64. 

Vanas  ioveociooes  y  cipeiiipeo* 
los  fisicos  107  y  8 

QbHivtcioDes  fubte  el  layo.  ay. 

Modo  de  ciaiificaí  el  agua,  pcf  • 

Puentes  de  hieito.  «34 

Palma  de  4|ue  se  ÍAbticaa  cables^ 

Nuevas  iovencioces  eo  Fiaccla. 

Mixto  pata  piesetvaf  del  fjiegp 
las  mate  lias  combustibles.  873, 

Batciz  pata  la  loza  romiiUt  373. 
-     jNucvo  Teiegtafo,  3^9, 

Mtdicing» 

Epidemia  de  caieoturas  en  Cbl- 
jfuimula^  y  lef^zioces  acetca  de  tll^ 
poc  el    Dt.  Catratza.  Pág.  a. 

Rtmts&s  áéste  sejoo  del  fluido 
ir'cttno.  f» 


des  de  las  tieitas  calientes.  8. 

?  a  lias  leticias  scbít^  Yacuna^ 
II  á   13.  a3$.  975.   a8i. 

Questiones  medicas,  espedalmetH 
te  tobie  el  veoeco  de  la  viYCia.  a  a 

Descubtfmiecto  ¡mpoitante  paig 
las  atfixias.  30. 

Scbte  la  éigahá  6  iotillaf  llamada 
en  Mez'co  yerká  da  la  cunara  38. 

Del  oifgeu  tiei  maiTeoéieo»  57* 

Pla&tas  mediciutles  4e  Kicaí*^ 
gua.  7i« 

Szj(;etinentos  hecbps  eo  JLeoo  coa 
ai|;ttoos   cci^ttaYeaeiios.  73.  á  76» 

Medios  de  f^iesetfavie  da  eofeii 
fttdadea  to  las  Ulés,  79, 

Üpiaemia  de  iebte»  eo  Ciiida4 
Keal    81  i  84. 

Rtmedio  pata  l«s  iotsbiizesi  y  al 
gosaoo  solttatio»  a8« 

fd«  paca  el  CaibuDCo»  »tj» 

HtrmafrtéitMi^  iDÉoime  del  Citii4 
jaoo  oc  Camata  D.  ^iatcíso  Aspaa 
aiagosa  scbíe  uca  sopueaa  Htima^n 
ficdita,  ac9    y    377. 

Vil tiid  de  las  aguas  de  Tegnacaa 
de  las  guDadas  pata  cuiax  eá  anal 
(kU  piedra.  379  y  4^0» 

Bdbia  coostt  uccíoo  de  Siles.  Pág.  u 
Repaitimiento  giaiuito  áe  tiei tas 

lealeDgas.  9. 

tíabiiitaciooes  de  puertos.  T*  Om 

Bacdo  sobre  Juegos  ptchibidoa 
y  sus  penas.  41. 

id.  scbre  Ptocesiooes  y  peniteoi 
tes.  él. 

Real  oiden  scbíe  que  puedan  cc« 
mf  tciat  los  AcJmioistiadoiea  de  coi* 
leos  que  siivan  al  tacto  poi  ciento, 
y  ro  los  que  tecgso  suelde  fijo  63. 

Bando  sobre  te duccion  4^1  tima" 


^  í  6r>  de  los  su?  roces  de  * fíil  97* 
hM  cfdea  scfcre  generes  de  al- 
gcd&o  ,  de  23.  de  ScpíJembie  de 
804.,  2S4,  id.  de  »4.  de  Stfpnem» 
bíe  dü  79-  citada  en  l«  acrecioi  aóy. 
Re«.l  dec/ssstciia  scbte  la  misma 
Real  crdea.   tBi. 

ÜQ^lei  Cédulas  antiguas  scbre  el 

ccmcKcio  del  mu  áii  Stic  S39.  y  330 

Olías    id.     scbre  el  aatigua  co 

meicio  de  Hcrdíipaí»  374    y    290. 

Retí  Qtátú  H  bta  los  geoecos  que 

se  de^uclvto  por  invtodíb?e$,  ají. 

OtfS,  scbíe  decomisar  Ío  que  se 
tegi!>ue  eo  cabeza  de  eiti^argeros, 

«33- 

Otra»-"  liberUd  de  derechos  á  ia$ 
carnes  saladas   7  sebo.  »33 

OuBf  sobre  remáoente  de  sueldos 
de  ios  individuos  de  M&tina.  333, 

OtfS"-  que  no  se  pagine  avena  de 
130  pu«|to  á  otto  de  éste  teyriO  .S34. 
IrduUc  á  lo$   deseetcres.  940. 
id,   á  los   mihuies  casados  sin 
Real  licencia.    341. 

Real  orden  acbre  extraogetos  no 
habilitados  piij!|  el  comefcío  de  In 
díias.  299v     i    / 

Libertad  de  derechos  á  ^^  cera 
de  Ksp&fia.  299. 

Real  Cédula  sobre  plantíos    de 
vi^as  ín  Amerita.  306. 

Real  orden  stbte  m.átmoIes  y  jas-^ 
pe  .  333. 
^;  .      B^ndo  sobre  empadrados  de  ésta 
^5,  .capital   385. 

Real  ctdeo  sobre  tiatsmiento  á  los 
o    SS.Ofíciales  délas  Secretarias  de 

Estado  333, 
3-  L^beiti^d  de  ¿cícthos  á  los  cue» 

IOS  de  cafc;iiló,  340. 

Real    Decrcro  de  10.  de  Abril  de 
8r3.  scbíe  matíiaioDÍos.   30-, 

Declárase  icocerte  á  D.  T; tibio 
del  IVI^zo,  acuiado  del  asesinato  del 
Capitán  Geceral  de  Yucatán D.  Lu 
..  ,,  ^as  G&iviz.  443* 
"ife;!*,!  Segíss  accidsdss  por  1»  Real 
Audiencia  para  que  se  den  híbiHta- 
KUi^i  4  ks  icdios  de  los  fuL^ca  de 


sm  Comuoidgdes,  4^^ 

Reglamento  parala  ?CDta  y  a^4 
minhtiacion  del  aguaidieott  dt  ca^ 
ft^'  474-7  479 

Real  aprovacion  de  la  poblar 
cion  del  puerto  de  Sonsonate  6  Aca<* 
jutla.  484 

Noticias, 
Prompciooc»  y  a* censos.  Pag    5. 
95.  40.  64.  «04,  338   335  y  36  36^. 
275  318,3*6.  337,406.  437. 
Ptof  lúoo  de  Curólos.  446  y  46^9 
E.^ecciones  de  Alcaides  Oidinati-. 
o»,  i  6. 

R^z.o  de  las  cantidades  de  oto  j 
plata  acuñadas  eo  809  en  la  casa  de 
Moneda  de  Méjico    3». 

AouDcios.   3  a  48  304.  938.  37 S« 
9f »    3'<^»  Sr^  374  438  446  46a. 
B  tadhtica  de  I  giat^^rfa.   46.-^ 
Sus  fuerzas  de  tieirra  y  mif.  ro3 

Ti  mbk  res  de  tierra  eo  Tuiquia, 
y  en  r  tras  partes   84    á  86 

Nuevos  descubumi'^ntos  y  viáges 
en  ei  mas  del  Sur    86. 

Ca  tigo  de  hechiveros  en  el  Ia« 
dcstóiTj    99 

Precios  de  los  víveres  ti   variaa 
partes  del   fe)f  no.  9(    y  96. 
Eeccionesdel  Consulado,  «li. 
Kmpleo  de  def^osor  de  la   Raligi« 
oOy  fundado  en  Inglaterra.  317. 

,  listado  gene  tal  de  los  tiibiitaiíos 
de  é  te  rey  no.    343. 

Consumos  de  M^  x*co  en  1 778  3  $  a. 
Neutralidad  armada.  331. 
Plaza  de  teros,  arbitrio  pata  el 
Hospital.  366^ 

Eruccboes  del  volcan  do  Isalco. 
383, 

Estado  de  la  población  de  la  Re- 
pública fraacesa  por  departamentos» 

397 

Resumen  estadiaico  de  la  Gsaa 
Bfeta6a.  403, 

PstTíctísmo  de  un  buen  Curl  de 
N.    Eípafia.  423 

EkrrfoQ  deRrdor  y  Ccosiíiuios 
de  lí  üí^iversidsd    430 

£i  hombre  iocombu^tible»  43 4t 


Kum.  aSp  Tom.  VIL  .  Fol.  i 

i^a,¿        GAZETA  DE  GUATEMALA 

rtfSi  pgjr,  LUNES  XI.  DB  ENERO  de  1803. 

^^1       í      .'  j      I-  — —- "   '    "        '      ■"  ■'        ■■■; 

;  Medios  de  eonservdr  ¡os granos.  (N.  275.) 

Por  el  Superior  Gobierno  se  pasó  á  la  Real  Audiencia  en 
%6.  de  Agosro  una  representación  de  I05  Alcaldes  ordinarios  de 
Sacacecoluca,  remitida  coa  su  informe  por  el  Intendente  y  Corre-» 
gídur  interinos  de  b.  Salvador,  coosaltando  si  podrían  echar  ma-« 
Bo  de  los  fondos  de  comtanidades  para  construir  rroges  6  silos;  i 
fin  de  que  se  hiciese  en  el  asunto  una  declaratoria  general,  cxten-t 
$iva  á  las  demás  provincias  del  reyno.-H  En  su  vista,  y  de  lo  pedí- 
do  por  el  Sr.  Fiscal,  se  proveyó  por  el  expresado  supremo  triba-! 
oal  el  auto  figuientecon  fecha  de  15.  de  oftabre  ultimo: 

„  Vistos,  Concédese  á  los  Alcaldes  ordinarios  del  pueblo 
de  Saeatecoluca,  y  demás  que  lo  necesiten,  el  dinero  necesario 
del  fondo  de  comunidades  para  la  construcción  de  silos,  ó  gra-* 
ñeros,  precediendo  valúo  déla  obra,  y  llevando  cuenta  exaCta  de 
lo  gastadpeneUa,enlaque  se  depositaran  asi  tos  maízes  de  co-« 
inunidad,  como  de  ios  particulares  Indios  que  loquhiesen,  y  así 
iDismo  de  los  ladinos,  pagando  estos  medio  real  por  cada  fanega: 
dando  oportu lamente  cuenta  el  Corregidor  de  lospucblps  en  qu^ 
$e  establezcan^  y  de  las  cat>t!dades  que  $e  ganasen.  ,9 

-«Sobreesté  mismo  asuntóse  nos  dirigió  no  ha  muchos 
dias  la  siguiente  carta.  "^ 

i  „  Señor  Editor.  Enia  provincia  de  Sonsonate,  y  demás  de 

la  costa  del  Sur  de  éste  reynó,  hay  un  modo  muy  scnciHo  y  poco 
costoso  para  conservar  el  grano  de  maíz  dos,  quatro,  diez  ó  mas 
años,  desgranado  ^eti  mazorca.  Se  reduce ¿  asolearlo  bien,inmeH 
í'iatameate  ó  á  los  pocos  dias  de  cosechado  en  perfeñá  sazcn,  api^ 
Jarlo  después  en  ejgrospr  de  una  tercia  ó  media  vara,  y  echarle 
por  c  ma  una  capa  de  arena  del  mar ,  también  asoleada,  en  tcrrpi-^ 
nos  que  quede  bieti  cubierto  el  oíalz  por  arriba  y  por  Ips  ladQS^ 
cuidando  que  el  apilado  se  cmpicze  con  arena,  y  que  se  sitúe  en 
Hna  altura  competctue  para  preservado  de  la  humedad  del  suelo,. 

„  Ef  te  método  es  seguíí?,  y  la  mlHna  arena  que  sirve  una 
vez  puede  servir  otra  y  otras.  En  las  cestas  del  Perú  se  encuentran 
guacjisñú  dempo  de  la^gentiüdad  (1%  unas  de  cal  y  canto  hechas 

(1)    Hí^^i^M  llamaban  los  Peiuanos  qualquiei  cosa  sagrada,  ó  coosagia- 


2 

"á  roacha  costa,  y  otras  de  iitias  como  tinajas  de  utia  cablJad  asonoíál 
brosa.  Efí  unas  7  c  tras  se  han  encontrado  y  se  encuentran  á  cada 
paso  mómhs  de  Indios  e  Indias  con  porciones  de  maíz  y  otros  co^ 
mcuiblcs  cubi;rtos  de  arena  del  mar?  y  sin  embarga  del  tisfnpo' 
que  ha  corrido,  desde  antes,  sin  dada,  del  descubtimíento  y  pací-i 
ficacion  de  aquellos  paires,  los  iadlifiduos  de  nuestra  cspecis  se 
hallan  enteros,  con  sus  cabelleras  íntegras,  y  denotando  por  sa& 
semblantes  la  edad  que  tenianquando  los  embalsamaron  de  aqueí 
modo  durable,  cuyo  secreto  $e  ha  perdido.  El  maíz  no  ha  faltada 
CQ  ninguna  de  éitas  guacas,  y  en  todas  ellas  se  halla  tan  entero  y 
tan  fresco  como  si  se  acabara  de  cosechar.  Son  tan  comunes  estos 
hallazgos  en  la  costa  corrida  de  Guayaquil  á  Ltma,  que  muchos 
viageros  se  entretienen  en  jugar  con  los  muertos,  ya  poniéndolos 
acostados  al  lado  del  camino,  ya  sentados,  y  ya  en  pie,  con  el  fia 
de  chasquear  á  los  que  les  siguen  en  la  misma  caminata,  la  mayor 
parte  de  la  qual  se  hace  de  noche ;  y  siendo  bastante  despoblada^ 
y  en  parages  00  poco  temerosa,  suélenlas  i2\cs momias  causar  cs^ 
pantos  de  no  muy  buen  olor  á  los  mas  guapetones. 

„  Mo  és  pues  dudable  que  la  arena  del  mar  es  un  preser-^ 
vativo  de  corrupción  muy  eficaz  pata  el  grano  dd  maíz;  y  aun"* 
que  ya  en  una  gszetaanteiior  (N.  2^1.)  se  dio  esta  misma  noti-< 
cia  ,  no  es  fuera  de  proposito  que  se  repita  otra  y  otras  muchas 
veces ,  ni  que  ahora  la  dé  yo  aqui  con  el  agregado  de  las  guacat 
del  Pciü,  el  jugueteo  con  los  muertos,  los  espantos  que  enos  cau-» 
«an,y  el  maíz  incorrupto  que  en  ellas  se  encuentra  después  de 
mas  de  500.  años,  sin  eoíbargo  de  ser  aquel  clima  tan  hüíiicdoy 
íálido  como  el  de  Sonsonate  ,  Escuinta  ,  Nicaragua ,  S.  Salvador, 
&c.  &C.Í3  Servidor  de  Um.=;  Un  hacendado. 


Epidemia  de  calenturas  en  Cbiquimula, 

El  Dr.  en  Medicina  D.  Vicente  Carranza  ,  comisionado  por  el 
Superior  Gobierno  en  los  pueblos  de  Jocotan  y  Camotan ,  infor^ 
ma  coniecha  de  i8.  de  Diciembre  ultimo  que  se  habla  ya  coa-* 

se- 


da ,  ú  ofrecida  á  la  Divinidad.  Tambiea  llamaban  asi  qualquier  templo 
gíaadc  6  chico,  y  los  sepulcros  qu5  t«tiiaa  eo  ío*  campos,  y  otias  mucha» 
cosas.  GucihsQ,  Comsnf arios  Reahs  ds  hs  Incas^  Lib.  i.  Cap,  3 O^  4» 


seguido  sacar  de  los  montes  a  quantos  enfermos  se  habfan  encon-í 
irado  dispersos  ó  escondidos  en  ellos :  Que  el  numero  de  los  per-» 
tenecicDtcs  á  Jocotan  ascendía  á  187.,  y  i  7}.  los  de  Climotari  : 
que  de  los  primeros  habían  perecido  }6.,  y  los  demás  se  halla-< 
bao  en  csrado  de  convalecencia:  de  los  dcCamotan  hablan mucc< 
jtp  ^^,  estaban  CDfcrmps  7,  y  conva.ecicntcs  tos  dem?is. 

„  La  mayor  paite  (dice  el  mi^mo  profesor;  de  los  que  han 
perecido,  se  hubician  librado  déla  muerte  si  se  hubieran  con- 
ducido con  un  Oiécodo  arreglado  y  racional ;  pero  este  ordea 
es  absolutamente  imposible  ,  y  solo  un  hospital  Real  cop  todas 
sus  formalidades  podría  contener  la  temeridad  de  los  Indios,  y  so4 
correr  con  oportunidad  y   aprovechamiento  sus    indigencias, 

„No  es  posible  (continua)  hacer  una  cnumeration  precisa 
Se  los  muertos  de  ambos  putblos,  respecto  á  que  en  los  libros  de 
entierros  lolamente  se  han  sentado  las  partidas  de  aquellos  que 
por  raxoD  de  alguna  hermandad  ,  ó  de  pagar  dobles  ó  cxaquias  , 
han  dado  noticia  del  fallecimiento  parala  toma  de  razcn,  pero 
ya  se  vé  que  estos  deben  ser  los^cnbs.  Es  mayor  el  núineio  de 
los  enterrados  en  silencio ,  no  solo  en  losccroentcrioi  y  lugares 
públicos , sino  también  en  los  montes  y  caff^Inos.  Me  ha  sucedido 
repetidas  veces  encontraren  los  ranchos  de  btos  pueblos  cadav«-t 
res  ya  corrompidos ,  colgados  jde  las  bigas,  sip  hallar  quien  diese 
fasson  de  sus  nombres  ni  familias. 

„La  necesidad  de  precaver  íl  éstos  pueblos  de  otra  mortan^ 
dad  semejante  ala  que  acaban  de  sufrir  ,me  ha  hecho  indagar 
las  causas  remotas  produftoras  de  éstas  ñf bres  ,  y  para  cense** 
guíelo  me  he  valido  áz  todos  los  arbitrios  posibles.  PcrsonalmenH 
te  he  registrado  lo$  montes  vecinos ,  los  regadíos  ^  las  tomas  de 
aguas ,  loi  pozos  termales,  y  Vas  vegas  délos  rios.  De  este  es- 
crutinio resulta  que  los  Indios ,  al  tiempo  de  rozar  los  campos  y; 
rastrojos  para  hacer  sus  siembras,  en  vez  de  quemar  las  jraiiiazo^ 
nes  y  yerbas  las  arrojan  á  los  rios  inmediatos  para  que  las  ar4 
rastre  la  corriente.  Por  falta  de  curiosidad,  y  suma  pereza,  arriman 
alas  paredes  de  las  casas  las  basuras  é  iomundicias ,  que  á  mas 
de  tapar  los  desagües  se  pudren  coa  facilidad.  Dejan  enramar 
los  arboles  de  los  patios ,  de  donde  proviene  .mucho  sombiio  y 
humedad  debajo  deellos.  Coruo  a  distancia  de  una  milla  de  éste 
pucblo(  Jocotan)  por  la  parte  del  Sur,  está  oculta  entre  muchos 
arboles  una  iagcneta  de  agua  caliente, qu^  se  origina  de  una 

ver- 


vertiente  pétenné,  lá  qué  aíiménctn  los  vecinos  para  el  uso  de! 
ganadle^ 

Los  vkjosdc  estCíS  pueblos,  de  quienes  he  procurado  no- 
ticias, me  aseguran  que  nunca  se  había  cxperimeniado  en  ell&s 
s  fnejatite  mortandad,  ni  la  especie  de  fiebres  tan  agudas,  y  peí 
Igr  sasj  pU!s  aunque  los  que  vuelven  deíos  puertos  vienen  ea-< 
fer  ñas  de  intermitentes,  las  sufren  oiueho  tiempo,  y  de  ellas  a>uc^ 
r  Q  los  menos.  Aseguran  los  mismos  qoc  en  las  Cftacioncs  de  éste 
año  se  advirtió  un  trastorao  muy  notable  :  que  las  lluvias  se  an- 
tcfp  ron  desde  Marzo ,  que  se  continuaron  desde  Junio  con 
gran  es  intermisiones  >y  que  en  los  meses  de  Julio  ,  AgosjEo,  y 
•  Setic^nbre,  no  hubo  masque  unas  pequeñas  lluvias:  que  el  es* 
lio  €  anticipó,  y  fue  extremadamente  caloroso  ,  y  que  en  todo 
€  te  tiempo  se  padeció  una  calma  insoportable.  Dicen  que  las 
cosechas  de  maíz  del  año  pasado  fueron  sumamente  escasas,  cotí 
cuyo  motivo  los  Indios  se  hallaron  en  la  necesidad  de  valerse 
de  frutastiernas  ,  raizes»  y  yerbas,  tomando  basta  las  no  usadas 
pata  mantenerse. 

Fundado  en  éstos  principios  presumo  que  los  vegetales 
arrojados  á  los  rxos,  y  detenidos  en  sus  ribttas  por  falta  de  cor-» 
ricnte  que  los  arrastrase ,  se  pudrieron  y  fermentaron  ,  y  el  calor 
del  estío  tan  excesivo  hizo  kbantar  los  vapores  y  miasmas  de 
éstos  cuerpos.  Las  aguas  de  la  lagunera,  que  no  se  renovaron  por 
la  escasez  ds  lluvias,  y  consumidas  por  el  ganado,  con  el  tragiti 
continuo  de  las  bestias ,  formaron  un  cieno  expuesto  al  contaáo 
de  la  atmosfera,  capaz  de  producir  vapores  perniciosos  á  la  salud, 
pues  et  calor  y  la  humedad  puestos  en  acción  son  el  origen  de 
los  mia  mas. 

.,Las  substancias  roscas,  h  indigestas  de  que  han  usado  los 
naturales  desde  principios  de  éste  año,  lejos  de  concederles  la  nu-4 
tricion  necesaria  ,  les  ha  producido  un  quilo  de  muy  mala  cali- 
dad, que  mezclado  con  el  resto  de  la  sangre  habrá  depravada 
los  humores ,  y  dejádolos  con  disposición  á  producir  una  virtió 
lencia  singular.  Esta  teoría  parece  conforme  con  los  mismos  he-» 
chos,  y  por  los  cfcíJos  se  pueden  deducir  las  causas.  Los  afec-í 
tos  comatosos,  los  ccpticos,  y  los  anómalos  con  que  generalaacnn 
te  perecen  los  febricitantes  de  estos  territorios,  no  corresponden  i 
las  terminaciones  de  toda  clase  de  intermitentes,  y  á  mas  de  la  reí 
lajaclon  dd  sólido,  y  defcüo  ds  energía  en  la  poteacia  nerviosa, 

prucí 


5 

prncba  tambiea  la  dlsoladan,  y  tendían  cía  de  loe  bamores  ala 
putrefacción,  dquc  se  agrega  la  natural  d:blli4ad,  y  ptbrcza  de 
t*pLitü  tan  propia  del  temvicrainenia  de  \oi  Indios. 

„El  concurso  de  todas  e^tas  causas ,  las  vicisitudes  del 
tiempo  y  y  de  la  atoiosfera,  y  la  faita  de  piopotcioncs,  mz  parece 
que  han  dado  origen  á  la  produccioa  de  las  consabidas  fiebres, 
mas  bien  que  las  ventilaciones  de  las  montañas  del  Golfo  ,  la  de 
el  Gallinero,  y  otros  lugares  fangosos  que  se  hallan  distaotcs  ; 
por  que  no  es  de  creer  que  los  miasmas  se  mantengan  mucho  ti- 
empo disueltos  en  la  atmosfera  ,  y  que  se  propaguen  á  grandes 
distancias,  pues  en  éste  caso  siempre  estarla  cargada  la  atmosfera 
de  cKas  emmaciunes,  y  de  las  que  &e  icbantan  de  innumerables 
substancias  que  incesantemente  se  mantienen  en  fermentación,  y; 
la  especie  humana  se  destruiría  por  continuas  epidemias. 

.  „Todas  las  causas  antedichas  se  han  procurado  destruir,  y  é$^ 
ti  recomendado  á  los  Justicias  y  Preventivos  que  cuiden  del  aseo 
y  limpieza  en  losuccesivo  ,  avisando  en  tiempo  qnantas  noveda- 
des ocurran  de  ésta  naturaleza,  y  sean  interesantes  á  la  salud  y 
conservación  de  los  pueblos,  8c€.„ 

^    .  fieticUs  de  Diciembre.  --^     I  i  Í,i 

•-  El  correo  de  Oaxaca  lle^o  en  la  noche  del  i6,  conda- 
4CÍendo  la  cotícspondencia  de  España  del  mes  de  Agosto,  y  algu- 
nas Cartas  particulares  de  Setiembre. 

.-  El  mismo  correo  condujo  t)  fluido  vacunoy  rebutido  de 
Madrid  a\  Sr.  Oidor  D.  Jacobode  Villa  ürrútia.  Con  él  vacuno 
Inmediatamente  el  Dr.  Esparragóla  á  un  hijo  del  mismo  Sr.,  d  tres 
del  Sr.  Contador  de  Cuentas  D.  Tomas  Wading,  y  a  otrosí  peto 
«o  produjo  el  menor  efc¿l3,  comprobándose  que  llego  pasaio  di- 
cho fluido,  lo  mismo  que  el  que  se  recibió  antetiormeoJtepor  Vcm 
ta  cruz  de  Nueva  Orlcans*  .  ^  ;  v' . 4  v"^ 

Emple$í.^  S.  M.  se  ha  dignado  nombrar  para  Scccecarfo  de  Ca^ 
fnara  de  esta  Presidencia,  Gobierno  y  Capitanía  General,  á  D. 
A  exandro  Ramírez»  y  para  Oficiales  primero  y  segundo  de  4a 
onisma  Secretatia  á  D.  Miguel  Talavera  y  D.  Ramón  Barberena. 
^ «-  Asi^mismo  se  ha  dignado  S.  M.  conferir  á  D.  Félix 
B^urman  ei  empleo  de  Administrador  general  de  la  renta  de  poU 
vota  y  naypes  de  éste  reyno,  vacante  por  faltecimienco  de  D» 
Ciací  Becengucr,  que  estaba  clcflto.      v  ^.  -^    ■ 


Entradas  y  safíjas  de  barcos. 

^  Al  Realejo  en  5.  de  Diciembre  la  fragata  Barbara  ,  de 
Sonsomt0,  con  zz  w'ú  peso»  cd  plata  ,  3  cajones  de  cacao,  30. 
barciies  harina  ñ>tf  v  algunos  efc£|;j$  astáticos. 

^  A  íjíonsonate  en  14  i  i.  el  bergmtín  S*  Rafael,  capitán  D, 
Fiaacisco  Pazde  Figaetoa  f  del  C^//j9  deUmt,  coa  ój.  dias  de 
navegación,  conduciendo  í»9j^i  fanegas  de  tri^o^  y  4.  cajo3^§  coa 
14.000  pesos  fuertes. 

^  Al  n^ismo  puerto  en  2j.  de  Diciembre  la  fragata  .^ca^ 
jutla,  capitán  D.  Miguel  del  Camino,  de  Qmyaquif^  con  j  857  car-? 
gas  56  libras  de  cacao. 

^  A  Omoa  en  5.  de  Dicienibre  una  goleta  y  una  balan- 
dra, nombradas  ambas  Ntra.  Sra.  de  los  Dolores,  su  capitán  y 
dueño  D.  José  de  Calvez,  del  puerto  déla  Ascensión  en  la  pro^ 
yiacía  de  Yucatán,  con  600.  cargas  de  maíz,  y  otros  coroesdbles. 

— ,  Di  Ooioa  para  Cádiz,  en  47.  de  Noviembre,  la  fragata 
Metis,  Capitán  D.  ]uan  Montero  de  Espinosa,  con  cargamento  d(( 
frutos  de  euc  reyno. 

^  De  Truxillo  ^zt^  la  llavana  en  U.  de  Diciembre  U 
goleta  Sta  Rosa  de  Lim^»  conduciendo  4.  tablones  de  caoba ^ 
tió.  zurrones  de  tinta  147.  zarrones  cacao  da  Guayaquil^  197  ^t* 
tobzs zarzaparrilla,  150.  dozcnas  w^r^^x  depspdillo,  ¡\^,  cueros z\ 
pelo,  doce  marcos  de  plata  labrada,  y  }3*  oí^^-  pesos  3.  reales  en 
dinero.  - 


Noticias  de  Langosta^  y  estado  de  las  siembras. 
Según  inf  írmes  contestes,  de  fechas  del  mes  de  Diciem-í 
bre  anterior,  recibidos  por  varios  condados,  no  ha  quedado  ya 
mancha  alguna  de  langosta  en  toda  la  provincia  de  Suchitepc- 
ques5  y  lo  mismo  ha  sucedido  en  la  de  Escuinta,  donde  expresa 
el  Jaez  presentivo  D.  José  Ponze"  que  no  se  encuentra  absolu^ 
tamente  mbapuíín  volador  ni  saltón,  ni  menos  «e  ha  hallado  para-< 
ge  en  que  habiese  dcshovado,  sin  embargo  de  los  registros  que 
se  han  hecho,  pues  dos  manchas  cortas  que  se  asomaron,  una  ea 
el  parage  de  los  Chícales,  y  otra  en  el  trapiche  de  D.  Mariano 
JPeynado,  se  ariquilaron  sin  que  quedase  uno  por  los  miamos  duc^ 
Ipos  de  las  siembras.  „  T 

S.  Salvador  28.  de  Diciembre.  hj 

Las  siembras  de  regadío  empezaián  desde  luego  i  tgt^ 

cu- 


.  7 

ctitarsc  en  el  partWo  it  Xaestccolucdi  aoníc  el  Presbítero  Dotí 
Domingo  Cañas  ha  fraf>que;édo  para  e¿te  fin  las  tierras  quf  posee 
sobre  el  río  de  Nunualco,  mediante  una  moderada  conttlbucipa 
que  le  pagarán  los  que  se  aprovechen  de  ellas. —El  mismo  Pié's- 
bitero  ha  resuelto  comprar  algunos  maizes  ,  ocunieodo  á  otros 
partidos  en  su  solicitud,  con  el  fin  de  remediar  la  necesidad  de  que 
esta  amenazado  aquel  distrito,  vendiéndolos  con  la  posible  cqui^ 
dad,  y  socorriendo  de  limosna  á  los  que  no  puedan  costearlos. 

—  En  el  partido  de  Gotera  se  sembraron  en  todo  el  año  pa-» 
sado  568.  fanegas  y  tres  medios  de  maiz,  y  se  cosecharon  j.áip 
faaegas  con  i^,  medios,  excluyendo  qoatro  pueblos  que  no  han 
dado  la  relación  prevenida  de  sus  siembras  y  cosechas.  Las  de 
arroz,  frijol,  yucas  &c.,  han  sido  tan  cortas,  que  no  merecen  ex- 
presarse.^ Ya  en  la  a£tua)iJad  hay  muy  poca  langosta  en  éite 
partida,  y  se  está  tratando  de  aniquilar  la  poca  saltadora  que  (la 
quedado.  , 

— .  Por  circular  del  Corregidor  interino  de  esta  provincia  D. 
■José  Rosi,  fecha  14.  conicnte,  se  ha  prevenido  a  todos  los  Jue- 
zes  de  ella  que  redoblen  su  vigilancia  para  perseguir  la  langona 
en  los  parages  roas  montuosos,  y  quebrado?,  á  donde  ha  acredita- 
do la  experiencia  que  se  esconde  en  el  verano  para  salir  después 
con  nueva  fuerza  scb*2  los  sembrados  tiernos >  encargándole 
busquen  con  toda  diligencia  las  manchas,  y  que  se  procure  su 
aniquilación  por  mzáio  del  fuego,  ó  en  zanjas  si  éi  el  saltón,  re- 
partiendo la  gente  por  quatias  partes  pata  que  todos  logren  tus 
remanas  de  descanso. 

Guadal  tocara  |.  de  Novhmhre. 
En  las  quatro  jurisdicciones  sigoi^nrcs  hay  las  fanegas 
sobrantes  de  maíz  y  frijol,  que  se  expresarán  con  sus  precios,  pata 
poderse  extraer  de  é^te  distrito. 

Jurtsdicionsf,    Faneg.  Maíz,    Su  Precio.    Fan,  frijol.  Su  prech, 

Tuxcacucsco.  /^ ,  5000. 

Autlan 21. )2^. 

Zapotlan  el  grande.  5 0.000. 
Ahuacatlan.  .  •-•.,,<  500. 

Total,  ;>t^     75.825.  600. 


I.  peso. 
ídem, 
ídem. 
Ídem, 

400. 

200. 

• 
4.  pesos. 
1 2.  reales 
idtrrff 

idiVf, 

t 

Los  puertos  ptt  aondc  se  pueden  extraer  dlcho!  granos 
son:  para  Tüxcacucsco  la  Navidad,  y  Santiago:  para  Autlan  7 
Ahnacatlan,  San  B/^/:  paraZapotlao  el  grande,  la  ensenada  de 
iS.  TelmOi  mar  de  la  Quagoayana. 

De  Ahuacatlan  es  el  flete  j.  pesos  cada  carga  de  dos  fa- 
negas hasta  S,  Blas»  y  de  las  dornas  jnrisaicciones  hasta  sus  tcpi 
|pc¿livos  puettos  expresados,  4.  pesos  id. 

En  las  Subddcgac iones  de  la  nueva  Galicia,  que  se  hallaa 
en  distancias  proporcionadas  paca  extraer  por  mar  sus  frutos,  no 
se  cosechan  en  abundancia  mas  que  los  dos  géaeros  de  semillas 
deque  va  hecha  mención. 

Preservativo  para  las  enfermedades  de  ¡as  Islas, 

Con  motivo  del  contagio  padecido  csica^o  (1802.^  ea 
la  colonia  de  Sto.  Domingo,  se  han  publicado  varios  métodos 
de  precaución  á  favor  da  los  europeos  que  pasan  a  aquella  isla. 
Ahora  el  ciudadano  Malufgrc,  de  h  biblioteca  nacional,  publi- 
ca el  siguiente  remedio  contra  las  enfermedades  que  pueden  acó-* 
meter  á  los  quí  llegan  á  las  Antillas,  ó  durante  su  navegación. 
Consiste  en  el  uso  de  a^ua  de  dfquitrany  dispuesta  de  este  modo. 

Para  una  azumbre  de  alquitrán  liquida  se  echan  quatro 
azumbres  de  agua  fcia:  se  menea  por  espacio  de  cinco  6  seis  mi- 
nutos, se  espuma,  y  luego  se  tapa  bien  la  basíja,  y  se  df  ja  reposar 
uno  ó  dos  días  hasta  que  el  licor  que  declaro  como  vino  de  Champad 
^8a,  y  después  se  trasiega  como  se  hace  con  loi  vinos  que  han  de 
guardarse.  Bébcnse  dos  ó  tres  vasos  en  ayunas,  y  otos  tantos  de 
noche  antes  de  recogerse.  Si  está  nauy  cargada,  y  es  muy  desa- 
gradable al  paladar,  puede  aiíadirse  agua  con  azúcar.  Esta  bsbi-* 
da,  que  no  produce  náuseas,  es  cordial,  diurética,  y  aperitiva. 

Conviene  escoger  el  alqiHtran  mas  puro  que  se  encuentre^ 
y  de!  mejor. olpr.  E^ta  composición  es  uq  poderoso  especifico 
contra  el  contagio  y  t\  escorbuto.  El  sabio  Jorjc  Betkley, 
ha  escrito  sobre  el  agua  de  alquitrán  una  obra  intitulada  Si* 
'  rhy  sumamente  elogiada  por  profesores  de  nota  :  en  ella  puc-^ 
*  den  verse  las  varias  enfermedades  fque  ha  corado  con  este  re-! 
meiio,  al  qual  no  dada  llamar  panacea  ó  remedio  universal. 
Etoios  del  agua  de  alquitrán  es  muy  semejante  al  del  éter.,,  • 

{Gazetaie  Mai,) 


Nutn.  tgo  Tom.  VIL  Pol.    g 

GAZETA  DE  GUATEMALA 

DEL  LUNES  f.  DE  FEBRERO  dt  iSo^.  * 

■■  I  ■  I  I  III  I,    IB 

Repartimiento  de  tierras  realengat. 

El  Corregidor  de  Qaesaltcnango  representó  al  Supcrloí 
Gobierno  que  en  las  aí^uaies  circunstancias ,  en  que  taotas  pro*) 
videncias  se  estaban  dictando  para  el  aumento  de  úembias,coaH 
vendiía  qucá  los  Indios  y  ladinos  que  no  tienen  tierras  propias,^ 
seles  concediese  que  pudiesen  desmontar  y  cultivar  las  rcalen^t 
gas,  por  termino  de  un  año  para  que  costeasen  la  pámcra  rotuia« 

Dada  vista  al  Sr.  Fiscal ,  manifestó  entre  otras  cosas  que 
no  hallaba  reparo  en  que  se  otorgase  la  facultad  y  licencia  de 
hacer  nuevos  barbechos  y  siembras  en  tierras  heiíales  realengas, 
sin  pagar  canon  alguno  por  éste  aprovechamiento,  porque  al 
cabo  de  ios  cinco  años  de  bentñcio  resultaría  uno  bien  conside^ 
rabie  al  erario  con  el  aumento  de  valor  de  su  propiedad  >  dictaa<4 
dose  las  reglas  convenientes  para  precaber  el  peligro  de  usur^ 
pación. 

Llevado  el  asunto  á  Junta  Superior  de  Real  Hacienda,  se 
proveyó  el  siguiente  auto  en  27.  de  OÓubre  próximo  pasado,  que 
se  comunicó  por  despachos  de  i  i.  de  Noviembre  á  todos  los  Juci 
ees  del  rey  no.  éí-  tr 

„  Vistos,  digcron  :  Dá^e  facultad  al  Corregidor  de  Qar^ 
saltcoango  pata  que  pueda  repartir  en  pequeSas  suertes,  y  por  el 
termino  de  cinco  años ,  á  los  Indios  y  ladinos  que  las  quisieren  ^ 
las  tierras  realengas  y  baldías  de  aquel  partido,  obligándose  a 
mantenerlas  cultivadas  y  amojonadas  para  la  debida  separación , 
llevándose  cuenta  exafta  del  numero  de  cuerdas ,  poiiwioo  y  ca-i 
lidad  de  ellas,  y  el  nombre  de  los  sugetos  a  quienes  se  repartiesen^ 
la  que  se  guardacá  en  aquel  archivo,  remitiéndose  copia  al  Juz-» 
gado  general  de  eta  capitales  haclct^dose  ssber  á  los  poseeóores 
que  si  al  fin  de  los  cinco  años  quiúeseo  tomarlas  en  f  ropiedad , 
se  les  dará  por  una  compoiicion  muy  moderada:  Cuya  providen-i 
cia  se  comunicará  gualmente  á  los  S.S.  Intendentes ,  Alcalde* 
mayores  y  Corregidores  del  rey  no,  para  que  con  arreglo  á  tWt 
puedan  usar  de  la  misma  facultad,  con  prevención  al  Ccrregidoc 
de  Quesaltenargo  que  para  el  indicado  repartimiento  se  acompa*i 
ñe  coa  el  agrlmcpsor  P.  Domingo  Hidalgo,  y  los  denia^  Jueces 


ton  el  q'ic  Hubiese  en  su  territorio.,, 

*'      Asi  lo  proveyeron  mandaron  y  firmaron  los  S.  S.  de  la 
R«al  Janta,deque  cercifico.=2 González^  Cerdaa^Robledo;^ 
'*'*Pítoña;::  Wádiog=:  Arg,üsllo=:  Ignacio  Guerra.       • 

Pan  de  patatas.  (^) 

9,.  Habla  yo  leído  en  una  gazeta  q'jc  el  Rey  de  Inglaterra 
hizo  poner  en  su  mesa  pan  de  patatas  con  el  deseo  da  introda^ 
cirle  en  sus  estados  para  alivio  de  los  pobres  en  los  años  de  caí 
rcstía;  y  deseando  proporcionar  el  mismo  beneficio  a  mis  felígre-» 
scs  quise  también  tenerlo  en  mi  mesa  y  hacerlo  conocer  en  mí 
parroquia,  cuyo  terreno  aburada  mucho  en  patatas  y  poco  cu 
trigo.  Para  ésto  (después  de  haberme  informado  )  hice  una  prue- 
ba con  s«is  libras  de  patatas  blancas  bien  sazonadas,  que  lave  7 
puse  á  cocer  hasta  que  se  les  abrió  el  pellejo,  que  es  quando  e&taaí 
cocidas  lo  bastante.  Entonces  las  quité  el  agua,  y  después  de  es- 
curridas las  monde  y  pase  en  una  artesilla,  en  la  qual  las  desms- 
\  naze  y  deshice  en  quanto  pude  con  una  paleta  fuerte,  sin  machan 
carias  para  que  quedasen  esponjadas.  Luega  las  eché  tres  libras 
de  harina  d«  trigo,  y  al  mismo  tiempo  un  poco  de  lebadiira  eu 
íjCpsa  de  €|aatro  onias  de  agua  con  la  sal  sufioiente,  porque  las 
l^atatas  son  por  si  sosas.  Lo  amasé  bien  todo,  para  q'ie  se  mezcla-* 
sen  e  incorporaren  entre  si  énas  substancias,  y  formé  una  masa 
dura  que  no  se  diferenciaba  á  la  vista  de  la  harina  de  trigo  solo,  que 
se  esponja  mucho  mas,  y  se  sazona  para  llevarla  al  horno  tan 
pronto  com^  la  del  mismo  trigo.  El  horno  ha  de  estar  algo  mas 
caliente  que  para  el  oan  regular.  En  suma  me  salió  un  pan  espon^ 
jado,  sabroso,  y  de  fácil  digestión,  que  di  á  probar  á  mis  feligrés 
ses,  y  á  varios  párrocas  deénas  inmediaciones,  y  le  tubicron  por 
pan  de  trig'i    El  <lia  que  le  comi  por  la  primera  vez  (porque  yo 
nunca  U  habla  visto  hasta  ahr>ra)  confieso  i  Ums.  Señores  Edí-* 
teres  qíu  fie  el  mis  akgr'*  oira  mi  dequaotoshc  tenido  en  mi 
vida  ^  porque  me  parec'ó  qac  veía  desaparecí;!  de  sobre  la  tierra 
el  hambre  y  la  misiiria,  y  que  con  el  auxilio  de  ésta  excelente 
raíz  oiígiin  f  ucblo  se  debería  quejar  en  adelante  de  falta  de  subn 
sístencia,pU5S  \i^  patutas  se  crían  c^i  todas  partes ,  su  cultivo  és 
facilisicno  1  pocos  los  riesgos  de  sus  cosechas »  y  nuuca  se  pierde 

del 

m  ■    ■■  11    I      ■  II—  , .  ,11.  m  I         ^11-  am^  m  «  ■  na    ■  ■      *     ■  '-■■■!  »— im      ^       mmí 

(•)  Citti  áil  Citt  ñ».  Unnffitf  e»!  el  Obi«t)tdo  de  Sal«tnttica,á  los 
Sduous  d«l  Semninmo  ie  agrhulturag  Uz]x%  s«  d:  FebteKO  de  ijp/. 


M  todo.  La  patata  ío!a  cocida  con  sal  es  póf  sí  un  paft  natural , 
que  la  inefable  Piovidsncia  nos  ofrece,  y  qwe  basta  para  nijesiro 
alimento.       f,;S^/. 

Siempre  me  ha  disgustado  mucho  el  oír  hablar  con  poco 
aprecio  de  ésta  benéfica  raíz,  que  desprecian  solo  aquellas  perso-í 
ñas  inconsideradas  que  noaclettan  a  estimar  sino  loque  les  cuej* 
ta  mucho  y  viene  de  muy  lejos.  Si  tragesen  las  patatas  de  la  cos-i 
tade  Bengala  navios  ingleses,quelasinirodügesen  decontraban-* 
do,  á  buen  seguro  que  se  tendrían  por  la  cosa  mas  delicada,  y  no  . 
habría  mesa  de  poderoso  en  que  no  se  prescntascnj  pero  hallan'*  í 
dose  en  todas  partes,  las  desprecian  como  comida  vil  de  gente 
pobre.  ¡Insensatos!  Allá  os  avengáis  con  vuestros  estudiados  guisos 
y  adobos ,  y  recibid  en  pago  de  vuestra  glotoneiia  humores  cra-i  ; 
sos,  obstrucciones ,  melancolías,  cólicos  y  gota,  roicütras  mis  fe*; 
ligreses  concomidas  sencillas  y  frugales  conservan  alegría ,  toi 
bústéz,  y  vida  larga.  Les.  he  enseñado  á  hacer  el  pan  de  patatas; 
le  sacan  mejor  que  yo,  y  le  comen  con  gusto,  y  no  cambiarla  ¿ 
el  placer  que  roe  resulta  de  haberles  dado  á  conocer  este  medio  de 
chitar  el  hambre  por  toda  la  gloria  de  Alexandro,  ni  por  quanta  > 
sabía  su  maestro.  ^ 

Quando  se  hace  el  pan  con  las  patatas  que  aqui  llamad  i 
finas,  y  son  las  encarnadas,  que  intetiormente  participan  de  éste  i 
CQlor ,  y  son  pagizas,  no  sale  tan  bueno,  sino  pegajaso  y  parecido  i 
ai  ^e  centeno. 

6¡  Ums.  creen  que  mi  método  de  hacer  pan  de  patatas* 
«^recc  publicarse,  publiquenlo  enhorabuena.  Si  no,  les  ruego  que 
publiquen  otro  mejor,  y  que  no  dejen  de  repetir  siempre  que  pue4^ 
dan  la  excelencia  de  tan  preciosa  raíz  que  nos  ha  dado  la  America, 
y  que  por  ella  sola  se  pueden  ¿ar  por  bien  empleadas  todas  Ufl 
íatigas  de  sus  conquistadores.,,  -    . -^ 

■%ii.u r^i  m  > •  ■- :  VACUNA.  (N.  2I i.)      *¿d  wituq  nít^Cnl 
or  el  correo  i*  Dlcie  mbre  recibimos  otro s  ios  tratVdftbs^ J 
too  duplicados  de  los  que  nos  hablan  venido  antcrioraiente.  Los, 
nuevos  para  Guatemala  son:  1.  Enrayas  &c.  escritos  tn  francés, 
por  el  Dr.  Colon^  y  traducidos  por  el  Dr.   Francisco  Pigutlhm,  de 
la  Academia  de  Medicina  de  Barcelona.^  i.  Origen  y  descubrid 
miento  de  la  Vacckia  ?>:c.Kzmhién  traducido  del  fráncei  por  el  Dr 
E>,  tidro  Hernández^  medico  de  Madrid^  con  las  ultimas  obscr 
^u  ^aci©( 


daciones  Hechas  hasta  mayo  de  Sor,  y  varias  notas;  Segunda 
edkíorr  de  i8oi.,  con  quatro  laminas  bastaetc  finas  que  repre- 
sentan I.  la  vacuna  en  las  vacas,  i.  el  baton  ó  püsrula  en  sus 
diferentes  tamaños  desde  el  día  quatco  hasta  el  undécimo:  ^.  una 
madre  vacunando  á  su  hija:  4.  ua  niño  vacunado  de  los  dos 
brazos. 

SI  estos  dos  quadernos  añadiesen  alguna  cosa  digna  de  ^ 
tenerse  prcsemc,  se  extrañarán  en  nuestro  periódico;  pero  sospe-*  ^ 
chamos  que  ya  no  hemos  menester  mas  explicaciones  teóricas. 
Lo  que  nos  falta  és  el  fluiio  para  proceder  ¡nmediatamcnte  á  va^ 
cunar  todo  el  reyno. 

^  El  Dr.  Jennerj  por  voto  del  Parlamento  de  su  patria,  ha  ^ 
sido  premiado  coa  diez  mil  libras  euerlioas,  b  cerca  de  48  mil  pe'i  -, 
sos  fuertes. 

^ La  vacuna  se  ha  propágalo  felizmente  éntrelos  turcoSg' ' 
Cjueá  favor  de  ellas  han  desistido  de  iMKismett/o  sistema  dslá 
predestinación. 

^  En  Prusía  ha  hecho  los  mayoras  progresos  en  corto  ti- 
eapo.^  71.  médicos  y  j6.  cirujanos  se  han  ocupado  de  orden  del 
Gcbieruo  en  recoger  sus  observaciones,  todas  las  quales  convic-^*^ 
cea  con  las  pracVicadas  al  medio- día  y  en  los  demás  estados  det>.^ 
norte  de  Earopa,  sobre  serla  vacuna  un  preservativo  de  las  vi*^ 
suelas  tan  eficaz  como  la  antigua  inoculación ,  y  que  causa  una  ' 
Indisposición  muy  leve ,  cuyas  resultas  no  son  peligrosas  aun  qu-^ 
ando  se  complique  con  otras  enfermedades. 

^  Apenas  hay  gazeta  de  Madrid  que  no  contenga  uno  o  •• 
mas  artículos  i  favor  de  lavacunacion,  extendida  ya  en  casi  to^ 
das  las  provincias  y  lui^ares  de  España.  En  la  corte  y  Sitios  Rea*» ' 
lesy  habiéndose  dignado  5.  S.  M.  M.  proteger  ésra  beneficiosa 
operacic>n,  e  insinuar  á  varias  personas  de  las  que  tienen  la  hoQ-< 
la  de  servirles  á  su  inmediación,  que  debían  permitirla  y  aun  so^ 
licitarla  para  sus  hijos,  se  ha  pradicado  en  varios  de  los  de  la  prin 
tnera  Grandeza,  y  en  otros  muchos  sugetos  de  todas  clases.-.* 
Los  facultativos  de  Madrid  que  mis  se  han  señalado  en  acoger 
la  vacuna  y  propagarla  son;  el  célebre  D.  Ignacio  LuzurU^a, 
bien  conocido  como  profesor,  quizá  de  los  mas  sobresalientes  de 
Europa,  y  com3  literato  de  primer  orier.  D.  l^nzcio Lacaba, 
Cirujano  de  S,  M. ;  D.  Ignacio  Jaureguii  M¿dUo  de  familiar  x 
mioi  varios* 


-1  Algunos" ^fne3tcos  prusianos,  aniíiiaios  de  un  zelo  ácma- 
ílado  vivo  por  des<:ub:ir,  aseguran  qie  U  vacuna  bace  dycretos 
a  ¡os  niños  que  eran  tontos  ^  El  Dr.  tígrnmdez  expresa  por  una 
nota  co  su  tratadito  mencionaio  arriba,  que  si  el  niño  padece 
alguna  enferaaedad,  h  vacuna  wsjora  su  constitución^  ,ipues  se 
ha  visto  en  Madrid  que  habiendo  vacunado  á  un  niño  co  tieoa-» 
po  de  la  dentición  con  diarrea  y  otros  síntomas,  y  á  otro  que  de 
resultas  de  una  caida  de  bastante  altura  no  podia  menos  de  te- 
ner muy  alterada  su  constitución,  ambos  curaron  pcrfeálamente 

sin  experimentar  la  onas  leve  novedad. ,, 

*■' <■ 

Estudios, 
Hemos  dado  una  idea  ventajosa  en  otros  números  de  és- 
te periódico  detestado  dala  cnseñinza  en  el  Colegio  seminario 
de  León  de  Nicaragua.  Como  un  nuevo  coraprovante  del  mismo 
concepto ,  insertamos  la  siguiente  turja^  en  que  es  de  advertir 
que  el  Catedrático  substituto  de  filosofía  D.  Tomas  Ruiz,  y  D. 
Juan  de  los  Santos  Zuazo^  uno  de  los  sustentantes,  son  ambos 
Indios  puros  de  aquella  provincia,  el  primero  bien  conocido  eo 
esta  capital  como  familiar  que  fue  del  Illra3.  Sr*  Arzobispo  di-! 
fttuto  D.  Juan  Félix  de  Villegas. 
^-  ^iExamen  de  filosofi(%> 

D.  Félix  Pedro  Aviles,  D.  Juan  de  los  Santo<5  Znazo,  D. 
^Jotc  Dolores  Calvo,  y  D.  Desiderio  Qaadra,  presididos  por  el 
Bachiller  D.  Tomas  Ruiz,  Catedrático  sustituto  de  la  facivltad, 
proponen  defender 

Df  Lógica, 
Los  Elementos  del  Arte  de  pensar  de  Condíllac* 
^      /^  ^  ,     "  De  Metaficica  general. 

'*^        Su  naturaleza,  su  división,  y  las  laatctias  de  que  trata* 
^'    "  De  la  especial. 

^'^  '■:'   La  existencia  de  Dios;  exponiendo  y  tefutaado  los  cari- 
es sistemas  délos  Ateístas. 

La  incorporeidad  del  alma:  explicando  el  origen  de  sm 
ideas,  y  las  opioioncs  que  hay  sobre  su  mutuo  comercio.,,. 

Habilitaciones  de  puertos. 

Reales  Ordenes.^  1.  „E1  Rey  se  ha  servido  h?.biíitar  el 
^Wtio  del  Ferrol  «a  Galicia  para  el  comercio  de  América,  coma 


14 

lo  escan  el  de  Víg3  y  la  Cornña  en  la  misma  costa>  conforme  al 
Reglamento  de  42.  de  Odubrc  de  1778.  y  Reales  ordenes  posi* 
teriores,  en  cuya  conscqücncia  podían  hacerse  desde  dicho  pu-» 
erto  las  expediciones  y  retornos  en  el  modo  y  forma  que  se  ege-. 
cutan  desde  ios  demás  habilitados  para  este  comercio.  De  oraen    [ 
de  5.M.  lo  participo  á  U.i.para  su  cumplimiento.  Dios  guarde  a    ¡ 
U.5.  machos  años.  Madrid  i.  de  Julio  de  1802.=:  5oIce  —  bcñot    ' 
Presidente  de  Ciuatemala,,,  * 

il.     ,,Enterado  el  Rey  de  la  ventajosa  situación  del  puerto    ^ 
de  la  nueva  Barcelonay  en  la  Int^niencii  de  Caracas,  para  el  co» 
cnercio  coa  la  luetrüpoli  y  colunias  españolas,  no  solo  de  dicha 
provincia,  sino  de  otras  confinantes  con  eUa,  se  ha  dignado  SM* 
aabiiitatle  en  clase  de  menor,  con  todos  los  privilegian  y  fianquí-» 
;ias  que  gozan  ios  de  ésta  c^ase,  conforme  al  RegUnento  de  12*  ^ 
de  OttuDre  de   1778.  y  posteriores  Reales  Decretos  de  4,  de  ^ 
Agoito  de  85.  y  2b.  de  Febrero  de  89.  Lo  que  panicipo  á  U.S.  > 
de  oruen  de  b.  M.  para  su  inteligencia.  Dios  guarde  á  U.S.  mu-f  , 
ches  Años.  Madrid  22.  de  Julio  de  líJoi.iz:  buiers  icñor  Preií- 
dqnte  de  Guatemala.,, 

'  Uso   de  escarapelas  y  sables. 

Real  Orden  circular^  de  10.  tíe  Julio  de  i8o2..-.„Notlcioso 
el  Bey  de -que  algunos  suge  tos,  particularmente  de  las  clases  á 
quienes  por  sus  empleos  y  dcLtiaos  está  señalado  uniforme,  osaa 
con  él  de  escarapela  encarnada  en  el  sombrero,  y  de  sable  en  \xx^ 
gar  de  espadín,  equivocándose  eo  muchos  casos  con  los  indlvH 
dúos  de  la  Real  Casa  de  S.  M.  y  los  verdaderos  militares,  en  per-< 
juicio  del  buen  orden  y  policÍ2>  se  ha  dignado  resolver  que  á  ex-* 
cepcion  de  los  expresados  individuos  de  la  Casa  Real  ,  y  de  los 
eftciales  y  rropa  del  egercító  y  armada,  ninguna  otra  persona 
pueda  usat  de  las  mencionadas  prendas  de  escarapela  roja  y  de 
sable,  aunque  gocen  del  faero  militar»  ó  cstea  empleados  e(i 
oficinas. "  v^ 

«.>S5sh-  varudada 

^Fn!a  Janta  pública  trienal  de  la  Real  Academia  <ie  la 
Historia,  celebrada  el  24.  de  Julio  último,  ley©  el  Capitán  de  na-» 
vio  D.  Manió  Navarrete  ,  académico  supernumerario,  undis- 
c\>r so  se bre' varios  vlages  hechos  por  españoles  á  la  Costa  del 
jMor  ueste  de  America  bascando  el  paso  de  cooaunicacion  entre  ei 

mar 


^*'warTtl^ury  el  occearto  átUntho^  v  refutando  los  del  griego  jFí/¿t^ 
4e  fúlica ,  y.  el  del  Alíiílcante  S^irtolofr.é  do  Fonte.-^  El  última  vis- 
^'^' ge  deVancouveryCñ  qac  serrata  por  menor  éna  qüestion,  ilustraa- 
^^'üola  con  nuevos  descubrimientos  muy  importantes  ,aun  no  sabe-! 
•"  íDos  que  se  haya  traducido  en  castellano. 
f  '  ^  Entre  los  asuntos  de  premios  propuestos  por  el  instituto 
j  *  nacional  de  Francia  en  lunta  pública  de  6  de  Julio  ptOKlmo  pa^ 
'  -  sado,  se  hallan  los  siguientes:  ^  Sobre  la  morahy  Hana  qué  pün« 
*^^  to  interesa  á  la  moral  publica  el  modo  inhumano  de  tratará  los 
"'^'.animales ,  y  si  convendría  cstr>bl€cer  leyes  sobre  este  punto,,^ 
'"*^'  Economía  polttica.ff  Cómd  ha  ir>fluiio  en  el  aumento  de  las  luíes 
^'  yde  las  riquezas  de  las  naciones  la  aboacion  progresiva  déla  sér^ 

tidumbrc.,,        .     ^    ..    »        .  /''^í^    .  '        ^ 

^'\..        ^  En  el  numero  15.*  de  los  Amles  de  clencids  naturales^  obra 
{periódica,  de  venta  en  Madrid  en  el  despacho  de  la  Imprenta  lieal, 
se  trata  entre  otras  cosas  de  la  Anagaliie  encarnada  como  reme-i 
(dio  contra  la  mordedura  del  perro  rabiéso.  —  V.  el  num.  180.    ' 
^  -M  Las  nuevas  experiencias  del  cuidado  Ceulomb,  repetidas 

á  presencia  del  instituto  de  Patis,  pruebm  que  todos  los  cuerpos, 
de  qualquier  naturaleza  que  sean ,  ovedecen  á  h  fuerza  wagneti  -t 
ta  y  y  que  puede  medirse  su  influjo  en  las  diferentes  especies  de 
cuerpos.  Según  ésto  puede  creerse  que  la  acción  del  magnetisma^sz 
«xriende  sobre  toda  la  naturaleza,  supuesto  que  de  todos  Iqs  cu- 
erpos ensayados  hasta  ahora  ninguno  se  ha  librado  del  influjo  ds 
las  barras  magnetizadas. 

-*  El  tomo  XI.  del  ^emanarlo  áe  agrUulturay  artcs,que  toda-! 
vfa  00  ha  llegado  i  GaatcmaU,  ni  llegará  probaWccticrité  en  aU 
gu^os  meses ,  trata  déla  necesidad  y  medios  de  hacer  eorrsr  ea 
ta  instrucción  publica  la  cjosenanza  de  la  agricultura;  dct  m5di 
de  hacer  vinagre  de  la  leche  de  los  contravenenos  5  de  los  m.  dios 
fáciles  para  mejorar  t^do  establecimiento  de  estudias ;  del  mcdo 
de  exdn^uir  la  mendiguez ;  de  las  ventajas  det  comercio  ingles 
en  España  5  y  de  otras  muchas  materias ,  todas  lifiles.  Contiene  la 
segunda  parte  del  compendio  de  la  Qaimica  aconodadoi  la  ins- 
trucción délas  mugeres;  un  compendio  de  lección^  elementales 
de  agricultura,  &c.  fcc.  *  1 , ,  .C '' 4  ^  " 

^  El  abate  Fontaine  Ka -dado  á  luz  su  euho  encíclopedicQ  y 
elemental  de  matemáticas  y  fisUa\  obi%  qüedeb:  correr  con  e;raQ-* 

d¿á  cceiicos ,  pues  el  emperador  de  Rusia  ha  regalado  i  su  a  atoe 

ewí.*^»^.. f  v«"»í#ji^'j[  .\é  »i'^  ^  "Una 


(j 


i6 

una  magnífica  sortija  güamecila  de  díamaofcs  Cótí  ana  carta 
muy  IJiongera  y  honorífica. 

^  En  Viena  se  siguen  haciendo  las  experiencias  del  galva^ 
nismo  con  el  mayor  fruto.  Como  remedio  se  pradica  con  los 
sordos  mudos  y  y  %t  nota  que  quando  ía  operación  dura  i6.  tnU 
ñutos  se  sienten  desazonados,  y  entonces  empiezan  á  oir ;  pero 
no  produce  efeflo  en  aquellos  que  nada  sienten  al  cabo  de  25 
minutos.  Se  emplea  también  con  buen  suceso  en  la  curación  de 
la  ceguera,  de  la  ronquera,  y  perdida  de  la  vos.  Los  profesores 
alemanes  se  valen  de  la  inñuencia  del  galbanismo.para  asegurar-^ 
se  de  la  certeza  de  los  signos  de  muerte  a¿iual  quando  son  dudon 
sos,  y  para  todos  los  casos  en  que  se  nota  debilidad  nacida  de  la 
relajación  de  los  músculos. 

^El  instituto-  de  ks  ciegos  Áz  París,  deque  es  direñor  el 
ciudadano  Bertrán,  tuvo  su  sesión  publica  el  21  de  Marzo  últi- 
mo. En  ella  se  explico  el  método  de  ¡nstrucion  que  se  observa 
con  aquellos  infelices.  Dos  de  ello?,  de  edad  de  siete  á  diez  años, 
ciegos  de  nacimiento,  leyeron  una  llana  escrita  por  uno  de  sus 
compañeros  igualmente  ciego.  Las  demosttacicnes  hechas  por 
Oíros  varios  sobre  las  cartas  geográficas  que  se  les  presentaron 
altado,  excitaron  la  admiración  de  los  concurrentes,  y  se  oy6 
con  un  vivo  interés  y  g^sto  particular  la  música  que  otros 
ciegos  egecutaron.  

Elecciones  de  /Icaldes  Ordinarios^  I 

i 

r  r  /    j        )i.  D  Buena vcDtuia  Viteti. 
S.  Salvador,    j^  ¡^  j^^^  ^^^^^^  RosaUs. 

^    -^.      ,         )E.D  Ramón  de  SaUsar. 
J.  mtgtíef.         jj   u  Beoigao  Beccnil. 

^ -^.  )i.   D.  Fiandíco  Meiiao. 

S. frícente.  ^^  j^   Manuel  Qjsíios.  • 

^  ,  )f,  D  Fernando  de  la  Cotera.  :>«%'«. 

Sacat,coluca.      ^^    jj    jos     MiáJai    VilUcofta.  ^  ^^  ' 

^,   ,  )i.  D   Jo.é  Gaveta  Machón, 

Cba^at^nango.  ^   F.aDcúco  Velasco 

^.^  ^  ^  )i  D    Ffáncísco  Aatónio  Mendeí, 

9/a  dna-  ^^    j^    Nl^i^no  CaUto,  ^^ 

„*,  ^  )i  Dv  J  nef  Gx¿|:oiio  López.  ^ 


fi^' 


%0S 

iXttm.  ípo  tom.  Vil.  Fol.  w 

é  GAZETA  DE  GUATEMALA 


*^a 


DEL  LUNES  14.  Dfí  FEBRERO  de  1803, 


< ;  í ¿í:í  .C'-<í£  itCultho y  beneficio  de  la  Tuca  dulce  | 
í¿>   v^    :  V  y  stíf  vfnt^jas  sobre  ¡a  á^ria, 

íM^  4<L  Con  noticia  de  que  los  llamados  Caiibcs  de  Trugillo  hacen 
1^  el  pan  cazabe  dttzKx  buena  ¿  iTiCJor  calidad  que  el  de  nuestras 
I  Islas  de  Cuba  y  Puerto-rico,  se  pidió  informe  al  Comandante  de 
aquella  colonia  sobre  la  especie  de^^r^  que  cultivan  para  el  inten^ 
to,  beneficio  que  la  dan,  ínitrumentos  de  que  usan  para  hacer  el 
cazabe  &c.  £1  Comandante  por  medio  de  oficio  solicitó  luzes  sp-« 
bre  éítos  puotos  del  CoiDisario  honorario  de  guerra  D.  José  Rosi 
y  Rubí,  encargado  del  arreglo  y  repartimiento  de  tierras  en  la 
Qaisma    colonia ,  quien  le  contestó  en  los  términos  siguientes. 

„La  Yuca,  ó  Manioc,  que  cultivan  y  comen  estos  caribeSt 
h  la  dulce  unidamente.  Si  á  vezes  plantan  algunos  bástagos  de 
la  amarga,  es  como  una  curiosidad  y  rareza.  La  prtftiencia  ck-» 
elusiva  que  dan  ala  primera,  no  nace  de  capricho,  sino  de  razo<< 
nes  de  utilidad  muy  grandes  y  positivas.  Por  de  contado  la  co- 
men cocida,  asada,  desleída,  y  de  mil  modos.  El  9gua  que  de  ellt 
esprimen,  después  de  rallar  el  meollo  de  la  raiz,  les  sirve  para  guin 
?ar  todas  sus  comidas,  para  salsa,  para  bebida,  para  engordar  sus 
animales  &c.  El  cazabe  sale  muy  blanco  y  jugoso,  con  'poco  fue* 
go  se  cuece,  y  el  sol  basta  para  abizcocharlo.  La  Yuca  agria  no 
permite  nada  de  esto.  Su  zumo  es  un  veneno  potente:  es  mencstct 
extraerlo  por  repetidas  y  violentas  presiones,  ó  neutralizarlo  á  fu^ 
erza  de  fuego,  sea  por  rarefacción,  ó  sea  por  ebullición,  lo  que 
desustancia  enteramenre  la  masa*  Por  esto  su  casabe  sale  tan  as- 
pero,  estoposo,  árido  é  indigesto.  De  aqui  ha  nacido  el  proloquio 
del  bajo  pueblo  de  la  H  ivana,  que  para  designar  el  uUiíi  >  termi- 
no del  hipérbole  en  lo  despreciable,  dice:  es  m^s  ruin  que  pan  de 
iazabe.  El  que  se  hace  en  U  Havana,  es  todo  de  yuca  agria.  Esta 
tiene  también  el  defcílo  de  no  poderse  comer  en  ningún  guiso sia 
preparaciones  que  la  quiten  la  ponzoña.  Es  verdad  que  adquiere 
mayor  corpulencia,  por  su  mas  dilatada  resisrencia  en  la  tierra; 
pero  la  suma  de  su  produflo  no  es  mas  abundante  que  el  de  la 
dulce.  £q  una  áreadada^  si  cabeo  mil  pies  de  Yuca  a|ria,  cabrea 

4a|í 


dos  ^11  de  la  dulce,  porque  htx  no  tequíete  látcrvilos  tan  espa-» 
ciosós  ds  pis  á  pie  como  la  ©tra.  Há  aquí  pues  cühí pensado  el  ta-* 
maño  de  aquella  por  la  cantidad  de  festa. 

i,  Los  caribes  p<aocan  ésta  misma  por  ramitas  trozadas ,  ó 
tdngres  de    á  tercia  de  largo,  del  grueso  de  un  dedo  poco  mas  ó 
meoo  :  caban  y  remueven  bien  la  riera,  y  ciaban  y  cubren  el  ral 
cangre,noperpendicularmente,$¡po  en  dirección  obliqua,  foiman- 
do  un  ángulo  de  45.  ó  50.  grados?  en  los  rerrcnos  pinjiües  dan 
una  vara  de  distancia  de  pié  á  pie:  en  los  escasos  dan  vara  y  mé-^ 
dia.  A  los  seis  ú  ocho  meses    ésta  yuca  llega  á  maturidad,  y  se 
puede  arrancar  y  comer.  Pero  si  se  deja  en  tierra  un  año,  ó  año  y 
medio,  00  se  pierde.  Siempre  sigue  engruesando,  aunque   pierde 
algo  de  su  fciabiádad  y  suavidad.  La   manipulación  del  cazabe 
ei  sencilla;  con  un  par  de  vezes  que  la  presencie  el  sugeto  que 
Um.  destine  áeíta  enseñanza,  sald»á  maestro:  lo  que  tal  vez  ño 
se  confeguiíia  con  la  mas  exaüa  descripción,  en  que  por  preci&Ibn 
deberían  currar  termino^  técnicos,  ininteligibles  para  el  pueblo.  .— 
'  Los  instrumentos  se  reducen  á  un  rallo,  una  batea,  un  cedazo, 
una  manga,  y  un  comal,  ó  platina,  ó  burel.  Presento  d  üm.  dos 
mangas  y  dos  cedazos:  lo  demás  se  halla  en  rodas  partes.  Aunque 
el  rallo  de  los  caribes  es  una  tabla  con  piedras  clavadas,  mejor 
fervirda  los  ruesrros  de  hoja  de  lata,  pues  en  falta  de  ella  in  ventaupa 
y  adoptaron  ei  otro.  Es  quanto  puedo  exponer  en  contestación 
al  oficio  de  Um.  de  10-  del  corrientf.^s  Dios  guarde  á  Um.  mu- 
chos años.  Trugilio  í8.  de  Diciembre  de  1802. =2  José  Rosi   y 
Rubir:  Señor  Comandante  D.  Manuel  Fernando  Dambritie^" 

^  El  expresado  Comandante  certificó  por  sí  la  preferencia 
que  merece  la  yuca  da'ce  sobre  la  agria,  tanto  pirsu  suavi4 
dad,  y  sencillez  de  su  bencfi:io  ,  com3  por  no  presentar  riesgo 
alguno,  al  paso  que,  respecto  de  la  agria  ó  amarga,  al  mas  sira-< 
pie  descai  io  peligran  con  el  a^ua  las  criaturas,  aves,  y  animales; 
y  añadió  en  comprobación  d-  la  bondad  de  ladalce,  que  varios 
capitanes  de  buques  han  llevado  de  ella  para  la  Havana. 

^  Aprovechando  la  llegada  del  Sargento  condiftor  de  los 
reos  destinados  á  aquel  presidio,  dispuso  el  mismo  Comaadantc 
que  se  instruyese,  con  uno  ó  dos  hombres  mas  de  los  de  su  pár- 
rida,  en  el  beneficio  de  la  yuca  hasta  convertirla  en  cazabe,  á 
fía  de  que  i^su  ucom^^  pudiesea  iastruir  á  las  pueblos  del  tran^ 

sito 


«íto ,  y  en  esta  capital ;  cntreganade  dos  cedazos  y  dos  roangas 
mandadas  hacer  al  propio  efedo.  > 

Asi  se  practica,  y  el  Corregiior  interino  de  S.  Salvador^ 
D»  Buenaventura  Viteci ,  en  oficio  de  29.  de  Enero  último,  avli 
sa  quer'cíbió  el  un  par  de  dichos  instrumentos:  que  con  ellos 
y  la  pra£li:a  del  Sargento  dispuso  que  en  su  casa  se  egecutase 
iotnediatamente  la  operación:  que  de  qoatro  reales  de  yuca,  no 
co  oiuy  buena  sazón  ,  resultaron  once  ibras  de  excelente  caza-^ 
he  hecho  de  dos  inodos,  el  uno  en  racHor  de  hoja  de  lata,  y  el 
otro  en  piedra  ccmun  de  n>pler  mnz ,  saliendo  en  ^nrbos 
de  igual  calidad;  y  que  ademas,  las  hczcs  que  dejó  el  cedazo  ,  ' 
remolidas  en  la  misma  piedra ,  rindieron  otras  dos  libras  de  la 
misma  condición  5  cuyos  sobrantes ,  según  informa  dicho  Sar** 
gentOy  solo  lo^  aprovechan  los  caribes  para  I05  animales ;  con-» 
ciuyendo  el  referido  Corregidor  qtic  fonñaría  el  asunto  con  el 
debíío  zclo  para  extender  en  aquella  jurisdicion  un  súpleme'nta 
tan  útil  y  barato  de  los  comestibles  cdtfiuties ,  recomendable  en 
iodo  tiempo ,  y  particularmente  en  el  de  escasez  de  semillas, 

—  El  Sargento  ha  llegado  ya  á  ésta  capital,  y  entregado  el 
otro  par  de  dichos  utensilios,  de  los  qualcs  ,  y  de  la  instrucion 
que  tomó  en  Trisgillo  sobre  el  particular,  se  hará  el  uso  convcnii 
cbtc  en  beneficio  de  todo  el  rcyno ,  y  ptincipa'rnenie  de  los  par- 
tidos que  todavía  están  amenazados  de  carestía  ce  víveres  pari^ 
€t  próximo  hibierno  ,  á  causa  de  la  plaga  de  langostas  \%  i^i.:-:^ 

Nueva  escuela  de  primfras  letras*  < 

ár.  Editor.  .;\ 

■  :  i  íj-r-  £¿  :^nií)»^*  ^-  Vicente  li.  de  Diciembre  de  i8ói; 
Movido  ¿stc  vecindario  del  laudable  zclo  dri  bien  f  ú-* 
buco,  ha  adoptado  como  uno  de  los  medios  iivas  frirxípa'e^  la 
educación  ¿  instrucción  de  la  juventud  en  las  primeras  Uii^s,  y 
se  ha  suscrito  voluntariamente  con  400.  pesos,  con  los  que  eortif- 
buiti  al  preceptor  anualmente  en  el  di  curso  de  ties  afip^  4 
mas  de  esta  cantidad  fija,  scdebetá  corlar  con  la  cvcriual  que  ^dé 
padres  han  acostumbrado  connibulr  á  los  maestros  á  proporción 
del  mayor  esmero  que  ponen  en  la  enseñanza.  St  dificulta  en  cs^ 
t^  provincia  un  sugeto  que  conforme  á  las  ideas  del  vecindarid 
pueda  llenar  el  otjeto,  y  por  lo  mismo  lo  participamos  á  \Jmé 
para  que  se  sltva  noticiarlo  al  público^  á  fin  de  proporcionar  poc 


ene  medb  el  fio  inaícado,  omitiendo  ^señalar  ksqiíaliíadej ,  y 
caljfic^icioa  qusd:ba  tener  la  persona  que  ha  de  manejar  éste 
grande  a  unio,  por  que  U en.  loegecutará  como  corresponde  &c. 
Manuel  Xitrencz  Sasarto  ?=José  María  Zevallos. 

iV¿íí¿2  —  En  carta  de  26.  de  Enero  ú  timo,  recordando  festc 
encargo  el  aítial  Alcalde  ordinario  de  S.  Vicente  D  Francisco 
atonto  Merinoyzñd^ác  que  por  los  suscritores  para  ésta  útil  emprssa 
se  ha  cometido  clcxanaen  de  la  persona,  en  quien  concurran  las 
calidades  necesarias ,  al  Dr.  D.  Jo^é  Simeón  Cañas,  Refior  de  és- 
ta (leal  Uoiversidadi  y  se  nos  ruega  que  también  lo  anunciemos 
al  público.^  Es  de  desear  que  las  demás  poblaciones  del  rey  no  , 
donde  hay  uncocnpetente  núnero  de  vecinos  españoles  acauda-» 

lados,  imiten  el  laudable  egemplode  lade S.  Vicente.  I;; 

'  ■  — '  ■'■ "  -  "■       i-  * 

Píigrto  nuevo  en  lugar  de  la  Conebagua. 

Sr.  Editor,  5.  Miguel  y  Enere  i6,  de  íSíJ^ 

May  Sr.  raiJiEncl  día  mí  h^Uo  01  ai   puerto  auevamsote 
abi:rto,  distante  de  mi  hacienda  de  Siraf^a  com3  tres  qaadras  «I 
qual  es  seguramente  de  mucha  mas  conveniencia  para  el  comercio 
que  el  de  Conchagua.  Su  primera  ventaja  consiste  en  evitar  el  co€to 
que  caasan  la*  tres  leguas  que  median  éntrela  misma  hacienda,  y 
el  puerto  deConchagaa,  agregándose  que  en  tiempo  de  agua  es« 
éste  el  mas  íj^fr«/&/^  ruin,  m:ser»be)qic  se  quiera  dar.  Lase-'r 
gúnda ,  y  mas  priocipal  ventaba,  cí  que  cnla  referida  mi  casa  se  y 
asgurarán    muy    probabkmenti  lo?   intereses   del  comercio  > 
precabíendolos  del  robo,  y  fuego,  á  cuyos  peligros  están  expu* 
estos  en  Conchagua  por  hallarse  aquellos  alojamientos  abiertos», 
y  techados  con  paja. 

*^  Ademas,  en  mi  casa  se  tiene  destinada  una  pieza  propor-* 

Clonada  para  que  ios  comerciantes  ó  pasageros  se  puedan  romo-* 
damcnte  hospedar ,  Ínterin  el  expresado  puerto  comienza  á  fre-t 
cucntar^e,  y  se  les  puede  hacer  habitación  por  separado. 

Irem,  en  mi  hacienda  hallarán,  asi  los  de  ésta  banda  coc- 
ino los  de  Nicaragua ,  50.  ó  40.  muías  corrientes  para  la  conda-* 
don  da  sus  intereses  i  la  ciudid  de  S.  Miguel ,  y  de  ésta  al  nuc-* 
vo  puerto  de  Sirama^  en  donde  se  halla  provisión  de  víveres 
comunes  para  aprietos,  y  todo   yente  y  vioícate.  ■^' 

También  me  ha  parecido  conveniente  participar  á  \3^ 


r 


-^uc  siempre  que  el  comercio  me  asegure  el  cargamento  del  rey  • 
V3,f»bncai:é  uq  gaayro ,  6  paquebot,  para  que  con  mai  se* 
gariiad  se  puedan  hacer  las  transportes  i  los  puertos  de  Son* 
sonare  ,  Realejo  ,  Nicoya  &c. ,  y  para  la  construcion  del  buque 
rne  han  dado  nodcia  de  que  en  Guastatoya  se  halla  un  buen 
inteliger.re. 

Todo  lo  pongo  en  noticia  de  Vm.  para  que  si  lo  tiene  á 
bfeíi  se  sirva  darla  al  publico,  con  ¡aserción  déla  razón  del 
dicho  constructor,  y  advertencia  de  que  si  á  mas  de  i  indi* 
cado  hubiese  algún  otro  á  proposito  ,  y  que  quiera  encargarse 
de  éste  trabajo ,  podrá  escribirme  á  ésta  ciudad ,  á  ñn  de  que  nos 
ajustemos,  y  según  sus  propuestas  pueda  yo  hacer  las  mías  al 
Real  Consulado  para  ver  si  logro  que  el  cargamento  que  pa*taá 
la  provincia  de  León  vaya  en  detechura  al  Realc  jo,  evitando  las 
incomodidades  del  puerro  del  Viejo. 

Dios  &c.  ^Joíé  María  de  tbfa^f 

*^#c*íi^c  Quest iones  médicas. 

^^    S.  S.  Editores.  ; 

^  S.Salvador  Diciembre  ^^.deí2oi.     * 

„De  la  gazeta  num.  287.  en  que  la  bondad  de  Uins.  <ne  hon«*' 
ra,  quiero  tomar  materia  para  escrioirles,  y  ha  de  ser  de  la  carta 
inserra  del  Sr.  Cuca  Vicario  de  Granada.  De  nada  menos  rrato 
qoc  de  dar  receta  para  prolongar  la  vida  ,  conservar  la  salud  ,  y 
aumentarla  hermosura  ,  si  damos  crédito  d  tos  patronos.,» 

—  Ai  se  inrroducc  en  una  nueva  carta  el  corresponsal  de 
que  dimos  noticia  en  el  rúmero  citado.  Entonces  se  firi 6  el 
Medico  intruso  ,  y  ahora  se  firma  el  Medico  tapa  blancay  pero  íd«» 
vierta  en  posdata  qie  se  tengan  por  sino  i^na*í  é»tas  dos  apelan . 
dones  I  porque  usará  de  una  y  otra  según  la  materia  que  trate>. 
t yea  que  se  pr^pone¡a. 

.0  iV^  Trata  pues  ahora  de  la  vlvora,  y  de  la  cilHad  y  condici* 
ón  de  su  vencnoi  donde  le  tiene,  y  cómo  obra  sobre  la  masa  de 
los  humores. 

■  ^^  '  Empieza  citando  á  Farealio^  qu^  en  el  año  le  ^4.  dtfetií' 
ato  fas  dos  siguientes  proposiciorjcs:  i.  La  vlvora  ni  viva  nimm 
erra  tiene  veneno  alguno.  2.  Solo  su  mordedura  es  venenosa,  y^ 
en  qué  consiste.  "* 

HibU  dclos colmillos, délas  vegigiilas  que  tienen  cerca 

de 


M 

2e  ellos,  y  de  su  sueo  salival,  en  el  qual  como  en  la  e!ttDñitr^ 
de  dicCios  colmillos  dice  que  consiste  el  veneno  de  que  la  vívora 
por  4Í  c«?cce. 

Cita  en  comprovacion  a  vatios  autores  de  nota,  como  ] 
^abi  Moysesy  Redi  Xhardsi  y  el  doñisiíDO  Musitano  que  afirma 
ser  totalmente  vacuo  de  naturaleza  venenosa  el  expresado  Itcorj^a- 
vescente  sino  és  en  el  caso  de  níiorder  la  vivora,  y  qtse  se  aplLa  a  y 
los  sanos  para  confortarlos  el  corazón  y  demás  partes  principes, 
ytXvino  Viperino  lo  usan  lasdaoi^sen  Inglaterra  con  aarpcato 
de  su  salud  y  hermosura. 

La  erudición  que  amontcna  el  autor  sobreestá  materia' 
es  mucha ,  y  toda  sclcSta  y  oportuna^  No  se  le  escapa  ni  á  Plinto  ^ 
con  sus  cieibosde  los  coVUresde  oro,  echados  al  monjce  en  tiem*  . 
pode  AlC3tandto  el  magno,  y  cazados  después  de  cien  anís,  cooi 
la  peregrina  especie  de  que  éstos  aninialcs  no  padecen  calentura 
porque  bascan  las*cüfbas  de  las  vivoras  para  cotríenelas,  "  con 
cuyo  alimeoto  prolongan  la  vida  y  se  preservan  de  enfermedades.** 
También  cita  al  mismo  Pareadlo  (  de  quien  arriba  se  hizo  men- 
ción) que  testifica  por  el  las  que  los  cerdos  se  nutren  con  el  propia 
viperino  alimento :  y  añade  que  todo  el  secreto  d¿  los  saltimban^ 
q  lis,  que  en  las  plazas  pregonan  las  virtudes  desús  parches  y  dro^^j 
g?i$  contra  todo  veneno,  y  se  meten  las  vivoras  en  el  pecho,  mano* « 
sajándolas,  y  oprimiéndolas  sin  que  les  hagan  lesión,  con  lo  qiíal , 
embelesan  al  vulgo  idiota,  consiste  en  que  las  han  sacado  de  antc-^ 
fiiano  los  colmillos,  y  no  pueden  ni  tienen  con  que  morder  6  hacer 
daña,  j 

Asi  mismo  cin^  al    doSiisimo  Etmuleroj  y  de   montón 
a  otro?  modernos,  para  probar  que  la  vivora  solo  muerde  siendp; 
írrltadaj  todo  lo  qaal  leñrve  para  hacer  una  transición  ázia  los, 
experlmerttos  que  se  estarán  haciendo  á  ésta  sazón  en  la  provinciaj 
de  Nicacagua,  supo  iendo  (dice)  como  indubitable  que  el  Dr.  D. 
francisco  Quiñones ,  para  la  averiguación  de  los  hechos  del  mcs^^ 
tizo  Rafael  (N.  287.)  usaiá  la  precaución  de  que  las  vivoras  qu€f 
haya  de  manejar  no  sean  traídas  por  el  mi^mo**  y  si  lo  son  ob^ 
servará  si  lesfa'tanlos  colmillos,  en  cuyas  cncias están  Usvegigi-^ 
lias  llanas  áz  aquel  suco  de  qac  coa  las  concausas  expresada^:, 
tesülf a  el  veneno.  **  i  u^ 

Oitaá  se  dciieae  en  probar,  aunque  expresa  pareccrlc'stH 


■SUp*^' 


í^pcifitío,  que  tampoto  muerta  la  vkora  rienc  venena  a'guno:  y  so- 
br¿  ésto  vuelve  á  acogerse  á  sus  libres ,  que  se  conoce  tiene  bi- 
en nianoscados,  y  de  oucvo  cha  con  sus  propias  palabras  en  la* 
tin  d  Plioio  ,  Galeno,  y  Etmulcro,que  re^pc£tiv^tnente  ase- 
guran haber  habido  y  haber  n^uchas  caclcnes  que  han  u^ado 
las  vUoraspor  alimento,  y a^ con hodo  sus  carnés, ya  bebiendo 
sus  cades  Con  gran  ^beneficio  de  la  5a\ud  y  dilütacion  de  la  vida: 
,  añadiecdo-  Ettnukro  que  las  grandes  fcñcras  en  Irania  y  Frarcia 
las  usan  para  conservar  la  salud  y  la  bermosuia,  y  que  en  qtraip-! 
to  á  medicatBento  no  es  asi  c;cmo  quiera  ,  sino  que  se  aplica  cp- 
.  tno  antidoto  ,  ó  contraveneno :  y  Pünio  dice  que  las  carnes  de 
vivora  preservan  de  fiebres  al  que  las  come. 

Los  siguientes  párrafos  son  Uttra\e$  del  autor. 
„  Antes  del  conodaiiento  y  extensión  del  excelente  arti- 
cspasmodico  de  la  Algalia  ,  socorría  yo  á  los  mordidos  ccn  ot|;ps 
iRedicamentos  de  igual  naturaleza ,  como  el  opio,  alcaiior  &c. 
y  en  su  falta  con  limonadas  oías  ó  menos  cargada'^  de  línion^  se- 
gún el  estrago  que  el  virus  había  hecho  en  el  calido  innato  \y 
húmedo  radical  f  poniendo  algodón  ralamente  en  la  morríidura 
para  darle  fuego  por  varias  ocasiones  5  en  otras  acordandon^e  .de 
los  baños  de  tierra  que  el  gran  iiolano  Luquc  aplicaba  á  los  efi- 
:.cos,  hacía  enterrar  el  brazo  ó  pierna  mordidos,  con  lo  qual 
y  una  dieta  .regular  no  se  me  ha  desgraciado  alguno, 

„  El  Sr.  D.  Jjsé  del  Castillo,  Cura  de  ^an  Jacinto,  que 
por  su  literarura  y  aplicacirn  á  la  Medicinada  vetó  en  eWa,  me 
ha  asegurado  que  le  consra  por  ocular  experiencia  que  quitando 
^  á  los  alacranes  dosaletillas  que  rienen  enrre  los  brazuelos  ro  pi-* 
can,  y  aurquc  piquen  no  dañan.  Se  movió  ésta  conversación 
por  la  cita  del  mestizo  Rafael. ,, 

Concluye  diciendo  que  tal  vez  hablará  de  otras  cienci- 
as,  ó  a  lo  menos  de  un  purtito  imporrante  de  jurisprudencia  , 
en  cuyo  caso  usará  de  distinta  firma, ,,  y  mucho  mas  si  no  pu- 
diese resistir  la  tertacion  de  escribir  en  verso  „  5  pero  que  siem- 
pre será  proponiendo  á  su  parecer  cosas  útiles. 

Uitimamente  promete  que  desde  surttiro  remitirá  una 
'disertación  regional  y  sercilla  que  ha  trabajado  stbre  hccula^ 
cion  y  viruelas,  después  de  veinte  años  de  teórica  y  prsdica  ca 
la  Medicina,  para  que  de  ella  se  tome  lo  que  se  haie  provechoso. 
—  Escriba  xijisanto  quieta  el  Sr.  Médico  himmio,  y  remira 
todas  las  diiertaciorxs  que  gusre.  tQ\o  u  le  ruega  que  para  üq 

tener 


14 

ttnti^l  síüsabor  de  omitir  sus láfgo^teycós latinos,  cscase  tamot 
lenia  de  copiarlos,  oíos  dé  traducidos  en  castellano,  porque  hen 
mos  resuelto  ser  muy  económicos  de  latín,  siendo  nosotros  pura- 
mente legos,  y  suponiendo  que  lo  son  muchos  de  los  lectores  de 
este  pcnodico, 

Entradas  y  salidas  ie  barcas. 

„  Resumen  de  las  embarcaciones  que  del  puerto  de  Omof 
han  salido  en  todo  el  sfio  pasado  de  1802.  con  registros  expedid 
dos  por  aquel  Miníttctia  de  Real  Hacienda. 

Paylebot  Isabela,  capitán  D.  Juaquin  Echeverría,  en  3, 
ide  febrero,  con  157.  arrobas  zarzaparrilla,  y  4.  600  pesos  plat^ 
fuette,  parala  Havana. 

Paylebot  Rosaia,  capitán  D.  Juan  de  Lsx',  en  6* de  F^-* 
brero,  con  15.  zurrones  de  añil,  para  el  Bitabanó. 

Goleta  Carlota,  capitán  D.  José  Gonzakz  de  la  Vega,  «nt 
aé.  de  Marzo,  con -3.  tercios  afífl,  12.  castellanas  de  baUaoio, 
y  350.  pesos  en  plata ,  para  Trinidad  de  Cuba. 

Go'eta  Sta.  Rosa,  capitán  D.  Nicolás  López  de  Castro, 
en  31.  de  Agosto,  con  156.  tercios  zarzaparrilla  y  267 j.  libra» 
tinta  añil,  para  la  Havaoa. 

Goleta  Dolores,  capitán  D.  Francisco  Nobo,  en  17.  do 
Noviembre,  con  40.  pieles  de  ees,  para  Campeche* 

El  bergantín  Rosarito,  capitán  D.  Manuel  Matías,  pro-r 
cedentc  de  Guayaquil,  llegó  á  principios  de  Enero  al  Realejo, 
conduciendo  85.  cargas  cacao,  225.  sombreros  de  Jipijapa  ,  16^ 
hamacan,  y  25.  arrobas  20.  libras  cominos.  El  mismo  buque  h3«4 
bia  estado  antes  co  Sonsonate,  donde  dejó  parte  de  su  carga. 

Noufragh.^  frugillo  19.  de  Entro.  El  4.  del  corriente 
per  la  noclie  llegaron  á  ésta  plaza  dos  caribe»  marineros  de 
lagotera  Mosca  con  la  noticia  de  habsr  é  te  buqae  dado  al  través 
contra  la  co>ta  el  jí.  de  Diciembcc  ultimo,  haciéndose  variai 
piezas  Inmediatamente  se  enviaron  los  socorros  que  se  pudieron 
aprontar  ?  y  el  1 2.  del  mi  mo  se  presentaron  en  dicha  plaza  el  Ca^ 
pitan  y  marinccos,  dando  pane  de  no  hab:r  sucedido  desgracia 
alguna  ci  la  gent^,  y  de  haber  librado  dos  mil  pesos  de  la  pcr^ 
tenencia  de  D,  Saatügo  Gv)taya  y  D.  Aatonio  Marin  |  del  con 
merci^de  éste  puerto. 


*^'»'í>»  Tom.  Vil.  -—        poj   4^ 

p.  GAZETA  DE  GUATEMALA     * 

^ícSr  íís  .S  »EL  LUNES  SI.  DE  FEBREROit  1803.  * 

.,  ?^  -.^^  "'•''"'  '^^  O''/""  '»''■''  '>»  /"  wá^áBa  del  dominio  li 
rfí/  tórnente,  tondmiendo  la  correspondencia  de  España  del  mes 
áe  Setiembre  ,  y  cartas  particulares  y  gazetas  de  todo  Oíiubre 

Ha  conducido  también  el  duplicado  deí  fluido  vacuno,  rr- 

mtldoal  mtsmo  Sr.  Ministro,  Q.  f acabo  de  Villa  UrrtUia  por  et 

propio  sujeto  de   Madrid  que  te  hizo  la  primera  remesa  en  el  correa 

de  Agosto.  Inmediatamente,  se  harán  experimentos ,  v  se  avisarl 

^resultado.  ■  • 

^*   "  PROMOCIONES»     >".ü«xí    i 

.  .  .  Con  d  plausible  motivo  de  los  augustos  matrimonios  &é 
Ffincipc  de  Astutus  Ntto.  Sr.  coa  la  Sra.  Princesa  de  Napoleí 
Dofia  Mana  Antonia,  y  de  la  Sra.  Doña  María  habel  (ahork 
Frmccsa  de  Ñapóles ,  con  el  Principe  hsccdero  de  las  dos  Siciliaí, 
se  han  servido  el  Rey  y  Reyna  Ntros.  Sres.  hacer  diferente* 
§"fi'j^l^'*4  deOaubrc  ultimo,  que  constan  delaseazeta* 
de  Madrid  de  ij  y  1  5  del  mismo  mes.  Las  tcspraivas  á  cstfc 
teyno  son  las  siguicnces.  ■  , 

»       "J  B'-'^áá/Vr,  el  Sr.    Coronel  D.   tioque   de  Avarca  ,  SuW"- 
rospeaor,  y  segundo  Comandante  general  ds  éste  reyno  '■ 

También  á  Brigadier,  el  Sr.  Coroíicl  D.  José  SalvadoA 
Ooberoador  Intendente  de  la  provincia  de  Nicaragua.  - 

M  tt  ^'f*l"htes  Coroneles,  los  Opitanes  D.  Pedro  Salcedd. 
D.  Manuel  Fernando  Dambtíae,  D.  Francisco  feíez  Brito,  * 
p.  Juan  José  Cano,   el  ultímd  ya  difunto;    '*  '  ^ 

'wir  «  ^"'f  supernumeraria  de  la  Real  orden  española  de  Carié 
«/.,  a  D.  José  Rossi  y  Rubí,  comisionado  par?  el  arréelo  * 
repartimiento  de  tierras  en  la  colonia  de  Truxillo.,, 

-En  el  Real  Cuerpo  de  Artillcria,  S.  M,  se  ha  servido 
|romorer  á  Capitanes  primeros  a  los  segundos  D.  Csrlos  Pinzoft 

fe^rí-^^v  1,  'V  ^  Capitanes  segundos,  á,l9S  Tenientes  Di 
«arcos  Valí,  y  D.  Jusn  Vidaror,  °  "*'*♦"  »'*  ;-f  cf 

B«,^«  -Anteriormente  con  fecha  deliftW'ae' Julio  proximé 
ff  .  i  ^'"'^  ^'  ^'  P'O'nover  á  Brigadier,  y  conferir  el 
empleo  de  Dnettor  Sub-inspeaor  del  Real  cueroo  de  Ingenieros, 
a  br.  Coronel  O,  -José  Maria  Ahfcandre,  Comacdinte  del  .mismd 
CUfrpo  en   ene  t  yno. 

Propiedad  de  !a  Biblioteca 
Ihwersidad  Francisco  Marroauín 


Comercio  de  granos^ 
Sres<  Editores  de  la 
Cizttz  de  Guatemala.  Oaxaca  y  Noviembre  t.  de  iSoí, 

1.  Muy  Srcs.  míos:  Desde  el  principio  de  Noviembre  del 
año  pasado  ,  que  sali  de  México  para  residir  en  ésta  ciudad  el 
tiempo  que  Dios  fuere  servido,  no  ne  leído  mas  gazetas  de  Gua- 
temiia  que  las  del  ultimo  envió.  Se  mecntregaroa  el  mismo  dia 
que  se  dirigiao  á  300.  leguas  de  distancia,  y  annque  las  leí  rá- 
pi  Jamante,  me  complací  de  las  cosas  buenas  que  contenían. 
Dos  fueron  especialmente  las  que  por  el  pronto  rae  lleva- 
jr^n  la  atención;  és  á  saber,  I05  artículos  del  comercio  de  gra- 
nos cotí  N.  E.,  y  la  amplitud  de  el  de  nuestras  costas  del  Sur  coa 
las  Filipinas.  De  ambos  objetos  se  trata  en  la  gazeta  dcl27.de 
Setiembre  num.  2785  y  sobre  ellos  aventuraré  una  ú  otra  re^ 
ílcxion. 

2.  Por  noticias  privada»,  comunicadas  por  los  amantes  del 
mérito,  sabía  las  providencias  dictadas  en  é>e  reyno  para  pre* 
caber  el  hambre  de  que  estaban  amenazadas  sus  provincias  por  los 
estragos  que  iba  haciendo  en  los  campos  la  lango.^ta.  La  cons- 
tancia con  qac  se  repitieron  las  siembras,  aprovechando  la  vatic-< 
dad  de  climas  que  producen  el  maíz  co  todo  el  año ,  parece  que 
en  mucha  parte  correspondió  alas  esperanzas.  Como  éste  socor-^ 
ro  se  miraba  contingente  y  tardío,  vi  lleno  de  satisfacción  qtic  las 
solicitudes  se  extendían  fuera  del  distrito  de  ésa  Capitanía  G^nei^ 
ral.  La  misma  gazeta  nos  anuncia  la  grata  acogida  que  encon- 
traron en  este  Exmo  Sr.  Virrey,  y  su  Junta  Superior  de  Real  Ha-* 
cieoda.  Ignoro  sus  efectos?  y  este  és  el  fundamento  de  mi  convecü 
lacion*  fj; 

5.  En  ésa  gazeta  num.  72,  y  en  otros  papeles  públicos  y 
privados,  se  ha  demostrado  la  facilidad  de  reunir  los  intereses  de  la 
JRelígioncon  losd:l  Estado,  de  la  metrópoli  con  sus  Americas,  y 
en  todas  partes  del  Real  fisco,  con  solo  habilitar  para  el  comercio, 
xon  la  amplitud  concedida  á  S.  Blas,  quantos  puertos  y  ríos  ad- 
mitan baques  de  200.  toneladas,  en  las  2500.  leguas  pobladas 
jdc  esta  costa  del  Sur.  Uno  de  sus  objetos  mas  importantes  (por 
io  que  interesa  i  la  humanidad)  sería  el  socorio  oportuno  de  las 
necesidades  de  los  vasallos  de  nuestro  amado  Rey ,  con  el  auxilio 
del  comerciante.  El  hecho  de  que  voy  tratando  es  una  de  lasmu-^ 
chas  pruebas  que  pueden  producirse. 

4.    £i  roas  ilustrado  y  aftívo  Gobierno,  consultando  la| 

pia-, 


piadosísimas  intenciones  de  nucstío  amable  Monarca,  no  puediíP 
redimir  totalmente  á  estos  vasallos  de  los  efedos  lasti  noso*  de 
una  plaga,  como  la  de  qae  se  trata?  quando  la  especulación  mec< 
cantil,  sin  obstrucción  de  trabas,  á  los  quatro  meses  de  asomar  la 
Cabeza  en  esas  provincias  la  devoradora  langosta,  hubiera  pues-i 
to  en  sus  puertos  quantos  granos  se  necesitasen  para  la  abundan-^ 
da,  sin  ocurrir  fuera  de  los  domiDÍos  de  S.  M.  .^Doy  la  prueba. 

f .     Mediante  la  habilitación  de  puertos,  y  libertad  del  co-^ 
fiíercío  (según  las  reglas  de  c\  de  S,  Blas )  en  pocos  sños  se  muUi^ 
pilcarían  ha<ta  lo  iacreible  los  botes,  lanchas,  barcos  pescador es^^ 
goletas,  balandras,  bergantines,  fragatas,  y  aun  navios  de  linca: J 
que  abrigasen  é  tas  co-tas  y  las  de  Fiíi^ñnas,  y  que  infundiesen  tc^^ 
mor  á  la  compañia  oriental  ing  esa.  Las  importaciones  y  exporta*' 
cío  ics  dá  tantos  puertos  serian  asombrosas,  y  entre  ellas  ocupa-»^ 
ria  un  lagar  muy  distinguido  el  articulo  de  granos.  Como  e\d^ 
cotas  tan  dilátalas  se  cnconttaíu  al  mismo  tiempo  la  abandan*^ 
cia  con  «a  escasez,  era  consiguiente  que  é^ta  fuese  socorrida  por^ 
el  comerciante  ,  que  haria  animar  la  agricultura  tn  el  pab  de  la 
abundancia  ,  sabiendo  que  con  la  extracción  segura  se  eniique-» 
cería  el   cuiíicador.   Lo  que  sucede  en  todos  los  objetos  co-< 
msrciablcs  que  gozan  libertad,  no  podría  faltar  en  el  de  granos  ; 
y  tnaí  quando  la  policía  del  pais  neceeítado  animuU  este  comer-* 
Cío  á  tolo  costo,  aunque  no  seria  necesario  que  Ío  hiciese.  Ea 
las  costa?  de  é  ta  Intendencia  corre  á  §.  reales  ía  fanega  de  maíz, 
ycn  quatrodias  de  navegación  se  podía  trasladar  una  ^cari  por-^ 
cion  deéí  á  las  provincias  mas  necesitadas  de  ésa  Capitanía  genc^ 
ral.   Pero  ya  que  de  aqoi  no  puede  por  ahora  contarse  con  gráa* 
des  extracciones  por  f4ia  de  buques,  dsqaos  ua  s|ilpi  Cbile^qu^  ' 
es  el  paisdela  abundancia.  ,¡  .  ?  ^ii..      4Ír  .  ).| 

6.  Stgun  mis  cálculos  se  conducen  para  el  abasto  de  la  ca«4 '] 
pital  dd  Perú  400.000  fanegas  de  trigo,  con  peso  de  6.  y  rotdia  ' 
arroban.  V  íiU  costo  de  7.  d  i  o.  reales  cada  una.  Los  navieros  las  * 
venden  de  20  á  24.  reales^  de  suerte  que  el  pueblo  de  Lima  H'/ 
gravado  enormemente  por  los  vicios  de  aquel  comercio.  Pero  va-i  'i¿ 
mos  á  nuestro  intento.  ^'*> 

7.  Los  labradores  de  Chile,  asegurados  de  la  extracción '^ 
anual,  siembran  para  ella,  y  para  el  abasto  del  reyno)  y  como  c§^? 
regular  que  alteren  las  buenas  y  malas  cosechas,  es  preciso  que  '^ 

^  conserven  en  almacenes  todo  el  tepueito  neccíario  de  un  año  pa;*    • 
raotco.  Ahora  pues,  si  eo  el  Virrey natp,  y  en  esa  Capitanía  ge^r  ^' 


neral,  hubkrala  propotclon  de  buques,  era  precisa  qué  el  co-? 
mcrciante  por  sí,  6  exigido  de  laSiaperioridad,  despachase  á  Chilc¿ 
los  que  fueran  necesarios  luego  que  advirtiese  el  progreso  déla? 
Uogosta.  Mediante  esta  especulación  del  comercio,  é  providen^ 
da  superior,  á  los  quatro ó  cinco  me^es  se  hubieran  logrado  gra^> 
DOS  que  repusiesen  todo  el  daño  causado  por  la  plaga. 

"8.  Supongamos  que  fuesen  i  oo.ooo  fanegas,  y  que  en  Chi-^ 
le  costasen  éoo.ooo  pesos,  cuyo  desembolso,  sunque  fuera  efec- 
tivo, sería  despreciable,  respe¿lp  i  que  por  tt^s  me^cs  serian  so^ 
Gprridos  4e  pan  250.000 individuos,  expuestos  i  perecer  de  hafn-*' 
brc  si  tuviesen  menos  constancia  en  la  teptticion  de  sus  siem- 
tías.  Fórnao  así  mi  calculo.  Las  100.000  fanegas  de  trigo  chile*, 
tío  ascienden  á  650.000  arrobas,  que  hacen  libras  16.500.000:. 
otras  tantas  pódennos  graduar  de  pan  cocido  ccmun,  querepar-j 
t^as  entre  250.000  individuos  de  la  pleve  tocarían  á  cada  uno  , 
i5s  libras,  ó  22.  escasas  en  cada  mes  de  los  tres  del  calculo.  E  te  ^ 
socorro  en  pan, /O  en  harina,  para  los  atoles  tan  usados  en  el  puc-  ^ 
bjo,  bastaría  p/raic  entreteniendo  al  nececirado,  mientras  vioie- . 
sen  las  nuevas  cosechas  ó  socorrosultramarioos,  que  esi  lo  que  . 
aspira  en  tales  angustias  la  sabiduría  dt  I  gobierno.  Me  haré  c^t-  1 
^(^  délas  obíecciones,  que  aioa  í)uena  crítica  puede  hacer  á  i 
il  plan,  V  laslre  suponiendo  ¿n  el  mismo  hecho  de  irlas  MM^i 
ajicicndo  para  acortar  la  conversación.  .  1^  ?%    | 

^     g.     Se  calcula  en  esa  Capitanía  G  ueral  un  millón  de  ha^í^i  :    I 
-   antes;  y  tío  haciendo  mención  en  mi  socorro  mas  que  de  ¿^o.ooq,  7    I 
carece  que  dé  jo  abandonados  al  hambre  los  750.000  restantes.  »    | 
Noévasi  por  cierto,  pu^s  desde  el  principio  tuve  presente  que  no  ?    | 
en  todas  las  provincias  entraría  la  langosta^  y  que  también  los  > 
podientes ,  y  la  policía,  tendrían  el  repuesto  connderable  de  gra-  j 
«íasw  Y  sobretodo,  con  el  comercio  libre  log;rarian  las  costas  del 
Narre  ie;iJá\íís  socorros  de  los  fecun  jos  graneros  de   Buí'nos-ay^  ? 
f es,  y  Virreynato  de  Santa  Fé.  Lo  segunda,  se  dirá  que  fupon-» 
go  muy  bajo  el  desembolso  de   100.000  pesos,  que  huirla  Gua- 
temaU  para   acopiarlas  100,000,  fanegas    de   trigo  supuestas, 
<^inio  i  todo  costo,  y  con  la  honesta  ganancia  del  comerciante, 
fio^bajaria  en  los  puertos  de  ésa  Capitanía  general  de  300  mil  pe- 
sos  ^.e^ponio  que  entablado  el  comercio  libre,  extraerla  e^e  co**  -  | 
«lercio  para  el  re  y  no  de  Chile,  en  sos  buques,  mayores  canti-  ■   | 
«daies  de  frutos,  tintas,  breas  &c.  &c.,  y  entonces  iflclínaría  la   ^   | 
Síalaazaá favor  deesa  Capitania  ¿eaeral.  Teniendo  en  propis-í  ¿  . 

iad  i 


^9 
rtfad  ese 'conaffciobs  buques,  con  sus  faftorcscn  Chile  que  opor- 
rtunamente  hiciesen  los  abastos,  solo  pagarla  el  valor  iottínsc/o  del 
.trigo  en  el  puerto  de  Valparaíso,  v  el  asccniicme  restante  queda- 
ría á  beneficio  del  comercio  de  Guatemala,  y  se  reparúciaen  las 
xlemas  clases  que  le  facilitan  el  f  jna^nto  de  su  regalo,  comodidad, 
y  necesidad.  Lo  tercero,  que  no  es  exceso  el  dar  por  cada  \\hi% 
de  trigo  una  libra  de  pan  cocido  coman,  pues  si  la  quarta  parte 
lesuitade  afrecho,  tatttbico  en  una  arroba  de  harina  hay  el  au- 
mento de  siete  libras  de  pao.  Otras  objeciones  ocnito,  pues  pa- 
ra primera  conversación  basta  de  tentativa,  y  mas  quando  estoy 

I     pronto  á  satisfacer  las  que  opongan  los  que  no  sc  enamoran   de 

pensamientos  ágenos.  * 

JO.     De  todo  lo  dicho,  y  de  mucho  mas  que  Uns.  no  fg< 

coran,  se  inferirá  que  las  mayores  necesidades  y  carestías  del  Sur 

h    ¿^  fácil  á  la  especulación  del  comercio  eludirlas,  siempre  que  sea 

I  .  libre,  y  extensivo  ato  ios  los  puertos  miles. 

I  íi.  Ni  encuentro  razón  en  lo  religioso,  ni  en  lo  político,  que 
resista  esta  libertad  de  conercio,  y  habilitación  de  pujctos,^ 
y  aunque  scíj  e  el  particular  me  extendere  <i  la  critica  lo  coü^ 
tradlce,  ahora  me  ceñiré  á  una  n  otra  prevención.  £1  permiso^ 

Íque  logran  los  costcSos  de  Sarlovento  de  iraslaiix^e  i  lat-Jsv 
.  las  cxtrangeras  á  conprar  Negros^  herramienta  •  &c.,  sue'e  ser*'' 
1^  vír  de  pretesto  oara  encubrir  el  comeado  dande^dno,  que  -des4 
truye  las  fabricas  naciona-es,  y  extraer  nucí^rros  meta  es  y  fru- 
tos. Nada  de  ésto  tenemos  que  cernerán  el  comercio  del  So^ 
tan  distante  de  las  colonias  extrangetas. ...       " 

Baña  por  ahora ,  para  dar  lu^ar  d  htc  papel  en  ia  gagetsr, 
y  saber  si  en  ella  se  han  explicad)  los  Sres.  contendores  sóbrela 
qüí^tion  iatetesante  de  si  conviene  ó  r,ó  ampliar  el  comercio 
(Je  Filipinas  con  nuestras  costas  del  Sur.  En  el  caso  de  la  afiíma-i 
t¡\ra  cfrece  cdir  su  pincelada  <obre  el  particular 

El  Impardal  y  butn  fatriata»  >* 

■^'^'       "'^  ■•,?■  ■' 

Bitudlos.  .- 

La  sigaleotctar)!,  según  se  repartió  en  castellano  á  fines^ 
'del  mes  d^  Enero  anterior,  ha  parecido  digna  de  insertarse  en  e3«í 
te  periódico,  ..^ 

—.,  Materias  que  analizará  D.  Francisco  ürrutia  para  cfecenflc. 
el  grado  de  Bachiller  en  Teología,  baJ3  U  ¿irectíon  del  D.i.  £U 
losé  Ignacio  Irungatay,  íái|^ 


X 


30 

„  Ej  la  Teología  una  ciencia  en  que  se  comprende  todo  !o  que 
se  sííbe  por  revelación ,  lo  qual  se  reduce  á  tres  clases:  i.  lo  que 
pertenece  á  Dios  como  es  en  sí.  2.  loque  á  varias  obras  suyas, 
como  la  creación  del  mundo,  del  hombre,  &c.  3.  lo  que  á  nosotros 
en  quanto  nos  dirigimos  acia  él,  que  son  nuestras  buenas  obras  , 
divinos  aaxilios,  bienaventuranzas  y  ademas  las  leyes  á  qaede^ 
bemos  obedecer.,  SíCo  ,^ 

„  De  tres  fuentes  dimanan  los  fundamentos  de  la  Teología  :  f . 
de  la  palabra  de  Dios  escrita,  que  se  contiene  en  ambos  Testamen- 
tos. 2.  de  la  tradición ,  ó  palabra  de  Dios  no  escrita ,  que  s^ 
comunicó  en  voz,  y  d¡vii  amenté  se  conservo  hasta  nuestros  ti- 
empo^: 3,  de  la  razan  natural,  qae  prueba  y  conficmi  machas  co- 
sas que  fueron  tamoien  reveladas.  Estas  tres  producen  otros  lu* 
gares  teológicos:  de  la  primera  ,  resulta  la  autoridad  de  la  Iglesia 
unis/ersal  dispersa  1  y  junta  en  Cóndilo:  de  la  segunda  la  de  fos 
Santo?  Padres  Romano  Pontífice  ,  y  Teólogos  que  snccedierotí 
á  los  Padres.  De  la  razón  natural  nace  la  autoridad  de  los  fiioso-* 
fos ,  é  historiadores.  Los  que  se  dedocen  de  la  Escritura  y  tra- 
dición son  propios  de  la  Teología  :  los  que  de  la  razón  no,  y 
so  o  sirven  para  confirmar  lo  que  han  dimostrado  ya  los  prin^ros, 

),  Oiiémos  qué  método  se  deberá  seguir  para  estuliar  coa  ftin-i 
dameoto  la  Teología,  dando  al  mi^mo  tiempo  una  breve  histo^ 
ría  de  c&tfi  ciencia  &c.„  ?¥ 

WM  I       I  wi  «mil»»  ■ 

Descubrimiento  importante.  o* 

En  la  Junta  publica  déla  Academia  d»^  Dijon  del  á,  d#' 
Setiembre  se  dio  cuenta  ic  un  descubrí misoto,  debido  como 
otros  mochos  al  acafo,  y  de  la  mayor  Importancia  para  la  huma-* 
nidad.  El  diario  de  París  y  otros  papeles  püb  icos  refieren  el  he- 
cho  en  é  tos  tertmnos.,,  Hallábase  en  su  laborar^  rio  el  ciudadano 
Pote! ,  qoe  ha  esíabkcldo  una  fabrica  para  blar^quear  lo ,  li*< 
enzos  con  el  gas  á  cido  amriatico  oxigenado,  quando  trageron 
unas  ratas  que  hablan  sacado  cel  sgna  ahogadas  ^y  las  dejaron 
sobre  la  mgsa  en  que  estaba  el  gas.  Un  instante  después  desa- 
parecieron las  ratas,  excepto  una  que  aunque  también  cnaba 
viva  tenía  las  piernas  rotas,  y  no  piidohtrlr  como  las  otras  qns 
se  hablan  acogido  aun  úncon  de  aquel  qaarto.  Llamó  estola 
atención  del  ciud,  Potel ;  cogió  las  ratas ,  volvió  á  ponerlas  en 
estado  ds  verdadera  asfixia,  repitió  la  expcíiencía  del  gas,  y  vio 
qus  volvían  por  decirlo  asi  á  resucitar.  Con  igtaal  ekctohizoei 


31 

-if-xf  enmento  con  unos  gatos ;  pero  no  convencido  todavía  (y 

i  egemplo  deStorch,que  probó  en  sí  noUcno  los  efcftos  de  la 
cicuta)  se  expuso  y  sometió  t2:mbien  á  la  tficacla  de  su  cf^^scu^ 
britFiiento ,  y  las  resultas  coronaron  su  arrojo — .  La  Academia  de 
Díjon  ha  nombraio  comisionados  que  naedíante  nuevas  cxpeci- 
I  encías  y  observaciones  comprueben  de  un  raodo  seguro  la  vir- 
tud y  propiedad  de  dicho  gas  para  los  casos  de  asñxia  que  s3n 
tau  fccqüuenics.,, 


Larjjiost^  i  y  precios  de  seranos» 

u  Séftjonatef.  de  Febrero.  ^í>c  continúa  en  el  exerminio  del 

r        chapulín  saltón,  y  á  ésta  fecha  se  ha  conseguiio  ya  cnmucha 

paite:  solo  no  se  ha  podido  hacer  en  algunos^  parages  de 
I  monte  espeso ,  donde  no  hay  otro  arbittio  qtie  el  del  fuego , 
I  el  qual  causaría  mucho  daño  á  las  tnaderas,  y  á  los  pastos  en 
I       bta  estación  de  seca ,  en  que  no  hay  otros  que  se  conserven  fces-í 

eos  que  los  de  los  mismos  montes  espesos* 

El  maíz  cuestos  pueblos  corre  áqüatro  pesos  y  quatro  V 
^       medio  fanega  ,  y  en  h  vlUa  cabecera  de  cinco  d  cinco  y  medip. 

Bltri^o  del  Perú  c%xii  trespeior,  y  sin  embargo  de  una  equidad 

tao  considerable ,  la  mayor  parte  déla  gente  se  acomódame^ 

jorcon  el  maíz. 

LtonS  de  Eehrero.  En   esta  ciudad  y  sus  pueblos  citcun. 

vecinos  corre  gcueralmente  el  maiz  á  dos  pesos  fanega. 

m    I  .j,  Entradas  y  salidas  de  barcoss 

I  Nota  déla  carga  que  con  registro  de  León  despachado  cg 

^  %g,  de  Enero  ultimo  ha  exportado  la  fragata  nueva  Barbara  , 
alias  la  Bastanesa  ,  del  Realejo  para  el  Callao  ds  Lima,  al  cai- 
go de  su  Capitán  y  Maestre  D.  José  Azcarate* 

266.  tercios  tinta  añil  con  38.^55  libias.       .^^^J^:^;..^ 
1.  aderezo   de  plata  y  diamaates,  ^^     ^    . 

66  j.  tablones  de  caoba  y  cedro, 
^    '    S^i.  quartonesdc  id.      .       .id. 
40.  ligazones  id.       ,       .  Id. 

12.   curbas.  id.       .       .  id. 

245.  qaintales  gi,  libras  Brasil. 
6   tercios  petates  de  Majaya. 
9^.  dozcnas  mechas  de  papelillo. 
2.  cajones  y  un  tercio  de  cacaos  y  uno  Id.  de  libros. 


?i 


México  7  de  Enero. 

R  azon  de  ¡as  cantidades  de  oro  y  plata  acubadas  en  la  Heal  Cas0 

de  Moneda  de  México  desde  lo  de  Enere  hasta  ^i  de  Di^ 

ciembre  de  i 802,  con  distinción  de  lo  labrado 

en  cada  mes* 


EN  ORO 
Pesos, 


EN    FLAtA. 
Pesos 


j 


roTAL. 
Pesos,       Bs» 


Enero 

Febrero... 
Marzo,,.., 

Abril 

Mayo 

^unio 

Julio 

Agosto \ 

Setiembre..: 
Oaubre....! 
NovicmbrCf 
Diciembre.  í 


OOQ 
000 
000 

000 

000 
000 

000 
3^8.562. 

000 

000 
2é8  864. 


1.234485.  5, 

1.141,094.  o. 
1.081.7Í9.  4 
1.456.158. 
1.200.739. 

1.302.499. 
1.756.473. 

1.335.480. 
1.549.689.  o. 
2.120  957»  1. 
1.884.588.    2. 

1.9«4'^7^ 


;:í 


1.234.483. 

1. 141.094. 

1.081.739. 
1.456.158. 
1.1000739. 
1.3  o  2049  y. 

1.7360173. 

1.7:550042. 
1.7220385.    <J. 

2.1100957.  !• 
I.884C688  i, 
2.i8;o6í9.    a. 


o. 

n 

4r 
6. 

i. 

5/ 

7' 
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'   -..         ■        *•  litAm-u!  \Jm.m  ■'■ "  *    ■'.". "  I »  ' - 

Preciüs  del  Añit» 
E!  31  de  Agosto  último  en  Cádiz,  Flor  I9  libra  de  28.4 
2^  reales  plata,  sobresaliente  At  22.  á  2$|  Cor^tf  de  15.  i  2i. 
Dicho  de  Caracas,  de  20.  á  i2t 

^  En  todo  el  expresado  mes  de  Agosto  se  extrageron  de  Ca-^ 
diz  para  el  ioietior,  y  puertos  de  !a  península,  ^4  8*2  libras  añil,  y^ 
para  el  cjctrangero  323.676. ,  que  conaponcn  358.498  libras. 


Anuneio^  En  fa  imprenta  de  D.  Marue!  d«  A  re  va  lo  se  veode  Ja  Prtf<?. 
íha  para    andar  e¡  Sanio    ^^ercicio  de  la  Via  Sacra,  escilra   poi  el  P.  Fp^u 
Pí^difo  de  ía  CoDcepcioo  üfíjaga   dei  Orden  de  S    Ftaachco:  y   redini* 
cada  poiel   P  Fe-  Fíaneisco  R^ygid^,  del  CaJegio  de  Chii>to,  L  €toi 
JmtUáo ,  y  Dcdoi  €0  Sagrada  Tcoiogia.  Vdie  ua  letl  cada  exémpiai,  , 


Ito«i?,  IM  ^om.  Vil.  to!.  3? 

ÜA2ETA  DE  GUATEMALA 

^'  '  DEL  lí/xVfií  a8.  DE  FJBB/«EüO  de  1803. 


PÓSITOS. 

Señores  Editores  de  la  gazeta  de  Guatetnali. 

May  Señores  mios:  Las  noticias  que  hati  esparcido  Ums. 
eti  sus  gazetas  con  motivo  de  los  estragos  que  por  ésas  regiones 
ha  hecho  el  Cbapulin  en  las  mlpas  de  oíaiz»  nos  han  refrescado 
las  tristes  memorias  que  permanecen  aun  en  este  reyno  por  igusíl 
infortunio  provenido  de  las  heladas  extemporáneas  del  año  de 
11^$.  Desde  esta  infeliz  época  se  advierte  con  efefto  en  toda 
cla$e  de  gente  un  cuidadoso  sobresalto  en  las  precisas  temporadas 
que  se  asoma  el  frío,  hasta  ver  completamente  alzadas  las  cose^ 
chas  corrientes  del  campo.  Porque  aunque  és  cierto  que  las  ca^t 
iamidades  publicas  caen  siempre  á  plomo  sobre  los  mas  menester 
rosos  del  pueblo,  no  dejan  de  participar  de  ellas  sin  embargo  los 
epulones  (  digámoslo  asi)  de  que  abunda  el  mundo;  como  que  en 
tiempo  de  hambre  notoriamente  se  disminuye  el  comercio  ,  se 
atrasa  la  minería,  se  amortigua  la  industria,  se  aniquila  la  arrieila, 
se  arruina  la  labranza,  y  se  empobrece  el  erario;  pues  és  obset«« 
vacion  acreditada  por  la  mas  constante  experiencia  que  á  pro«< 
porción  que  se  encarecen  los  alimentos  de  primera  necesidad,  se 
le  imposibilita  á  cada  uno  su  forzosa  existencia.  Los  daños  que 
acarrea  un  mal  año,  tarde  ó  nunca  llega  á  resarcirlos  el  publico. 
Vamos  averio. 

Es  el  maíz  una  planta  tan  agradecida  al  beneñcio  que  ta 

;ibe  en  su  cultivo,  que  ordinariamente  suele  rendir  dos  á  tres  ci^ 

^ptos  granos  por  uno.  Si  no  és  esta  la  causa  única,  para  mi  es  de 

jas  principales  que  inñuyen  en  la  equidad  ó  carestía  de  los  de** 

|nas  alimentos  >  porque  veo,  y  vemos  todos,  que  la  gente  at-í 

Resana  para  sus  elotes,  tamahs,  atoles ^  y  tortillas,  prefiere  ésta  se- 

•  «Hila  indígena ,  á  quantas  trasladaron  de  Europa  á  America 

pucstros  mayores.  Un  cgemplo  casero  simplificará  este  argumen- 

fOf  El  uso  general  que  hacemos  de  la  manteca,  por  falta  6  esca<4 

%ez  de  azeyte,  suele  experimentar  freqüentes  alteraciones,  sin  que 

intervenga  otra  causa  que  la  dtl  precio  del  maiz,  con  que  engor-. 

^an  los  cerdos  los  tratantes.  De  donde  vengo  á  concluir  que  ja- 

(Bas  logrará  el  rico  de  mayores  conveniencias,  que  quando  no  le 

fal 


í 


"m 


falten  al  pobre  las  iodlspensables  para  mantener  Honradamente  sus 
eriscianas  obligaciones.  De  esta  verdad  colegid  qualquiera  otras 
muchas.  Porque  si  de  la  baratura  del  aiaiz  pende  la  del  resto  de 
los  comestibles,  y2L  se  vé  que  cada  qual  se  aprovechará  del  fruto 
de  su  trabajo  (repitámoslo)  á  correspondencia  de  loque  le  cues- 
ta la  adquisición  de  su  necesatio  sustento.  En  esta  coaseqüencia 
está  embebida  otra  no  menos  evidente ;  conviene  á  saber,  que 
quantas  mas  apuraciot^es  tenga  él  poderoso,  tantas  menos  limos* 
ñas  repartirá  al  desvalido.  ^*^ 

No  comprendo  en  éste  numero  á  los  que  dcsentcndieo- 
üose  de  los  sentlmienros  naturales,  seregodém  á  su  placer  en  las 
cxórvitantes  ganancias  que  direfta  ó  indircflamente  procuran  de 
la  venta  morosa  de  sus  agorgojados  granos?  porque  semejantes 
padrastos  merecen,  dn  que  yo  lo  diga  ,no  solo  el  desden,  sino  el 
Sesprecio,  y  la  coloración  de  toda  su  patria.  La  carestía  es  fecuQ^  ' 
da  madre  del  monopolio.  El  que  no  me  negase  este  prircipio,  ha 
de  confesarme  de  piano  que  el  hambre  (amontonemos  de  ura  vez 
j:a2one5 sobre  razones  )  el  hambre  maliiptica  los  mendigos,  en^k 
J^ia  la  caridad,  aumenta  las  enfermedades,  desampara   los  hoga-  ^ 
íes,  desmembra  la  población,  perpetua  la  ociosidad,  incita  al  la- 
trocinio ,  provoca  áia  prostitución,  trastorna  el  orden  de  la  $o*§ 
ciedad,  y  en  fin  acongoja  al  gobierno,  que  de  grado  ó  por  fuet-^      j 
za  exige  su  pronto  remedio.  "^   | 

Ya  me  hago  cargo  que  alguno  querrá  interrampirme,  dP^  | 
ciendo  que  si  el  hambre  ocasionara  tantas  lastimas,  de)atían  hzp^    | 
tos  socorros  los  muertos  i  los  vivos.  No  sé  qué  responder  de  re-  ^   | 
pcntc  á  este  reparo,  quando  yo  mismo  enoy  notando  (lo  confit-     í 
so)  que  aun  los  hombres  mas  concienzudos  siguen  á  ciegas  la  ru- 
ta, ó  sea  ruiinay  de  sus  predecesorefj  mayormente  si  de  paso  re- 
flexiono que  el  bien  que  recae  en  el  particular,  rara  vez  alcanza 
al  común,  y  el  que  se  hace  al  común  se  extiende  siempre  al  par^ 
licular.  Pero  ya  que  conocemos  poquísimos  que  imiten  el  egem^ 
pío  del  patriarca  José,  de  hacer  provisión  de  granos  en  aSoí 
abundantes  para  los  estériles,  ha  querido  la  inefable  providencia 
de  Dios  Padre  darnos  é<te  amoroso,  c  irrefragable  documento , 
que  nos  debe  servir  de  pauta  para  enderezar  nuestras  generosas, 
oportunas  y  misericordiosas  obras.  Yo  por  lo  menos  apenas  en<« 
cuentro  ramo  de  poUcn  que  s£a  más  recomendable  que  el  de  loi 
fóihasy  ni  dinero  ma$  bien  empleado  que  el  que  se  invierte  en 
favor  de  quantos  babitaDtcs  tleoen  los  pueblos.  Asi  me  lo  peco 

sut- 


sodde fa con$!clartcl6n  que  sa!tá alosólos,  ffuequátsdlo  do  antes, 
al  mismo  tiempo  que  se  trata  de  fundar  un  pucbloi  se  picíjsa  en 
la  colección  de  los  medios  conducentes  para  la  permanencia  de 
sus  moradores.  ¿  Puede  haber  cfe¿iivamente  objeto  d«  mas  im^ 
j»Qr|^itCia? 

-:  '^  i  Si  se  me  insta  que  no  hay  en  el  mundo  sugctos  tan  gat-» 
fiosos  que  presten  caudales  para  realizar  mi  idea:  dirfe  sobre  It 
iní».rcha  que  tampoco  hay  mayorazgo  qac  produzca  tan  florida 
lenta  como  la  que  pueden  sacar  las  ciudades  de  acopiar  granos 
para  su  subsistencia.  No  importa  que  la  proposición  tenga  visos 
deparadojd)  como  ella  esencialmente  sea  lisa  y  llana.  DesenvoU 
vá nosla.  Supongo  (verbigracia  en  México)  que  se  consuman  al 
año  cien  mil  cargas  de  maiz  ,  que  puestas  en  su  Albóndiga  cues-* 
ten  trescientos  mil  pesos,  cuyo  rédito  a  cinco  por  ciento  ascienda 
á  quinze  mil  pesos.  Doy  de  barata  que  en  su  venta  no  se  utilice 
mas  de  un  real  en  cada  peso,  ó  doce  y  medio  por  ciento ,  que  ci 
tomismo.  No  quiero  desmenuzar  roas  el  calculo ,  porque  qual- 
quiera  con  e^tos  datos  podrá  graduar  la  cuenta  para  quando  la 
cosecha  sea  mediana ,  ó  escasa;  resultando  de  lo  dicho  veinte  y 
d38  mil  y  quinientos  pesos  de  ganancia,  después  de  precaver  loa 
imponderables  daños  que  he  insinuado  en  esta  carta.  Lo  que  aca-^ 
ba  de  ratificarme  en  este  concepto  és  que  si  los  pueblos  pudieran 
traspasar  á  los  patticulares  ésta  singular  regalía,  sobratun  perso<« 
ñas  abonadas  que  se  constituyeran  en  la  obligación  c)e  abasten 
cerlos  con  superabundancia,  dándoles  encima  muchas  gracias  y| 
"  recompensas  por  la  renuncia.  ¿  Pues  cómo  no  se  generaliza  uha 
economía  tan  justa  ?  Para  mi  lo  que  no  tiene  duda  és,  que  asi  coh 
mo  las  fabricas  nunca  tendrán  mayor  fomento  que  quando  dea 
sus  géneros  mas  cómodos  para  vestirse,  la  labranza  igualmente 
jamas  logrará  mayor  incremento  que  quando  venda  sus  granos 
á  precios  moderados  para  mantenerse.  Fundado  en  este  ración* 
cinio  me  aventuro  á  decir,  que  si  la  riqueza  pública  no  tiene  otro 
origen  que  el  de  la  industria  popular ,  es  absolutamente  ímposi^ 
ble  que  puedan  prosperar  las  artes,  donde  estén  caros  losalimenii 
;  tos  de  primera  necesidad.  En  esta  máxima  capital  cifra  Arrtqt^* 
W  la  felicidad  de  España.  A  Dios  Señores.  ^: 

J44kIco  14-^  dfc Isovicmbre  de  \%o%.  -^ 

i    -^-^T.:^f.me#nt^;-  UzencíaioMaUú  Zorrilla.    .  '^Ñ' 


5» 

De  la  educación  &c,  en  Tucatan.      (^ 
""^  ¿9.    Los  buenos  libros  contribuirían  poderosamente  á  ha«> 
eer  olvidar  y  aun  abominar  el  ridiculo  afeytc,  que  tanto  dcsacrc-       j 
dita  al  bello  sexo  de  Yucatán.  Oygan  nuestras  paysaoas  al  amig9  ^^  Í 
de  las  mugeres.  ,,Nada  de  este  naundo  (dice  en  la  pagina  40  )  ci^>S| 
comparable  á  la  compañía  de  una  muger  mas  zelosa  de  hermosé^W  V| 
ar  su  entendimiento  que  de  engalanarse  con  vestidos  costosos. 
En  la  sociedad  de  semejantes  mugeres  todo  es  importante  y  pro* 
vechoso ,  y  lo  mas  esqaisito  y  primoroso  recibe  unos  ciertos  rc-^ 
toques  que  solo  á  ellas  se  ha  concedido  el  darlos.  El  arte  encan- 
tador de  hablar  bien ,  y  decir  con  pureza  cosas  ingeniosas ,  és 
particular  de  las  mugeres :  ellas  hacen  que  salga  de  sus  casillas 
el  ingenio  de  los  hombres,  y  les  comunican  una  elegante  facili- 
dad que  nunca  tienen  en  su  estudio  ni  rodeados  de  libros,,. 

70.  Quando  una  muger  llegue  á  conocer  lo  que  vale  el  ta- 
lento, ella  misma  arrojará  con  desprecio  por  la  ventana  a  la  ca« 
lie  las  drogas,  con  que  pretendiendo  disfrazar  sa  cuerpo,  maniñes* 
ta  la  pequenez  de  su  alma* 

Si  á  una  muger  ilustrada  le  cabe  en  suerte  un  marido 
que  también  lo  sea,  no  pueden  explicárselas  dulzuras  con  que 
éstos  dos  consortes  pasarán  su  vida.  Si  le  toca  un  marido  necio, 
á  ella  no  le  faltará  prudencia  para  sobrellevarlo,  y  aun  desasnar •« 
lo,  y  logrará  ademas  sobre  su  marido  toda  la  superioridad  á  que 
diese  lugar  su  ventajoso  talento ,  que  acompañado  de  la  virtud 

labra- 

(*)  —  En  eJ  Correo  mercantil  se  hi  iosettado  la  primert  paite  de  és« 
ta  memoria,  sñadieodose  poi  vía  de  nota,  eo  el  nnm  68.  de  26,  de  A(;os< 
to  ultimo,  que  el  autor  dice  cosas  huertas  sobre  los  vicios  de  la  educación 
de  Tucatan,  las  quaies  se  omiten,  porque  feguo  el  plao  de  aquel  pesiodi- 
co,  sus  editores  solo  te  bat)iao  propuesto  extitdaí  las  ooticias  cooceinf- 
eotes  á  Ja  indostdt  y  cometcto  de  la  misma  proviacia, ''.«Empezó  ésta 
tnsmccia  eo  el  oumeco  343  de  q$.  de  Eoero  de  Sea,,  y  cootiouó  eo  todo 
el  temo  VI.  con  divetsas  íntecmisioLes  basta  el  oum  28$.  iocIuiÍTe«.i« 
Coocliiye  coa  éstos  párrafos,  y  la  6rma  aaagtamitica  de  su  autot.^ 
Aates  de  comeozag  ia  apología  de  que  se  áié  ooticia  ea  el  nun.  387. , 
úoua  que  se  oos  promete  enviar  de  ia  propia  petiíasula  yucateca,  ha 
parecido  poner  ña  á  ésta  obra,  pie^eot^odola  eo  su  integridad.  Después 
entiafán  biea  qualquieca  objeciones  de  /as  que  se  la  han  hecho,  ó  se  li 
hagau.  Como  ellas  rueden  sobre  m«tesias  útiles,  estén  escritas  con  decoro 
y  urbanidad,  y  se  considere  que  a^ui  y  eo  Yucatán  pueden  prodiscir  al- 
gún beneficio,  nunca  nos  oegsrétBos  í  inserta  rrts  eo  oucstto  periodicO| 
tantas  veces  hooiado  con  escrito»  de  respetables  conespoosales  de  fuera 
de  éae  leyoo. 


*'■'■'-•" 

l:     ,   ^''i    ,-.        ^M  ú  aV  '  ■  %^ 

íalfltio  su  fctíéilál.  Por  el  coctrarí  ?  ¿na  muger  mentecata ,  fa-» 

cilmente  exaspera  á  un  roatiio  que  le  falte  algo  para  Job :  lífc'fc- 

•  flexiones  y  consejos  de  su  esposólos  graduará  de  extravagancias 

loapertinentes.  Por  enamorado  que  ua  hombre  este  de  una  m\X4 

í^cc  ignorante,  pasado  el  bimestre  abre  los  ojos :  ya  no  cncucn-' 

tra  aquella  brillantez  y  hermosura  que  poco  tiempo  antes  le  dcs^ 

Ittmbró  ;  se  halla  condenado  á  vivir  perpetuamente  con  una  mu- 

ger  sin  luces,  sin  entendimiento,  y  esta  sola   reflexión  le  llena 

de  tedio  ,  y  derrama  un  jarro  de  agua  scbrc  aquel  amor  que  in^ 

ñamaron  causas  transeúntes  y  sugetas  á  continuos  accidentes.  \ 

^         7 1.     Si  se  juntan  dos  necios,  no  es  menester  ponderar  á  qtt- 

'  antas  desgracias  está  expuesta  una  unión  semejante;  peto  és  dig- 
no de  compasión  tal  matrimonio  ,  y  mucho  mas  los  hijos  desgra<^ 
ciados  que  produgcse»  No  es  de  extrañar  que  haya  tantos  caca- 
dos iofelizes, y  tantos  hijos  mal  educados,  en  un  pueblo  en  que 

I      se  mira  la  instrucción  con  tanta  indiferencia. 

71.  Algunas  madres,  tan  instruidas  como  quieren  que  lo 
csteo  sus  hijas ,  defienden  que  no  es  conveniente  que  las  niñas 
sepan  leer  ni  escribir ,  porque  se  valdrán  de  esta  habilidad  para 
comunicarse  con  sus  cortejas.  Para  convencerlas  de  su  necia  opl-* 
nion^  no  es  menester  mis  de  decirlas  que  den  ellas  mismas  una 
ojeada  á  sus  quince  años,  y  después  que  hayan  examinado  su 

^  conciencia  en  ésta  edad ,  que  nos  digan  de  buena  fe  si  ellas  de^ 
jaron  de  comunicarse  con  &US  amantes  porqus  no  sabían  lees  oi 
escribir. 

I  73.    Nadie  que  renga  un  poco  de  experiencia  se  persuadirá 

^      que  ésta  ignorancia  ha  hecho  á  las  raugeres  ser  roas  contenidas: 

i  antes  z\  contrario  roas  expuestas,  asi  porque  sin  saber  leer  tíe^ 
nen  mas  ratos  ociosos  en  que  hacen  su  oficio  las  pasiones,  coma 
porque  es  menos  malo  seguir  por  si  una  correspondencia  amoro- 
sa que  valerse  para  ella  de  tercera  persona,  que  es  el  recurso  ou 
dinario  de  las  que  no  saben  leer  ni  escribirá  siendo  esto  en  Yuca^ 
tan  mas  fácil  que  en  otras  partes,  pues  en  aquella  provincia  h 
muy  familiar,  como  está  ya  insinuado,  el  trato  de  los  domésticos 
con  sus  amos ,  contra  lo  que  aconseja  el  Sr.  Ganganelli  diciendo 
en  una  de  sus  cartas:  „Tened  cuidado  délos  domésticos  que  andan 
al  rededor  de  vuestros  hilos:  siempre  se  cortorope  la  iubeatu4 
-por  ellos.,r'^^  -^^  ^":-f:-'  'r'       .  •  ■^.-.í.^--H-f :  -    ■  -.^^'>. 

Protestamos  que  en  quanto  hemos  dicho  nonos  ha  tno* 
yido  otta  cosa  que  el  bien  de  la  patria^  á  la  que  deseamos  sec 


^8 

latUes  en  alguna  c«$^.  ConfesamDS  qoe  hemos  hablado  con  %U 
guftt  rapidez;  pero  una  memoria,  que  aun  dudamos  si  tendrá  la- 
gar entre  otros  papeles,  hijos  legítimos  de  Guateafiala  ,  y  para 
Guatemsla,  do  debía  alargarse  mucho.  Ya  el  Marques  Caraccio-. 
lo  ha  csctuo,  de  jindo  que  suplir  a  los  iedorss  lo  que  le  ha  faltado, 
y  aunque  penetrar  lo  que  no  ha  declarado  bien.  -f 

Adjunta,  -  He  aqui,  amigo  mío,  las  noticias  interesantes  a  ta 
pindad  de  Méridaque  dije  á  Um.  diashá  :  ya  verá  Um.  que  lo 
800  no  solo  á  Merida ,  liao  á  toda  la  provincia.  Recomiéndelas 
Ufc.  al  Sr.  Editor,  encargándole  que  no  las  sepulte  bajo  del 
polvo  de  la  carpeta.  Soy  de  Um.  su  mas  apa.^ionado  capellán 

^^_^^  Suimundo,  ? 

Contravenenos  (N.  287.) 
En  gazeta  de  México  num.  26.  de  30.  de  Diciembre  uí-i 

^timo  se  lee  lo  siguiente. 

„Don  Domingo  Antonio  Valcarccl,  residente  en  esta  cor-* 
te  y  radicado  en  Acayucan,  dice  que  habiendo  vi&to  ei  reanc-^ 
dio  déla  picadura  de  la  culebra,  deque  trata  la  gyzaade  2^. 
de  Oaubrc  Num.  ai.  no  puede  menos  que  notar  lo  ^\\q  se  ian 

_ posibilita  su  operación  a  la  gente  del  campo,  particolarmenre 
las  de  tierras  calientes,  que  son  quienes  experimentan  mas  los  ií« 
gorcs  de  todo  animal  ponzoñoso;  y  como  para  dicha  operación 
era  necesario  que  cada  individuo  anduviese  con  su  geringa,  lan- 
ceta y  espíritu,  y  con  un  facultativo  al  lado>e:  imposibilitándose 

.esto  por  dichas  causas,  le  parece  preferible  el  uso  de  la  semilla 
déla  yerbA  de  h  culebra ,  como  lo  propuso  el  Illmo.  Señor  D. 

^Fcrmin  Fuero,  Obispo  que  fue  de  Chiapa»  y  pra¿i¡can  en  la 

,  provincia  de  Tabasco  y  Acayucan. 

„Aunque  la  yerba  de  U  culebra  es  generalmente  conQ« 
cída  en  aquellos  parages  donde  se  cria,  por  semillas  que  reml-* 
tió  dicho  Señor  Illmo.,  se  advierte  a  los  habitantes  de  otros  tcrrn 
torios  del  reyno  que  es  un  arboUto  que  puede  llegar  a  crecer 
del  alto  de  dos  varas ,  ramas  y  hojas  peludas ,  y  é>tas  se  parecen 
á  las  del  algodón  :  echa  una  flor  amarilla  muy  vistosa,  lin  olor: 
cria  uíi  coyol  de  seh  gajos,  y  tn  él  produce  la  semilla ,  que  es 
del  tamaño  de  una  lenteja,  color  atabacado,  y  despide  un  he^ 
dor  lo  mismo  que  la  culebra ,   y  00  se  veriñca  que  haya  alguna 

.  CQ  los  contornos  de  esta  planta  >  y  se  cria  6  ftu¿t¡ñca  la  semilla 

en 


^n  todos  temperamentos  9  y  que  ¿s  reguiat  que  los  botáiycos 
tengan  conocimiento  de  esta  yerba. 

RECETA, 
t     :  „Se  mue^e  la  semilla  en  polvo  sutil ,  se  echa  en  agna  tU 
bit ,  ó  hecbifla,  y  ya  que  se  haya  asentado  se  le  da  a  beber  al 
paciente »  y  el  asiento  que  queda  blanquizco  se  le  pone  á  la  pi^ 
cada  f  y  al  día  siguiente  sana,  como  se  ha  veriñcado  conTat!^ 
os ,  y  en  particular  con  uno  que  llevó  veiiUC  y  cinco  piquetazos 
de  culebra  de  cascabel,  que  lo  llevaron  cargado  á  su  casa.  El 
ini€mo  beneficio  se  sigue  á  los  perros  y  caballos  dándoles  la  por-»  '^ 
cion  rcspediva;  y  si  al  caballo  le  pícala  tarántula  en  la  pezuña, 
conocida  en  este  rey  no  por /fr&¿i,  moliendo  la  dicha  semilla  en 
polvo,  y  batida  cón  dos  ó  tres  claras  de  huevo,  se  le  aplica  en  ua  '^ 
pedazi  de  bramante  ú  otro  lienzo,  y  queda  sano  á  los  dos  dias.,, 

NO  t  A,^  La  planta  qusel  vecino  de  Acayucan  {hm^fer^^ 
hs  de  la  culebra  é^slñ  dúdala  que  en  é-te  rey  no  tiene  el  nombre 
de.  Algalia)  y  en  otras  partes  de  Cotilla^  de  qoe  se  ha  tratado  tan-» 
tas  veces  en  este  periódico :  conviene  puntualmente  en  su  des» 
cripcion  ,  y  en  sus  usos  y  virtuies :  el  haberla  dado  á  conocer  en  ' 
Nt^eva  Fspaña  el  Illmo.  Sr.  Obi >po  difunto  de  Chiapa  D.  FcN 
min  Jjsé  Fuero  ,  comprueba  también  que  es  la  mis.»a  pltnta. 
Qitn  prinero  U  trajo  á  esta  capital ,  y  la  extendió  por  varios 
pueblas  desde  cila  hasta  las  provincias  de  Oaxaca  y  Tabasco,  se 
hadiclio  que  fue  el  Illmo.  Sr.  Obispo  de  Nicaragua  D.  Loren«« 
zj  Trisran  --  Níos  complacem:>s  de  que  procure  extenderse  co  el  ^ 
reynods  México^  Siendo  ya  ea  esteran  conocila,  y  habísndose 
d^do  al  público  una  colección  de  hechos  que  acreditan  su  eficaz 
ela  contra  la  uKJtdsdara  de  toda  suerte  de  reptiles  ponzoñosos,  - 
leda  de  la  mayor  utill-lad  que  de  Naeva  España  «e  nos  comu-< ^ 
Dicasen  las  observaciones,  que  alli  se  vayan  haciendo,  rearhien- 
dolas  autorizadas  en  debida  forma  con  el  testimonio  de  personas 
dignas  de  fe.  Asi  «c  petfecciooaria  ua  descubrimiento,  que  puc«* 
de  colocarse  entre  los  mas  útiles  que  se  deben  ala  America,  y  se 
conseguiría  su  rápida  psopagaci^n  en  beneficie  de  la  humaaidad  - 
ée  ambos  mundos»  t 

^.     .*    -'-    P/jfjf^x  f;tro^/V¿i/.   (Nüfi!.   l'7J.) 

El  Ministro  principal  de  Real  Hacienda  de  Truxíllo  D.  ^ 
Juan  Ortrz  de  Letona,  y  D.  José  Rossi  y  Rubi ,  comisionada 
pa^ai  el  arreglo  y  repartimiento  de  tierras  de  aijuella  colonia,  por  % 


4^ 

encargo  del  M.  lütre.  Sr.  Presidente  ha«  dirigido  i  sus  sQpettores  ::^ 
nsanoS  un  fra?iquito  de  seoaiíía  de  yerba  de  Guinea^  parte  nacva^  * . 
mente  traüa  á  aquel  puerco,  parte  tomada  de  U  huerta  át\  exi 
presado  Ministro,  y  parte  recogida  por  Rossi  entre  varios  de  los 
Negros  franceses  qae  la  cultivan,  y  en  las  tierras  de  punta  de  ■* 
Quemara  donde  se  halla  ya  extendida—  Con  ella  haa  acoropaña-i  f 
do  una  pequeña  Instrucción  sobre  el  método  d«  cultivarla ,  que 
se  impri(riirá  en  la  gazcta  siguiente;  evitando,  dicenj  todos  los 
términos  técnicos  para  que  la  pueda  entender  qualquiera  labra-* 
dor,  y  se  propague  fácilmente  un  vegetal  tan  útil  y  dcscooo-J 
ciio. 

As!  mismo  han  remitido  semillas  en  el  propio  cajoncito 
del  árbol  del  sebd  ó  de  candela  de  la  India,  y  de  la  planta  movU  | 
ente  ^  con  una  lista  de  otras  varias  plantas  que  expresan  tene|:| 
preparadas,  y  que  ñolas  remiten  desde  luego  por  no  habereo^- 
contradosygeto  capaz  de  hacerse  cargo  de  tan  delicada  comi-í  i 
sion  5  concluyendo  que  por  ahora,  si  no  se  les  previene  otra  cosa, 
las  conservarán  en  aquel  terreno,  cuyo  temperamento  está  pro^ 
Vado  serles  tan  aeálogo. 

^  La  semilla  átyerbp.  de  Guinea  se  ha  distribuido  por  el 
M.  Illtre.  Sr.  Presidente  entre  varias  personas  de  esta  capital ,  y 
entre  hacendados  de  la  costa  del  Sur,  donde  será  muy  útil  por 
escasearlos  pastos  en  ciertas  temporadas. 

La  misma  distribución  se  ha  hecho  de  las  semillas  del 
iíM  y  de  la  planta  moviente.  Del  primer  árbol  se  dio  una  lige- 
ra noticia  en  el  num.  ig%.  de  este  periódico.  Si  se  consigue  s(j  % 
propagación  será  también  de  la  mayor  utilidad,  para  cconomW '> 
z^r  el  sebo  de  las  teses,  y  el  consumo  del  pestífero  ocatt ,  subs-»  ^ 
tituyendocnsu  lugar  otro  de  semejante  servidumbre,  cuyo  taso  n 
no  manchará  las  paredes,  haciendo  como  hace  aquel  asquetosi-i  ^ 
aimas  líis  habitaciones,  {S.  C)  * 

Promoción.^  A  CoronelytX  Teniente  Coronel  D.Tadco  Munic4  ^ 
sa  Sargento  mayor  d:l  regimiento  fijo  de  este  reyno.^^  Se  omitiór  ^ 
por  olvido  esta  noticia  en  el  Numero  anterior.  :5i 

Errataf  ^  Ei  Numcfo  spi.  coifio  con  el  cúm,  290.  duplicado  Los  que 
qui^iao  eí.quaderDar  el  tomo  bíiáo  bien  ea  cnmeodas  desde  luego  éste  ye«« 
ío  con  la  pluma,  para  que  co  el  índice  no  cause  coofusion.  f 

-M  El  estado  de  las  cantidades  acufiadas  en  ia  casa  de  Moneda  de  Méxi-  > 
cí»,  que  se  ínseitó  en  ej  nün.  apa,  sacó  dos  eiiatas  tnuj  cotibles,  ptJO^  fá^  ¿ 
ciles  de  eomsodaí  poi  las  somas. 


j 


^^,,,,^      GAZETA  DE  GUATEMALA 

Uí:\;   y       Dfit  LUNES  7.  DJS  /ííí/ílRZO  de   1803.  * 

J     ^.    .  BANDO  SBRB  JUEGOS    PROHIBIDOS. 

D*  Antonio  González  Sarávisó'c.    é^r. 

Pata  evitar  los  gravísimos  inconvenientes  que  resultas 
üi  los  excesos  del  juego,  se  han  publicado  en  todos  tiempos  m«4 
chas  y  may  sabias  Leyes»  insertas  en  la  Recopilación  de  estol 
rey  nos.  Las  prohibiciones  y  penas  se  han  renovado  y  reagravado 
por  posteriores  Reales  Cédulas  y  Bandos,  según  se  ha  expcri-^ 
rocotado  la  existencia  del  mal  y  la  necesidad  de  su  remedio.— 
Pero  como  el  transcurso  del  tiempo  produce  muchas  veces  ó  el 
olvido  de  la  Ley»  ó  la  relajación  en  su  debida  observancia,  sio 
eoibaigo  de  que  jamas  puede  prescribir,  y  de  ser  sicoipte  obliga4 
toria:  enardo  por  lo  mismo  mandad»  que  se  repita  la  publicacH 
on  de  £  ta  tspecie  de  providencias,  y  conviniendo  hacerlo  á  m€4 
dida  que  se  observa  la  facilidad  ó  propensión  i  delinquir,  qué 
luele  ser  maycr  ó  menor  según  los  tiempos  y  costumbres:  hallan^ 
dome  en  el  día  informado  de  que  algunas  personas  en  ¿sta  ca^ 
pital,  y  en  otras  partes  del  rcyno,  se  entregan  á  los  juegos  justl4 
^mímente  prohibido?,  con  ofensa  del  buen  orden,  y  ruina  suys 
propia  y  de  sus  familias:  á  ñn  de  que  el  descuido  y  tolerancia 
que  sobre  un  punto  de  tanta  entidad  pueda  haber  habido  antC4 
riormenteno  sirva  de  pretenroal  vicio,  ni  de  escuda  á  los  viciosot 
convencidos  de  tales:  habiendo  meditada  el  asunto  con  la  nece< 
caria  reí  xión,  y  de  conformidad  coi  la»  expresadas  Leyes  y  Ce^ 
dulas,  reuniendo  sus  disposiciones  baJ3  un  contexto  en  quanto 
son  adaptables  á  las  pre«>ente5  circunstancias,  he  venido  co  resoU 
v^r  y  mandar  lo  siguiente. 
:í;?f4  h  Por  juegos  prohibidos  se  entenderán  todos  los  de  sufrfé¿ 
tmikt^  y  apuesta^  como  los  Dados,  el  Monté,  la  Banca,  los  Alba* 
res  ó  el  Paro,  el  bacanete,  la  Flor,  el  Cacho,  y  los  demás  de  la 
misma  ó  semejante  especie,  qualquicra  que  sea  su  nombre,  y  toi 
dos  aquellos  en  qtie  ademas  de  los  tai|tos  ordinarios  se  para  ó 
apuesta  otra  u  otras  cantidades  á  algún  lance. 

a.  Las  tifas  particulareis,  sean  dé  dinero  ó  de  alhajas,  que 
por  punto  general  son  un^s  estafas  dijimuládas,  se  entienden  conn-» 
prendida^  en  ésia  prohibición,  á  menos  que^  preceda  permiso  dd 


42  .    . 

Gobierno,  aa^iq  le  ?e  higan  con  pretexto  de  sacar  limosna  para 
h:íSj:ícÍ2s,  ó  pata  otras  obras  píadjsas,  bajo  la$  mismas  penas 
q  le  sz  4:cUraiáa  para  los  juegos  pcdhíbidos. 

^.  En  los  juegos  licitas,  ds  pura  divcrsioa  y  entretenimiento, 
no  podrá  exccdííc  de  cincuíata  pesos  la  cantidad  total  que  se 
juegue  ó  aventure  coire  personas  pudientes:  No  se  podrán  hacer 
apuestas  de  ninguna  clase,  ni  jtigatse  á  cceáito,  a!  fiado,  ó  sobre 
palabra  eo  mucha  ni  en  poca  carrtidad,  ni  sobía  prendas,  alhajas,  ó 
bienes  mu  bles  ó  raizcs:  Ni  s«  podrá  asar  de  tantos  ó  señales  de 
yalor  arbitrario  para  disimular  la  verdadera  cantidad  que  se  jugare, 
todo  bajo  las  mismas  penas  declaradas  para  los  juegos  prohibidos. 

4.  Toda  especie  de  jaego,  aun  óc  los  lícitos  y  en  muy  mo^ 
derada  cantidad,  se  entieade  prohibido  bajo  iguales  penas  siem-^ 
prc  que  se  jugare  en  dias  y  horas  de  trabajo :  comprendiendo 
pri.icipalmentfi  esta  prohibición  a  los  oficiales  menestrales  y  jor^* 
paleros,  con  quienes  no  se  usará  en  hca  parte  de  la  menor  induU 
gencia. 

5.  Qaalquieu  persona  convencida  de  habérsela  encontrar 
do  jugando ,  ó  ea  concurrencia  de  juego  prohibido  ,  á  mis  de 
perder  el  dioeco  que  la  pertenezca  en  lo  que  se  aprehendiere  so-< 
|>re  la  mesa  ,  será  multada  ,  si  fuese  de  calidad  español,  por  pri'^ 
(ñera  vez  en  doscientos  pesos ,  por  segunda  en  doble  cantidad,  y; 
por  teccera  se  le  formará  causa  de  jugador  incorregible  para  pron 
cedsr  á  la  mas  seria  demostración  que  corresponda  según  las  cir< 
cutsstancias.^  La  multa  será  por  primera  vez,  al  que  00  fuese  cs-^ 
pañol,  de  dacuenta  pesos,  y  en  igual  proporcioa  por  la  segunda 
y  tercera 

6.  Para  el  dueño  de  la  casa  donde  se  hiciere  la  aprehensión 
4^1  juego  serin  dobladas  dichas  multas  tespedivaaaente,  según  su 
calidad,  y  circunstancias. 

7.  Las  mismas  multas  de  doscientos  ó  de  cincuenta  pesos,  coa 
Igual  distinción  de  clases,  le  impondrán  irremisiblemente  á  quaU 
quiera  persona  que  haga  dados,  los  mande  hacer,  6  los  venda;  do<i 
blandose  por  la  segunda  vez,  y  reservándose  por  la  tercera  el  ma^ 
yor  canigo  á  que  haya  lugar  conforme  á  los  casos. 

/  8.  A  los  que  no  tubieren  con  que  pagar  las  penas  pecuniarias, 
se  aplicará  por  primera  vez  un  mes  de  cárcel  si  fuere  español,  y  si 
de  otra  clase  igual  tieoipo  de  obras  publicas:  por  la  segunda  el  do- 
fcl:de'e^t?t  canigo:  y  por  la  tercera  el, de  destierro  por  un  aSo  k 
I  js  jugadores;  y  por  dosá  I09  daenos  de  las  ctsas  de  juego,  para 


4T 
los  quales  siempre  se  entenderán  dobladas  las  penas,  sean  pecuuU^ 

lias  ó  de  otra  clase.  , 

9.    Si  los  contraven  totes  fueren  tahúres  de  profesión,  entregan 

*^  'ios  habitualmcntc  á  juegos,  gatiterosjó  fuUcros,  que  cometen  ó 

'  acostumbraren  cosieter  dolos,  engaños  ó  fraudes,  ademas  de  lai 
penas  pecuniarias,  incurrirán  en  la  de  cinco  años  de  servicio  en  las 
armas,  y  lo  mismo  los  dueños  de  casas  donde  se  justlñcaten  loi 
tales  juegos  fraudulentos,  ó  se  consintiere  á  los  tahúres  conocidos 
poi  tales*,  y  si  00  fueren  i  proposito  para  dicho  servicióse  destloa^^ 
fin  i  presidio,  6  se  destetratán  a  distancia  correspondiente  po| 
'otro  canto  tiempo. 

"  10*  Los  que  perdieren  á  juegos  prohibidos,  ó  por  evidente  yi 
conocido  exceso  en  les  peirritidos,y  los  que  jugaren  alhajas  ,  ó 
al  fiado,  no  están  obligados  al  pago:  por  consiguiccte  los  que  ga«4 
narcn  no  hacen  tuya  la  ganancia.  £n  éita  vlitud sedeclarzn  rulas 
las  obligacloues,  csctituras  ó  paga. es  que  por  tales  débitos  se 
otorgaren;  y  las  Justicias,  lejos  de  proceder  contra  los  deudotes  al 
pagodel  crédito  que  se  demande,  previa  justiñcacion  de  su  oifgen. 
Impondrán  las  penas  detalladas  tanto  á  los  mismos  deudores  como 
á  sus  acreedores;  i  men9s  que  aquellos  pidan  la  restitución  d¿4 
nunciando  la  pérdida,  en  cuyo  caso  se  les  releva  de  pena  pos  tg 
▼ex  que  asi  lo  hicieren.  ^  ^^  ;       ,  J,  í        .:^"\.  ^ 

II.     En  las  tabcrots,  mesones,  y  otras  casas  públicas,  se  ^xo4 
"hibc  todo  juego,  aun  de  los  permitidos,  uno  es  el  de  chaquete,  da-t 

^  mas,  villar,  ó  trucos,  y  estos  con  las  limitaciones  y  excepción 
nes  prevenidas  eo  el  articulo  3. ,  bajo  las  mismas  penas  respeíJi^ 
vamente. 

^      II.     Los  Jaezcs  y  Jonicias,  tanto  en  ésta  capital,  como  ea 

'  las  provincias,  con  noticia  positiva  de  las  casas  donde  se  tengan 

•  juegos  prohibidos,  las  visitatán  y  reconocerán  de  dia  6  de  nochr» 
como  lo  juzgtscn  mas  conveniente,  é  según  la  hora  en  que  se  les 
dé  el  aviso  6  denuncia;  bien  entendido  que  no  han  de  proccdet 
^e  ligero  á  estas  averiguaciones,  por  el  respeto  debido  á  lacaSa 
de  qua^quler  vasallo  oaientras  no  hay  justo  motivo  para  creerle 

^VJelioqüente,  y  que  de  no  hacerse  la  aprehensión  real  de  la  mesa 
de  iiifgo  y  de  los  jügadores>  ó  de  aquella  sin  estos,  se  ha  de  siís« 
pender  todo  procedimiento  estrepitoso,  sin  perjuicio  de  instruir  la 

'correspondiente  sumaria  si  lo  requiriese  el  caso,  y  de  dar  cuenta 

Í^OQ  ella  i  la  Superioridad  á  qnien  corresponda. 

'^    1 3.    Verileada  la  aprehensión  real  ic.dari  por .  per44do  tod^ 


44 

el  dinero  que  se  cftcuetnre  en  la  mesa  dejuego.^  Si  hubiere  Ü&i 
^puncia^dor,  se  le  adjudicará  uoa  tercera  pacte:  otra  tercera  se  dis^ 
^ribuirá  entre  los  aprchcnsores  que  acompañen  al  Juez:  y  la  res-» 
flanee  se  aplicará  á  penas  de  Cámara  y  gastos  de  justiciaj  á  n^enos 
,qu:  el  dueño  de  la  casa  donde  se  haga  la  aprehensión  sea  militar, 
^CG  cuyo  Cv4$0  5e  observará  lo  prevenido  en  el  articulo  17.  ^  Si  no 
hi>bieíe  denunciador,  la  tercera  parte  que  te  vd  asignada  sepon- 
,drá  á  disposición  de  éste  Superior  Gobierno  para  invertirla  cti 
►[•Igun  objeto  de  utilidad  publica. 

14.  La  aplicación  de  las  multas,  en  no  siendo  las  que  se  inn^ 
j^ongan  á  individuos  militares,  se  hará  también  por  terceras  par* 
^C8,  entendiéndose  para  la  Cámara,  Juez  y  denunciador,  ó  d  dis- 
^jposlcion  del  Gobierno  la  parte  correspondiente  i  este,  qaand» 
^no  le  hubiese  conocido. 

^,    15.     Para  la  imposición  de  dichas  multas  y  penas,  se  proce-^ 

jiScri  por  los  respedivos  Jaezes  breve  y  sumaríamentcí  es  decir, 

•e  instruirá  el  correspondiente  sumario,  y  se  oirán  sus  excepcio- 

^nes  á  los  que  tuvieren  que  darlas ,  pero  sin  invertir  ea  esto  mas 

tiempo  que  el  preciso  de  ocho  dias,  dentro  del  qual  ka  de  que-* 

^jiSar  concluí io  el  juicio  e  impuesta  la  pena,  ó  absuelto  el  que  lo 

'deba  ser,  sin  admitir  otro  recurso  que  el  de  apelación,  el  qual  no 

^$e  negará  d  ninguno  que  le  interponga,  ptévia  consignacian  de 

^|a  multa  impuesta,  Vff!  !*' 

I     lé.     De  lo  que  resulte  de  los  sumarios   contra  personas 

*^acl  fuero  militar  se  pasará  testimonio  á  su  respeñivo  Superior 

^h    juez  de  primera  instancia ,  por  quien  se  procederá  en  los 

términos  prevenidos  por  los  artículos  anteriores.  Y  ademas  los 

^Jueces  ordinarios  que  hagan  la    aprehensión,  é  instruyan  di^ 

\chos  sumarios,  darán  parte  direQamente  á  ésta  Superioridad  de 

l}p  que  de  ellos  conste  contra  dichas  personas  privilegiadas,  y  de 

lliaber  remitido  el  expresada  testimonio  á  su  respetiva  jurisdie^ 

j  clon,  para  que  se  tenga  presente  y  obre  los  efedos  que  corres** 

pondan. 

17.  Si  la  aprehensión  de  la  mesa  de  juego  le  hiciere  en  la 
'casa  de  individuo  militar,  las  dos  terceras  partes  del  dinero  que 
se  aprehenda  pertenecerán  según  el  articulo  13.  al  denunciante 
y  aprehensores,  y  la  etra  tercera  al  Fisco  militar,  á  quien  se  apli« 
sarán  también  por  el  Gefe  ó  Juzgado  respetivo  las  multas  que 
#e  impongan  á  todos  los  que  estén  sugetos  á  lu  )urisdiceion  C0114 
forme  i  la  RealCeduU  de  17.  defi^breso  de  íÍ(qx..«Sí  whm 


bicce  denuaclador  en  el  caso  de  este  articulo,  qücdarii  disR' 
slcioo  de  la  CapitaDla  General  la  taccra  parte  que  le  vá  Ssígna 
¿a»  para  destinarla  al  vestuario  de  Milicias»  ú  otro  objeto  del  Re^l 
servicio.  .¿?'í^^'^>  *^<^ 

i8.  La  poblkacion  de  este  bando  se  repetirá  cada  año,  asi 
en  ésta  capital  co(f)o  en  las  demás  ciudades»  villas  y  pU(;blos 
numerosos  de  españoles  y  ladinos.  Se  procederá  con  la  mayor 
severidad  contra  los  Jaezes  que  se  acredite  hüber  sido  pnnfsos  en 
la  exsda  observancia  de  ésras  disposiciones.  Y  para  que  desde 
luego  se  proceda  á  la  primera  pubiicacion  y  fijación  de  carteles 
por  todas  partes,  se  imprinnirá  y  cif^uiari  en  la  forma  ordinaria» 
pasándose  egemplares  á  todos  los  Magistrados,  Gefes  de  Caerpo% 
y  Jaezes  ordinarios  á  quienes  competa.  -       ' 

Dado  en  el  Real  Palacio  á  4  de  Marzo  de  1803 .  I  d 

Antonio  Gonzalezr:  Por  mandado  de  iS.  S.  :=í  Ignacio  Guetti^ 

^^^^^/MitoÍ9  de  cultivar  la  yerba  de  Guinea,  (N.  295)   ^o^g 

Preparada  la  tierra  bien  menuda  y  fíoja,  lo  bastíate  part 

hacer  almacigo,  según  la  cantidad  de  grano  que  se  ha  de  sem^ 

brar»  se  regará  este  por  encima  de  la  tierra,  y  luego  se  le  echará 

y  cubrirá  muy  ligeramente,  de  modo  que  no  se  ahogue,  ni  quede 

tampoco  deienterrada  la  semilla:  se  le  regará  con  mucha  suavi^ 

^ad,  tomando  el  agua  con  la  mano  y  esparcieodola  encima  de  U 

tierra,  de  manera  que  la  semilla  no  se  desentierre,  y  cuidando  que 

se  mantenga  húmedo  el  almacigo.  A  los  cinco  dias  comienza  á 

salir,  y  se  conoce  que  es  la  yerba  en  que  el  tronquito  es  parecido 

i  la  grama  y  de  color  morado:  crece  muy  de  priesa,  y  quando 

ya  está  á  la  altura  de  un  palmo,  6  tercia,  se  van  arrancando  las 

.matas  para  trasplantarlas,  y  de  cada  una  se  sacan  tres  ó  quatro 

según  és  de  mas  6  mrnos  pujanza  la  macolla.  En  el  lugar  donde 

se  hade  hacer  la  semeateta  estará  bien  volteada  la  tierra,  y  se  van 

poniéndolas  matitas  á  distancia  de  una  tercia,  y  no  es  menester 

ya  regarlas  mucho:  luego  que  semilla,  y  se  recoge  el  grano,  se 

va  segando»  dejándola  de  poco  mas  de  tercia  de  alto  :  entonces 

^ya  las  macollas  son  mas  grandes,  y  sepuedeo  trasplantar  de  cada 

;.ttna  cincuenta  ó  sesenta  matas  nuevas.  t.i¿t  vi  :  -  ;a 

i  Es  muy  fácil  éste  cultivos  y  esta  yerba  es  el  eaefor  past» 

ipnt  el  ganado,  y  bestias,  y  de  muy  poco  costo»  pues  no  nece- 

lita  de  limpiarse  muctus  veces  la  tiectai  porque  no  deja  criac 

otra  yerbío 


4« 

NOTA  ie  hf  árhíis  exótico»  qm  D  Jtián  Orifi&  i§ 
tetona,  y  D.  Jdié  Rosi  y  Rubí  tienen  en  trunllh  eoheados  en 
quatri  cajoncitos  para  remitir  en  primers  $easi<nt  al  Jí,  /•  S.  Pre'^ 
eidenft.i 

3.  arbolitos  de  Canela. 

s.  Mangos  de  la  India. 

3.  matitas  de  Pimenta  negra  de  Jaba^ 

1.  Planta  tnoyieote. 

2.  arboles  dt  Sebo. 
2.  dichos  de  Pan. 

14.  de  cardos  y  aleachofaf. 

q^ 

* .,  Ettáthtíca  de  Ingál aterra* 

„Acaba  de  publicarse  uoa  obra  sobre  la  Estathtlea  de 
la  Inglaterra.  Su  autor  ha  reunido  en  ella  varias  noticias  precio-* 
sas  sobre  la  historia  de  su  comercio  desde  1697.  D/ce  que  en 
aquella  época  habla  en  circulación  512  fnll  libs.  esterl.  Un  %u 
glo  después  ya  ascendía  esta  sucnaá  ii.^fo.  mil  libi.  esterl.  (mas 
de  veinte  veces  mas.)  Desde  el  año  de  1714.a  1718.  seaumen-^ 
toen  6.  millones.  Desde  1783.  hasta  1788.  en  ai.  millones  y 
después  el  aumento  ha  sido  mas  rápido.  En  el  reynado  de  la  Rey« 
oa  Isabel  pagaba  el  comecrioun  25.  por  100.  de  derechos.  En 
tiempo  de  Guilleroio  111.  las  entradas  anuales  del  erario  af^cen-* 
dian  á  4.  milloaei:  en  el  de  la  Reyna  Ana  a  5.  millones:  en  el 
de  Jorge  I.  á  7  millones  y  medio:  en  el  de  Jorge  II  d  1 1.  mi^ 
llones  y  tees  quattos?  y  en  el  de  Jorge  III.  i  6^.768.701.  libs. 
esterl.  Se  han  desmontado  y  reducido  á  cultivo  en  el  reynado 
aélual  2.804.000.  fanegas  de  tierra ;  y  hay  todavía  hcrialfi 
51. 178.627.  La  población  anual  de  los  tres  rey  nos  es,  según  el 
nuevo  censo  ,  de  15.291.49^.  almas:  ha  tenido  5.  millones  ds 
aumento  en  todo  el  siglo  diez  y  ocho,  y  los  seis  siglos  anteriores 
no  se  aumentó  noas  que  4  millones  y  medio.,,  (Correo  mercantil.) 

Descubrimiento  náutica 
^,  Mr.  FuUSít  está  construyendo  un  nsmtile^  ó  barco  para  SU4 
mtrgirse  ,  semejante  en  grande  al  en  que  acaba  de  hacer  expe-* 
tiencías  tan  curiosa  como  interesantes  en  los  puertos  de  Habré 
y  dcBccst.^Podra  contener  8.  hombres  con  provisiones  para 
20.  dias,  y  tendrá  un  volumen  y  fuerza  suficiente  para  hacerle 
bajar  en  caso  necesario  i  íoo.  pies  de  profundidad,  con  un  rcccfN- 

taculo  4 


tfculo  parad  ayte  que  estando  Wcno  bastará  pata  que  los  mW-í 
m:3sí^.  hjjabfcs  puedan  ptcíoanec^r  :fcba)3  del  a^^ua  ochoTioras 
seguí ia$,-i  En  las  expcricDcias  hechas  por  Mr.  Faltón,  no  solp 
ha  peroaaneciio  una  hora  entera  debajo  del  agua  con  tres  compa*' 
fieros,  sino  que  ha  sosieoldo  su  barco  paralelo  al  crizoDte  eo 
qualqakra  cireccbn  que  se  le  señaló;  cxpcñmentando  que  la 
brújula  úlrige  baio  del  agua  del  n^ufino  modo  que  fuera  de  elU^ 
y  que  su  barco  andaba  media  kg'ía  por  hora. 

Y  para  que  puede  ser  útil  semejante  descubrimiento  ?^  ^ 
Para  llevar  ordenes  ^ecfetas,  para  socorrer  á  un  puerro  bloquea-' 
éo,  para  exami.^ar  la  fuerza  y  posición  de  una  escuadra  ene-^^ 
miga  que  csié  al  ancla  en  sus  pcoplo*  pticrtos*  . .....  Qjiien  puc* 

de  preveer  todas  sus  conseqü.ncias  posibles,  luego  que  adquiera 
toda  la  perfección  de  qoe  c.^  capaz  ?  **^  ^Ar 

Ya  ha  añadido  el  autor  una  máquina  á  su  barco,  coii 
que  ha  hecho  volar  una  gran  chalupa  en  el  puerto  de  Brest;  y  si 
mas  adelante  se  consiguiese  el  mismo  efcfto  en  una  fragata,  ó  un 
iiaviJ  de  linea,  qué  sería  entonces  de  toda  U  guerra  maritlcna?  Qué 
marineros  querrían  montar  un  navio  con  la  certeza  ñsica  de  ser 
aniquilados  por  uno  de  éstos  nautilos ,  del  que  no  podria  Ube(« 
tarlos  ninguna  fuerza  ni  previsión  humana  ?  ^;,  ,5^1 .; ' 

iCBfreo  mercamíl.)  .  i^m^lA^ 

Entradas  y  salidas  de  háre$s* 
A  trugillo^  en  9.  de  Febrero,  el  bergarntín  ác  S.  M.  el  Rt< 
posa,  de  la  Havana,  al  mando  del  Teniente  de  fragata  D.  Joaqulo- 
de  la  Coeba,  paca  cruzar  sobre  la  costa. 

—  Eo  II.  de  id.  la  goleta  Santa  Catalina,  capitán  D, 
¡José  Fandiflo,  de  la  Havana,  con  registro  para  Omoa.  Solicitó 
descargaren  TrugiUo  parte  de  sns  cfeños;  y  hasta  el  dis  17.  no 
habia  podido  vetificario  á  causa  del  temporal  que  se  cxperi<« 
mentaba. 

^  A  punta  ii  Afinas  en  i6,  de  Enero  la  canoa  Ktra.  Sra« 
délos  Angeles,  stt  patrón  D.  Carlos  Bolio,  de  Panamá,  con  f$- 
gistco  de  efectos. 

—  Al  rio  di  San  Juan^  i  prlociplos  de  Febrero,  la  goleta 
payiebot  Ntra.  Sra.  dclt  O.,  capitán  D.  Juan  Antonio  Gonza^ 
tez,  di  la  Havana^  con  i^.  quintales  fíerro  planchuela,  4.  id. 
ascro  de  Vizcay«i  50.  id.  dabos  de  ;•  á  4.  pulgadas»  3.  cajones 

merce- 


4 

fiiercecía  y  mañúitñtitif  So.  hittWti  vido  it  Matiza,  porción  ic 
ínstmiiDentos  de  carpiatecia  y  ferretería,  54.  garrafoDes  aguara 
tfientede  España»  5  piezas  tafetán  isleño»  4.  id.  rasos,  2.  id.  paño 
español,  ija.id.  cintas  de  glo»  20.  id.  id  de  otras  clases,  7.  do«« 
zeoas  tnedias  de  hilo,  14  tercios  y  cajocies  con  49.  piezas  paños 
de  Be)ar,  fo.id.  platillas,  50.  id.  ruanes  contrahechos,  50.  ida 
brabantes  crudos ,  14.  dozcnas  vasos  y  otras  piezas  de  cristal,  4, 
áozenas  calcetas,  8.  piezas  listados,  37.  libras  seda  torcida,  i- 
churlas  canela  fina»  y  ^o.  botijas  aecy te:  S.  tercios  y  cajotiei 
con  2.  piezas  terciopelo,  2.  Id.  damasco,  48.  dozenas  abanicost 
98.  piezas  cintas,  3 1.  resmas  papel  cotpuo,  y  otras  aienudcnc  135,1 
350.  bdiháSt  300.  azadones f  400.  roachete^^:  ot^os  4.  quintales) 
atzero:  4.  latas  aceyte  de  almendras:  15.  dozenas  medias  de  seda; 
S7.  mantones  de  id.  &c.  &c.  . 

^  A  S$ns9naUi  en  27.  de  Febrero,  el  paquebot  Gviarandér 
su  maestre  D.  Martin  Isaguirre,  con  1^62.  cargas  cacao  de  <^ua<^ 

Íaquit,  de  donde  es  procedente,  3.  cajones  de  vasos,  uno  de  som^^ 
teros  de  Gipijapaj  y  dos  quiotalcs  de  garbanzos,^  E*te  barca 
padtcio  un  temporal  entre  Panamá  y  punta  de  Arenas,  que  le 
obligo  aechar  al  mar  las  botijas  del  aguada,  y  parte  de  la  carga! 
de  cacao.  ^ 

^  Al  mismo  puerto  en  27.  de  id.  la  corbeta  Lue^nls,  del 
Realejo,  para  regresar  á  Cablee  lo  mas  breve  qu^  pueda. 


Avis0.    En  la  Oficina  de  este  periódico  se  hayarin  de  ventá^ 
Ibs  libros  siguientes.  ^1^ 

Cabades  ¡nsclcutiones  Theologicae  i(uatro  tomoi  en  quarto  mt< 

Íor  á  8.  pesos  en  pcrgaqaioo,  y  9.  en  Pasta.  j 

nrretcnlínientos  de  Phocion  sebee  la  stmejmza,  y  conformidad 
déla  Moral  con  la  Política  un  torneen  quarto  pastad  10.  rs»; 
Historia  Romana  7.  tomos  en  quarto  menor  en  pasta  á^^p  jpfcSS||* 
fábulas  d&  Samao^egp  á  6.  reaUí.,  .t.  ...,.,^^   *""  *  '  * , 


•st  f? 


^  "^% 


,¿  :¿i¿  i.  ^^..^  ,k.'i  «w^  .  ■  2^ 


GAZETA  DE  GUATEMALA 

pEL  LUNES  14.  D£  MARZO  de   1803. 


ir  í  o{í    Últimos  sentimientos  de  un  Padre  de  familias,  {^) 

*1  Esposa  roía,  yo  estoy  malo:  d  Medico  tcofic:  la  noche,  qt3j^ 
iarga!  El  bt>chorno  ,  la  fatiga,  el  desvelo.  ¡  O  pensamientos  tris* 
tes,  qu¿  guerra  tan  cruel  hacéis  á  nr>i  corazón  !  Imagen  tetri"« 
Jble  de  la  muerte,  aumenta  tus  espesas  sombras!  Dulces  ietr^<i 
tos  de  mi  esposa  amada  y  de  mis  tiernos  hijos  ,  avivad  vuestros 
graciosos  coloridos !  Unios  todos ,  y  acavad  con  mi  vida ,  que 
^empieza  ya  á  ser  muerte. 

'         Valor !  fortaieza,  constancia,  me  abandonáis  en  el  cocnbate? 

Fuerte  es  el  enemigo,  y  yo  muy  dévíl:  socorredme.  Vetiid  de  par-í 

te  dei  Dios  de  los  exercitos.  Venceré  eUenáz  ^mor  de  la  vida,  y  el 

ae  rvo  pesar  de  separarme  de  mis  amadas  prendas.  Romperé  éstas 

^cadeii^s  tan  fuertes  como  gratas,  que  ligan  mi  corazón  á  la  tierra. 

Paciencia  , conformidad,  tesignacion!  amables  hermanas, 

apacibles  consoladoras  del  hombre  adolorido,  bajad  del  alto  ciei 

Aoh  ocupad  mi  alma  ;  desaloiad  los  tormentos  con  que  en  estos 

instantes  ^paga  el  pérfido  mundo  los  tributos  continuos  que  che 

.ofrecido i  su  fatal  imperio:  someted  dulcemente  mi  voluntad 

levclde  á*los  sabios ,  é  irresistibles  decretos  del  Rey  grande.  Des-» 

pertád  en  mi  alma  la  dormida  esperanza  de  una  vida  Inmortal ;  ñ, 

(♦)  Plata  ao  de  Junio  de  i8os-  ¿s  U  fechi  con  que  ha  llegado  ár^u^ 
'Cstras  manos  ésta  obtita.  Los  conocedofes  de  estilos  ,  fecoidaodo  la  íf}i;o- 
€  ación  al  Sueño  ttnpi«sa   eo  Jos  oumeros  dsa.  y  ^33  ,00  tendiáo  difículifad 
CB    ro^icaít    ambas  producciones    pot  de  utia  inisina  pluma.  Losasurtos 
rsoa  muy  diveisos  ,  y  \o  és   tsmbieo   laexpiesioo:  aquí  es«l  coiazoo  el 
,que   h^bla  ,  7   alli  es  la     fantasía  ;   pete  eo    una  y  ccia   le  j^irtta  ua 
alraa  noble^  ,y  eré^gica  ,  acostumbrada  á  pensat  con  precisico  ,  y  4  <x- 
plicar  sus  $et3timieatos    eo  uo  tooo  pecuHai.de  quefexcei^tuadaia  paite 
didáctica)  fpí>cas  h?y  modelos  eo  ru^stra  lergua.  Se  había  xteido -éta  ¡)o- 
co  propia  para  semejante  géoero  de  ccmposicioces,  porque  fiohemo  teoido 
«atores  origiiia'les  qur  se  hayan  egercitadoeo  él.   D«  aiguo  tiempo  á  esta 
.parte  se  ha  ido  inticducieodo  ,  por  el  guito  que  se  cmpúzaá extender  ázia 
los  librov  y  escritores  ingle^s  4  pero  los  eosajos  que  hasta  ahojta  se  haa 
dado  á  Juz  son  como  los  piimeros  de  Bt sean  en  la  pcesia  lyrica.  Meht;dez 
imitando  á  Pope  ?  á  Toung  ,  á  pesar  de  S4is  arcaismc-s  ,  y  de  ia  dulzura  d$ 
macha?  de  ?u   versos ,  tío  pa^a  de  imitador.  Valdiia  mas  que  éítos  etjsayoj 
se  hiciesea  en  psoia.   La  proia  ca«tcilat?a,  bien  motejada  ,  admite  tcday  las 
belkzas  y  tnuchas  mas  que  les  versos  scFtcctricnales,  ya  seao  sueltos  como 
los  d£  Miiíoa ,  ó   ya    tiiLadc»  ctmo  les  de  Pepe, 


■    -1^  -  .     ■      ^\ 

a  rmidaetitrelos  arruuos  traydofes  de  U  tierra.   Entregada  éfi-: 
ta  tranquilaoienteel  fiágii  cuerpo  que  la  pertenece ,  y  ekvád  m  I 
cspkitu  á  los  pies  del  Eterno  que  lo  formó  á  su  imagen. 

;  Santas  Virtudes  !,con venid  eo  ssctlfício  expiatorio  de 
mis  ycíros  el  dolor  inmenso  que  destroza  mi  pecho.  Ceñidlo ,  al 
menos,  á  los  justos  límites  que  el  autor  de  la  naturaleza  señaló  al 
f recepto  y  á  las  impresiones  de  amor,  que  él  mismo  quiso  qu(5 
réynasc  entre  Ici  hombres. 

Si,  Dios  de  la  luz,  y  de  la  gloría  ,  tu  fundaste  la  cseii4 
r?9  d?  tu  adorable  ley  en  las  basas  santas  del  amor.  Exiges  para 
|í ,  pot  iofii^ltos  tirulos ,  el  primero  y  el  mas  puro  del  corazón ;  ptt^ 
f o  quieres,  y  mandas  el  subalterno  y  reciproco  entre  los  hora-* 
bres,  y  estrechas  con  mas  eficacia  éste  dulce  virxulo,  según  las  rc^ 
iac  ones  del  ser  que  recibimos,  uniones  que  formamos,  y  otras co^ 
tiéxiones  razonablf  s  que  contraemos. 

¿Quien estableció  el  sagrado,  é  indisoluble  lazo  del  ma-» 
trimonio?  Quien  dio  la  alta  dignidad  de  Sacramento  á  la  unioa 
dedos  sexos  de  la  especie  humana?  ;No  hid?>tetüd€  los  dó$ 
una  carne?  ¿  No  ñ jaste  en  ésta  unidad  el  principio  de  la  repro^ 
ducion? 

4  As!  éf  ¡  ó  Sabiduría  infinita !  como  fundaste  lat  leyes ,  f. 

las  impresiones  del  amor  conyuga^,  paternal  y  fraterno. 

¿Os  ofenderá,  pues,  el  amor  ¡nocente  conque  n?i  corazón 
Smad  la  compañera,  á  los  hijos,  y  á  los  hermanos  que  vos  me 
disteis? 

¿Agraviará  vuestros  derechos  supremos  el  sentimiento  ia* 
tenso  de  separarme  de  mipropria  carne,  délos  renuevos  de  mi 
mismo,  y  de  unos  hermanos  que  por  sus  virrudes  llevan  digna- 
mente el  nombre  y  honran  la  memoria  de  un  Padre? 

No,  Dios  grande,  tu  quieres  y  mandas  que  sigamos  estos 
Impulsos  tan  nobles  tan  agradables,  y  tan  necesarios.  En  esta 
fé,  y  amenazado  del  despop  universal  de  todo  lo  terreno,  y  de 
una  partida  sin  regreso,  me  despido  de  lo  que  tengo  mas  amado,. 
Queridos  hermanos,  veinte  y  tres  años  han  corrido  des*^ 
idc  que.  recibicr  do  la  bendición  de  nuestro  buen  padre  me  sepa-» 
té  de  su  lado,  y  del  vuestro.  El  largo  tiempo,  ni  la  inmensa  dis- 
tancia, nada  han  Hmado  mi  fraterno  afeito;  antes  bien  ha  creci- 
do por  la  constancia  del  vuestro,  y  oor  otras  virtudes  que  veo 
copiadas  en  vuestras  cartas ,  lazo  único  que  ha  unido  nuestro 
trato  cariñoso  y  sencillo  por  tantos  años.  |,»« 

La  (naeite  cortará  estos  lazoS;  pero  no  nuestro  amor.  Yo 


is  amar!:  siempre,  derramando  i  tos  píes  del  Excefso  mis  ruegos 
humildes  por  vuestra  fe^cidad.  Vosotros  tne  amareis,  aprecij^ndo 
mis  yertas  cenizas,  la  mitad  de  mi  carne,  que  os  dé)o  en  m!  es«4 
posa,  y  mi  sangre  mezclada  con  la  vuestra  corriendo  por  las  ve^ 
|9l^,de  mis  hijos. 

/^ói  Amad  éstas  porciones  de  mi  ser,  que  os  recomiendo  caí 
mo  mías,  y  canijo  vuestras.  Entre  todos  formamos  un  cuerpo 
mpral^  animado  por  el  amor. 

<i^w:^^-  5'  ^^^^  unp  de  SUS  miembros  falta  mi  existencia,  sctít 
como  un  brazo  que  falte  al  cuerpo  humano,  continuando  la  vi^ 
49  CR  las  partes  que  restan. 

'  "^  Faltará  mi  cuerpo,  y  mi  amor  se  reunirá  al  vuestro.  Per^ 
¡Sonarán  un  esposo,  y  un  padre,  y  hallaráa  muchos  en  vuestros 
i^fíi^soncs. 

Si,  esposa,  si  hijos  míos.  Vivid  con  fcstc  consuelo;  con* 
fiad  en  ellos,  3in  olvidar  jamas  que  tenéis  tíempre  un  Padre  uni*« 
Versal,  do  como  yo  pobre,  miserable,  y  mortal,  smo  de  caudal 
infinito,  de  gloria  inefable,  y  de  duración  eterna. 

Amad,  y  temed  d  éste  Padre  supremo;  hallareis  la  ít\lú4 
Jad  en  la  tierra,  y  participareis  de  la  herencia  de  los  santos. 

Gravad  ^us  leyes  en  vuestros  corazones;  meditadlas  en 
casa  y  caminando;  atadlas  en  vuestras  manos  como  divisa,  y  es^ 
Ciibidlas  en  los  umbrales  de  vuestras  puertas. 

No  olvidéis,  hijos  mios,  que  desde  muy  tiernos  años  pro# 
curé  alimentaron,  y  nutriros  con  la  enseñanza  y  amor  á  ,estat 
santas  leyes,  que  ahora  os  renuevo^  y  tecp«iendo  cómodos  loi 
afeaos  de  mis  entrañas.    \ 

Si  los  frutos  corresponden  á  las  semillas,  os  habré  dejado 
la  mejor  y  mas  copiosa  de  las  herencias. 

Gozareis  en  la  tierra  toda  la  felicidad  verdadera  queca^ 
We  en  el  polyo  de  la  humanidad,  y  caminareis  dulcemente  i  la 
Patria. 

Yo  parto  á  ella,  con  el  consuelo  de  haber  oteervado  en  voso-* 
tros  bastante  comprchension,  y  docilidad,  para  conocer,  y  parJl 
practicarlas  virrudes;  pero  tiemblo,  y  se  eriza  mi  cabello  con* 
slderando  ios  lazos  innumerables,  que  tiende  el  mundo  á  la  dé  vil 
^ventud  para  pervertir  su  inocencia,  y  abismarla  en  la  corrupción» 

j  Tristes  pensamientos!  No  rae  representéis  a  mis  hijos  úU 
yidados  de  ^n  Padre ,  del  verdadero  honor ,  y  en  fin  de  un  Dios. 

Esperanza  alhagueñaj  figurádmelos  fieles  observantes  de 


51 

la  virtud ,  y  triunfantes  de  tos  vicios. 

c  ¡Qoe  vallado  pondría  yo  á  vuestros  corazones  para  tzU 
guardados  de  los  ataques  demasiado  fuertes  de  tantos  enemí-í 
gos  que  intentarán  su  conquista!  Bien  sabds  que  si  Dios  no  gu-^ 
arda  la  ciudad,  en  vano  velan  sus  cenuíielas;  poned  pues  en  su^ 
toaao  invencible  la  custod  a  de  vuestras  almas.  Rodsadlás  de  to-^ 
das  las  virtudes,  y  cultivad  éstas  coa  los  medios  abundantes  y. 
eficaces  que  ofreze  la  Religión. 

Eíla  os  presenta  una  madre  tierniñnsa,  y  poderosa  Reyna 
idelos  Cíelos,  y  NAadrc  de  Dios  hombre,  juradla  por  vuestra  es-* 
pecial  tutora.  Consagradla  vuestros  afcüos,  y  hallareis  el  abriga 
de  su  amparo,  defensa,  y  dirección. 

Leed,  meditad,  y  esculpid  en  vuestros  corazones  las  pr€-> 
ciosas  letras  de  ése  libro  divino,  que  tiene  por  autor  al  de  cieloaf 
y  tierra.  Habcls  vino  en  estampas  multitud  de  ias  maravillas  que 
contiene,  oyendo  de  mi  boca  la  explicaciou  que  de  cada  una  pu*t 
do  daros  mi  insuñclencia. 

Perfeccionad  vosotros  éstos  diseño?^  y  reglad  vuestrot 
pensamientos,  palabras  y  acciones  sobre  la  moral  pura  y  sant^ 
de  las  Sagradas  Escrituras. 

Tendréis  entonces  una  condufia  Irreprehensible,  y  seren 
ii  objetos  de  complacencia  á  los  ops  de  Dios  y  de  los-  hombres. 

Vuestras  virtudes  serán  los  mausoleos,  y  los  epitafios  mal 
magníficos  que  podáis  consagrar  á  la  memoria  de  vuestro  padre,^ 
y  que  honren  igualmente  la  vuestra,  y  la  de  vuestros  hijos. 

Hibreis  observado  en  mí  conduftá  mucho  mas  de  rei 
prensible  que  de  imitables  pero  tened  presente  quecl  mal  egenaii 
pío  jamas  autoriza  para  la  imitación  ,  y  que  de  perversos  Saulesi 
hati  cacido  virtuosos  Jonatases. 

Si  quctcii  egemplos  que  Sfguir,  los  hallareis  abundantes 
y  excelentes  en  los  libros  sagrados ,  en  las  historias  de  los  Sau^ 
tos,  y  en  la  vida  de  las  personas  virtuosas.  Repasad  también  ésa 
preciosa  obrita  déla  Escuela  de  las  costumbresy  en  que  hab?is  leída 
basrante »  v  visto  cgemplos ,  y  lecciones  admirables  para  formato 
se  la  mepr  conducta  cii^tiana  y  civiL 

Presida  siempre  en  vuestra  leélura  la  intención  si^^cera 
de  adelantar  en  las  virtudes.  Alejad  las  ideas  de  una  estéril  y 
orguilosa  ilustración  ,y  en  vuestras  tareas  proponeos  siempre  el 
servicio  de  Dios  ^  6  U  utilidad  di  nuesccos  sc(Dejantc$«^ 


i^  '  Yo  no  dudo ,  hijof?  m!os ,  qtíí  í)rocafatels  esculpir  en  vu- 
eltos corazones  estos  uUi.^os  consejes  qoc  os  da  vucsuo  Paatc , 
al  partir ,  como  lo  espera ,  paca  el  reyno  de  Dios. 

Bascad  este  lo  primero ,  para  que  todo  ós  sobre  en  la  tic-i. 
ira  f  y  volvamos  á  vernos  en  el  iomenso  seno  del  Excelso. 

g ,  Ruego  a  su  bondad  se  digne  bendecir  mis  paUbras,  para 

I    que  se  artaygaen,  y  prevalezcan  en  vuestras  almas. 

iw  uj  Tenga  clamor  ázía  vuestta  madre  todo  el  lugar  que 
Dl6's  ós  manda,  y  á  que  és  acreedora  por  éste  titulo  tan  sagrado^ 
y  por  los  innumerables  cuidados ,  incomodidades ,  inquietudfS, 
que  debéis  á  su  amor  desde  vuestra  concepción  hasta  este  instan^ 
te,  y  que  contiaaara  toda  su  viia. 

Satisfaced  estas  preciosas  deudas  con  todo  el  amor,  con4 
Sideraciones  respeto,  y  veneracien  de  que  son  tan  dignas.  Rcdo-< 
blad  los  esfuerzos  de  vuestro  amor  fiiial  á  proporción  que  se  au^ 
menten  los  días  de  vuestra  madre.  Sed  sus  consoladores  en  su  viu-» 
ded,  y  vivid  todos  bajo  su  sombra  en  la  unión  mas  dulce  y 
agradable. 

A  Dios,  hijos  raros,  echad  vuestros  brazos  sobre  mi  cuello: 
corran  por  nuestras  megi  las  mezcladas  mis  lagunas  con  Us  vu-» 

I     cstras:  paguemos  ctre  ultimo  tributo  de  dolor  á  la  naturaleza  ca 

^     la  separación  de  un  amante  Padre,  y  de  lioos  buenos  hijos. 

Esposa  mía,  mirad  de  mi  mism  ,  acmble  compañera  de  ^  «  ^ 

tantos  años ,  llega,  completa  éste  triste  grupo  de  amargura  y  /^  ^^^¿ 
desolación.  Qaanto  te  hé  amado  en  el  tiempo,  para  mi  tan  feliz^  trrúJ^^^S 
de  nuestra  unión;  tú  lo  sab*s.  Vuelve  los  ojos  a  ni  alma  sensible;  "  " 

Comprende  tu  el  mar  de  aflicción  en  qíir  zozobra.  Acerca  tu  pe* 
cho  para  depositar  en  el  mis  últimos  su  piros.  Fxá'e  mi  sima  su 
postrer  aliento  entre  tus  brazc s:  acabe  el  oesar  lo  que  há  comea-< 
zado  la  muerte.  Potencias,  y  sentido^  avivad  el  tumulto  con  qne 
destrozáis  mi  pobre  corazón.  Corazón  .mlul  redóblalos  latiaos 
con  que  intentas  franquear  las  barreras  que  te  oprimen. 

Raudales  de  mis  ojos»  romped  lo«  diques:  inumdaím^. 


I 


Lavfos  balbuciente^  enmad  ced:  hábie  solo  el  dolor,  v  óorim^ 

mi  ser Hijos,  amad  á  vuestra  Madre....  Esposa,  ama  á  cjíí  hi 

^«....Hermanos ,  amaos  mutua  Bcnte.  Pordjncs  intimas  de  mi 
carne  y  sangre,  objetos  prer io<r  $'de  mís  <^i  d  )s,  delicias  inocua- 
Us  de  mi  amor,  y  ternura:  A  Oíog,  hiua  rí'uníraos  en  iU  augusta 
presencia  coa  ta  viaa  iaiSJortal  de  los  justos. 


CACAOS.   (#5 

Es  bien  publico  y  notorio  que  en  las  qúatro  provincias 
áe  la  costa  ,  á  saber ,  Soconusco  ,  SuchUcpeques ,  Escuinta,  y 
Sonsonate ,  el  fruto  del  cacao  se  ha  ido  perdiendo  progresiva  y; 
sensiblemente.  Todavía  cxístírn  (Bonuoientos,  de  quando  los  bar-^ 
eos  del  Perú  y  Panamá  fceqüentaban  el  puerto  de  Sonsonate ,  yj 
extraían  anualmente  los  lo.  y  los  iz  mil  zurrones,  Como  4.  ó  ^» 
noil  salían  por  tierra  en  atajos  paraOaxaea,  y  otras  partes  de 
America  y  Europa ,  y  otros  tantos  sallan  en  cabszas  de  Indios 
para  el  resto  de  éste  rcyno.  Toda  la  extracción  en  el  dia  se  halla 
reducida  casi  á  zero.  El  término  proporcional  de  ésta  decaden^ 
cia,  ó  pormtjor  decr  ruina  total  del  cacao  en  las  quatro  pro-* 
vincias  designadas,  és  el  siguiente.^  Sea  11. 110.  la  cantidad  ab-< 
soluta  de  dicha  decadencia  ó  ruina :  en  ella  Sonsonate  tendrl 
üo.ooo.Escuiota  100.  Soconusco  100»,  y  Suchitcpeques  10. 

En  ésta  suposición  resulta  que  la  provincia  de  Suchite^í 
peques  és  la  que  proporcionalmeote  ha  padecido  menos  en  la 
pérdida  general  del  cacao.  Esto  és  verdad  al  pie  de  la  letra;  Son- 
sonate no  produce  ya  ni  5.  cargas.  Escuinta  00  pasará  de  50. 
Soconusco  puede  dar  en  el  dia  ,  un  año  coa  otro  ,  500.5  y  Suchn 
tcfpeques  apenas  empieza  á  pasar  de  5000.  >  á  saber. 

iyCaUulo  de  aproximación  del  Cacao  que  se  extrajo  de  la  pro^ 
vincia  de  S.  Antonio  Suchitepeques  en  el  aña  de  179^*^  y  de*4 
ducion  del produSio  total  de  dUho  ramo. 

Consta  por  ios  registros  de  alcabalas  que  los  cspanolet 
y  ladinos  vendieron  el  valor  de  18.987.  pesos  4.  reales  Cargan 
de  cacao ,  qije  corresponden  aproximaxlamcnte  á      .    .     xooO| 

Consta  a^i  mismo  haberse  extraído  en  especie, 
ya  con  guia  por  ser  de  comercio ,  ya  con  pase  por 
ser  de  consumo ,  con  inclusión  de  lo  pertctiecientc 
^\  diezma ,.......••      ^5^» 

Por  lo  qíje  no  habrá  entrado  en  los  registros  de 
alcabalas,  ya  por  la  pequeñfz  de  sus  cantidades,  ya 
por  olvido  ó  mala  fé  de  los  contribuyentes ,  se  compu- 
tan por  un  presupuesto  muy  bajo ^T<^* 

"T*}    j$pp^ntamientof  4e  I?.  í*  R*  y  R^eícritosen  el  año  de  1800, 


iiié^-í  Total  que  resulta  cogiio  y  vendido  pot  es-         ^ 

pañoles  y   ladinos.     .     ,     , •     •   /       l»4Q^' 

^  Para  regular  lo  ccgldo  y  vendllo  por  Indios  és 
preciso  guiarse  por  la  proporción  de  cacaguatales.  Los  ^ 

de  españoles  y  ladinos  Golcülvamente  son  á  los  de  In*  ^ 

dios  como  4  á  17  ,  y  rebajando  a'g  >  de  éstos  por  su  ene- 
fior  cultivo,  reduciremos  la  razoo  antedicha  de  4.  á  1 5. 
Por  coníigüicntc  los  Indios  cogerán  y  extraerán.  5*TO* 

a^0i¿i^-.!r'  'total.       6.650. 

Én  esta  cantidad  no  se  Incluye  el  consunao  de  la  aaisma  pro-» 
Vincia  ,que  no  deja  de  ser  crecido  por  el  ga^to  grande  que  en  ella 
se  hace  de  puzunques ,  macbitos ,  batidos ,  tibias ,  atoles ,  chianes » 
pinoles^  quebrantadost  tixtest  y  bulbuches,t^  cuyas  bebidas  la  base 
principal  es  el  cacao.  Dando  media  libra  de  consumo  mensual  por 
cada  cabeza  á  las  i8ooo«  de  que  se  compone  la  población  de  esta 
provincia,  resulta  un  total  de  i8oo. cargas» que  agregadas  alas 
antecedentes  forman  el  de  8.400.  .  ./ 

También  se  debn  considerar  como  pr.odaftos  de  cacaguá»< 
tales  el  pataxte  y  s^poyuh  ,  porque  pacen  y  se  cultivan  en  ellos. 
Calculando  ^oIq  una  calida  diana  de  10.  reales  por  cada  uno  de 
CHtos  16.  pusbios  en  r^zoo  de  ambos  frutos  (cuya  suputación  es 
extremamente  baja)  resulta  un  produjo  de  7.200.  pesos. 

Rcdocienda  pues  á  produjo  pecuniario  el  total  del  de 
los  cacaguatales  de  Suchitepcques  resulta: 

Por  las  6  650.  cargas  de  venta  y  extracción  á  20.  ps.  I  j  5.000. 

Por  1800.   del  consumo   interior    id. 36.000. 

Por  el  pataxte  y  sapoyuU  ut  supra. 7.200. 

pesos.         176.200. 

Según  la  cuenta  antecedente,  girada  $obrc  los  datos  mas 
diminutos,  los  cacagaatilesde  Suchittpeqiíes.  asi  pobres  v  mal 
^Mídádos  como  están,  proiugeron  en  79^  el  liquido  de  r  ^  ¿00. 
pesos,  de  los  que  los  140  zoo.  fueíoo  de  puro  comercio  aüivo,  y 
cxtracci.  OÍS  verificadas. 

Pero  aunque  el  quociente  de  ventas  y  extracciones  es  de 

^^50'  carga?,  lo  reduzco  á  5000,  para  la  proporción  de  que  he 

hablado  arriba.  Así  se  v^íá  i^ue  discuno  por  los  términos  m^s 


5^ 

dlmíniiiio?,  no  se  me  tachara  de  exagecadof,  y  se  evitara  el  cm^ 
barázo  de  las  fracciones. 

De  todos  modos  bien  se  echa  de  ver  quan  grande  baja 
resulta,  comparando  ésta  extracción  y  produfto  total  con  el  que 
ahora  50.  y  ahora  100.  años  ofrecía  éita  sola  provincia  de  6a- 
chitepeques.^  Por  mis  cálculos  aproximados  deduzco  que  su  es*^ 
tado  prodaíiivo  de  cacao  se  halla  en  cldia  reducido  á  una  tercer 
ra  parte  poco  mas  ó  menos  de  lo  que  fue  en  dichas  «f^ocas  ^  &U 
guiendo  pues  la  proporción  arriba  señalada  para  las  otras  tres 
provincias^  sale  que  Soconusco  produce  ahora  una  30.  wa,  parte 
de  lo  que  produciai  Escuinta  una  300.  ma.f  y  Sonsoñate  una 
3000.  ma.  —  Esta  suputación ,  qu:  és  cierta  y  demostrada  en  lo 
perteneciente  á  esta  provincia,  llegs  á  ser  casi  cierta  también  pa-» 
xa  las  otras  tres,  comparando  los  produd  js  que  ofrece  era  hipa-i 
tesis  con  la  extracción  que  había  un  siglo  há,  le  la  que  exísteti 
aun  memorias  publicas  y  fidedignas.  En  la  razón  connpuesta  ya 
establecida  de  3— jo^30o--«  3000.::=  con  5t5^Í5^^t5^oO'  í^?" 
suUa  éste  produapp 

3.x  5000.  que  ahora  produce  Suchitepeques  supone  paralo 

anccrior.     •     •     . 15.009* 

V    30.x  500.  de  Soconusco.  •...•....     1500Q, 

300.x  50.  de  Escuinta 15.000^ 

3000.x  5,  de  Sonsoñate .    .    ,     i5.ood!¿^ 

Cargas.        6o.ooOi» 

I"  '-"■■|W»!_ 

He  4icjui  los  10.  mil  zurrones  de  cacao,  de  i  tres^  cargaj| 
cada  uno,, que  $c  extraían  de  este  reyno  ahora  cien  añosj  sfi: 
gun  dige,  y  dicen  todos,  *    n^ 

Ahora  ya  no  hay  nada  de  esto,  tos  opulentos  jcacaguatí§ 
íes  de  León,  V  las  pactiias  de  cacao  que  entran  de  ios  hiiol 
Hicaqucs  por  Yoco,  Comayagua,  y  Carama,  no  bastan   ni  autl 
psra  solo  el  consamo  del  reyno.'  Es  preciso  que  Tabasco  nos  en* 
víe  los  frutos  de  sus  cosechas. 

Una  ruina  tan  grsmde  es  preciso  haya  tenido  unas  causas 
fgua\meme  grandes.  A^i  ésen  eftdo.  Escudriñar  el  origen,  pró^ 
gtesos  y  produdos  de  éstas  causales,  es  obra  que  no  puedo  em-« 
|í£eadec.    &c.  ■ 


mm.  298  fotn.  til  Fol.  J7 

1^  ^f  &2i,GAZETA  DE  GUATEMALA 

^";  *^1  PSL  LUNB.^  21.DE  MdRZOáe   1803. 

.      .     .  ..^    -  Origen  del  mal  venéreo, 

'  ■  '^^s^o  hecho  formalmente  averiguado  qnc  c!  mal  vcne-^ 
feo  se  eosocló  en  Europa  muchos  años  antes  del  primer  vlage 
¿c  Colon, 

Lo  confiesan  todos  los  extrangcros  que  son  de  buena  féf 
En  los  mismos  países  donde  sostuvieron  io  contrario  Astrue , 
Paw,  y  Robcrtson  ,  se  han  recogido  teiíimonios  en  gran  nümeií 
io  que  deciden  la  qüestion  en  favor  de  la  America.    -  ^  , 

Muchj'S  de  cstps  testimonios  están  recopilados  cri  la  ÍI-í 
icrtacion  sobre  el  asunto  que  en  1781.  escribió  en  ital'ano  el 
abate  Clavigero^  y  tradujo  al  castellano  en  1785.  con  varias 
adiciones  el  prcsbitcro  D.  Antonio  ¡Sancbiz  Valverie. 

Últimamente  un  escritor  alemán  haañaoido  otras  ptu64 
feas,  que  dan  mayor  luz  á  bste  punto  hinorico ,  y  le  elevan  al 
^grad^  de  evidencia  posible.^  Aquí  se  ¡ndlcatán  las  principales; 
jís  á  saber,  las  de  Clavigero  ,  las  de  Valverde ,  las  de  el  erudito 
de  Alemania  ,  y  las  que  se  compr^pden  en  otro  libro  bien  i:^<4 
nocido,  que  suena  impreso  en  Boston  año  de  1788.  tn  dos  tp^ 
Inos  en  oétavo ,  con  el  titulo  de  cartas  americanas. 

1.  Los  aujtore^  tnas  antiguos,  asi  sagrados  como  profanos, 
describieron  ^^c  mal  con  diferentes  nombres.  Calmet  se  empeñó 
en  probar  que  fue  pno  de  los  que  padeció  Job.  Algunos  inte* 
ligentes  del  hebreo  afirman  que  está  caraacrizado  con  la  pala- 
bra rir^  de<|U€  usa  el  sagrado  escritor  en  diferentes  lugares  del 
íentateucp. 

2.  Boerhavc  se  inclinó  i  que  el  gálico  es  la  lepra  alte- 
»ada  ,  que  fue  variando  de  síntomas  y  de  cfcftos ,  asi  como 
'écspucs  del  siglo  XV.  el  mismo  gálico  se  ha  dejado  sentir  coa 
nicnos  crueldad ,  y  advenido  en  ambos  íéxos  con  muchas  mas 
diferencias  que  en  su  principio. 

3.  En  la  época  de  Ips  Cesares  era  conocida  ésta  epidemia 
.  ^cn  la  corte  de  Roma  y  en  toda  la  Italia.  Sus  historiadores  y  poe- 
v.tas  la  describen  con  señas  nada  equivocas,  atribuyéndola  siem- 
bre á  los  excesos  de  la  venus.  Lucrecia  la  pintó  vivamente  eo 
\t\  libio  í.  desde  el  verso  1203.  al  izoo.  miniQ  el  ¡oven  en  una 


$8  .;^;. 

át  sus  cartas  refiere  cíe  faB  labrador  y  d$  su  cnuger  que  per  te*» 
ncr 'ulceradas  las  partss  puiíoias  se  arrojacon  al  agua,  y  se 
ahogaron.  Marcial  hab  a  de  una  daoaa  que  teria  tan  ulcerada 
taparte  sexual,  que  no  poiia  sentarse  sia  hacer  una  especie  de 
almohadón  con  sus  sayas. 

4.  Pal  adío  ,  escritor  del  siglo  V,  refiere  dos  cge^nplares 
cié  galicosos  9  describiendo  menudamente  su  enfermedad ,  uno  á 
quien  de  resultas  de  ella  se  le  cayó  el  miembro  viril,  y  orrd 
flue  padeció  una  ulcera  que  le  rojo  la  glándula  y  los  testícu- 
los. (Historia  Lmsiacaj  pag.  %i.i  ^3.,  edición  de  Meursius, 
Leyden  16  i6.  en  qaarto.) 

5-  El  testlítioaio  á^  Celso  e?  de  mucha  autoridad:  á  ét 
recurre  diferentes  veces  el  citado  escritor  alemán,  ínsertandd 
trozos  enti^ros  de  sus  obras ,  que  si  están  fielmente  traducido^ 
no  admiten  replica. 

6.  Los  soldados  dé  Atila ,  según  una  crónica  muy  anti^ 
gua  di  Aiiin^aj  citada  en  lo^  comentarios  de  L^i/?j/r ,  iofcstarotí 
en  Alemania  de  males  venéreos  á  las  mugeres  con  quienes  co^ 
municaron;  de  suerte  que  murieron  todas  ellas. 

7,  Gtrario  de  Car  mona  escritor  francés  del  siglo  X.  al  Xl.f 
habla  de  bubas,  cánceres,  supuraciones  purulentas,  y  ulceras 
q  e  rolan  las  parres  gcnir^les. 

8,  De  las  mism«  úlceras  rrataron  Gay  de  Chaullae|f 
Bruwius,  B^rtapalia,  Hugo,  H:nrique  de  Hermondaville ,  At* 
iialdo  de  Víll^neuv? ,  y  otross  escritores  franceses  y  alemanes 
de  los  siglos  X(.,  y  Xíl.  cuyas  obras  se  conservan  ya  impresas  , 
ya  manuscritas  en  diferentes  bibliotecas  públicas  de  Francia  7 
^lemaña. 

9.  Ui  O'ix^oi  ii  París  llama  Jo  GuUíawne ,  de  ázía  les 
mismos  siglos,  en  ui  trata iito  que  escribió  Sobre  la  penitencia  f 
en  firma  ic  consejos  para  los  confesore?;  „  Esto  es,  dice  ,  lo 
que  se  ha  de  pre^uitar  sobre  el  articulo  de  la  incontinencia  eñ 
el  Confesonario :  Habéis  tenido  comunicación  con  alguna  mu* 
ger?  Ala-nas  de  la  pérdida  dilalma,  oí  cxooneis  á  coger  en-t 
fírmedaiís  terribles,,:  y  las  nombía  ,  describiéndolas  al  modo  y 
con  la  naturalidad  de  su  tiempo.  . 

10  theoioric9  de  Servia ,  médico  hábil  del  sig^o  XII.,  ew 
crib'ó  cinco  recetas  de  iingü:nto  mercurial  para  tratar  btas 
cnferm<*diÍ5S  por  Va  salivación  ,  y  los  medios  de  contenerla  qú* 
ando  es  maj;  abaadaatc,  í-Uoaa  sa  ungüento  Saracenicum  5  y. 

ea 


íttn  tk&o  los  drabcs  íc  ícfvlau  ya  de  h\  en  el  sígU  IX.--  Uo  cS^ 
idebrc  aiédico  español  llamado  Fhto^ó  Pintar  y  cuió  conteste 
¿^isnao  ungüento  á  vailos  galicosos  co  14QI.  y  1493« 
cw¿    II.     El  rey  Ladislao  de  Poheroia  murió  de  mal  venéreo 
9fn  1414..^  Lo  mismo  le  sucedió  á  un  cabaUero  francés  1  debs 

Guc  acompañaron  á  Luis  Xll.  á  Italia. 
e#^  í  12.  pn  tiempos  bien  anteriores  a  Coto»  se  formaron  rc-< 
í^glaracntos  de  po.icia  en  Inglaterra  ,  que  e^tre  otras  prevención 
riiDCs  ordenaban  que  ds  quando  en  quando  se  viúta^n  y  reco^ 
fiociescn  las  mugeres  en  los  burdeles  públicos ,  y  qac  sé  echase 
és^ntiz  de  ellos  á  las  que  estuviesen  tocadas  de  estés  lítales,  para 
^*^que  se  curasen  en  lugar  determinado,  pena  de  una  multa cqidí 
rif  etente. 

13.     Los  versos  de  Tacifie9  Máximo  ad  Prlapum ,  y  4d 

*íWenfulams  estilles  izii  el  año  de  1430.,  son  muy  obscenos;  pe 

'  \£to  no  dejan  duda  de  que  su  libertino  autor  padeció  la  gonorrea- 

t^ituknta  y  ulceras  venéreas,  de  que  tuvo  la  fortuna  de  curar:  lo 

;  fiique  obligo  á  los  autores  ic\  diccionario  histórico  de  hombres  ilus^^ 

I     fres  i  incíinatse  á  la  opinión  de  los  que  miran  la  introducion  de 

í  *.^ista  enfermedad  como  una  epidemia  que  reyró  en  aquel  tiempo, 

HiConfesando  que  está  tan  bien  pintada  en  dichas  poesías  que  no 

aideja  lugar  á  la  duda  de  que  la  Europa  «tuviese  ya  infestada  de 

^  44,é&tc  veneno  antes  del  ptlcpcr  viage  de  Colon  en  1493. 

,*-         14.     Por  los  mismos  años  se  ímprinDíó  en  Francia  otro  poe-í 

^íipia  latino,  cuyo  original  existia  integro  en  la  biblioteca  roassarn 

i^xiia,  en  que  pintando  el  mismo  mal  se  dice: „  Por  qué  pues  esta 

fh^tní^XfXitázá  ( hoe  genus  morbi  eommune  Gallis  &  Iberis )  común 

1 1.  en  Francia  y  Espafía,  ha  de  pausar  actualmente  tantos  estragos^ 

.ífluando  antes  no  habia  sido  tan  cruel?  „ 

^.  ly.    Últimamente  la  cbriía  del  Dr.  Hibero  SaneheZy  que 

^110  alcanzaran  á  ver  Clavigéro  ni  Valvcrdc  ^  prueba  bastante  bin 

é  >cn  que  se  extendieron  por  Europa  e^tos  maks  corno  reliquias  de 

■una  epidernla  terrible.  El  expresado  autor  akroan,  que  6  de  este 

mismo  sentir ,  añí^de  en  su  apoyo ,  con  yarios  testimonios  de  mai 

í4nuscritos  y  bibliotecas ,  que  sus  piiocipios  deben  fijarse  en  el  si-i 

glo  VI. ,  época  en  que  se  encuentran  los  mismos  ma^es  en  Lóm-« 

bardia,  en  la  baja  Bretaña,  y  tu  las  orillas  del  Danubio*  Y  i  bte 

proposito  cita  uno  de  los  diarios  de  Medicina  que  se  publican  ea 

í-iSuecia,  donde  dicese  demuestra  que  Asuuc  tuvo  muy  poca 

^^Instrucción  en  el  asunto,  y  que  procedió  de  mala  fe,  pues  truncó 


6o 
é  alteró  memorias  auteDtkas  qtüe  contradecían  la  opiñldo  de  Gdá^ 
j^tío  Fernandez  de  Oviedo,  el  primer  español  que  atribuyo  el 
origen  de  la$  bubas  i  la  isla  de  Santo  Domingo,  porque  fue  de 
los  priíBcros  que  trageron  á  ella  ésta  enfctmeáad  ,  y  por  que  na 
hace  ^060  quien  su  md  echs  a  otroy  coti  cuyas  palabras  concluye 
su  disertación  Sánchez  Valverde. 

^  Después  de  estos  testimonios,  suponiendo  que  aquí  solo 
se  Indican  unos  pocos  de  los  infinitos  que  hay  acopiados  sotec 
la  materia,  ¿quien  se  atreverá  todavía  á  defender  que  la  lüe  ve« 
©era  tuvo  su  nacimiento  en  el  nuevo  mundo? 

Ya  se  ha  dicho  que  los  extrangeros  mas  Instruidos,  ó  ca-^ 
lian,  ó  refutan  á  Paw  y  Astruc.  En  conseqüencia  los  españoles, 
siquiera  por  bien  parecer»  debieran  dar  por  decidida  la  questipa 
del  lado  mas  favorable.  • 

Sin  embargo  notamos  con  admiración  que  se  han  segtif4 

do  las  pisadas  de  Asttuc,  y  aun  se  le  han  querido  añadir  funda-^ 

:  mentos,  en  una  obra  nacional  Impresa  en  Madril  por  el  año  de 

1792.,  es  decir,  quando  toda  la  Europa  sensata  era  ya  de  sentir 

coatrarlo. 

Capmanyt  buen  escritor,  economista  Jaicloso,  literato  eu 
timablc,  invenigador  diligente  de  las  antigüedades  de  su  patrU 
en  los  ramos  mas  útiles  y  menos  conocidos,  en  el  tomo  HI.  de  sua 
Memorias  btítoricas  soniene  que  el  mal  venéreo  llegó  á  Europa 
con  los  descubridores  de  America  á  la  vuelta  de  su  primer  víag«^ 

Que  los  Enciclopedistas  franceses  renueven  étta  ©pinion, 

^  envuelta  entre  declamaciones,  sin  prueba  alguna,  no  causa  er* 

trañeza—  Que  los  traduélercs  españoles  de  la  Geografía  de  la  mis*. 

tpa  obra  la  hayan  dejadocerrer,  tampoco  es  extraño.  Los  unos  tic* 

nen  bien  sentado  su  crédito  át  supctficia  es,  y  los  otros  de  torpes. 

Pero  al  Sr.  Secretario  perpetuo  de  la  Real  Academia  de  I» 
Historia  no  se  le  puede  disimular  este  descuido,  que  serh  taa 
poco  reparable  en  qualquicr  otro  escritor  extranjero  6  nacional, 
sin  exceptuar  i  Cladera,  nlá  E/f^/^>  ni  al  erudito  Hervas,  oral 
compendiador  de  Baffbn.  ^ 

Las  razones  puramente  negativas»  que  añade  á  las  de 
Astruc,  se  reducen  á  que  sí  no  hubiese  sido  una  enfermedad  n^c^ 
va  en  Europa,  no  hubiera  carecido  tanto  tiempo  de  un  nombre 
particular  y  caraa^nsticc;  y  á  que  no  se  hallan  fra$«s  ni  figuras 
alusivas  a  ella  en  los  autores  satiricos  ni  dramáticos  déla  antU 
eu^dadjrSieSaladamcBte  en  Juvenalj  Propercio,  Marcial,  y  Ausanío^  | 


<5t 

Creemos  que  d  todo  se  respon  Je  con  istas  apuntaciones. 
Cas  hemos  sacado  de  les  citados  libra?,   movidos  de  un  bjeg  dc«^ 
feo,  y  de  puro  araor  de  la  verdad,  ^in  rebajar  un  ápice  el  justo 
concepto  que  el  Sr»  Capmany  nos  merece.^  Si  hu'dicsc  puesto  el 
inistDo  cuidado  y  diligencia  en  el  examen  de  ésta  quesüon,  que 
en  las  demás  que  trata  eo  su  obra,  ya  en  lo  principal  de  su  plan> 
ya  en  los  bellos  cpísoííios  y  digresiones  con  que  ha  sabido  hacer- 
la mas  útil,  seguramente  nadie  le  hiibtera  poJido  sobrepujar,  ni 
en  erudición  oportuna  y  seU£ta  de  la  media  edad,  en  que  losaa"* 
ciquarios  hasta  shora  pocos  años  habian  desdeñado  ocuparse,  ni 
en  la  fuerza  y  nervio  de  los  pensamientos,  ni  en  el  arte  de  presenn 
tatlos  con  la  gala  y  dignidad  del  siglo  de  oro  de  nuestra  lengaa. 

—  }9l  ^tztís-^ 


V     -  BANDO  jobn  proctsioms  y  penitentef. 

''        O.  Antonio  González  &c.  &c. 

Habiéndose  tomado  repetidas  providencias  en  años  ivL^ 
tcriorcs  con  diñamen  del  Real  Acuerdo  para  precaver  incon-* 
venientes  y  excesos  que  suelen  experimentarse  en  ésta  capital 
én  tiempo  de  Quaresma,  y  conviniendo  reiterar  su  publicación  en 
el  presente  para  que  se  lleven  á  debido  efc£lo  ,  en  lo  qual  se 
han  notado  algunas  infracciones ;  con  vista  de  los  baldos  pun 
biícados  sobre  esta  materia ,  y  habida  consideración  á  las  cic-! 
cunstancias  y  costumbres  del  país,  he  tenido  a  bien  ordenar  y. 
mandar  lo  siguiente. 
|^«y  •  I.  Las  estaciones  del  Calvario  ,  que  hacen  hombres  y  mst-» 
:  g^rcs  en  los  viernes  de  Q  laresma  ,  solo  se  perm-tiíái  deide  las 
cinco  y  media  de  la  raiañana  en  adelante.—  En  los  propios  ter4 
«linos  $c  entenderá  prohibida  la  concurrencia  al  patio  de  la  I;glc-< 
sia  de  Santo  Domingo  en  la  madrugada  del  primer  día  de  Pas-« 
qua  de  Re^ureccion ,  pues  nadie  podrá  asistir  á  dicho  lugar  ún<^ 
á  la  expresada  hora  de  las  cinco  y  media  de  la  mañana  ó  des«i 
pues  deelÍ2;todo  bajo  las  penas  establecidas  en  el  banco,  de 
diez  de  Marzo  del  año  próximo  pasado  ,  que  son  las  de  25,  pe-^ 
sos  de  multa,  ó  un  mes  de  servicio  de  enfermeros  en  el  Real  hos» 
pital  de  b.  Juan  de  Dios,  y  las  demás  á  que  hubiere  lugar  según 
las  circunstancias. 

a.     Los  que  en  las  procesiones  de  Qauesma  salgan  vestidos 
4c  lúaicas  no  podían  llevar  U  cara  cuDíerta  >  peto  se  les  pet«? 

i.,  -o'  ■  *"        f   '¿     'v   ■•*,■■:  •'  '-■  ■   'V*-'  '     • 


é% 

mitlrá  que  lleven  en  la  icabcza  el  capirote. 

5^.  No  podrán  salir  en  las  expresadas  procesiones  penitentes 
üe  sangre,  ni  con  grillos  ó  cilicios  en  los  pies»  aspados  y  niem^ 
palados;  entendiéndose  prohibidas  esras  penirencias ,  y  qualquíera 
otras  expuestas  á  un  accidente  desgraciado»  ó  perniciosas  á  It 
salud. 

4.  Los  que  salieren  egercitando  algún  otro  género  dej^e^ 
nitencia  ,  que  rosea  de  los  prohibidos  en  el  arriculo  anterior  |     | 
podtán  llevar  cubierta  la  caira  dentro  de  las  mismas  procesiones 
Qoicamente»  pero  si  alguna  procesión  duiár^  hasta  el  epttar  de 

la  noche»  rodo  penitente  deberá  letit^rse  desde  las  seis  déla 

tarde  »  y  no  podrán  andar  por  las  calles  fuera  de  procesión  dcs^  j 

pues  de  las  oraciones,  1 

5.  Les  iikfrai^ores  de  qualquiera  de  los  tres  aiticulos  preces? 
identes,  en  quanto  sean  aprehendidos  por  los  Jueces  y  JustíciaSt  J 
sufrirán  irremisibletneDte  la  multa  de  veinte  y  cin(;o  pesos»  q  I 

,  jerán  condenades  por  un  mes  al  servicio  del  hospital. 

^ ' ;,  ,       Ppr  tanto  ^  y  para  que  nadie  alege  ignorancia  ,  mando 
sé  |)ublique  por  bando»  y  se  comunique  á  todos  los  J leccs  %■■ 
<|uienes  corresponda  para  que  zelen  su  puntual  observancia» 
Dado  en  Gaatemala  á  14.  de  Marzo  de  i^oj. 

CORREO  S. 

Seal  Orden  de  2^,  de  Setiembre   de  l8oi,  ^     >* 

fcmunicada  for  el    Ministerio    de   Estada* 

„  Noticioso  el  Rey  de  cierto  expediente  promovido  en 
ta  Subdelegacion  de  México  por  Don  Melchor  de  Barandia!;áa 
vecino  y  del  comercio  del  Real  de  minas  de  Tasco»  sobre  que 
el  Admiñstrador  de  aquella    estafeta  D.  Antonio  Clavijo    na    {| 
pueda  trabajar  minas ,  ni  ser  elegido  para  los  empleos  de  éste  *  ^ 
ramo,  ni  tfner  comisiones  propias ,  ni  emplearse  en  qiialquiera 
otra  especia  de  tráficos;  cuyo  expediente  fué  apoyado  por  el      I 
Fiscal  y  Asesor  de  Minería ,  fundados  en  la  Real  crien  de  29.       3 
de  Julio  de  179^    por  la  qu^  se  sirvió  S.  M.  declarar  que  los      ¿ 
individuos   de  Correos     no  comerciasen  son  caudal  propio  ó 
agcnp,  ni  tomasen  géneros,  efedos  9  comisiones  bsjo  otro  ti-      | 
tulo  que  pudiese  originar  qutja^i  y  hecho  cargo  S.  M.  de  qac      I 
ésta  determinación  jastiiina  e?í  los  casos  y  pefsaqas  a  que  s( 
ctjniíáe,  no  d:be   tener  lugar,  ri  extenderse  á  aquellos  á  qu        I 
ahora  se  quiere  aplicar  >  se  ha  dignado  resolver  que  todo  Ad     % 

mi-  - 


;  Alftístradbí  ais' Correos  que  en  los  dominios  dé  América  siiva 
al  tanto  por  tienta,  ó  por  las  prerrogativas  y  exíndones^ne 
coacede  la  Ordenanza ,  pueda  libremente  ocupasse  en  aquellos 
tratos  y  graogetias  licitas  q  -e  le  ayudea  á  mantener  sus  obli^ 
gaoonesssin  que  por -esto  puedan  ser  molestados  en  sus  pi-rso-. 

i  Das  por  otra  jurisdicción  que  por  la  de  los  Subielegados  de  la 
Renta,  en  los  casos  que  por  derecho  les  corresponde :  peto  que 
sus  haberes  pod.áa  ser  perseguidos  en  'a  fcrma  que  prescribe 

í  el  capitulo  4.  titulo  25.  de  la  Ordenanza,  y  los  juicios  entablar- 
se ante  las  justicias  peculiares  al  ramo  á  que  pertenezcan  los 
negocios  de  que  se  trate,  como  se  hace  eo  etta  pcniníüla.  „ 

r 

--        I     I        II 

entradas  y  talidas  de  hartos. 

»««,  A    Y       "'  '*  SP'^"  ^*""  '^"^s"»  «apitan  D.  Nicolás 
*.opcz  de  Castro,  conduciendo  con  registro  de  la  Havana:  ».' 
barriles  vino  tinro  cat,Un:  5  }<í.  piezas  cintas  de  varias  clisev. 
400-  Id  id. :  i?  docenas  camisas  hechas:  8.  c» jones  con  72?. 

Snh?.*  ^'^""  ^.^  ^='"'='-  7?'-  id.  de  ala  grande:  i.  piezas 
^Ipc  de  lana:  14- P>?as  agaardicnte  decaíía:  f.  barriles  carne; 
»o.  pitzas  bramante  ctudo:  25.  tercios  cera  blanca:  «o.  barti-. 
les  hanoa:  30.  piezas  crehuelas:  2$.  id.  lona-:  .17.  caminas  de 
Stetana:  1575  varas  brabante :  (5o.  pkzas  listados:  12.  bartU 
i      les  frijoles,  arroz  &c. 

TnK^r  ^' ""."'°  ^"i."  *"  ^'  '^«'^^«o  >a  gokra  Prudencia 
fon  V  l^^T  ^'  ^'1^'*"°  ^'""'^''  "'"l'^-n  de  la  Havana, 
*^  énJZ;.  ,k^"""' *''='""  •  '4  id.  quebrada:  it.  Id.  café 
»  ín  grano:  30.  borijas  aceyte:  á>.  an-lotes  aguardiente  de  caña- 
ío  atrobas  pasas :  .0.  id.  lentejas:  «  id  abas:  .6  Id.  lúas  s^»; 
das :6o.  piezas  brnams:  u  Id.  estopilla,:  ^4  cortes  de  zapatos-, 
\o  írrr  "í'"°'  ?"'^""=  '^-  y  •"«'^i^  barriles  de  hírlna^ 
S;h^n?., ^  •""'*'  **^""?-  «-buriles  vino  seco:  6. arroba* 
i    n-?!««'*'"'"y^'  ''.'"'^^^  «»'='<1^:    ii.libras.é: 

R.S  ,  !f;-?í''*"  «ra  blanca:  .5.  quintales  arroz:  6.  piezas 
Rnsii :  4.  quintales  azero  de  Milán:  28.  arrobas  vino  tinto:  va. 
íhL.^  ?""k""*  Í'  "fPintctia,  y  otras  menudencias:  200  roa. 
chetfcs.  lo^bouiuelas  accyte:  10.  barriles  vino  de  Malaga :  10. 
piezas  brabantes:  2^  id.  estopillas  datiaes  ,  uo  cajón  de  íoza 
|-  í,°"  f  a^eytun.s:  ,0,  tercios  papel  español  de  á  .0.  resmas: 
Dei^;*''  «^«'as  «d.    de  cartas:  ,9.  millares  de  plumas:  20.  es. 

jaíD  y  u,  JoíC  Ignacio  A^Ufíi, 


?4 

^  Di  artibicla  al  mismo  puerto  la  goleta  el  Volador,  pro4 
etic^iiz  d2  Nueva  Orleans ,  y  con  dcstiao  á  Santiago  de  Cuba  , 
$u  capican  D.  Andrés  Ardoin,  , 

NOtA.    El  correo  de  Oaxaca  cntió  el  dia  17,  por  la  mai  . 
Sana,  $ia  correspondencia  de  España,  ^ 

Bmphof.^$.  M,  $c  ha  dignado  promover  á  Fiscal  del  crlV 
meo  dq  la  Real  Audiencia  de  México  al  Sr.  P.  Francisco  Re< 
hiedo  de  Abarqucrque  ,  Oiior  Decano  de  la  de  e.te  rey  no.  ^r 
hú  misíTio  se  ha  dignado  S.  M,  coofeclr  la  Alcaldía  üia«^ ' 
yor  de  la  provincia  de  Vetapaz,  vacante  por  muirte  de  D.  Pe- 
dro Antonio  Alvarez  ,  á  D.  Lorenzo  Mant ufar  y  aftiial  Alcalde 
mayor  de  Amatíi'¿nes  y  Zacatepeqaes  (fiazeta  de  Madrid  de  7. 
de  Diciembre.) 

—  Para  la  plaza  vacante  de  Alcalíe  dclcfimto  de  la  expresada 
Beal  Audiencia  de  México  se  ha  dignado  S,  M.  no.iabrar  ^\  br.  D. 
Francisco  Xavier  Alvarez  de  Mendinueta^  Oilor  Decano  de  la  de"' 
Manila,  según  la  citadi  gazcta  de  7.  d^  Dicienibre,  —Se  inserta 
esta  noticia  para  que  por  la  corbeta  Luconii,  próxima  á  dar  la 
vela  de  Sonsonate  para  Cabíie ,  llegue  i  Manila  tal  vez  antes 
^ac  por  el  condudo  directo  de  España,  ó  por  Acapulco. 

Descubrimiento, -^  Burdeos  27.  de  Oótubre, 
Entre  los  varios  modernos  adelantamientos  que  se  haní 
ftccho  por  lo  respetivo  á  nuestra  marina,  puede  considerarse 
til  siguiente  como  de  la  mayor  utilidad.  Mucho  tiempo  hacc^ 
que  los  mas  experimentados  constructores  han  observado  quc^ 
e  aplicar  las  resinas  tales  C3m3  la  brea,  alquitrán  y  trcnaeniina 
en  su  estado  natural  de  crudeza  sobre  la  madera  ó  hierro  es  per-í^ 
judicial  en  todos  ca^os,  porqjue  el  exígeno  obra  con  macha  fu4 
cza  sdbce  las  partículas  aqü  osas  de  que  abundan.  Estaado  esto 
plenam^'nte  probado  por  las  recientes  experiencias  de  los  prin-t 
C'paks  qui  iiicos  de  Francia ,  se  propuso  extraer  las  particalas 
aoü>sas  y  oleosas  de  éstas  rcMÍnas  por  la  destilación,  y  asegurar 
en  ellas  mediante  esta  opcracÍ3n  química  la  virtud  y  la  eficacia  de 
rcisiir  completamente  á  los  ácidos  atmosféricos ,  de  que  no  soa 
capaces  de  íjíngan  modo  en  su  estado  natural.— Conseq&^nte  á 
tbio  se  h^n  establecido  diferentes  alambiques  en  varios  puertos 
d€  mar  por  dispo  icion  del  Gobierno,  en  donde  dichas  resina^.. 
se  ^mpz^m  químicamente  pata  el  gasto  de  la  Armada. 

{Aurora  de  la  Havma.y 


Nutp.  2p7  Tom.  Vil  W.  ie^ 

:^^,^y      GAZETA  DE  GUATEMALA 

Z>fi¿  UJNBt  s8.Z>£  MARZO  át   1803. 

Wmmmmmmm    II II  ...  .       ,  ,    .,——1,—— 

Aurora  de  la  fiUsofia  m  GuaUmaU, 

Tienen  derecho  a  nuestra  atención  lat  primeras  ideas , 
qtic  son  como  la  base  de  los  conocinr)ientos  útiles,  y  la  merecerá 
shi  duda  el  tíguleote  extrt£lo  de  unas  fcnclusionts  dadas  á  luz  y 
defendidas  en  e$ta  Real  Universidad  el  año  del  Señor  de  mihg'^ 
teetentos  sestntay  nueve.  Para  apreciarle  en  su  )usto  valor  se  ha 
de  tener  presente  que  en  el  mismo  añ»  át  sesenta  y  nueve  ñit 
quando  se  escribió  en  España  cierto  plan  de  estudios,  que  sin 
embargo  de  haber  merecido  la  aprobación  del  Supremo  C0Q4 
sejo  de  Castilla ,  no  l-egó  a  ponerse  en  egecucion  ,  tal  vez  por 
que  de  un  solo  pasó  se  quiso  avanzar  un  espacio  demasiado  gran^ 
de:  qu«  aun  no  Uabia  podido  llegar  a  Guatemala  aquel  plan  , 
ni  los  espíritus  estaban  preparados  para  adoptarle ,  como  todavía 
no  lo  estaban  en  muchas  Uoiveisidades  de  España  y  sus  Indias, ' 
wi  en  el  todo  ni  en  las  mas  de  sus  partes,  aunque  bien  defcftuo-» 
sas  algunas  de  ellas :  que  en  general  dominaba  en  las  aulas,  con 
•I  nombre  de  ñlosofía ,  aquel  espíritu  que  en  el  citado  plan  se 
denomina  justamente  de  error  y  dt  tinieblas:  y  que  „micntras 
otras  naciones  buscaban  con  orden  prádico  y  progresivo  lot 
conocimientos  útiles  y  sólidos ,  de  que  es  capaz  el  Ingenio  hu«- 
inano  » traubao  de  determinar  la  figura  del  mundo ,  ó  descubrían^ 
en  el  cielo  nuevos  luminares  para  asegurar  la  navegación,  no^' 
sotros  cansumiamos  el  tiempo  ,  como  se  consume  todavía  en 
ftlgunas  casas  de  estudios  desde  Salamanca  hasta  la  Sonoras  en 
vocear  las  quididades  del  ente  >  ó  el  principio  fuod  de  la  genera^ 
cíon  del  verbo.,, 

El  autor  de  estas  conclusiones  fue  el  R.  P.  Mtro.  Dr.  Fr. 
José  Antonio  Goycoecheaf  Le£^or  de  Filosofía,  hoy  Catedratics 
jubilado  de  prima  de  Teología ,  y  actual  Provincial  del  orden 
de  S.  Francisco  de  esta  provincia  de  Guatemala. 

^  La  Lógica,  la  Fisica  y  la  Metafísica  son  los  tres  ramos  qut 
abraza.  Algunas  de  sus  proposiciones  son  dignas  de  la  generación 
prí  senté:  en  otras  se  conoce  que  él  fue  quien  dio  los  primeros  pasos; 
sea  que  el  hombre  que  abre  una  nueva  senda  no  pueda  de  un  salto 
llegar  al  termino  propuesto:  j:a  que  de  intento  quisiese  pres^ 
''",  '-'  'y^  ^^*  ^'^■^^^^^*^^  í^jfr^i't*^ ^^*  Zy^^riii*^'^  C4,-¿í  **vi»         tarsc-'  * 


?8 

tacsc  ^en  algunas  cx;;  ál  gér.fo  <)?  sqad  tiempo ,  para  latroduck 
otras  con  mayor  facilidad.  Porque  en  la  naturaleza  todo  guarda  un 
curso  connance.  El  espicitu  comr>  el  cuerpo  tienen  sus  modos  de 
obrar ,  siempre  lentos  y  gradúale?.  Qaerer  precipitar  sus  pasos  es 
violentarle:  es  disgustarle  en  medio  de  la  carrera. 

Dt  Lógica  sienta ,  entre  otras ,  estas  proposiciones.  En  la 
simple  percepciou  de  un  objeto  no  cabe  falsedad.  Los  jaicio  ,  ó 
aquellos  a£tjs  con  qas  el  espíritu  percibe  las  relaciones  de  dos  ó 
mas  idea^,  sieoipre  son  añrn^ativos. 

Trata  de  la  Fisica  con  ma?  extensión.  Los  ssrcs  sensibles, 
objeto  exclusití^o  de  esta  ciencia,  sen  unos  coaapuestos,  que  se 
presentan  á  los  sentidos  variados  con  diferentes  formas:  c  tos  du-^ 
ros,  aquellos  Baldos:  unos  densos,  otros  raros,  sonoros^  luminosos 
ice.  Explicar  estas  propiedades,  y  los  elementos  que  compone» 
los  cuerpos,  y  concluido  ésto  hablar  de  aquellos  seres  que  como 
la  tierra,  el  agua,  el  ayre  &c.  llaman  la  atención  del  filosofo  cotí 
preferencia  á  otros  objetos,  es  el  orden  con  que  se  trata  de  la  cii 
CQcia  de  la  naturaleza. 

„Ni  el  agua,  dicc>  como  creía  Thales,  ni  la  tierra,  como 
parcela  á  Pherccides,  ni  el  ayre,  como  juzgaba  Anaximenes,  ni 
el  fuego,  según  la  opinión  de  H/pase,  ni  todos  estos  cuerpos  jun^ 
tos  son  los  elementos  de  los  seres  fiscos.  Toios  los  compuestos 
sensibles  se  resuelven  en  agua,  tierra,  sal,  aceytc,  y  mercurio.  Es- 
tos son  los  simples  elementales  de  les  cuerpos.  Los  seres  físicos 
ebran  en  el  órgano  sensitivo:  el  movimiento  se  propaga  por  las 
fibras  nerviosas  que  le  componen:  á  éste  movimiento  sigue  la  per- 
cepción del  alma:  he  aqui  la  sensación.  El  objeto  que  se  nos  pre« 
senta  en  ésta  no  es  la  misma  cosa  sensible,  ñno  el  movimiento  de 
loi  nervios  sensitivos.  Luego  ningún  acciientc  es  sensible  por 
si misno,  ni  necesario  para  que  los  cuerpos  sean  sensibles.  Y  por 
consiguiente  las  propiedades  sensibles  no  son  accidentes  absolutos» 

„La  peifcila  dureza  de  un  cuerpo  c&nsi  te  en  el  enlace 
¡de  sus  partículas  travadas  y  encadenadas»  de  suerte  que  no  dejen 
ningún  vacio.  No  se  encuentra  en  los  cuerpos  esta  concatenaci* 
on  perfedia.  T<»dos  son  porosos  La  flaiies  no  es  otra  cosa  que  1t 
unión  leve  de  las  parteciUa*  que  apenas  se  tocaa  en  un  punto.  El 
movimiento  trémulo  y  acelerado  de  las  partículas  sulfúreas  pro« 
duceel  calor;  la  quietud,  la  carencia  de  f  legí,  y  cierta  ¡mpene- 
trabiiiad  de  las  partículas  salinas,  constituyen  el  frío.  El  oUrcs 
aquella  sensación  q«e  causao  los  efluvios  que  cxilan  las  sustanci-» 

as 


«7 
as  sulfúreas ;  y  el  saber  es  prododio  por  las  partículas  salinas 

que  Qbran  en  ei  órgano  del  gusto....  £1  sonido  no  es  otra  cosa 
que  el  movimiento  vibratorio  de  las  partes  minutisianas  de  o%  cuh 
erpo,  comunicado  al  ayre  que  circunda  a  este,  y  llevado  en  11^ 
nca  re£i:a  al  órgano  del  oido.  Del  numero  de  vibraciones  nayoc 
ó  menor  en  igual  espacio  de  tiempo  resulta  el  sonido  agudo  é 
grave.  De  la  correspondencia  de  vibraciones  que  comienzan  y 
acaban  en  un  mlsíiio  tiempo  nace  la  consonancia.  Y  el  eco  no  es 
mas  que  la  reñexlon  del  sonido,  que  siempre  retrocede  formando 
un  ángulo  igual  al  que  hizo  en  su  incidencia.  Esta  misma  ley 
obedece  la  luz  reflíxa,  cayendo  en  un  plano;  pero  quando  pasa 
de  un  medio  raro  á  otro  denso*  se  quiebra  acercándose  á  la  pct^ 
pendicttlar,  y  apartándose  de  ésta  en  el  caso  contrallo.  La  luz  re^ 
ñexa  de  distinto  modo  según  la  escabrosidad,  porosidad  Síc.dc 
las  superficies.  Y  en  esta  reflexión  consiste  el  color.  „ 

„La  rlerra  se  presenta  redonda  á  los  lentldos;  pero  aun 
to  se  ha  descubierto  si  tiene  la  ñgura  de  una  esfera  elevada  en  el 
cquador,  y  aplanada  en  los  polos.  Tocapte  á  la  formación  de  los 
montes,  unos  se  formaron  quando  Dies  mandó  que  las  aguas  se 
reuniesen  en  un  lugar^  y  otros  después  del  diluvio.  La  inñama-t 
clon  de  las  materias  vitumioosas  y  sulfúreas  es  la  causa  de  los 
temblores....  El  agua  es  del  todo  iocompresib'e.  Las  lluvias  y  no 
fl  mar  dan  nacimiento  á  las  fuentes.  Ni  el  sistema  de  Galileo,  ni 
d  de  Descartes,  ni  el  de  Newton  explican  el  prodigioso  fenómeno 
(del  fluxo  y  refluxo  del  mar....  El  ayre  es  nn  fluido  elástico,  coai«« 
presible,  grave,  que  con  su  peso  eleva  las  exalaciones  de  los  ca?* 
crpos;  proposición  muy  sabida  en  estos  tiempos,  pero  cuyo  descu- 
brimiento costó  mil  penas  á  Galileo,  Torriceli  y  Pascal  en  sus 
celebres  experiencias  sobre  el  Pui  de  Déme.  A  este  proposito  se 
promete  dar  una  explicación  precisa  de  todos  los  meteoros  va-^ 
liados,  que  espantan  á  la  plebe,  y  hadan  temblar  i  nuestros  ma** 
yores.—  Y  luego  pasando  á  tratar  del  alma  sensitiva:  en  todos  los 
animales,  dice,  se  encuentra  una  sustancia  fluida  y  sutil,  que  se 
forma  en  el  celebro  de  la  sangre  que  circtila  por  las  arterias,  y 
que  propagada  por  todos  los  nervios  es  el  origen  de  las  funciones 
animales  y  natutales.  Los  movimientos  voluntaiios  se  egecutan 
con  los  nervios 'que  traen  su  origen  del  celebro;  y  los  necesarios 
por  medio  de  aquellos  que  nacen  del  cerebelo.  En  el  cuerpo  hu-i 
mano  solo  los  nervios  son  capaces  de  sentimiento. 

Subs-í 


Subscribiendo  ai  sistema  de  Descartes  asienta  que  el  alma  de 
losl^rutos  C5  corpórea,  (*)  Refuta  la  opinión  de  los  Escohsticos, 
que  por  un  dedcio  propio  de  hombres  quí  abaadanan  la  adiara-! 
Icza  por  perderse  en  abstracciones  inaiUcs ,  creen  que  la  podre- 
duaibís  la  és  madre  de  los  insrftos.  Concluye  la  Física,  y  entra 
en  la  Metafísica. 

Descartes  decia  que  Dios ,  el  alma  ,  y  los  principios  gc«i 
tjcrales  de  las  ciencias ,  debían  ser  los  objetos  de  e^ta  patte  de 
la  Filosofía  ,  la  obra  mas  sublinac  de  aquellos  espíritus  extensos, 
que  abrazan  todo  el  sistema  de  la  sabiduría,  y  descubren  cela^ 
clones  que  se  escapan  al  vulgo  de  la  sociedad  de  las  letras.  No 
se  trata  de  éste  ultimo  punto ;  pero  se  habla  dsl  alma  racional  y^ 
sus  potencias,  asentando  que  es  un  ser  indivisible ,  espiritual,  in^ 
mortal,  y  refutando  los  sistemas  antiguos.  Se  exponen  algunas 
proposiciones  sobre  la  causa  y  el  ente  en  general,  y  se  concluye 
con  otras  asecciuncí  sobre  la  exinencia  y  atributos  de  Dios, 


Tasá   de   comestibles» 

„jQíJC  diré  á  Umd.  del  espíritu  de  tasacioa  sobre  loscé^ 
flacstiblci?  Qje  no  hay  delirio  que  no  se  halle  autorizada  por  los 
gobiernos;  asi  cono  nj  hay  disparate  qic  no  haya  sido  dcffin-< 
Sido  por  algún  filósofo.  Es  cosa  de  reventar  de  risa  el  reflexión 
Dar  la  variedad  de  costumbres  que  hay  en  lo  que  mira  al  aforo 
de  los  comestibles:  en  uia  pártese  pone  tasa  á  las  petas,  y  no 
i  las  manzanas :  en  otra  alas  manzanas,  y  no  a  las  petas:  en 
etra  á  los  poli  s ,  y  nn  i  los  pichones :  en  otra  á  los  limones,  y; 
no  á  los  ráb}*nos.  No  es  menos  gracioso  ver  á  un  Regidor  ,  co-* 
«o  el  que  tuvimos  los  años  pasados  en  esta  villa ,  encapricha-* 
do  en  que  habíamos  de  comer  el  pescado  fresco  al  precio  qu« 
se  le  antojaba ,  pero  que  no  era  del  gusto  de  los  vendedores : 
¿que  resultaba?  que  nos  privábamos  del  placer  de  comer  buen 

Pcs 

i^)  Eíta  y  otras  proposiciones,  propias  todavía  del  tienpo,  Dece- 
sit-  bao  notas;  pero  lo?  Bditores  por  ahora  oo  han  tenido  á  bien  pooei- 
selas.  Lo  hirán  mas  adelante ,  si  alf  4a  coKcespoasalf  de  tantos  c>p«zes 
4t  baceilo^  ao  se  les  anticipa. 


pescado,  potque  los  arrieros  haiaa  de  la  vLta  del  Regidor,  co-í 
mo  un  piloto  de  los  escollos.  Esu  odísibo  aforador  hubo  dift  ea 
que  nos  dejó  i  las  gentes  delicadas  sin  pan,  por  erDptñatscea 
que  el  panadero  habia  de  dar  e\  e.\q  ii^iro  al  cdísoio  precio  que 
el  basto  5  pero  al  fio  se  coinpadec'6  de  nuestros  paladares ,  y 
p,  volvió  ct  panadero  á  llevarnos  el  precio  que  le  parecía. 
I)  Amigo  mió,   dejetaonos  de  cuentos;  no  hay  mejor  ta-* 

If^sa  ni  Regidor  que  la  concurrencia:  ésta  es  el  juez  imparclal 
que  decide  soberanamente  del  precio  i  que  se  ha  de  venier  y 
comprar.  De  nada  servirá  que  un  B^cgüot  se  obstine  en  poner 
|i¡iin  precio  bajd  á  los  géneros:  scmejanre  empeño  es  una  qul- 
ir^inera;  pues  todas  las  cosas  tienen  un  valor  real,  independieote 
f    4t\  capricho  de  los   hombres,  y  este  valor  se  forma  de  la  nc«* 
cesidad  de  un  genero ,  de  los  deseos  de  lograrlo ,  de  los  medios 
de  satisfacer  esta  inclinación,  y  de  su  escasez  ó  abundancia:  ai 
^      oo  hay  mas  que  dejar  á  la  libertad  y  á  la  concurrencia  que 
!>'  .  leaa  los  aforadores,  y  todo  irá  á  las  mil  maravillas. 
:^j  ■  Para  que  el  Regidor  pudiera  imponer  el  precio  con  aU 

^  guna  apariencia  de  razón  ,  era  menester  que  estuviera  instruido 
¿€D  una  infinidad  de  menudencias,  que  es  imposible  saberlas. 
'  Pongamos    for    egemplo  las   peras:  para  aforarlas  de^ 

^    biera  saber  dicho  tasador  de  que  distancia  vienen,  si  están  buc- 
^.,  .  eos  ó  malos  los  caminos  ,  quanta  carga  ha  traído  el  arriero  ,   si 
€»tc  ha  Ido  por  ellas  expresamente  ó  las  nae  de  retorno  ,  quan- 
;  j|o  le  hin  costado,  en  que  género  de  tierra  se  ha  criado  el  peral, 
15^  «¡  es  regadío  ó  secano ,  el  coste  del  cultivo  del  árbol ,  el  tiem- 
I  ;|io  que  ha  dejado  de   proiacir,  el  valor  del  shio  en  qwz  está 
.plantado,  tas  variaciones  ñúcz^  á  que  están  sujetos  los  frutos 
,por  las  inconstancias  de  las  estaciones  y  la  vicisitud  de  los  tem^^ 
,{)ori!es,  y  otra  multitud  de  cosas  incalculables ,  que  dejo  de  ia4 
sinuar  por  no  incurrir  en  la  nota  de  un  pelmiizo:  de  aqiai  resul- 
ta la  imposibilidad  ác  que  el  Regidor  tase  justamente  el  precio 
de  los  frutos,  y  la  precisión  de  ser  injusto;  pues  siempre  les  ha 
de  señalar  un  valor  superior  ó  inferí  ^r  al  que  d'^reccn  :  si  es  su^ 
pcrior,  queda  perjudicado  el  que  compra  ;  y  ^i  i  f^rrior,  el  que 
vende;  con  qac  de  todos  modos  se  verifica  una  injusticia. 
,  jHn  que  embrollos  nos  me  emos  por  separarnos  de  los 

; -elementos  sencillos  que  he  hecho  á  Umd.  pref¡f  ntes  en  los  giiai 
i  i  cipios  de  nuestra  correspondencia!  „      ^Foronda) 


7° 

-  Abundancia  de  ganados  tn  lo  antiguo, 

^    Señores  Editores. 

Alguna  vez  se  ha  dicho  en  conversaciones  que  estas 
provincias  tavkcon  un  tiempo  en  que  por  su  abaadancia  de  ga- 
nados ,  y  baratura  de  sus  carnes,  pedia  equipararse  con  las  de 
Buenos- Áy res  >  pero  se  ha  encontrado*diñcultad  en  creerlo  ,  cs-4 
peciai mente  tratándose  de  los  territorios  inoacdiatos  á  la  capital. 
b'm  embargo  no  solo  no  és  dificil  suponerlo  asi ,  aun  quando 
no  hubiese  documentos  que  lo  acreditasen,  sino  que  s^si  debió 
ser  por  el  orden  natural  de  las  cosas ,  y  por  la  naturaleza  de 
éstos  terrenos.  Todo  pueblo  es  pastor  antes  que  cultivador.  La 
cria  de  ganados  fue  lo  que  primero  se  extendió  en  nuestras  co-* 
lonias ,  y  creció  en  todas  ellas  sin  roas  limite  que  el  de  la  feraci^ 
dad  desús  inagotables  pastos.  La  agricultura)  ceñida  á  los  con  ^ 
sumos  de*los  habitantes ,  necesitaba  muy  pocas  tierras ,  y  estas 
en  los  contornos  de  las  poblaciones :  rodas  las  demás  no  tcniati 
otro  destino  que  el  de  la  expresada  cria ,  aumentada  en  razotí 
de  la  misma  feracidad  y  extensión  de  los  montes  y  sabinas,  sin 
requerir  cuidado  ni  trabajo.  Después  fueron  tomando  valor  las 
tierras ,  á  mecida  que  se  fue  tomando  inclinación  á  ciertos 
ramos  de  agricultura  exportables?  y  quanto  se  fomentaron  estos, 
otro  tanto  se  debió  disminuir  el  numero  de  ganados ,  que  por 
su  muchedumbre  no  tcndia  utilidad  al  colono,  ni  en  la  mayor 
parte  reconocía  dueño.^  Pero  me  he  salido  de  mi  proposito. 
Quise  únicamente  probar  la  proposición  con  que  empeze  esta 
carta,  y  para  ello  no  basta  lacongctura  y  el  raciocinio.  Bastará 
si  no  me  engaño  el  siguiente  documento  autentico  ,  en  que  se 
acredita  que  algún  tiempo  ,  en  éstas  provincias ,  ir  daban  qua-i 
renta  libras  de  vaca  por  un  real^  y  que  mas  adelante  se  creyó  muy; 
grande  la  escasez  y  miseria  por  que  no  se  daban  mas  de  catorce» 
Ocasión  vendri  en  que  discurriendo  sobre  la  materia  pueda  ser 
de  alguna  utilidad  el  conocimiento  de  éste  hecho  histórico , 
que  ahora  solo  servirá  para  enrretencr  un  momento  la  curios 
sidad  indeliberada  de  los  que  lo  lean.—  Hace  algunos  años  que 
VI  ótiglní^l  el  expresado  documento.  Es  una  Real  Cédula  ¿¿^  iz 
de  Dhiembre  de  mil  seiscientos  cinco^  dirigida  al  Presidente  y  OI-* 
dores  de  ésta  Audiencia.  Siento  no  haberla  copiado  integra , 
aunque  nadacmltide  lo  conducente  para  el  punto  de  qus  it 
traía.  Lo  que  copié  dice  asi:— 


i 


%        ^  ■-.    ■  -•   .  71    • 

^,E1  Rey.-.  Presidente  y  OlJcres  de  mi  Real  Audkocia^de 
las  prcvÍQCus  de  Gaatemala,  He  CDteniidQ  que  el  trato  roas 
giüeso  y  principal  fiuto  de  ella?,  y  de  que  los  Indios  y  los  (Bas 
CDCotnenderos  se  syisteotan ,  es  el  cacao^y  que  poc  ser  de  tanto 
ptovecho,  rouchos  españoles  mercaderes,  mulatos,  y  negros  li* 
brcs  hin  entrado  y  entran  á  vivir  en  los  pueblos  de  lo^dics,  y 
que  con  cosas  que  les  venden  de  poca  consideración  y  no  nccesa- 
fias  para  ellos,  les  quitan  el  cacao  antes  que  este  sazonado.. ..i.Y; 
que  aunque  por  Cédulas  Reales  cstd  proveído  y  mandado  que 
no  habiten  en  pueblos  de  Indios  los  dichos  espaííoles ,  mestizos, 

iiTiulatos ,  y  negros,  no  se  ha  puesto  rccnedio Y  asi  mismo  he 

entendido  que  la  gente  de  e-a  provincia  e^j  muy  pobre  en  gtne^ 
ral  9  y  que  su  necesidad ,  quando  quarenta  libras  de  Vaca  se 
daban  por  un  realy  que  ha  muy  pocos  años ,  no  la  sentían  tanto 
como  ahora  que  no  se  dan  mas  de  catorce  ^pot  traerse  como  se  trae 
lo  mas  del  año  á  esa  provincia  el  ganado  de  fuera  parte,  por 
la  falta  q«e  al  presente  hay  en  ella,  de  que  se  tiene  por  cierto 
ser  la  principal  causa  el  mucho  ganado  que  se  ha  jarretado  y 
jarreta  para  el  sebo  y  corambre,  y  no  vaquear,  ri  herrar  ,  ni 
capar  las  dueñas  el  ganado  como  debrian,  y  que  todo  e  te  da-* 
ño  se  sigue  de  los  muchos  negros  y  mulatos  libres  que  andan 
por  el  campo  en  rocines  y  yeguas  jarretando  el  que  pueden, 
para  sustentarse  como  lo  hacen  con  el  cuero  y  corambre,  y  que 
hay  muy  pocos  de  énos  que  puedan  servir. , &c. —Conclu- 
ya ordenando  qac  se  informe  sobre  todos  estos  particulares,  y 
qtic  se  observen  las  Cédulas  reales  y  ordenes  psra  que  en  los 
pueblos  de  Indios  no  haya  españoles ,  mulatos,  mestizos ,  ni  uc* 
gros.^  techa  ea  Valladolid  á  22.  de  Dicitmbrc  de  1605. 

El  Copista. 

j  Plantas  medicinales  de  Nicaragua, 

j-  :  Con  ocasión  délas  plantas  antivcn:no?a$  di  noticia  fl 
Cura  de  Granada  de  otras  varías  muy  úcíies  que  se  conocen  ea 
aquella  provincia. 

r  „De  Quina  (dice)  podemos  asf^urar  que  tenemos  las 

quatro  espacies  desctiptas  por  el  Dr  Mutis,  aurque  la^  baatiza-* 
ip>s  con  otros  nombres.  Una  seda  en  ia  co^t^ác  Managua,  cu* 
ya  fibras  tieneo  amargor ,  estipticidad  ,  y  alguna  tal  quai  acú- 
tud  También  abunda  la  asearrilla^  alias  sasafras,  copakbiy  ó  cas- 
iarrilla  blanca ,  como  la  nombra  el  P.  Camilla  co  su  Orhoco 


7^   .- 

utra  ^.w  atbol  hay  que  denominan  Almendro  ^y  $e  c 
pofcl  csistliio  de  S.  Juan,  que  por  su  sicniutad  ca  U  cascara,  aun 
que  mas  gruesa,  ms  parece  és  especie  de  quina  perfefla.  Una  drag^ 
caá  de  ésta  cascara,  marta)aia,  y  echada  en  infusión  ca  agua  ,  se 
di  de  bebír  de  mañana  á  los  muchachas  que  padecen  de  loaibrixe?, 
y  se  tas  Bice  arrojar,  con  inclusión  de  las  bolsas  en  que  está  su 
ojadriguera;  de  lo  qaa\  tengo  varias  exoeriencias. 

,;  Aq  ñ  hay  una  yerba  (continua)  excelente  para  curar  la 
iterhia.  Es  un  arboUro  de  menos  de  media  vara,  gtasii  en  el  tado, 
lashojitas  piqueaüfasen  laorilla,  y  la  ñor  amarilla,  qae  tendrl 
como  ocho  hojas.  Es  la  sanguinaria  asas  especifica  que  hay  ea 
los  arboles.)» 

Estado  de  hs  siembras  &e. 

-.  Sonsonate  l/^,de  Marz9.^  En  veinte  y  un  pueblos  de  éiN 
la  provincia  ,  qa«  comprchcn  4.442  Indios  tributarios ,  y  140» 
ladinos,  se  han  sembrado  829.  fanegas  y  25.  almudes  de  maiz: 
de  ellas  se  han  perdido  totalmente  495.  fanegas  y  $.  almudes,  y 
las  restantes  hm  producido  fancgíis  liquiias  13.4^0.—  De  frijolet 
sCfhan  cosechado  6.381.  fanegas  3,  almudes  De  arroz  se  hatt 
sembrado  y  cosechado  301.  fanegas  16.  almudes  6  lay^arrobaSr 
Uítímamcntc  hay  sembradas  1.500.  tareas  de  yuca^  y  788.  de 
camote.—  Los  produftos  d:  las  siembras  no  han  sido  eqakalentcf 
á  lo  que  por  lo  general  rinden  escos  terrenos ,  á  causa  de  las  ccni# 
zas  que  continuamente  ha'  estado  arrojando  el  volcan  de  ¡sAlea 
durante  las  agua?.^  Mo  se  incluye  en  ésta  razón  la  cosecha  del 
común  de  ladinos  y  demás  hacendados  de  Ahuachafa,  que  según 
se  asegura, respedo  á  lo  coleftado  de  dicznio,  aicicnde  á  unas. 
siete  mil  fanegas  de  tnaiz'^  También  se  puede  asegurar  que  en  to-í 
dos  ios  referiios pueblos  se  ha  cosechado  algo  mas  dalo  que  se  ex# 
presa  en  éíta  razón, porque  oor lo  común  alegan  los  Indios  unai 
tercera  parte  ,  y  muchos  ladinos  aun  no  han  dado  no^cia  4^  sus 
siembras. 

Lihrof  En  el  despacho  de  éste  periódico  daria  razo»  de 

ios  siguientes. 

Nurni  Pomptlio ,  segundo-rey  de  Boma  y  poema  del  Caballero 
Florlin,  puesto  en  caítellano  por  el  traduftor  de  las  Veladas  di 

¡a  q'ilntct    2.  tom.  en  8. 

Cor}.? ;nt arlos  de  la  guerra^  por  el  Marques  de  San  Felipe/ 
4.  £o«3VJ5  co  pergamino.  -^ 


w 


íi¡uw.t$2  Tam.  Vtl.  Sol  75 

GAZETA  DE  GUATEMALA 

DEL  LUNES  4.   DE  ABRIL    de   1803.  * 


CONTRAVENENOS  (Num.  293.) 

Continuando  con  empeño  en  las  diligencias  sobre  descubrir 
cl  v^juce  del  guaco  i  el  U'cdo.  Sr.  Obispo  de  Nicaragua  hadan 
éo  noticia  de  otras  dos  raízes  de  que  se  iiaee  uso  en  aquella 
provincia  como  antidoto  eücaz  para  las  mordeduras  de  rcpd-i 
les  ponzoñosos.— Llámase  la  una  Aketan  ,  y  la  otra  Estella. 

De  la  pnmcra  expresa  S.  1.  que  si  no  es  el  verdadero  ¿r^/^irí?, 
es  á  lo  menos  de  igual  virtud  pieseivativa  contra  la  mordediit 
ra  de  culebra. 

Lo  mismo  asegura  el  Cura  de  Managua  D.  Alcxandro 
Antonio  de  Secada  ,  añadiendo  que  no  solo  en  los  efe  dos,  sino 
también  en  la  figura  de  las  hojas  conviene  el  guac9  con  el  alcotán^ 
y  que  no  remite  desde  luego  flores  por  no  tenerlas  ala  sazón, 
pere  que  está  cqidindo  dos  de  e^tps  vejucos^  que  ya  tienen  raí 
miilcres  de  botoncirlos ,  y  las  enviará  en  quanto  logre  cogerlas, 
para  que  se  pueda  decir  con  seguridad :  este  es  el  guaco» 

Sobre  los  efectos  y  virtudes  de  la  expresada  planta  ín<i 

'cluyeS.  I,  dos  certificaciones  del  Padre  Fr.  Juan  Gcmez ,  del 
orden  de  S.  Juan  de  Dios,  conventual  co  León ,  religioso  dota-i 
do  de  un  zelo  ardiente  en  el  cumpiimiento  de  su  instituto  ,  y 
de  macha  práaica  en  Medicina  y  Ciruj¡a.^Ha  pateado  copiar 
sus  palabras  en  la  sencillez  de  su  estilo. 

„Certificó  (dice)  que  conocí  z  Manuel  Diazy  curandera 
en  ésta  ciudad  9  de  quien  quise  aprender  á  conocer  hs  yttbas 
con  que  medicinaba  á  los  enfermos ,  y  en  mas  de  dos  años  q  ge 

•  le  comunique  solamente,  conocí  la  raíz  del  alcoUny  que  en  Hop^ 
duras  llaman  cotan^  y   yí  su^  buenos  eftüos  contra  las  morn 

'dcduras  de  vivoras.  Dos  personas  se  curaren  sin  haberse  sabido 
que  casta  ác  vivora  fue  la  que  los  mordió,  y  otra  con  conoci- 
«liento  de  haber  sido  Tsm^gaz.  El  a  ctodp  curativo  qre  secb^rvó 
fue  el  siguiente.  —El  primero  ,  á  los  tres  d!a$  de  mordido,  vinosa 

'este  hospital  de  León  casi  sincopizado ,  el  pulso  muy  pequeño 
y  acelerado ,  la  pierna  y  muslo  del  pie  mordido  muy  abulta-» 
dos  por  la  inílamaclon  erisipclosa  >  con  manchas  negras  env» 


na& 


^Í'M«* 


rías  partes  de  la  m!«;ma  pierna  y  mu:4o.  Llegábala  inflamación 
ha'^Ja  las  costillas  fahas »  en  donde  prlndoiaban  las  vegigas,  qus 
en  la  pierna  y  pi-  se  habían  ya  reventado  y  vertían  susto  ama-» 
tillo.  En  éite  estado  se  dio  al  enfermo  una  onza  del  polvo  de 
Alcotán  y  y  al  cabo  de  una  Kira  poco  m?s  órnenos  se  precipi-^ 
tó  en  vómitos  y  evacuaciones  generales,  que  le  angustiaron  de 
modo  que  parecía  se  njoría.  Todo  esto  calmó  con  hacerle  be^ 
ber  agaa  fría,  y  derraínacle  á  pausas  un  cántaro  de  ella  en  la 
boca  del  estomago  que  le  bañaba  todo  el  vientre,  dejándole 
tan[)bien  las  colchas  empapadas  en  la  misma  agua.  A  las  once 
horas  se  k  volvió  á  dar  el  aUotsin  en  dosis  de  media  onza ,  la 
qual  hizo  el  mismo  cfc£lo  que  la  primera  ,  y  calmaron  las  eva*^ 
cuaciones  con  el  agua  fría  irtterior  y  exteriormente.  A  las  otras 
doce  horas  tomó  dos  dragonas  de  dcotan ,  que  le  hicieron  los 
fcismcs  efeftos,  pero  mas  suaves.^  El  alimento  del  enfermo 
era  Aíol  de  m^iz  frió  en  los  intermedios  de  las  dos  primeras  do-i 
Í\K  en  el  de  la  tercera  ya  coo^ió  algo  sólido  con  apetito.^  Los  fe- 
nómenos que  se  observaron  en  la  pierna,  muslo,  y  costillas  fuen 

roo  los  sig^iientes Desde  los  primeros  vómitos  cesó  el  progre-^ 

so  de  la  inflamación  ,  y  el  enfermo  recobró  algo  las  fuerzas.  A 
la  mañana  siguiente  se  le  arrugaba  yací  cutis,  y  hacian  cir-^ 
culo  de  separación  las  manchas  gangrenosas,  y  desaparecía  por 
grados  el  color  lojd  ds  las  costillas.  En  el  intermedio  de  la  sc-i 
gunda  dosis  con  la  tercera  fueron  mas  decididamente  favorat 
bles  todos  los  síntomas ,  y  de  la  tercera  en  adelante  se  maní-* 
festó  una  buena  supuradon,  conque  cayeron  a'gunos  peque-» 
Sos  p  dazos  de  carne,  y  las  ulceras  cicatrizaron  con  prontitud, 
dejando  al  eníermo  algo  inpedido  el  movimiento  del  pie.—. 
Toda  c  ta  operación  la  dirigió  el  negro  Manuel  Díaz  ^  á  quien 
ocurrí  pareciendome  que  mis  socorros  no  ba&tarian  para  libertar 
de  la  muerte  al  paciente. 

„  El  segufido  enfermo  vino  á  este  hospital  á  las  veinte 
feoras  de  mordido.  La  facete  ligadura  que  se  le  aplicó  ,  casi 
se  le  ocultó  con  la  hinchazón,  que  llegiba  á  la  rodilla.  Se  le 
qui'ó  la  ligadura,  y  le  apiiqaé  media  onza  ác  alcotán  y  qú^hU 
'^zo  los  mismos  tü&os  qie  una  onza  en  el  ptiner  enfermo,  y^ 
*fuc  preciso  calmar  las  evacuaciones  con  el  mismo  remedio  del 
agua  fíia.  A  las  diíK  y  scií»  h^ras  se  le  repitió  otra  media  on-< 
21  de  ahitan  ,  por  que  aunque  ceíó  la  iañamacion  con  la  pri-4 
laera,  D9  se  dismlouiA^  y  cqq  la  seguada  comeozó  á  minorar. 


7% 
^Se  rcpíti5  tercera  dosis  de  tína  qnarta  ,  que  hlxo  poco  efec-» 

to  »  pero  calmaron  rodos  los  slacoiDas ,  y  se  manifestó  la  Apa** 

rarion  en  el  pie  en  tres  pattes  >  en  donde  las  manchas  fueron 

las  priiDcras. 

„  El  tercer  enfermo»  en  Coroayagua,  á  ^a  media  hora  de 
haberle  picado  el  Tamagazj  romo  el  peso  de  un  real  de  aUotnn^ 
y  se  le  aplicó  éste  machacado  en  la  picadura.  Era  un  muchas 
cho  cocno de  catorce  atíos:  se  durmió >  sudo,  y  oriro  mucho 
en  la  nocHe ,  y  amaneció  bueno ,  de  modo  qtie  trabajó  en  el 
cultivo  de  verduras  en  que  se  ocupaba.  ,» 

^  La  segunda  certificación  está  concebida  en  éstos  términos. 

„Fr.  Juan  Gómez  &c.  Certifico  que  conocí  á  Manuel 
Díaz,  curandero  de  ésta  ciudad,  el  qual  descosté  la  boca  de  una 
vivora  de  cascabel,  la  manejó  de  varios  modos ,  y  se  la  echó 
(dentro  de  la  camisa,  sin  que  la  vivora  se  intentase  mover,  pues 
se  mostraba  tan  amortiguada  que  no  kacla  mas  que  enroscarse. 
Esta  operación  la  hizo  dicho  Manuel  Diaz  delante  de  mi  y  de 
otros,  diciendome  que  se  habla  curado  con  la  raiz  de  alcotán  en 
©w(?¿i,  en  donde  estuvo  preso ,  y  que  alU  se  cuió  también  otro^ 
fiegro  haciéndole  dos  incisiones  encada  palma  de  las  manos, dos. 
en  cada  pierna  y  muslos,  dos  en  cada  lado  del  pecho,  y  dos  en, 
cada  brazo.  En  estas  incisiones ,  que  no  Interesaron  mas  de  el 
cutís,  le  introdujo  eícurandcro  ó  Incculador  el  zumo  de  la  raiz , 
fresca  de  alcotán,  y  despees  If  hizo  b¿ber  agua  de  la  misma  raíz 
y  hojas  por  tres  días  seguidos  que  le  tuvo  en  cama;  y  con  ésta^ 
curación  se  preservó  de  las  mordidas  de  animales  ponzoñosos,  r 
y  se  quitó  de  la  molestia  de  tomar  todos  los  dias  un  poco  dezuí^ 
mo  de  dicho  vegetal,  que  para  estarlo  toman  los  que  no  quieren 
stogetarsc  á  la  expresada  cüracion/--Ef  ftivamente  el  negro  tenía 
las  cicatrices  de  las  incisiones  bien  vi  Ibiés  en  ti  pecho,  brazos, , 
y  piernas;  las  de  las  manos  se  le  cono  ian  poco.-*  La  raiz  de  alco' 
tan  amarga  muchísimo..-.  Y  para  que  pbr^  los  efe£tos  que  coui  . 
vengan  doy  la  presente  &c.  j 

—  El  expresado  Sr.  lUmo.  haWa  de  la  abundancia  con  que  i 
se  produce  ésta  planta  en  aquella  provincia.  „Los  mulatos  (dice), 
queme  la  condugeron  de  Segovta,  cpn  las  raízcs  y  las  hojas  se- 
cas, me  aseguraron  que  para  ir  Ubres  dá  mordeduras  de  culebras 
al  trabajo  de  sus  labores  en  la  montana,  beben  un  poco  del  jug3 
de  la  raíz,  ó  del  zumo  de  la  hoja:  y  que  conocieron  á  un  negro, 
que  huataodose  las  manos  con  el  mismo  zumo,  cogía  las  culebras 


7^ 
sin  qwc  U  morJkrsa.  También  me  expresaron  que  echando  son 

brcí':na  culebra  ó  alacrán  el  misoiO  zumo  ó  )ugo  de  la  r?iz,  se 

muere;  y  efcüivameote  lo  hicieron  tinos  famiíiaí es  nr»ios  con  un 

a'acran,  que  poniéndole  un  pedacito  de  la  raíz  medio  martajada. 

en  la  boca  no  se  movía,  ni  se  entiesaj>a,  y  quitándosela  hacíi  á 

poco  unos  movionientos  convulsivos  con  que  iba  desentorpeciéa-, 

do  sus  mletnbros  y  empc2aba  á  andar.  Por  últínao  me  noticiaron 

que  murió?  pero  después  se  hizo  con  otro  alacrán,  quitada  la. 

ponzoña,  y  no  murió,  aunque  le  causó  los  mismos  efeoos." 

—  De  la  otra  raiz  llamada  Estilla  solo  diceS.  L  que  es 

3e  las  varias  que  se  le  han  remitido,  y  á  que  se  atribuye  ia  pro- 

:)ia  viítuá,  justificándola  observación  hecha  deque  eo  aquella 

^)oyincIa  abundan  tanto  los  reptiles  ponzoñozos  como  los  anti-í 

dctos  de  sus  diferentes  venenos. 


Disputas   escolásticas, 

„Hay  hombres  en  este  país  que  tienen  per  oficio  el  dis^ 
putar.  Asistí  últimamente  aunas  Juntas  de  sabios ,  que  llaman 
cbnclusiones.  Lo  que  son ,  no  lo  se,  oHo  que  dígeron;  ni  si  $t 
cntfendieron  j  xñti  se  reconciliaron  después ,  ó  si  se  quedaron  ea. 
el  rencor  qtae  se  mat^ifestaron  deiaotc  de  una  infinidad  de  gen^, 
tes ,  de  las  <iuales  ni  un  hombre  se  isbantó  para  apaciguarlos , 
no  obstante  el  peligro  en  que  estaban  de  darse  puñaladas,  segua 
los  gestos  que  hacían ,  y  las  injurias  que  se  decían:  antes  los  ia^ 
diferentes  estaban  mirando  con  mucho  sosiego  ,  y  aun  congus^ 
to,  la  quimera  de  los  dos  adversarios.  Uno  de  ellos,  que  tenia 
«as  de  dos  varas  de  alto,  casi  otras  tantas  de  grueso,  fuertes 
pulmones,  voz  de  gigante  y  ademanes  de  frenético,  defcndip 
por  la  mañana  que  una  cota  era  negra »  y  á  la  tarde  que  era 
blanca. 

Lo  celebre  infinito  pareciendome  esto  od  efeño  de  do^ 
cSlidad  poco  común  entre  los  sabios ;  pero  desengáñeme  quan* 
do  vi  que  los  mismos  que  por  la  mañana  se  hablan  opuesto  coa 
todo  su  biio  ,  que  no  era  corto  ,  á  que  la  tal  cosa  fuese  negra, ; 
se  oponían  igualmente  por  la  tarde  á  que  la  misma  fuese  blan- 
ca>  y  un  hombre  grave  que  se  sentó  d  mí  lado,  me  dijo  que 
esto  se  llamaba  defender  una  cosa  problemáticamente;  que  el 
sugeto  que  estaba  luciendo  su  ingenio  problemático  ,  era  un  mo-- 
^a  de  machas  prendas ,  y  grandes  esperanzas?  peso  que  era  coi 

sao 


mo  si  digiramos  su  ptlmcra  campaña,  y  que  los  que  k  com*- 
batían  eran  hombres  ya  hechos  á  estas  contiendas,  con  dn cuen- 
ta años  de  ¡guales  fatigas,  so'dados  veteranos, acuchí  lados  y 
«gaerrl'iost-i  70.  años,  me  dljo,hs  gastado^  y  he  criado  e5;tas  ca«* 
tifas,  añaüo  quitándose  una  especk  de  turbante  pequeño  y  ne- 
gro, aústiendo  á  estas  tareas,  pero  en  ningún':  vez  de  las  mu- 
chas que  se  han  su^cistado  estas  qüestlonss,  la  he  visto  tratar 
con  el  empeño  que  hoy. 

Nada  entendí  de  todo  esto.  No  puedo  comprender  qufe 
utilidad  pueda  sacarse  de  disputar  70.  años  una  misma  cosa  slo 
d  gasto,  ni  aun  siquiera  la  esperanza ,  de  aclarada;   y  coma- 
Tiicando  este  lance  á  Ñuño  ,  me  dijo  que  en  su  vida  babia  dis-" 
|>utado  des  minutos  seguidos,  porque  en  aquellas  cosas  huma-^ 
Das  en  que  no  cabe  la  demostración,  es  inútil  la  controversia:* 
pues  en  \a  vanidad  del  hombre,  su  ignorancia  y  preocupación, 
todo  argumento  permanece  indeciso,  quedando  cada  srgumen- 
tante  en  la  persuasión   de  que  su  antagonista  no  entiende  la 
íjüestioa,  ó  no  quiere  confesarse  vencido.  Soy    del  dictamen  de 
l^Jüño ,  y  no  dudo  que  tú  lo  fueras  si  oyeras  las  disputas  litera^' 
tias  de  España.,,  {Cartas  meirrHscas) 

■^iMm^mW^^^^*'^:'^  Modela  ^d^ 

Sf.  EditÓtrUm.  y  todos  sus  paniaguados  son  unos  ver- 
daderos pobretes,  escricores  fríos,  que  parecen  nacidos  bajo  los 
eternos  yelos  de  la  Zelandia.  Ahi  nos  están  dando  unas  ensaladas 
insulsas,  sin  condimento  alguno,  y  lo  qi:ie  es  mas  sensible,  sía 
calor,  sin  picante,  que  avive  nuestro  paladar  sonsoty  de^abrído^ 
^  ^?K'  ¿Qac  gusto  le  parece  habremos  tenido  en  ver  motejadaí 
esas  qmddidades  dgl  ente^  eses  escrupulillos  de  la  razón  acendrada, 
que  tanto  resplandeció  en  los  autores  ds  nuestro  bello  siglo?  e>e 
ptincío  quoi^  palanca  indesttudlble  déla  generación  del  vcrbo^ 
capaz  de  levantar  los  mundos,  y  jugar  con  ellos  d  la  pala,  ya  de 
vuelo,  ya  de  revés,  ya  de  sobaquillo,  ya  por  entre  la  pierna?  Vi^ 
ve  Christo  que  Arquimldes,  si  la  hubiese  tenido  á  mano,  no  sq 
habría  detenido  en  hacer  las  pruebas  de  esta  verdad;  y  ha- 
bría asombrado  al  mundo,  harto  mejor  que  esos  modernos  bar- 
í>lponientes,  que  nos  llevan  el  dinero,  y  nos  roban  el  tiempo  coa 
sus  inventos,  que  leemos  mui  boquiabiertos,  sin  hacer  prueva 
lalguna  de  ellos. 

Pues  ^o  digo  nada  de  aq^dla  oita  eijiecieciila  tirada  de 


acaso,  y  tan  fríamente  como  otras  que  tío  me  vienen  i  las  mkr  i.r; 
tes,  x>q'3e  por  sa  grande  entidad  d  bian  haberse  espUcado  ce  T 
una  grande  y  agigantada  elocuencia.  Hablo  del  hallazgo  del  nue^í 
vo  arte  de  cultivar  la  yerva  de  Guinea'^  digo  arte  nueyo,  por  te- 
ner Gooio  tleoe  sus  voces  técnicas,  esto  es  propias  de  la  facultad. 
de  preparar  la  tierra,  aplicarla  el  riego,  corte,  redeaabra,  y  demás 
operaciones,  que  nos  han  flanqueado  algunos,  bien  intencionan, 
dos  en  comunicarnos  dicha  yerba,  pero  que  nos  engulleron  to-i^ 
das  las  voces  de  dicha  facultad,  quedándonos  en  profundas  tioieí 
bias.  (¿Es  esto  envidia  q  caridaü?  entre  paréntesis ) 

La  ultima  virtud  es  oai  favorit?^  y  en  prueva  le  remito 
ese  granito  de  fuego  para  que  se  cleíiíize,  y  acalore  sus  proda- 
ciones, las  vigorice  y  aliente  ¡Ay  que  no  es  nada!  Es  tanto,  que 
corre  parejas,  diré  mejor,  que  se  echa  á  sus  pies....  jmire  que 
trastada!  Um.  perdone;  es  un  rasgo  de  eloquencia  fogosa,  altiso-* 
nance,  de  mas  encumbrados  vaslos  que  aquella  otra  que  nos  con-» 
servó  de  cierto  orador  el  Padre  Isla:  y  de  esta  remisión  carita-»; 
ti7a  iba  yo  hablando j  pero  es  cuento •  á lo  mejor  se  va  el  hilo», 
ó  se  rompe,  y  dice  uno  oail  impertinencias  que  no  eran  deUi^io,:. 

Es  pues  el  mío  remitirle  dicho  rasgo  con  el  fin  insiniiadOi 
en  mi  preámbulo;  no  hay  mas  diferencia  de  el  al  de  su  compara-^ 
cion  ,  que  el  del  P.  Isla  es  de  un  sermón,  y  éste  de  una  novena: 
el.  objeto ,  el  mismísimo  5    porque  sermón    y   novena  eran  de 
Dolores  de  la  Vicgeti  en  su  especifica  fiesta  ;  mas  son  tales  las  > 
ventajas  del  uno  al  otro,  que  no  acierto  á  dejar  de  savorearme  con  ) 
él  antes  de  escupirlo.  Dice  el  P.  Isla  que  su  orador,  todo   eam 
bebido,  ó  ernpapado  en  lo  patético  de  su  asunto,  como  si  sintie^. 
se  sobre  su  corazón  ioio  el  peso  del  dolor,  y  amarga  pena  que 
oprÍDÍa  á  tan  Divina  Madre,  saliendo  fuera  de  si,  y  formando  eb 
empeño  de  hacer  lo  prorío  con  sus  oyentes  exclamo  de  esta  ma«> 
ñera  iQuenis  ver  una   expresión  que  os  indique^  una  expresión  pa-^  i 
tetíca  de  esta  pena,  y  delor'i  pues  oid  como  la  expresó  la  boca  de  » 
oro  de  S.   Juan  Chrisostomo,  Títere  tu  patule,  ncuhans  suh  teg^- 
mine  fügi. 

Ala  ver(3ad,  yo  confieso  tenerme  aturdiio  ente  rasgo  c!o-» 
cuence,  pero  na  vale  un  ardite  con  el  de  mi  pic^ente  historie:  di-*  í 
go,  sostengo,  y  sostendré  á  puñadas  si  fuere  menester,  que  han 
hecho  mas  que  bkn  en  repetirlo,  y  cantarlo  dia  á  dia  de  la  no- 
vena en  el  presente  año  de  1805.  ad  perpgtuam  rei  mermriam'y  ^ 
usíiuein  seneptam,  a  semum\  utqus  fiH  filiorumnostrersim.  Pregua** 

t€P, 


<lf55> 


-.-    ^  ...^_  .^tr 


'  '      "  ^79 

'ten,  ínqüknñ  qUien  fücel  actor  de  c«tc  soliloquio,  ó  llámese 

'consuelo  hecho  ala  Virgen,  capaz  de  quitar  como  por  eftanto 

su  amarga  pena,  y  hacer  reír  en  medio  de  tanacetba  desolación: 

oygan,  atiendan,  escuchen,  atentos  me  estén,  que  lo  voy  á  escu^ 

pir...lo  escupo,  lo  suelto,  diciendo  con  todo  el  coro  de  música... 

'triste  Filomena^  llorosa  Artemisal  Llorosa  Artemisa^  triste  Filomena\ 

^  Esto  es  decir,  esto  es  pensar  j  aprenda ,  aprenda  Señor  Edicorcillo, 

*  y  enseñe  á  cantar  co  heroyco  verso  á  sus  fríos  discipulos.  Amen^ 


r»íí^^^  AcapuUo  Septiembre  i6, 

^'^^^^pi^^  En  gazcta  de  México  del  martes  7.  de  Mayo  de  179J. 

í  se  dio  al  publico  la  noticia  que  sigue:  '"'-  '- 

^  «Montercy  Abíil  í^z:!  Habiendo  encontrado  en  las  inmc- 

diacionen  de  esta  ciudad  el  Contador  Real  de  Diezmos  D.  José 

-  Maria  Giral  de  Crame  muchas  plantas  silvestres  del  vegetable  de 
que  se  extrae  el  Añil,  premeditó  facilitar  aquí  el  beneficio  de  es- 

^  te  precioso  fruto;  á  cuyo  fin  suplicó  en  carta  de  19  de  Enero  dcí 

impropia  año  al  Señor  Marques  de  Sierra-nevada  D.  Joaquín  Ra- 
tnirez,  Gobernador  del  Estado  y  Marquesado  del  Valle,  le  minis- 
trase nna  instrucción  del  modo  d?  sembrar,  cultivar  y  cosechar 
aquel  arbusto»  y  de  las  oficinat,  útiles  y  operaciones  necesarias 
para  extraer  ha^ta  su  po^ib'c  grado  de  perfección  d  flpr,  sobren 

*  saliente,  corte  &c,  con  la  idea  dcdistribairla  á  todos  los  qie  qui-* 
siesen  aprovecharse  de  ella.ri  En  efedo,  deseoso  el  Sr  M?>tqae$ 
de  coadyuvar  á  los  aumentos  que  es  vero  imU  re^bltcn  á  estas 
provincias  facilitándose  y  extenñendose  en  el^as  este  remo  de 

'agricultura  y  comercio,  envío  al  Contador  con  fecha  d  27  d^ 
Febrero  último  la  indicada  not'c'a  muy  clara,  individual  y  com-» 
pleta;  y  Giral  de  Crame  ha  cornen^zsdo  a  di  tribuirla,  y  e^tá 
pronto  á  darla  á  los  sugetos  de  rstosf  ú  otros  parages  que,  conci-» 
biendo  pueda  serles  útil,  se  la  pidan.  „ 

Medios   de  preserv&rse  de  enfermedades 
•*'-',  '\  en  las  Islas  de  Amerlea, 

cocí  Monitor  de  Patís  se?  ha  publicado  el  extraído  de 
ana  ihenñiria,  que  se  está  imprimiendo ,  en  la  que  se  indican 
ios  medios  de  precaverse  de  las  enfermedades  que  afligen  á  los 
Europeos  que  llegan  nuevamente  i  la  Isla  de  Santo  Domingo ,  y 
demás  paires  de  Aaierlca  baxo  la  zbaa  toaida.  El  autor  de  la 

me- 


8o 
üjcnnotia  recoínicnda  los  baños  fríos  coím>  el  medio  was  saíaía-? 
blc(5;  mrts  propio  pata  evitatias.  Se  ha  obierrado ,  dice,  en  todos 
tiempos  ea  Santo  Domingo  qae  á  los  que  no  hacen  excesos  les  va 
raobien  como  en  Europa.  Asi ,  las  causas  principales  de  las  fic^ 
bres  son  el  desarreglo  en  las  pasionss ,  las  grandes  fatigas,  el  no 
dorcBir « los  disgustos ,  la  tristeza ,  la  intecnperaneia ,  al  oso  de  li^ 
cores  fuertes ,  la  falta  dc^  cgerci^io  por  estarse  algunos  tendidos     i 
duraí^te  el  calor  del  dia ,   y    las   picaduras  de  los  raosquitps     ^ 
que  encienden  mucho  la  sangre.  Si  á  estas  se  junta  la  respis 
ración  del  ayre  corronnpiio  que  exhalan  las  lagunas  y  sitios 
pantanosos,  se  hacen  entonces  hs  frebres  muy  peligrosas. 

El  ipedio  mas  fácil  de  refrescarse  el  cuerpo  para  las  per-» 
sonas  que  oo  tienen  las  comodidades  necesarias  para  bañarse 
es  el  de  mojarse  los  ríñones,  las  caderas  y  los  muslos  cocí 
una  esponja  ó  lienzo,  paseándose  después  al  ayre  de  la  pieza 
para  que  se  evapore  \a  humedad,  la  que  llev?i  consigo  uo^ 
porcioa  del  calor  del  cuerpo. 

Son  útiles  Vas  sangrías  abundantes  quanáo  no  hay  indi-í 
gestiones  ó  iucootinencia ,  y  muy  peligiosas  las  roediciívas :  las 
purgas  prp4.pcea  malos  efeéto^  ante$  ael  quloto  dia. 


Entradas  y  salidas  de  barcos, 
A  Truxtfh  en  lo.  de  Marzo  la  goleta  Catalioa,  capltati 
Fandiño,  de  regreso  de  Omoa  y  el  Golfo,  conduciendo  ciocu-» 
enea  sacos  de  harina  por  cucot^  de  la  Real  Hacienda  y  algtan 
^rroz  ác  particulares. 

-.  Del  mismo  puerto  parad  de  \2iHawana  en  xg.  de  Mar^ 
ZQ  ia  goleta  Sta.  Rosa  de  Lima  ,  caphan  D.  Nicolás  López  dc 
Castro,  conducí-náo  en  35.  partidas  dc  registro  lo  siguiente. 

40.  quiatales  cobre  en  bruto:  i.  id.  coco  burilado  de  Nica-» 
faa;ua:  lo  id.  pastas  de  chocolate:  i.  oo;za  hilo  morado:  5.  ya,^ 
ras  muselina:  6  pares  medias  de  seda  ;  4  id.  de  algodón:  784 
pesos  oro  a^uiíado:  60.  castellanas  id.  ea  alhajas;  6.  varas  oían: 
6Í.590.  p^scs  5.  reales  plata  acuñada:  171.  marcos  dc  p^ata  en 
alhaip^s  y  bajilla:  zo.  arrobas  pimienta  del  paí?:  15.  pañuelos: 
4  varas  piñcn  4gí8.  libras  tinta  corte:  5.  Yaras  truc:  670.  ajji 
robas  zarzapaniila.  *  • 

MOTA.  Todo  éste  caigamcnto ,  según  los  avalúos  hecfe<* 
para  la «Kacdoi  ds la  averia;  importa  83.851.  pesos  }•  reales, 


,  GAZETA  DE  GUATEMALA 


DfiL  WNB5  iB.  DE  AB&IL    de   1803. 


I  :  Epidemia   dt  fiebrts  tn  Ciudad  Reah 

Con  fecha  de  8  de  Marzo  ültiaio  dio  cuenta  d  Sr.  Go-»  j 
bernador  InteadcDte  de  Chlapa  de  que  «a  ici  baccb  ds  Sta  Lu^ 
cía  de  Ciudad  Real  Khai)ia  desciibietto  una  especie  de  fitbiñ'} 

:  que  iba  haciéndose  pestiieo£l4:  que  de  ella  habían  fallecido  diez  / 
y  seis  petsonas,  casi  toda»  de  una  facnilia»  transcendiendo  de  unas 
á  otras  el  contagio;  é  incVuvó  un  informe  del  aficionado  á  la  ine-»  ^ 
dicina  D.  Cristóbal  BaUinas,  que  á  la  letra  dice  asi:  C 

„Stis  son  los  enfermos  que  visito  diariamente  de  fiebres 
p^tqulalts^  dos  en  el  barrio  del  Cerrillo ,  tres  en  el  de  S^ma  Lu" 

V  cia»  y  uno  en  el  de  San  Antonio.  Aunque  eran  siete  ^  murió  et 
«QOdelbaiclo  déla  Merced,  y  délos  seis  dos  están  para  espirar. 
Los  síntomas  con  que  los  he  encontrado  son  :  abundante  pinta  i 
foja  muy  menuda,  especialmente  á  la  cara,  pecho  y  espalda:  en 
otros  manchas  grandes  de  color  tmresco:  en  unos  gran  dolor  de  ^ 
pecho,  especialmente  ala  tetilla  izquierda,  faltándoles  la  respis 
ración  al  tomar  los  alimentos,  de  modo  que  parece  que  se  aho^  l 

fan:  todos  con  abundante  evacuación  por  ^cámara,  y  vómitos  de3 
umor  amarillos  no  obstante  lo  qual  tienen  continuo  dolor  á  la  ^ 
parte  superior  del  estómago,  y  dureza  en  toda  esta  región,  y  por  j 
levemente  que  se  les  toque  son  acerbos  los  dolores  que  sienten:  j 
sed  continua  los  primeros  dias,  pero  después  abominan  el  aguar 
y  los  alimentos;  todos  padecen  tremulación  en  las  articulación ; 
nes  de  brazos  y  piernas:  á  uno  le  ha  acometido  copiosa  y  con^i 
;  tiznada  hemorragia  de  nariz:  el  pulso  en  todos  bs  parvo,  y  ea 
algunos  uno  0  dos  días  IntermitetKe,  y  conticua  después  tan  pe^ ; 
queño  y  tardo  que  apenas  se  percibe:  el  que  se  murió  fue  deli-f  .* 
rando,  sin  otra  seña  de  morir  que  la  de  la  pequenez  del  pulso. 
En  quanto  al  método  curativo  se  les  ha  recetado,  á  proporción 
de  sus  fuerzas  y  evacuación,  en  los  que  la  han  tenido  muy  co«  '¿ 
piosa,  el  antífloxistlcoj  prefiriendo  á  esto  la  tisana  nitrada.  A  los  * 
que  no  les  ha  dado  tan  grande  evacuación,  y  han  tenido  algu- 
na mas  tolerancia,  la  mistura  de  Masdeval-,  i  todos  ellos  en  el 
tttpqiago  losjBAMiUi^l^c^.  ^r^MIno^  co  J^U 


^i 


82 

tígav  el  continuo  dolor  de  estomago,  y  han  coDseguíd3  el  alivio. 
^  Ilifc  tres  días  qae  llegué:  en  ellos  oo  se  ha  enfecmado  ningu- 
no,  ni  los  actuales  dan  razón  positiva  de  los  días  que  llevan  de 
cafwtraedad,  ni  yo  puedo  hacer  una  relación  mas  circan  ranciada.*' 
^  Eo  quanto  se  recibieron  éstas  noticias  por  el  Superior 
Gobierno,  se  pasaron  á  informe  del  Real  Protomedirato,  por  qui- 
ta se  dió  el  siguiente  en  74  de  dicho  raes  d:  Marzo. 

„M.  I.  Sr.  La  fiebre  de  que  da  pane  a  U.  S.  el  Sr.  Inten^ 
dente  de  Ciudad  Real  es  la  misma  que  apareció  en  esta  capital 
por  los  meses  de  Abril  y  Mayo  d«l  año  pasado,  qvc  suele  obser- 
varse en  las  estaciones  catarrosas ,  como  espurio  produflo  del 
mal  régimen  é  indolente  modo  de  vivir  del  ínfimo  pueblo.  Tam- 
bién se  suele  observar  en  el  tiempo  de  viruelas  epiicmícas  y 
aun  la  carafterlzan  los  Médicos  con  el  nombre  de  fiebre  vario-» 
losa^  y  corresponde  tanto  i  esta,  corno  á  las  demás  que  dejo  ín-^ 
dicadas,  la  pintura  que  hace  el  aficionado  de  Ciudad  Real  de  U 
que  se  padece  actualmente  en  aquel  vecindario,  y  de  quien  jas** 
tamente  rezela  su  ze  oso  Gefe  se  propague. 

I  Siempre  se  ha  estimado  por  contagiosa  dicha  fiebre  por 
la  tendencia  que  tiene  á  hacerse  pútrida;  pero  para  que  exija  las 
serias  providencias  del  Gobierno  debe  ser  extensiva,  y  acompa^i 
nada  de  aquella  truculencia  de  síntomas  que  la  hace  las  ma»  ve** 
ees  mortal,  pues  de  otro  modo  se  emplearían  indebidamente»  por 
egemplo  quando  se  observan  en  las  estaciones  catarrosas,  de  cn^ 
ya  linea  no  dista  mucho  á  mi  parecer  la  fiebre  de  que  trato;  pu-i 
es  aunque  se  dice  qae  una  sola  familia  devoto  16.  personas,  se-« 
ría  tal  vez  por  vivir  en  mucha  estrechez ,  y  no  haber  tomado 
las  providencias  dom^sricas  al  Intenta,  qae  bastan  las  mas  oca-i 
clones  para  sofocar  el  contagio.  ^      < 

Como  quiera  que  sea,  és  muy  convenietitc  se  empleen 
en  dicho  mal,  si  aun  existe,  los  arbitrios  mas  oportunos  coca-* 
prendidos  en  la  instrucción  que  sigue. 

DÍET^. 

Primeramente  se  les  retirará  desde  el  principio  i  los  cn-í 
fermos  todo  alimenro  soUJo,  y  se  lej  dará  solamente  caldos  de 
gallina  óvaca,  y  atoluos  de  maíz,  trigo,  ü  arroz,  bien  cocidos 
y  delgados. 

En  los  tres  primeros  días  bastsrin  tres  ó  quatro  tonaas  de 
estas  substancias  cndiaynochs,  y  en  los  succssivos  se  leste-i 
peciráa  de  tres  eu  tres  horas. 

'Btif 


En  los  intermedios  se  les  dará  Htnonada,  naranjada,  vh 
Vagtadaí  ó  agua  dulce  si  están  acostucDbiados  á  ella.     « 

MB'TODO. 

Luego  qucdecaygaa  las  fuerzas  se  substituirá  á  dichas 
bebidas  el  cocimiento  de  coDtrayecva>  que  $c  coacÍQuai:á  basta 
abanzat  la  convalecencia.  *         \ 

El  primero  ó  segundo  dia  de  la  enfermedad  se  adminis* 
Irará  á  los  enfermos  un  vomitorio  de  hipecacuana  de  la  tierra,  a 
de  agua  tivla  con  sal,  ú  otro  que  sea  conocido  y  usado  en  aque^ 
lia  provincia,  y  se  avivará  haciéndolos  tomar  mucha  agua  tivU 
encima;  y  concluida  ésta  función  seguirá  con  su  caldo  y  beb¡« 
das  acídulas  ha^ta  el  punto  que  queda  expuesto  de  comenzar  á 
decaer  el  puho  y  fuerzas. 

En  éste  estado,  á  mas  del  cocimiento  de  contrayerva,  se  les 
comenzará  á  dar  qaatro  tomas  al  dia  de  polvo  de  quina,  empleaa^ 
doen  cada  una  uo  ochavo  disuelto  en  medio  pozuelo  de  naranjada. 

Se  les  pondrán  plantillas  de  levadura,  mostaza  y  vlna'i 
gre$  y  si  se  advirtiere  delirio  se  aplicarán  veglgatorios  en  los  bra^ 
zos,  y  aun  en  les  costados,  si  se  quejaren  de  dolor  en  ellos.     . 

A  falta  de  emplasto  vegigatorio  se  podrá  usar  de  la  le4 
che  de  yetva  mala,  ó  del  jabón  mezclado  con  cal  viva,  o  lo  que 
és  mas  suave  el  ajo  y  mostaza  unidos  con  levadura.  ^  >¿ 

M  los  enfermos  no  pueden  pasar  la  quina,  se  les  darán 
sus  pequeños  sorvos  de  vino,  y  se  les  administrará  una  ayuda 
de  tres  en  tres  horas,  compuesta  de  ca*do  de  vaca  sin  sal,  una 
quarta  de  polvo  de  quina,  y  una  cucharada  de  vinagre  bien  de^ 
purado  aunque  sea  de  la  tierra.  Tan>bicn  convendrán,  en  el  pri(M 
cipio  del  mal»  algenas  labatibas  de  agua  y  azúcar»  siempre  que 
no  haya  cursos. 

Se  procurará  que  «o  «c  apiñen  los  f;:bricitantes:  que  se 
ventilen  con  frecuencia  sus  habitaciones:  que  se  queme  en  ellas 
Vinagre  de  la  tierra  continuamente  y  de  quando  en  quando  ua 
poco  ae  pólvora:  que  solo  se  les  acerquen  los  indispensables  á  sa 
servicio  y  socorro:  y  que  por  ningún  (norivo  se  permita  concur- 
so de  gentes  en  su  pieza,  ni  en  sus  inmediaciones,  que  servirán 
solamente  de  sofocarles,  contagiarse,  y  propagar  la  enfermedad. 

Es  quanto  me  parece  cor^venicnte,  y  que  se  sirva  US. 
prever  ir  á  la  oficina  despache  copia  de  esta  instruccigo  al  Gefc 
de  Ciudad  Real  recomendándole  su  observancia.  Real  Ti  ibanal 
del  Pcotomedicato  y  Marzo  24.  de  iSo3.=3M.  Y.  S.^Dr.  José 
Antonio  Cordova.  «  .  ,.  ¿:  _        .  . .    • 


.^«4  . 

*^^¿^^-^:Dcl  anterior  informe  se  paíó  copia  al  expresado  Sr.  Go- 
bcriíSdos  Itittndct^te  por  el  ultiano  correo:  y  ha  parecida  inser- 
tarle considerando  que  puede  ser  ütil  en  algunos  otros  partidos 
del  reyno,  donde  en  iguales  circunstancias  se  carezca  igualmen-í 

^H  de  facultativos.. 

'ik'.um&-  ',  ''   robras  son  amoreu 

Sr.  Editor.  Enunacatta,  que  me  rentició  días  pasados  uti 
letrado,  felicita  á  los  habitantes  de  Guatemala  por  las  buenas  y 
cristianas  costumbres  que  les  aiornan^  al  paso  que  se  lamenta  del 
lujo  y  libert-nage  que  vio  en  ckrta  capital  de  este  misma  contí- 
'Bcntc  ,  eo  donde ,  dice»  na  habla  estado  diez  afíos  antes.  Este  elo<* 
gio  me  parece  justo  ,  pues  veo  la  diaria  asistencia  á  las  quarenta 
horas  » la  freqüencia  en  las  comuniones,  y  otros  muchos  ac^os  de 
devoción  exterior  en  toda  clase  de  gentes ,  que  en  ésto  cumplen 
•fielmente  con  los  deberes  de  la  Religión  r  y  también  con  los 
preceptos  eclesiásticos ,  sin  que  sea  necesaria  ponerles  en  tabli^ 
lias  después  de  pasqua.  Por  lo  mismo  que  se  les  hace  justicia  en  lo 
que  ta  tienen,  parece  que  se  les  debe  indicar  ciertos  defedos,  ó  bien 
seaulunaresg^que  se  les  advierten^  ^  nunca  se  enn^endarian  si  nunca 
se  repaftsetr.  Entre  ellos  hallo  una  algo  notable,  y  que  na  puedo 
liienos  de  mai^fenar  destosa  de  que  se  corrija,  y  és  que  habiendo 
tanta  gente  española  en  la  capital  concurran  alas  procesiones  de 
q'iaresma  solo  los  indias  y  mulatos.  Esto  me  chocó  quando  lo  vi, 
fcflexíonando  qual  podría  ser  el  motivo,  M  principio  me  ocurrió 
si  podría  ser  por  vergüenza;  pero  dige  na  ,  porque  los  verdaderos 
cristianos  no  es  pasible  que  se  avergüenzen  de  asistir  a  losados,  y, 
tales  ados,de  su  religión.  Después  pense  si  sería  por  vanidad^  7; 
por  las  antedichas  razones  eché  aun  lado  tal  pensamiento.  Cét 
«o  en  gentes  tan  cristianas  habla  de  tener  entrada  el  espiritu  de 
vanidad,  en  tal  tfempo,  y  para  tales  cosas,  siendo  el  mas  opuesto 
Ú  nuestra  divina  religión  ,  con  el  qual  no  puede  haber  a¿%o  de  vir^ 
tud  que  valga  un  comino  I—  Por  ultimo  he  hecho  varias  rcfl.'xb-^ 
ees ,  V  hasta  ahora  no  he  atinado  con  el  osoti vo.  Seria  de  desear 
que  Um.  que  es  mas  ladino,  y  tiene  mas  pra£tica  en  el  país,  me 
descifrase  este  enigma,  para  que  no  me  vuelva  i  hacer  novcdai 
en  el  aSo  que  viene*.  Observador. 

^  "*  Temblores  de  tierra* 

Londres  S.  de  Diciembre,  -r-  Por  la  ma'a  de  Francia  hemos 
recibii^  ^ta  m^aoa  una  notlciai  que  ñ  fuese  electa  cu  todos  ms 


I 


w 


.,.  .-  «'s 

•  «xtrcmos  haría  despreciables  fe  Indignas  de  con?iclcracIott  todas  la 
'de  negocios  terrenos—  Las  mudanzas  políticas  pueden  ücfít  j 

^  'deptimíc  los  estadistas  y  los  estados,  iiasia  que  dejen  de  ser  objete 
.déla  curiosidad  del  observador  filosofo;  pero  quando  leemos  qcíe 
'^  ^ía  capital  de  un  poderoso  imperio,  visitada  por  la  Pro\/ideocia,  ha 
^Sidoenun  instante  reducida  i  ruinas,  la  magnitud  del  lucceso  fes 
tal  que  absorve  toda  la  atención.^  Temblando  á  los  pies  de  ta 
Divinidadi  puede  sernos  permitido  esperar  qac  el  temblor  de  tierra 
del  día  20.  de  Oítobre,  de  que  hemos  fecibido  noticias  por  varias 
.  apartes,  no  haya  producido  unos  cfeños  tan  fatales  como  los  que 
>  *ac  refieren  en  cartas  de  las  fronteras  de  Turquía,  insertas  en  pape*» 
les  públicos  de  trancia  de  4.  dc^  corríerte,  por  las  quales  se  dá  á 
^entender  que  cau  toda  la  ciudad  de  Constantínopta  ha  sido  dcs< 
^fruida.— Las  nori las  recibidas éita  mañana  por  la  mala  de  Ho^ 
,   landa ,  de  Viena,  Pcesburgo  &c  aunque  no  tan  recientes  corob' 
■  «ias  de  los  papeles  franceses,  dicen  que  se  han  padecido  daños  ha** 
*ta  en  Bucharestr  pero  no  hacen  mención  de  Constantioopla  ,  siti 
^dttda  por  que  no  hablan  Uegado  cartas  de  aquella  ciudad  posterid- 
'^iCi  al  2é  de  Q£lubre»  En  Sucharest  parece  qoe  fue  muy  recio  A 
^temblor,  y  que  tambicose  había  sentida  cu  Petersburgo  y  eH 
MoscoMr. 

•  Viena^  NovUmhre  to\  En  el  naomcnro  de  !a  salida  del  cor^ 
.    tco  acabamos  de  saber  que  Constantinopia,  el  día  26.  de  Gdubrt 

'-á  medio  dia  fue  casi  enteramente  destruida  por  uu  vioknto  terre* 

/iBoto,  que  también  ha  causado  mucho  daño  en  otroi  paises  del 

dominio  de  la  Puerta  Otomana  ,  particularmente  en  Walachía  y 

Cornelia.  Las  ciudades  de  Bucharestr  Adriaóopolí  &c.  han  sido 

en  parte  destruidas. 

í;^-^         —  Otra  carta  de  Viena  de  ía  misma  fecha  diccr    '^ 

„     El  correo  de  Hangria,  que  ha  llegado  hoy ,  ha  traído  cartas 
'tíc  Temesirar,  Semlin  ,  Belgrado  &c. ,  que  anuncian  la  ruina  enf- 
tera  de  Connantinopla  por  un  terremoto  el  26.  de  Oílubre  5  pero 
esperamos  que  sea  exagerada  esta  noticia. ,,  -  .*;*  4  ^:iS:' 

— Lofue  en  efcdo,  según  los  papeles  de  París  ddii.  i€ 
"Diciembre ,  que  contienen  cartas  posteriores  de  Viena.  En  ellas 
;^  se  asegura  sin  embarga  quefiic  muy  considerable  el  emago  en  la 
'capital  de  Turquía:  qi\t  muchas  casas,  cerca  del  Serrallo,  se  vinie- 
ron abajo:  que  se  destruyó  una  gran  parre  del  arrabal  de  Calata  » 
comprenciendo  diferentes  mosquea*:  y  que  el  Gran  Señor  turo 
,    que  tcfugia^rse  en  la  mezquitas  de  Santa  Sophía. 


85 

-EI7.de  Novknmbrese  sintieron  diferentes  temblores 
en  4rge5:  uno  de  ellos  destrayó  enteramente  una  aldea,  seis  le- 
guas dístaate  de  aquella  ciudad,  sepultando  á  todos  sus  habitantes 
en  sus  ruina?. 

En  cartas  de  Lisboa  de  30.  de  Noviembre  se  dice  que  el 
8.  de|  mismo  se  sintió  un  ligero  temblor  en  la  costa  meridional  de 
España}  pero  que  no  causó  á2íñodi^^\ino,^^^{Gazetas  inglesas.) 


Nuevos  descubrimientos  en  el  ntar  del  Sur, 
i-  „  El  capitán  Ray ,  de  la  fragata  anglo  americana  Hope 
(Esperanza  )  el  día  12.  de  Diciembre  de  i^ou  díscubíió  una  isla 
como  de  siete  leguas  de  largo  en  los  ly  gradas  de  latitud  merid  o- 
nal ,  y  166.  21.  de  longitud  oriental—  La  isla  parecía  estar  bien 
cubierta  de  a«:bolcs ,  pero  no  ic  acercó  bastante  para  disüogair  si 
CMaba  6  no  habitada, 

— .Quatro  dias  después,  en  los  y.  45.  latitud  Norte,  y  163.41. 
de  longitud,  vio  otra  isla  como  de  quatro  leguai^  de  \arg05  pero 
por  falta  de  botes  competentes  no  pudo  hacer  las  ober naciones 
necesarias.  Ninguna  de  éstas  dos  is'as  está  marcada  ea  o  pianos 
ó  cartas  que  contienen  los  últimos  descubrimientos  ,  con  ínclusi^ 
on  de  los  hechos  por  el  capitán  Vaocouvcr. 

El  capitán  Ray  ,  d  $u  salida  de  America,  se  dirigió  ^  la  isla 
de  Falkland  en  donde  estuvo  seis  meses,  y  fue  muy  feúzenla  ai-. 
quisicionds  pieles.  Deallifueála  isla  de  South  Georgia,  ó  Gcor-* 
gla  dei  Sur,  y  le  detuvo  en  ella  tres  meses.  Al  cabo  de  éste  tiem- 
po emprendió  la  navegación  á  China  doblando  e\  cabD  de  H jrnosj 
pero  después  de  estar  dando  vueltas  por  sesenta  dias,  tuvo  que 
abandonar  la  cmpiesa,  y  arribar  á  Port—  Dedre,  eo  la  costa  Pata* 
gonica,  desde  donde  volvió  al  rio  de  la  Piata,  y  alli  se  mantuvo  tres 
meses  seriando  íus  pieles.— Después  tocó  en  Puerto  Jackion,  y 
€ñ  su  viage  desde  el  i  China  (  en  donde  vendió  sus  pieles  coa 
mucha  utilidad  )  hizo  los  doi  expresados  descubflmientoi.."  (  Ga-i 
zetas  de  Londres  de  16.  de  Diciembre  ultimo.) 

^  Se  \^^x\  recibido  noticias  en  París  de  las  embarcaciones 
quesa^efon  i  viage  de  descubrimientos  bajo  el  mando  del  capitau 
Baudh.  El  día  19  de  Mayo  uUimo  arrivó  á  Puctto  Jack^on,  en 
la  Nueva  Holanda,  el  N^turalistat  mandjido  por  el  capitán  Ha* 
melin  habiéndose  separada  del  Geógrafo  en  una  tempestad  Parece 
sin  embargo  que  á  poco  tiempo  se  encontró  el  Geógrafo  con  el 
navio  de  Guerra  ingles  d  /w^ií/fí»¿<<?^  al  extremo  septentíional 


'  r'^W 


Se  la  Nücva  Hoíanda,  y  que  iba  í  juntan ¿  con  'su  cotnpañoo  ch 
fl  lugar  convenido,  sin  haber  padecido  daño. 


>  fí* 


Nctkia  de  los  precios  de  víveres  en  la  provhch  di 

S,  Salvador  i  ¿fines  de  Marzo  último. 
El  maiz,  está  co  la  cabczcta  de  ttcs  á  tres  y  medio  reales 
elalmud— en  5.  Miguela  uno  y  mediorícn  S.Vicente  ádos  rs. 
=r  en  Olocuilta,  Sacatccoluca,  Cojutcpequc,  y  Tcxutla  a  dos  y 
rofdío— eo  Chalatenaogo  á  qaatro  ts.rscn  Mctapas  á  do5s:;cn 
Santa  Ana  á  dos  y  mediosa  y  en  Opico  á  cinco  rs. 

Trigo,  ^  En  la  cabczera  á  quatto  y  seis  rs.  c\  almudes  en  S. 
Vicente  de  fíete  á  ocho=:  en  Olocuilta  y  Sacatecoluca  á  ocho;?:  en 
Cojutepeqoe  y  Texut'a  ii:::^  en  Cha\atenango  á  sictc=3  en  Metapa 
y  Opico  i  ocho—  y  en  Santa  Ani  de  quatro  á  seis. 

Frijol.^  En  la  cabezcra  i  seii  fs.^en  S.  Miguel  y  Olocuiltat 
áires=  en  S.  Vicente  y  Sacatecoluca  á  dos  y  medio=2  en  Cojutc- 
pequc  y  Ttxotla  á  tfes=:cn  Chalatensngo  á  cioco=:en  Metapai 
i  dos  rs.—  y  en  Santa  Ana  y  Opico  á  quatro  rs. 

Arroz.^  En  la  cabezcraisels  rs.  arrobássen  S.  Vicente  y 
Cojutepeqae  á  lo  mismoíícn  O  octi  ta  á  qchors.rsen  Sacate-^ 
educa,  Chalaten^ngo, Santa  Ana,  y  O^ico  á  -oze. 

NOTAS. ^  I.  De  yuca,  plátanos ,  y  carne  hay  abundancia  eti 
los  roas  parages  de  esta  provincia. 

2.  El  almud  sellado  de  csre  cabildo  e5  mayor  que  el  de 
otras  provincias,  v  i  e\  va  arreg\ado  el  precio  de  cada  especie  de 
granos.  Dos  fanegas  ds  maiz  regular  en  mazorca  no  rind*n  mas 
que  una  desgranado,  y  una  muía  no  carga  mas  que  i6.  n>edio^ 

:j.  Aunque  los  partidos  de  S.  Alejo,  Gotera  ,  Sensunte-í 
peque  y  Usulutan  no  han  dido  hasta  la  fecha  las  razones  q'-^c  se 
les  han  pedido,  no  debe^  estar  escasot  de  maíz,  por  que  en  U<u^ 
lütan,  S.  Miguel,  y  S.  Vicente  hay  mucha  abandancia,  de  doa-^ 
dése  han  de  surtir,  caso  que  no  lo  tengan,  verificándole  que  solo 
en  el  partido  de  Opico  hay  poco,  ó  ningún  maiz,  pero  riere  las 
^ipas  de  regadío  que  se  hallan  en  buen  estado,  y  se  cosecharán  de 
Mayo  á  junio. 

4.  Del  partido  de  Metapas  se  está  extrayendo  el  maíz 
parala  provincia  de  Sonsonate,  y  por  c»ta  causa  podrá  llegar  i 
cscaicaf  en  los  últimos  roesfsde  Junio  y  Julio. 

.  5.  Las  rozas  preparadas  para  milpas  en  roda  é^ra  provln-- 
cia  son  tan  qumtiasas,  qu^  si  hubieran  de  lograrse  todas  las  que 
50  haade  sembrar,  habrii  que  abandonar  U  mitad  del  producido' 


y  la  de  yuca  qae  se  Hará  €ti  Mayo  y  co  Janlo  scri  igual,  de 
suer^  que  suplirá  lafaUa  del  maíz  qae  pueda  resultar  en  c\  año, 
como  se  vcíifica  en  el  día  por  la  abundancia  que  hay,  si  llegase 
á  faltar  totalmente. 

Sons9náte  lo.  de  Marz$, 
Ei  precio  corriente  del  miiz  en  el  dia  es  de  seis  pesos  fa^ 
pega,  que  corresponde  á  razón  de  dos  reales  el  almud«  Suele  uno. 
ú  otro  dia  escasear,  y  C(»i¿^e  mollero  se  compra  á  dos  y  medio 
teales  ó  á  dos  y  un  quartlllo  ^cotüsado;  pero  00  $e  ha  txperi^ 
cpeotado  hasta  ahora  mayor  escasez. 

^'  El  trigo  del  Perú  que  se  halla  en  esta  villa  se  ha  vendí-* 

4o  antes  á  tres  pesos  fanega.  En  el  dia  se  euá  venálendo  á  qua-^ 
tro  y  medio  pesos ,  y  en  el  puerto  se  ha  vendido  á  doce  tea< 
Ifitf  que  fale  á  medio  xeal  el  alm.ud. 

—  La  plaga  dú  ck^puih  ha  dejado  libre  bsta  provincia,  y 
fl  Dios  es  servido  de  que  ya  no  vuelva,  y  se  logran  todas  las 
mirpas  de  las  rozas  que  hay  hechas,  y  (as  que  se  harán,  no  se  ^ 
experimentará  escasez  en  el  presente  ano. 

,:-..•■■■-■        »,-  V 

Quftahenango  tí.  de  Marz9»  :  ^  ^ 
^^  ;  — En  8  de  Enero  ultimo  nabta  existentes  en  poder  de  los 
fiVadores  deeyts  partido  ti.^oi.  fanegas  de  maíz  y  i>i^9* 
de  trigo,  no  incluyendo  algunos  labradores  de  consideración  yr 
ios  mas  de  los  poquiteros,  xjue  no  hablan  presentado  sus  relación 
ties—  En  la  misma  fecha  existían  en  los  panaderos  de  la  cabece- 
ra 48^.  fanegas  de  trigo;  y  ti;ibian  entrado  en  la  misma  cabecea 
ra,  desde  5.  de  Diciembre  hasta  dicho  dia  S  dz  Enero,  1.34;. 
fanegas  del  propio  grano,  legua  la  planilla  del  Preceptor  de 
Alcabalas. 

—  Desde  1  j.  de  Febrero  tiasta  12  de  Marzo  se  consumieron 
en  la  plaza  de  Qaesaltenango  656  fanegas  de  trigo  ,   existían  ^ 
en  los  panaderos  ,871.,  y  habiao salido  parala  copital  ^14.^ 
ilMBdia. 

''*'    .^En  poder  de  los  labradores  era  la  existencia  en  dicha  fc^ . 
cha  como  sigue:— De  maíz  ij.$9}.  y  media  fanegas..-  Dettin 
go  2.092. ;  siendo  lo  consumido  en  el  mes  anterior  ^3.  y  tDcdj[^  , 
fanegas  de  ttigo;  y  291.  id.  dcmaiz.  ^  ^¿ 

"  NOTA.  El  correo  de  Oaxaca  entró  en  esta  fapitat  iljutves. 

14.,  sin  correspondeneh  de  PspaÜa,  ;  .  v^ 


Num.  loo  Tom.  VIL         v    ,  Fol.  85; 

^  ,         GAZETA  DE  GUATEMALA 

^  -  DEL  LUNES  %$.  DE  ABRIL    de   i8o|. 


Compañía  dt  Seguros» 
Se  indicó  en  el  Número  264.  que  por  el  año  de  1798.  se 
hábli  pensado  ene  ta  capital  en  el  establecimiento  de  una  cotn^ 
pañíade  seguros.  Hay  pahesen  que  es  tamo  a»érlto  pensar  ci- 
ertas cosas  como  en  otros  egecutárlas.— Se  prometió  volver  á 
tmti  del  asunto,  injertando  alguno  de  los  papeles  que  seescilbie- 
ron  sobre  él  en  dicho  ,año.  Jal  vez  no  jbi  ahora  el  mejor  tiempo; 
pero  tampoco  es  malo  para  jcumpnt  aquella  promesa.  Por  die 
pron^to  no  hay  fundamento  paca  creer  que  produzca  grande  uti. 
lidad..««  Alguna  sin  enibargo  podrá  producir  mas  adelante,  aunn 
que  solo  sea  la  de  que,  quando  Guatemala  tenga  un  Capwany  que 
ciscriba  la'historia  de  su  industria  y  comercio,  lo  que  podrá  sec! 
ázia  el  año  del  Señor  de  897  c,  se  encuentre  éste  documento  que 
acredite  el  buen  deseo  de  ^u  autor,  y  las  tales  quales  Ideas  que 
tuvo  para  tisongearse  de  que  en  su  tiempo  y  circunstancias  po< 
día  ser  pca£licable.p.i«  Mecho  éste  precambulo,  que  pudiera  muy, 
bien  haberse  omitido^  sigue  á  continuación  por  ahora  y  sin  mai 
reflexiones  ^l  papel  de  que  se  trata,  según  se  leyó  en  la  Junta  de 
gobierno  del  Real  Consulado  de  éste  rey  no  el  11  de  Abiil  det^i 

Senwei.  ;í  1 '•  :;:A-;:^^; -C^-.ác' : ^  ' '' .P. '!^. ^^  '  ^ 

Renovando  fi  propieáá  que  hize  en  la  |unta  anterior 
SQíbre  el  establecimiento  de  una  compañía  de  seguros,  el  interés 
público  c$el  agente  poderoso  que  me  anima.  V.b.  hizo  justicia 
á  mis  intenciones ,  aprovando  un  pensamiento  que  mirado  á  bue- 
oa  loz  ofrece  conocidas  ventajas ,  y  no  presenta  riesgo  alguno 
que  deba  retraer  de  su  egecucion.  Resta  solo  que  se  realice;  y 
para  ello  me  ha  parecido  dirigir  éstas  teñexiones.  ala  Junta. 

Las  gracias  que  S.  M.  acaba  de  concedernos  para  la  co4 
municacion  entre  nuestros  puertos  y  el  de  S.  Blas,  son  de  una 
importancia  que  ningún  comerciaste  puede  desconocer.  Ya  están 
abiertos  los  conduños  por  donde  éste  reyno  puede  aspirar  á  en** 
grandecerse  sobre  lo$  mas  opulentos  de  America.  La  pequenez  de 
su  tranco,  que  hasta  ahora  era  un  efecto  necesaxio  de  no  tener 
sus  ticas  producciones  mas  que  una  sola  salida»  y  ésa  difícil ,  y 

CO$i 


costosa,  debe  cesar  desí e  esta  feliz  época  en  que  el  Rey  nos  allana 
los  c©DÍaos,  combidandinos  y  aun  inJiicicndonos  á  que  los  fre- 
qüentecnos.  ElUbrecornírdo  del  Sú^  está  abiertoj  y  éstecomcr- 
c  o  es  el  que  ha  de  baceta  Guatemala  floreciente,  si  algún  diajp 
ha  de  llegar  á  ser,  como  sus  grandes  propotciones  se  lo  prometed. 

Por  el  lado  del  Norte  nunca  los  progresos  que  podemos 
hacer  serán  muy  considerables,  aun  quando  figuremos  habilitado] 
el  Motagua,  ó  allanada  la  horrorosa  montaña  del  Golfo.  Qaal-»* 
quiera  de  nuestros  frutos  tiene  tantos  competidores  quantas  soa^ 
las  numerosas  colonias  de  éste  continente  5  y  aunqie  alguaos  de . 
ellos  y  como  el  añil  y  el  cacao  sean  superiores  en  calidad,  tam-^ 
bien  nos  llevan  incomparables  ventajas  en  la  comodidad  de  sus 
puertos,  y  en  la  facilidad  de  la  exportación-,  ventajas  á  que  solo 
podríamos  aspirar  quando  Omoa  fuese  tan  frcqüentado  de  bar-* 
ees  como  la  Goayra,  tuviésemos  pobladas  las  iomedíaciones  djS^ 
aquel  puerto,  y  en  ellas,  y  á  orilla  del  agua  se  nos  diesen  los 
frutos,  como  sucede  en  Caracas  y  en  las  Islas. 

Pero  el  comercio  del  Sur  és  nuesrro.  La  naturaleza  ac)$; 
le  ha  concedido:  la  poúsion  de  este  reytio  reiiie  todas  las  pro^* 
porciones  imaginables:  sus  puertos  en  ¿ua  dilatada  costa  son  t^ 
celentes:  las  maderas  de  construcción  abundantísimas:  solo  falxaf 
ba  que  se  tíos  quitasen  las  travas  y  restricciones,  con  las  qiiales 
tíos  es  compatible  la  felicidad  común;  y  ya  nuestro  Motiarca  s¿! 
ha  dignado  hacerlo,  dándonos  la  plena  y  absoluta  libertad  q^p 
necesita  el  comercio  para  hi^cer  prosperar  al  esradb/de  qué  el 
una  de  las  principales  columnas. 

No  hw  temox  >  tenores  ,d?;.q^e  4«tc^  c^qitpcw^^^ 
iábierto  pueda  decaer  por  la  competencia  de  algún  rival,  ó  ppic> 
otras  circunstancias  adversas.  Mi^nt)ras  Gaatefpala  te^gasiis  prpt 
duccionesy  sus  puertos,  será  arbitra  de  abastecer  á  la  Nqevf 
Galicia,  Sonora ,  y  d  la  vieja  y  nueva  Califí^rnia.  Qaien  podr^ 
detener  nuestros  progresos,  ó  causarnos  suelos  en  el  ipar  pacifico  | 
Por  ventura  loi  Peruanos ,  ó  los  Chilenos  que  para  enviar  cacao 
de  Guayaquil  i  Acapulco  vienen  i  nuestro  astillero  del  Reaiejdi 
á  construir  sui  barcos  (*)  y  tienen  de  ida  y  vuelta  qije  hacer  esf 

(•)  Y«  en  ésts  parle  je  cambió  la  esfcna.  E^  Guayaquil  hiy  ao  a?tiw 
lleio,  eo  que  %e  travaja  coq  bastante  adividad  Es  veidadque  el  del  Reili 
lejü»  le  lleva  muchas  ventafas  natut «Us;  peto  en  aquel  ha^  poblaciooi  é  itii 
inum,  j  eQ  éste  poi  ahoia  todo  falta»  -^ 

.    ..      ^  -j^ 


9^\ 

/stálacri  Soosonatc?  No  son  tncjotcs  nuestros  cabaos,  y  jjo  se 
daBlosmas  exquisitos  del  mundo  en  las  abismas  costas  del  Sur» 
y  ala  lengua  del  agua  como  puede  decirle  si  se  cesublece  el  aa<i 
tiguo  puerto  de  Ystapa?  ^ 

S.  Blas  no  dista  de  Guadalaxara  mas  de  70.  leguas,  caml^ 
no  todo  de  ruedas»  exceptuándola  quebrada  en  que  murió  el  ' 
famoso  Alvatado.  Su  situación  le  facilita,  ademas  de  la  comu^  1 
nicacion  de  las  Californias  la  de  los  obispados  de  Sonora,  Duran-i^^ 
go,  y  parte  de  Valladolid;  provincias  riquirinías  por  la  natural*^ 
fertilidad  de  su  suelo  ,  pero  infelizes  por  no  conocer  hasta  ahora  ' 
ningún  comercio  de  importación  ni  exportación.  Nosotros  vamof  ^ 
i  darlas  la  existencia,  y  ellas  prosperarán  si  logramos  que  Gua«» ' 
témala  prospere  per  medio  de  un  comercio  de  permuta » en  ^ue, 
DO  puede  menos  de  inclinar  á  nuestro  lado  la  balanza.  ;'  '  ^j'^ 
¡  Quan  pronta  salida  tendrán  en  S.  Blas  las  primeras  rcmesaf? 
que  hagamos,  y  con  quanta  ansia  deben  aquellos  habitadores  esV^ 
petarlas  si  han  sabido  las  gracias  que  se  nos  acaban  de  concebí" 
der !  Por  los  costosos  fletes  terrestres  les  sucede  frcqmntemente ;' 
no  encontrar  vino  puro  para  celebrar  el  santo  sacrificio.  Entre ' 
los  átticulos  que  les  van  de  Vera  Cruz,  en  una  distancia  de  mas.^ 
dé  400.  leguas ,  es  preciso  que  tesulten  muy  subidos  todos  los^ 
volumosos  y  de^corto  valor  ,  gravando  á  los  consumidores  ea  ^ 
el  precio.  Pm  Real  Orden  de  i.  de  Ofiubtc  de  93.  se  faavilita'^ 
aquel  puerto  para  el  comercio  dire¿)o  con  España;  pero  desde ^ 
áquel'a  fecha  hasta  la  presente  solo  la  fragata  Neptuno  se  apro-^"* 
vechó  del  permiso,  llegó  á  S.  Blas  después  de  a«a  navegación^ 
de  II.  meses,  en  8.  de  Febrero  de  ^6,  y  no  quedaron  sus  car -i> 
gadores  con  áni(n:>  de  repetir  la  segunda  tentativa.  Las  utili- 
dades no  pueden  compensar  los  riesgos  y  accidentes  de  e^ta 
penosa  navegación.  Quando  llegó  á  hacerse  la  descarga  en  S. 
Blas,  ya  al  comerciante  de  Cádiz  podia  haber  girado  su  caudat^ 
basta  Vera  Cruz  por  dos  vcces^  ? 

i^n  í  Nosotros  podemos  con  la  mayor  comodidad  y  sin  nirnj 
gftf^  riesgo  hacer  éste  comercio  por  escala  ,  del  modo  que  nos ' 
lo  ha  concedido  el  Rey.  Podemos  aiemas  enviar  nuej^trosbir- 
cés  al   Caltao  con  carga  de  diferentes    artículos,  que  se  sabe' 
ion  en  el  Perú  de  buena  venta ,  y  traer  en  retotno  los  aguar-i^ 
dientes  y  vinos  de  Lima  y  Chile  para  S.  Blas,  donde  una  botíjii 
de  cinco  arrobas  netas  de  aquel  licor  no  puede  tener  de  cosné 
arriba  de  ¿o.  pesos ,  quando  las  de  quatro  y  media  que  condujo 

el 


92.  , 

elN^ptuno  no  se  vcndicroo  a  nacn(58  de  loo.  pesos  según  los 
pápele?  pí  blkos. 

El  vino  pu:s,el  aguardiente ,  y  demás  licores  espirituo-^ 
50S,  el  vinagre,  el  azeyte,  la  pasa,  la  almendra  ,  asacar,  saV,  y 
csíjecialmentfi  el  cacao,  el  hierro,  toda  suerte  de  articules  volui- 
mijQosos  y.  de  poco  piÍQcipal,y  las  ropasdc  la  tierra,  son  ren^ 
glones  que  podemos  desde  luego  abrazar,  fuera  de  otros  muchos 
queirá  dando  á  conocer  la  experiencia,  y  proveer  de  ellos  á  los 
quatro  obispados ,  en  donde  scgurisimafnente  lograrán  una  ven- 
ta pronta,  que  enriquecerá,  de  una  vez  á  los  que  hagan  las 
primeras  expediciones,  y  quedará  abierto  éste  inagotable  tesoro 
paralo  sucesiva 

Qaanto  va  á  ñorecec  el  rey  no  dé  Guatemala  con  ^sta 
rica  y  abundante  mina!  A  vuelta  de  pocos  añosmultiplicarán  sus 
recursos  y  sa  población  ::  tas  costas  se  llenarán  por  una  parte 
de  agricultores  indusciiosos ,  y  por  otra  de  marineros  hábiles:  en 
el  interior  la  abundancia  de  medios  dará  ocupación  á  mas  de 
cien  mil  brazos  ociosos:  se  psrféccionarin  las  fabricas  de  la  útu 
ra  ,  y  se.  aumentará  el  numero  de  operarios :.  los  mismos  lugan 
lesj,,  mansión;  ahora  de  la  miseria^  resultado  de  la  ociosidad,  y^ 
de  sur.  vicios:  consiguientes,  serán  un  vivero  de  gentes  laboriosas 
y  felices  9  que  trabajarán  á  porña  en  mil  nuevos  ramos  de  agri« 
cultura  y  de  industria ,  sostenidos  por  la  afJivldad  del  comercio,, 
y  darán  al  estado  una  opulencia  de.  que  la  imaginación  mas 
^iva  no  puede  formarse  iieaqueno  sea  pequeña  y  defeduosa« 

Pero  si  Us  ventajas  de  nuestra  situación  son  ciertas, ¿ne^ 
gabies  y  conocidas ,  los  medios  de  sacar  partido  de  ellas  se  dU 
ficultan.  No  me  detendré  á  hacer  nna  pintura  del  estado  de  bte 
reyno  y  de  su  comcrcío,^poc  que  U.  S.  na  ignora  lo  que  yo 
puáiera  decir.  Que  no  tenemos  barcos :  que  con  el  único  cons^ 
tru£tor ,  residente  en  el  Realejo,:no  se  puede  tratar  porque  esti^ 
ma  su  travajo  en  un  preció  exorvitantc :  que  la  ¿istancia  de 
los  puerros  hace  que  ninguno  de  la  capital  se  anime  á  éstas  em^ 
presas  con  aquel'  empeño  á  que  incitala  vista  del  mar  y  de  sus 
proporciones:  fínalmente  que  la  a£tuai  indolencia  de  nuestros  ia^ 
dios  y  ladinos  desalienta  también ,  como  desmaya  qualquiera  de 
emprender  uoacbra  si  no  encuentra  operarios  a£tivos  y  de  corn 
fianza: : :  Todo  esto  es  notorio á  U.  S.  ,  y  lo  es  tarobicn  queé&i 
y^  causas  sgnl  as  que  retraen  de  abrirse  desde  luego  ia  navega^ 


cw^ 


c!o«vdcl  Sur,  caya  itnpoitancía  no  hay  ubo  qücuo  confiesCí 

fíe-!  £;-d.i!'-<:r^í'í;'^ 

V   .O-fe  ^'!í^^á  Obras  son amortt.    (N.  app) 

Stííor  Editor; 

El  observador  dtí  r;  i^^f.  ha  propuesto  fUói.  una  duda 
travajosa  ,  y  traviesa.  Por  si  acaso  trata  scriameoic  en  la  respu- 
esta ,  conviene  que  tenga  presentes  lo&  hechos  siguientes ,  que; 
son  muy  del  caso. 

Primeror  que  sifendb  los  Satamcvs  tan  adií^s  y  devotos^ 
á' su  celebre  procesión  de  Anitcas,  en  quer  echavan  el  resto,  yí 
triunfaban  sobre  todas  las  procesiones  con  la  bdlcza  de  susimai^J 
gener,  ricos,  y  costosos  adornos,  han  renunciado  pacificamente- 
día  gran  satisfáccfon  que  Ifes  d«ba  su  rriunfo  decidido,  y  á  la{. 
conveniencia  que  á  todos  traía  el  abundante  repartimiento  dt^ 
cajetas,  desde  que  se  les  prohivíó  salir  en  eUa  encapirotados  y' 
cubiertos.  Apenas  se  aicucrdan  de  taVprocciion  en  el  intervalo  di 
tan  coitD  tiempo;^ 

Segundor  que  cirel  presente  aífo  fian  dadb  por  huli  y  dé 
oingan  valor  su  semana  santa  los  A'maiitAnfeasyf  á  mi  eniendecíC 
con  muy  justas  causas.  litrsttabaaUi  este  nempcr  santo,  y  haituS'*: ' 
ttado  siempre,  la  gallarda  y.  bmria  psresencía  át\  Centurión,  que' 
los  alegrava,  divertia,.y  encantaba  al  mismo  tiempo  de  un  modo 
dificit  de  ponderar;  Por  mal  dé  sus  pecador,  y;  pata  naengua  sem-»,^ 
pitérna  de  Amatitan,  enttó  a  desempeñar  ene  cargo  un  Wsonoy  ' 
un  boquiabierto  presumido,  cpae  de  palafrcneto  del  Sr.  (íí»/m¿», 
ó  Centúmphm  por onro  nombre,  se  alzó  di*  repente  áf  mayorcs^^ 
úñ  vocación  algunai  ni  aun  de  les  miamos  Amatitanecos. 

Creyóse  este  miserable  sobradamente  capaz  para  vestir 
lá  cota  de  malla  ,  calarse  el  morrión ,  y  montado  en  ün  fogoso 
cabailb  pasear  lar  calles    blandiendo  la  lanza  con  sorpresa  yi 
asombro  dé  los  espe6ladoi;cs.  Los  Amatitanecos  barruntaban  Iqf  í 
que  sucedió  -.repugnaban  conceder  éste  cargo  de  la  antigua  yj/  '. 
noble  caballéria  á  uno  que  en  ligor  no  pasaba  de  mozo  dt'mu*i| 
lasrpcro  en  el  confliftbde  verte  privados  át^vL^x^n  cmtum^ 
pí^no  f  y  de  Bo  recordar  ó  refrescar  su  m?  moría  con  la  dcraos-^ 
tf ación  délas  acciones  caballerescas,  de  aqnellas valentías  y  cs*»;^ 
fue rzos  conque  de  un  bote  de  lanza  dcnibabánun  castillo  ,  óí\ 
lo  hacian  volat  por  el  ay^re,  asintieren  ala  pretcnsión  del  pa¿' 
lafreneroa 

M'ks 


94 

Mas  qaíen  tal  creyera!  Este  rapazuelo  en  nada  siip^  iOs-» 
ten¿f^1a  alta  persona  de  su  Centumplano:  la  afeó,  la  desonró,  la 
redujo  á  un  estado,  de  que  creen  puot j  menos  que  imposible  Ici 
baniarla.  Lloran  pues,  y  Uoraián  amargamente  é  te  desastre,  y; 
á  efeüo  de  prevenir  sus  fatales  conseqüencias  han  dado  por  ñuta 
su  semana  santa ,  y  tienen  por  cierto  que  no  ios  liberta  éste 
conjuro. 

En  conclusión  Señor  mió,  nuestras  cosas  van  y  se  dele-* 
trean  por  t\  p  e  r  por.  Lo  poco  bueno  que  nos  restaba,  desapa<H 
leze,  y  se  acabará ,  si  no  se  le  pone  algún  puntal.  Los  españoles 
que  á  titulo  de  tales  se  desdeñan  de  asistir  á  nuestras  procesiones, 
los  Batanéeos ,  que  olvidados  de  su  decoro  han  dado  de  mano  á 
la  suya,  y  los  de  Amantan  que  miran  tan  desñgurado  á  stt 
Centumplanoy  dan  materia  bastante  sobre  que  discurrir  á  un  espin 
ritu  ñlosoñco  ,  que  de  un  solo  trastorno  deduce  otros  muchos  y;^ 
Tías  graves. 

Tenga  Una.  pues  en  consideración  todos  éstos  hechos,  si ' 
>;e  resuelve  á  dar  una  solución  completa  á  la  duda  propuesta,  y, 
q^e  sea  cap^z  de  meter  en  camino  de  salvación  á  los  españoles, 
revolver  sob^e  sus  pasos  á  los  famosos  Batanéeos,  y  hallándoles 
un  Centumplano  á  medida  de  su  deseo  consolar  a  los  añlgidos 
vecinos  de  Amatltan. 

De  Um,  servidor.  B,  t. 

P.  D.  El  br.  Observador  supone  mas  de  lo  que  hay.  No  es  tan 
general  que  los  españoles  resistan  las  procesiones  ó  las  abandonen 
á  Indios.  Suyas  y  muy  suyas  son  las  que  dicen  de  Caballerosyy  Sto^, 
Entierro:  por  mas  señas  que  en  el  presente  año  anduvieron  mu/j 
desgraciadas  con  las  llttvias  nunca  vistas,  y  menos  esperadas,  qae 
las  desordenaron,  quedando  la  una  como  cortada  y  cautiva,  y; 
la  orra,  para  evitar  é:te  apremia,  tuvo  que  apresurar  el  pasopcr< 
4ienio  su  lucimiento.  Con  mas,  que  la  mejor  de  todas  y  por  la 
misma  cau<a  no  salió  á  iluininacla  oscura  y  triste  noche,  á  pesar 
de  todas  las  plegarias  e  inoportunas  y  porñadas  deprecaciones  de 
nuestro  pu:blo  reunido,  que  d  fuerza  de  esperar  se  imaginaba 
espantar  el  agua,  ó  remover  la  que  ya  parecía  d  terminación  del 
Cielo. 

0*:ra  cosa  supone  que  es  una  mentira  tamaña  como  el 
Centurión  ó  Centumplano  de  Amatitan,  incluso  caballo  y  arma^ 
dura.  Con  los  ad^s  exteriores  de  devoción  da  por  provada  la  vic** 
tttd,  y  sentando  en  su  epígrafe  aqueUo  de  obras  son  amores  &c. 

re-, 


95 

reduce  6  confunde  aquellos  con  ^st'os,  alendo  en  realidad  los  di- 
chos z^o%las  meras  razones  de  buen  partzer ,  ó  quando  nW  in* 
¿icios,  y  los  amores  verdaderos  las  obras  efcftivas  de  amor  de 
j[)ios  en  nuestros  próglmoS)  socorriendo  su  Decesidad>  consolando 
S»i,i  desanr^paio,^  ijcc.  &c.       ^ 

Castigo  de  hechiceros. 

En  P^í«^,  población  del  Hindostán,  poco  tiempo  hace 
fueron  acusadas  cinco  mugeres  de  hechiceras,  y  $)robado  su 
^elitose  las  condenó  á  muerte  por  los  Jueces  del  país.^  El  G3'« 
Remador  ingles,  informado  del  hecho,  ordecoquc  todos  los  que 
habían  compuesto  el  tribunal  en  que  se  pronuncio  tal  sentencia 
fuesen  arrestados,  y  juzgados  por  la  corte  del  circuito  de  Patua 
fcomo  aseónos  de  las  expresadas  mugeres.  La  corté  los  juz^ó  en 
^fecto,  y  los  condenó  á  la  pena  del  taüon.—  Pero  se  provó  que  la 
costumbre  de  quemar  á  las  hechiceras  y  brujas  había  sido  in- 
tncmorial.  Diferentes  t^nlgos  rtfiíierpn  egemplares  de  personas 
a  quienes  los  Bracmines  habían  condenado  alas  llamas  por  sc- 

giejante  causa  5  y  uno  de  ellos  prova  que  fu  propia  madre  ha- 
la sido  sentenciada  y  quemada  por  bruja—  El  Gobierno  ingles  ^ 
en  vista  de  todo,  perdonó  á  los  i^fensores;  pero  á  fin  de  impedir 
iguales  ocurrencias  expidió  un  edífto  declarando  qiie  los  que  for- 
jmcn  tribunal  contra  perdonas  acu-adas  de  hechicería,  oque  ayu- 
|den,  contribuyan  ó  concurran  i^ue  á  las  tales  personas  se  las  qu^ 
Xc  la  vida,  s^rán  considerados  como  asesinosi  y  sufrirán  la  pena 
^ms^poBdiente  á  este  éetito. 
{fiazeta  deCakuta.) 

P'ggí  0  ^^  ^^'•^^• 

En  la  estación  presente  se  vende  el  m?íz  en  cna  pl?2a  de 
4.  á  5.  pesos  fanega,  por  ser  el  tiempo  mas  favorable,  en  qur  se 
acaba  de  cosechar .^  Las  gallinas,  oue  se  conducer  de  la  iuri«di- 
cion  de  Sula,  ic  verden  aqui  ordinarifmerte  d  8.  rs..  La  ha- 
'lina  en  el  dia  corre  á  veinte  y  seis  ^e^o^.  El  vino  de  Mal?ga  á  4, 
rs,  botella  quando  lo  hay.  Elarnízá  tres  ps.  aircba.  Los  fiiioles 
i  4.  es.  almud.  El  azúcar  á  f .  rs.  übra.  La  panela  ó  rapadura  á 
1^^  !$•  ^i  atado.  La  carne  á  tres  libras  y  media  por  un  real. 


ilbiqulmuta  30.  de  MarzA. 
*^  En  d  pueblo  4c  S.  Agustín  s€  halla  U  fanega  de  maíz  de 
4  á  4.  y  medio  pesos,  y  la  de  frijol  á  6.  id€n,con  alguna  escasez. 
En  los  demás  pueblos  de  ésta  provincia  el  precio  de  la  {v% 
negí  de  maíz  y  la  de  frijol  é»  en  el  día  á  3  pesos,  sin  que  se  toi 
ma  escasez  por  haber  muchas  milpas  y  frijolares  que  llagan  de 
apmtfy  y  se  cogerán  dentro  de  tres  meses. 

León  9.  de  Abril, 

El  precio  del  maíz  en  el  día  es  el  dgtílente:  en  é<ta  ciudad  i 
2.  ps.  fanega:  en  Tclica,  Viejo  y  Ohioaodcgaá  10  rs:  en  Masay^ 
y  Granada  á  12.  id;  siendo  éítos  los  pueblos  ^a  donde  las  cose-? 
^has  son  mas  abundantes^ 
<  Sonsenate  id. 

Ha  fondeado  cq  é?tc  puttto  un  falucho  del  Realejo  coa 
quattocicntas  fanegas  de  maíz,  y  pacece  qaecn  el  puerto  mismo 
se  pensaba  vender  ¿4.  y  5.  pesos.—  El  trigo  del  Perú  en  esta  ca- 
becera se  vende  a  6.  ps.  fanega  ,  y  el  ma)z  desde  0.  iiasca  7, 
y  medio  íi. 

Prosiguen  las  rozas  con  la  mayor  aftividad,  y  las  siembras 
en  sus  respe¿livos  climas.  Si  se  logran  todas  las  hechas  y  las  que 
se  trata  de  hacer,  habrá  sobrada  abundancia^)  pero  estamos  coa 
el  recelo  de  algun;|  avenida  de  ebapulin  después  que  snnfieeea 
las  aguas,  pues  según  dicen  no  dejará  de  renacer  de  la  mucha  sc-< 
milla  que  bay  en  la  co^ta  del  Balsamo.  A  ptevencion  se  están 
tomando  la!  conducentes  mecHdas  para  fomientar  las  siembras  de 
apantes  en  las  tierras  de  tiego ,  que  pueden  ser  muchas  quandó 
se  vcriñque  h  necesaria  extracc}ou  de  agutsdelos  varios  rios  que 
cruzan  ¿>icH5  terrenos,  y  se  dirijan  y  distribuyan  según  se  réquiem 
re ;  cuya  operación  ncce4ca  acunas  observaciones  que  no 
coaviene  pradicat  hasta  odubre  ó  noviembre^  que  es  ln  jeitiSi 
don  ei|  que  cesim  l|s  lluvias  en  éste  país..  ^  ^ 

Entradas  f  salidas  de  barcos, 

•-Oe  Ouoa  pata  el  pueitode  la  Ascenuoo,  provincia  de  Yucatán^ 
la^ala&dra  Ntra.  Sf a.  de  los  Dolores ,  capitao  D.  Juaa  JoséGalvcz, 
conducieado  946  pesos  plata  fuert«,  y  diez  y  ocho  arrobas  dezarzapaKrilla. 

^  Del  mi.  mo  paia  Campeche  la  goleta  Caridad,  capitán  D.  Francisco 
Jeret,  ca  7  de  Fsbreco  ultimo,  conduciendo  105.  arrob|is  zarzaparrilla^ 
s8  teiks  arriba,  6.  dózenas  pañuelos  de  seda,  á  34  pesos  dozena,  y  aob 
dozenas  mechís  de  pQpelJllo  en  vaíor  de  lao  peses. 

*-De  T:UgiMoá  Omoa  en  ai.  de  Marzo  dos  piraguas,  al  cargo 
át\  pateen  Mmueí  Gómez,  coa  sr.  barriles  harina,  34.  id.  agusrdienle 
de  caga,  9.  ai  robas  fideos,  la.  docenas  tigeias,  y  media  aiioba  de  pí»i- 
cnta  iaa. 


GAZETA  DE  GUATEMALA       ^ 

-.%  DEL  LUNES»'  DE  MATO  de  i8oj. 


tim        Kiducchn  de  ¡os  zurrones  de  añiL^  MANDO. 
I     V    ;    D.  Antonio  Conaalcz  MolUocdo  y  Saravla  &c. 

Considerándolos  inconvenientes  y  per  juicios  que  se  si- 
túen del  excesivo  tamaño  de  los  zurrones  de  anil  de  peso  dc 
doscientas  catorce  libras  netas :  Que  esta  es  una  de  las  camas  de 
flue  no  proptcse la  arriería  del  rcyno, del  tecargode  los  flercs,  y 
de  la  dilación  de  los  ttansportcs  de  tierra:  Que  para  igualar  o 
completar  los  zurrones  hay  muchas  veces  que  mezclar  unas  con 
otras  las  diversas  clases  del  fruto,  en  lo  qual  se  per)udica  el  co- 
•ectwro  por  la  praftíca  corriente  de  sentenciar  y  pagar  como  cor- 
te-el  tercio  de  sobrcsaUcnte  que  contiene  algunos  granos  de  la 
tercera  calidad:  Y  que  no  menos  perjuicio  recibe  el  comerciante 
que  compra  de  primera  roano  á  los  cosecheros  \\fitüzáo%  poquiteras, 
porque  necej^ita  unir  y  mezclar  mas  numero  de  porciones  para 
hacer  uo  tercio  regalar  de  dicho  numero  de  libras;  á  fi n  de  pro- 
I  porcionar  en  esta  parte  el  posible  alivio  á  la  agricultura  y  comee- 
cío,  pasé  el  conveniente  oficio  en  siete  de  Enero  próximo  ijntq- 
rior  al  Pxcal  Consulado  de  ésta  capital:  Y  con  lo  informado  larn 4 
-«en  de  mi  orden  por  el  Dircaor  del  Monte  pió  de  cosecheros 
D.  Juan  Martínez  Truxillo  en  trece  del  propio  mes,  habiendo 
tratado  dicho  cuerpo  del  aáunto  en  su  ]unta  de  gobi?ro^3,  ha 
acordado  por  punto  general  que  todos  los  zurrones  de  añil  dc-i 
bcn  quedar  con  el  peso  neto  de  ciento  cincuenta  libras  en  vez  de 
hs  doscientas  catorce  á  que  antes  se  arreglaban:  Que  para  11«-» 
yarloá  cfefto  desde  la  próxima  venidera  cosecha  ss  comuni:|UC 
á  tai  Diputaciones  consulares,  que  lo  harán  sabeieo  sus  respec- 
tivos distritos:  Y  que  «e  noticie  igualmente  á  los  Consulados  de 
Cádiz,  la  Havana,  México,  Guadalax^iay  Vera- Cruz,  manifes- 
tándoles los  justos  motivos  en  que  se  Ha  apoyado..        -    .  > 

En  sn  corvscqüencia,  de  corfforcííidad  con  el  referido  acu- 
cVloVv  con  lo^üriies-obietos  que  e^ta  Supcrloíidad  se  pto?»iiío 
ai  promover  er  apunto;  para  asegurar  la  debida  obsurv  a  ocia  de 
Jo  determinadlo  ,  v  qae  no  por  ello  se  alu^rcn  ni  dUmli>uyíin  t^a^ 
contrlbaclonts  ó   exacciones  que  se  hacen- per  zurren  cerrado 


ic  los  que  hai  %\Í9  rgn^ares  hasta  el  presente,  He  yealdo  en  oc^ 
detfar  y  tuandac  lo  que  sigue. 

I.  Desde  la  próxima  venidera  cosecha  nó  se  adnoitira  en  tai 
Adaanan  ntogan  zjrron  de  añil,  perteoccieotc  á  la  luisraa cosecha» 
que  exceda  de  cierno  cincuenta  libras  netas,  sobifi  lo  qual  zela-* 
láa  lai  respetivos  Administradores. 

a.  La  conttibaclon  que  se  exige  para  el  Monte  pío  de  coseche^ 
ros  de  qaatro  pesos  por  cada  tercio,  se  enteadeiá  por  caia  dosclcci'» 
tas  cator.c  libras,  como  se  platica  con  los  destinados  al  Pera 
que  son  desiguales  en  sapeso»  conaunicandose  asi  por  el  Diredot, 
de  diclio  Monte  á  los  departamentos  á  que  corresponda. 

3.  Eq  tos  mismos  términos  se  enteoderin  tos  derechos  de  Bo^ 
lie^áge  y  Eslingage,  que  hasta  aqui  han  sido  de  un  peso  por 
ziiccon  el  pcimero>  y  otro  el  segundo,  pues  se  cobrarán  los  mls^ 
iñbs  dos  pesos  por  cada  doscientas  catorce  libras;  de  cuyo  arre« 
glo  y  observancia  cuidará  el  Amioistrador  general  de  Alcabalas. 

4.  Por  las  mismas  razones  de  utilidad  de  la  arriería,  y  co4 
roodfd  d  de  los  transportes,  desde  el  año  próximo  venidero  de 
01 1  ochocientos  quatro  atreguará  el  Comercio  todos  los  tercios 
para  de  adosen  carga,  y  ulaguno  se  admitirá  ea  las  Aduanas 
que  exceda  de  las  expresadas  ciento  cirvcuenta  libras  netas,  bien 
sea  parala  circulación  por  el  ioterijr  del  reyoo,  o  bien  de  los 
efeáos  y  frutos  que  entren  y  salgan  de  él  por  mar  ó  ríerra;  co^ 
niuaicandose  ésta  resolución  i  Vas  Admiaistracíones  fronterizas, 
y  á  las  de  los  puertos,  pata  que  cuiden  de  su  puntual  obiervao-i 
cia  desde  principios  de  diycho  año. 

Por  tanto,  y  para  que  llegue  d  noticia  de  todos,  be  dís»* 
pu:'Sco  ic  publique  por  bando  en  la  forma  de  estilo,  fijándose  e» 
les  piragcs  públicos  de  c^ta  capital;  y  circulándose  pata  el  misma 
efeftjálas  provincias.  Fecho  en  Gaatcmila  á  veinte  y  cinco 
de  Abril  ds  mil  ochocientos  trcs.=í  Antonio  Gonzale».s3  Par 
nandado  de  S.^ia.?:^  Ignacio  Guerra. 

Justhia  seea. 
Sr.  Editor. 

Presumo  de  fusto;  y  por  lo  tanto,  la  misma  razoa  que  me 
obliga  en  la  alavanza  de  sus  cosas  buenas ,  me  urge  á  que  le  r€< 
prenda  en  las  malas.  Entremos  en  cuentas,  y  vengamos  en  derc^ 
chura  al  asperges  que  le  prepara  mi  buena  voluntad. 

Preceda,  no  ostante  la  prisa  con  que  me  gusta  caminar  r, 

ua 


WPi"  '   [^  ■ 


«n  pretmbuHto,  que  es  este,  tñ  qw  pf  otcsto  seguir  «n  rumbo 
diverso  del  carretero  en  las  acusaciones  judiciales.  En  ésm^sc 
empieza  anteponiendo  el  hccHo  de  la  querella  al  derecho  con  que 
se  reclama  la  satisfacción.  Yo  trueco  los  frenos  en  la  mía,  y  he 
de  fundar  mi  derecho  antes  de  soplarle  i  Una.^  el  hecho  de  mi 
queja.  Cada  uno  es  dueftodc  obrar  i  su  antojo,  y  confieso  que 
II  el  Olio  es  tan  indepedientc  y  Ubre,  que  á  nada  se  rinde  sino  t 
-'     sus  misoios  caprichos. 

Quisiera  no  haber  perdido  el  tiempo,  pero  el  preámbulo 
ya  es  hecho.  Digo  pues,  y  he  aquí  que  voy  á  sentar  mi  derecho, 
fut  no  es  menos  digné  de  alabanza  una  virtud  ,  que  el  contraria 
vicio  ¡o  es  de  vituperio,  Si  dudase  Um.  de  este  axioma,  se  lo  pro- 
varía  de  mil  maneras,  zpriori^^  iposteriori^  de  frente,  por  la  cs-^ 
palda,  y  también  por  ambjs  costados.  Se  lo  cncajaria  á  Um.  ea 
'  la  coronilla  de  su  cabeza  ,  y  se  lo  sacarla  por  la  «fia  del  dedo 
mayor  del  pie  derecho.  Pero  conozco  su  providad,  y  que  no 
es  U(ii.  de  aquellos  peripatfos  que  sostienen  su  qui^ico5a  contra 
la  misma  demostración,  ó  neta  evidencia.  Por  lo.quc  tambi-a 
me  persuado  que  convenga  en  el  siguiente:  que  es  dun  más  acre'* 
idora  la  virtud  k  sus  merecidos  elogios ^  que  el  victo  a  sus  justas 
reprensiones  La  una  gana  muchj  terreno  con  su  recompensa;  y 
tanto  quantq  ella  gane,  otro  tanto  avanz^  la  humana  y  pública 
felicidad.  El  otro  quando  roas  puede  ser  refrenado,  ó  abailio  sí 
asi  se  quiere  dentro  de  sus  propias  trinchera?,  y  en  este  estado, 
su  cfefto  á  favor  de  la  humanidad  es  negativo  ,  desenvarazantc 
de  los  estorvos  que  su  hediondez  oponía  ,  y  dejando  por  este 
medio  el  campo  libre  para  la  pradica  de  la  virtui. 

B¿  jo  e  ta  salvaguardia,  y  bajo  todos  los  supuestos  que  se 
pufdan  hacer,  y  que  rtclama  para  mi  defensa,  paso  á  exponer  el 
hecho  de  qac  (ji  nana  mi  queja,  y  aiper|»es  correspondiente. 

Úm.  sf  accrdari,  qncei  hombre  de  buena  memoria,  que 
tjnxiz  t\  ehichiguazgo^  vicio  ir  f^sme,  inhummo,  á  veces  homi- 
eida  de  la  ino  éaái,  y  algunas  suicida  de  Us  autoras  de  él,  des- 
vCaroó  Ucn  ¡y  los  qjjc  le  ayudaron  una  granizada   de  sátiras ,  de 
barapalos  ,  que  sí  no  la"«  dejó  er^trujadas,  por  lo  menos  bien  mo- 
^  lid  as.  Lo  gracioso  era  que  como  lo^  caizanudoí  hallaban  en  el!o 
^.su  satisfacción  ó  venganza,  las  recibían  con  pslroetadas ,  provo- 
cando asi  i  la  repetición  de  la  comedia  ;   Qiicn  lo  creyera! 
^   Los    mííüiot  ce  íDatoTS    quí  no  gustan  de  muger,   sino    en 
I      preitama,  alquiler,  ó  ariiecdo,  y  que  no  se  casarán  en  sü  vi3a 

por 


por  miíagfds  qae  hiciesen  las  que  aspirasen  á  ser  sus  oovfasi 
maKrlfestaron  mas  ínteres  que  los  pobres  maridoi  co  esta  mea- 
cióos  da  zarra  oíugesil. 

E^to  aumentaba  el  furor  del  fí'xo  precioso,  y  solo  cansa-i 
do  Urn.y  suspaccialcs  de  tanto  látigo  pudieron  abandonar  tait 
d:£afar3da  contienda.  Suspendióse  por  fin,  y  después  de  nnicho 
tiempo  no  se  ha  vuelto  á  tocar  el  particular  5  sin  duda  porque 
no  hallaron  que  decir,  ó  porque  vieron  con  sorpresa  que  nues- 
tras señoras,  mas  atentas  á  su  conciencia  que  á  repetir  contra 
sus  maridos  ta  fatal  escena  que  se  les  habia  puesto  tan  de  bulto, 
y  bajo  semblantes  tan  feo?,  enmendaron  la  plana  ,  concediendo 
á  Um,  y  sus  partidarios  una  completa  vidoria. 

El  hecho  es  cierto,  y  Unn.  pudítra  certificarse  de  él  con 
sus  propios  ojüs  ú  lo  dudase.  Ya  nuestras  damas  se  honran  de 
trJrar  á  los  hijos  colgados  de  sus  pechos;  los  estrechan  tierna*' 
nr^ente  en  su  seno,  los  acarician  con  toia  la  satlbfacioc  y  com«i 
p  acencia  que  da  de  suyo  la  maternidad  rcaliíada  con  la  lac-« 
t ación.  Si  este  no  es  el  mayor  de  nuestros  triunfos,  es  á  lo  menos 
£1  mas  util  al  estado  social. 

Aqui  encaja  el  asperges  con  sus  iotarrogatorios.  ¿  Como 
pues  ha  podido  Um.  omitir  las  alavanzas  tan  merecidas  por  nu*^ 
cstras  damas  ?  Ha  sido  olvid  ,  li  faUa  de  caridad  ?  Conque  po«i 
drá  Justificar  tao  perjudicial  silencio  ?  Cabe  en  su  conciencia  tan 
grande  descuido?  Baitarán  sus  pésames  para  conseguir  ei  perdón 
de  tamaño  pecado  ?  Supongo  que  si;  y  sus  malas  resaltas ,  mas 
claro,  sus  fatales  cooseqüencias,  de  que  alguna  otra  no  haya  m-» 
trado  per  este  camino  de  salud  eterna  y  temporal,  por  no  haber 
de:  em  peñado  Um.  esta  obligación  ¿conque  lo  repone  Um?  Sino 
temkra  ser  machaca  !e  había  de  estar  interrogando  por  un  siglo, 
y  cotundkndole  el  alma  con  cargos,  que  do  es  capaz  de  satis^ 

facer. 

Revuelva  pues  de  su  sueño,  olvido,  omisión,  ó  colpa;  y 
en  pena  cante  su  víftoria,  y  el  triunfo  tan  debido  a  unas  Señoras, 
que  superiores  á  su  misma  debilidad,  á  la  instigación  porfiada  y 
rtlamera  de  sus  mayores ,  al  pumlUo  de  honor  y  sobervia  que 
sostenían  su  vicio,  han  sabido  verxcr,  y  atropellarpcr  tcdcs  los 
reparos ,  p^ra  darnos  el  placer  de  mitsrlas  cumpliendo  con  el  mas 
fsgradoy  graclo«io  de  todos  sus  deberes.  Son  ya  verdaderas  nia-i 
dref,  y  de  consfgoicr.te  tienen  fundado  su  derecho  para  que  Dios 
las  premie  con  hijo|  tiernos  que  las  gloilfiqaea.  Amen.^ 


/'v..      .  .  ^  tul 

BALif^ZA  ¡el  hófuercU  deVt¥íi€mz  corftiponiUnU  ái  aHo  di 
1802.  fermada  por  $1  Cor.suhdo  tn  tumplimienfo  Í9^ 
¡as  Ordents   dd  UfT, 

"""        IMPORTACIÓN 

D«  Espsña, 
Agr'cuUtirA  i  IninstrianscionaL 

Artículos.  L'anttuud  s  Valof  en  Fetos, 


GENERAL, 
de  America. 


%* 


Agutidicnte  29  69 J  B  ..  i  383  9  4 
Vioo  biloco.  40'33S  B.  683  079 
Vino  tinto.  .  21.657  B.  33  ^88* 
Id.  eoboiell.  13  «$9  8.  864» 

Víaagie  .  .  1  374  *-  48.  49 
Pasas.  .  .  a  $01  qq.  474  7 
Aímecdias  .  ^^9^  qq-  8»  545 
Aceitunas  .  9^9^otij.  32205 
Aceite.  .  32.099  arr,  9<5.7^5 
Azcfsao.  .  5.187.  hb.  99.7<55. 
Alhucema     .185.  qq.  2009. 

Alcapasia     .      aoa,  B.  8-7  «4 

Avellantí     .    aa?.  qq*  3* «4^^ 

Higos.     -     .    320.  qq^  8491. 

Orégano       .2450.//^.  306 

Comino,       .    £4'».  arr,  199a 

Uvas  fieicas.  1.170.  />orr         3  5  'o 
Sdtdioas       .        93.  B.  t'347 

50 


Baúles  de  id.      899. 
C^xon.  toscos  3  4>5« 


606. I 3* 

fao.iSt 


Aecbcas 


10.  arr» 


Papel  blaccc.  S74.91  i.  rí/fw  C85  884 
ídem  eitisia. 
Hilo  ecaireio 
Tajodeccích 

Fia:>quecas.  • 
JatEOfies.      • 
Lic(  tes.        • 
Xfbon. 
Loza, 

Ceiveza.       , 
CidsA. 
Choiizos. 
Brasas. 
Ptedi  deatncl 
Ojisde  \tiz. 

Filó.    platSf).  47  440.  qq. 

I  i.    hbcadü.  479  a.  ti. 

Acero.           ,  7.030,  rí¿. 

X^Tcsa.         .  459.fi. 

T  61.  deíopa  5.651, 

Caxon  de  id.  3.293, 


7.9^    id* 
37<5   qq. 

699Í/*. 
492' 

14».  arr, 
853  id, 
\  9    fí 

304  ¡     dof. 

'jiS^Chotell 

1.920.  íi. 

3  |68'  //^. 

333.  ^^. 

5  «3*. 
2^9.  camón* 


4  577 
II  451 

5  177 
30.583 

1,380 

11,766 

1785 

4<^5J 

45  779 

968 

1684 

4623 

I.S83 

10, 1 15 


Kacion^L  . . .  P#xa/. . .  n.f39»a'» 

Agricultura  i  industria  Bsttrangtra. 
Maotect.  •15.884./!*.  4.678 
Queso.  .  .  359.  qq.  10344 
Vino  ec  bote.  16  92c,  13^.690 

Papel  blanco.  87  665re/»»  3»?  7  '4 
Aceto.  .    7  ©50.  qp*    dTi6  60^ 

Loaa.  «    9' 23 4  f^^*      ©3x85; 

Ojas  de  lata.  996  (7#x.  33.400 
Ff arqueras,  •        is.  39a 

Lena.  •        50,  a.ooo 

Ceta  labisda,      337*^"'^.  ajy 

B  caUo.  ,  340  f-j',  8*500 
Clavo  especia  14737.//*-  47  204 
Pitniecta,  .  37  4^5.  ié.^  33,657 
Canela.  ,  199965  éd.  661,569 
Ttosdefopa,  (8539  6573109 
Csxooesdeid.  501»  394  43? 
Baúles   idem,  S4.  ^«533 

Csxon.  toscos       5. acó*       595  4$8 

Exirapfgero,  •  • .  Vesos,  •  8.85  1  640 

Agricultura   é   indurtria  eoío^iial. 
Ariicuhsu    Gmttdades  Valor  en  Ps, 


38í.48o 

73  882 

i3a'a93 

6  449 
3  3*0  5^3 
3-8S9891 


Cesa 
Cafe 

Cacao  cafsc 
Ideni  maiac 
i'i.  Tabaico  , 

AlmidoD  . 


a©. 57»  arr. 

384  qq, 
1.984 /;«. 
18.709/i 
6.953  id, 

1.746  arr. 


Psío  de  lióte.  sBoip   qq» 
áñ\},  ,    4.910  //¿. 

P«íca  salado,    6  58Ó  írr. 
C«f«y.        .      570  /j>. 


3t3.359 
6  063 
r6  334 
687  948 
315.902 

3  550 

58.950 

4910 

í5  í85 
a  954 


Sacas  y  eos* 

tales.  •  130,800  4a'38S 
ScDibKec.    de 

paja.           .       ^084  do0,  794S 

Hiio  de  heoiq       1^96^  arr%  6  c6; 

X^tcia.          •         %S9  P^at,  2841 

Tiburoneit,  ,       1.057  <irr,  a. 379 

Coichas.       •         'Ji6  «.199 

Hamacas.      •         32^  846 

Cascatillá,    •       1.030 /f¿.  j;<t^o 

Zapatos.  •  6a  <^0c.  303 
Meaudeociasy  valoi  de.  • ...  1,334 


Cohniak  •  •  •  P#/0X.  • .  •  t .  1.607.729 


(S.C.) 


Obras  son  amores,  (Nütn.  299.) 

.Señores  Editores.^  El  reparo  que  ha  hecho  el  Sr  Obsetn 
vador»  acerca  de  que  <*  habiendo  tanta  gente  española  en  la  ca-> 
pital,  concurran  á  las  procesiones  de  quareiuia  solo  los  Indios 
y  mulatos, "  me  parece  muy  racional ,  y  c^ú  casi  vergonzoso 
ipara  nosotros,  si  se  reflexiona  que  los  primeros  asiétcn  en 
clase  de  alquilones,  y  los  segundos  se  presentan  con  laridiculca 
ó  indecencia  que  les  causa  su  pobreza..^  Que  en  el  tiempo  mas 
devoto,  solo  sean  los  españoles  unos  espectadores  de  la  pivdsd 
falsa  ó  verdadera  de  los  de  la  Ínfima  plebe,  (i)  no  parece  confof» 
me  al  fervor  con  que  se  les  ve  aústital  jubileo  y  otros  ados  de 
religión:—  luego  en  cito  hay  algún  secrete?—  Si,  Señores,  y  voy, 
á  dcscubiirlo  en  defensa  del  buen  concepto  de  mis  paisanos. 

be  cree  vulgarmente  ( jy  qte  ignorancia  !) que  el  íaüt 
los  españoles  en  las  procesiones  de  quaresroa  es  una  posesioa 
dfl  gf  ze  de  hidalguía,  y  queco  no  teniendo paípel  de  convite,  y 
un  buen  venido  que  ir  a  lucir  en  la  procesión,  está  todo  crinia- 
no  excluido  y  muy  excluido  de  la  participación  de  é.^tos  aQos 
tan  ptopios  de  nuestra  religión.-.  Qüke&e  este  errado  sistema,  y 
concunliá  una  porción  de  hombre»  decentes  á  quienes  retrae  el 


(i)  Esteno  díb?  entenderse  tao  á  la  Jetit.  H^y  muchas  españoles, 
y  son  e!  tnayoí  tüneso,  á  qaieoes  no  comprende  oí  io  aboiuco  der  é  it 
proposicioo  j  Df  m?i  :s  !a  ceda  vaoidsd  oíi  que  quiere  ^tobarse.  Pero 
exista  el  vicio  eí  p^qusño  o  ea  gtaaJe,  uaa  v^z  qus  exista,  siempie  éf 
útil  ccrab^tiiie. 


temor  de  violar  tan  itnaglnatb  privilegio.   Aca^o  no  ü^jgfi 
algún   Domine  Lucas  que  renga  por  agravio  á  la  nablcxa  que 
esta  se  mezcle  en  setnefantes  zdios  con  las  deoias  clases  del  pue- 
blo.^ Yo  le  preguntaría  al  oíio^¿  Se  desennoblczc  Um ,  Sr. 
oiiü,  quando aúsitc  al  icniplo confundiio  éntrelos  demás  ?  ¿  Se 
fnvilezc  Um.  por  ventnra  quanio  de  esta  misma  suerte  acom- 
paña al  SflQO,  Sacramento  en  los  viáticos  á  que  asiste?  —  Y  pof 
que  Ums,  Señares  Editores,  no  se  queden  t;5^ortblen  sin  preguntas^ 
les  haré  en  despedida  las  siguientes:  j  En  qt  e  consiste  que  la  vi^ 
sita  annual  que  hace  S.  M.  á  los  enfer  nos,  sale  de  las  parroquias 
con  tan  numeroso  y  lucido  acompañamiento  ?  ¿  Salea  floas  de^ 
icentes  nuestras  procesiones  de  quaresma  ?  ^ 

^___  £1  Incógnito^ 


Variedades, 

^  Se  ha  publicado  un  estado  de  las  fuerzas  de  mar  y  ticrrt 
de  la  Gran  Bretaña,  y  de  su  distribacion  en  las  diferentes  partes 
del  mundj.  De  él  resulta  que  tiene  j6.  esquadrones  df  caballería^ 
127.  batal'oncs  de  infantería  de  línea  ,  5.  de  fensibles  ^  y  59* 
compañías  de  inválidos  en  servicio  a¿laaly  de  los  qualcs  la  mitad 
están  en  Europa,  y  lo  restante  en  las  otras  partes  del  mundo. 
La  marina  real  con  istcen  i /(í.  navios  de  linca,  de  los  qualcs  hay 
j8.  en  comisión?  1%.  navios  de  á  50.  cañones,  y  de  ellos  1%,  ea 
comisión;  218.  fragatas,  inclusas  107.  en  comislom  y  120.  bu^ 
ques  menores  de  guerra,  dcio^  quales  I4^.estan  armados. 

*-*  El  tomo  XII.  del  Semanario  de  agrhultura^  publicado  Ctt 
Madttd  en  Enero  ultimo,  trata  entre  otras  cosas  del  ^i  tema  que 
conviene  seguir  para  promover  la  agricultura  en  general:  de  la 
planea  medicinal  llamada  algaltay  explicando  sus  virtudes;  del  me^ 
dio  de  quitar  el  gorgojo  a  ios  granos  &c.  Contiene  el  arte  de 
hacer  el  jabón  en  frió:  el  de  hacer  cordobanes  y  rafiletcs  de  cue- 
ro de  cerck):  los  nuevos  descubriarí;  ntos  de  ios  Ingleses  en  el  arte 
de  curtir:  unos  elementos  de  botánica  acomodados  á  la  instrucción 
de  las  mugercs:  reglas  para  la  conservación  de  los  niños  modo  de 
precaverse  de  las  enfermedades  que  suelen  padecer  los  Europeos 
en  la  zona  trórida;  el  de  curar  las  tercianas  y  la  gota;  habla  del 
Bso  y  virtudes  del  agua  de  brea;  de  los  medios  de  procurar  ocu<* 
pación  al  puebb  &c.  &c.  &c. 

—  Entre  tos  premios  ofrecidos  por  la  Sociedad  económica  de 
Madrid  f  de   que  se  dá  noticia  en  Suplemento  á  la  gazeta  de 

aquc- 


104 
a^fUa  eoftc  de  iS.  ¿t  Enero  ü'tlmo  >  ¿e  ñoUn  tos  stgakDtéS» 

^  ,»Una  roedaUa  de  oro  de  4.  onzas  al  <[út  esctlbkre  y  prc^i 
sentare  la  mejor  mcmotla  iob¡:e  el  modo  de  establecer  suecesiva^ 
mente  el  lisUmá  de  ¿agricultura  mas  conveniente  á  España,  !a« 
duyendo  en  el  los  caseríos,  aldeas,  lugares,  posadas  y  caminos 
necesarios,  y  empezando  esta  verdadera  conquista  de  paz  desdf 
el  centro  á  la  clrcunfcreneia,  estoes,  desde  Madrid  hasta  las  froQ* 
teras  del  reyno. « 

„Ocro  igual  al  que  mejor  escriba  sobre  qoal  es  el  estada 
afiual  de  la  industria  entre  los  españoles,  y  q  ^sks  son  los  rangos 
de  ella  que  deben  fomentarse  ó  excluirse  catre  nosotros. 

„Otro  id.  al  que  presentare  la  mejor  memoria  sobre  el 
estado  aftual  cxa¿ío  y  bien  €lrcunstanciado  dtl  comercio  inte- 
rior y  exteiior  de  España,  balanza  puntual  de  el  con  las  de-^ 
naás  naciones,  indicando^  sistema  mercantil  mas  propio,  ccn^ 
ivenientc  y  provechoso  d  nuc&tra  oariort. 

„Oiro  id.  al  que  mejor  escriba  unas  instítucimes  r<?#-í 
pomiso  P^civiUs  acomodadas  para  una  aula  de  comercio.  << 

Sai: Jas  de  Barcos. 
De  Tru^iih  para  la  Havana  ¡a  goleta  Pfudtncía  Cubana ,  eo  17 
de  Abril  ultimo,  al  cargo  de  su  o-pnao  D.  Fráncuco  Gcaudi,  coadu. 
cícodo  en  regbtio  397.  afrobis  Zarzaparrilla ^  8300  libras  añil  corte' 
50  cueros  al  pelo,  ij,  muUs ,  37373  pesos  fuertes  plati  coerieme, 
é.  tozas  chicas  de  graaaáiílo,  a.  cattes,  y  alguaas  piezas  de  plata  la* 
fceada  y  quintada. 

.-De  Sonsonete  para  Manila ^  ep  4  de  Abiil  ultimo,  U  Corbe- 
ta LucoDÍs  ds  Í2  Re2l  Compañía  de  Filipioas,  al  ca;go  de  su  segundo 
pitóte  D  DioDÍíio  MícmoD  ,  corducieodo  eo  regUtío  90.300 /«xo/ya- 
#r/e/,  373  quÍDtalPS  cacso  de  Gu»y»quil ,  15  id  \á  de  la  ticria,  9 
quintales  Sal  del  Volcan  de  Tsaleo,  3  castellaois  de  balsamo,  14$  libias 
pepita  de  id,  3.  fanegas  nacascciote  ,   y  3=  cajorcs  de  libios. 

Empho,  El  Rey  se  ha  sci?ido  urrobfSf  para  el  empleo  de  Teniente  íe- 
trado  As25o«  del  gcbieino  de  S,  Salvador  en  é  te  «yoo  ,  vacante  pot  ic- 
Guncia  ds  D.  Manuel  Císvijo,  á  D  Pedro  Bítrritre,  Catedrático  que  fue 
ds  Ciaoací  en  h  ucivercidad  de  í»  ciudad  de   Sto   Domiogo. 

Anuncio  -»  Ei  U   imprenta  ¿e   D,   Msouet  de  Afcvalo  se  vende  uo 
qu'^deícrito  qne  contieae  quatro  piezas  poéticas,  c©tBpuestas  poi  D.   S^mtf 

Bsrgano  y  Vi  II s gas:  á  des  te  a  les. 


^J«!»;..'W|" 


T^m.  30X  Tom.  Vil  Fol.  205 

GAZETA  DE  GUATEMALA    ^ 

'     7  V^    2>£¿  LUNES  9.  DE  MATO  de  1803. 

.aii-r%ii    -■ ~ __— 


'r-^  Comercio  de  Negros. 

En  la  Havána,  con  fecha  15,  de  Encto  próximo  pasado^ 
-e  publicó  el  siguiente  aviso  ül  publico.  -' 

REAL    CONSULADO. 

Empcííada  la  Junta  Consular,  no  solo  por  sU  Instituto, 
lino  por  los  reiterados  encargos  que  le  tiene  hechos  el  Soberano, 
en  solicitar  los  medios  de  focuentar  el  comercio  dircfio  de  Ns-^ 
gros  por  nacionales,  es  preciso  que  publique  y  reconniendc  al 
público  el  muy  útil  pensamiento  de  establecer  en  esta  ciudad 
uca  Compañía  africana^  que  al  paso  que  cnrJngun  tiempo  pu^-i 
da  aspirar  á  exclusivos  privilegios,  cuente  para  su  prosperidad  ccti 
un  buen  plan  de  operaciones,  con  dirc£tores  inteligentes  que  scn 
pan  egecutarlo,  y  con  fondos  que  por  una  parte  sean  bastantes 
para  tan  giande  empresa,  y  por  otra  se  comporga  de  accionas 
que  por  su  corta  laiportancia  a  nadie  puedan  gravar  y  á  todos 
interesar.  ^ 

La  esperanza  de  minorar  ó  de  impedir  quizá  la  extracci(|il 
clel  numerario:  la  de  atender  sin  agena  dependencia  á  la  grande 
necesidad  de  brazos  en  qiie  nos  ha  puesto  la  repentina  extensión 
de  nuestras  ^bpres:  la  de  convencer  á  nucios  émulos  que  pre- 
ferimos los  eolaces  nacionales  á  los  extrangeroc;  la  de  manifestar 
al  Soberano  y  ala  Nación  entera  nuestra  pronta  dispocision  á 
buscar  á  nuestra  costa  estos  bienes:  y  la  de  entorpecer  por  ú\tU 
ano  con  generosos  arbitrios  las  maniobras  del  monopolio,  siempre 
ocupado  en  especular  sobre  nuestras  necesidades,  son  sin  disputa 
alguna  las  bases  de  este  proyeílo,  y  los  mejores  padrinos  conque 
puede  presentarse  al  ilustrado  patriotismo  de  este  vecindario. 

El  que  lo  tenga,  el  que  conozca  y  estime  los  verdaderos 
intereses  del  país  que  nos  sustenta,  no  se  detendrá  por  cierto  en 
examinar  y  calcular  particulares  provechosí  verá  en  grande  los 
que  á  la  Colonia  promete,  y  satisfará  con  ellos  todas  sus  miras 
y  deseos. 

Habrá  quien  pueda  decir  que  esta  compañía  ofrece  á  sus 
accionistas  perdidas  y  no  ganancias.-^  Mas  ía  experiencia  que 
4cnemos  de  lai  enormes  utilidades  que  (on  e.te  ramo  de  cerner-* 

cío 


N 


-.is,. 


CIO  «acan  de  nu-?tro  nois  las  niciones  extrangerasV  y  la  feliz  ten- 

tatf^' de  h  goleta  Dolores  que  repenti^ameote  despachada   de 

Cádiz  al  Senegal  aseguró  75.  por  100.  sobre  íUcaDÍtal  empleado, 

DOS  prueban  convlnceníemeote  q'iC  con  poca  iñtelig€nc!a  qae 

haya  en  ios  Dircñcres  de   TiUeftco  eítab^ecupiento  han  de  ser 

.considerables  las  garaneías  que  se  saquer;  almenes  micnttas  «ob- 

sista  el  aftual  precio  de  los  re^ro'j  y  en  caso  que  vsrie?  ñcm- 

pre  nos  hallaremos  con  el  siguiente  dilecna:  ó. les  negros  se   í5s- 

ticnen.dbuen  predó  en  é  ta  plaza,  ó  por  la  concurrencia  que 

atrayga  el  mismo  establecimiento   baxan  en  75  por  ico.  Si  es  lo 

^'primero,  no  tenemos  caso,  y  silo   seguido  claro  está  que  no' se 

/puede  llímar  pérdida  la  que  nos  vá  á  procurar  un  beneficio  tan 

grande  para  nuestra  agricultura  e  industria. 

La  Junta,  qac  solo  busca  el  fcmento  de  estos  rsmos,  p!-» 

cnsa  quede  ninguna  manera  puede  publicar  mejor  su  opioícn 

sobre  el  proyc£to¿  ni  hacer  á  los  hacendados  y  comerciantes  de 

esta  plaza  mas  eficaces   exortos ,  que  fuícribiendose  cerno  lo  tía 

«hecho  en  el  a£lo  por  cincuenta  acciones,  ncmbrardo  una  Dipu- 

^  taclcn  que  enterada  menudamente  del  plan  de  operaciones  que 

¿proponen  los  autores  del  pcnsstnicrto,  los  ayude  á  rt£tlficar'o  y 

porga  á  la  Junra  en  estado  de  d?r  cuenta  á  S.  M.  de  este  importan-* 

te  asunto,  y  solicitar  con  calor  su  Real  aptcvacion  y  pattocicio. 


A  ía  mala  costumbre  cortarla  una  pierna. 
Señor  Editor.  La  primer  cosa  que  movió  mi  curiosidad 
luego  que  puse  los  pies  en  estos  dominios,  fie  el  ver  los  ginetcs 
Coa  unos  estribos  tamaños  y  de  semejínza  Je  mitra.  No  pude 
contener  mi  genio  inquiridcr.  Pregur  té  al  instante  á  una  siñ^^ 
preciada  de  sabida  y  escribida  ,  >qué  significaba  aquella  figura 
tan  rara  ?  Lueguito  me  respondió  con  mucha  sal  y  pimienta , 
qué  en  tiempos  rasados  algunos  p:ógimos  9\^o  retcvados  >,  pbr 
motivos  nada  piadosos  inventaron  y  extendieron  los  tales  muc«< 
bles:  que  se  tienen  en  grande  aprecio,  v  que  no  se  contempla  por 
buen  caballero  americano  el  que  no  los  u^a.  Vime  un  poco  sor-» 
prendido  con  tal  respuesta  ,  y  mudb  de  conversación;  pero  me 
quedaron  grandes  deseos  de  apurar  la  verdad.^  En  todas  las  dé- 
n)as  poblaciones  considerables  donde  después  estuve  hiz:  la  pro«< 
pia  observación  y  la  mismi  pregunta;  y  tuve  la  desgracia  de  oir 
ig^ual  resf'Uesta.  Eotré  por  ña  en  esta  capitaU  y  he  hallado  el 


1  mismo  omayoí  apego  a  los  tales  estribos.  De  nuevo  he  vuelto 
á  imponerme,  y  de  nuevo  he  llegado  á  entender  que  clUf^fn, 
aunque  con  algunas  variaciones,  ha  sido  el  mifmo  que  me  dí|o 
U  j/^¿:  que  el  apego  es  sin  igual:  y  que  un  gincte,  ademas  de 
lucir  su  talante  con  los  estribas  mitrares,  cree  que  va  mas  afian^í 
zado  y  seguro  en  ellos  que  en  ningunos  otros.—  También  se  me 
ha  dicho  que  jamas  se  han  mirado  con  mucha  aceptación  por 
los  chapetones  amantes  de  su  país,  y  que  en  otros  tiempos  sufrie^ 
ron  una  persecución  vespasiana;  la  qual  obligaba  á  los  Niños  Licot 
(  que  se  aflígian  en  lo  íntimo  de  su  corazón, )  á  cargar  sus  estri-i 
bos  faboritos  para  ponérselos  en  el  campo,  ya  que  no  podían  en 
las  cades  y  e^q  linas. 

Díccse  que  no  son  enteramente  como  eran  en  su  pria-^ 
cipio,  ó  como  salieron  de  entre  las  manos  poco  pias  de  susatre-4 
vidos  inventores.  Lo  cierto  es  que  se  conserva  la  semejanza^  y 
que  traen  á  la  memoria  un  tiempo  y  unos  hechos  que  dcbcriai 
nos  si  fuese  posible  borrar  de  los  anales  en  que  latamente  se 
contienen.  Pequeña  consideración  será  ésta  paia  las  gentes  rus-» 
ticas  que  no  sabiendo  lo  que  mas  les  interesa,  menos  sabíanlo 
quepai^ó  á  joo.  y  mas  leguas  de  aqui,  cerno  170.  añoshace; 
En  quanio  á  los  que  se  precian  de  instruidos ,  y  de  amantes  de 
su  patria,  quiero  contener  mis  reflexiones  por  no  abochornarlos. 
'Z^í^  p/:  En  icsoluci^n,  deberían  quitarse  de  eomedio  unos  mo^í 
numentosde  tan  poco  honor  para  toda  esta  parte  de  America;  y 
asi  como  se  inventaron  en  una  especie  de  mascara  ó  farsa  inde-* 
centisima  ,  asi  el  mejor  medio  de  acabar  con  ellos  setíael  de  la 
ridiculez,  la  befa,  y  el  escarnio. 

Este  és  rol  sentir. --Unís,  que  sehandado  tan  buena  matía 
€n  otros  asuntos,  y  particularmente  en  el  de  chichiguas^  podrán 
dlscurtir  si  quieten  el  modo  mas  ditefto  y  eficaz  pgta  que  se  nos 
quiten  de  la  vista  semejantes  espantajos,  que  por  su  hechura  no 
trias,  prescindiendo  de  íu  origen  ,  setíin  la  mayor  rareza  y  cutio- 
sidad  para  el*  gabinete  de  PetersburgOi  á  donde  en  primera  oca4 
!íion  pienso  enviar  un  par  de  ellos  si  antes  no  se  acaban.        -¿.í 

El  amigo  Je  todo  lo  bumiü^''^^ 

tl-hüñr7  t¿^lti.    Invenciones  y  descubrimientos,     ifc*  ?:i  h  :  ^tíl  u 
Mr.  Balitoro  ha  publicc-do  últimamente  en  la  Decada/tfis^^ 
soffa  una  observación  que  ha  hecho  sobre  el  r^^yO)  yk^  que  ja» 
i.:l  ^:         al 


mas  hiere  en  la  parte  He  los  campa?>arios,  torres  6  casas  que  cae 
a'  rjfKit  ó  al  nordeste.  Si  ésta  observación  es  ckrta,  merece  teda 
la  atención  de  los  fisicos.  Por  sí  6  por  nó  los  que  tienen  roiedo  i 
los  truenos  harán  bien  CQ  rcfugiaise  en  qualquier  tempestad  al 
norte  de  sm  habitaciones. 

—  Para  clarificar  el  agua  roas  sucia,  mas  fangosa ,  y  mas 
cargada  de  cuerpos  extrafios,  se  ha  descubierto  en  Nantes  poc 
el  ciud.  Darbefeuille  el  siguiente  método.^  Se  toma  carbón  de 
leña  machacado  en  granos  pequeños  como  la  cabeza  de  un  alfilet 
gordo:  se  lava  hasta  que  desaparezca  enteramente  el  polvo,  de 
manera  que  el  residuo  no  pueda  teñir  los  dedos  que  le  tocan  ni  el 
agua  en  que  se  echa.  Se  coge  después  igual  cantidad  de  tierra 
calcárea,  ó  tarba,  de  la  mas  dura  y  mas  compaña,  y  se  prepara 
del  mismo  modo  que  el  carbón,  con  el  qual  se  mezcla.^  Esta 
materia  se  pone  en  un  barril  lleno  de  agua  para  que  se  vaya  ñU 
trando  por  entre  ella ,  y  se  egecuta  con  tal  celeridad  que  és  pre« 
ciso  haberlo  visto  para  creerlo.  La  llave,  ó  espita^  por  donde 
sale  el  agua  ya  filtrada,  se  coloca  en  lo  mas  bajo  del  barril,  y 
á  tres  ó  quatro  pulgadas  ao  mas  de  alto  sobre  el  fondo  se  pone 
una  regilla  pequeña  ó  celosía  de  madera  que  sostiene  un  cedazo 
muy  fino,  donde  se  detienen  los  cuerpos  extraños  que  pudieran 
escurtirse  en  la  filtración.  La  materia  filtrante  se  encierra  en  et 
barril  desde  el  parage  donde  está  colocado  el  cedazo  hasta  tres 
pulgadas  roas  abajodel  borde  suptrior.  Puede  hacerse  que  el  agua 
salga  mas  clara  y  mas  hermosa  filtrándola  segunda  vez.^  De 
este  descubrimiento,  utllisimo  para  la  navegación  ,  y  para  los 
usos  domésticos  en  muchos  parages,  se  han  hecho  varias  expe< 
riencias  decisivas  en  Nantes  y  tn  otras  partes.  ^ 


^  París  I  a»  ái  Diciembre.  La  sociedad  académica  de 
las  ciencias  acaba  de  recibir  de  la  isla  de  la  Reunión,  alias  Bor*^ 
bon,  por  medio  del  Vice  almirante  Tbcvenard,  una  caja  de  di- 
versas preparaciones  de  leche  de  carica  papaya ,  que  se  tiene  en 
las  coleólas  por  el  remedio  mas  eficaz  para  curar  las  lombrices , 
y  aun  también  la  tenia  ó  gusano  solitario.  Quatro  facultativos 
han  sido  nombrados  para  examinar  éste  medicamento,  y  deter* 
minar  el  grado  de  confianza  que  se  puede  teocc  en  las  virtudes 
gue  se  le  atrlbayen,  

■      ...  Bisf 


BALANZA.  Del  Comer  (tío  de  Verasruz  correspondiente  al_aih  de 
*'  l^Qi,  formada  por  el  Consulado  en  cumplimiento 

t  las  Ordenes  ddíKtY. 


V  EXPOaTACION 

Pata  España. 

'  Agricultura  é  h4^stfia  de  N 
'Artfcuhf,  Cantidades    Valor   en 


Ps. 


/  _   ^  GENERAL. 
Para  América. 

Agritulfura  é  Industria  de  N  B« 
Arti:uhs,  Cantidades.  Vahr  en  Pf 


Giant  fina.      43  a??*»*"  3  303.470 
GfanilU.  3  3;$ /i.       $3473 

Poív.  degraa.    i  33a  li.       i4)<^iS 
Afii!.  1.480/5 7e//¿  3  239  796 

Baycilla.  1-793    ¿Z"       65076 

Azucat.  431.867  ar,  1*454.340 


Achiote.  195  'd, 

A'godoo.  8.338  li. 

Pmieu  de  tay.    s  930  ^^. 
Palo  de  tinte.  17. 389  í/q. 
Cacao  &0C00US     I  *7  34  //3« 
Café.     .     • 
Zarzapaiilla.  . 
Pucg.  de  Xpa. 
Bálsamo.     •  • 
Quioa  .    •     • 
Peletería^  valoi  de 
Carei  439/'^* 

Menudeocias  ?aIot  de 
Cob.  eo  plaoc.        670  qq. 
Oro  labi.  7  acufi.,  valoi  de 
P^ati  labrada        •         id. 


373  qq, 

461   id» 

2  931   id, 

48  ar. 
'JQti  ¡ib* 


I  419 
s8  644 
15.633 
33  116 

1.078 
4360 
3.988 
68.760 
1. 300 

6l3 

14  636 

3.390 

35  6 

3.390 

63  Ó63 

53.633 


Plata  aciifíida 


05449.389 


Harioa.  33.858  /ro/.  404  051 

Azucaí:  '  7  «65  arr.  33.195 
Cacao  Guayaq*  63;  y^fi.  15831 
Cera .  .  •  .  368  i^rr.  6.436 
Palodetint.  6,21^  qq*  7  773 
Cuer.  al  pelo.  3  300  s>403 

Sebo.  .  ..  i675tfrr.^  6.711 
Víveres  de  coDsutno.  100.461 

Fabride  laoa^  valer  de  ^  l6^ 
Alquitrao.  •  .  4^3  B.  i  ci3 
Costales.  7690  3419 

Lcza  cidisaria.  21^  caam  s.oip 
Libros  de  oto     7.550  7*e4f 

Xi^b  o  1.946  55833 

Fita  íl  xa.  •  1*335  arr,  9  504 
Curtiduría,  valor  de  83.353 
Meoudeocías.  .  id»  66.9x2 
Ccb.  en  planch  895  qq  30.543 
Id.  labrado.  13  947  líb.  5  84» 
Plomo.  330  fí*      2779 

Plata    labrada  valor  de       V5  4/7 
Piala   acuñada  3730. iyt 

Oro  acuñado.  .    •    •  4  4^90 


fara  España^  Pesos.  33.86^.2  ?9.  Para  America,  Pesos.  4.581.148 


Resultados, 


fropottadon  de  IspaSaf^^  ^  "^'^•^- •  "E^^r^l  20.309^856. 
^  '^        $  Eo   Extraogeto.  8,851 640  §        ^   ^^    ^"^* 

Exportación  para  España.  .  .  .  .  •  .  •  3^866^119. 
uiferetida  en  favor  de  4a  exportación.  •  .  .  I3'475y^^9^ 
Comercio  de  la  Metrópoli.    %  ^^^   •  4v*;>.gfe#  it «    54;M7jlJ^v^' 


lio 

Importación  de  Amerka.    ?    *     s    s    .     ,     í     .     LlSo^jf^jr^ 
ExpiKScioa  para  Amecica ,     ,     4  58 ij^  148, 

Diferencia  en  favor  de  la  exportación 2.97:íj[J419. 

Cooierdo  de  la  America 6.i88j^^77. 

fríriip'^tlcton  general     .........     11.998^^588. 

Exportación  general 3^'447J^i^7* 

Comercio  total ,^^#    ^j^esos  fuertes,    6o.445¿}:>5^» 

Hecho  en  558  Baques,  á  saber.  >i  "^    "i<f^K 
Dé  España. .     .     148      Para  España.     .     112 
De  América.    .     143       Para  America.  .     15J  i^pM^ív- 


S'  NOTAS. 

'  El  Consulado  de  Vcracruz ,  que  \í2l  dispuesto  la  fmprc-i 

s!on  de  este  Estado  para  que  se  generalice  su  conocimiento ,  y 
se  aprovéchenlas  luces  que  pueda  subministrar,  observa  que 
no  satisfará  el  deseo  de  todos  porque  no  comprehende  el  por 
cnenot  de  manufacturas  nacionales  y;  cxtrargeras  de  que  consta 
el  rico  cooíieicio  de  N»  E.,  pues  reducidas  al  r^ümero  y  valor 
6e  ic^s  tercios,  cajones  y  baúles  en  que  vi^^nen,  no  basta  para 
girar  los^  cálcale  s  que  quieran  hacer  los  curiosoí.5  pero  esta  ope* 
ración  por  iropoxtantey  licil  qiie5ea,,no  cabe  en  la  aítualidad^ 
baít^nio  í;oo  io  cxecutado  para  Ufg?ir  á  los  conocimientos  que, 
el  Ministerio  quiere,  re^ptdodc  este  departamento. 
i. :JtK  Nadase  incluye  en  esta  Balanza  que  pertenezca  á  lá' 
Real  Hacienda,  lo  que  la  hatla  subir  veinte  uno  y  medio  roi^ 
llones  oe  pesos  mas,  por  haber-  entrado  sobre  io^y  resmas  de  pa- 
pel para  las  fábricas  de  cigarros,  349'  quintales  de  azogue  para 
las  tisioas,  y  otros  aniculos  que  pueden  r  gafarse  sobre  dos  mi- 
llbriés  de  pesos,  y  haber  Salida  diez  y  nueve  y  oiedlo  millones 
de  pesos  en  plata  artiñada  y  barras,  los  doce  y  medio  para  Es-? 
pana,  y  los  7.  para  hracím,  -    ^     •  .    ^  -  "  . \  ' 

IIÍ.     Comparado  el  Comercio  de  1802  con  e\  de  un  añ^  co.^, 
man  de  tleaipo  eortiírfte  depaz^te^aUan  de  mas  én  la  impcrir^ 
tac  ion  de  España  9  jocy  pesos:  en  la  exporraclon  para  España 
vantedos  y-  m'edid  íóiiidnel;  tn  ia  Iiiv^ottaiiooí  de  Aaséacá 


-ÍJ   VP,ppWif(l|| 


4tT 

'^^cgóesos:  Vn  lia  exportación  para  Amerh-a  2>75ry  ijjsqs:  de 
«•oíodj,  qae  ha  hibldo  un  tia^co  de  :^<;  tnUlones  de  pesos  mas 
'que  en  lo  ordinario  ;  oóvedaJ  que  cau  ó  ^a  liUinns  guerra,  y  si 
no  hubiera  $ido  por  la  stttpa  ef'cascz  de  azogues  que  se  expcri» 
menó  en  cUafetian  mayores  los  felices  resultados,  por  que  el 
laboíio  d¿  las  minas  y  consiguiente  amonedación  ios  hubícrafn 
proporcionado  por  los  medios  de  que  el  f  üb  ico  comcrcianíc 
está  instruido.     -  ^^  ^^u->..:it..ú,,i  ■:::.^'í.p  c-^n^y  \f. 

IV.  Las  manufadhifás  rfacionales  tienen  veiitajdía  saliíaiín 
é^tc  rey  no  y  escasean,  loque  debe  servir  de  importante  aviso  á 
fabricantes    y    comerciantes.  ^'^■^'-  ''''^- 

V.  El  consumo  del  aguardiente  es  mucho  máyór  snualm^-* 
,  te  que  lo  que  ha  entrados  pero  el  no  haberse  consumido  esie,y 
^cl  ínfimo  precio  á  que  está,  procede  de  la  concurrencia  del  de 

caña  que  se  fabrica  en  el  rcyno. 

VI.  Los  vinos  de  buena  calidad  experimentan  mas  consumo 
que  antiguamente.  El  Xeréz  entre  los  blancos  ,  y  el  de  Riaja 
éntrelos  tintos  son  aprecidb\c$;  pero  importa  que  se  tenga  a^eo 
en  su  embase  y  conducion  ,  y  lo  mismo  respedo  de  los  acry- 
tes,  licores  y  otras  aprcciables  produciones  de  la  agricultura 
española  en  que  se  puede  adelantar  mucho. 

VIL  La  misma  advertencia  debe  hicetse  respedo  át  vatios 
artículos  de  la  industria,  que  el  desorden  de  sju  empaque  la  per- 
judica; a  excepción  de  la  plaza  de  Cadiz^  donde  se  entérela -y 
cose  con  pnrf'ccijn,  proporcianando,  por  medio  de  la  prensa,  el 
V  lum:a  y  peso  de  la  pii:za  para  su  conducion  por  tie.tra,  y  hcr- 
ínosura  en  su  vista.  En  todos  los  demás  puertos  se  observa  sum^ 
descuido.  Siendo  el  comercio  de  America  de  tanto  interés  debe 
tirarse  á  perfeccionarlo  por  quantos  medios  dí^en  la  rfonion 
de  las  luces,  y  la  protección  del  gobierno.  ^>-^^^^^^^^.*^^^ 

VIH  Era  protección  va  manifestando  sus  ventrpVos  cfeé-» 
tos  en  los  progresos  qne  hacen  los  ramos  de  agricuUura  de 
las  Colonias  ,  cuyas  cantidades  y  valores  presertan  motir^s 
'para  i iv.!stigacione^  ü  iles  advirtiendose  que  la  crecida  extracción 
de  añil  procede  quede  las  reme-^as  de  Guatemala  se  han  hecho 
"por  tierra  á  VeraCruz  con  motivo  de  laguetr3,á  mueha  costa; 
p?ro  havilitado  el  Rio  de  Goazacoalcc;  puede  cortiíÜAr  el  giro 
de  este  y  demás  articules  con  grandes  ventajas. 

IX.     No  consta  que  haya  tenido  el  comercio  ní^ufraglos,  ni 
•tros  acontecimientos^  funestos  en  d  mar.  El  numero  magrsiiui  y 


^^  .a  •ai;4.*Í>:V  t>^¡^.y  .0  íJifii^iü^^  \ 


piomcdades  de  los  buques  de  ta  Metrópoli  Ha  sido  qual  corres-^ 
potre?¿  ia  ííiipoítancia  del  trance;  pero  eo  ésta  tierra  há  habiio 
desgracias.  La  mortal  eofcrmedad  del  vómito  negro,  que  desde 
Abril  hasta  Odtubre  inclusive  reyt^ó  con  extraordinaria  violen^ 
cía  nos  ha  rovado  sobre  igjoo.  hombres  délos  ultramarinos  y; 
de  la  tiena  adentro,  que  han  concurrido  á  esra  plaza*  La  quie*« 
bra  de  la  casa  condudiora  de  caudales  en  Mcxico  tirulada  Oteyza 
y  VertiZy  que  estaba  considerada  como  un  banco  de  suma  coa-» 
fíanza  y  de  muchas  ventaits  para  el  publico  ,  obstruyó  el  giro 
por  algunos  meses,  no  solo  por  el  capital  que  se  desapareciói  y 
consiguiente  perjuicio  á  sus  legítimos  dueños,  sino  todavía  mas 
por  el  que  causó  en  la  confianza  publica.  Y  la  arriería  ha  escasea* 
do  por  las  enfermedades,  por  los  embargos,  y  por  el  mal  camino. 

X.  No  deben  coosldierarse  del  comercio  de  America  todos 
l«s  baques  que  se  le  señalan,  pues  algunos  de  la  Metrópoli  salea 
con  plata  i  cargar  frutos  á  ta  H$vaoa  y  i  Caracas  para  mayoc 
beneficio  de  sus  expediciones. 

XI.  El  numero  de  expedientes  juzgados ,  sentenciados  y, 
concluidos  en  el  Tribunal  del  Consulado  en  el  año  de  1802.  haW 
sido  66. f  de  los  quales  se  han  apelado  6.  al  Juzgado  de  Alzadas 
y  concluido  en  el.  Y  el  numero  de  juicios  verbales  y  tambiea 
concluidos  ha  sido  130;  de  modo  que  solo  queda  un  expedien^ 
te  pendiente  en  poder  de  Arvitros.  Veracruz  ip.  ¿e  Fsbcerodc 
1803,  José  D9nat9  de  Austria* 

Entradas  de  bareos. 

A  Trugillocn  9.  de  Abril  ultino  la  goleta  Veloz  \\oñ4 
dureña,  capitán  D.  Joan  Peoli  y  Tanco,dc  Santiago  de  Cuba^coa-* 
duciendo  en  registro:  20.  pipas  aguardiente  de  caña,  cinco  y  me-» 
da  id.  vino  tinco  catalán :  cien  ristras  de  ajos:  8.  cajones  de  ta-t 
baco  con  quatro  y  medi^  libras  de  peso  cada  uno. 

—  Al  mismo  puerco,  en  19.  de  Abril,  la  corbeta  de  guer^ 
ra  ArdflUf  al  mando  del  Tet>iente  de  navio  D.  Joié  Ignacio  de 
la  Torre,  procedente  de  la  Hayaoa,  en  comisión  de  Guardaco^a. 

Hoy  4¡a  de  la  fechaba  celebrado  este  Real  Comfilad0  syi 
elección  y  es  la  siguiente,  c '^  q 

Teoieotes.  ^^  tiü* 

Príoí  D.  GregQíio  Urmek  D.  Jjsé  A&tonio  Buces,   /"^  f; 

Coo5üI  El  Sr.  Maiques  de  Ayzincna       D.  Luis  Batiutia.  "'*^*^^^ktfl 

Consiu&sío   D.  Fiaacisco  Agairte  J>  Sebastian  Meloo,    '      >t  i^ 

Cocáíliar  D.  Miguel  Ignacio  Asturias    D»  Lorenzo  X'menez. 
CoDúiifino  D.  Pedio  Víd^Uíte.  D.  Pedto  A«!villaga, 


lí«f»,J05  Tom.ni  Fotiii 

♦¿t^*  ■:    GAZETA  DE  GUATEMALA     -^ 

^v  ,  ^¥.^  ^r^y     DEL  LUNES  i6.  DE  ¡MATO  de  1803. 


'*^ ^ty    ^^^^^^  ^^  conservar  ¡os  granos*  (N.   iSj»..) 

iStfior  Editor. 

3So  hay  duda  que  el  mctodo  propuesto  en  la  gaz?ta  minji. 
t.  del  tbrpo  7.  por  un  hacendado  para  conservar  el  maíz  con  la 
arena  del  osar  es  sencillo,  y  poco  costoso  para  los  que  tienen  ha-« 
bitacionenla  provincia  de  Sonsonate,  y  dcn>as  de  la  costa  del 
Sur  de  cjte  reyno,  y  en  las  haciendas  situadas  á  las  orillas  de 
tios  caudalosos,  como  el  de  Lempa  y  otros,  que  la  pueden  tomar 

jin  el  trabajo  de  hacer  su  conducipn  á  mayor  distancia,  por  que 
la  arena  de  las  riveras  de  éstos  produce  el  mismo  cfcáo  que  (a 
éel  mar,  según  estoy  informado  de  personas  veraces.  El  que  yo 
propondré  es  mas  sencillo,  sin  coito,  y  bastantemente  expcri- 
ipentado  por  algunos  itidlvlduos  de  éste  tciriiorio,  que  se  puecíc 
praákarcn  la  extensión  del  rey  no,  y  sé  reduce  á  meter  el  maíz 
en  mazorca  por  una  noche,  ó  doce  horas  del  día,  en  un  hortuí 
calentado  con  la  tusa,  ó  doblador  que  se  le  haya  quitaic:  és^ 
operación  preserva  el  maiz  del  gorgojo  ,  de  tal  manera  que  auii-i 
que  se  mezcle  con  el  que  está  picado,  nole  perjudica.  Algunos 
hacendados  hacen  tostar  en  comales  t\  maiz  desgranado,  pero 
es  operación  menos  simple,  costosa,  y  que  di  mal  sabor  á  l^s 
tortillas.  at  .fí^¡?n 

Abril  28.  de  1803.  en  S.  A.  S.  A  G.  '^^k:^ 

LausMrdo  Buñltoca.  a"W  íx^^ 

^^'^?    Compela  di  seguro..  (N.  ,00^^^^^?^^^^ 
^         ¿Lo  habremos  de  dejar  asi.?   ¿Habremos  de  decir  á  S,  IV^. 
que  Inútilmente  nos  ha  dispensado  sus  gracias,  porque  no  tcnq- 
inos  valor  para  aprovecharnos  de  ellas?    ¿Que  no  sabemos  vet^- 
cer  las  primeras  dificultadcj?  Que  no  queremos  siquiera  acoroq^ 
terlas?  Valiera  mas.  Señores,  que  nunca  yo  hubiera  prop^-esto 
é?te  plan  de  comercio,  ni  que  el  Consulado  apoyándolo  h  bicsp 
pietendido  tales  gracias,  si  no  han  de  ser  de  ningún  prorto  tfvdo. 
¡Valiera  ma$,  y  digolo  resueltamente,  que  S.M.  ro  hubiese  en- 
comendado á  esta  Junta  coípo  cargo  principal  cV  fomento  y  prq* 
tención  del  comercio,  y  en  suma  quanto  parezca  conducente  al 
'  ma- 


n^Ayor  aun7enfoy  extensión  de  todos  los  fAmos  dn  cultivo  y  traffUy 
qu(i2^n  palabras  líteíales  dct  articulo  22.  déla  cédula  de  er€C«» 
clon  de  este  Cuerpo: : ;  Si  Señores.  Este  infeliz  reyno  está  ex-i 
puesto  á  una  inevitable  desgra  Jada  suerte,  que  le  amenaza  mu/ 
de  cerca.  La  tinta  añil  sabemos  quactos  y  quaa  poderosos  cne-^ 
snigos  ó  competidores  tiene.  Caracas.  Santo  Domingo,  Manila, 
la,  india,  se  alzarán  con  el  comercio  de  este  precioso  fruto.  No 
xs  menester  qae  le  abracen  exclusivamente.  Basta  que  nos  cer-» 
cenen  el  nuestro,  ó  que  disminuyan  la  masa  de  nuestra  riqueza, 
para  que  esta,  que  es  bien  escasa,  se  desbaga  por  sí  misma.    '\^ 

Si  hay  en  U.S.  algún  presentimiento  de  ésta  desgracia, 
que  yo  creo  muy  próxima:  Si  el  reyno  entero  le  merece  algu-* 
nos  cuidados:  Si  nos  mueve  el  amor  de  nuestra  propia  conser«« 
va  ion  y  la  de  nuestros  hijos:  Si  no  queremos  que  abandonados 
éstos  á  su  futura  desgracia,  desgracia  cierta,  que  debe  hacernos 
estremecer,  se  vean  eo  la  dura  necesidad  de  mendigar  su  sustenta 
alejándose  de  una  patria  que  se  le  niega:  Si  por  ultimo  son  ver- 
daderas estas  y  otras  muchas  rcñexiones  que  pudiera  hacer;  yo 
suplico  á  U.  S.  que  medite  bien  la  utilidad,  y  la  nesesidad  de 
poner  quanto  antes  corriente  la  navegación  del  Sur  como  el  mejor, 
el  naas  poderoso  medio  para  que  Guatemala  no  solo  sostenga 
5U  nombre ,  sino  que  lo  amplíe  y  engrandezca  hasta  un  punto 
Igual  con  el  de  los  estados  mas  florecientes. 

Se  ha  propuesto  en  ena  Junta  el  recurso  de  una  subscrip«4 
^tion  ó  compañía  para  facilitar  las  primeras  expediciones  5  pcr6 
nadie  ignota  que  tales  compaSias  son  muy  perezosas  y  Icntai. 
Después  de  coleftar  por  subscripción  los  fondos  nescsarios,  ca 
que  se  gastará  mucho  tiempo,  es  nesesario  proceder  á  la  cons^ 
truccion  de  buques,  es  nesesario  nombrar  direíiores  y  consilía* 
ríos,  és  nesesario  cekbrar  muchas  juntas  de  accionistas,  es  ín-» 
dispensable  que  todos  sus  pasos  sean  morosos.  Y  por  ultimo  una 
compama  de  esta  naturaleza  se  haría  exclusiva  por  su  propia 
virtud,  sin  otra  de  seguros  que  és  la  mejor  y  mas  sencilla.  So-* 
bre  éste  particular,  sin  enbargo  d:  que  mi  pensamiento  estará 
explicado  con  bastante  claridad  en  el  a£la,  quiero  ext'n^erme, 
si  U.  S.  me  lo  permite ,  para  hacerlo  tan  claro  y  perceptible 
comoloéseo  si,  sin  obscuridad   ni  complicación  alguna. 

Una  compañii  de  seguros  hace  que  cada  comerciante  en 
á  sea  una  de  accionistas:  que  reúna  todas  las  fuociones,  y  que 

ten-í 


tenga  embebidas' toáas  Us  fépféfeñbciotíes  3i '  á^uct  establecí^ 
miento.  El  sera  el  dircíkor,  el  consiliario,  el  administradá!?*y  el 
superintendente  de  todas  sus  empresas:  meditará  y  convinari 
por  si  solo:  á  la  sencillez  de  sus  proycftos,  que  siempre  de  un 
particular  son  menos  complicados  que  de  un  cuerpo,  se  seguirá 
la  prontitud  y  la  rapidez  de  la  egecucion.  Idear  un  plan,  y  ver  su 
cumplimiento  seta  todo  una  cosa.  Qualquieta  se  animará,  aun 
d  las  expediciones  mas  arrojadas,  comparando  que  si  le  ayuda  la 
fortuna  va  a  ganar  mucho ,  y  si  le  abandona  no  queda  totaU 
mente  perdido,  porque  la  compañía  de  segaros,  és  decir  el  Co-» 
4n  reto  le  ayuda  á  lebantarse,  impide  su  ruina,  y  se  echa  sobre 
81  una  carga  que  repartida  entre  todos  no  és  ninguna  ,  y  que 
para  uno  solo  seria  una  total  desolación.  La  compama  de  accio- 
nistas nada  haria  en  muchos  años:  los  particulares  pueden  hacer<4 
lo  todo  en  poco  tiempo.  Otra  ventaja  de  mucha  consideración 
se  sigue  de  aquí,  y  és  que  se  dará  un  impulso  poderoso  á  cada 
comerciante  de  por  si  para  que  haga  un  uso  feliz  de  sus  poten-n 
cias  ,  avive  su  imaginación,  discurra,  adelante,  perfeccione,  y  se 
acostumbre  á  las  convinaciones  útiles,  sin  las  quales  no  puede 
darse  comercio  extendido  ni  opuletíto. 

Un  gran  teatro  5e  ofrece  á  nuestra  vista,  y  nos  presenta 
mil  objetos  á  qual  mas  placenteros.  Todos  los  pucrtof*  habl^ta- 
dosdc  la  mar  del  Sur,  vicji  y  nueva  California,  San  Blas,  Aca^ 
p  ilco,  Guayaquil ,  Fa/ta,  Callao  &c.  &c. ,  están  abiertos  á  nu« 
^csttas  especulaciones.  ¿Quien  con  ésta  alhagueña  perspeftiva  no 
se  sentirá  movido  del  deseo  de  gozar  de  ella,  y  de  las  ucilida-^ 
4es  con  que  cqnvidat  sia  otra  ^aha jo  qije  9I  de  ,quf  re?  jJisíf  in 
^tSktlas?.  _'.^,^..^^  ^>.^-,i;..^r)¡..  ^,fc  *•..«....- ^■■'':  .  vj  .^/•,..  .,1/^  >.  í  .,.,,'?j 

Las  compañías  de  segaros  son  tan  antiguas  como  la  exis-» 
tencia  del  verdadero  comercio,  y  son  por  decirlo  asi  el  alma  de 
las  negociaciones,  y  de  las  grandes  empresas.  El  asegurado,  coa 
Ja  certidumbre  de  que  su  pérdida,  si  la  experimenta  ,  es  de  poca 
consideración,  se  atreve  á  todo.  El  asegurador  con  la  fundada 
provabüidad  de  que  el  interés  de  muchos  compensará  la  perdida 
de  uno,  corre  el  riesgo,  lucra  por  de  pronto  ,  y  sí  en  un  casa 
desesperado  llega  á  perder,  el  curso  succesivo  de  los  negocios  U 
indemniza  con  usuras  de  las  pérdidas. 

^1^,  Son  déla  mayor  sencillez  estos  establecimientos  mercaa- 

tÜcs.  El  asegurador  se  hace  cargo  de  los  riesgos  de  una  navega- 
ción 


^i»# 


:n0 


%l6 

clon  maritíma,  oblígandoSe  5  sus  perdidas,  y  danos,  mediante  It 
conftiíríícion  de  un  tanto  por  ciento,  que  es  mas  ó  menos,  según 
el  riesgo  que  hay  que  correr.  Se  apronta  ésta  suma  en  el  mismo 
afto  de  firmarse  la  póliza  del  seguro;  y  queda  concluido  el  coa^ 
trato,  ó  convenio,  sin  necesidad  de  mas  formalidades. 
i>  No  es  menester  que  el  fondo  de  seguros  este  en  ser,  por 

que  sus  desembolsos  son  eventuales,  y  por  el  contrario  las  per-* 
cepcionesson  efeftivaS)  sino  que  las  acciones  deben  ser  y  son  i 
crédito.  Todo  hombre  de  conocido  caudal  se  puede  subscribir, 
y  entra  desde  luego  á  la  parte  de  las  utiúdades  con  proporción  arl 
mayor  ó  menor  numero  de  acciones  por  las  quales  ha  dado  sa 
j3ombre,  y  afianzado  con  su  caudal. 

Se  logrará  por  medio  de  ésta  compañía  que  todos  sus  ao* 
clonístas,  es  decir,  todo  el  cuerpo  de  hacendados  y  comerciantes. 
Comen  interés  en  la  empresa,  coadyuben,  y  se  empeñen  por  sú 
4)ropio  bien ,  y  por  el  del  publico.  El  asegurado  §erá  á  un  mis-^ 
oío  tiempo  asegurador,  y  no  habrá  ninguno  que  mh^e  con  indefei 
rencia  una  negociación  en  la  qual  ganan  todos  si  se  gana,  y  pÍ4 

crdea  todos  si  se  pierde»      ^ ^  (S.  C.) 

■'ka 

invenciones  y  descubrimientos. 

Parts  17.  de  Diciembre,^  En  la  ultima  junta  déla  socic* 
azi  galvánica  t\ci\id^á,  Robertson  ha  rrpctido  los  cxperimen* 
tos  sobre  la  combustión  del  fósforo  y  de  los  metales  por  media 
de  una  pila  formada  con  planchas  de  cobre  y  zirkde  mucho  día< 
metro.  El  ciud.  Gaotherot  ha  anunciado  que  la  platina  es  mc-< 
nos  cpoduflor del  ñmáo^  galvánico  que  el  hierro^ Las  aolica*» 
clones  del  galvanismo  han  presentado  algunos  resultados  útiles, 
como  son  la  curación  de  una  gota  serena^  la  de  una  ceática^  y  la 
xle  una  parálisis  del  brazo.^  La  sociedad  ha  nombrado  seis  da 
sus  individuos  para  hacer  pruebas  en  los  ciegos  de  nacimiento;. 

24  /á.—  La  comisión  nombrada  por  la  sociedad  galvánica^ 
para  hacer  pruebas  con  los  ríV^ox  ha  dado  su  informe  sobreestá 
materia.  Después  de  cKponer  extensamente  lo  que  ha  observada 
en  los  experiuentos  hechos  sobre  vatios  individuos,  concluye 
^tíiciendo.  „  Debemos  limitarnos  á  aconsejar  a  los  que  aplican  eL 
galvanismo  z\víWÍtt\Mzt  que  pongan  la  mayor  circunspcccioa 
en  el  uso  de  este  nuevo  descubrimiento,  cuyos  efeftos  curati^ 
TOS  son  tan  poco  conocidos  que  no  se  puede  recomendar  coa 

tOf 


117 
tpc?a  seguridad^  e  insístinaas  en  ello  con  tanto  mas  f«otivo,  quan* 
to  puede  haber  algún  peligro  en  exponer  indistintannentejx>da5 
Jas  personas  á  las  conmociones  galvánicas.  Las  que  son  roDustas, 
qomo  las  de  constitución  delicada  y  pueden  padecer  alguna  incO' 
modidad.  Los  míscnos  que  deseamos  y  procuramos  que  éste  nue^' 
vo  medio  se  extienda  en  la  medicina,  no  queremos  experimcntat 
sus  cfeftos.— Temamos  pues  entregarnos  al  entusiasmo;  y  sobre 
todo  no  perdamos  de,  vista  que  la  naturaleza  rara  vez  se  acornó- 
da  á  los  movimientos  violentos  c  inesperados.  Finalmente  pon- 
gamos toda  nuestro  cuidado  en  reducir  el  galvanismo  á  su 
justo  valor, " 

7/  /i.^  Enel  Ateneo  áeUs  artesse  ha  leído  un  informe  del 
klud.  Dizier  sobre  la  escarlata  teñida  con  la  eochlnilU  silvestre 
de  Sto.  Domingo.  Esta  nueva  cochinilla  en  igual  cantidíd  dá  á 
los  tegidos  un  color  que  parece  mas  hermoso  que  el  que  prodiH 
te  la  que  hasta  ahora  se  ha  usado>  ademas  de  que  siendo  mas 
barata  iiñairá  en  la  baratura  d«  los  tegidos.  Los  experimento* 
hechos  han  presentado  también  el  descubrimiento  de  un  ^rado 
de  color  nuevo  y  hermosísimo  »  que  suministrara  un  nuevo  ra<« 
IDO  de  comercio  á  nuettrot  paños  ñnos» 

Wi^4  ^j^¿r,%aU  Y í^^V^emeih  pAra  el  Carbunco.  :^u^;r\  tf^O-z  %í^^ 
—  Se  ^t  piiblicsd^  uhimameate  cerno  poderoso  an  lemedio  contiía 
el  ai'thrax  ó  catbuQclo.^CofcsUte  en  cubrir  coa  lao  emplasto  de  opio  U 
{)ü  cuia  caibiiocfosa  en  el  monseoto  eo  que  apatece.  Con  é&to  sé  pieca- 
ve  la  gsogreaa,  se  coasigue  la  supucacioa,  y  se  cfcatiiza  la  llaga-  Pue* 
de  salvarse  la  vida  del  eoíeimo  aplicaodo  é&te  remedio  antes  del  segua-* 
idk^d  tercer  dia,^^   ^^t'^      •  ■••    -•-  ■-.-^o.  ^«:» 

■imiP}  Variedades, 

^-Ha  fallecilo  en  Inglaterra  un  eclesiástico  llamado  Juan 
Hall.  Deja  á  la  universidad  de  Cambridge  una  renta  ^nual  de 
45.  steerlinas  para  que  se  dote  un  empleo  de  defensor  de  la  re* 
ligion  natural  y  revelada,  que  sea  teólogo  en  dicha  universidad, 
y  mayor  de  treinra  años.  Su  obligación  consiste  en  responder 
de  un  nvodo  convincente  á  quaoras  obras  se  den  i  luz  contra  la 
revelación  y  la  religión  natural  ,e  imprimir  todos  los  2  ños  $U5 
respuestas  en  ingles.  El  titulo  de  este  empleo  será  el  de  abogado 
del  cristianismo  ,  y  le  nombrarán  el  Vice- Canciller  y  demás  su- 
periores de  la  universidad  de  Cambridge.  No  egercctá  su  cmpko 
Blas  que  cinco  ó  seis  años.  En  bj:&ve  se  hatá  por  oposición  el 

aom-í 


2!8 

nombramletito  del  primer  abogado  del  ctlstUoIsmo.  (Londres  ^2Jf. 
de  Setiembre.)  . 

Jl''Ld.  Venus  de  Medicis  ,  y  el  Apolo  de  Belvedere  ,  las  obras 
mas  peí  fictas  que  ha  producido  ciarte,  están  ya  eu  París.  Tata-» 
bien  lo  está  la  Palas  de  Vektri. 

A  los  celibatos. 

Muy  Señores  «ios:  Tengo  contra  Ucns.  cierta  tirrU ,  ó  vint 
g'í/ f«M,  que  me  hace  toricito  en  ver  cobijo  les  casco  aigun  lapo. 
El  mal  rato  que  pueda  prepararles  es  para  mi  el  mayor  placer. 
Ums.  se  reirán,  porque  á  tanto  Ikgasu  descoco?  pero  esa  su  risa 
sardónica  no  me  arredra.  ¡  Picaraia  !  reírse  de  lo  rrisroo  que  la 
Indignación  publica  condena ,  y  hacer  gala  del  San  Benito  I 
A  bien  que  los  Señores  casados  ms  vengarán  celebrando  las  zu- 
rras que  les  pegue.  Tienen  el  mismo  interés  queá  ai  mcarima, 
porque  en  Ums.  cstao  siempre  viendo  los  ladrones  de  *u  honor.  — 
Y  nosotras  pobrccitas  solteras,  mártires  de  la  caJLtidad  á  pesar  vu-í 
ejtro  ,  y  por  voluntad  de  éitos  solitatios  cb  poblado  ¿por  que  np 
habéis  de  ayudarme? 

Cuento  pues  con  vuestro  unánime  voto.  ¡  Ah  !  que  no 
pudierais  hacerme  legislador!  os  protesto  que  os  las  habían  de  pa- 
gar todas  juntas,  y  de  contado..  .  álos  treinta  y  sin  casar,  pen-* 
$100  segura  para  vosotras  y  no  asi  como  quiera ,  porque  habia 
de  meterles  en  cuenta  la  manutención  de  vuestros  hijos,  aunque 
áfilos  no  tuvíeseri  parte.  ; 

[;  El  loco  por  la  pena  es  cuerdo,  y  la  que  yo  habla  de  im- 

ponerles á  estos  Señores  en  vuestro  favor,  les  habia  de  tornar  el 
juicio  á  su  lugar.  Dicen  que  el  Emperador  Augusto  viendo  sa 
excesivo  numero,  y  temiendo  la  despoblación  de  Rorpa,  quiso 
rasarlos  á  todos  con  privilegios,  y  gracias,  que  dispensó  en  favor 
del  matrimonio.  Perdóneme  dicho  gran  Señor,  que  anduvo  en  es-* 
to  muy  desatinado.  Alivio  de  conciencia,  y  evacuaciotí  de  boN 
sillo  era  el  mejor  remedio  páralos  que  entre  ellos  hay  acaudal 
lados ;  y  para  los  que  lo  son  por  egoísmo  y  ociosidad,  la  prc-^ 
cUiou  de  trabajar  y  aprontar  la  pensión. 

bin  sabsr  cómo  se  mete  uno  en  rsciocinios,  que  son  cscusados 
con  gentes  de  la  estofa  de  Ums.,  Señores  celibatos.  MI  intento  no 
es  otro  que  darles  un  mal  rato,  y  ya  casi  me  olvidaba  de  ello. 


119 

lyudvo  pues  el  faso  ütras ;  y  vcy  3  pchsrlcs  mi  tcckda  jy 
.  qua\  pktiían  Uros  que  e^? ..  é5  un  saUrJto,  que  en  contrapSicioa 
al  que  ccmpuEo  el  Real  profeta  David  en  loor  de  los  casados, 
he  forjado  yo  contra  la  tnemoiia  de  Ums.  El  uno  es  todo  ben- 
diciones,  el  otío  todo  anaicoías 5  pero^ap  ical^$y  cfeflivasies- 
tas  como  aquellas. 

.^¿í'j:  Bendición  de   Casados.  Maldición  de  célibes, 

PsalrtJ.  iiy.  i.    Dcfdichado  el  célibe  que 

1.     Bienaventurado  el  que  olvidado  de  Dios ,  no  camina 

temé  al  Su  y  anda  sus  cacsinos.  por  la  senda  que  le  trazó  su  sa-< 

^     >Vv*^.^.  .  v^^¿»^-  -'     '  bldum.  "X  ..^v.^^.^,,^;^- 

' '  2.'    Porque  cótnerí'  tranqui  i.     Privado  del  gíisto  ,  qué 

lo  el  fruro  del  trabajo    de  sus  rehuye  ,  y  entregado  vilíüentc 

Enanos.  Será úichosó,  y  en  todo  al  infame  ocio,  sera  desgracia-" 

té  iiá  bien.         *     ^    [  ■.  ^     ,  do  con  sus  riquezas,  y  en  mcn 

dio  de  sus  placeres. 

3.    Su  esposa  le  dará  hijos ,  3.     Solo  y  sin  obgeto  ,  que 

Jqual  parra  que  circufubala  \\s  arrebate  su  amor ,  no  gozará  }a-< 

paredes  de  su  casa  produce  ra-  mas  la  complacencia  de  tener 

cimos  en  abun^aoicla,     ...  sobre  quien  difundir  sus  tieroas 

■     \^j             ,     .     -     .     •  miradas.                   .  ?*'  ntrii^/ 

4.*  Tan  hermosos  éuos  co-.  -  4.     Rodcadp  ¿c  esclavbís  vi^ 

mo  los  pimpollos  de  la  oliva  j  les,  ó  criados  infieles,  moriiá 

asi  parecerán  sus  hijos  en  torno  con  el  desconsuelo  de  00  dcjac 

de  su  mesa.  quien  lecueide  su  ncoibre. 

5.     Asi  castiga  Dios  al  que 

^  5,     He  aqui  el  modo  en  que  no  le  teme ,  ni  quiere    honrarn 

el  Señor  bendecirá  al  hombre  le  con  una   posteridad  nunie«< 
que  le  iCiOe. 

6.    Sí    Bendígalo  desde  su 


alcázar  de  Sion  ,  para  que  dis- 
frute colmados  los  bienes  de 
Jerusalen  por  los  dias  de  su 
vida. 

7.     Y  para  que  asi  logre  ver 
á  los  hijos  de  sus  hijos ,  y  con 
ellos  la  paz  sempiterna  de   Is 
raeU 


rosa 

6.  Qual  atbol  seco,  y  mar-» 
chito  de  la  helada  ,  nunca  pern 
civirá  los  bienes  de  una  socie-i 
dad  ,  que  le  mira  conhorror. 

7.  Su  vida  será  corta,  auti- 
que  en  años  larga  por  no  dejar 
quien  la  ptrpeiúc :  la  f  atria 
ofendida  execrará  el  ncí^brc 
de  quien  le  hizo  tan  cruda  guci 
na.  S.  jT. 


^-,ri^í*^^^{ 


Tlavans  T.  de  Marti, 


Estado  general  de  los  derechos  Reales  cobraios  y  dcbi-^ 
dos  cobrar  en  la  administración  general  de  Rentas  de  mar;  de 
las  cantidades  procedentes  de  comisos;  délas  exigidas  para  el 
vestuario  de  Milicias;  del  medio  por  ciento  del  Consulado;  de  los 
licores ,  harinas  ,  y  negros  introducidos ;  de  las  cajas  de  azúcar 
extraidiás ;  y  de  los  buques  de  guerta,  correos  ,7  mercantes  en-) 

trados  y  salidos  en  180 1. 

"""  '"  ■ ''  ■'>'  "I     I  ■— ^«i—i — III    II    lili. II     I  1  ■■  ■■"  "jj' -       -.Jtiii^i' 

PEsOS.      . 

Produaos  Reales.  ^^t£\¿br».  '^^.V^il  '•  ^^^-^^    ^ 

^ICorrcspondicntcs  a  comisos,     ,•....       53.588.    % 

'"^A  vestuario  de  milicias.      .......      iouo8¿.     2. 

^^A  Consulado  .     .    .     •     • io'i.430.     áu 

Pfoduft^  total.    ,    ,    .    ,     1.815.704.  "i^ 

T.                        Bañiles  de  vino  de  á  4.  y  m  arr.  45.678 

#    de  vinagre. ^-944 

Entrada.     .^    de   aguardiente ^«^«J* 

\  óc  harina  ..'...,  8¿.o45.  "^^ 

Negros  bozales  de  ambos  sexos.  13.832.        * 

i,$alida ..,  Cajas  de  azúcar.     .   „    .    ,  204.403^       - 

Buques.  '  í^-  «^ 
;                            Entrados.  *  balidos.      Tot^I. 


'% 

.IJ 


Guerra.    .    ,    .    45«  54*  99'  f* 

Correos.   ...     25.  .    17.  4«-  ^í  -Í^P 

Mercantes,     .     .  578. 
Extraogeros. .     .  372. 


54. 

99 

?7- 

41. 

581. 

1.15:9, 

339' 

711, 

Totales.  1.020.  9^1.        2.01 1.  f  r:  ^ 

■il  -  M  —I  ^  "I* 

Havana  2.  de  Enero  de  i8oj.  j0¡ 

AdcBÍoistracion  gral.  de  reptas  Reates  de  tierra.  U 

Cobrado.     .     .     .     482.^52.6.    (^r» --^.  *.    i; 
,:-  Par  cobrar  .    .     .      éÍMi.  5.    C^''^^r^   h 
¿      '  Comisos.    .    .    .    •    35  802   .19, 

587.217.  4- 


ítofí?.  304  Tom»  Vil.  Fol.  21 1 

íGAZETA  de  GUATEMALA  -• 


•r^¿;^ 


,l>fíL  LC/ATfiy  as.  D£  MATO  de  1803. 


Compañía  de  Stgur9s,     (N.  303.) 

Se  data  con  este  establecimiento  un  estimulo  poderoso 
para  allanac  las  dificultades  que  ahora  se  agolpan ,  y  parecen 
insuperables.  Bien  sea  que  la  empresa  se  quiera  irtentac  por 
compañías  9  ó  por  paiticulares,  aquellas  y  e^tos  eotiaián  coa 
desconfianza  ó  con  frialdad,  porque  aunque  se  palpan  las  uti-^ 
lidadcs ,  también  el  medio  abulta,  y  pondera  riesgos  que  no 
hay  ,  ni  moralmenie  puede  haber,  porque  la  navegación  á  San 
Blas  es  conocida,  los  barcos  de  Guayaquil  la  hacen,  y  están  mar-* 
cados  y  sabidos  los  diversos  puntos  de  la  costa.  Con  los  segu^* 
tos  todos  se  animarán  ,  porqué  se  va  á  perder  poco ,  y  mal  dQ 
muchos  pronto  se  subsana,  como  suele  decirse* 

5c  dará  un  cgemplo  glorioso  á  todo  este  continente  ,  don-í 
de  no  hay  ningún  establecimiento  de  cna  naturaleza,  quan-^ 
do  en  las  colonias  extrangeras  abundan  de  diferentes  especies , 
y  por  este  medio  sostienen  su  opulencia ,  y  nunca  la  pierdeo 
por  reveses  que  les  sobrevengan.  En  la  Gran  Bretaña  se  aseguran 
las  casas ,  las  cosechas ,  las  vidas ,  las  posesiones  raízes,  y  todo 
genero  de  tratos  aunque  solo  sean  para  pasar  las  mercancías  ác 
unas  manos  á  otras.  En  Madrid  se  estableció  en  1784,  la  Com^ 
pañia  de  seguros  terrestres  y  marítimos ,  que  en  el  diá  se  haVa  ea 
un  pie  floreciente.  En  todas  las  plazas  mercantiles  debe  habcr-j 
las  5  y  el  comercio  de  America  ,  especialmente  el  de  unas  colo^ 
i)ias  con  otras,  nunca  prosperará  si  entre  ellas  mismas  no  hay 
esta  unión,  que  es  indispensable  para  consolidarlos  intereses 
particulares,  y  los  del  publico  que  resultan  de  estar  bien  dirigí-^ 
¿ps  aquellos. 

\.¿  Se  lograra  ral  vez  que  el  comercio  de  Nueva  España  a5C^ 
gürc  en  parte  sus  negociaciones  en  Guatemala,  asi  las  que  hace 
con  la  Metrópoli  como  con  las  Islas.  Lo  mismo  puede  verificar-i 
se  respeto  del  Perú;  y  quaodo  esto  no  suceda,  quiza  á  imitan 
cion  nuestra  se  formarán  compañías  en  Lima  y  México,  donde 
posotros  podremos  asegurar  nuestros  intereses. 

Se  cxteuderá  la  compañía  de  Guatemala  á  sisegurar  su 


-<QU 


221 

nierc^2c  tíorte,  y  Sur,  en  todo  o  en  parte.  Lí|S  ganancias  y 
las  féfclidas  quedaran  en  el  reyno.  Qaalquíera  desgracia  será  de 
celta  conñderadon  compartida  entre  todos.  De  ningunos  ase- 
guradores, que  hayan  sabido  manejarse  bien,  se  cuenta  que  ha- 
yan sufrido  un  total  descalabro*,  y  quando  no  tuviéramos  otro 
egecnplar  que  el  de  los  infií/uos  establecimientos  idénticos  en^ 
tre  los  extrangcros,  y  en  nuestra  nación,  que  prosperan  y  hacen 
prosperar  el  comercio  ,  esto  solo  debiera  bastar  para  persuadir-i 
nos  de  su  conocida  utilidad  ,  y  de  su  poco  ó  ningún  peligro.  ' 
Con  atención  á  todo  ,  paso  á  proponer  las  reglas  que  me 
parecen  mas  sencillas  y  conducentes. 

i.  La  Compañía  se  titúlala  de  seguros  delreyno  de  Guate'* 
mala ,  y  su  fondo  seiá  todo  el  que  se  pueda  juntar. 

2.     Cada  acción  será  de  dos  mil  pesos. 
;    í¡.     Tendrá  un  solo  DireQor,  hombre  de  caudal  conocido, 
f  détntcligencia  en  el  comercio  ,  que  tenga  quatro  acciones  lo 
ícenos  en  la  compañía ,  y  rejüa  de  asiento  en  esta  capital 

4.  Todo  comerciante  ó  hacendado  podrá  subscribirse  coa 
las  acciones  que  guste,  si  es  comerciante  por  su  crédito,  y  sí 
es  hacendado  por  sus  bienes  caízes,  sin  ningún  gravamen  ni 
conitibuciop,  y  sin  avcíiguaciencs  de  si  tiene  6  no  el  caudal  co- 
irespondiente  para  la  subsciipcion,  sobre  lo  qual  se  estará  al  con«n 
^epto  público  sentado  en  e\  comercio. 

5.  Se  abrirá  una  escritura  publica,  donde  se  vayan  subsn 
firibiendo  los  accionistas,  con  especificación  del  interés  que  to-» 
fnan  en  ia  compañía,  y  será  de  cargo  del  Direftor  el  dcnomí-t 
narlo  inmediatamente  en  Us  notas  que  sfi  deben  dar  al  publico, 
precediendo  Va  noticia  ó  aviso  correspondiente  al  Tribunal  de( 
(Consulado.  ^  '.  7;  • 

6.  berá  cargo  del  Dircítor  firmar  las  p o'.izas  de  seguros, lie** 
vando  cuenta  y  razón  de  etlás  en  un  libro  que  tendrá  al  efcdp,, 
con  especificación,  de  sugetos ,  cantidades ,  y  barcos. 

/.  7.  Antes  de  hacer  ningún  contrato  se  informí^rá  de  la  ca-í 
Uáád,  ca'ibrf,  y  circunstancias  del  barco,  su  cquipage,  esta-» 
¿ion  en  que  navega,  y  puerto  donde  ha  de  hacer  viage  ,  para 
fonrar  Idea  de  tos  riesgos  que  ha  de  correr,  y  exigir  el  premio 
con  consideración  á  todo. 

,  8.  Llevará  con  individualidad  un  libro  délos  gastos  me- 
nudas que  ocasione  la  compañía  tn-corte^pondencias,  gratifica- 

cío- 


.ciSfi' 


12? 

dones,  ü  otras  qu*  puc.Jan  ocurrir,  los  quales  debca  soportarse 
de  su  misma  masa.  ^^ 

^  9.  Al  fin  de  cada  año,  ó  antes  sí  pareciere  nece^iWifcom-' 
bocara  el  D¡re£tor  Junta  de  occionistas :  en  ella  da¡:a  cuenta  del 
estado  de  la  compañía  y  de  sus  ingresos :  se  prorratearán  estos: 
y  se  propondrá  quantp*  parezca  conducente  para  la  mejoie  di** 
rcccioa  y  manejo, 

xo.  Todo  accionista  tendrá  voto  en  estas  Juntas  por  sp  ó 
por  apoderado  qac  dcputc:  y  los  votos  se  contarán,  no  por  ac- 
ciones ,  sino  por  el  pu9^e|p  de  accionista^  ^  ya  cpacurrcmps  ó  ya 
podcthábíenteS,^Ó  V^^lr  t^  4  tc^íin^i  vit^/ii--'  -'H'k 

11,  De  qualqulera  asunto  judicial  que  sobrevenga  Cfltcn* 
'derá  el  Consulado. 

12,  El  Director  será  perpetuo  cti  su  empleo  ,  i  menos  que  no 
dé  causa  suficiente  para  removerle;  tirará  de  gratificación  pos 
jsu  trabajo  lo  que  sea  de  uso  y  co.^iurobre  en  senr.ejantes  estable-» 
cimientos ,  ó  lo  que  acordare  la  junta  de  accionistas. 

13,  El  premio  ds  las  cantüades  que  se  aseguren  sera  cxí-^ 
gible  al  plazo  que  se  señale  por  la  misma  junta  de  accioninas, 
con  respe¿io  a  la  mayor  ó  cneaor  distancia  del  viagCi  cooiq  se 

^praíJica  «o  Cádiz.        ^ --v^'v-^-Vv  :-l--.jí;á 

14,  Con  las  acciones  por  qué  8C  subscriban  los  seRores  vo- 
] cales  de  esta  Janta  de  gobierno  ,  y  las  demás  que  se  agreguen 
'cnla  Junra  general  de  comercio  acordada  cirar, se  había  dcs'i 
,áe  luego  por  foriiada  la  compañía,  y  sus  accionistas  scñalaií 
;;i;ÍQ  dia  para  celebrar  su  primera  sesión, 

^       jj.     En  ella  se  procederá  prltpcramente  i  nombrar  Direc-» 

jtor  por  pluralidad  de  votos :  y  en  seguida  se  tratari  de  la  apro-* 
vacion  de  é^tas  reglas,  ó  de  añadir  ó  substituir  ctras  ,  en  cuyo 

jcaso  se  nombrará  uno  6  dos  diputados  de  inteligencia  y  confia 

janza  enue  los  oásmos  accionistas. 

16,  Estos  diputados  formaran  también  una  instrucción 
particular,  á  la  qual  deba  superarse  ej  Dircftor  en  elgobicr^no 
y  manejo  económico  de  su  empleo,  En  ella  setxpcrdiá  ^icsó 
no  adaprable  admitir  en  las  pólizas  la  condición  de  valgan  mas 

'<f  menos  lof  tfe¿ios  ó  arttcftlps  que  se  aseguren, 
¿  ^  17.     Concluido  que  sea  su  trabajo  ccmbocarán  Junta ,  en 

|)a^qual  Iceráu  las  reglas  qua  hayan  establecido^  y^aprovadas 


224 

que  sean  se  observaran  invlolabíctnente. 

18.  Consolidada  la  compañía ,  bajo  hs  reglas  generales 
qu€*íaK^£ben  gobernar,  se  dará  noticia  de  todo ,  bien  sea  por 
medio  de  las  Diputaciones  consulares ,  ó  bien  por  el  periódico  , 
para  quepurcdan  subscribirse  los  que  gusten,  añ  de  las  provincias 
de  este  rey  no  conao  de  el  de  N.  E. ,  'á  cuyo  cf;  fto  se  comuni-i 
cara  también  de  oficio  á  los  Consulados  de  México,  VeraCruz, 
Guada!a}ara,  y  la  Havana.  Nueva  Gaatenaala  y  Abril  ii.  de 
(1798.=:  Juan  Bautista  ds  Irtsarrh 

Sobre  géneros  de  algedon  Real  Orden    (j^)  l 

^**Ha  llegado á  noticia  del  Rey  que  con  infracción  délas  leyes 
se  hacen  en  el  reyno  quantiosas  introducciones  de  nr\anufac«^ 
turas  de  algodan;  y  deseando  S.  M.  evitar  los  males  quede 
cUo  resultan  al  Estado,  con  presencia  de  las  mismas  leyes 
y  posteriores  Reales  resoluciones  acordadas  en  el  particular, 
«e  ha  servido  oíandar  por  punto  general  lo  siguiente. 

I.  El  algodón  en  rama  procedente  de  nuestras  Ameri-i 
cas  será  libre  de  todos^los  derechos  reales  y  municipales  Je 
qua^esquiera  denominación ,  á  su  safída  de  las  Americas ,  á 
su  entrada  en  España ,  y  á  su  extracción  del    reyno. 

II.  Los  algodones  en  rama  que  la  Compañía  de  Filipn 
ñas ,  en  conformidad  de  los  artículos  57  y  58.  de  la  Cédula  de 
su  erección,  tragere  á  España  de  las  posesiones  de  Asia,  go-# 
zarán  como  hasta  aquí  déla  libertad  de  derechos  á  su  salida 
de  Filipinas;  pagarán  á  su  entrada  en  la  península  el  5.  pdr 
loo.  de  su  valor,  y  á  la  extracción  de  ella  se  devolverá  á  la  com- 
pañía el  3.  y  medio  por  100.  siendo  buque  cxtrangero,  y  el 
5.  por  100.  quando  se  cxccute   en  bandera   española. 

IIL  El  algodón  de  Iviza,  y  de  los  dominios  de  S.  M.  en 
Europa  ,  gozará  en  su  introducción  en  Espña  y  en  su  extrae^ 
don  del  reyno  de  las  mismas  exenciones  que  quedan  señala^i 
das  en  el  articulo  i.  á  el  de  nuestras  Arocricas. 

IV.  Se  permitirá  la  entrada  en  España  del  algodón  en  ts^ 
ma  de  la  isla  de  Malta,  pagando  pof  Rentas  generales  el  2j. 
por  100  de  su  valor  ^  el  j.  por  100  de  internadon,  los  derechos 

de 

»■■  "I  "        ■  ■■     ■  —.111     J  "I      WW      ■     '■  '       ■    "'    ■  ■    *■ 'I        I'         '■ 

"      (^;    Cotzeo  meicantil  N.  88*  de  4.  de  Noviembre  de  i8ds. 


de  Consulados ,  y  los  demás  qu»  se  acosturi;bren  exíeír  eú  los 
pueitos;  y  se  guardarán  en  su  hutoduccionlas  precauciMWW^aU 
er.tts:  i  ,  qae  trayan  de  venir  tos  algodones  eropadactados  v  con 
una  cubierta  cosida  y  sellada,  sobre  la  qual  se  pondiá  ctra'tambw 
en  sel!alac»>i  la  costura  encontrada  á  la  primera;  y  j.,  que  ha* 
yan  de  traer  testimonio  ó  certificación  con  V.  B.  del  Cónsul  de 
a.  M.  que  acredite  la  cantidad  de  que  consta  cada  paqu-te  v 
íu  procedencia  de  cosecha  de  la  Ma.  ^' 

,.rh  Y"  -^fK  ^^  'S°?'"  condiciones ',  y  cotí  el  pago  de  los  íc- 
lechos  senalados^cn  el  articulo  anterior,  se  pertftitirá  la  intro- 
Señol°°  "  £spa«a  «icios  algodones  délos  dotníniosdd  Grao 

j  ^L.  ^'^^^^  i'bsolutameme  prohibida  h  eatrada  del  al- 
godón hilado  que  verga  del  extraogero, 

VI!.  El  algodón  hilado  en  laj  provincias  de  EspaSá,  pro- 
ceda  denutstrss  Atrecicas,  de  las  pOse; iones  de  S.  M.  en  'a  la- 
día,  de  las  der  Europa,  de  Nfa'.ta  o  Levante,  gomará  de  I-b-itad 
de  deiecoos  reales  y  mudct  ales  en  la  círcuiacion  y  CoitKrcio 
«iteiior  del  reyno  y  en  su  salida  al  exttangao. 
^n  V.  -'  ^'^^!;g'J<'sy  manufatínras  de  atgodcn  fabricados 
en  Eípana  serán  lib.es  de  rodos  los  derechos  reales  y  munk?. 
paks  en  .u  venta  iotetbr,  en  h  salida  del  tiyDO  ,  y  en  la  entí*. 
da  en  las  Atnerícas.  '  cuh** 

.n,„í^  Continuará  con  et  mayor  rigor  la  prohíbician  de  h 
entrada  en  todos  los  dominios  de  S.  M.  en  España,  Islas  adyj! 
eentes,jenlas  Americas.de  todas  las  rnanufaduras  de  algodón. 
de  fabrica  extrangera,  sea  la  que  se  qtiiera  su  denominación, 

A.     f  ara  evitar  rodo  motivo  de  dudas  se  declaran  comora- 
hendtdos  en  la  prchlbicionlos  lienzo,  blanco.,  p  n  kdos  ó^ 
t  meados  con  mezcla  de  algodón,  lino  y  seda;  las coton^dS. 
bUbletes,  btones  en  blanco  6  azul ,  las  muselinas  y  estopillas,  los 

ET''  ^flT-''.'"'^"^' '"'"""'  f^'^'^y  'halecls  hecho  I  ii 
aguja  o  a  tfelat;  los  fijeos ,  galone-,  cintas,  felpülas,  borlas,  ali- 
gares, delantares,  sobrecamas,  franelas  de  algodón  y  laóa  v 
ctrosqua!e;quÍ£ta  geierossercepntes-,  ^■-.*     ""'  * 

'  ..  ..■^';     í-a  CcniFañfáde  Fiiipínas  contrnuara^  gozando  del 
privilegio  que  le  conceden  les  capítulos  „,  58.  39  y  40  de  la  Có 


xir. 


ii6 

XIL  Para  cvkar  los  fraudiss  que  pueáan  cometerse  en  la 
r»m|i|^  America  de  los  tegldos  y  manafadaras  de  algodón  de 
fabricas  de  EspsFn,  se  observará  la  preyeoído  en  Real  Oiden  4e 
24.de  Sepilen  b.e  de  1779. 

XÍII.  Los  tegiios  y  tnanafadaras  de  algodón  que  tra«» 
geren  en  sus  equípales  los  cxuangeros,  si  declararen  ser  de  sa 
uso,  se  depcsltaran  en  las  Aduanas  para  devolvérselas  á  la  salida; 
V  si  son  nuevos  hún  usarse  dccomisataii,  procedIendo3S  coa- 
forme  alo  que  se  dirá  en  el  artículo  15. 

XIV.  Para  excusar  mokstlas  á  los  Embajadores  y  MJnís-' 
tros  délas   Cortes  extrargecas,  y  evitar  arbltradedades  en   laj 

"Aduanas  se  observara  lo  que  se  manda  en  la  Real  O. den  de  3,0 
de  Enero  de   1787, 

XV.  Todos  los  géneros  cxtrangeros  de  algodón  que  se 
introduzcan  en  el  reyno  caerán  en  conDi^o  con  los  dema^  con 
«que  se  hallen  mezclaio%  a:joque  sean  de  licita  coinercio,  y  can 
los  carruages  ó  acémilas  en  que  se  condugeren:  á  los  iatrodac- 
íores  se  Íes  impondrán  las  penas  que  previenen  las  leyes,  prag- 
máticas y  ordenes  de  la  materia,  y  se  exigirá  por  vía  de  muirá 
el  JO.  por  ipo.  áz\  iíD porte  de  los  géneros  apreaeniidos,  lleván- 
dose ^  efc.CtD  la  Real  Ce  Jala  de  17  de  Dicieiub^c  de  i7'5o.  sobre 

'ti  conociiTiicnto ,  modo  de  substanciar  las  causas ,  y  aplicación 
del  comiso, 

XVI.  No  solo  los  Intendertcs  y  Subdelegados  de  Rentas, 
íino  también  las  justicias  ordínatias  conocerán  á  prevención  en 
los  síiirros  de  denuncias,  cauías  y  contravenciones  á  lo  prevc-» 

'nido  en  estos  attkulos,  sin  implicarse  en  competencias?  sóbrelo 
qtial  hace  S.  M,  á  tcdos  el  encargo  mas  cxtrecbo. 

XVII.  A  ios  dependientes  de  Rentas  que  auxillaten  ó  t(>- 
leraren  á  los  introduttores,  ó  se  ccmpUcaseo  eo  el  contrabando 
de  géneros  de  algodón,  selesprivaiá  de  empleo,  idesiioandolos 
f  pr  seis  anos  á  uno  de  los  prjeiidios  de  África. 

XVIII.  En  quanto  á  lostfgidos  y  .cfcílos  extrangcros  de 
algodón  que  ráiíalmente  hay  en  el  i^yro,  es  la  voluntad  de 
S.  M.que  los  comerciantes  y  dueños  de  ellos  presenten  á  los 

.Irtcndertes  y  Subdelegados  de  Rentas, en  el  perertcrio  término 

'de  un  mes  cortado  desde  el  recibo  de  ésta,  una  razón  cxácla  de 

la  canidad  y  calidad  ce  los  que  exísiieren  en  su  poder,  ce  la 

'quai  se  rea  itítá  copia  á  la  Secutaría  de  Estado  y  éú  Dcipachp 

de  Hacienda. 


■,  t     .  ■  :    \ 

XIX.  -Inmediatamente  harán  los  Irtcndentes  y  ^j^gj^le. 
los  scilac  toJas  las  p'ieza«,  poniéndola  marca  en  los  oiillosde> 

'los  tegldos  á  caia  vara  de  distancia,  y  á  los  deiras  geoeros  co  la^ 
patie  que  meóos  les  dan:,  sin  exigir  derechos  por  esta  operación. 

XX.  Se  concede  á  los  dueños  el  preciso  término  de  uu 
año,  contado  desde  t\  recivo  de  ésta,  para  despachar  los  tf:c^ 
tos  que  habksen  sellado. 

XXÍ.  Durante  este  ptaiio  los  Intendentes  y  Subdelegado» 
en  días  y  épocas  imprevistas  harán  dar  razón  á  los  comercian-» 
tes  de  los  €fe¿í:as  que  hübfiescn  despa  Jiaio,  á  fin  de  conocer  la 
cantidad  que  hablíTecn  su  poder,  y  asegurarse  contra  los  fraudes.* 

XXll.  Pasado  el  ano  los  comerciantes  depotítarán  en  ías 
Aduanas,  ó  en  las  casas  que  señalaren  los  Intendentes  y  Subde-» 
legidos,  los  géneros  que  í:s  hayan  quedado,  bajo  formal  itiven^ 
tarío  y  avaluó  que  hagan  los  mi^rDos  dueños  (del  que  $e  ferriu4 
ti  copia  á  la  Secretaría  del  Despacho  de  Hacienda),  y  se  proce- 
derá á  su  venta  por  los  dependientes  de  Rentas,  según  se  hace 
Con  los  efíftos  comisados,  siempre  que  los  dueños  cose  nfrezcati 
ísaGarios  desde  laego  del  reyno,  lo  que  se  les  permitirá  conlai 
precauciones  correspondientes  á  asegurar  la  salida  y  cfeftivacat 
trada  en  el  extrar.gcro. 

XXIÍL  Er  importe  de  estas  ventas  se  etitregará  con  la  ma- 
yor exactitud  álos  dueñis  de  los  géneros,  sin  mas  deducion  que 
la  de  un  quartillo  por  ciento  que  se  distribuirá  entre  los  depcn** 
dientes  que  entiendan  en  las  c  na  ge  nación  es. 

XXlV.  Contra  tos  que  dentro  del  año  vendieren  géneros 
de  algodcn  sin  sello,  y  cotitra  aquellos  á  quienes  se  hallare  inc- 
xSaos  en  la  razón  de  existencias  prevenida  en  el  articulo  i8  y 
2  2,  se  procederá  con  todo  el  rigor  que  establecen  las  leye$  para 
ios  defraudadores  ycortrabandistas. 

.^^i'XXV.  Los  Intendentes  y  Subdelegados  de  Rentas  darán  á 
'«tos  acticulos  la  mayor  publicidad,  a  fio  de  que  nadie  alegue 
ignorancia  5  y  cuidarán  muy  particularmente  de  su  puntual  cum- 
plimieríto,  en  el  supuesto  de  que  S  M.  mirará  con  desagrado  ta 
menor  falta  y  descuido  en  la  egecucion  de  una  providencia  tan 
Intettsante  al  Estado. 

I        *'Y  de  Real  órderi  lo  comuDÍco^  &c.  Barcelona  20.  de 
IScptiembte  de  1802. 

--  fVñ  ^ ."■  -^-  ^"^^  " 

.fifia  15^3  tMt-  ■'^' 


«5 

'Notíciits  partieuía^elm 

«Pi^^  El  correó  ds  02s:\ca  ettsócn  é  ta  capital  el  lunes  i6.  del 
eoiriente,  conduckodo  <]ustío  c«  nesptridenciís  de  E:psña  de  los  meses 
de  Cdubie,  Ncvioribít,   Dkieíí¿bie  y   Eofioú  times, 

^En^^ko'i*S  Wt  sehadgcsdo conceder  el  empleo  de Capkan  efcc- 
t;ve  en  ei  regimií  dio  de  icfíf.u ría  ¿e  Valencia  el  Teniette  Cofonel  Dt 
Pedro  Salcedo,  fcí  ei  (?iciito  que  ha  ccqíiaido  ea  caliisd  de  Ayudante 
del  Sr.  Subinípt¿>si:   gfr<f8l  dfe  Us  trcpasdeéíte  i3|do. 

—  Asj  tnisnro  ^e  fes  dif  oadc  S.  M.  ^picvas  los  ccmljianíísntos  iote- 
finos  becha»  pct  q\M  Y  Sr.  PresLierte  pasa  diversas  subcíeifgscieEiCS 
de  éite  icjno  ,  á  tabsr  :  Para  la  de  Tuxtia  lotendtncía  dx  Ciudad  Real, 
^n  D  José  pitit»  :  pasa  ia?;  de  Te^ucigaf^  j  S  F^irí?  Síí'íj  ,  1<  rí>adefic?a  de 
Ccms5fíígii&  ,  €0  D  Rítíibaíi  Eneía  y  D.  Pedro  Aguiiüz  ;  Para  las  de 
iyctfra.Tquíía  t'j  Ui.uíutan  i  Ijíendencja  de  S.  Salvadojc.  ea  D.  José 
ífiatiiiia,  D.  Juan  JoséCocUo,y    D.  Maiiaco  Wandin. 

—  También  Sí  hi  dignado  S  M.  ccmbiaf  psia  MJr»¡stíoCoal2do8 
ele  las  Cajis  priccípaíes  d?  Cotnsjagua  á  D,  Qavpir  Pikfia,  que  servia 
iaterinameaie  ^1   mí  tsio  cmpfeo. 

—  Iguaimeaíe  í^e  ha  dignado  S.  M.  apsovaí  los  nombraflaíeotos  it3- 
t2í!no$  hechos  por  ej  M  íiltie,  Sr.  Preiidcnte  en  D  Franchco  Pardo 
de  Piado  púa  ¡a  piíai  de  OBciai  mayor  de  la  Adoiioií-íracíoo  principal 
de  Alcabalas  de  S.  Salvador ,  y  en  O.  Juan  Cacho  Garata  para  el  de 
Cocudoí  de  Diezmes  del  Obispado  de  jCotnayzgua. 


Entradas  de  Barcos. 
►^  A  SdOícsMe  ien  5>-  deM^yo  la  cciíbita  Santa  Ana  ,  Capitán  D. 
/Antonio  ,Ardífide,  piccedeotc  de  ^a^cra/'/o,  conducieado  iré/  mil íres-^ 
íiiniai  sésenía  y  tres  fanegas  de  trigo  ,  tTélos  d?  rancho,  y  utensilios  del- 
luque,  shi  ccvedad  ea  5u  nayegacíja,  c^us  ha  síio  de  §5  días  á  causa 
de  ks  cíílsi?ií,  . 

A  Úrn-ia  etj  ib  y  i  j.  del  misario  ios  piraguis,  di  Tru^ilh,  uaa  del  patroa 
LutsPa^eo,  f  otra  del  pobja^ior  Manu'.l  Gomfz,  conduciendo  38  barrild» 
^guaxáierite  de  cafáa,  3  id  vino  de  Malaga,  i,  garufoo  de  aoisetei  i» 
cuñete  de  manle^uilla^  a.  piezas  maselinai  y  oirás  mecudencias. 

Precios  dd  añil  en    Cádiz» 

En  26,  de  O&uhr e.ñ.iU  libsa  da  28  á  30.  reaies  plata.  Sobre- 

«&lJ€Cte  d«e  24  á  s6  id  Ccttede  16  á  aa.  Di  ho  Oe  Caracas  de  ai,  á  33. 

«.    Ea    6  de  Noviembre fñn  la  libí?i  de  37   á  28  peales  plata.  Sobre-í 

jsaliente  de   ga  á  24.  C'  tte  de  44,  i  ao,  Dicfco  de  Cancar  de  17.   á  20» 

«.      En  7,  ig  Diciemhret  ñot  de   26  i  37.   id.  Sobresaliente  de  fia» 

ú  24.  Corte  de  14  á  30    De  Caracas  ele  l3    á  30. 

—      Eo  4    de  Enero,  flor  de   37  á    38»  Sobr«sa¡ieDte  de  «4.  á  3ft 
Ccitede  14  i  se.  De  Caracas  de  i^.  á  so,  .; 

fia  ía  junta  de  Relies  Altnoucdas  están  para  rematafse  45.  cat^ 
gas  de  cacao  de  ia  costa,  valuadas  á  38,  ^jesos  cada  una.  Quien  quisiere 
fc&cer  postura  ocurra,  que  se  le  airoiiiiá  la  que  hiciese  siempre  que  no  sea 
^  pos  {neacs  de  su  valuó* 


Kum.  305  Tom.  Vil.  Pol  tif 

:vu  I  GAZETA  DE  GUATEMALA 

DEL  mERCOLES  i.  DE  JUNIO  de  iBos.         '^^^^ 

KtalCJduls  de  27.  de  Noviembre  de  1697.  S9bre  elfomemn 
$0  del  eomerch  de  los  puertos  del  Sur  de  éste  reym. 

^         El  Hey.s:  Mi  Gcbernador  y  Capitán  Genctal  de  las  prS^ 
ttndas  de  Guatemala  y  Presidente  decni  Audiencia  de  la  ciudad 
da  Santiago.  El  Conde  de  Gal  ve,  siendo  Virrey  de  las  de  Nueva 
España,  en  carta  de  diez  de  Mayo  de  onil  seiscientos  y  noventa  7 
quatro  reñríó  que  D.  Kodrigo  Felipe  de  Medina  y  Cabanas  be<« 
ctno  de  esa  ciudad  le  habia  representado  que  en  atención  á  que 
D.  Lope  de  Sierra  y  Osorio  de  tni  Consejo,  Cámara  y  junta  de 
Guerra  de  Indias ,  egerciendo  esos  cargos  por  el  afio  de  mil  se!s< 
cientos  y  ochenta,  permício  d  Gerónimo  de  Valerino  pudiese con^ 
ducir  por  el  mar  del  Sur  á  la  Nueva  Espafña  y  sus  puertos  frutof 
Y  géneros  propios  de  la  tierra,  y  que  en  is^ta  consecuencia  el  mis« 
mo  D.  Rodrigo  habia  pedido  en  esa  Audiencia  se  le  concediese  la 
propia  gracia,  y  que  habiéndose  hecho  ocurrió  al  Conde  para  que 
cambien  se  la  diese  por  lo  tocante  a  su  gobierno:  Y  dice  que  ea 
junta  general  de  treinta  de  0¿iubre  de  mil  seiscientos  y  noventa 
y  tres  se  resolvió  concederle  pudiese  trancar  desale  los  puertos 
de  Iztapa  y  Mkbatoya  a  los  de  Guatuko,  ó  4capuleo  los  géneros  y 
fruto;  permitidos:  cumpliendo  con  las  condiciones  propuestas  el 
a&o  de  mit  seiscientos  y  ochenta,  y  las  contenidas  eo  la  citada 
junta,  de  que  me  dabacuetita  con  los  autos  hechof,  constando 
de  su  contenido  haberse  participado  esta  resolución  áese  G  bier^ 
no ,  y  dado  ordenes  á  los  Oficiales  Reales  de  los  puertos  para  qqc 
scrpicsenlo  que  habian  de  egccutar  en  las  entradas  y  salidas  que 
hiciese  la  embarcación,  dándose  instrucción  de  loque  se  ha  de 
observar  para  asegurar  no  hubiese  fraudes,  y  que  se  ponga  ccbro 
en  los  derechos  que  se  debieron  pagar.  Visto  en  mi  Consejo  de  las 
Indias ,  con  lo  pediio  por  el  mi  Fiscal :  y  conñderando  los  mo- 
tivos de  congruencia  que  obiigaron  á  conceder  2:>te  permi:>o ,  he 
tenido  por  bien  aprobirlo  según  y  en  la  forma  que  por  el  Coa«« 
de  de  Gal  ve  y  ese  Gobierno  se  concedió  á  D.  Rodrigo  Felipe 
de  Medina  y  Cavañas ,  y  como  se  expre^ta  en  la  Junta  de  ha^ 
cieoda  celebrada  en  treinta  de  Oüubve  de  mil  seiscientos  y  no* 
fCQta  y  ueS|  que  cono  vá  dicho  se  os  c^tnitiQ}  y  fot  lo  que 


no 

conviene  se  continíís  este  comsrcio  por?  mar,  por  lai  grandes  utilí^ 
daie^'^a^íe  sc¿;uiran,  encargo  i  mi  Virrey  de  la  Nueva  España 
lo  solicite  y  fomente,  con  qae  solo  se  pasen  de  unas  á  otras  partes 
lo»  géneros  y  frutos  propias  ds  las  oiiscnas  provincias,  y  no  otros 
algunos  delo5  prohibidos,  frecuentan  Jo  y  manteniendo  embarcan 
Clones  que  naveguen  de  unos  á  otros  puertos,  con  las  condicio-i 
nes  y  calidades  concedidas  al  comercio  por  mar,  y  arreglado  en 
todo  á  ellas,  y  pae;ando  los  derechos  que  se  debieren,  atendiendo 
con  todo  cuidido  d  que  se  eviten  fraudes,  y  que  siempre  que  se 
ofrezca  conceder  qualesquicra  licencias  para  este  trafico  $e  hagan 
las  prevenciones  necesarias  para  que  los  Oficiales  Reales  y  justici- 
as délos  puertos  donde  llegaren  las  cmbarcai-iones,  sepan  lo  quá 
conforme  á  su  obügacioii  deben  observar ;  de  que  os  doy  noticia, 
con  especial  encargo  de  q  le  por  vuestra  parte  fomentéis  este  trá-» 
fico,zelando  mucho  no  haya  fraudes,  ni  ocultaciones,  arreglan*» 
dose  en  todo  á  los  despachos  expedidos  por  el  Conde  en  el  t  xpre^ 
sado  permiso  concedido  á  D  Rodrigo  Felipe  de  Meáina.  Fecha 
co  Madrid  ávr inte  y  siete  de  Noviembre  de  mil  seiscientos  y 
noventa  y  sietes:  YO  EL  REY^  Por  mandado  del  Rey  Nuestro 
S^ñor  ;=:D.  Manuel  de  Sierra  Aha. 

Real  Cédula  de  15.  de  Junio  de  \  6 9g,  concediendo  varias 
gracias  a  los  que  construyesen    embarcaciones  en  los  puertos  del 
Sur  de  este  reyno  ^ 

El  Rey.  Por  quanto  teniéndose  presente  en  m!  Consejo 
'de  las  Indias  la  falta  de  embarcaciones  miyores  que  se  experi-* 
menta  en  los  mas  puertos  de  ellas,  asi  para  poder  resistir  las  in-» 
Vasiones  de  los  piratas,  y  enemigos  de  la  Corona  (que  con  tan« 
ta  frecuencia  acostumbran  invadirlos)  cerno  para  que  los  veci- 
nos y  naturales  pu^idao  traficar  sus  frutos  de  unos  á  otros  pucr-^ 
tos,  sobre  consulta  de  los  del  referido  Consejo  he  venido  en  con-» 
ceder  á  los  vecinos  y  naturales  ds  la  provincia  de  Guatemala  la 
Ucencia  Ccomo  por  la  presente  les  concedo  )  para  que  los  que 
quisieren  fabricar  vajeles  que  su  porte  no  exceda  ni  baje  de  tres- 
cientas toneladas ,  lo  puedan  hacer  ,  y  en  ellos  traficar  sus  fru-i 
tos  V  metcaderias  de  unos  á  otros  puertos; y  deseando  alentar-* 
les  i  estas  fabricas,  y  que  tengan  algún  alivio  y  recompensa  de 
los  gastos  que  hicieren,  les  concedo  privilegio  para  que  por  ti-i 
empo  de  diez  años  no  paguen  derechos  de  los  frutos  y  mercadc-í 
(¡as  que  tr aginaren  en  eüostcon  advertencia  que  su  fabrica  ha 


^  ae  ser  de  calidad  que  quando  haya  rezclos  de  enemigos  se  puedan 
'poner  de  guerra  paia  &a\hles  al  oposito:  y  t\  tiem^giiB  qoc 
•  permito  se  hagan  éstas  fabricas  ha  de  ser  en  el  termino  de  un 
año  »  contado  desde  el  dia  que  en  cada  parte  se  publicare  éitc 
despacho ,  entendiéndose  de  forma  que  no  impida  al  dicho  fa-< 
bricador  el  que  se  dilate  el  tiempo  que  hubiere  menester  para 
finalizar  la  que  tuviete  principiada  en  éste  termino  ,  sino  que 
pasado  el  año  de  la  publicación  no  se  pueda  dar  principio  á 
otra  que  goze  déla  relevación  de  derecho^:  Y  es  mi  voluntad 
^que  hasta  que  con  efefto  estén  las  en  barcaciones   en  estado 
éc  poder  navegar,  se  mantengan  y  conserven  qualesquiera  gu^ 
ardacostas  que   al    presente  hubiere  en  aquellos    puertos;  en 
cuya  conformidad  mando  á  mi  Presidente  Gobernador  y  Ca- 
pitán General  de  las  provincias  de  Guatemala  que  luego  que 
reciba  éste  despacho  le  haga  publicar  en  las  partes  y  puertos 
que  por  bien  tuviere  ,  zclando  el ,  y  los  que  le  sucedieren,  so-» 
bre  la  puntual  observancia  y  cumplimiento-de  su  contenido,  y 
que  en  tales  embarcaciones  no  se  carguen  frutos  ni  mcrcaoe^ 
-rías  de  aquellos  que  su  trato  y  comercio  CJ^tu  viere  prohibido, 
sino  solo  las  que  por  ordenes  é  instrucciones  se  permite  trafi- 
«  car  de  unos  á  otros  puertos,  guardando  las  ordenes  conveni-» 
;  enres  los  Oñciales  de  mi  Real  Hacienda  de  las  paites  donde  se 
sacaren  y  llevaren  los  ñutos  y  mercaderías,  que  asi  debieren 
cargar,  para  que  no  les  pidsn  ni  cobren  derechos  algunos  poc 
V  tazón  de  ellas,  pues  por  la  presente,  y*  por  tiempo  de  los  di-» 
cz  anos  se  les  remito  y  perdono  á  rodas  las  personas  que  se 
aplicaren  á  la  dicha  fabrica,  y  áe\  recibo  de  este  despacho  to- 
.,  ©aran  razón  los  Oficiales  de  mi  Real  Hacienda  de  Guatemala, 
,  y  se  roe  dará  aviso  en  la  primera  ocasión ,  y  en  las  subseqü-* 
,  cotes    de  rodo  lo  que  en  virtud  de  el  se  fuere  egccutando.  Fe- 
cha en   Madrid  a  quince  de  Junio  de  mil  seiscientos  y  noventa 
y  nueve  ;;^ YO  EL  REY:rPor  mandado  del  Rey  nucstto  Se^ 
►  ñoi:zD.  Martin  de  Merra  Alta.  ;^  I 

'me^á     f>  Reales  Ordenes  en  materias  de  Comerch,     f ^) 

En  i8.  de  Setiembre  ultimóse  expido  la  Real  Orden 
siguiente. 

„  A  fio  de  proporcionar  al  Comercio  todos  los  auxilios  y 

'•']: -      -      ■ .1.21_  fran-'  ^ 

*(•)    Publicadas  poi  bando  en  éaa  capital  el  sábado  a8.  del  coitieD/e. 


«51 

ír^nq^idas  que  exige  su  fomento,  $e  há  férvido  el  Rey  resolver 
por  ^^¿o  general  que  á  los  frato^  y  cfcdís  de  la  Península 
que  se  vuelvan  á  introducir  en  ella  por  falta  de  despacho  en  el 
país  cxtrangero  no  solo  no  se  les  cobren  conno  hasta  aqui  los 
derechos  de  Rentas  generaUs,  y  deiias ,  como  si  fueran  de  pro- 
cedencia de  ene,  sino  que  se  tes  devuelvan  los  que  por  quaU 
quiera  t'tulo  se  les  hubiesen  exigido  al  tienipo  de  la  cx^raccl-^ 
•D  del  R^yno,  derogando  para  el  cfe£ko  lo  dispuesto  en  las  or^ 
dencs  de  30,  de  Noviembre  de  i'jói.  y  7.  de  Febrero  de  1791. 

Mas  para  evitar  los  fraudes  á  q^e  pu  üera  dar  lugar  esta 
gracia  és  la  voluntad  de  su  Mage^tad  que  dichos  genero^  traigan 
un  certificado  de  los  Cónsules  6  Vice  Cónsules  de  España,  con 
que  se  acredite  ser  procedentes  de  ena,  y  su  falta  de  salida  en  las 
respetivas  Potencias,  y  que  la  introducion  se  egecute  precisa- 
mente  por  los  miamos  puercos  de  España  por  donde  se  haya 
hecho  la  extracción,  á  fin  de  que  en  las  Aduanas  respedtvas  se 
"pueda  tomiar  por  sus  notas  conocimiento  de  la  identidad  de  los 
géneros  y  efedos.,, 

„En  viitud  de  esta  resolución  de  S»  M.  se  d^nó  maa^ac 
y  expidió  en  lé  del  corriente  la  qut  sigue.  ^^  "^^^^ 

„Con«iguiente  i  lo  dispuesto  en  la  Real  ordenóle  iS.  3e 
Septiembre  ptoxíono  pasado,  se  ha  servido  el  Rey  resolveí  pot 
punto  general »  que  i  los  frutos  y  cfiños  de  la  Península  que 
conducidos  alas  Americat  sevolvieren  a  introducir  en  la  mh^ 
ma  por  falta  de  dcspach  >,  no  solo  ne  se  les  cobren  derechos  eü 
su  introducíon  en  los  puettoi  de  España  y  á  la  salida  de  los  de 
America,  sino  que  fC  devuelvan  lasque  se  hubieren  exigido  al 
tienspo  de  la  extracción  de  España,  y  de  la  introducción  en  las 
Ameticas:  y  que  se  devuelvan  tan  bien  todos  los  derechos  que 
por  qualqtiaá  razón  se  hubieren  cebrado  al  tiempo  de  !a  salida 
de  España  de  los  tf^í^os  de  estast  v  los  quales  conducidos  á  pa« 
cttos  extrangeros  en  buques  españoles,  y  con  tas  dos  terceras 
partes  al  n^enos  de  tripulación  española ,  se  reexportaren  por 
carecer  de  d  apacho:  guardándose  en  embos  casos  las  precau^ 
crones  préyénidas  en  la  mencionada  Real  orden  de  18.  de  Sep^ 
tii^mbre.,, 

Todo  lo  qual  participo  á  V  S»  de  orden  de  S.  M.  para 
que  las  dos  insertas  tengan  su  debido  cumplimiento  en  el  dis<4 
ttito  de  su  mandoi  y  se  hagan  saber  a  ese  Comercio  para  su  in^ 

téll- 


•r*^  *    J 


^«1?. 


<:tc1ígcncia  y  gobierno.  Dios  goarc^c  i  U?.  mu  Itis  zño^f^njenré 
30  de  Noviecui^ce  de    Soi.;=:  5oUr^  ScñüC  Ptcsidcnu^  d^ua- 

M  A  comaira  det  Consejo  d?  Indias  de  22.de  Julio  i}|- 
^  dmo>con  motis^o  de  iin  decomiso  de  una  partida  de  grana  he- 
cho á  la  casa  de  MHano  en  Barcelona  pot  venir  consignada  á 
la  de  Oncto  de  Cádiz:  ha  resuelto  el  ílcy  queU.  S.  haga  sa-< 
ber  á  todos  los  vecinos ,  y  residentes  en  el  distrito  de  su  mati^ 
do  y  con  especialidad  en  los  puertos»  que  se  deco^oi^arán  t(H 
das  las  sunnas  de  dinero  ó  cantüades  de  frutos  que  vengan  díe 
ésos  dominios  consignadas  á  cxtrangeros ,  aunque  pertenezcan 
á  Españoles,  y  se  acreiite.  Lo  participo  á  Ü.  S.  de  orden 
de  S.  M.  para  su  cutnplimíento.!=:  Di©s  guarde  á  U.  S.  mi^i 
chos  años.  Barcelona  22.  de  SeptkcLbtc  de  iSo2.;=:Solcr»;=i$r» 
Residente  de   Guatemala.,, _^C^^^^^^^^^ 

Libfrtad  de  dirtiUs  Sl^^'t^^t^^^  t  ^) 
í  torneas  saladas  f  sgbo>. 

„íl  Rey  se  Im  scfvHo  renovar  ta  I^etfaí  de  dcrecKo$ 
8e  internación  y  ejitracck>n,  ioclmo  el  de  Alcabala  de  primera 
venta,  concedida  en  Real  Orden  de  10.  de  Abril  de  t?^}.  a  l^ 
caíais  saladas  6  en  tasajo  y  alsebc^  de  buenos  Aytes,  y  desisas 
países  de  América,  asi  para  el  ciomercio  con  la  \feiropolL  ©f^ma 
para  el  interior  de  onas  provincias  a  otras  ó  de  puerto  á  puerco 
de  Indias ;  y  quiere  S.  M.  que  U.  S.  coadyube  por  su  parte 
con  todo  esfuerzo  al  logro  délos  benéficos  cimporran  tes  fines 
á  que  se  dirige  esta  gracia,  avisando  U.  S.  á  este  Mloiiterio  si 
se  necesitan  otras  providencias  para  vencer  los  obstáculos  que 
acüso  se  oporgan  á  ella.  Lo  que  participo  a  V  S.  de  Real  of-« 
den  para  su  ¡nteli^r  cia,  y  que  expida  las  convenientes  á  sa 
cumplimicnto.ss  Dios  guarde  á  U.  S.  muchos  años.  Orihutla  lo* 
deDicl^o^brc  de  iSoa.^::  Solerzs  Sr.  Presiente  de  Guatemala»' 

,  -  Otra  Real  Orim. 

ít^  V  „Et  Rey  se  ha  férvido  resol^r  que  seobcrvc  puntual^ 
Éienté  el  articulo  5 ^.tital^  7  trataJ)  6.  de  lasulíimas  ordenafi- 
%%%  dcla  Aroaada^ea  (|uese  coaccdiá  Ubciud  de  derechos  asi 

a 


334 
á  la  salida  de  e^o$  dominios  como  a  la  entrada  tñ  énos  á  las 
partWK^uc  registren  los  individuos  de  Marina  por  remanente 
de  sus  sueldos.  Lo  que  participo  á  U.  S.  de  Real  Orden  para  su 
inteligencia  y]  cumplimiento  Dios  guarde  á  U.  muchos  años. 
Valencia  12.  de  Diciembre  de  4802.;=:  Soler;::  Sr.  Presidente  de; 
Cuatemala,  

Consulado  — .  Real  orden* 

Enterado  el  Rey  de  lo  que  U.  S.  expone  en  su  reprcseii4 
tacion  de  ^.  de  Jaoío  del  año  próximo  pagado  num.  zij,  y  de 
lo  que  resulta  del  expediente  que  acompaña,  se  tía  servido  aproi 
var  el  acuerda  de  la  Junta  de  gobierno  en  que  declaró  que  ^l 
trafico  de  un  puerto  a  otro  del  distato  de  ese  Rcyno,  no  e<tá$a- 
gcto  al  pago  del  derecho  de  avedí.  Lo  que  participo  á  U.  S  de 
Real  orden  para  su  inteli:^enci3,  y  que  lo  haga  notofio  al  Co- 
mercio. Dios  guarde  d  U.  S.  muchos  años.  Aranjuv'z  .7  d<5 
Enero  de  18^^.12  Solera  Señores  Prior  y  Cónsules  del  Consu,a-f 
do  de  Guatemala. 

Puentes  de  hierro. 

Si  la  grande  y  útil  invención  de  los  puentes  de  \\ktT9f 
por  la  qual  tiene  privilegio  exclusivo  Mr.  Burclon,no  ha  sido 
generalmente  adoptada  en  la  patria  del  autor ,  puede  servir  á  éste 
de  gran  satisfacción  ei  saber  que  en  los  demás  países  no  solo 
se  la  dan  los  mayores  elogios,  sino  que  se  repiten  los  esfuer- 
zos para  ponerla  en  planta.  En  un  parage  déla  isla  de  Jamayca, 
en  donde  se  habian  comrruido  diferentes  puentes  de  piedra ,  y 
todos  se  los  habia  llevado  en  pocos  años  la  rapidez  de  los  tori 
reates  de  las  montañas,  en  lo  qual  se  habia  sufrido  una  pérdida 
de  mas  de  700.000  pesos ,  se  ha  substituido  ahora  un  puente 
de  hierro  ,  del  mismo  plan  que  el  de  Sunderland  ,  á  muy  poca 
costo  ,  y  sin  d  menor  recelo  de  qae  falte  ó  cayga  en  las  mas  re* 
cias  avenidas.^  Qtro  puente  igual  se  está  tratando  de  poner  %q^ 
bre  el  rio  Schuyl^ill  (un  brazo  del  Dclaware  entre  Ba  timore  y 
Fi'adclfia)  suficiente  para  que  pasen  embarcaciones  cargadas  por 
<]eba|o  de  su  arco.  (Artic.  deunagazcta  Ingles^  de  l^ncaster^ 
fecha  4.  de  Diciembre  i^himo.)  \  "'' 


;    >*»..■.. 1»*.* I»  #S 


Vacuna» 
El  ciudadano  Colon,  Dr.  en  Medicina  é  individuo  de  la  ¿gají  de 

Ja  vacuna  de  ésta  capital,  [París)  ha  publicado  el  siguiente  aviso. 

^n  Quando  se  ha  recibido  el  contagio  de  las  viruelas  antes  de  la 
inoculación  de  la  vacuna,  se  advierte  á  veces  que  se  maniñ< 
esta  una  erupción  variolosa  dutantc  el  curso  de  la  vacunación. 
Ea  la  estación  adtaal  en  que  hay  muchas  viruelas  que  causan 
estragos  en  todos  los  barrios  de  Patis,  son  mas  frcqücntes  es- 
tos casos.  Basta  la  reflexión  para  conocer  que  no  se  puede 
«jcígit  que  la  vacuna  liberte  de  una  enfermedad  cuya  infecci- 
ón se  ha  introducido  ya  en  la  sangre,  y  que  se  deja  ver  án?^ 
tes  qué  el  preservativo  pueda  producir  su  tdüo.  Pero  convie- 
ne repetir  al  público  que  aun  en  estos  casos  es  la  vacuna  un 
beneñcio,  pues  modifica  de  un  modo  que  admira  la  erupcioa 
de  las  viruelas:  observación  que  se  ha  hecho  por  todos  los 
facultativos  que  han  vacunado  en  ocasión  de  contagio  de  vi-* 
rucias ,  y  de  lo  qual  tengo  en  el  día  dos  cgcmplos  singulares., ^ 
La  misma  Junta  de  la  vacuna  en  un  testimonio  de  su  sesión  del 
dia  I  i  de  c^it  mes  ^OSiuhre  ult.)  refiere  que  de  140  personas  que 
murieron  en  el  di«cucso  del  mes  último  en  el  décimo  quartel  de 
Paris  ,  las  ¿4  perdieron  la  vida  de  resultas  de  las  viruelas.  Ha 
decretado  la  juita  encargar  á  los  Maltes  de  los  12  quartcles  de 
Paris  le  c®aauniqaen  qoantas  noticias  se  necesiten  para  aveii-i 
guar  la  mortandad  que  han  causado  en  esta  capital  las  virue-< 
las  durante  los  ú  timos  tres  meses,  añadiendo  quantas  circuns" 
itandias  contribuyan  á  ilustrar  al  pueblo  sobre  la  necesidad  de  ha-* 
cer  US©  de  la  vacuna  para  librarse  de  los  estragos  que  causan 
Jas  epidemias  variolosas.,, 

^    l.€    ^'- EMPLEOS.  -::-:■:  ■■-■■-.  -::;^ 

,  ,.  S.  M.  se  ha  dignado  nombrar  para  la  Fiscalíi  del  Supftf-^' 
fiao  Consejo  de  Indias  por  lo  perteneciente  al  Perú,  vacante 
por  jubilación  del  Illmo.  St.  D.  José  Cistue ,  al  Sr.  D.  Ami 
brosioCerdan  de  Landa  Simón  Pontere,  Caballero  de  la  Re-^ 
al  y  distinguida  Ordea  de  Carlos  III.,  Regente  de  ésta  Real  Au« 
diencia. 

Asi  mi^mo  ha  nombrado  S.    M.  parala  plaza  de  OÍ4 
'ioc  de  esta  Real  Audiencia  que  resulta  vacante  por  promo- 
ción 


D.  Juan  Ramón  Faxardo» 

^■^ytm 

D.  Mmon  Padin. 

.  1 

Subtenienttt. 

.  > 

D    Antonio  H  rr  ra. 

^- i 

D,  Manuel  Uceda. 

■1 1 

D.  Esceban  Duran. 

-  i 

D.  Antonio  Guinea» 

> 

cion  del  Sr.  D.  Francisco  Roblcdoral  Sr.  D.  Oncsimo  Duna 
Oiior^onóratio  de  la  Real  Auiicnciadc  Gaadaiaxara  ,  Tcoi^ 
cntcTLctrad)  y  Asesor  otdiaacio  del  Gobierno  c  Ir  tendencia 
de  Valladolid  de  Mechoacan- 

.-En  el  esquadron  de  Dragones  de  Milicias  discipUnadas 
de  nueva  creación  de  la  provincia  de  Sonsonate  se  ha  d^g^ado 
S.M.  nombrar  para  Capitanes»  Tenientes  y  Subtenientes»  á  sabcr% 

Capitanet. 
D.  Jacinto  ViUaviceftcío 
D.  Andrés  Mencia. 
D.  Santiago  Barrena. 
D.  José  Tomas  de  Guebara. 
^  Tenientis. 

D.  José  Zapata. 
D.  Manuel  de  Ypiña. 

Entradas  de  hartos. 

El  bergantín  Sta.  Teresa  de  Jesús  (alias)  el  Recurso»  que 
procedente  de  Cádiz  ,  ha  fondeado  en  el  Go\(<y  con  40.  dias  de 
navegieíon  á  cargo  de  su  capitán  y  Maestre  D.  Josc  Garciadcl 
Barco  >  conduce  el  cargamento  siguiente: 

ys^  ttrcios  de  ropa  y  crudos.  9S  cajoaes  arpillados. 
356  toscos.  24  churlos  de  canela.  238  tercios  de  papel.  12  mar- 
quetas de  cera.  70  caxones  de  azcro.  646  botijuelas  de  azeitftri 
lio  dichas  de  aceitunas.  12  barrilitos  de  idem.  502  botijas  de 
vino  tinto  y  de  Malaga.  62  caxas  (fe  pasas,  é  seretes  de  higos. 
120  barriles  de  harina.  60  quintales  de  ñerro.  3  sacos  de  alhucema^ 
S  cuñetes  de  varios  comestibles.  4  ooorteretes  de  bronce.  4 
llaves  de  fierro  para  dicbos.  3  empaques  de  empleitas.  95  fac-i 

dos  de  Balas.  

^  A  Sonsonate  ha  llegado  an  bergantín  del  Realejo  coa 
maizes  y  algodones. 

^  A  Ttuxillo  dos  embarcaciones,  una  de  UHavana  y  otra 
de  Trinidad  de  Cuba.  En  el  oumcco  siguiente  se  dará  ootím 
desús  carga tnentoiit  .".üza^l^ 


Kíw».  joí  Tom.  Vil  Fol  147 

1^*  -      GAZETA  DE  GUATEMALA^ 

,^,y.   ./      ^  |>fí^  ICWiSí  Ü.  DJ^ÍUmo  de  i8o|. 


*  -'^  ^  ^      ^^         Ortografía.  (N.  241.)  (*) 

tn  ño  9  éste  aitabctoaila  la  ortografía  mas  facióla  pro-^ 
titinclacioo  mas  cómodas  y  acia  también  cesar  las  quejas  de  los 
que  altan  tantas  contrariedades  entre  nuestra  pronunciaciop  y^' 
nuestra  escritura  vque  muchas  beces  presenta  á  los  ojoi^  signos 
diferentes  délos  que  debia  pre^ent^c  t  según. la, primera  destina-t 
cion  de  estos  mismos  signos,;^    -  ''-     ,  ^^,  ^     '    ^¿ '^  ^ 

ir  Se  opone  á  esto,  que  tos  reformadores  de  ia  ortografía,  ]t<^ 

ñas  se  han  echo  seguir.  A  lo  que  respondo. 

Lo  primero»  que  tal  reforma  no  es  obra  para  un  part 
ficular. 

Lo  segundo,  que  el  gran  numero  de  tales  rcformadoies 
inanUiesta  que  nuestra  ortografía  tiene  necesidad  de  reforma. 
^  Lo  tercero,  que  nuestra  ortografía  estáatto  reformada  de 

algunos  años  acá. 

r  >  Lo  quartpique  el  alfabeto  que  propongo  sería  un  simple 
^afabeto  de  mas,  que  yo  quisiera  qjue  se  ipiese,  y  se  autpjrizase 
por  quien  corresponde:  que  se  enseñase  á  leer  per  e-^tc  alfabeto ; 
y  ubicse  algunos  libros  escritos  conforme  á  él:  lo  que  no  produ-* 
dría  mayor  difícultad  para  leer  los  demás  libros  que  la  que  ei 
cara&er  itálico  produce  para  leer  el  cara¿ler  romano. 

En  el  artic;alo  compnanti,  4icf  el  propio  autor  (Du  14^< 

*  „Enquañt6al  numero  de  nuestras  (letras)  consonantes,  sf 
noSt  cuentan  mas  de  los  sonidos,  sin  detenerle  en  los  c^ra^íeres^ 
de  nuestro  alfabeto,  ni  en  el  uso,  muchas  beces  Irracional,  que  se 
áce  de  estos  caraderes,  se  aliará,  desde  luego  ,  que  tenemos  iS. 
consonantes  con  sonidos  bien  distintos,  á  las  goales  t^a  se  disputa 
lá  calidad  de  tales  consonantes.  - 

^>  Se  insertó  casi  todo  é  te  tratadito  eo  e)  trmo  V.  ^  y  eo  el  VI.  n« 
941.  se  comenzó  la  adición,  que  ahoia  se  cootirúi  pf  t  sec  justo  acabar  lo 
tmpezado,  y  poi,  mereceilo  la  obta  j  su  autof^  de  quien  teoemos  alguna 
«tiatobseivaciones  útiles  f  cuiiosas  sobte  el  mismo  asunto,  que  veiáo  i^ 
to^  pública  succesivameote# 


Deberíamos  dar  un  ^ara^fr  propio,  df terminado,  único, 
e  imüT^jle  ácada  uno  de  estos  sonido^;  lo  que  bs  griegos  icie- 
ron  ecsañamenie  conforme  á  las  luces  naturales.  En  efecto,  jes 
cosa  racional  que  un  fi>ismo  signo  tenga  diber^os  destinos  en  el 
mismj  Jeneto,  y  que  el  mismo  objeto  sea  indicado  ,  unas  beccs 
por  un  signo,  y  otras  por  otro?*' 

Pasde  bersc  también  lo  que  dice  cuando  esplica  los  so4 
nidos  de  las  letras  G  y  Z,  de  la  G,  de  la  J,  de  la  X,  de  la  H  y  de 
la  2,  ^ 

Luf  gi  añade <*  Asi  es  como  en  griego  el  cappa  ,  si- 
empre es  eappr,  el  sigma^  siempre  h%ilgma\  de  suerte  que  si,ca 

griegí,  llegí  á  mudar  la  pronunciación  de  una  palabra la 

ortografii  dccsta  palabra  secoifocmaal  mismo  sonido  q'ic  se  le 
da.  En  gricj;3  solo  se  atiende  al  moÍ3  de  pronunciar  las  palabras, 
y  no  seace  al^ui  casod.^l  otiien  que  tienen,  cuantió  este  cuna- 
da i  'fl  lie  sobre  la  pro  lanciacion,  que  es  el  único  fin  de  la  orto- 
gr;fii.  Laortogrifii  no  debe  acermas  de  pintar  la  palabra,  qae 
es  su  orijinal:  no  debe  doblar  los  signoi;  no  debe  darle  los  que  no 
tiene;  no  d.'be  o!tinarse  en  pintarla  al  presente  tal  como  era  en 
tiempos  pasados." 

D¿spues  cita  i  otros  dos  autores  que  dicen,  que  siempre 
es  loabhy  en  la  ortografía  el  dejar  un  mal  abito  por  contraer  otro 
msjor\  esto  es,  añ  de  Dumartais^  otro  abito  mas  conforme  á  la| 
luces  naturales  y  al  ñn  del  ate. 

El  mismo   Mr.  duMuñs,  enel  Articulo  E,  dice. 

*'La  pronunciación  de  nucuras  palabras  (francesas  pero 
lo  mism 3  dibe  entenderse  de  las  carelianas)  á  bariado.  La  esn 
ccitura  no  se  inbentó  mas  de  para  indicar  la  pronunciación*,  pero 
00  puede  seguir  todos  su^  cstcabios;  esto  es,  todas  sus  mudanzas» 
Los  i  jos  insenñblcmente  se  alejan  déla  pronunciación  de  sus  pa- 
dres. Asi,  la  ortografía  no  puede  conformirse  á  su  destinación 
mas  qae  de  tiem30  en  tiempo  Ella,  en  los  libros  ,  desde  luego 
se  adaptó  a  placer  de  los  primeros  imbentorcs.  Entonces  cadi 
carácter  no  significaba  mas  de  el  sonido  para  el  cual  se  imbentó. 

Desde  la  infancia  se  acouumbrao  nuestros  ojos  al  modo 
en  que  nuestros  padres  escribían  las  biccs  conforme  á  su  pro- 
nunciacím.  Pero  llegando  á  mudarse  ésta,  la  bista,  acostumbra- 
da á  la  manera  de  escribir  de  nuestros  antepasados,  sea  opuesto 

al 


^19 

al  concierto  que  ta  tazoñ  quiere  aya  éntrela  pronunciación  y 

la  escritura  según  )a  primeía  destinación  de  ios  cara£^!ffif.  Coa 
esto  se  an  beniao  á  formar  dos  lenguas?  la  una  que  abla  al  oido, 
y  es  la  sola  berdadera  lengua;  y  la  otra  que  abla  a  los  ojos,  no 
tal  como  la  articulamos »  sisólo  tal  como  la  pronunciaban  mt$^ 
tros  abuelos:  de  suerte  que,  asi,  tenemos  que  reconocer  á  un 
moderno  bestido  en  traje  antiguo.  En  e!to  incurrimos  en  una 
doble  falta;  escribiendo,  por  una  parte,  en  modo  diberso  del  que 
pronunciamos,  y  por  otra,  pronunciando  después  en  modo  dli 
verso  del  que  escribimos,      (5.  CQ 

De  los  Indios. 

En  un  informe,  que  parece  firmado  por  el  lUmo,  Sr. 
D.  Cayetano  Francos  y  Monrroy  Arzopispo  que  fue  de  ésta 
¿atita  Iglesia  con  fecha  de  15.  de  Agesto  de  1784. ,  se  lee  la 
siguiente: 

„Es  opinión  entre  algunos  que  al  Indio  basta  quitarle  el 
dinero  y  el  pellejo.  Lo  peor  no  és  que  se  digí ,  ^ino  que  se  egc-> 
cute ;  :<  ..  He  aqui  por  que  dice  el  Sr.  Palafox  que  el  juicio  de 
los  Indios  ha  de  ser  rerrible  y  temible.  Sin  embargo  no  txtra-» 
ñaré  que  haya  quien  diga  que  es  preciso  tratarlos  ae  é>ta  su*» 
crte  para  sugetarlos  y  que  no  se  subleven.  Tampoco  me  hará  fu- 
erza que  se  asegure  que  el  Indio  es  por  naturaleza  incapaz  , 
idiota ,  V  poco  menos  que  irracional.  Lo  primero  ,  á  mas  de  sec 
por  decirlo  asi  una  heregia  po\iii:a,  é>  un  error  enorme,  y  ésto 
solo  se  puede  decir  por  qaien  no  los  ha  tratado,  oído,  ni  visitado 
como ^ adre  y  como  pastor,  que  como  dice  el  Pr  Palafcx  es 
donde  únicamente  se  les  conoce.  Lo  que  á  mi  me  ha  enseñado 
la  experiencia  sobreesté  punto  és  á  la  verdad  todo  lo  contra-^ 
rio ,  y  por  lo  mi  mo  afirmaré  que  por  lo  común  se  vive  muy 
equivocado,  pues  el  Indio  és  por  naturaleza  h  amilde,  ag^adec  «i 
do,  garboso,  fiel  y  capaz  para  qualquier  oficio,  y  aun  también 
para  el  estudio,  pues  no  ha  f  ^  tado  algún  otro,  aunque  muy  raro, 
que  habi  ndose  dccricado  alas  letras  se  ha  graduado  en  la  ü/iver- 
sidad  de  Salamanca,  y  ascendiendo  alas  sagradas  ordenes  ha  de« 
sempcñado  con  acierto  el  oficio  de  Pairoco  et^cl  puwbio  de 
Ocosocoutla  del  obispado  de  Chiapa.^i^      - 


»i|6 

'  Iniüho  ¿ios  ifsertores.  RealOrien. 

I       «^j  Rgy  se  ha  servido  dirigircne  co  este  día  el  Real  DC4: 
«reto  del  tenor  siguiente: 

„En  celebridad  del  feliz  deiposorio  del  Príncipe  de  \i< 
turías  mi  muy  caro  y  amado  hijo,  h?  venido  en  conceder  uti 
indulto  ?;cncral  á  todo?  los  desertores  de  mis  tropas  que  hallan-* 
-dose  prófugas  se  aprovecharen  deéua  gracia  en  el  tenniao  de 
•  dos  meses  contados  desde  su  publicación  si  residieren  dentro 
de  mis  dominios ,  y  en  el  de  seis  si  estuviercn^en  países  extraa- 
geros  5  á    cuyo  fin  ,  presentándose  á  los  X^fes    miürarcs  tú 
éstos  plazos,  los  destiíaíái  sin  detención  a  los  Regimientos 
roas  inrnedíatos  de  su  resp€¿iíva  arma ,  entregando  á  cada  uno 
para  su* seguridad  el  correspondiente  salvo-cónduÉlo  con  seña-» 
lamiento  de  los  dias  precisos  para  su  incorporación,  y  exprcí 
sion  de  las  señas  del  interesado,  y  el  cu'rpo  de  que  hubiere  du 
sertaio.  Los  de  simple  deserción  cumplirán  el  tiempo  que  les 
faltaba  para  cumplir  su  empeño;  pero  los  de  reincidencia  su^ 
frirán  ademas  un  año  de  recarga.  Los  que  hubieren  cometido 
este  delito  con  alguna  circunstancia  agravante  que  no  tenga 
señalada  p^na  de  la  vida ,  servirán  también  el  tiempo  que  les 
restaba  para  concluir  su  ejn^zño ,  y  ademas  un  año  de  recarga 
los  de  primera  vez  ,  y  dos  los  de  se^uodi.  A  los  que  se  hayan 
pasado  á  los  Moros ,  y  enemigos ,  ó  lue  de  otro  modo  hubieren 
xxecutado  su  deserción  con  alguna  circunnancia  grave,  sujeta 
^a  pena  de  muerte  ,  les  pcr^^ono  ,  y  es  mi  voluntad  que  vayan  i 
Krvir  en' el  Regimiento  de  infantcria  fijo  de  Ceuta,  ochoañoa 
los  de  primera  vez,  y  nueve  los  de  segunda.  Qaeriendo  exten*» 
der  este  indulto  con  un  m  )tivo  tan  gr^to  á  los  reos  de  si  npls 
deserción  que  se  hallan  actualmente  presos  en  los  Cuerpos ,  y 
^n  las  cárceles  de  los  pueblos,  aunque  estén  sentenciados  á  pre^ 
S'dio  ü  obi-as  públicas ,  con  tal  de  que  no  hayan  lle<»ado  á  las 
ICaxas  de  su  destino :  mando  se  les  ponga  en  libertad  á  la  publi^ 
f  ación  de  esta  gracia ,  para  que  los  de  primera  vez  sirvan  en 
sus  propios  Cuerpos  seis  años  5  pero  si  fuere  mayor  el  tiem- 
po que  les  faltaba ,  lo  cumplirán ,  y  los  de  segunda  deserción 
ocho  años.  Lis  Junicias  librarla  su  salvo-conduSo  á  los  que 
cstca  en  las  cárceles  para  que  vayan  á  presentarse  á  los  Xe-. 
fes  militares  mas  in-nediatos ,  y  éstos   les  expedirán  el  suyo 
en  la  focma  prevenida  para  que  se  dirijan  á  sus  Cuerpos.  Ten-^ 

drci 


*4^ 
arclslo  cntfndida,  y  !o  comunicareis  á  quica  corrcsponic  pa- 

^1^  su  publicación  y  <iumpHmicnto.**    -  <r^!»« 

Y  lo  traslado  á  V.  S.  de  orden  de  S.  M.  para  su  cunar 
plimiento  en  la  parte  que  le  toca.  Dios  guarde  á  V,  S.  rauchos 
años.  Barcelona  s.  dsOdabrc  de  iSoi.ss  Caballeros:  Sr.  Capi- 
tán General  de  Guatemala.  ^^^^ 

.-   ♦      -   7i.  *alos  rrítllt^rei  cisados  íiif  Rf^l  Ihmch»         .1    • 

'  ;  Efkcy  en  celebrliiti  ^e)  fcliiS' desposorio  del  Principt 
Se  Astucias,  se  ha  dignado  conceder  indulto  de  la  pena  de  prU 
vacioo  de  etnpleo  á  todos  los  oficiales  de  sus  tropas  qae  se  hubie- 
ren casado  sin  su  Real  permiso  ,  siempre  que  en  las  mugercs 
concurran  las  circunstaticias  correspondientes,  y  con  ca  liad  de 
que  hayan  de  delatarse  á  sus  respectivos  Xcfes  á  la  publicación 
de  esta  gracia. 

Queriendo  S.  M.  ampliarla  con  tan  agradable  motivoy 
declara  á  lay  mugeres,  y  á  los  hrios  de  los  Oficiales  comprchendi-» 
dos  en  ella,  que  al  tiempo  de  celebrar  el  matrimonio  se  hallaban 
con  lagraduácidn  de  Capita  A  ó  superior,, <l  derecho  dios  be-r 
ntficios  del  tilinte  pío  militar  (observándose  en  ene  caso  lo 
prevenido  en' el  articuló  19:  del  capitulo  8.  del  Reglamcntp  qqc 
anualmente  tige);  pero  nó  así  i  las  de  aquellos  que  lo  hiibicreb 
efeduadoenla  ¿lase  de  Subalternos ,  á  no  morir  sus  Maridos 
en  función  dcí  guerra:.    * 

Es  rambifen  la  Voltínta'd  de  S;  Nf;  que  p^ra  formaUzarcj% 
te  indulto,  remitan  los  Inspeñores  generales ,  y  definas  Xtfes  mi- 
litares, á  esta  via  reservada  de  ía  guerra,  procurando  la  brevedad, 
relaciones  duplicadis,  con  distinción  de  Cuerpos,  de  los  Oficia- 
les a  quienes  alcance  esta  gracia  especial ,  expresando  en  clUs 
los  nombr-s  de  los  contrayentes  ,  la  graduación  que  aíiualmen-. 
te  tienen  los  maridos,  la  que  tenían  quando  se  casaron,  y  las 
círcunsrancias  de  las  mugeres;  y  :»compañarln  con  una  de  di- 
chas relaciones  las  ff es  di  casamiento  debidamente  legalizadas, 
y  copias  de  los  Despachos  con  iguales  requisitos  de  los  empleos 
ó  grados  que  tenían  los  Oficiales  al  tiempo  de  contraer  los  ma- 
ttimoMos.  Todo  lo  que  comunico  á  V.  S.  de  orden  de  S.  M. 
para  su  cumplimiento  en  la  parte  que  le  toca.  Dios  guarde  á  V.  S, 
muchos  años.  Barcelona  s-  deOaubtcds  l8oz.=:  Caballerosa 
Sr.  Capitán  G^^necal  dc  Guatemala*. 


2^1 

IpdtQs  arios. 

^ff^í^ado  General    que    demuestra  el    numero     de    tributos 
que  hay  ca  ia  comprctiemion    del    rcyao  de    Guatemala    cotí 
iadíviáuaüJad    ds  Inccadcncias ,  Corregimientos,  y  Alcaldías 
mayores,  conforme  á  las   ultimas  numeraciones.  * 

es.  Salvador    .     *    .     .     . 

Intendencias.    JJ:^^" •    • 

)Comayagua 

(Ciudad  Real 


(Qaesaltenango    .     ,     . 

Corregimientos.    )Chiquimula,  yZicapa  . 

(Chimaltcnango    ,    .    . 


8.075. 

7.190. 

15.465. 


4J.107. 

^,14?. 
7.578. 
8.315. 


Escuinta. 


^Amatitanes  y  Zacatepeques 
/"  Suchiíepeques. 
Alcaldías  mayores  ^  Sonsonrte  .    . 
^Vera  paz    .     . 

JTotonicapan.   . 
¿olola    ... 


Intendencias.  4J.107. 
Corregía) icntos  21,042, 
Alcaldías  may.  49. 195. 


Total.         115.344, 


••  m»\^i^it. 

> 

2.oyT. 

10.0S4» 

2.558- 
4.558. 

^■9 

ii.jif. 

>> 

ii.8o}. 
5.85o. 

^$ 

49.1PJ. 

-I-  -i 

K      -      - 

■¥ 


Sonsonate  20.  de  Mayo» 

El  chapulín  í;<?/¿ííí?^  que  ha  resultada  en  C!ta  provincia^ 

procedente  de  las  de^.  íalvalor,  é<  sin  numero,  y  no  ha  deja ió 

de  hacer  alana  daño  alas  milpas  ds  ios  partidos  de  Guavmjca 


% 


y 

e  Isakos ,  aunque  se  han  defendí  Jo  todo  lo  posible.  LajgAyor 
parte  de  él  ha  tomado  el  rumba  del  poniente,  que  es  ti  de  la 
provincia  de  Chiquimula,  dejando  mucha  hueva,  scbre  que  se 
está  á  la  «lira  para  providenciar  su  exterminio  en  zanjas  luego 
que  resulte  el  saltón.-^  Las  siembras  de  maíz  de  los  demás  partí 
dos  están  muy  buenas,  en  particular  las  de  tierra  fria.  Las  de 
apantes  de  las  tierras  bajas  están  ya  fuera  de  riesgo,  en  elote  sazón, 
algunas  en  jilotej  y  otras  en  perla, 

^*  S.  Salvador  í8.  de  Mayo» 

En  esta  ciudad  y  su  jurisdicion  está  el  maíz  á  5.  reales 
almud:  en  Olocuiltay  Sacatecoluca  á  dos  y  medio:  en  CoJGtc- 
peque  á  tres  y  medio:  en  Mttapas  á  dos  rs.  y  en  Sta.  Ana  á  tres. 
De  los  demás  partidos  de  esta  Intendencia  no  se  ha  dada  razón. 
El  trigo  está  a  seis  rs.  en  esta  cabecera  y  en  Sta.  Ana,  y  á  p-so 
en  las  otras  jurisdicioncs  que  se  han  indicado.  El  arroz  escasea, 
y  corte  á  medio  la  libra.  El  frijol  está  á  tres  rs.  D  *  plátanos  hay 
abundancia  ,  y  sedan  12.  grandes  por  medio.  Membras  de  regi- 
dlo hay  ya  algunas  logradas.  El  renglón  de  carnes  és  abundante 
CD  toda  la  p  ovincJa. 

Las  rozas  qae  se  sembraron  al  princioio  de  las  aguas  estati 
generalmente  muy  buenas,  habiéndose  sembrado  segunda  vez  al- 
gunas que  devoió  la  langosra  voladora;  v  aunque  al  presente 
empiezan  a  nacer  varias  manchas  de  é  te  i"fc£lo,  se  están  dando 
providencias  de  matarla  en  zanjas,  especialmente  en  las  sámente-' 
ras  y  en  sus  inmediaciones  antes  qu?  tome  cuerpo. 

El  partido  de  Opico,  que  ha  sido  el  mas  escaso  dí  maíz, 
se  halla  abastecido  en  el  dia  por  hab'rss  libertado  de  langosta  la 
mayor  parte  délas  milpas  de  regadío  queeitan  en  elote  en  punto 
de  aprovecharse.        /  * 

Es  tan  grande  la  abundancia  dt  yuca,  que  se  halla  i  trein- 
ta por  medio  en  esta  plaza,  en  lugar  de  tres  á  quatfo  a  qus  estu- 
vo el  año  pagado,  sin  que  por  ello  se  haya  dejado  de  mandar  que 
se  aumente  la  siembra  de  esta  planta  en  los  terrenos  que  se  han' 
desocupado,  y  en  otros. 

Se  halla  porción  de  trigo  en  Sonsonate  del  que  vino  de 
Chile  en  la  corbeta  Sta.  Ana,  mucha  parte  del  qual  esik  desilna- 
dQ  á  esta  ciudad» 


244 

iw»S4^^4^(?  %g.  de  Abril. ^  La  canoa  de  D.  Pedro  Sálate?,  del 
icomercio  de  ésta  pioviocia  ,  condujo  en  registro  de  Panamá  6y  ^„.,^ 
libras  hilo  morado ,  y  lo  hamacas  de  paja:  Y  la  canoa  N.  S.  de   ^11 
los  Angeies,  patrón  Jacinto  Enríqucz  ,  del  mismo  Panamá,  dos        ^ 
piezas  platillas ,  20  id»  bretañas  ,1.  id.  listado,  8  bultos  esto^ 
pilla  ,  2  piezas  borlón  ,  t  id.  muselinetat  2  dozenas  pañuelos  de        « 
Bayona,  450  varas  bayeta  de  la  tierra»  iooid.gerga,  y  1x4 
b-ítíjuelas  de  vino.  ^ 

— ,  De  Cartagena  ,  con  escala  en  la  isla  de  S.  Andrés ,  ha  íti-i 
troducido  D.  Gerónimo  Escarpeta  en  esta  provincia,  por íu  pu^ 
erro  de  Matina  ,  en  la  goleta  Mgrcurioy  i  saber:  5  dozenas  maH. 
chftes  ,  12  piezas  platillas,  10  ii.  bretañas,  18  il.  sarasas,  %  lU] 
brábmtc  crudo  ,12  Id.  listado  de  Flandcs,  2^  calderos  de  fierro^ 
36  bar» lies  aguardiente  de  España,  y  aa  cajjíi  cor  116  libran. 
ji^boQ  de  castilla. 

^  El  Jjcz  de  Esparza  ha  dado  aviso  con  fecha  de  25  de 
Abril ,  de  haberse  perdido  en  aquella  costa  el  faiucho  S.  Rafael^, 
que  de  Panami  hacía  viagc  al  Rcalcjj  en  Uurc  ,  habiéndose, 
salvado  su  tripulación. 

Trugilla  20  deMay9,^E\  15  del  corriente  fondeó  en 
éste  puerta  la  goleta  5f¿í.  T^r*/^  ,  caphanD.  Agustín  Richards, 
conduciendo  en  registro  de  Trinidad  de  Cuba  y  z6  barriles  ha- 
rina extrangera :  2  dozenas  calderitos  de  hierro  :  2  garcafas  agu-» 
ardiente  de  islas;  6  panes  de  azocar :  dos  dozenas  cajas  de  dulce, 
y  un   garrafón  de  Ucor  del  pa'h. 

^  El  19  del  mismo  llegó  á  dicho  puerto  la  goleta  5f^.  n9sá 
de  Lima  ,  capitán  D.  Nicolás  López  de  Castro,  de  la  Havan^^, 
conduciendo  5  tercios  78  piezas  brabante  crudo  :  6  barriles  pa- 
pas de  Florida ,  58  machetes  catalanes ;  5  piezas  ciinal  dclana;^ 
20  cargas,  y  17  pipas  aguardiente  de  caña  en  anclotes,  42  quin-» 
tales  azero  de  Milán:  2  id.  almendra:  wo  botijas  de  azcytcdc 
media  arroba:  21  arrobas  cafe  molido:  2  quaiterolas  vino  tinta, 
catalán:  un  quintal  de  Wgos:  20  piezas  cstopiilas:  156  id. 
phtillas  reales :  6  arrobas  lentejas :  1  ií.  canela  curbana :  r 
quarterolas  4  p'pisy  <1'^>5  barriles  aguardiente  de  caña:  6  ca-» 
Ms ,  y  un  barril  de  vino  blanco:  i  barriles  de  carga  de  ü:  tfo 
tí^tf  js  d-  aj>€  y  cebollas :  <s6  hai:has  vízcaynas  :  una  pí^a  y,^  | 
qiiaireroh^s  viao  tinto  catalán,  con  otras  cosas.  | 


i^m.  307  Tom.  VIL  ^  Fol.  24? 

:^^  ^f  GAZETA  DE  GU  ATEMALA 

t   .r^i•^•¿'f^  ^i>fíii  LÜNEí   13.    DE  JUNIO  de  1803. 


^"1í^^  E^^ores  en  el  Derecho  civil.       l^) 

El  Derecho  civil  tiene  el  solo  masque  enmendar  que  tb-* 

3as  las  demás    dodtinas,  tanto  que  según  son  muchos  los  vicios  y 

defeftos  que  tiene,  muchos  han  sido  de  parecer  que  sería  cosa 

ütil  consumir  todo  el  Derecho  escrito,  y  reducirse  á  gobierno  de 

buen  uso  de  razón,  con  que  se  gobernó  el  mundo  por  rouchoi 

millares  de  años,  y  el  reyno  de  los  Lacedemonios  por  muchos 

siglos,  y  se  gobiernan  hoy  muy  bien  muchas  partes  del  mundo  ^ 

s|a  us^r  de  leyes  escritas,  ni  de  declaraciones  de  ellas. 

twr^^  con  todo  eso,  el  Derecho  crcrito  es  tanto  mejor  ma-í 

^iicrade  gobierno  que  el  del  arbitrio  de  la  buena  razón,  quanto 

^aquel  se  estatuye  con  mayor  acuerdo,  y  madureza  de  prudencia 

^  que  el  arbitrario:  y  también  porque  está  mas  libre  de  pasión, 

^  como  dice  sabiamente  Aristóteles  en  suslibros  de  Raor!ca,  por 

"  determinar  de  cosas  por  venir,  y  que  no  han  caldo  en  persona 

*  ninguna,  por  cuyo  amor,  temor,  odio,  ni  amistad  el  Icgisladoc 

*  quiera  hacer  fuerza  á  la  razón. 

^  De  manera  que  sin  duda  ninguna  el  Derecho  escrito  es 

tnuy  conveniente  manera  de  gobierno,  5i  le  leroediasen  los  vicios 

.^presentes,  que  del  todo  lo  tienen  destruido,  y  estragado.  Pxiníict 

*  ramente  ponerlo  en  lengua  común  y  popular  de  la  nación,  para 

*  quien  se  hace,  y  quitano  de  lenguas  ya  perdidas  y  dificultosas  de 
'^  entender.  Porque  si  el  fin  del  Derecho  civil  e$  dar  orden  que  los 
^  hombres  vivan  honestamente,  y  ^in  hacerse  los  unos  á  los  otros 

"^  perjuicio,  cómo  podrán  los  hmbrcs  alcanzar  este  fin,  00  entcn- 
^^diendolo  que  las  leyes  les  mandan  hagan,  y  lo  que  les  prch'bén? 


^  la  doílrina  legal  la  tomase  de  otra  nación,  la  dejase  de  poner  tn 
el  uso  de  su  lengua  popular. 


"^mm^.^"^ 


'^i  (•)    Poi  el  Dx.  Abiii.  (Num.  «54) 


í" 


54S 

,  J  Q^  fJíimeros  que  se  saBe  ^e  u?aron  áe  kyes  cscrTtas 
fueron  los  hebreos,  á  quien  Moyses  ks  dio  las  Ityes  que  Dios 
le  dispuso  que  ks  diese  esctitas  eñ  la  (tilsma  lengua  hebrea.  De 
estos  las  tomaron  sus  vecinos  los  fcnices  ,  y  los  gitanos,  y  la$ 
pusieron  en  sus  propias  lenguas.  De  los  feniccs  y  gitanos 
vimeronalos  Españales,  y  mucho  tiempo  después  á  los  griegos, 
donde  el  primer  legiíilador  de  kycs  escritas  fue  Minos,  Rey  de 
Candia,  y  después  Licurgo  rey  de  Tos  Lacedemooios ,  y  Dra-» 
con  y  Solón  en  la  rep^iblica  de  Athenas.  Pero  cada  uñólas  escrn 
bió  en  su  lengua:  ni  jamáf  un  pueblo  se  gobernó  por  leves  e$cri-i 
tas  en  lenguage  de  otro  pueblo,  como  lo  han  usadoen  estos  iiem-< 
pos  con  grave  daño  déla  república,  y  de  los  que  se  han  de  go-» 
bcrnar  por  ellas» 

Bien  lo  entendieron  esto  tos  reyes  antepasados  de  España,!. 
y  particularroentc  el  Rey  D.  Alonso,  de  gloriosa  inemoiia,  el 
qual  viendo  á /¿>  r/¿tr¿í  este  daño  tan  notorio,  y  entendiendo  que 
convenia  dar  al  pueblo  leyes  con  que  se  gobernase,  escritas  en 
knguaque  las  entendiese,  Juntólos  roas  graves  letrados ea la  £a-i 
cuitad  de  kyes  que  se  hallaron  en  sm  tkmpos,y  de  parecer  de 
ellos  hiñese  Derecho  civil,  qoellanaanlasteyesde  partida,  tama 
mejor  dispuesto  que  ct  que  lustíoiano  hizo  de  pe  lazos  de  do£krí- 
na  de  consultos  ,  quanto  la  entereza  del  uno,  y  las  faltas  dtt  ott©^ 
lo  muestran  claramente  á  quien  quisiere  conferirlos  sin  pasión^ 

Este  pió  zelo  de  los  pasados  reyes  lo  han  escurccido  los 
iáoflores  ,  que  parecfcndoles  que  ks  era  mas  honra  escribir  bar-' 
baramcnte  en  latín,  que  elegante  en  castellano,  ks  han  hecho 
comentarios,  6  declaraciones  en  knguagc  cstraño,  haciendo  quan-* 
to  es  de  su  parte  inútil  al  puebla  aquel  derecha,  y  yendo  contra 
el  santísimo  intento  de  los  buenos  legisladores*  Porque  el  intento 
de  los  legisladores  fue  que  el  pueblo  supiese  las  kyes  por  donde 
se  ha  de  gobernar,  para  que  las  pusiese  en  práílica:  y  el  de  tos  g!o4 
sadores  fue  que  los  hombres  no  las  entendiesen,  porque  acudíe-* 
sen  á  ellos  como  á  oráculos  a  preguntar  el  emendiinienta  de  la 
ky.  Porque  si  aquellas  sus  declaraciones  ton  de  momento  para 
el  entendimiento  déla  ley,  por  qué  no  las  hacen  de  manera  que 
el  pueblo  se  pueda  servir  de  ellas,  para  naejor  entender  las  leyes,, 
conforme  alas  qualeshade  vivir?  Y?l  na  sirven  de  nada  para 
esto ,  para  qiie  hacen  mas  costosos  loi  libros  con  jsus  vanas  dec}a-< 

■v¿.  ,,,:.,,  ta?i 


I 


F-      ■  ...  HJ 

facioTics?  No  lo  hldcrott  as!  aquellos  consultos  rotuanos;  sino 

que  las  leyes  escritas  en  lengua  romana  para  uso  dCr^^ebto 

,  fomaoo ,  las  declararon  en  lengua  ronnana,  y  no  en  griega,  para 

1"^  que  mejor  pudiesen  entenderlas  los  romanos.  A  cuyo  cgemplo 
ellos  las  leyes  castellanas  las  habían  de  declarar  en  lengnacas-* 
teVlana  ,  y  no  en  launa  ,  para  que  las  entendiese  mcjar  el  pueblo 

I      castellano. 

I       ^  Convendría  también,  mandar  que  en  las  escuelas  públ-< 

cas  y  Universidades  se  leyese  por  texto  d  derecho  y  leyes  de 
los  rey  nos  deEspatía  que  son  las  verdaderas  leyes,  hechas  coa 
«aduro  acuerdo,  y  pubvica  autoridad  :  y  no  aquellos  pedazos 
de  escrituras  tomadas  ó  rasgadas  de  los  libros  que  escrlbieroa 
los  dolores  romanos  larga  y  cstcndidamente  en  declaración 
d«l  derecho  civil  de  los  romanos,  que  falsaoiente  llaman  Diges-* 
tos :  pues  no  se  pudo  formar  en  derecho  cosa  mas  indigesta  ,  y 
mas  confusa ,  por  las  razones  que  diré  luego.  Y  si  algo  se 
puede  tomar  de  aquellos  pedazos  de  razones  quebradas ,  ha4 
bria  de  servir  de  declaración  para  mejor  entendimiento  de  lo 
que  realmente  es  ley  y  derecho  en  éstos  reynos.  Pero  ea 
las  cátedras  donde  se  pretende  criar  personas  para  el  buen  go^ 
bierno  delosrevnos  de  España  hacer  cabeza  de  un  derecho  estra-* 
ño  ,  y  con  las  faltas  que  luego  mostraré  que  tiene ,  y  dejar  do 
hacerla  de  un  derecho  tan  bien  ordenado  y  dispuesto  como  el 
que  U.  M.  tiene  ,  y  sus  pasados  dexaron ,  no  solamente  es  un  gra«* 
ve  daño  de  toda  la  nación  castellana ,  pero  aún  grave  desacato 
4e  la  autoridad,  y  magestad  real,  como  si  ella  no  huviese  sido 
bañante  para  hacer  leyes  convenltntes  en  sus  reynos  sin  irlas 
á  mendigar  á  un  derecho  tan  oscuro  y  tan  confuso  ,  como  quedó 
el  romano  despuet  que  el  emperador  Justiniano,  y  sus  dolores  lo 
quitaron  de  la  luz  y  claridad  que  tenia,  y  lo  echaron  en  la  esea<i 
fidad  y  tinieblas  que  ahora  tiene. 

Pero  para  que  esto  mejor  y  mas  fácilmente  se  entienda 
declararé  i  V.  M.  brevemente  la  disposieion  que  el  derecho  ci«* 
vil  de  los  romanos  tuvo  desde  su  principio  hasta  el  tiempo  de 
Justiniano,  y  la  que  él  y  sus  dodotes  le  dieron,  con  que  lo  des** 
Cfuyeron  y  pusieron  qual  está.      imí  ü*?  i^  ,  «*/.  *  ,3li( 

El  pueblo  romano  primero  se  gdberní  por  reyes,  y  Icycif 
tfules^  hasta  ^ueiaudad^  el  j|obiei:ao  dQ  ina|^q;ado  perpetuo  en 


#4% 

temporal,  abrogaron  las  leyes  reales^  i  introdageron  otra  roatic-e 
ra  dgiiujjcho,  que  llamaron  las  leyes  de  las  doce  tablas,  porque 
las  hicieron  gravar  en  doce  tablas  de  cobre  ,  y  las  puüeroa  eti 
el  capitolio  para  que  las  padiesea  leerlos  que  quisiesea.  Desn  *" 
pues  el  mismo  pueblo  añadió  mas  leyes,  scgiáa  los  casos  se  ofrc4. 
pao ,  hasta  que  tornándose  á  reducir  el  gobierno  á  monarquh,  y« 
tomando  en  lugar  de  reyes  emperadores ,  los  emperadores  ea 
nombre  del  pueblo  hacían  las  leyes  que  convenia  hacer,  las 
quales  se  llamaron  constituciones  imperiales. 

Eran  pues  las  partes  del  derecho  ciiñl  de  los  romanos  es^ 
tas:  las  leyes,  qae  el  pueblo  romano  hacia  proponiéndolas  el 
fconsul:  los  plebiscitos,  que  la  coonunidad  establecía,  proponien^ 
dolas  el  tribuno:  los  edidos  que  haci^  los  pretores,  que  eran 
como  alcaldes  de  corte ,  los  quales  no  duraban  mas  de  un  ano  ^ 
hana  que  se  hizo  una  forma  de  edldo  perpetuo,  por  no  and¿f 
cada  año  variando:  los  estatutos  que  hacia  el  Senado,  que  era  el^ 
consejo  particular  de  la  república  ,  tocantes  á  la  manera  y  ley  de 
|>uen  gobierno.  Uitimamenie  las  constituciones  imperiales,  que 
ÍUi^ieron  fuerza  y  vigor  de  leyes,  porque  el  pueblo  dio  iu  podec 
|r  autoridad  al  emperador  pata  hacerlas,  por  no  andar  juntando 
tanta  multitud  ie  pueblo  para  ello.  Estas  fueron  las  partes  sus^ 
fauciales  del  derectij  civil  de  los  romanos.  {S.  C.) 

Ortografia  (i^um  506.) 
Mr.  Bcauzfc ,  en  el  ariicuio  equiboco ,  dicc....¿'*  Nd 
is  igualmente  traí^tornar  la  naturaleza  de  las  cosas  el  escribir 
las  jpalabras  de 'manea  que  no  se  sepa  como  pronunciaríaf? 
Nuestra  lengua  ( la  francesa)  que  se  tiene  por  declarada  ene** 
miga  de  los  equibocos ,  por  que  se  glorU  de  ser  mas  amiga 
de  la  claridad  qu?t  qualquiera  otra ,  á  admitido  sin  embargo 
en  la  ortografía  una  ir^finidad  de  equibocos, por  una  malcn^ 
tendila  diferencia  para  con  el  uso ,  lejislador  lejitimo  en  cu-* 
anto  á  ^a  f>rmaclon  y  a  la  pronunciación  de  l?s  pala-^ 
bras;  pero  tirano  y  usurpador  desde  quí  pretende  fijar  ar^ 
bitrariamente  ta  Ortografia  de  ellas.  Qie  el  uso,  en  ora  bue^ 
na,  daciiaU  f )rma  ,  el  numero,  el  empleo  de  los  carafl-res. 
Este  es'  derecho  siiyo.  Pero^  que  después  deje  d  los  literatos 
la  libertad  ds  aplicar  estos  caraftercs  conforme  a  su  primitíií 
ba  desdnaci^a  >  y  que  ao  los  constriña  mas  de  en  cuanto  coa-^ 

dus^ 


H9 

aasca  a  fijarlos  ó>  á  atraerlos  acne  misma  principio.  Enton- 
ces facilisiíiiatnence  podrán  disclnguirsc,  por  la  ortog:2¿fll^  las 
baces....  y  una  inñnidai  de  oteas  semejantes.  Bease   orto- 

^  grafía. 

La  remisión  que  Mr.  Beauzec  ace  al  articulo  ortogra* 
fia»  (en  el  cual  >  como  en  su  mas  propio  lugar ,  debe  tratar^ 
se  con  extensión  c^tc  asunto)  no  nos  puede    aprobcchar  po^ 
aóra ,  por  que  no  emos  bisto  ,  ni  creemos  se  á  publicado  to4 
dabiaj  el  tomo  que  a  de  contener  este  articulo. 
'.  .i^.|>     El  mismo  autor  dice  en  el  articulo  DeUtrear. 
V*  \¡.. .  „Todabla   quedaron  demasiadas  dificultades  fcn  el 
arte  de  leer)  nacidas  délas  estrabsgancias ,  de  los  equibocos, 
y  también  de  las  coottadiclones  de  nuestra  oftogra^a.......La 

iodíbldaacioa  de  todas  nuestras  inconsecuencias,  seiia  inmen* 
«a ...  y  las  dificultades  del  arte  de  deletrear  serán  todabla  ed 
gran  numero  aun  en  el  método  mas  simplificado,  si  al  fin, 
no  TÍOS  acemos  bastante  racionales  pata  admitir,  sin  pc^ 
dantismo,  sin  adcsiotí  á  rutina,  despreciando  reclamaciones  mal 
funiadis ,  las  correccijncs  de  que  nuestra  ortogtafia  tientf 
oeceuiad  ^  las  que »  ciertamente ,  no  son  tan  dlfiies  ,  ni  tan  est 
traordinarias  como  se  piensa,,  ,-, 

Sí,  no  obstante  la  dificultad  incomparablemente  ma-^ 
yor  que  los  franceses  tienen  para  reformar  su  ortogtafia,  no 
dejan  de  persuadirla  los  ombres  mas  ilustrados  de  aquella  na- 
^on,  ¿con  cuanta  mas  fuerza  debemos  insistir  nosotros  so** 
bte  lo  mismo?  Nosotros  somos  tanto  mas  reprecnsib'es  en  na 
acer  la  reforma,  cuanto  son  menores  las  oificuUades  que  te^ 
Demos  que  allanar.  Estamos  en  un  caso  contrario  al  de  lo^  frao^ 
ceses.  Ellos  tienen  mas  sonidos  que  carañeres  pata  escribir^ 
los  >  y  nosotros  tenemos  mas  carafteres  que  sonidos :  lo  qu , 
^scusandonos  la  necesidad  de  crear  nada ,,  pos  dá  una  gran^ 
bcntaja  para  la  reforma.^ J ^.|.¿.,^^,>5^5,,:*iy3 .  ^.m-ii^y^^i^mn^^  » 
Adbertimos  que  ala  csccpcion  conter^Ma  en  aquellas 
palabras  á  mmos  que  un  uso  bien  censtante  no  ordene  h 
contraria  i  d\  tt^xo  ác  Qúntiliano  ,  aun  citado  por  Domar- 
sais,  oo  debe  darse  algan  balor>  pues  ,  como  lo  emos  prpj? 
hado,  aui  con  toda  la  autoridad  de  la  academia  española 
el  uso  debe  eorrejirse  cumdo  es  contrario  d  la  pronunciación^ 
No  puede  lencK  mayor  bíc¡§,  .^.  üi*¿5]^iWÍ^iff  lo ¿;  s 
.  .  ■..  ..>■  Eq 


Eq  el  articulo  analojia  (ic  M.  Marmoritel)  se  Síct 
tatnWífif 

.  /  .  .  .  ««Meatrcbo  d  afirmar  que  las  jcotcs  de  le** 
tras  deben  l^^aalmcntc  faborecccla  (á  la  analogía),  y  ticncrt  fun* 
áhminio  para  esperar  ci  mismo  suceso  en  lo  concerniente  ala 
crtografia.Los  irregulares  procederes  de  la  nuestra,  scintrodu^ 
geroa  per  la  ignorancia,  ó  por  el  peiantlsoao  ,  y  se  an  man-- 
tenido  por  las  mismas  causas,  ó  por  la  ínatenctoni,  y  ia  incuria 
de  lo>  qie  abrían  podiáo  reclamar.  |Por  qué  nosc  á  deacec 
contra  una  pratlica  abusíba,orijcn  fecundo  de  Inconsecuencias, 
y  de  embarazos?  Es  fácil  justificar  por  razonamiet>to  la  cor^ 
rcccion  que  aconseja  la  analogía;  y  el  ejemplo  de  las  jentes 
de  letras  que  tubi:sen  baior  para  seguirla,  á  pesar  de  los 
clamores  de  las  jíates  respetuosamente  aiiáas  á  su  rutina ;> 
bastará  para  cstender  la  luz ,  y  establecer  el  orden.** 

Mr.  Dalembetc ,  eo  el  articulo  Dicionario  de  lenguasJ 
•di^e¿«     r  -^ 

^  v....„Es  de  desear  que  esta  diferencia  (entre  la  escritura  y 
la  pronunáicion)  se  prescribiese  en  todas  las  lenguas.  Pero 
para  cko  ocurren  muchas  dificultades.  La  primera  consiste 
en  que  algunas  botes  que  significando  cosas  raui  dibcrsas  / 
le  ^pronuncian,  poco  mas  ó  meros ,  ó  absolutamente  ,  del  mis^^ 
«30  modo,  se  escribirán  sin  alguna  diferencia;  lo  que  podría 
'ocasionar  obscuridad....  Aloqúese  puede  responder,  que 
cuando  la  proi^iunciadon  de  boces,  es  idéntica  significando 
cosas  dib^rsas ,  noay  que  temer  se  confundan  en  la  combec^ 
sacien  ,  donde  oo  se  confundco  jamas.  <* 

No  se  traducen  las  otras  dificultades  que  se  opone  MJ 
Dalerabert ,  por  ser  respr  ftíbas  ctú  solo  á  la  lengua  y  escrita*' 
ra  francesa.  Lo  copiado  se  acomoda  mui  bien  á  nuestro  caso. 

En  bcrdad  que  la  conformidad  de  lo  que  acerca  de  la 
ortografia,  dicen  estos  caciclopedifta^,  con  lo  que  nosotros  dc^ 
jarnos  espuesto,  es  bien  ccsafta;  io  que  no  debe  adrolrn. 
El  asurto  es  tal  qiae  ,  sobre  el ,  no  es  fácil  discrepen  los  díc«4' 
tamenes  de  las  personas  en  quienes  se  alien  los  requisitos  nd- 
cesar  ios  para  juzgar  sanamente  ; 

Los  pasajíis  que  ban  copiados  de  1^  cnciclopedJa ,  Y 
otros  que  de  eUa  se  an  dejado  de  copiar,  relatibos  á  la  tnísma 
materia  (por  que  lo  copiado  es  roas  que  suficienrp)  po  pacece 


I 


lino  qAse  escribieron  con  conocimiento  y  crt  oposición  de  las 
ideas  tan  desconcertadas  que  sobre  esto  tubo  D.  }ú^Kjüáá  Iri- 
arte.  Pero  tannbicn  por  allá  an  tenido  sus  hiartcs.  La  csprcsion 
de  qaemar  todos  los  libios ,  echa  por  algunos  contradidlores 
de  la  reforma  de  Va  onografia  ,  en  Francia ,  es  equiba'cDte  á 
U  pintura  mas  que  gigantesca  ,  y  aun  roas  que  colosal  ,  que 
Iriarte  izo  de  los  incombcnientes  que  tetultanasi  de  la  correen 
cioQ  de  nuestra  Ortografiar 


f^^v.  ;;^i  .aiv  >»-i  Textdos  de   aJgodom 

f  "En  élCerrto  mersantH  num  Si.  d«  f  I.  de  0£hibtc  proM 

xlmo  pasado.se  dice  de  los  lienzos  de  algodón  de  la  tierra  de 
Buenos  Ayres  lo  mismo  que  ha  sucedido,  y  no  puede  menos  de 
suceder  siempre  con  los  de  nuestro  reynode  Guatemala;  és  á  $a« 
ber»  que  han  decaido  de  su  estimación  con  la  paz,  y  que  ape'^ 
Ras  se  pueden  vender  por  su  costo  principal  desde  que  hubo 
abundancia  y  bija  de  precios  en  ía  lencería  de  Europa.  Y  cotí 
este  motivo,  los  Editora  del  expresado  periódico  hacen  tas  rc-^ 
flexiones  siguientes: 

n  Desgraciado  el  país  que  necesita  de  ía  guerra  para  que 

*  florezcan  sus  manufafturas,  y  tengan  despacho  algunos  de  su* 

frutos.  Preciso  es  que  en  Buenos  Ayres  experimente  gcandcs 

'  cobsrácuíos  la  industria,  pues  ácndo  cosecha  del  paí>  el  algodata 

■  de  que  se  hacen  los  lienzos,  y  atjundando  tanto  las  carnes ,   los 

'  granos  y  toda  clase  de  alimentos  no  pueden  darse  aquttlos  á  loa 

precios  de  los  de  Europa,  cuya  primera  materia  tiene  primero^ 

que  venir  de  América  ,  después  texerse  aquí,  y  después  trans- 

-portarse  allá  rcxidacon  tantos  recargos  y  disperdíos.  Y  lo  mis- 

V'Bnoque  en   Buenos  Ayres  es  muy  probable  que  haya  sucedido 

en  Nueva  España,  donde  rambier^ha  tomado  mucho  ir.ctfmen- 

^  to,  durante  la  guerra,  la  fatnicacion  de  lierzos  de  algodón.  O  los 

telares  y  los  fabricantes  son  malos  ó  carecen  de  l\iS  roaquicas 

de  limpiar,  cardar  e  hilar  el  algodón  y  deroas  instromcntos  coa 

que  se  economiza  tanto  en  las  fábricas  de  Europa,  ó  el  icfluxí> 

de  las  miaas,  que  con   la  abundancia  del  numerario  rodo  lo  eo- 

earcccn,  es  la  cau^a  principal  del  mal;  y  si  asi  futse,  aunque 

llovieran  aili  máquinas  y  fabricantes  inteligentes,  nunca  podráa 

_  establecerse  las  manr.fiáurai  íólidamenre>  y  se  carereri  de  la 

población  y  riqueza  qae  produce  la  Industria  en  los  países  doik* 

d:  florece.  ,^ 


— Serh  de  desear  que  unas  observaciones,  en  loge-* 
nerq^n  justas  y  sólidas,  se  contragesen  mas  particular  mea  4 
te  á  este  país:  que  se  digescn  las  verdaderas  causas  por 
qus  la  mano  de  obra  es  tan  cara  entre  nosotros,  lo  mismo 
tfí  la  capital  que  en  \as  provincias  proporcionalraente :  los  me^ 
dios  de  abaratarla ,  sencillos  y  rficaces ,  que  sí  los  hay ,  áU 
gase  lo  que  se  quiera  en  contrario ,  aunque  se  prcsetiten  al-« 
gunos  obnaculos  para  su  aplicación:  y  el  partido  que  podría 
y  debería  sacarse  á  favor  de  la  industria  colonial,  en  sus  ic-« 
gidos  de  algodón ,  de  la  Real  orden  circular  de  20.  de  Se-i 
tjembre  ultiíno  inserta  en  el  numero  :504.  de  ésta'  gazeta, 
con  grandes  ventajas  y  ningún  per  jaicio  de  la  industria  y  co-* 
mcrcio  de  la  metrópoli.  No  dudamos  que  alguno  de  nuestros 
liáblles  corresponsales  tendrá  á  bien  emplear  en  estas  demosi 
rracioaes  su  patriotismo  y  luces. 

Consumos  de  México  en  1778, 
„  2  774  59?  arrobas  de  pulque.  494.184.  fanegas  de  harina  4c 
trigo.  288.191  fanegas  de  mah.  75.58^5  fanegas  de  cebada. 
3 48.8 ^l  carneros.  48.035  cerdos.  24 8 jo  toros.  4.000  terneras. 
272  640  arrobas  de  azúcar.  101. 59S  arrobas  de  pimientos  chiles. 
116.051  arrobas  de  sebo  para  velas.,, 

M//í;<j.— Sres.  Editores:  Entre  mis  curiosidades  me  be 
encontta  io  la  nota  anterior,  que  tengo  por  de  buena  tinta.  Mucho 
habrán  variado  en  25.  años  los  consumos  de  una  ciudad  como 
'Mcgico,  yes  regalar  qae  hayan  ido  amas,  si  és  cierto  que 
ha  tenida  aumento  su  población  ,  no  siendo  de  dudar  qnc  le  ha 
tenido  su  comercio.  Yo  quisiera  que  en  la  gazcta  de  Medico  se 
nos  diese  una  noticia,  semejante  á  ésta  ,  de  los  consumos  del  año 
próximo  anterior  en  iguales  artículos,  y  que  i  su  continuación  ^ 
publicasen  Ums.  otra  de  los  de  ésta  capital  por  el  mismo  ano; 
lo  que  decidirla  la  qü:stion  que  se  hace  muchas  veces  sobre 
la  diferencia  mtA  entre  las  dos  ciudades ,  y  daiía  también  nr^u-i 
cha  luz  para  la  historia  de  sus  respetivas  costumbres,  cstilps^ 
alimentos,  y  demás  cosas  que  de  cerca  ó  de  lfj)S  se  dan  la 
mano  con  éstas.^  Cuya  vida  gue.  Dios  muchos  años.  Su  servidoK 

Bl  Curios;      .[ 

Erratas  muy  notables En  el  numero  ?o6.  pág.  242.  Un.  I 

áíct  Indios  arios.  Léa^e  Indios  tribut Arios. ^licta  cnU  pig.  ?• 
dice  tributos»  Léase  también  tributarios» 


K»w.  508  Tot».  VIL  Fol.  así 

(i^y-:      0AZETA  DE  GUATEMALA 


!■;■> 


:p^J)EL  LUNES  30.   DE  JUNIO  de   1803. 


,>,,:       ^    .    Nutvas  adiciones  al  tratado  de  Ortografía. 

t'      *      Méjico  9.  de  marzo  de  1801.  Sr.  D.  Joie  Mocifio. 

Muy  qetido  amigo  y  Sr.  bobrc  las  netas  puestas  por 
C  Farruco  al  papel  de  ortografía  qe  U.  le  remitió  (1 J  se  puede 
esponer  á  su  consideración  lo  qc  sigue.  r 

*  La  macsima  de  preferir  ¡a  razón  d  ¡a  autoridad  es  yd  utt 

Tugar  comucen  qe  no  podemos  dcscombenir.  Conforme  á  cUa, 
D.  Farruco  dice,  qe  <<  do  se  fatiga  en  buscar  autoridades  cuando 
su  razón  le  es  suñciente: ,,  sobre  lo  cual  obscrbo,  qe  e^to,  cuan^ 
do  mas,  seiía  bastante  para  persuadirse  así  mismo  una  cosa;  pe<# 
ro  qe  no  es  lo  mismo  cuando  se  trata  de  persuadirla  al  publico; 
por  qe  si  acaso  nuestra  razón  contrastase  con  la  de  otros,  qeda- 
da  la  dada  de  cual  sería  la  qe  prefcrlrian  los  demás.  Por  eso, 
por  bien  probada  qe  a  uno  le  parezca  su  opinión  ,  es  oportuno 
el  qe,  si  puede ,  la  apoye  con  las  de  autores  de  buena  neta,  qe 
ayan  ecsaminado  de  intento  y  fundado  bien  el  asunto.  Esto  pet-^ 
suadirá  siempre  mas  á  la  multitud,  incapaz  de  meditaciones  qtí 
demanden  cierto  grado  de  ateBcion,  qe  el  parecer  aislado  deuii 
indibiduo  por  ebidcotes  qe  á  éste  le  parezcan  sus  raotibos;  pues 
no  puede  ecsijir  la  sujeción  de  todos  á  su  juicio  particular,  cuatH 
do  no  es  cuestión  de  alguna  rigurosa  demostración  matemática» 
La  razón  qe  combcnce  á  uno,  no  debe  lison)earsc  de  qe  aga 
igual  eíedioen  ios  demás:  pero  el  boto  unánime  de  muchos  sa^ 
feios  acreditados  úempre,  acc  y  debe  accr,  una  iíppresion  mas  po^; 
derosa  para  sojuzgar  el  ascnfo  común. 

Los  principios  de  D.  Farruco  sobre  la  ortografía,  qe,  díce^ 
*' se  estienden  á  mas  de  loqe  indican,,,  no  sufren  oposición  ra- 
tional.  Ellos  se  cotDprcendcn  en  lasóla  reg'a  de  conformar,  en 
todo,  la  escritura  ala  pronunciicion.  La  dificultad  está  en  acec 
la  reforma  de  la  ortografía  de  modo,  qe  corresponda  tan  ccsac^ 
tamécte  á  esta  única  regla  nuestra  e.critura  ,  qe  su  praflica  scat 
fdcil ,  ce  roodaí  y  clara.  , 

D.  Paupipo  dicei  qe/<  3u  plan  abiaza  solamente  la  refor-* 

(i)    Veaose  los  núraeíos  igüj  193.  ea  el  tomo  IV-     *  '**  ^**^ 


^H4 
roa  de  los  qe  cree  abuso?;  „  y  la  obrlta  de  nuestro  amigo,  (2) 

tamfBSo  sale  de  estos  limites;  pues  no  ay  otra  cosa  qc  accr;  y 

parece  qe,  eñ  esta  obrita ,  no  se  díBitc  punto  alguno  relativo  át 
-este  ifT>9artante  objsco;  como  es  de  esperar  lo  conocerá  el  mismo 

aprecíabk  patriota,  cuando  su  baen  juicio,  gasto  y  «üscetnimi- 

enro,  aya  meditado  mas  de  espacio  el  contenido  de  dicho  ma-« 

nuscrito;  pudiéndose  creer,  también,  qe  entonces  adoptará  todas 
'i  sus  ideas,  bariando  acaso  en  algunas  menudencias,  puramente 
^í  materiales,  qe  dejen  ¡nta£ta  la  sustancia  ,  en  lo  cual  tampoco  dls-i 

cordaiia  del  espíritu  de  nuestro  amigo* 

Silos  balotes  atribuidos  á  algunas  de  nucstrar  letras ,  no 

corresponden  á  una  practica  rií5;urosamcnte  arreglada  á  dicho 
^  principio,  noay  algún  incombeniente  en  alterarlos  en  lo  preciso 

para  q^  se  ajusten  cabalmente ;  antes  es  de  mucha  importancia  el 

ejecutarlo. 
<  Él  trastorno  qe,  en  el  concepto  de  nuestro  amigo,  ay  qe 

acer  en  nuestro  alfabeto  pata  el  indicado  fin,  es,  en  realidad,  de 

•  »ui  poca  difiicultad,  sé^unse  manifiesta  en  su  obra,  la  qe  Cantes 
de  la  adición)  terminaron  las  siguientes  palabras  . .  .  ."  El  cui-i 
dado  de  la  academia  se  abria  empleado  mucho  mejor  en  suprimir 
las  letras  qc  todabia  sobran  en  nuestro  alfabeto,  y  en  alterar  lo 

-necesario  el  uso  di  otras  pocas,  qe  en  estender  reglas,  distincioi 
*Des  ,esplicacione5,  escepcioms,  qe,  infaliblemente,  se  frustrarán 
^por  la  mayor  parte  en  la  praCllca,  especialmente  cuando  toda  la 
-niutacion  qees  necesaria  para  qe  nuestra  ortografia  llegue,  de 

•  una  vez,  á  su  mas  alto  grado  de  perfección,  es  mucho  mas  ficil 
^de  ejecütari  qe  solo  el  superfl,^,  y  aún  perjudicial,  rcftableciml-* 

ento,  qe  deséala  academia,  de  los  distintos  sonidos  qe,  cree,  tu-* 
''bieron  en  lo  antiguo  la  b  y  h  v ^^ 

Pero  aun  cuando  esta  refirma  debiera  ser  mucho  mayor^ 
i¿por  qéno  scabi?  de  acer  para  lograr  una  tal  ventaja?  El  alfá-í 

beto  frince?  está  necesitado ,  para  el  mismo  intento,  de  un  trasvi 
4orno  incomparablemente  mayor  qe  el  nuestro;  lo  qc  no  emba-» 

r?za  para  qe  esforzadamente  persuadan  su  ejecución  los  autores 
-nacionales mas  ilustrados. 
^  "  La  reducción  de  los  caraderes  com^uenos  á  simples,  ^* 

qe  propone  D.  Facruco,  no  se  si  deberá  entenderse  de  acer  seui 

ci- 


ca)   Es  el  tnisoio  tiatado  que  acabt  de  impiimirse  en  el  oám,  307*^ 


I 


"turas  ks  Tetrao  de  figara  doble  5  ó  de  uniformar  los  sonidos  de 
todas  las  letras  en  todas  las  combinaciones:  peto»  resp^o  á 
qe  lo  piimcro,  es  de  poqísíma  entidad  ,  y  de  ninguna  coníectt4 
cnciajpara  la  ccsafta  pionunciacion  ;  me  patcce  que  significará 
lo  segundo?  y  éste  es  todo  el  asunto  de  la  cbrita  de  nuestro 
amigo,  qe  propone  el  modo  de.efcQuarlo  completamente.  > 
Nuestro  amigo  está  acorde  con  D.  Farruco  en  cuanta 

iá  sustituirla  z:  á  la  ^  en  las  silabas  eecij  pues  qe  el  primera 
preténdela  total  supresión  de  la  í?:  pero,  debiendo  consetbaric 
la  ^,  ,  corresponde  precisamente ,  el  qe  se  omita  la  « ,  qe  aota 
se  pone  después  de  aqella ,  cuando  no  suena,  y  está  absoluta^ 
mente  ociosa, 

>  \Tambien  nuestro  autor  está  acordccon  el  benemérito  D. 
IParruco  ,  y  con  la  praftíca  del  P.  Terreros  en  su  diccionario, 
en  balcrse  solamente  de  la  ;  en  las  silabas  en  qe  se  introduce  ta 
gj  y  también  \zXi  con  el  sonido  eqibalente  al  siempre  unifoc<v 

winc  déla  /•  . 

Tampoco  ay  diferencia  entre  ambo«  celosos  patriotaf*í 
en  el  uso  qe  qieren  se  aga  de  la  g,  limitado  precisamente ,  en 
todos  casos ,  á  su  sonido  fuabc.  *^ 

i  i  Cual  es,  pues,  la  diferencia  qe,  sobre  e«to,  ay  entre  Di 

c  Farruco  y  nuestro  amig<  ?  A  la  berdad,yo  no  lo  percibo;  antes 
me  parece  qe  no  hay  alguna  en  la  parte  esencia':  por  lo  qe, 
rcflecsionando  mas  de  espacia  sobre  la  materia  O,  Farruca ,  es 
probable  adoptará  en  toda  su  e^^^tcnsion  el  proycña  de  nuestro 

;  amigo  ,  que  parece  aberlo  pensado  bien.  No  será  tan  fácil  el 
qe  lo  abrace  la  academia  española  :  pero  podríamos  consolarnos 
de  su  desden  ,  con  qe,  desde  luego,  mereciese  la  aceptación  del 
publico,  del  cual,  en  tal  ca50,la  academia  recibirá  la  l¿y,cn  lu«* 
gar  de  dársela  cotí  mayor  gloria. 

i  pe  U.  como  s  iempre.s:  T. 

^¡^: ::  '■  s"  .:.t¡^  rí-r  ^"T^  ^  .^ii'  :     <- '  ■ '  ' 

C¿¡3  ¿.     7   1     i   iPrrores  en  el  Derecho  cwíi     (N  ^oj^i  ^  ::a 

*^  Pero^t>ot  quanto  cosas  hechas  por   hombres,  y  dívüt-» 

.gadas  por  palabras  humanas,  no  se  pueden  decir  con  tanta  clá^ 
tidad,  que  no  se  ofrezcan  muchas  veces  du3«  acerca  del  en- 
'^  tendimiento  de  ellas,  determinóle  que  hubiese  hombres  sabios 
'  €Q  materia  de  justicia  >  á  cuyo  cñcio  tocase  el  responder  ¿n 
^'''  De 


15* 
Derecho ,  y  Scdaraií 'las  dü3ai  que  acerca  de  la  dificultad  de! 
sentií!J*'dc  las  leyes  se  ofreciesen.  Estos  se  llamaron  jurisconsuli 
tos,  y  sus  declaraciones ,  respuestas  de  prudetites.  \ 

Esta  dignidad  no  se  daba  tan  fácilmente  como  hoy  se  da: 
puei  qualquier  Bachiller,  por  ignorante  quesea,  tiene  autoridad 
de  responder  en  Derecho;  sino  que  por  quanto  entonces  no  ha-^ 
vía  euas  insignias ,  que  ahora  llaman  grados ,  solo  aquel  podia 
responder  en  Derecho  ,  á  quien  el  Emperador  ,  informado  biea 
de  su  habilidad  y  doQ:  ina,  le  daba  facultad  y  licencia  para  ello. 
Estos  pues  escribían  libros  doflrinal,  y  nolegalmente  so-* 
bre  aquellas  partes  del  Derecho ,  unos  sobre  tal  ley,  otros  sobre 
tal  estatuto ,  y  ottos  sobre  el  edi£to  perpetuo  ,  y  otros  respucs^ 
tas  por  manera  de  cartas  á  dudas  que  se  le  proponían:  y  comen-^ 
zó  de  hiber  diversidad  de  seíiis  y  pareceres  entre  ellos,  como 
entre  los  filósofos ,  y  dieronse  a  esciibir  tantos  libros,  que  casi 
Jlegó  el  negocio  a  tanto  mal ,  como  está  ahora  en  éitós  tiempos 
por  la  multitud  d:  los  escritores.  Porque  como  diio  sabiamente 
"Un  poeta  :  Bl  mucho  altere ar^  escureee  y  destruye  la  verdad. 

Crecieron  tanto  con  e  ta  ambición  dil  mucho  escribir  los 
íibros  escritos  en  materia  de  Derecho  ,  que  ya  no  solo  no  pare- 
cía qje  bistaba  la  edad  para  leerlos,  pero  ni  aun  la  memoria 
para  acordarse  délos  nombres  de  sus  escritores.  Lo  qual  viendo 
jcI  Emperador  Justiniano ,  movido  con  mas  piídoso  zt:lo  que  dis-* 
creto ,  quiso  dar  remedio  á  un  mal  tan  grande  ,  y  pencándolo  re-» 
niediar  lo  destruvó  del  todo.  Porque  de  consejo  de  su  Doílor  Tcí-» 
baniano  abrogó  todo  aquel  buen  Derecho  antiguo,  digo  las 
leyes,  los  plebiscitos,  los  ediClos,  los  estatutos:  y  dividica"í 
do  el  Derecho  por  titubs  y  materias  comunes,  en  cada  tita-! 
do  puso  por  leyes  pedazos  d¿  doÉtrinas  tomadas  de  aquc* 
líos  consu'tos,  y  de  las  obras,  que  ellos  larga  y  difusas 
mente  habian  escrito  en  declaración  de  aquellas  partes  del 
Derecho,  tomando  de  uno  quatro  renglones,  que  le  parecían 
hacer  al  proposito  de  aquel  título,  y  del  otro  seis,  y  del  otro 
lo  que  le  pareció:  y  esto  dejó  por  leyes,  y  quiso  que  tun 
viesen  fuerza  y  valor  de  tales. 

Con  esto  no  solamente  no  remedió  Justiniano  la  doctri^ 
tía  legal,  sino  que  la  destruyó  del  todo.  Porque  como  los 
libros  de  aquellos  consultos  no  eran  leyes,  sino  declaraciones  de 

ellas 


157 
clfas ,  iJcstrtiycndo  el  texto ,  destruyó  también  lo?  que  craa 

como  comentarios,  ó  declaraciones  de  las  leyes.  Y  CoSto  en 
la  escritura  larga  y  continuada  de  lo  antecedente,  y  de  lo 
que  después  se  sigue,  depende  muchas  veces  el  conocimien- 
to de  las  palabras ,  entresacando  aquellos  renglones  quebrar 
dos  délas  doéirinas ,  y  libros  de  los  consultos,  escritos  al  lar- 
go, y  por  estilo  de  doctrina ,  los  hizo  muy  dificultosos  de  en- 
tender, por  depender  su  sentido,  ó  de  las  palabras  antecedeaf 
tes  y  ó  délas  que  se  seguían. 

«'-  .  Este  daño,  que  Justioiano  h'zo  al  Derecho  civil,  fue 
'«orno  si ,  lo  que  Dios  no  permita ,  se  perdiesen  los  libros  sagran 
dos,  y  los  comentarios,  qu?  los  Santos  Doftires  han  cscrJioso^ 
bre  ellos ,  y  nos  quedasen  por  doílfina  sagrada  aquellos  pcda^ 
zos,  que  de  ellos  entresacó  y  recopióel  Maestro  Pedro  Lom-í 
bardo,  llamado  por  esto  vulgarmente  el  Maestro  de  Us  senten- 
cias ó  cora^  aquel  libro  que  los  Judíos  llagan  el  Talmud, 
recopilado  de  pedazos  de  doftrinas  de  sus  rabinos.  '<:ji¡:^ 

Puso  este  hecho  de  justiniano  tanta  escuridad  en  U 
Adoctrina  legal,  que  aunque  él  en  su  coiigo  puso  graves  pe- 
nas á  quien  escribiese  en  materia  de  Derecho  ínzrtk  d«  doj 
breves  maneras  de  esciíbir,  que  él  llamó  en  griego  paratliljij 
y  catapodasi  no  pudo  librarnos  de  tanta  multiíud  de  libri>s, 
como  han  crecido,  y  van  creciendo  de  cada  día  sin  termino 
ni ipuno,  por  la  mucha  escuridad  que  en  el  Derecho  KoDaao 
quedó  con  aquella  mala  dísposici  >n,  que  le  dio  Justiniano:  raato 
que  es  cifra  lo  que  en  su  tiempo  habla  escrito,  con  lo  que  ha 
divulgado  hasta  hoy,  y  divulga  de  cada  dia  el  ambición  de  va- 
nos escritores. 

Lo  que  Justiniano  debía  hacer,  y  U,  M.  podría  ,  sí  se  sir- 
viese, para  remedio  de  tanta  confusión,  es  juntar  algún  nuncro 
de  personas  muy  graves  y  sabias  en  materia  de  Derecíios,  esco- 
gidas en  todos  sus  rcynos,  los  quales  tomasen  á  su  cargo  hacer 
un  nuevo  cuerpo  de  Derechos,  no  de  pedazos  de  agenas  dodriaas 
como  el  que  mal  dispusieron  los  Dolores  de  Justiniano  ,  ni  es- 
crito por  estilo  ddftrinal,  sino  por  legal,  que  es  mandando ,  ó  ve-i 
dando,  con  la  mayor  brevedad  de  palabras  que  fuese  posible  , 
sin  preámbulos  ni  retoricas,  que  son  cosas  indignas  de  la  grave- 
dad y  autoridad  del  legislador,  como  están  escritas  las  leycis  d-» 
,5  ■    Viles 


%^t 


Viles ,  qiíe  dio  IVÍoyses  á  los  Hebreos ,  ó  las  que  los  Romanos  hn 
c!€rd!f?,?avar  en  aquellas  doce  tablas. 

Estos  habriaa  de  tcpank  las  materias  del  Derecho,  las  quaí*  * 
les  tieneo  cictto  y  detceminado  numero  ,  por  sus  géneros  y  cspe^ 
cíes,  y  estas  distribuirlas  por  su  orden  discreta  y  elegante,  y¡ 
por  aquella  misma  orden  en  cada  especie  de  negocio  poner  sa 
numero  de  títulos,  y  debajo  de  cada  titulo  sus  leyes,  clara  y; 
llanamente  escutas,  quanto  le  fuere  posible  al  humano  cnten-i 
ditpicnto  :  y  lo  que  en  cada  especie  de  negocio  ya  está  estatuid 
do  por  ley  determinarlo  Icgalmente;  y  lo  que  no  está  deter-í 
minado,  sino  que  anda  en  opiniones  de  Doctores,  sí  tuere  nef^-i 
gocío  de  momento,  tomar  de  hs  dos  partes  de  la  contradicioft 
la  que  les  pareciere  mas  conforme  á  la  buena  razón,  y  aquella 
determinarla  por  ley  ,  poniendo  perpetuo  alendo  á  la  parte  con-i 
tratía:  y  sino  fuere  de  momento,  dejarlo  como  cosa  Inútil :  y, 
ésto  en  lengua  castellana  ,  pues  es  el  derecho  y  leyes  para  la  nat-^ 
cíoo  castellana,  y  no  en  lengua  que  el  pueblo  no  sepa  qué  ds 
loque  por  ellas  se  le  manda  ,  y  qué  lo  que  se  le  prohibe. 

Con  ésto  no  tendrían  las  leyes  necesiiai  de  comentario^: 
antes  se  debria  determinar,  so  graves  penas,  que  ninguno  se 
atreviese  á  declarar  ni  glosar  ley  ninguna:  y  que  si  alguna  áu 
ficultad  se  ofreciese  sobre  el  cntendimiet)to  de  íilgunaley,  aciÍH 
diesen  al  Principe,  que  por  tiempo  reynase^para  que  él  decla- 
rase como  se  debe  entender  aquella  dificultad :  v  lo  que  el  ác^^ 
clarase  ,  fuese  ley  de  allí  adelante  ,  conforme  á  una  muy  áhctt-^ 
ta  regla  de  Derecho,  que  dice:  Que á  quien  toca  el  hacerla  ley, 
d.  aquel  mismo  toca  el  declarar!^. 

Con  ésto  cesarían  tantos  libros  como  hay  de  comunes 
opiniones ,  en  que  no  hacen  mas  de  citar  los  unos  lo  que  dícea 
los  otros :  cesarían  los  grandes  gastos  de  tanto  numero  de  libros, 
que  ya  no  hay  hacienJas  que  basten  á  comprarlos,  pues  éste 
cuerpo  <?e  derecho  bastaría  para  decidir  por  él  las  causan ,  ún 
'adi^itir  gl">sas,  ni  interpretaciones.  Quedaría  el  Derecho  civil 
claro  V  ú^  confusión  ,  y  los  hombres  mas  enseñados  en  lo  qiíc 
tocase  á  h  m?  t.ria  de  justicia. 

Para  é  ta  manera  de  obra  no  bastan  personas ,  que  scpaa 
solamente  leyes,  aunque  las  sepan  por  el  cabo,  sino  que coíi< 
viene    que  sean  juctamefite  n>uy  sabiys  filoscfos,  y  muy  pru-s 
•    -  dcntes 


^5f 
aentes  jatlsconsultos,  para  que  como  ¡ati^tonsuUos  entiendan 

Ja  justicia  y  materias  legales,  y  como  filósofos  las  pong^  por 
elegante  orden  y  concierto,  por\ienio  cada  materia  en  su  propio 
Jugar,  y  no  mczdanda  cosas  agenas  de  la  profesión  ,  ni  tratan- 
do en  diversos  lugares  una  misaba  materia:  lo  qual  no  puede  ha  ♦ 
cer  quien  por  método  lógico  no  sabe  como  se  ha  de  disponer 
una  dodrina  con  luz  y  claridad. 

Conviene  también  mandares  á  los  que  hacen  escritos, 
defendiendo  causas,  que  en  el  alegar  no  salgan  de  los  tres  limi^ 
tes  que  los  sabios  antiguos  dieron  al  Derecho,  alegando  sola^. 
mente  ley  escrita  ,  ó  costumbre  no  mala  usada  y  recibida  ,  ó 
razón  que  muestre  ser  cosa  justa  la  que  el  dice.  Porque  coci 
ésto  cesarla  ranta  alegación  de  Dolores,  como  hoy  usan  los  aboH 
gados ,  cortando  con  ella  el  hilo  y  corrictxtc  al  entendimiento, 
que  va  en  ella  siguiendo  á  do  le  lleva  .la  razón, 
,  ,  Conviene  asi  mismo,  que  asi  como  al  teólogo  nolead- 
iiíiiteti  cursos ,  ni  tampoco  al  medico,  si  no  prueba  primero  ha«< 
ber  cursado  en  la  filosofía  ,  por  ser  ella  buen  medio  para  alcan- 
zar aquellas  ciencias ,  asi  tampoco  admitiesen  á  la  doflciaa  de 
las  leyes  oyentes  con  $o'q  conocimiento  de  una  mala  gramáti- 
ca, sino  que  tuviesen  cursos  d  •  filosofía  ,  y  particularmente  d^ 
la  parte  moral,  en  cuyos  priacipios  cstriva  la  razón,  que  justi- 
fica ala  ley,  la  qual  dicen  muy  bien  los  juristas  que  es  ¿{ 
a'raade  la  ley :  ía  qual  no  sc  puede  entender  con  sola  rroticiá 
de  gramática. 

'"*-:'  Con  estos  remedios  quedaría  la  doaána  ^gil  mas  ^ran-r 
ac  V  masilume  que  escura,  ni  difi:ulto«a  •,  y  los  consejos  de 
U.  M.  tendrían  menos  dificultad  en  el  admioisít^cioa  del  pa< 
blíco  gobierno.  f^^cK  ^'  í    •♦ 

mt^.i         V       Palma  dz  que 'se  fabrican  cables* 
*  „ElLord   Stdfprd  ha  distribuido  por  todas  las  Islas  de  los 

Caribes  las  semillas  de  la  palma  que  dá  las  fibras  con  que  se  fa«i 
bricao  los  cables  v  cabos  á  que  en  la  India  Oriental  dan  el 
nombre  de  Gomutu ,  los  quales  pasan  por  los  mejores  que  se  co«» 
nocen ,  por  ser  su  fuerza  igual  ó  mejor  que  la  de  los  cables  de 
i)ue  se  hace  uso  comunmente.  El  Caballero  José  Bar  ks  dice  que 
t:*  increíble  la  elasticidad  de  un  cabo  de  esta  clase.  También 
trenca  la  propiedad  de  resistirá  la  putrefaccion^por  muchos  añcs, 

aua-. 


aúneme  estén  constantemente  mojados  de  agua  salada  ó  dulce. 
El  miscno  árbol  produce  también  el  mejor  vino  de  palma  que 
se  conoce  en  el  Orknte.  Tan  bien  ha  procurado  el  Lord  Sta-* 
ford  introducir  el  cultivo  de  una  especie  de  camamum^  que  di 
un  aceyte  semejante  al  mejor  de  aceytunas. 

Esta  noticia  es  tomada  del  Correo  wercmtll  de  27  de  Dí4 
cicmbrc  ultimo.  La  palma  de  qne  se  trata  es  sin  duda  la  misma 
de  que  se  trajo  semilla  á  ésta  capital  en  el  año  de  iSdi.  ,  co«< 
mo  puede  verse  ea  el  oúmcro  196.  de  éíte  periódico:  era  re-i 
roitida  de  Sumatra  á  Europa  por  el  botánico  Carf.phelU  traslada-í 
da  de  Europa  alas  Antillas,  y  de  una  de  éstas  á  Guatemala?; 
pero  aunque  se  repartió  en  distintos  terrenos,  no  tenemos  noi 
ticia  de  que  haya  prendido  en  ningupo. 


Noticias  p articulan s, 
.-mEI  corteo  de  Oajaca  cotvó  en  é  ta  capital  el  16.  de! 
corriente  ,  con  la  correspondencia  de  España  del  mes  de  Fe- 
br<;io,  y  cartas  sueltas  y  ga^cta^  de  Madrid  hiUa  de  priací-* 
pios  de  Ab  il. 

—  S.  M.  se  ha  dignado  conf^-rlr  el  empleo  de  Alcayde  de 
la  Real  Aduana  de  bta  capital  á  D.  AntoDio  Ángel  de  Ta«i 
ledo  ,  O.fidal  tercero  de  la  Contaduría  general  de  Alcabalas » 
concediendo  jubilación  á  su  hermano  D.  Ljís  Ángel  de  TqIc| 
do  que  le  cbtcnia,  y  ya  es  difunto. 

^  En  las  Ccmpañias  de  Gastadores  de  nueva  creación  de 
la  provincia  de  Vcrapaz  ,  se  ha  dignado  S.  M.  nombrar  pars^ 
Capitanes  primero  y  scguoio  i  D.  Cándido  pighero ,  y  Doa 
José  de  Soria. 

—  Asi  mismo  se  ha  dignado  S.  M.  aprovar  el  nombrami** 
cnto  intetino  hecho  por  el  Mi.  S.  Presidente  en  D.  José  Jau^ 
rlgai  parala  iubdelegation  del  partido  de  Cojatcpeque  en  la^ 
Intcndcacia  de  S.  iaiyadpr.  %»**;>• 

S   MUÍ  II»  III  1^ 

Sahdaí  de  barcos,    .  , 

^  Di  Tfügillo  psít  la  Havaoa  ,  eo  is  noche  ¿ú  96  al  37  de  Má« 

yo  tsUimo  ,  la  fítgata  Ü^Jon  Capitán  D   J  )  é  Sarsia  ,  y  msestie  D.  Fiaa- 

asco  Saifíí^do,   cod  i=»gt;{ío  ue  plata  y  fiutoi  pait  Saatander,  deque 

¡se*  dará  r>oí?cía   $n  otio  rumero. 

—  Del  mUítio  puerto  psia  el  de  Qtioa  ^a  3  ds!  corneóte  Ja  golel^ 
^Su  llosa  di  Ltm?,  tapitxn  D  Nieblas  L-pez  de  Csstío  ,"ct)ri  ptfte  de  si^' 
j:egUrr6  de  ia  H  ivs^í»  de  que  ss  é\6  o.:íicía  ctj  el  '■úiieto  3'  6 

«.  Os  ii,  ptia  la  H<vana  e?i  26  de  Ma^o  la  Coíbst^  de  It  Real  Aima< 
da  ia  áídlila ,  $«  Gomindante  D.  jocé  í^-sado  á^c  .^^  Tcsse, 


35&ÍWI.  jop  Tom.  Vil.  Fól.  2S1 

GAZETA  DE  GUATEMALA       -^ 

DEL  LUNES  ay.   D£  ^l/IV/O  De  1803. 


Balanza  de  comercio  9  y  leyes  reglamentarias  para 
.  f  fomento  de  la  industria^  K  los  Rcdaftorcs  de  la 
«  gazcta  de  Bayona.  (*) 

ítcmc  aquí  puntual  á  mi  promesa.  Voy  pues  á  hablarlos 
y  Ums.  en  ésta  carta  de  la  balanza  i^/ ^(77»^rf/¿^,  pues  con  tanto 
como  senos  ha  balanzeado  en  éste  siglo  y  el  pasado,  aun  está.^ 
por  dctermíoarcl  sentido  propio  de  ésta  palabra,  y  no  es  fácil 
tampoco  determinarle  ,  mediante  queliay  una  muchedumbre  de 
obstáculos  que  lo  impiden.  ¿Basta  cor>ocer  las  resultas    de  las 
importaciones  y  exportaciones    para   juzgar    de  los   progrrsos  | 
de  la  industria  ó  de  su  decadencia  ?  ¿Lps  medios  empleados  hasta 
a¿)Ui  pueden  dar  nociones  suficientes  de  la  balanza  del  comercio? ^^ 
¿Qae  es  lo  que  piensan  Ums.?  Las  tablas  voluminosas  de  ios  tegis^r 
tros  de  las  aduanas  nada  nos  enselíian  de  lo  que  es  necesario  saber,  ^ 
ni  pueden  decirnos  que  especie  de  manufafiuTas  han  abastecido  > 
mas  á  la  suma  de  exportaciooes,  y  por  que  grados  se  van  acrecen-? , 
tando  ó  disminuyendo»  atcndMo  i  que  no  pueden  valuarse  las  ia-* j 
troducciooes  fraudulentas  ni  tas  exportaciones  prohibidas.  €1  curf^, 
so  délos  cambios  es  también  un  medio  inútil,  y  aun  quando  de  Ia4 
convinacion  de  los  cambios  pudieran  sacarse  en  limpio  una  cuenta 
cxada  ,  que  fruto  se  sacaría  ác  este  conocimiento?  Me  parece  á  roí,, 
que  no  es  la  suma  debida  o  recibida  lo  que  va  á  buscarsi:  el  dinergir| 
que  la  balanza  hace  entrar  ó  salir ,  siempre  irá  i  buscar  las  mat^j 
ltfpntajosa$  |:ompcnsac1ones ,  y  siempre  se  escapará  $i  00  se  ecrple^ . 
,'J. ' .  r'  ~<.f^  ''  an  . 

(*)     Gazeta  de  ficmercio  ,  literatura  ,  y  política  de  Bayona  de  Francia^^ 
Han    llegado   á  Guatemaia  unos  seis  tütnercs  de  éste  papel  peticdico,  que^^ 
empezó  segon   paie^e  á  pubJicafse  poi  el  mes  de  noviembie  último  co- 
la expresada    ciudad  de  Baycna  en  castei/ano  ,  por  ttn  aventurero  español.  > 
Su  plan  és   muy   setrí  j?*me  al  de   é  la  gtztta  :   la  pírte  iicecsria,  y  1»$  ^ 
qüestícnes  }obie  matetias  de  eccucmi^  pciitica   y  cerner  rio  ,  ocúpate  ma^,'^ 
lijgac  que  las    noticias  de  gabinete  ,   á   que   hsy   dedicados  tantos  ctios. } 
papeies  fübJicos.— Es  e    aiticuío  ,  ▼   a'guros    mas   que   entiesacatemof  ' 
denlos   expresados   i  limíros  ,   B?odificando  una   ú  c  tía  txptesioo  ,  ba  pa- 
recido que   sio  embargo,  ds  estar  im^ireíos  er.Bayooa,  pueden   reimpfi*  ■ 
mitee  y  Jeeise  con  guuo  eo  Guatemala  ,  aucque   solo  iiivao  para  una 
,i     ^edia  dcz¿aa  de  personas. 


t6i^ 

an  lofmedlos  de  atraerle  por  algunas  riquezas  q'is  !c  repgesentenr 
«■^as  averiguaciones  sóbrela  balanza  del  comercio  debieran 
tener  por  fin  el  conocer  los  progresos  ó  decadencia  dclaindus-í 
tr^a  y  de  cerciorarse  si  es  esracionatia  ó  progresiva  ,  y  para  ésro 
no  puede  bascar  el  conocimienro  délas  importaciones  ó  expor-^ 
raciones,  siendo  constaare  que  e?ta  noticia  no  es  mas  que  accc-< 
Soria  alas  investigaciones  mas  cstensas   que  se   deben    hacer» 

U«DS.  hablan  á  tontas  y  i  ciegasy  de  prohibiciones Pero  en  esto 

misqfio  dan  á  conocer  sus  pocos  conocimientos  de  cocnerelo* 
¡T.as  prohibiciones!  Este  funesto  sistema  es  el  quede  un  sigla 
á  éota  parte  ha  sido  la  causa  ó  el  prétesto  de  todas  las  guerras 
que  han  desolado  la  Europa  e  inutilizado  todos  los  cálculos.  Yo 
no  pienso  pues  que  las  prohibiciones  sean  un  medio  segura 
para  destruir  la  concurrencia  cxtrangcra ,  y  solamente  el  fo-^ 
mentó  déla  industria  ,los  premios ,  las  recompensas  y  las  buenas 
instituciones  pueden  echarla  fuera. 

El  sistema  de  comercio  se  reduce  á  dos  cosas  ,  la  una  i 
hacer  mej  )r  q'ie  los  otros,  y  la  otra  á  vender  con  mas  equidad. 
Trátese  pues  de  trabajar  mejor  que  nuestros  rivales,  y  véndanse 
nuestros  géneros  mas  baratos  que  los  suyos,  y  se  logrará  lo  que 
se  desea  5  pero  ésto  ya  ven  Umds  que  por  ahora  no  puede  ser ,  a 
menos  qae  no  quieran  suponer  á  nuestra  península  en  un  estado 
tan  floreciente  de  industria  como  la  Francia ,  lo  que  seria  d^  su 
parte  una  hipótesis  tan  absurda  como  quimérica.  Umds.  hab-aa 
con  elogio  de  los  paños  de  S.  Fernando,  de  Avila,  de  Segovia,  &c. 
Pero  cnrendamonos :  Q  e  es  lo  que  quieren  Umds.  decir  en  ésto? 
¿Piensan  Umds.   acaso  que  aquellas  fabricas  sean  suficientes  para 
abastecer  á  roda  la  España  y  ásus  Americas?  Creen  que  el  me* 
dio  para  hacerlas  prosperar ,  es  recargar  ó  impedir  la  introduce 
clon  de  los  paños  cxtrangeros  ?  Y  d  quien  deben  su  cxí  tencia 
aquellas  manuf  adiaras  sino  á  los  excranger/)s  ?  No  Señores:  viven 
Umds.  muy  equivocados  si  es  verdad  que  piensan  que  en  ninn 
guna  nación  asientan  tan  bien  las  prohibiciones  como  en  España. 
Pónganse  Umds.  un  par  de  meses  en  una  oficina  de  algún  comerá 
ciante  español ,  y  este  solo  expediente  bastará  para  hacerlos  rc-í 
nunciar  á  su  iofundada  opinión.  Los  Españoles  dicen  Umds.,  se 
inclinan  a  tolo  lo  qus    tiene  ayre  ds   extrangero  ..,•*  Y  qual  es 
la  nación  que  no  peca  por  éste  deft^fto?  Los  Franceses  bien  pro-* 
vistos  di  manufaíiaras  aprecian  mas  las  inglesas  que  las  nació-» 
nales,  y  basta  que  una  mercancía  este  prohibida  en  su  terrirctia 
.  i../'  para- 


para  que  la  busquen  cou  ahinco.  Los  Ingleses  mismos ,  tan^tu-i 
síastas  de  todas  sus  cosas ,  no  pierden  la  ocasión  de  hacer  introdm 
cir  en  conttavando  las  mercancías  de  Francia .  El  uso  y  la  cos-< 
tiimbre  nos  han  multiplicado  mil  necesidades  que  vienen  á  sernos 
rouchomas  imperiosas,  si  la  ley  nos  priva  de  ellas.  La  fuerza 
puede  sin  duda  suspender  por  algún  tiempo  su  ete£to,  pero  como 
están  profundamente  arraygadas,  jamás  puede  obtenerse  el  des-i 
truirlas.  A$i  que  las  prohibiciones  son  siempre  impolUicas,  y  le^^ 
jos  de  causar  el  menor  bien>  irritan  las  pasiones  por  I03  obstáculos 
que  las  oponen »  sofocan  la  emulación  destruyendo  la  compe-i 
tencia,  dan  motivo  al  odi(  si  comercio  del  contrabando,  mantie-i 
nen  entre  los  ciudadanos    un  odio  mortal   ázia  aquella  clase 
de  hombres  encargados  déla  vigilancia  y  egecucion,y  ci  fitj' 
elias  solas  son  las  que  pueden  epccnd^r  la  guerra  de  unas  nacio^; 
oes  con  otras. 

Las  pendencias  mas  sangrientas ,  dice  un  autor  celebre  |( 
no  eran  en  otros  tiempos  mas  que  un  enallido  pasagero ,  des-i 
pues  delqual  cada  pueblo  se  retiraba  tranquilamente  con  sus 
armas  destrozadas  ó  triunfantes.  En  tiempo  de  paz  habla  paz^ 
en  lugar  que  ahora  la  paz  es  una  guerra  sorda.  Todas  lasnacioi 
nes  desechan  las  producciones  extrangeras,ó  bien  prohlbiendon 
las  absolutamente ,  ó  bien  poniendo  mil  ob^^taculos  que  equiva<4 
leo  á  las  prohibiciones.  El  ardor  de  hacerse  mutuamente  el  mal, 
se  extiende  de  polo  á  polo.  Se  oponen  artiñcios  a  artiñcios,  pros-t 
cripcioncs  á  proscripciones ,  fraudes  á  fraudes ,  y  tocias  las  nan 
clones  se  han  perdido  al  querer  perder  á  sus  rivales.  Las  córrelas  ^ 
ciones  de  comercio  están  todas  Intimamente  unidas,  y  si  una  de 
sus  ramas  experimenta  algún  contratiempo  ,  todas  las  demás  se 
resienten  del  golpe.  Tales  son  los  inconvenientes  de  las  prohi'< 
biciones.  Pero  no  por  eso  crean  Umds.  que  soy  de  parecer  de 
que  en  el  comercio  es  menester  una  libertad  ilimitada  :  nada  me-t 
nos  que  eso.  En  otra  carta  preséntate  á  Umds.  con  mas  cxreasíoa 
ri)!  opinión  en  éite  amnto  ,  y  verán  que  no  sov  tan  injusto  co-s 
mo  todo  eso.  Entretanto  queda  de  Uns.  TI  M  S. 

Respuesta  de  los  UedaBores,. 
jj^H-^'^  Muy  señor  mió  y  mi  dueño.   El  razonamiento  que  ha-^/^ 
ce  Vmd.  sobre  las  prohibiciones  está  reducido  á  decir  que  el 
mejor  sistema  que  puede  adoptar  un  Gobierno  para  aumentar  ^ 
lá/fiqueza  nacional,  es  el  dejar  á  los  consumidores  y  á  la  ia«^ 


Austria  una  entera  líbertaíj  eael  comercio,  y  el  confiarse  en 
el  ÍQi^es  natural  que  tienen  los  comerciaritcs  de  no  extraer  sino 
lo  qieei  inútil  en  la  nación  ,  y  no  inrroducir  sino  lo  que  no 
hallan,  en  su  propio  país  al  mismo  precio  que  en  el  extrangcro. 

Este  principio  en  general  es  muy  verdadero ,  pero  tiene 
sus  excepciones  determinadas  por  algunas  circunstancias,  coi 
iho  por  egemplo  quando  el  interés  de  los  comerciantes  es  de 
introducir  en  el  país  lo  que  encuentran  en  el  tan  barato,  quaan 
do  el  gusto  nacional  se  inclina  á  todo  lo  que  tiene  ayre  ex-* 
trangcro,  quando  en  la  nación  no  hay  aquel  orgullo  loable 
que  caracteriza  los  pueblos  mercantiles,  y  quando  por  fin  el 
lujo  ó  la  mania.  de  Ist  opulencia  dá  ocasión  a  un  comercio  de 
la  mayor  importancia;.  -^^  ^ 

Para  que  pudiera  timd.  aplicar  aquel  principio  á  la  Es-* 
paña,  seria  menester  ó  hacer  mudar  las  circunstancias, ó fa\si-< 
ficarnoslas  enteranpentc ,  y  sin  eso  seremos  sordos  á  todas  sus 
vivas  declamaciones.  Lx  condu£ta  de  las  naciones  en  eV  comec-^ 
cío  ,  dice  Anderson,  no  puede  ser  uniforme ,  y  los  piincipiós 
generales  de  la  Economía  mas  sabia,  son  aveces  quimeras  qui 
ando,  la  administración  qaiere  hacer  una  aplicación;  cxafta. 

En^  materia  de  administraiibn^  nada  hay  seguro ,  dice 
d;  autor  del  elogio  deColbcit,  y  todo  depende  de  las  circuns-t 
tandas»  Estas  son  las  únicas  que  deben  servir  de  norma  á  los 
Gobiernos ,  y  quando  no  hacen  caso  de  ellas ,  van  errantes  de 
prindpio  en  principio  ,  de  teoría  en  teoría,  sin  atinar  jamas  con 
U  ftenda  por  donde  dtben  echar;  y  así  vemos  que  a  pesar  de 
las  ideas  cari  generales  de  les  economistas  ingleses  y  fcancc** 
scs  contra  las  prohibiciones,  ni  uno  ni  otro  Gobierno  han  quCíí 
lido.  hasta  ahora  adoptarlar; 

Si  hubiéramos  declamado  en  nuesro  extrado  con-í 
m  el  autor  de  las  Consideracionss  ^  si  hubiéramos  impugnado 
sus  principios ,  entonces  podria  Und.  reconvenirnos  j  istamen-» 
te  y  hacernos  entrar  en  sus  discusiones  i^txo  bien  lejos  de  eso  , 
los  hemos  dado  por  asentados  creyéndolos  aplicables  a  las  na-* 
clones  ya  mercantiles ,  e  inaplicables  a  la  España ;  cuyas  fa-^ 
bricas  esnn  aun  en  la  infancia ,  cuyos  capitales  por  negligencia 
ú  btros  mocivos  no  se  emplean  en  el  comercio,  cuya  industria 
es  apenas  ninguna  en  comparación  déla  de  Francia  é  Ibglátcrra, 
cuyn  lujo  es  la  causa  de  su  decadencia ,  y  cuyos  naturales  en. 
ña  tieaea  formada  una  baja  idea  desús  cosas. 

Umd 


i6$ 
'Uíbd.  no$  reconviene  por  que  hablamos  con  elogio  de 
las  fabcicas  de  S.  Fernando ,  Guadalajara ,  Scgovla  y  As;?!a,  y 
en  esto  no  hacemos  mas  que  lo  que  debemos ,  pues  ni  en  Frau' 
cía  ni  en  Inglaterra  se  fabtica  un  paño  tan  bueno  como  el  de 
Vicuña,  y  los  oaismos  viageros  franceses  que  han  comparado 
cqucllos  paños  con  los  que  se  hacen  en  Patú,  convienen  en 
que  los  de  Francia  tienen  mejor  apariencia ,  y  los  de  España 
^as  solidez.  > 

Una  prueba  de  que  los  españoles  con  especialidad  gus- 
tan de  todo  lo  que  tiene  ayre  extrangero ,  es  que  ha  habido  tU 
Cmpoenque  los  dice£tores  de  las  reales  fabricas  de  Guadalaja- 
ra se  han  hallado  embarazados  en  sus  almazenes  con  el  valor 
de  200,000  duros  de  paños  qne  no  ieniansalidav(»)  siendo  asi 
que  los  precios  eran  iguales  ó  mas  equitativos  que  los  de  Fran- 
cia e  Inglaterra  5  y  en  el  mismo  hecho  de  elogiar  dichas  hbxU 
cas,  queremos  decir  que  es  menester  protegerlas  y  fomentadas 
para  evitar  la  concurrencia  cxtrangcra,  y  nos  d:bc  importar 
muy  poco  que  ellas  deban  su  existencia  á  quien  quiera  que  seai. 
supuesto  qMC  se  hzlhn  y z  n^attíraitzadar*    v  ^o  ? 

Vmái  dice  que  los  Ingleses*  y  Franceses  gtrstaii  recrprocamentr 
'de  las  mercancías  que  no  son  naclonaks  >  pero  jama?  extienden 
sus  gustos  á  comprar  etr  el  país  cxtrangera  laque  tienen  tan 
bueno  y  barato  en  el  suyo  ,  quando  por  el  contrarío  los  espaa 
ñoles  están  dominados  de  ésta  loca  manía  ,  cfedb  de  la  emula- 
ción que  hay  alli  por  los  gastos,  emuhclon  déla  qué  ha  dad(>^ 
egemplo  la  clase  opulenta,  y  que  se  halla  propagada  en  todar 
las  demás,  emulación  en  fin  que  si  no  ton^a  otro  piro  mas  na- 
cional, vendrá  á  acabar  con  las  fabricas  y  manufaflüras.  Se  ha^ 
declamado  mucho   en  España  contra  el  Inp ,   y  Jamas  se  de*» 
clamará  bastante ,  pero  dcbia  haber  sido  contra  el  lufo  de  ma- 
terias extrangeras;  porque  por  lo  dürmas  el  de  las  nacionales  es- 
el  unjco  medio  de  hacer  florecer  las  manufadluras ,  y  cniiqucn 
cer  á  la  nacioni 

¿Que  importa  qqe  en  la  oficina  dé  un  partfcularse  mur* 

j  (i)  Ka  1788:  aor  mas  se  fías  que  btbfeocfo  obteoído  dé  su  S.  1^  á  I«. 
aazoo  los  Diieélofes  uo  decreto  que  pcchibta  la  expoitacioo  de  psfios 
¿xtfangeffos  pata  las  Atneiicas  ^  eí  Gobierno  ingles  y  el  fcancc?  hi* 
cieton  vivas  fecl«m«cioiries  en  viftud  de  las  quales  se  mod  fi  ó  desruer 
dicha  Cédula;— .  iVtf/úí  de  ht  mtimos  Ré<3a&ore%  de  Bayvna*^  Los  dé  Gua* 
Ucuala:  adviettea  que  00  lespoaden  de  la  ceaeza  d&  éae  becha» 


muie  cootta  las  prohibiciones,  quando  el  Interís  de  la  Nailon 
cntsMp4as  está  pidkado  sin  intetmision?  Yo  sé  bien  que  en  las 
aftuales  ciccunstancias  el  cocnercío  español  dcpeode  del  cxtraa-. 
gero  pata  sus  capitales,  peto  esto  mismo  caadyava  á  su  ruina, 
porque  ea  vez  de  quedarse  en  casa  iodo  et  lucro,  tienc^. 
que  dividirse  y  extraerse,  ' 

Para  remediar  este  abuso  sería  tnenestec  que  la  clase 
opulenta  suspendiera  por  un  instante  el  lujo,  que  prestara 
sus  capitales  para  favorecer  los  estabiecicnientos  que  subsisten 
y  lebaniar  otros,  y  que  el  Gobierno  con  esta  ayuda  pu- 
diera prodigar  honores  al  que  tenia  dinero ,  y  recompensar  al 
que  lo  necesitara.  He  aquí  como  se  ha  elevado  aquél  inmenso 
coloso  de  la  Inglaterra.  Si  vamos  á  averiguar  la  causa  de  nu-* 
estra  prosperidad  en  el  comercio,  dice  Andcrson ,  veremos  que 
aunque  el  Gobierno  ha  tenido  mucha  paite  en  ella ,  casi  toda 
se  debe  al  zelo  de  los  particulares.  ^ 

En  cfefto,  las  fabricas  y  manufafturas  por  cuenta  del 
Gobierno  jamas  pueden  prosperar  tanto  como  las  de  los  parti- 
culares ,  porque  ocupado  aquel  en  mil  negocios  de  la  mayot 
entidad,  se  ve  obligado  d  ponerse  entre  las  manos  de  Diredo-* 
res  que  no  siempte  son  fieles  y  cuidadosos,  en  vez  de  qu® 
los  particulares  mas  añivos  é  interesados  no  pierden  de  vista 
ni  UQ  solo  instante  su  provecho.  Y  asi  estamos  viendo  que  las 
fabricas  de  Ezcaralz  prosperan  mas  en  su  genero  que  las  de  S, 
Femando  y  Segovía  en  el  suyo,  y  que  trabajando  mucho  y; 
bien  por  ísÍ  gusto  de  las  de  Elboeuf  de  Francia ,  las  han  causa-i 
do  un  gran  per  juicio>  Mas  como  nos  veremos  en  la  necesidad 
de  hablar  largamente  varias  veces  de  este  asunto,  dejaremos 
para  entonces  el  describñr  el  mal  y  su  origen.  Vengamos  aua 
á  las  prohibiciones.  &c.  #^ 

Ortografié*  (Num.  Jo8.) 

Méjico  9.  de  marzo. 

Sr.  D.  Jasé  Modño 

Muí  qciiJo  amigo  y  Sr.  Dice  á  Ufted  el  caballero  corres-? 
pondienre  suyo  de  Guatemala,  que  no  se  resuelbe  á  suprimir  la 
o?;  por  qe  piensa  qe  no  siempre  eqibale  á  c  j:  sobre  lo  cual  si  U. 
gasta  puede  acerle  presente,  qe  eo  el  manuscrito  qe  U.  le  embio  se 
aübierte,  qe  en  distintos  casos  ,  la  a?  ace  los  oficios  de  otras  6. 
lenas;  de  lo  qc  justamente  biene  el  grande  estorbo  qe  hac,e  ca 
íiucstra  escricura  j  por  io  qa  debe  escluirse  absolutamente  de  ellag 


^  1(57 
manda  en  su  lagar,  cuando  oacs  cqlbalentede  la  jota  ,  cí,  ^j , 
ó  ^/„  y  las  mas  bcces  solamente  s:  á  lo  qc  yo  añado ,  qc^n  la, 
gar  de  es ,  podría  también  servk  ¿/,  por  qc  en  las  boccs  en  qe  se 
injicr^  la  x,  tienen  estas  dos  combinaciones  de  letras  un  sonido 
aprjcsimantc  ,  ó  casi  el  mismo. 

Para  el  intento  de  nuestro  autor ,  qc  es  el  de  dc$terrar¿la 
X  ,  tan  oportuno  sería  suplir  su  falta  de  un  modo  qe  de  otro:  pero 
es  preferible  el  sustltatde  a,  por  qe  la  ^  se  forma  con  mas  facilidad 
qela  g,la  ^,  ola  k* 

Pero  es  cierto  qe  frecuentemente  se  pone  fuera  de  propon 
sito  la  X  en  bcces  en  qc  casi  nadie  la  acc  sonar  mas  de  como 
una  simple  /.  Algunar  becesnosc  puede  escusar  el  setbitse  áccs. 
en  lugar  de  lax,  por  qí  aqcUas  dos  letras  se  perciben  en  la  pro- 
nunciación, como  en  las  palabras  ecsorto  y  eesamen,ecsardtOy  ^r- 
sito  >  mas  no  es  asi  en  otras ,  en  qe  á  las  personas  qe  tienen 
un  lenguaje  corrcdo ^  natural ,  sin  afcAacion,  no  se  les  adb!^ 
erte  e\  sonido  de  la  r,  como  en  esenta^  estre^n&y  esmero  ^  ^/h 
preso  y  esquisitoy  espuesto  i  ^as  que  estarán  pura  y  limpiamente  escri-í 
tas  de  é  ta  roansra  ,  según    yo  lo  praáico. 

Asi,  es  ebidenie,  qe  la  x  puede  subtrogarsc  siempre 
ccsaflisimamente ,  con  unas  letras  ó  con  otras,  y  ordlnariamcn-» 
te  con  una  sola;  y  qc,  por  eso,  es  muy  importante  el  deseí 
charla  en  la  reforma  de  nuestra  crtografia. 

De  U.  como  útw^tc  ^Tbargoyen, 

Meal  Orden  de  2¿\de  Septiembre  de  ij^^  sobre  los  lienzos  pintíidos 

que  se  extraen  d  America  ,  citada  en  la  de  20  de  Septiembre   ultiH 

mo  inserta  en  este  periódico^  Numero  304. 

Coa  motivo  de  habesse  mandado  erj  Real  Otden  de  22  de  Ju-^lo  de  177?» 
entre  otras  cesas  ,que  los  lienzos  en  bltoco  fabricados  en  é^tos  reynos  6 
en  los  extraagero5^  que  se  bubieien  de  pintai  en  nuestras  fabricas,  se  pre- 
sentasen en  la  Aduana  respeéttva  para  que  al  piincipio  de  cada  piízt 
se  pusiese  el  sello  o  maicbamo  de  elks,  ban  hecbs  recurso  los  fa- 
bricantes de  indianas  de  Barcelona  j  otros,  maLlfe^t&ndo  lo  perjudicial 
que  es  al  adelantamiento  de  ías  fabricas  esta  formalidad,  porque 
siendo  casi  imposible  que  en  la»  diferentes  preparaciones  que  piden  los  lieo' 
zos  basta  darles  fa  última  m^no  á  lospiotados^  pueda  conservarse  el  sello 
de  la  Aduana^  era  consiguiente  que  hallándose  sin  él  cayesen  en  las  penas 
que  impone  dicha  Orden;  y  ademái  ha?  el  inconveniente  de  que  los  se- 
llos desgraciarán  los  rabos  de  las  piezas,  é  inutüizatán  niuchas  de  ellas 
por  los  agujeros  que  harán  ea  ift  parte  que  cojan  quacdo  se  egecutep  las 
operaciones. 

Enterado    el  Re j  de  los  perjuicios  ^ue  produce  li  precisión  d» 


26% 
aell&ten  las  Adusaas  los  Heñios  en  blacco  destsnsclos  pita  el  pintado^ 
7  la  de  ponetse  al  priadpio  y  nade  cada   pieza  la  matea  j  sello    del 
fabíicaote  ,  como  se  previno  eo  ia  expresada  Real  OrdeOj  ha  venido, 
conformándose   con   lo  que  Ü.  SS.  expusieron  en  iofvrme  de  ao  del  coa^ 
tiente»  eo  que  se  suspenda  su  egecucion^  y  á  fía  de  precaver  que  á  la  sombra 
de    los  pintados  délas  fabricas  de  é'tos  leynos  se   vendan  en  ellos ,  y 
embarquen  para  la  América  ios  pintades  extrangeros,  ha  resuelto  S.  M. 
que   se  observen  las  foimalidades  prevenidas  en  los  artículos  27,  sB,  29 
y   30  del  Reglamento  del  libre  comercio  de  1 3  de  Oélubte  de  4778,7 
las  provideocia?  expedidas  posteriormente  para  su  cumplimiento:  que  en 
su  conseqü^ncia  se  piesenten  en  las  Aduanas  los  lienzos  piatados  de  las 
fábricas  establecidas  en  los  pueblos  en  que  se  hallen  situadas ,  y  se  poa< 
ga   eo  cada  pieza  ej   sello   de  p]omo  sin  coste  alguno  :  que  los  lienzos 
pintados  délas  f^bucas  situadas  en  loí  pueblos  donde  no  b^y  A:!uan?9QÍ 
establecido  sello  de  plomo,  se  hayan  de  traficar  en  estos    reyoos ,  y  con- 
ducirse á  los  puertos  habilitados   para  el  comercio  libre  de   America  coq 
despachos  del   Administrador  de  Rectas ,  que  para  su  expedición  esta vie<« 
te  nombrado  pot  la  Dirección  general  de  ellaf^y  sino  le  hubiere  ,  de  las 
Justicias  con  atestacioa   de   Bsctibano  :  que  en  cada  pieza  de  éucs  lien- 
zos pimadcs  que  Jliegaren  con  despachos  á  ca^da  puerto  habilitado  deJ  li- 
bre comercio  de  América  »  se  pot^^a  eo  la  Aduana  el   sello  de  piorno  sia; 
coito  alguno  t  que  los  lierrsos  pintados  que  se  eacsseotieo  eo  ia  Amé  ica 
sin  la  marca  dsl  fabricante,  y  nombre  del  pu  blo  de  m  embarco  eo  gspafía^ 
ae  declaren  por  decomiso  :  que  encada  Aduana  de  las  habilitadas  para 
ti   comercio  de  la  AiTtética  haya  uQ   quaderDof aliado  y  rubüicado   per  el 
Admiaiitradca   genetal,en  que  por  diario  se  sienie  la  .cantidad  de  piezas 
de  cada  fabrica  en  que  te  ha  pue;to  el  sello  de  plomo :  que   por  estos  asi- 
entos ,  y  por  la  visita  de  fábricas  que  los  Admini^ttadoses   pr&^iquec  ea 
tiempos  opottunos  ,ó  por  noticias  que  adquieran ,  comprueben   si  el  nu-r 
mero  de   piezas   selladas  corresponde  á  la  entidad  de  la  í&brica  de   que 
se  supoogarj  ,y  procedan  á  la  cocfrontacion  de  los  pintados  con  los   mol" 
d^s  que  exi  can  en   las    fabricas ,  y  á  las   demás  diligencias  que   corres- 
pondan  para  el  desculM^ieoto  délos  fraudes  que   ioteryer^gan ,  dando 
Cü^ota  á  la  Dirección    general    de    Reotas  de    las  comprobaciones  que 
convengan  pra¿l»carsc  c^  Us  £ibi:ica$  deios  pueblos  .eo^ue  cohay  Adua- 
nas t   que  el  comerciaste  remiíeote  de  los  lieozos  piruados  de  l>s  fabri- 
cas  de  é.tos  teycos  que    ínterrte   su  embarco  á  la   America  ,  presente 
pap^l  ficaiado  en  que  se  exprese  la  cíntidsd  de  piezas,  el  pueblo  déla 
fábrica  ,  ja  marca  que  tienen  asi  fibiicar>te  ,  y  estar  sellado  en  la  Adua- 
na :  qu3   por    el  Administrador     se  expresen  todas  estas   circuastaDcias 
ej  el  resgvüo  de  la  cai^a  del  caví*)  j    y  que  se  observe  todo  lo  de- 
tr.as   pseveoidü   eo  el  RegUmeato  del  libre  comercio  á  Arneii  cade  la,  de 
Céíübie  de   1778  ,  y  se  irapcagao  já  los  contraventores  las  penas  que 
eo  éí  pstán  señaladas.  Lo  que  participo  á  V.  SS-  de  ordeo  de  S.  M.  pa- 
ra qu2  dis:pcngaa    su  purtual  rumpiímieoto  ea  la  parte  que  les  toca  ; 
en  ínteligeocii  de  que  he  dado  aviso  de  éita  resolución  al  Sr.  D  Joseph 
Giívez.  IbiQs .^^máe 'k  V.  SS.  mucho  afios  S.  Xidef;o^o   34    de  Septi- 
en.bie  de   1799. :sJ5.  Miguel  de  Míizquiz.s?  Señores  piíc^ioics  ^soeía- 
ks  dé  Reotás. 


Ifií^^llO  Tom.  Vil  Fol.  i?5^ 

r     ^       GAZETA  DE  GUATEMALA       - 

IDEL  LUNB5  4.   DE  JULIO  De  i8o> 

>f  :?  HERMAFRODITAS. 

^    fnforms  ¿el  Ciru]an9  ffenormo  de  Cámara  Dr,  D.  Nirc¡i0 

Esparragosa  ,  ibííi&í?  i  la  Real  Audiencia  en  3.  de  Febrero 
,^^  ^^  ¿j/tf   año  por  orden  del  ProtomtdicatOf  sobn 

^ '  ana  supuesta   Hermafrodita, 

^  t  ,4:        M.  P.  S. 

Desde  que  la  Mitología  colocó  entre  sus  fábulas  al  bcllé 
Hermafrodita ,  que  unido  con  la  Ninfa  balma:t¡s  se  convirderoa 
CQ  una  idéntica  persona  con  dos  sexos ,  parece  que  tuvo  origen 
la  existencia  real  y  física  de  aquel  monstruo  de  la  tyaturalcza  ,  ^ 

que  no  solo  se  hizo  lugar  entre  las  gentes  vulgares,  que  faciU 
mente  dispensan  su  credulidad  á  todo  lo  que  se  tes  presenta  coa 
ayre  de  misterioso  y  fuera  de  la  esfera  de  la  naturaleza,  sino  que 
tiemblen  ocupó  el  cerebro  de  algunos  ñiosofos  anatómicos  y  me-^ 
dkos,  que  ennoblecieron  aquel  ñngi  o  fantasma  sosteniendo  con 
el  realce  de  la  demostración  lo  que  creyeron  deslumhrados  poc 
la  opinión  prevaledctJte  :  y  aquel  poderoso  it  flujo  ara^tió  tras 
si  casi  á  todos  los  filósofos  de  los  siglos  pasados.  De  ésta  suerte 
hao  representado  los  Ándrógenos  un  papel  muy  distinguido  entre 
los  seres  del  universo  ,y  constituyendo  un  dogma  fiico  incon-* 
cuso  ,  han  dado  ocasión  no  solo  á  que  la  ciencia  sagrada  los  to^ 
mñ  por  objeto  de  algunas  disputas,  sino  que  también  se  han 
grangeado  lugar  en  los  códigos  de  los  mas  sabios  legisladores. 
P^ro  se  opone  la  experiencia  ,  recaman  las  leyes  invati&bles  de 
la  naturaleza,  y  con  armas  tan  invencibles  combaten  contra  aquel 
monstruo  ,  entre  una  multitud  de  físicos  y  anatómicos ,  dos  sa-» 
bios  del  siglo  que  acaba  de  espirar ,  el  Conde  Buffon  y  el  Abate 
Hervas  ^éftt  sos  profundos  conocimientos,  sd respetable  autora  ^  'zuM^ 
dad ,  erigida  sobre  el  trono  incontrastable  de  la  observación  y;  ^ 
del  roas  concluycnte  raciocinio,  me  cbigan  á  seguir  sui  huellas,* 
00  teniendo  hecho  positivo  que  desmienta  si  aserción.  Pero  á  pe«i 
sar  de  que  aquel  ente  quimérico  ha  recibido  uA  golpe  tsn  mortal, 
que  á  su  existencia  solo  se  le  ha  concedido  lugar  en  el  campo 
ímmenso  de  la  posibilidad ,  prevalece  aun  la  preocupación  vuU 
gac ,  tan  propensa  á  crece ,  como  difícil  en  desimpresionarse. 

DesH 


Desde  luego  que  el  caso  presente  de  Juana  la  larga,  oh^ 
Jeto  dcn^ls  bvestigaciones  y  de  éste  ioformc  ,  se  hubiera  citado 
en  ^o  sucesivo  por  un  hecho  cierto,  comprobante  irrefragable 
del  Hermafroditismo  en  las  edades  futuras,  si  por  el  exceso  ctimi^ 
noso  que  se  la  imputa  ,  no  se  hubiera  sujetado  al  juicio  del  tr¡4 
bunal  de  U.  A. ,  que  acordó  el  medio  mas  prudente  y  único  pai 
ra  desenmascarar  aquel  fencmeno  ,  cuya  €xi5tencia  se  halla 
comprobada,  sostenida,  y  apoyada  en  los  autos  con  varias  decía 
raciones  y  repetidos  conocimientos.  Pero  quanto  es  capaz  dc-< 
equivocarse  un  entendimiento  alucinado!  ¡Y  quantas  extrava-* 
gánelas  puede  suponer  ó  fingir  la  ignorancia  ?  ^Juana  la  larga  no 
solo  no  reúne  los  dos  sexos,  sino  que  faltándole  los  organo$  pro-» 
pios  de  varón,  también  la  ha  negado  la  naturaleza  los  ncce-^ 
«arios  para  cmstituir  lanuger.  Raro  fenomcnol 

Al  demostrar  esta  verdad  dU.  A.,  hija  de  lamas  escru-» 
pu!osa  y  &íl  observación  ,  se  me  hace  indispensable  describir 
abreviadamente  los  crgaros  exteriores  sexuales,  como  se  reco- 
rocen  en  las  rorgerescoala  simple  vina  en  ju  cstído  natural, 
para  que  descendiendo  al  análisis  de  los  de  la  Juana  ,  te  advierta 
por  un  resultado  exadode  confrontación  la  deferencia  de  unos  i 
otros ,  y  la  deformidad  ocígínáV  de  los  últimos^  asi  por  lo  que  res* 
ptda  al  exceso  como  al  dtfcdo. 

X  Aquella  región  que  en  la  parte  inferior  del  viertre  se 

iiejaver  poblada  de  pe' o  éntrelas  dos  ingles,  es  llamada  vulgar^ 
caentc  pubis,  b  empeyreí  inmediatamente  dt bajo  dí  éste  se  ad vi-» 
c>ten  dos  eminencias  oblongas,  ura  al  lado  de  la  otra,  que  des*» 
cienden  hasta  cerca  del  ano»  mas  abuiísdas  en  su  parte  superior 
que  en  la  irferior,  separadas  de  alto  á  bajo  por  una  gran  fisura, 
y  éstas  partes  se  han  bautizado  por  los  Anatómicos  con  el  nom-» 
bce  de  ala«,ó  labios:  los  quales  separados  se  reconoce  entre 
c ;l(  s  en  su  parte  superior  un  pequeño  cuerpo  algo  prominente, 
muy  pareti *o  al  miembro  viril,  llamado  Clytoris ;  cuyas  círcuns-» 
tancias  sp  me  hace  indispensable  describirlas  mas  j^articular^ 
3(«5^^  mente,  por  que  és>  elíirganoque  representa  en  esta^fttílMP^n  papel 
Vi  Cí^uy  distinguida  y  admirable.  Su  parte  «uperior  y  lateral  esti 
cubierta  con  una  especie  de  prepucio ,  resutantc  del  repliegue 
de  una  porción  interior  de  los  labios,  érte  repliegue  bajando  dzia 
la  part?  inferiar  ,  y  haciéndose  mas  ancho  cerca  del  conduílo  de 
la  vag^laa  ,  forma  las  Ninfar.  No  solo  la  configuración  exterior 
del  Clytoris  es  muy  pareciia  al  miembro  viril,  sino  también  su 
cxuu&au  iaiecoa  ^  de  modo  qoe  segua  el  uniforme  cansenüi»^  i 


ento  délos  mas  celebres  Anatómicos,  solo  le  falta  la  unirá  ,  o 
€l  condudo  por  donde  sale  la  orina ,  para  que  no  se  verifique 
diferencia  alguna  entre  estos  órganos  en  los  dos  sexos.  Asi   lo 
ha  demostrado  coa  laminas  muy  exactas  Rf  gncro  de  Graaf ,  quiea 
después  de  multitud  de  disecaciones  compuso  su  excelente  obra 
sobreestá  mátala.  £1  Clytoris  tiene  también  sus  musjcuios  intetiotes 
y  sus  ligamentos ,  como  el  mieoibro  viril ,  y  éita  circunstancia  le 
hace  capaz  de  «reccion  connoestc.  La  magnitod  del  Clytoris  va^ 
ria  de  tal  muerte  que  no  excediendo  regularmente  4e  Aicjdia  pul4 
gada  ,  se  ha  observado  con  demasiada  fieqüencia  de  un  tstnaño 
te xcraordinario,  como  lo  testifican  varioi  Cirujanos   y  Anatorri-^ 
:Cos :  de  modo  que  es  tan  familiar  aquel  exceso  entre  los  egipcios 
y  otras  naciones  orientales ,  que  es  necesario  sufran  sos  muge  res 
la  combustión  ó  amputación  á  fin  de  que  queden  aptas  para  el 
matrimonio:  siendo  e  ta  parte  de  la  Cirujia  muy  freqüerte  en 
<^quellas  naciones,  así  por  necesidad  como  por  decoro  según  el 
itestimonio  de  Bclonio.  *-  •^--'  ^^  ^^-  - 

*  Al  órgano  que  ^cábó  dé  describir  han  cbtffced!do  los  fi-« 

^ologistas  la  propiedad  de  excitar  la  concupiscencia  5  por  que 
ninguna  parte  recibe  en  el  coito  mayor  delectación  ,  y  asi  es  que 
4c  han  nombrado  por  antonomasia  amoris  dulcede  ,  otstrum  ve* 
veris  libídines  sedes  J^emejante  prerrogat\ba,  con  la  de  entonarse, 
y  el  exceso  de  magnitud  ,  ha  contribuido  mucho  al  reprehen- 
sible abuso  que  han  comedio  algunas  mugeres  con  saciar  ca< 
prichosamentc  sulascibia,  difraudando  lo  q  e  álos  varones  tie- 
ne concedido  la  naturaleza,  como  lo  admiió  y  criticó  el  poeta 
Marcial  elegantemente.  ' 

?  Del  indicado  exceso  dfc  Magnitud  fib  ífsnltado  el  error 

del  Herntafroditismoj  ^cj^Mti  se  explica  el  Conde  Bu ffbn  ,  pues  los 
Anatómicos  poco  exaftos  y  menos  cauros  en  las  ¿isecacibnci, 
creyeron  ser  reunión  de  dos  sexo?  loque  no  eractra  C05a  qiic 
los  órganos  de  una  mugcr  con  el  Clytoris  demasiado  creddo.  As! 
lo  han  confirmado  las  tbervaciones  de  Mí.  Ferrein,  y  Rcgcero 
de  Graaf. 

Debajo  ác\  Clytoris  j  y  en  eí  intervalo  íe  Jas  .Kfrfas;, 
íse  encuentra  una  peiforacion-,  que  es  clcordiílode  la  orina , 
y  debajo  de  c  tese  ha  la  otro  bastante  amp  i-,  que  es  el  ciificib 
déla  vagina,  por  donde  se  insinúa  el  miembro  viril  para^  I*  g^ 
neracion.  Dcboprescin  iir  de  erras  circunstancias  exteriores  de  Icf 
orgaoos  femeninos ^ que  aunque  tienen  sus  uses  particulares. 


'destinados  por  la  naturaleza ,  no  Hace  por  ahora  al  iatento  m 
f  ootl^a.         ' 

Paso  ya  ¿exponer  lo  que  he  observado  en  fes  partes  sc^ 

xuales  ¡exteriores  áe  Juana  la  larga-,  y  por  consiguietíte  á  demos^ 
.  trar  la  causa  del  error,  y  de  la  ilusión  que  han  padecido  todo 

aquellos  á  quienes  se  confió  el  reconocimiento,  antes  que  la 

causa  se  dirigiese  al  ttibunal  del  Píotomedlcato»^        (.9.  C.J^ 

Adelantamientos  en  las  artrs  y  ciencias. 

—En  Francia  el  gobierno  ha  concedido  privilegio  por  Ty. 
años  al  ciudí^ouglas  pata  unas  maquinas  que  ha  peifeccio* 
nado  para  lüf  fabricación  y  perchado  de  todo  genero  de  paños, 
casímires&c:  otro  aun  nuevo  arado  para. el  cultivo  de  las  ca^ 
ñas  de  azúcar:  otro  para  un  papel  pintado  que  imita  el  raso  y: 
la  p^h:  otro  para  unos  métodos  relativos  á  la  fabricación  de  te-t 
gidos  nuevos  para  colgaduras  y  otros  objetos:  otro  para  la^ 
importación  y  perfcccíoa  del  método  de  imprimir  sobre  vidrio, 
porcelana,  loza  ^  madera  barnizada  ,  y  sobre  otras^  matcriasi 
otro  pata  unas  cueros  impenetrables  al  agua?  otr©  para  uo  venb^ 
tiíaáor  propio  para  lasscia^cruias,  paxa  las  sedas  tenidas,  y  reno-n 
var  el  ayrc  en  los  hospitales,  cárceles  &c.;  y  otro  para  ua  nuevo 
inctododercfinar  el  azufre 

^Los  dos  viagrios  Mrs.  Cripps  y  Clarke  han  vuelto  i 
Inglaterra ,  concluido  su  largo  viage  que  comprende  desde  lot 
69.  grados  de  latitud  septentrional  hasta  la  Circasia  y  las  ori< 
Jlas  del  Nilo,  regresando  por  la  Laponia  y  el  Norte  de  Sucí 
cia^Han  llevado  consigo  18^.  cajones  llenos  de  lo  que  hati 
recogido.  Las  mi.aas  de  blberia  les  han  suministrado  minerales 
preciosos.  El  cé  ebre  Pallas  les  ha  dado  un  herbario  comple- 
ro  en  que  se  encuentran  machas  plantas  que  no  conoció  Linneo» 
Hin  traído  medalla;»  griegas ,  manuscritos,  vasos  y  piedras,  y 
sobre  todo  monumentos  egipcios  encontrados  cabando  en  la 
parte  de  la  Delta  que  en  otro  tiempo  ocupaba  la  ciudad  4?. 
Sais.  &c.  '  '¿lif- 

^La  Real  Sociedad  económica  de  ValladoUd  (Castilla^ 
la  vieja)  deseando    proporcionar  al   publico  una   ¡ostruccioa 
que  coitribuyese  á  los  adelantamientos  de  la  agricultura,  las 
artss  Y  el  comercio^  solicitó  y  logió  Real  peinaiso  para  estable^ 


^7? 

ccr  dos  cátedraSj^una  de  Efonomíd  civlJ,  y.otu  3e  agricultura)  y 
el  7  de  noviembre  ultimo  hizo  ía  abertura  solemne  de  dich^  cá- 
tedras en  el  palacio  del  R.  Obispo  de  aquella  diócesis  su  primer 
director.  Empezó  el  Secretario  leyendo  las  Reales  Ordenes  de  la 
concesión,  y  lo  resuelto  por  el  Cuerpo  para  organizar  diches  es-' 
tudios:  á  contiunacion  leyeron  los  catedráticos  discursos  en  que 
manifestaron  la  utilidad  é  importancia  de  sus  respectivas  enseñan- 
zas: y  siguiendo  el  Se.  primer  director  con  unenergicorazonamicn-! 
to,  CKortando  á  la  Juventud  á  tan  importantes  estudios ,  que  me-j 
recen  la  ptotcccion  del  Soberano  y  de  su  ilustrada  ministerio , 
concluya  el  Sr.  Intendente  de  la  propia  ciudad  yj)tovincia  ma«« 
Bifcstaodo  los  mismos  sentimientos. 


^  El  Dr.  Curarslerg  dinamarqués  bata  un  ^gcá  costa 
del  estado  para  visitar  todos  los  institutos  de  sordo  mudas  qtfc 
existen  en  Europa,  e  imponerse  en  ios  experimentos  y  aojtó-i 
Clones  del  galvanismo  á  la  sordera.  A  su  vuelta  se  fundará  crHc<>i 
pcnhague  un  instituto  para  este  objeto» 

—  El  profesor  Palmer,  en  Frajrícfort,  ha  descubierto   vtt^.^ 
mixt&  para  pres^r'uar  del  fuego  las  ínaf  erras  combustibles  como  la^ 
madera,  el  papel,  los  lienzos  62c.,  é  igualmente  sirve  para  cxtiu- 
guirlo  quando  ya  se  ha  manifestada.  Su  receta  consiste  en  foronar 
unos-polvos  r  mezclando  una  onza  de  azufre  r  ^tta  de  os^rf  rojo^ 
y  seis  de  vitriolo.  Di^s  onzas  de  é  tos  polvos  pueden   detener  ío^s 
prcgre^os  del  fu  go  sobre  un  pie  quadrado.  Se  ha  hecho  lapiueba 
de  éteiavento  con  el  mejor  exko.  Este  profesor,,  que  na  hace 
mi  tcrio  de  su  descubrimiento,  se  propone pub  icario  citcunstan* 
Cudamcnte,  exponiendo  los  medios  de  usarlo,  en  particular  para 
sacar  de  entre  las  Haroaj  las  personas  y  cosas  preciosas»  - 

^  Mr.  Wdgn^r ,  de  Magdeburgo,  ha  descubierto  y  pir^ 
b^ifado  geneto  amenté  uraccmposicion  para  dar  á  la  loza  cff4 
mun  un  barniz  que  no  es  dañoso  como  el  oráitíario  en  que  cntr» 
plomo.  La  pieparacion  se  reduce  i  mcler  juntos  y  en  igual  cant^ 
dad  vidrio  y  ák^li  mineral,  pasanda  por  urr  tacríz  el  polvo  que 
ba  rfc  ser  lo  mas  fino  que  se  pueda  ,  y  hacienda  que  quede  biea 
mezchdo.  Luego  $c  pone  en  el  horno  hasta  que  está  muy  seco  > 
y  después  se  echa  en  vasos  que  no  estén  recocidos^  En  fundí-»' 
endose  está  hecho  el  barniz  y  ^e  puede  emplear  como  el  comut^ 
'" ^-'  ^-  l^  <r/i2:.  de  Madrid.)     ,. 


274 

S^a¡ Cédula  de  tt^deüiclemhre  de  16%'j,  sobre  el 

^'  ^míígm  comento  de  Honduras, 

EL  REY.  D.  Diego  de  Acuña ,  Caballero  4c  la  Orden  de 
Alcántara,  mi Oobernadar  y  Capitán  Gral.  de  Guatemala,  y 
Presidente  de  mi  Audiencia  Jlsal  que  en  ella  rcdde,  ó  á  la 
persona  ó  personas  i  cuyo  cargo  fuere  su  gobierno.  La  Cá« 
$a  de  la  contratación  de  Sevilla ,  y  el  Prior  y  Cónsules  de  la 
Universidad  de  ios  Cargadores  de  ella,  roe  escribieron  en  cartas 
de  veinte  y  seis  y  diez  y  nueve  de  Oáubre  que  las  de^g^aciás 
sucedidas  á  las  naos  de  Honduras  eran  tan  grandes  como  se  ha-i 
bia  cxpetimerHtado  poi  las  perdidas  pasadas  que  de  ellas  ha  habi-í 
4I0  ,  particularmente  la  del  Almiranta  quede  aquella  provincia 
venia  é:te  año,laqual  cogió  el  enemigo  doce  leguas  antes  de 
llegar  á  laHivana,  y  me  suplicaron  proveyese  del  remedio  que 
patcciíse  convenir  pata  que  lasque  están  en  aquella  provincia 
rengan  con  la  «eguciiad  queconviene  por  correr  el  ml^rno  ríei- 
go,,ysef  las  mas  l^^^tcrcsaias  quchan  ido  á  ella,  y  hablan iosc 
visteen  mi  j^:inía  de  guerra  de  las  Indias/iantameote  con  algunoSi 
Informes  de  personas  practicasen  la  navega  Joij  para  cvicar  los  la-* 
convenientes  quede  lo  pasado  se  ban  expetiin^otada  ,  ha  pare- 
jCido  que  pues  los  dichos  eneqí^igos  aguardan  ordinati^-meritc  á  las 
idichas  naos  en  el  Cabo  de  S.  Antón ,  y  cojta  de  la  Havana  ,  ih 
.arrimarse  á  las  de  Campeche  ,  vayan  al  puerto  de  la  Vera  crut 
resguardando  i  éste  parage  por  la  di^hacosta  deCaoípeche,  d  jun- 
^arss  con  laáota  de  nueva  España  que  está  en  aquel  puerto,  y 
;^n  5u  conserva  vengan  a  U  dicha  ciudad  de  la  Havana  ,  y  an  os 
mando  qiie  luego  como  recibai:  ¿  tadcjs  orden  á  los  mercaderes 
y  demás  jínteresados  en  dichas  naos  vayan  cargándolas  de  las 
inercadlmias  y  demás  géneros  que  aconumbran  con  roda  breve- 
dad ,  advltdendo  al  |aez  aíicial  que  estuviere  al  despacho  dé 
jcllas  q«e  se  acomoden  de  manera  que  la  artillería  se  pueda  jugar 
libremente ,  v^íniendo  eo  ius  bicas ,  y  las  naos  las  mas  cafas  que 
^uerc  pos}i>lc  ,  para  en  ca?o  de  poder  pelear  ,iiaciendo  para  ésto 
|odas  Iss  prevenciones  que  fueren  necesarias ,  y  :|ue  d  O.  Alvaro 
de  la  Cerda,  cabo  y  capitán  de  días ,  esrrivo  en  éna  '  'na  con4 
formid^d,  y  qae  sagan  del  puerto  itTruxillo  para  el  c  ^*ra- 
crus  al  tkmpo  qu^  pareciere  necesario,  4e  manera  que  en  i  # 
M^yo  estiba  m  h\  para  ?enU^D  conserva  de  dicha  flata^  porque 


^f^^rmrv'TW'r^WW' 


$cgun  la  orden  que  mi  Virrey  de  laouevaí  España  tíeo;  ki  ds 
despacharla  ea  todftí  el  dictio  mes  de  Miyo  ,  y  porqa;  vengan^ 
cóiv  alguna  mas  defensa  por  lo  que  pudiere  suceder  procm.arci* 
se  metan  en  las  dichas  naos  hasta  cincuenta  soldados  repartldoi 
en  ellas  como  mejor  pareciere ,  y  que  el  gasto  qu^  en  ésto  sé 
hiciere  se  reparta  por  los  interesados  pues  es  en  beneficio  de  sus 
haciendas.  Todo  lo  qaal  os  encargo  lo  egccuteis  y  hagáis  cge-^ 
cutar  precisa  y  puntualmente  cotnode  vos  fio,  pues    veis  l^ 
que  Importa  que  estala  naos  lleguen  á  EspaSa  en  salvamento,  que 
el  servicio  que  en  ésto  aae  hicicredes^  le  tendré  por  pattkalati 
Fecha  en  Madrid  á  veinte  y  ocho  de  Diciembre  de  mil  seísci'^ 
entes  y  veinte  y  siete  afios.íi  YO  EL  REY  íit  Por  mandado  del 
Rey  nuestra  Sr.:::  D.  Eecnando  Ruiz  de  Lent.-      -  ^f— 

.... - V,:,v.,»,.       -v 

3t;  ti  Empleoí^.^S.M.schs^  dignado  aprovar  Vos?  nombraml4 
eniíos  interinos  hechos  por  el  !Vt.  llltre.  br.  Hesidtnte  en  el  ^ñá 
pfoximo  anterior  ^  para  la  Sub4elegacion  de  Masaya,  provincia 
de  Nicaragua,  ea  D,.  Jüaquin  Vigil,  y  para! la  de  Oplco,  Iñttiií 
dcucla.  de'  5.  Salvadoc  ea  D;  Alberio.*  Eernandei^de  Ucha..^;  ^ 

¿'  Aviso:.  Se  vende  la*  casa^  (\m  ftsc  de  DSzí.  Lui^a  Lorérw 
zana^sitaen  la  calle  Real  de  la  Merced,  en  2532  pesos  Quien  l^ 
q^uisiere  ocurra  al  Licenciado  P\  Isidro  Marin,  que  es  el  a^lbacca^ 

:|p^p  Vacuna', 

-  ^Deordén^  del  Exncipa.  Sr.  D.  Pedro  Cevallos  se  han  hen 
ctio diferentes  vacunaciones  en  el  Real  sixio  de  Arau|uez,  i^oip 
el  primer  Girujano  interino^  t>.  Felipe  Miguel  Lloren«is  todas  com 
el  mejor  succeso,  E^tc  profesor ^  conociendo  las  ventaja*  qne  hayf 
de  la^^ inoculación  de  la  vacuna  á  la  de  mateiia  de  yliuelas  natu^ 
tales ,, avisa  i  los  padrea  de  familia  que  no  ccngari  cl^  mlni'íio  rc^ 
celo  en  sugetar  d  sus  hijos  á  ¿taui  tima  opcracüon,*  pues  lcgra«f 
idn^  asegurar  su  vida ,  y  huií  de  loí  estragos  y  ré<ulias  q.ue  caii'? 
san  cada  dia  las^  viruelas^  naturales^-  ademas  de  que  nadie  dtberai 
inocular  é.tas  asm  hijos  teniendo  tt  preservativo  de  ellas  en  \% 
vacuna  que  no  es  contagiosa,  quandode  la  inoculacioa  de  aque** 
lia  puede  resultar  el  contagio  á  toda  un  pueWo  con  dolor  de 
sus  padres,  y  per|Qlcio  de  la goblacioa»  {^Gáuta-diMairiá  d» 
Zi  ii Márza)) 


Bntrddas  y  salidas  de  barcos» 

*-.De  Trugiilo  para  la  Havana  cq  i 8.  de  Jnnio  ixhU 
mo  lo  goleta  Santa  Teresa ,  capitán  D  Agastin  Richards, 
conduciendo  en  registro  15.0 '4  pesos  en  plata  fuerte,  9  rau^ 
las,  ^o.  zurrones  tinta  corte  de  á  5  arrobas  netas»  ^o  arro-« 
bas  Zarzaparrilta,  1.  cajonclto  de  juguetes;  12.000  cocos  de 
comer,  47«?,  onzas  de  plata  labrada. 

.-De  Sonsonate  para  el  Realejo  en  22.  del  mismo  la 
corbeta  Santa  Ana,  á  cumplir  su  registro,  y  tomar  algunas 
maderas  de  consttucion  y  brasil,  para  regresar  á  dicho  pu^ii 
erto  de  Sonsonate  y  completar  su  cargamento  con  añiles. 

.-Del  Reajejo  á  Sonsonate  en  12.  de  dicho  una  lan-í 
cha  con  cien  fanegas  de  maís,  quatto  tercios  de  algidoay; 
seis  de  jabón,  al  cargo  de  D.  José  Montero  y  para  entcegat 
á  D.  Ramón  Bórica. 

M-Del  mismo  al  mismo,  en  13.  de  id.  mi  bongo  coa 
55.  fanegas  de  mzís. 

*-En  25.  del  propio  mt%  estaba  á  la  vista  de  Sooso^^ 
líate  una  embarcación,  que  el  Guarda  del  puerto  avisó  le  pa* 
recia  bergaistin.  Después  se  ha  sabido  por  cartas  particulares 
<jue  eraen  efedo  el  bergantín  S.  Benito ,  también  del  Realejo, 
con  oteas  150  fanegas  de  maís,  y  que  fondeó  el  26.  en  Acotj^ 
jutla.  j 

^  A  Omoa  en  15^  de  Junio  el  JDergantin  Ntxa.  Srü 
^ad  Rosario ,  procedente  de  Cádiz  de  donde  salió  el  dia^  40# 
de  Abril,  su  capitán  D.  Blas  Vicente  Cast añino, conducien-» 
éo  en  registro  para  d  Golfo  751.  tercios  de  ropas,  loj.  caí 
jones  arpillados,  211.  id.  toscos,  8í.  tercios  crudos,  73.  cajo-» 
oes  dcazero,  74.  tercios  papel,  51.  churlas  de  canela,  y4» 
cajones  de  cera  ,  9.  barriles  de  loza  y  li:ores ,  52.  botijas  ac 
vino,  I  JO  bptijuelas  de  azeytCi  34a.  barras  de  ííierco  enplan*^ 
chuela. 


iünm.  31  f  Tom  VIL  Fot.  177 

^0;  t;    '  GAZETA  D£  GUATEMALA 

^^'[      "        ;.DHL   lí/Nfíí   II.  DE  JULIO    de  1803, 


'O.; 


HERMAFRODITAS. 
é      Infirme  delCirtíjano  de  Cámara  honorario  &c.    (N.  310.) 

•i  ív  f  1  ^  la  primera  vista  se  observan  en  la  Juana  los  ^randcj? 
labios,  lo  mismo  que  en  qualquicra  q[),ugcc ,  con  ia  dlf>'ien¿ia* 
que  el  Clytoris  sale  entre  aquellos  poco   mas  de  media  pul^adaj' 
loque  no  es  muy  estraño,  pues  en  algunas  mugcres  se  advierte 
igaal  prominencia.  Separados  los  dos  labios ,  y  reconocido  el 
Clytoris  desdfe  sa  taiz,  ya  su  longitud  se  advíeitc  coma  de  pnU 
gáda  y  media,  su  grueso  como  ti  dedo  auricular  ó  pequen  j  de' 
uha  mano  de  hombre,  su  configuración  extctiit  perfedamente 
parecida  a  la  del  miembro  visil,  con  su  cabeza  glande  y  pre-* 
ptrcio;  pero 4e  falta  el  coridu£to  de  la  orina,  con  el  que  esrá  per-i< 
forado  longitudinalmente  el  miembro  del  hombre.  La  ccnis- 
téncia  de  aquel  Clytoris  és  tan  flija ,  que  por  su.propio  peso  estk* 
caldo  sobre  las  demás  partes,  sin  que  en  los  diferentes  reconocí 
cimientos  y  manoseos  le  haya  notado  la  mas  ligera  ce cccionr  De^  * 
bajo  de  bte  orgatto  se  advierten  las  ninfas,  aunque  muy  desva-í  ^ 
necidas.  También  se  vé  el  conduüo  de  la  orina,  au?  qae  mas  es-» 
trí'cho  qué  io  regular,  y  este  canal  no  solo  ha  servido  parala* 
espulsion  de  la  orina,  sino,  como  asegura  la  mitma  Juanas  le  han  ' 
vertido  por  ellas  menstruaciones  de  una  sangre  aguada.  Peco' 
enteramente  se  halla  cenado,  ó  por  mejor  drclr  no  aparece  ni  el  ^ 
más  ligero  vestigio  del  orificio  de  la  vagina;  o  gano  de  los  ex-^  * 
ternos  ,cl  mas  esencial  en  las  mugeres,  pues  sir>  él  es  impodble^^ 
!a generación:  y  adelantando  el  escrutiiáo  por  asegurarme  si>o^o  * 
el 'pellejo  servia  de  cubierta  i  la  vagina,  para  en  ene  caso  pjdtrr  ^ 
predicar  la  operación  conveniente ,  y  f  anqucar  la  entradla    • 
aquel  síno;  roe  pareció  muy  jaiciosa  la  n  flexión  que  el  Dc¿tar  ^ 
D.í  Je  c  María  Guerra  ha  estampado  en  su  intormc  precedente, 
conseqüente  al  difamen  de   Mr.  Levrct ,  que  asegura  que  las 
iDUgeres  que  se  hallan  con    el    condujo  exterior  de  la  va-» 
gina  tapado,  carecen  en  todo  p  en  parte  de  este  órgano,  ninio   * 
puftrualmente  lo  que  yo  be  observado  en  la  Juana,  por  que  las 
partes  que  fe  hallan   detrás  de  la  piel,  en  aquella  región,  donde-" 
debe  estar  la  vagina,  están  adherénies,  y  fitmes,  sin  tCiquicio 


278 

alguno  de  pcrforacionj  por  consiguiente  esta  contralodkaáa  to- 
da (i-pe  rae  ion  ó  abertura  exterior,  sin  que  permita  ningún  otro 
recurro  dcV  arte  \z  viciosa  conformación  de  aquellos  organoi?. 

Psro  lo  que  he  observado  de  raro  y  singular  en  la  expresada 
Juana  ^on  dos  cuerpos  glandulosos,  de  figura  oval,  del  tamarix 
como  de  un  grano  de  cacao,  colocados  cnirfc  los  graades  labios  ea 
su  parte  superior,  y  casi  enfrente  del  Clytorisy  los  qualss  están  do-, 
tados  de  esquisíta  sensibilidad,  y  pendientes  de  unos  cordone 
que  salen  por  los  anillos  ó  aberturas  que  se  hallan  en  las  ingles, 
y  dan  pa?.o  á  los  vasos  cspermaticos  en  los  hombres,  y  á  los  li^ 
gamentí  8  redondos  en  las  mügere«:  ultiovamente  presentan  aquew 
líos  aos  cuerpos  glandulosos  la  nnas  txsfta  analogía,  por  no  de-* 
cir  identidad,  con  los  testículos  de  los  honabres,  y  sus  vasos  cs-i 
permaticos  de  donde  se  hallan  pendientes,  sin  otra  diferencia  al 
parecer,  sino  que  descendiendo  los  testículos  tnucho  mas  abajo, 
y  alargándose  el  pellejo  que  los  cubre,  se  forma  lo  que  vulgar-^ 
mente  llaman  escroto,  6  bolsas. 

Esta  observación  presenta  un  fenómeno  tan  raro,  que 
splo  el  cuchillo  anatómico  sería  capaz  de  poner  al  descubierto 
si  eran  verdaderos  testículos  varoniles,  ó  si  acaso  eran  ciertos 
órganos  que  se  nombran  ovarios  en  las  mugeres,  que  con  el  tras-* 
torno  y  confusión  que  padecieron  en  su  orig-n,  debiendo  que-» 
dar  dentro  del  vientre,  la  naturaleza  los  colocó  en  lugar  dífercnw 
te  é  inf;írior,  sacándolos  por  los  anillos  ó  aberturas  por  donde 
salen  los  resiiculo^  del  hombre,  en  los  últimos  meses  antes  de  su 
nacimiento.  No  es  extravagante  éste  modj  de  raciocinar,  antes 
bien  muy  conforme  á  los  descubrimientos  anatómicos,  y  á  U 
Uniformidad  que  se  ha  observado  entre  las  partes  de  la  genera-» 
cion  de  ambos  stxo?;  uniformidad  de  la  qual  aseveró  el  Conde 
BufFon  ser  ran  singuar,  que  pareciendo  en  lo  exterior  tan  dife-i 
rentes  los  órganos  sexuales  del  hombre  y  de  la  m«>ger,  no  sotí 
sunancialmente  otra  cosa  que  unos  miamos,  mas  ó  menos  desa-* 
rrollados.  Esta  idea,  adoptada  por  los  antiguos,  ha  sido  ilunrada 
con  reflexiones  ingeniosas  de  Mr.  de  Daubenron,  fundadas  so- 
bre las  mas  recientes  observaciones  de  que  no  tuvieron  noticia 
las  épocas  antecedentes.  Si  esto  es  tan  cierto,  no  renemos  porque 
dudar  sea  el  ca^o  presente  cfefto  de  aquellas  travesuras  con  que 
la  naturaleza  suele-aparcntar  trastornadas  sus  leyes;  de  donde 
rcsaltaa  vivientes  de  sexo  tan  equivoco^  que  seaa  ua  metamn^ 

fo5te 


279 
fo!is  á  la  vista  de  los  observaJore?,  Jazganáose  ya  hombres,  ya 
mugetes,  ya  ambas  cosas,  sin  ser  pcifedamcntc  uno  ni  ott^j  se* 
tnejantes  á  la  neutralidad  de  ciertas  avejas.  En  este  caso  de  equi- 
^vocación  ó  neutralidad  sexual,  estoy  firmemente  convencido  se 
halla  comprendida  la  supuesta  hcrmafrodíta  Juana^  y  este  es 
puntualmente  el  juicio  que  hace  Valmont  de  Bomare^  pues  en  su 
diccionario  de  histotia  naturai  asegura  que  ios  &u)ttos  que  se 
califican  con  aquel  nombre  ,  lejos  de  ser  aun  mismo  tiempo 
hombres  y  mugercs,  no  son  ordinaríamcnre  ni  uno  ni  oteo,  y 
jque  semejantes  individuos  no  deben  su  conformación  singular, 
mas  que  á  un  tuc^o  de  la  naturaleza,  con  el  qual  la  cperacioo 
ordinaria  ha  sido  interrumpida.  Este  es,  vuelvo  á  decir,  el  caso  eo 
¿que  se  halla  la  Juana  por  el  estravio  y  confusión  que  por  cau-* 
sas  ocultas  padecieron  sus  órganos  sexuales  en  el  origen  primi-* 
tivo  de  su  desarrollo,  resultando  una  pcrjiona  verdadcramentis 
infeliz,  poi  bab^-'ílc  negado  la  naturalista  los  órganos  de  laict 

producioo .» 

Por  qualquier  aspedo  que  se  registren  los  órganos  de  la  Jun< 
,pay  se  encuentran  insuficientes  para  los  dejtinos,  no  d^go  de  gc-« 
xicracion,  pero  ni  aun  por  lo  relativo  al  deleytc.  Ella  es  iocapa? 
delaílo  venéreo  como  muger,  seguí  se  evidencia  de  las  c b  er- 
yaciones  expuestas;  y  lo  es  también  como  hombre,  porque  ¿^u^ 
complacencia  se  le  pcdrá  suponer  con  la  irtroduclon  de  sa  C/y- 
f&rts,  sicrdo  tan  pequeño,  tan  de'g^do,  y  tan  fl  jo?  Y  aun  con-» 
cediéndole  que  eo  el  z(ko  del  corto  adqoiiese  quanta  erecciotí 
^ucse  posible,  no  pasarla  aquel  delcyte  mucho  mas  allá  de  lo 
flue  proporcionaría  la  ot)scena  confricación  que  se  suele  acos- 
tumbrar entre  dos  mugeres,  pues  le  falta  la  polución  sen  inal , 
que  siendo  circursstancia  lamas  eficaz  y  determinante  del  del;y* 
|c,  no  podía  verificarse  supuesto  que  carece  de  las  vias  por  don-» 
de  se  debe  verter  aquel  licor,  considérese  a  la  Juana  como  hora* 
bre,  ó  mircse  como  muger.  De  todo  lo  qual  podrá  tener  U.  A, 

fma  idea  mas  cabal,  si  estima  por  conveniente  traer  á  la  vista 
os  dibujos  que  se  han  trabajado  por  uno  de  los  mejores  maes^ 
tros  de  ésta  capital ,  copiados  de  dos  maneras  y  á  presencia  del 
original;  los  qualcs  reservo  en  mi  poder,  a^i  porque  represen^ 
tan  intuitivamente  un  fenómeno  raro  de  la  naturaleza,  como  pot 
^ue  intento  con  su  publicación  el  desengaño  de  un  error  que 
(antQ  se  ha  vulgarizado. 


tío 

Paesta  ya  aV  descubierto  con  la  mas  escrupulosa  exaSI- 
tudja  ojganízackn  sexual  de  la  Juma^  se  adviccte  claram^nre 
quarto  debe  disminuir  el  exceso  criminoso  de  que  se  la  acusa,  y; 
quan  infundadamente  se  ha  reputado  éste  exceso  por  nefando', 
pues  oobiendola  luana  hombre,  ni  muger,  mal  puede  incurrir 
en  un  delito  que  necesariamente  exige  la  existencia  de  uno  de 
los  dos  I  xos.  PorconOigaicnte  veo  este  caso  excluido  de  todo  lo 
que  las  leyes  han  sancionado  sobre  la  materia.  Y  si  consulta¡í 
nios  los  efectos  d  que  propende  nuestra  propia  naturaleza  ,  pot 
la  qual  srmosc^si  compelí  Jos  á  su  cumplimiento,  j  que  haría 
aquella  supuesta  hermafrodita  llegando  á  la  edad  en  que  las 
pasiones  sensiaaíes  tocaron  el  arma  de  sus  continuos  y  vehs^ 
fuentes  combates  ?  Ella  se  sentiría  excitada,  y  determinada,  coa 
impulsos  caM  irresistibles ,  d  ün  afto  carnal:  seguiría  el  capiiw 
cho  que  le  sugería  su  investidura  exterior  de  muger,  se  sotuer 
tería  al  a£to  como  tal ,  y  no  encontrando  mas  que  mortlñcact* 
on  c  incomodidad,  como  le  sucedió  repetidas  veces  y  lo  confie*» 
saela misma  de  bucnafé,  despreciaría  aquel  modo,  y  trataría 
del  otro»  aunque  en  lo  ultimo  se  halla  absoiucamente  negativa} 
pero  aunque  asi  fuese,  aunque  hubiese  cometido  el  exceso  que 
íc  supone  en  la  acusabion  ,  tiene  mucha  rebaja  su  criminalidad 
re^peftodel  pecado  nefando;  pues  noresultandole  sati  f¿ccioa 
alguna  como  muger,  ames  bien  conociéndose  imposibilitada  i 
era  necesario  que  continuándolos  mismos  estímulos,  y  sintieai 
do  las  vibraciones  que  le  suscitaba  el  fuego.de  la  concupiscencia  ] 
buscase  el  arbitrio  de  apagarlas  por  medio  de  aquel  instrumento 
que  para  el  cfefto  equivocadamente  cre^iia  se  lo  había  concc^ 
dido  la  naturaleza;  por  medio  digo  di  aquel  clytoris^cti  donde 
ientiria  los  estímulos  venéreo^,  supuesto  que  c«  donde  la  nata-» 
raleza  ha  depositado  la  sexualidad,  que  dcfdc  luego  se  debe 
considerar  mas  viva  si  se  juzga  tenia  alteración  como  el  m¡ecn« 
bro  viril. 

He  figurado  el  delito  de  la  Juana  aun  por  aquel  aspeíló 
mas  execrable:  ¿  y  habrá  quien  pueda  afirm  r  con  presencia  de 
lo  expuesto  ,  que  incurrió  en  el  abominable  nefando  ?  No  si-^ 
cndo  hombre,  no  siendo  muger,  estaría  muy  violenta  la  ley, 
que  la  fiagía  ser  de  alguno  de  los  dos  sexos ,  para  graduar  la 
criminalidad  y  aplicar  el  castigo  ?  £  ea  tal  caso  me  atrevería  4r 


i8i 

decir  que  no  se  verificaba  infiaccion  coatca  la  ley,  sino  cqptra 
una  suposición 'arbitraria*  , 

Parece  que  habré  saltado  viblentaoientc  los  limites  d  que 
ms  circunscribe  la  facultad  Medica,  con  aventurar  aquellas  re- 
flexiones en  favor  de  la  causa  de  la  Juana,  y  en  vindicación  de 
tan  fatal  impostura;  pero  no  he  hecho  otra  cosa  que  deducir  co,4 
rao  físico  una  conclusión  legitiíoa,  fiel*,  y  natural,  resultad<> 
de  las  mas  exaílas  obsctvacioaes,  que  desvanecen  aquellas  €ltf 
cunstancias  que  han  vuelto  tan  mostruoso  si|  delito;  por  consij^ 
guiente  quedan  á  mi  ver  disipadas  á  la  brillante  juz  de  la  expedí 
tienda  las  den<;as  tinieblas  del  capricho  y  de  ía  ignorancia  coq 
que  se  han  conducido,  asi  las  que  declararon  el  ad3  carnal  con? 
sumado  como  hombre,  como  las  parteras ,  y  cirujanos  que  poc 
el  reconocimiento  creyeron  y  afirmaron  que  era  hermafroditai 
dando  lugar  semejante,  error  á  que  aquella  infeUz  sufriese  por  lo 
menos  algún  castigo  igual  al  que  los  Atenienses  y  Romanos  ^ 
por  un  ekCto  de  su  ignorante  superstición  y  de  su  falsa  fi^sofia* 
hablan  acordado  contra  los  supuestos  Hírraafroditas,  desterran** 
dolos  á  una  Isla  desierta  por  que  los  creían  d:  mal  presagio;  pe^ 
ro  nos  encontramos  en  un  siglo  de  mas  ilustración  paia  dí^prc-? 
ciar  semejantes  patrañas,  y  la  causa  de  la  Juana  ha  corrido  ia 
buena  suerte  de  ser  juzgada  por  el.  sabio  y  prudente  Tribunal 
de  V.  A.  que  ha  sabido  didar  las  masoportunaá  providencias 
para  aclarar  este*  asunto,  que  ha  preocupado  cxtraotdinariamcan 
te  á  todo  el  rey  no;  interesanda  mucho  á  la  sociedad,  tanto  por 
lo  físico,  como  por  lo  moral  y  político ,  romper  el  velo  ccíg* 
matico  de  un  ente  que  por  su  extravagante  disfraz  se  ha  hecho 
tan  escandaloso ,  y  tiene  á  todos  en  espeítativa  de  sus  resultas. 
¥  el  quanto  me  ha  parecido  oportuno  informar  i  V.  A.  baja 
ta  religí jn  del  íuramcnto.  Pueblo  de  Escuinta ,  Febrero  j,  de 
£1803.  :=M.^J^,2  Narciso  Esparragosa  y  Gallardo.  ) 

■  j 

Vaeuna,  (Ñ.  '^lo.) 
^  Los  profesores  de  Medicina  y  Cirugía  de  la  villa  de  Olfag 
del  Rey  ,  provincia  de  Toledo  ,  Dr.  D.  Vicente  Enrique  Rodrl^' 
guez ,  V  D.  Pedro  Barrientos ,  anuncian  al  publico  que  de  Ja^ 
lio  á  Oáíibrcdc  802.  vacunaron  360.  desde  la  infancia  «hasta  la* 
<<)ad  d$  40.  años  2  sia  bab^isc  {potado  cu  ninguno  de  ellos  ia^ 

dis^ 


¿líposíciop  considerable,  y  que  han  hecho  diferentes  pruebas 
€íi^sugeto5  que  han  padecido  la  viruela  oaiural,  y  todas  concluí 
yen  qus  el  fluido  vacuno,  ó  no  influye  en  ellos,  ó  les  pro^. 
dnce  la  vacuna  falsa*  Son  muchos  los  cgemplarcs  aquí  ocui;-^ 
ridos  (dicen  los  niisraos  profesores)  que  prueban  que  el  fliii^ 
do  vacuno  no  solo  abraza  la  preservación  de  la  viruela  naí¿ 
rural,  sino  que  igualmente  egcrcc  la  virtud  curativa  de  áU 
ferentes  efeoos ,  como  la  purpura ,  erus$a  la^ea ,  úlceras  in^ 
veteradas  &;  mereciendo  la  roas  particular  atención  las  cura^ 
clones  de  un  ni5o  y  una  ciña:  la  de  aquel  que  padeciendo 
niuy  á  menudo  insultos  epilépticos  no  los  ha  vuelto  á  tener 
desde  que  se  vacunó:  y  la  de  ésta  que  agravada  desde  si| 
nacimiento  de  una  difpnea  íalculosa^  ha  qaedado  enteramente 
libre  de  tal  molestia.  Tales  y  tan  admirables  son  los  efcQo^ 
de  la  vacuna ,  bastantes  para  inclinar  á  todos  á  tan  salud^rí 
ble  praüica,  y  suficiente*  para  confundir  á  algunos  que  for? 
iRan  empeño  en  no  promoverla,  con  grave  ppr juicio  de  lai 
haaiaoiiad,     Gaz    de  Mad.  de  \,  de  Abril  uh.  ) 

,-Los  Médicos  del  hospital  de  niño^  exponeos  de  París 
anunciaron  en  Setiembre  ú  limo  por  un  cicrito  piiolico  que 
un  numero  muy  crecido  de  Cítos  niño?,  inoculados  el  año  anttri'^ 
or  con  la  vacuna,  se  habían  inoculado  en  aqpel  año  con  la  vlrue-i 
Is ,  y  que  en  ninguno  de  ellos  hizo  efcftoel  pus  virolento.  Esté 
hecho  lo  atestiguan  las  firmas  oas  respetables,  y  del  modo  rí)a¿ 
autentico. 

SS.  MM.  II.  el  Emperador  y  Emperatriz  de  Alemania  du^ 
rante  su  mandón  en  Bade  hicieron  inocular  con  la  vscuna  áSS, 
AA.  RR  bs  Archiduquesas  Maria  Clemencia,  v  Carlota.  Esta 
inoculación  tuvo  ei^ as  feliz  cxito,  y  bS.  A  A.   RR.  gozan  de 

peifc  da  salud .  Este  cgemplo  de  nuestro  bAor)dicdí(diee¡agazeta 

de  Vierta]  dtberá  en  fin  disipar  todas  las  dudas  délos  que  todavía 
están  renuemes  en  hacer  que  sus  bíioí,  ó  sus  subotdirvados,  pani- 
cipen  del  beneficio  de  un  dercubrimienro  que  ciertamente  es  el 
cjas  apieciable  de  cjtantos  jamas  se  han  hecho  en  la  mcdlcioa, 
.*  ^ElaSo  próximo  pasado  se  inocularon  ccn  la  zfacunasQ¡fi 
mi\  quatrocientas  ochenta  y  nueve  perdonas  en  Dinamarca  :  y  íc 
hiceron  sesenta  y  dos  remesas  del  flaido  vacuno  á  las  colonias 
¿Eaatparqaesas  y  á  otros  países  cxtraogeros. "  (Aur,  de  la  Hav.} 


*         Rf¿i/  Orden  e>cpfiii%por  el   Ministerio  de  ítxcienda^ 

Enterado  el  Rey  de  las  duJa»  propuestas  cor  algunos 
Subdelegados  del  Rcyno  sobre  la  cgccucion  de  la  Real  Orden 
de  20  de  Septiembre  próximo  pasado,  (*)  en  la  qual  se  ptohioc 
la  entrada  y  venta  en  el  Reyno  de  las  manufacturas  extranjeras 
de  algodón,  y  con  presencia  de  lo  representado  por  algunas  ca-i 
sas  de  comercio,  se  ha  serviJo  declarar  lo  siguiente: 

I.  Qie  la  libertad  de  derechos  concedida  por  el  articulo 
primero  ácl  algodón  de  Anerica  en  su  entrada  en  el  Reyno,  no 
comprchende  al  derecho  de  consolidación  de  Vales,  ni -al  que 
sé  exige  en  los  Consulados  para  reintegro  de  las  cantidades  que 
han  anticipado  á  la  Real  Hacienda,  los  quales  se  continuarán 
cobrando  por  la  calidad  privilegiada  de  su  destino,  y  por  ser 
temporales:  mas  no  se  exigirá  otro  alguno,  tenga  la  denomina- 
ción que  tuviere,  incluso  el  de  marchamo. 

II.  Que  los  algo  iones  en  rama  quetragerela  Compañia  de 
filipinas ,  siendo  producción  de  estas  Islas,  gocen  de  la  mis-* 
ma  exéi  cion  de  derechos  que  el  algodón  de  nuestras  Ameticas. 

III.  Se  habilita  la  entrada  en  la  Península  é  Islas  adyacen- 
tes del  algodón  en  rama  de  Ferñarobuco,  acreditando  su  proce-» 
dcncia  con  las  certificaciones  correspondientes  de  los  Có  i?ule?, 
según  por  punto  general  se  halla  prevenido  en  la  Real  Orden  de 
19.  de  Noviembre  de  1802  ;  siendo  la  voluntad  de  S.  M.  que  se 
Ic  cobre  á  la  entrada  en  el  Rcyno  8  maravedís  en  libra  p^r  Ren-^ 
tas  generales.  2  por  100  por  razón  del  derecho  de  internación, 
y  ^\  %  por  100  para  consolidación. 

IV.  El  algodón  hilado  en  España  gozará  de  la  libertad  de 
todos  derechos  que  previene  ti  articulo  7.  de  la  Real  Orden  de 
26  de  Septiembre  último,  inclusos  los  de  puertas  ds  Bar <: clona,  y^ 
qüalesquiera  otros  que  se  hallaren  establecidos. 

V.  La  exención  de  derechos  Reales  y  Municipales,  con4 
cedida  por  el  articulo  8.  á  las  manufíduras  españolas  de  algodón^ 
es  absoluta;  y  comprehende  hasta  los  recargos  y  alcabalas  que 
«chayan  establecido  en  el  interior  del  Rcyno  ó  en  sus  pu<*nos, 
con  qualquiera  motivo ,  sin  cxceptuac  el  subsidio  de  los  3  00 
millones, 

VI.  La  multa  de  30  por  loo  impuesta  en  el  articulo  ly. 
!í  los  algodones  que  se  decomisen  en  lo  sucesivo,  es  la  única  que 

([*)    Qazeta  num.  304. 


^?4  .       ,   . 

se  j^ébc  exigir,  quedando  abolida  con  ella  la  de  20  reales  en  vara 
quc.geñalabáa  las  ordenes  anteriores. 

VIL  El  referido  jo  por  too  se  cobrará  del  importe  que 
dieren  los  Vistas  de  hs  Aduanas  á  los  géneros,  y  no  del  qu« 
wsuliare  en  la  venta  pnblca  de  los  naismos. 

VIH.  En  el  conocieiitnto,  modo  de  substanciar  las  cau- 
sa?, y  aplicación  de  conaisos  en  los  géneros  de  algodón,  se  obser-» 
vara  lo  dispuesto  en  la  Real  Cédula  de  17.  de.  Diciembre  de 
V7Ó0.  y  en  las  Reales  Ordenes  de  2  de  Enero  y  7  de  Diciembre 
de  180  í.  misniras  no  se  prevenga  otra  cosa* 

IX.  Para  evitar  a  los  dueños  de  los  géneros  dealgodojí^ 
Sí^¿laala>ente  existentes  en  e\  Reyno  el  gravácnen  que  les  resulta* 
lia,  pasado  el  añ  >,  de  que  se  les  vendiesen  por  los  empleados  de 
i^duanas  según  sediisponcco  el  articulo  21.5  se  ha  servido  5>. 
M.  lerolver   que  dichos  Interesados  los  vendan  á  U  Ccflnpañia 
de  Filipinas  a^lte^  ó  después  de  pasado  el  plazo  á  precios  conven^'' 
cíooalesj  y  en  el  taso  de  no  concertarse  entre  si,  se  les  hará  ex- 
traerlos del  Rcyno  á  pai-es  cxtrangetos,  dentro  del  precisip  téí4' 
naino  de  uro  naess  acreditando  compctcotcnrjente  la  extracción  stí^'^ 
te  los  Subdelegados  de  Rentis, 

X.  A  fin  de  no  perjudicar  á  las  fabricas  de  algodones  del 
Rey  no,  mientras  se  csiabecen  las  filaduras,  viene  S.  M,  en  set  ^ 
miar  el  plazo  icnprorogable  dcquatro  meses,  dentro  ddqual 
$^  pertnlufán  entrar  los  algodones  hilados  ó  teñidos  iel  extraa-- 
[»ero  que  se  acreditare  coínoetentemeote  venir  destinados  i  iarf 
fabricas,  bijo  el   pago  de  derechos  que  hubieren    satisfecho^' 
hasta  aqui. 

XI.     Fiaalmentc  los  Jueces  ó  Justicias  ordinarias  solo  dc4  ^ 
ben  conocer  a  prevención   con  ios  Subd  legados  de  Rentas,  ^ 
quando  las  aprehen  iones  de  los  géneros  de  a'godoíi,  de  que  ss 
trataenelarticuloiódelaCircularde  20  de  Septiembre  próximo,  • 
se  hagínpbr  ¡ellos  ó  par  tos  dependientes  de  sus  Juzgados,  con-* 
fojrme  alo  dispuesto  en  la  Real  resom-rlon  de  24  de  Enero  de  1S02.  ^^ 

:Y  de  Real  orden  lo  comunicó  á  U.  S.  para  su  cumplimiento, 
y  Je  encarp;o  miíy  estrechamente  el  de  la  refetiía  de  20  d« 
Setiembrd  ultimo,  potser  if>tcresante  su^egecucloñ  al  bien  del 
Reyno  ,  cuidando  U.  S.  de  remitirme  las  rclajcioaes  que  se  prest 
cribcti  en  los  artículos  í8  y   H.  "  > 

Dios  gus.  á  U.  S.oiuchosanos.  Aranjuezj  ds  Febrero  de  xSoj..  "' 

4 -a  ín:3  '¿íssAÍÍ'^-i*?" 


fíítm.uf  Tornan,;  folit% 

>^  DE  GUATEMALA        . 

r  .  BEL   LUNE$  i8.   DE  JVLIO    de  1803. 

Eiparüs  crithosé 

i  *        Señores  Editores. 

Oaxaca ,  Maye)  51.  de  180 jí 

Muy  Señores  tnlost  Como  uno  de  los  mas  apasionados 
Stíscritorcs  á  las  gazetUlas  de  UU.,  y  quizad  de  no  menos 
delicado  paladar  para  tomarles  el  sabor  que  su  sazón  por  lo  te^ 
guiar  rraeo  consigOy  y  en  fín  como  el  quémenos  puede  poddt 
cada  co  su  pecho,  porque  parece  que  ^fcaípxe  abunda  de  crac-* 
íícos  que  le  hacen  voa^ltajr,  me  he  lesueUo  á  decir  á  UU.  la 
.jque  quizá  alguaos  de  mis  consut)sciiptos  00  han  hecho  anresn 
no  por  que  dejen  de  pcqsar  como  yo ,  iiino  ó  por  flojos  pa^ 
ra  tomar  la  pluma,  ó  par  menos  descarados;  y  es  que  por  Dios 
no  pierdan  UU  de  vista  el  norte  ó  punto  céntrico  i  ^m  debe 
f  educirse  un  papel  púb-icp  de  dar  en  e'i  unas  noticias  que  quan<< 
dó  no  á  todos  y  en  todqs  lugares  deíen  de  ser  interesantes ,  al 
menos  no  sean  molestamente  fi*>ticÍio5as.  Váun  v.  g.  La  proli'» 
gidad  con  que  algunas  meses  ha  pos  están  UU.  dando  razón  de 
los  precios  de  ccalzes  en  esas  provincias,  suponiendo  (de  barato) 
que  i$eaa  utües  en  Guatemala,  y  e^n  las  mismas  provincias  ¿de 
Ijuenos  sirven  en  Oaxáca?  Qaé  interesan  en  Puebla?  ¿Paraque 
valen  en  México,  y  en  otras  pa;tcs?  Denada«,oide  juna  simple 
¿iverñaii,  que  en  ¥ilas  solemos  buscar,  y  conseguiri  y  nos  da<« 
cnos  por  plenamente  satisfecifio^  quando  la  percollamos  como  en 
lat  ultimas  del  mes  de  Abril. 

Si,  en  4os  prectosoí  pafraf3i  que  en  ellas  nos  Insertats 
VU,  con  tanta  gracia,  como  vivera  y  sátira,  hablando  de  aque« 
líos  meramente  Q.ñ jotes,  y  Españolazos  que  viven  en  pueblos 
de  Indios,  y  qué  no  se  quieren  incorporar  con  estos  en  las  pro^ 
cesiones,  desdeñándose  por  su  fantástica  grandeza  y  dii^tincicq 
de  parecer  christianos  entte  los  chrlstianos  en  los  a^os  mas  lU 
ccaos  y  sagrados  de  nu? str a  Religión :  Señores  míos  ¡Gh!  y  qu< 
amo  podtia  yo  decir  á  UU.  en  esta  materia»  ccntraycndome  á 
estas  provincias  de  Oaxaca, donde  como  testigo  de  vista  puedo 
tfedr»  y  asegurar  que  no  solo  las  de  Guatemala  padecen  de  tal 
^tl.  He  obici;vado  poc  cazón  de  mi  desuno  en  varias  partes^ 


y  logares  de  este  Obispado  que  es  general  esta  omisión  poco 
piadoía  en  los  Españoles,  y  no  Españoles,  que  viven  en  pue-i 
blos  de  Indios,  sin  que  el  zclo  délos  Curas  haya  sido  capaz  dc 
exterminarla  Úénennos  UU.  de  est»s  chuscadítas  sus  periódico^ 
y  csíarenios  con  ellos  Uenps  de  la  mayor  satisfacción^  pues  no  se 
DOS  esconde  que  tales  cosicositas  son  bastante  útiles  al  publica, 
y  muy  sgradables  4  todos,  menos  á  los  adoloridos.  ¿Y' como  po- 
drán UÜ.  desempeñar  mejor  la  obligación  rn  qt^e  se  hallan 
constituidos,  que  mezclándonos  en  sus  noticias  lo  mi!  con  lo- 
dolce  y  agradable?  Arrimen  UU  .á  estas  provincias  algo  de  aquc-^ 
lio  tan  salado  como  gustoso  y  significativo  del  Centurión,  6  Cm4  , 
twnplano  de  Amatitan,  ó  procesión  de  Animas  de  los  J?¿if¿i»fírí7!f,  ^ 
y  quando  no  lo  quieran  hacer  asi,  por  que  sean  UU  tan  escrui|| 
ptilosos  que  digan  entre  si  {De  ijs  quaforis  sunty  quid  mbis  ifh;,j 
tertst  ;«á/tf4r^?  si  quiera  continúio  haolando  en  e^te  particular^ 
con  alguna  mas  extensión  y  generalidad,  en  el  supuesto  que  les  . 
viene  á  muchos  dc  por  acá  ése  venido  aunque  no  se  lo  acornó-» 
den,  y  en  el  bien  entendido  de  que  también  en  éstas  nuestras, 
provincias  nuestras  cosas  se  deletrean  por  el  mismo  p,  Oy  r,  por 
de  Guatemala,  y  no  digo  que  quizá  con  un  algo  mas  por  no 
(enojar  á  mis  paysanos.  ^ 

Me  siento  ya  mas  desahogado,  y  de  consiguiente  ma%, ; 
hábil  para  á  voz  en  grito  preciarme  del  mas  apasionado  i  UUjf  p 
quallo  es  co  OaxacassB/  Ztloso  intruso.  -^n^rn 

&  ^  ^*  ^^  satisf ación  a  la  antecedente. 

^^®  ''No  habiendo  culpa  es  fácil  el  descargo.  Esto  decimos  at 
¿elosó  de  Oaxica,  que  acusa  dé  impertinente  nuestro  capitúlela  1 
Tclativo  al  precio  de  granos.  Sin  duda  no  consideró  bien  el  pc^ 
ligro  de  que  nos  hemos  visto  amenazados ,  y  lo  remoto  de.mMÜ 
tstros  recursos  para  salir  del  mal  paso.  am  '^  1 

D?  quatro  ó  cinco  años  á  esta  parte  se  hallan  infcstaías 
nuestras  provincias  del  Chapulin^  dcvorador  de  quanto  sirve  á 
nuestro  sustento.  El  gobierno  se  ha  creido  en  la  cbligadon  dc 
prevenir  sus  terribles  consecuencia*,  tomando  medidas  \^s  mas  ^ 
eficaces,  promoviendo  siembras ,  y   re$íen?bras ,  iñtroducieniOí 
otras  nuevas  de  aqudlas  raices  á  que  no  puede  tocar  la  corta^^te  '.-^ 
güadafit  de  c^te  infernal  inseftp,  y  CQ  fia  haciendo  otías  CQSii;  -^ 
Ijue  sería  largo  de  contar^  ,  :icq  iv^i*^^ 


*'  «i  ^í? 

f  ^         Para  racdir  bien  fas  resultas  3c  sus  providencias,  y  acór^ 

Harías  con  las  que  la  urgente  necesidad  pudiese  recavar  di  nuc-í 

Vo ,  ha  exigido  correo  á  correo  una  razón  exaáa  del  precio 

tcorriente  dque  tn  las  provincias  se  venden  los  granos,  y  demás 

útiles  producciones  para  la  vida  humana. 

r:  í^íf  Nosotros  no  podíamos  menos  de  concurrir  al  mismo 

objeto,  publicando  estos  valores  á  fin  de  que  los  que  tratan,  ^ 

quieren  tratar  en  éste  ramo,  supiesen  sus  precios  respetivos,  y¡ 

ocurriendo  á  donde  están  mas  baratos,  se  interesasen  en  condi^ 

itírlos  para  abastecer  los  lugares  mas  escasos  de  ellos. 

Pudiéramos  justificar  nuestra  condufla  con  el  cgcmptó 

fláe  otros  periódicos ,  como  el  Correo  mercmtil,  que  dos  vecci 

.  y  la  semana  publica  éstos  precios,  sí  pudiese  ser  por  demás  ninji 

guna  advertencia  en  ocurrencias  tales  como  la  en  que  se  halla 

'el  rey  no  de  Guatemala.  Si  el  trafico   por  el  mar  del  Sur  lo 

*|uviescmos  cotriente:    si  entt€   nuestras   provincias ,    las    d^ 

'SMexico,  y  el  Perú  hubiese  una  comunicación  direfta,  y  aftiva^ 

bo  seria  ciertamente  tan  temible  nuestra  plaga.  Mas  todo  falta; 

*«1  hambre  no  sufre  dilaciones  ni  esperas.  Por  lo  que  es  forzosQ 

prevenida  de  todos  los  modos  posibles,  excitando  los  resortes 

del  Ínteres,  en  unos  para  aumentar  las  siembras  con  la  fu nda,^ 

Ida  eiperanza  del  buen  mercado,  en  otros   para  animarlos  á  sa 

Itafico. 

^  Nuestro  gran  negocio  es  que  no  nos  aflija  el  hambre,  f- 

fique  no  nos  suceda,  ose  nosactibuya  ,  loque  á  cierto  galauíi 

ícete  de  estos  del  nuevo  cufio,  criado  según  la  ultima  moda  de 

la  Corte,  que  siendo  todo  él  una  flor  tersa,  limpia  y  sin  arru-j 

pas,  la  misma  dulzura  alambicada  de  las  damas,  el  dige  de  los 

Iovcncs,  tan  resuelto  para  el  uítrage  de  los  hombres  machuchosg, 
:bmo  cobarde  para  acometer  un  desempeño  honroso,  volvía  de 
lépente  á  su  lugar,  llamado  por  la  muerte  de  un  tío  clérigo  que 
le  dejó  heredado  en  una  muy  buena  hacienda  de  campo,  don^ 
tfe  todo  andaba  con  abundancia ,  menos  las  ñvñdas  ligerezas 
Quc  el  traia  muy  arraigadas  en  sus  cascos. 
■^:f  *rÉ$tc  tal  señorito,  áp  un  tci 

(Ifotí  ctt  toáá  sü  vida,  presua/ia  de  gran  labrador,  por  que  había 
t>ido  hablar  mucho  de  agricuUúca  á  los  ociosos  cortesanos ,  del 
mcdo  de  mejorarla,  hermoseando  los  campos,  poniéndolos  tlsue^f 
há%(;^r¡an$s }con  arboledas^  y  bosques  para  pasear,  empatta-« 

dos 
-  I    •  ■'      •  --   ■■  ■  '•■•  '  ^ 


i8S 

dos  para  tomaf  el  fresco,  con  cascadas  de  agua  nara  divertir  coa 
su  ruido  una  Imaginación  tíiste,  coa  jardín  botánico  en  favor  de 
la  huDanidil,  caltí/aado  sa  él  las  plantas  exóticas  de  la  India^ 
de  Ocaici ,  de  la  nueva  Zecnbla,  que  dan  al  traste  coa  todas 
las  enfermedades,  y  son  un  prodigio. 

Empapado  en  esta,  y  otras  semejantes  id'sas  entró  en  sa 
ttacienda  nuestro  labrador,  haciendo  y  diciendo  •  ahora  veráa 
%uos  salvages  aldeanos,  misántropos,  y  tristes ,  hermoseado  un 
campo  á  las  mil  maravillas,  y  cultivado  por  un  estilo  que  alcí^ 
Jando  de  él  la  hediondez,  y  suciedad,  lo  convierta  en  una  ptH 
cnavera  sempiterna,  y  siempre  variada. 

]^  Dicho,  y  hecho:  arboladas  por  aquí,  bosques  por  acuUíij 

jardines  por  acá:  todo  era  plantío  de  flores,  de  frutales,  de  aM 
bustos  recortados  con  primor.  Echo  por  tierra  caballerizas  k 
aplanó  estercoleros,  rodeo  la  casa  de  galerías,  vendió  los  aoima-^ 
les  de  labor,  y  todas  las  obejas.  En  una  palabra  hÍ2o  de  s«  cam^^i 
po  un  jardín  de  recreo;  pero  lo  que  mas  llenó  sus  medidas  fue 
el  pensamiento  de  hacer  una  toma  de  agua,  y  conducir  ésta  poc 
una  colina,  para  formar  cascadas,  y  funtús  de  vistA^  ÍQUtilizati« 
do  asi  las  tierras  de  regadío. 

Atónito  estaba  con  el  logro  desús  empresas  nuestro  llo4 
tldo  labrador,  quando  etelc  aquí  que  las  ruines,  cortas,  y  mal 
(preparadas  labores,  que  habla  reservado  para  granos,  se  argeña^ 
ron  y  casi  nada  produgeron.  Su  falta  no  pedia  ya  suplirse  con 
las  antiguas  de  riego,  que  habían  desaparecido.  El  hambre  se  ea^i 
tro  de  rondón  por  su  casa;  los  granos  se  encarecieron  en  la  ve^ 
cindad,  por  que  la  cosecha  fue  mala.  Se  neccs'taba  mucho  áU 
ñero  para  todos  los  suplementos  de  un  articulo  urgente,  y  ^ 
tío  tenia  ninguno,  por  haberlo  empleado  en  sus  jardinerías.       \ 

El  mavordomo,  que  ala  inteligencia  labrantíl,  unía  un 
genio  festivo,  y  burlesco,  vengándose  ahora  de  las  loft^mas  y¡ 
desprecios  que  había  sufrido  de  su  amo,  le  decía  muy  i  su  sa^ 
^otx  „  Toma,  cóg«  tus  flires  ,  pa^éue  por  tus  jardines,  apró»^ 
vecha  el  sombrío  de  tus  bosques,  y  emparrados;  come  cascadas^ 
y  puntos  bellos  de  vista,  que  no  dejariu  de  hacerte  buen  esto^ 
mago  coa  la  sazonada  salsa  de  las  flores ,  aromas,  sombríos,  bo4 
taníquezes,  tusatcoS|  aiucaiaUoSi  x  ^^^PJc&dUloi  docmiloaes  do 
las  aguai.^^^  , 


\^^i:/;t%  ^|¿5  queno'ctros  esxA-^iCnndos  hemos  reputado ,  muy 
jésto  y  t3CÍonA\n3  aba''cfonat  lo  iuil  poc  lo  gracioso,  nilo^nccc- 
•a;¿o>  n^<:25arh';mo,  oor  t  j  puramente  divertida.  , , , 

Bltn  qttC  á  decir  verdad  en  coio  ,  ha  de  tener  entc'ndlio 
CUCf  tro  acusador  que  \o%  Cent utnpl ano s^  ejusiemqut  furfurU  Mar-^ 

^  garita  de  por  acá,  aunque  grandes  ea  nuíBCro>  medida,  ^z%o^y, 
tamañ'>,no  siempre  se  presentan  fáciles  de  coger  al  vuelo,  coma 
ti  célebre  de  Amatitan,  para  medirlos,  compasearlos,  y  descrl< 
birlos  como  conviene,  y  co  ton^  que  llame  la  atención  de  dt-» 
choSeñor,  y  de  otros  muchos,  que  gustan  de  demasiada  sal  y 
picante  en  los  condimentos. 

No  obstante  nos  prometíamos  abundante  caza  en  las  procC"* 
liones  delCorpus,y  dar  con  ella  algún  pasto  sensual  á  los  Scñori-^ 
tos  desazonados  e insulsos;  sedprob  doíor\  Nada;  nada  hubo  quede 
contar  sea:  todo  fue  seriedad ,  y  silencie;  tanto  que  una  anciana, 
de  éstas  que  empiezan  y  autorizan  una  tradición,  se  explicó  asi 
lastimada  con  una  joven  tierna,  que  por  un  rato  estuvo  colgada 
de  su  labio.  „  Con  todo  lo  bueno  acaban  los  hombres  de  este  ti- 
empo. ¡  Ay  vida  mia!  Los  años  atrás  eran  una  gloria  éstos  días 
de  Corpus.  Apenas  le  quedaban  á  una  deseos  de  vivir,  siró  para 
ver  los  del  año  venidero.  ¡  Que  de  bayles !  Que  de  fitros,  y  ano-» 
gigangas  A  docenas  se  conraban  en  el  de  Sto. ...  y  de  San  . .  que 
se  disputaban  la  palma,  y  la  preferencia.  Aquel  buen  Señor  Z...! 
Se  moriría  de  pena  si  viviese.  \  Que  bien  hizo  en  morirse  ant^s 
de  ver  el  luto  de  los  de  ahora !  Tu  no  los  verás  ya  nunca,  y  así 

|v  'Oo  comprenderás  quanto  nos  divertían  aquellos  fieros^  en  e^pc-^ 
cial  quaodo  remedaban  aciertas  personas  con  sus  ad: manes  rldf<i 
culos:  todos,  todas  nos  dábamos  de  carcajadas  de  verlos  solamen- 
te. Unos  entre  ellos  hacían  de  cortejantes,  otros  de  damas  corteía- 
das;  aquellos  con  sus  paraguas  desquebrajados,  y  hechos  añicos» 
estas  con  unas  posturas  y  ropages  del  tiempo  de  marícasrana, 
llenos  de  relumbrones  y  agugeros,  que  daban  paso  á  la  luz  pata 
hacer  mil  vísages,  todos  alusivos,  y  de  mucha  gracia.  Baylaban, 
y  remedaban  al  vivo  mil  cosas  de  ésas  malas  que  suelen  baccc 
SÍQ  testigos  los  malos  cristianos. 

„  Sobre  todo  los  muchachos  tenían  nn  contento  indecible 
con  los  bayles  de  partideHoSf  i  quienes  imitaban  tan  bien,  que 
líos  creíamos  oírles  á  ellos  mismos  quando  vienen  arreando 
AQVÍUos  poc  esos  mundos  dc-DioS;  dando  gritos  descompasados, 


y  broncos ,  con    aquellas  sus  toscas  esplicaderas ,  y  aicHara<t 
chos  graciosos  que  causan  risa  á  los  mas  antas  ticos. 

^>  „Pües  no  te  digo  nada  de  la  algazara,  estruendo,  y  molote^ 
que  solía  armatse  de  repente,  quando  alguno  de  estos  bayles  soU 
taba  en  lo  mejor  de  la  procesión  Uo  ahisper»  de  verdad.  \  Que 
risotadas !  Al  ver  correr  á  unos  p®r  aquí,  á  óteos  por  alli,  saca-i 
diendose  las  abispai:  todos  se  atropellaban,  unos  caían,  otros  se 
lebantaban  ,  algunos  se  daban  en  el  encuentro  de  mojicones,  y 
en  medio  de  ésta  zambra  seguían  baylando  los  abispadores  su 
graciosa  ocurrencia. 

„  ¡  Ay  niña!  esto  sí  era  cosa  de  ver !  Ahora  apenas  han  dé^ 
jado  un  triste  cacnpanario,  con  qae  los  rapazuelos  se  divierten  ^ 
quebrándonosla  cabeza  á  badajadas,  porque  son  incansables;  yj 
es  lo  único  bueno,  porque  los  gigantones^  ya  tan  viejos,  y  usan 
dos,  tan  desaliñados,  y  sin  gracia,  apenas  Üaman  la  atención» 
Los  gigantillos,  b  cabezones^  pase,  que  algo  nos  divertían  la  tr¡$¿i 
tezapor  mas  nuevos,  no  por  otra  cosa. 

,.  Ello  es  en  resumen  que  los  hombres  de  cada  dia  son 
líjas  malos;  ya  ni  señas  quedan  de  las  buenas  coít;umbres  ai^^ 
tiguas.  No  les  resta  mas  qas  dar  p:>r  tierra  con  todidititas 
las  procesiones ,  para  que  los  buenos  cristianos  se  queden  sin 
diversión  alguna.  Dios  se  lo  pague,  y  en  premio  les  de  uq 
torozón,  «*  _ 

El  discurso    de  esta  anciana  dá   bastante  que    pensaae 
&  los  que  gastan  el  tiempo  en  quUatear  hasta  las  palabras. 
Por  lo  que  podrá  nuestro  acusador  entretenerse  en  lo  mism% 
y  refcurnos  algo  de  lo  que  por  allá  pasai  que  do  dejará  dp 
ser  muy  digno  de  saberse,  y  celebrarse. 

■■  II  ■  ■  ■"■  > 

Ueal  Cédula  de  \g.  de  Junte  de  i67j\  robre  los 
puertos  de  Sto,  Tomas  de  Castilla  y  Caballos. 

El  Rey.:i!  Presidente  y  Oidores  de  mi  Audiencia  Real 
¿t\%  ciudad  de  Santiago  de  la  provincia  de  Guatemala.  En  ca-» 
pirulo  de  carta  que  Andrés  de  Ogirondo,  Tesorero  de  m!  Real 
hacienda  de  la  de  Honduras,  ms  escribió  en  veíate  y  tres  de 
JüUo  del  año  pasadi  de'  seíscí€aro3  y  veinte  y  seis,  dice  que 
desde  que  se  mudo  del  puerto  de  Caballos  la  carga,  y  descarga 
de  las  naos  ds  fljca  qae  van  á  aqaeiU  provincia  al  puerto  40 

6tOr 


J  • 


^91 

Seo.  Tomas  de  CSst\Uaíhan  áado  "gtan  bajá  mis 'derechos  Rea* 
le5,  por  qüe'quando  éíto  se  hacia  en  c\  de  Caballos  consta^poc 
rois  libros  Realas,  de  la  caja  de  su  -  cargo  va\ian  solo  los  de  la 
entrada  de  las  ipercadurias  que  se  Ikvavan  de  estos  mis  reynos, 
dp  qiiarenta  á  qüarenta  y  cinco  mil  tostones  de  á  quatro  reales^ 
y  que  el  dicho  afio  de  seiscientos  y  veinte  y  seis  no  han  valí-» 
do  mas  de  ocho'ftltí  y  quinientos,  y  los  antecedentes  á  este  rcs\ 
pefto,  y  que  ha  cesado  el  trato  y  comercio  de  aquella  provifi** 
cia  por  no  tener  salida  los  frutos  de  ella,  por  estar  el  puerto  de 
Sto.  Tomas  foera  de  la  ¡utisdicion  de  ella,  y  en  parte  donde 
CD  caso  de  necesidad  no  hay  modo  de  dar  socorro  á  estas  naoi 
por  tierra,  ni  bastimentos  sino  es  por  mar  por  el  dicho  puerto 
de  Caballos,  donde  por  estar  cerrado  no  se  halla  todas  vezes  en  ; 
que  podella- enviar  en  nueve  meses  de  invernada  que  están  ca 
el  puerto  de  Sto.  Tomás,  y  que  las  mercaderías  que  van  al  di-i  ' 
cho  puerto  corren  el  mismo  riesgo  y  de  ser  tomadas  del  enemigo 
que  quaodolasllevavan  al  de  Caballos;  de  manera  que  de  esta 
mudanza  se  ha  seguido  notable  daño  i  mi  Real  Hacienda,  y  al  ' 
trato  y  comercio  de  aquella  provincia  de  Honduras,  y  que  sclo 
ha  sido  mil  y  provechoso  á  los  mercaderes  de  esa   ciudad  por 
tener  mas  cerca  de  ná  dichas  naos,  y  que  será  conveniente  al  ^ 
aumento  de  mi  Real  Hacienda  y  comercio  déla  dicha  provln** 
cia  de  Honduras  mandasic  que  la  carga  y  descarga  de  las  naos 
de  flota  y  de  las  dem^s  que  van  a  aquella  provincia,  se  vuel- 
va d  hacer  como  se  soUa  en  el  dicho  puerto  de  Cabillos.  Y  ha- 
biéndose visto  en  mi  Cen<f  jo  Real  de  las  Indias  he  tenido  poc 
bien  de  mandar  dar  esta*m!  Crdula,  por  la  qual  os  mando  ngie  ion  . 
forméis  lo  que  -acefcá  délo  inferido  se  os  oftece,  y  $i  ós  parc-i 
Ciete  qoclá-dcscarga  de  las.riabs  dé  flotad  y  las  demás  que  van 
d  tá  provincia  de  Hor(^uras/r,o  se  mudé  al  puerto  de  Cabillo j^ 
me  avilaréis  si  con  vendrá  que  los  Oficiales  de  mi  Real  H^cíenda^ 
dt  la  dicha  provincia  de  Honduras  asistan  en  el  de  Sto.  Tomas,  o 
€0  otro  logar  mas  cercaiao  del  que  hoy  <*Man.   Feíbó^cn  Ma- 
drid á  difz  y  nueve  de  Jütí'o  de  mil  seiscientos  y  vcipte  y  sk^  ' 
teaño*t2  Yo  el  Reyr:  Pot  mandado  del  Rey  nuestro ^ieSor» 
Poo  peiDaodo  Rute  deLe^t.      _    '       .-.'  ' 

'.   V,^   ■iIjf't^í*»•''^'i■ 


^9^ 

-    '     Escuela  de  Comireh.     (*5 

Pan  casi  todas  las  profesiones  hay  buenos  establecimientos  en 
Francia)  exceptuando  pata  el  comercio.  En  que  puede  consistic 
este  descuido  ?  He  oído  repetic  muchas  veces  que  ea  una  es^ 
cuela  de  coar.cr¡:!3  no  podtiaa  formarse  buenos  comerciantes  | 
y  que  semejante  insdtucion  debe  ser  considerada  como  un  sue<i 
iío  en  la  teórica.  He  visto  á  muchos  hombres  por  otra  par^ 
te  recomendables  sostener  esta  absurda  opinión.  Ya  tengo  áU 
cho  que  en  el  comercio  hay  ciertos  conocimientos  que  no  puci» 
'dea  aprenderse  sino  por  la  pra¿lica ;  pero  siempre  hay  una 
instrucción  prcpsratotla,  varios  conocimientos  genírales,  y  en 
ñn  un  sistema  de  contabilidad  que  en  ninguna  pacte  puede  eci'4 
señarse  naejor  que  en  las  escudas,  y  lo  que  me  conñrma  mas  em 
la  utilidad  de  ^stas  es  el  saber  qae  han  exi^tHo  d&  la  misma 
maneta  que  yo  las  concibo  en  Gante,  y  en  algunas  ciadaclcí?  de 
Flandes.  En  un  Monitor  de  Francia  del  año  pasado  (1800)  se  ha^ 
lia  el  pasage  siguiente,  cuya  kíiura  me  hi  en  verdad  causado» 
uria  especie  de  orgullo,  (S.  C.) 


Nota,  El  corteo  de  Oaxaca  entró  en  é^ta  capital  el  sabal 
do  16.  por  la  mañana,  con  la  correspondencia  de  España  del 
ines  de  Marzo,  y  cartas  de  Ca^iz  \itm  del  iS.  de  Abril.  Eti 
IVcra  Cru?  las  hay  de  Barcelona  del  21  ^  S^  conviene  en  que 
los  rumores  siniestros ,  kbantadov  ppr  I05  enemigos  de  la  pez,! 
quedaban  enteramente  ^esvarecidos  en  las  exc>rcsadas  fechjs* 
--El  coijrco  de  provincias  ent?ó  en  la  tarde  del  mis^i 
too  día  16.  coa  noticia  de  haber  llegado  á  Trugitlo  un  beí- 
gantin  guardacosta  y  una  goleta  mercante  de  la  Havana,  L^ 
fragata  Union  quedaba  ya  en  aquel  puerto;  y  en  carras  d0  , 
él  se  asegura  que  la  corbeta  M¿'/4f  Ucgp  ftiiímcme  ^  Ca<i 
diz. 


Avis9,    El  molino  nombrada  la  Sierra  d?!  agua,  en  ta 
jurisdicción  de  Chimaltenango  ,  se  vendt:  ú  alguna  quisiere  , 
comprarlo 5  véase,  con  D.  Marianp  iz  Naxcra. 


(•)     Extiaátd  de  una  cbsa  ¡atttultda  Del  influjo  ielQohierMenté 
prosperihi  del  Comercio  y  poc  Vita!  Roux  >««  Gazeta  de  Bajooa  d«  Fiincii 

cum.  8.  de  32.  de  Nov¡ea:ibct:  de  i^oa. 


Num.  315  Tom  VIL  ful  Ict 

GAZETA  DE  GUATEMALA       • 

DEL    LUNES  aj.  Dfí  JfULlO    de  iBoj. 

''^ , ^ 

Apuntamiento  i  estaiisticot  del  Br.  Talcamábida  ,  sobre  la 
agricultura  i  industria  y  comercio  de  iitereyno,  \^) 

las  provincias  comptendldas  bajo  la  denominación  da 
re^no  de  Guatemala  componen  una  área  de  cnas  de  74-  n)il  leguat 
geograñcas.  De  camino  de  tierra  desae  les  linderos  que  por 
el  O.  le  separan  de  Nueva  España  basta  l^^s  que  le  dividen  por  ¿1 
5.  E.  del  distrito  de  Veraguas  ,  se  cuentan  ochocientas.  En  esta 
vastísima  extensión  de  tiecras»  fértiles  todas  y  frondosas  como 
despaes  se  oirá,  parece  increíble  que  aprnas  senumére  un  mi.loa 
de  habitanres  de  todas  cla«es,  y  por  desgracia  és  asi ,  según  Ids 
padrones  recientemente  bechos  cn¿ite  AíZobi$pado>  y  «as  hcs 
diócesis  sufragáneas.  .vrj    > 

Aunque  se  conceda  que  estos  padrones  no  son  €x:iCtoif 
y  por  e>ta  !nexa£titud  se  aumenten  algunos  millares  de  almas  al 
expresado  nü  ncro  ,  siempre  resultará  una  prodigiosa  despropor- 
ción entre  las  tierras  y  sus  habitadores  En  ck&o  ,  exceptuando 
algunos  p^rages  donde  el  comercio  sostiene  ,  y  fomenta  \a  po** 
blacion  9  en  todo  el  resto  del  reyno  el  sol  no  alumbra  mas  qud 
campos  áridos ;  llanura^  dclfclosds,  y  monrañas  si<m  )re  fljiiua^ 
pero  desiertas,  bi  a  población  es  una  de  las  reglas  faci\c$  y  scn^ 
cillas  para  juzgar  déla  pcosperiJad  relativa  de  ua  país» ¿quai  se^ 

...         .  "  -  -         '  >?-  H:  ti 

y  ^    , .  ^  ■,.■■■.■•-  I  <t 

JP""'   '  I i  .'  !      ■  !■  Jipimi  n..   -  II  II     >_    I     I   I         jii  ■    I      I»        ii     ■  MiM   ■  -^ 

(*)  Se  cscsibieroo  poi  el  tfio  de  798  ;  con  otros  pampos  que  foffv 
nabao  un  contesto,  f  tenían  uo  objeto  detertnioado.  Aquí  se  pieseotar 
lán  dislocados  y  sueltos,  aunque  á  lie^go  de  que  alguios  no  se  entíer  daq,  6 
pierdan  el  cotcísimo  méiito  qurpudieon  teoet  en  ru  ctigen.  Los  dic  óuná 
buena  iitenct  m.en  edti  en  que  los  de^eos  son  pu'os,  peca  la  tx^frienciap 
y  ao  hay  di6cultades  que  letciygan.  Ligado  el  j  ;ven  autor  a  htbiat  eií 
oooibce  ageoo,  le  fue  preciso  adoptar  peosamieotot  que  ni  aun  entonces  bu 4 
biera  cor  fosado  como  ptopios,  haciendo  de  é  tos  y  los  suyos  un  disonaoti-r 
simo  matidage  Algo  se  echará  de  ver  tcd>via  aquella  mczctii  pero  se^ 
lá  en  cosas  de  poca  monta,  pot  las  quales  pide  perdón  ,  cerno  tatnbieQ 
por  hftber  ac<  modado  la  palabra  tsudisticatu  é*tos  apuntes,  traduciendo<> 
la  del  alemán  del  Mercurio  E>paña  ,  y  de  ouoa  papelea  públicos  que  ser 
dud«:ea.  c[tti  lengua  e^ao  esciiios. 


tá  \v  que  go!2c  Guatemala  ,  dcdudda  de  éstos  cbrthimos  pria^ 
cipios? 

Se  dice  qnc  en  oiro  tiempo  fue  mucho  mu  poblado  este 
rcyno.  Algunos  escritores  ponderan  la  gran  multitud  de  gentes 
deque  estaban  llenas  é^tas  provincia:;  y  es  creíble  que  fuese  asi, 
segün  la  calidad  de  sus  terrenos.  Pero  contra  y  endonos  á  épocas 
roas  inmediatas ,  de  las  guales  hay  mas  seguras  noticias;  Ío  ci-í 
crtoés  que  de  50.  años  á  é^ta  parte,  sin  haber  decaído  la  pobla-» 
cion  en  quanto  d  los  Indios ,  ha  recrecido  mucho  tespedto  de  \ó% 
Españoles,  y  demás  castas.  En  1740.  había  de  aquellos  9j.  mil 
tributarios.  En  el  día  hay  1 16.  mil.  La  afl aencia  de  los  Españo4 
les  no  es  necesaria  decir  que  ha  sido  mayor  en  éste  rcyno,  coma 
en  todos  los  de  America,  después  de  abierto  el  comercio  libre. ' 

Antes  de  ésta  sabia  concesión  ,  que  dio  nuevo  será  las 
Colonias  estrechando  sus  vínculos  con  la  Metrópoli,  Guatemala 
en  el  tiempo  de  los  galeones  hacía  poco  comercio  dircfto  con 
€«ta.  En  muchos  años,  cortada  por  enemigos  la  navegación  de 
Honduras ,  tuvo  que  llevar  sus  fmtos  hasta  Vera-cruz  en  distan-^ 
da  de  mas  de  4  ^o.  leguas,  y  traer  en  otra  igual  los  retornos.  Sin 
cmbareo  su  tráfico  interior  hubo  un  tiempo  en  que  fue  mucho 
mas  adiivo  que  al  presente.  Sus  costas  del  Sur  estuvieron  poblai 
das :  hachee  la  navegación  de  aquel  mar  llevando  al  Petü  los 
frutos  de  e  ta«  provincias :  todavía  hay  monumentos  que  acre^ 
ditan  !a  considerable  extracción  que  se  hacia  para  aquellos  rey-- 
nos  de  azúcar,  de  hierro,  de  cacao ,  y  de  otros  renglones  igualW 
mente  preciosos. 

De  todos  ellos  el  mas  principal ,  el  que  daba  nombre  55 
celebridad  á  Guatemala  y  sus  provincias ,  el  que  hacía  su  vcr-i 
dadera  y  só  ida  riqueza,  era  c\ cacao»  Llevábanse  navios  carga-» 
desde  solo  é  te  fruto,  que  se  consumía  en  toda  Europa.  No 
habla  entonces  quien  entrase  á  la  competencia  de  él  con  estas 
provincial:  ellas  fueron  las  q'ie  extendieron  el  uso,  y  afición  al 
chocolate,  que  ahora  es  un  alimento  de  primera  necesidad  en  el 
antiguo  como  en  el  nuevo  continente.  Pudieran  alegarse* inumC"* 
rabies  testimonios  en  prueba  de  la  estimación,  que  todavía  coa4 
serva  el  cacao  de  Guatemala  sobre  el  de  las  otras  parces  donde 
después  se  ha  extendido  su  cultivo.  Los  Escritores  extrangeros^ 
tua  los  gue  se  precian  de  mas  instruidos  sobre  el  comercio  de 

AmCí} 


Amerka,  f^)  todavía  están  en  la  Inteligencia  de  que  el  cacad 
llamado  Caracas  se  lleva  de  Guatemala,  invkticndo  los  tiemposf^' 
y  los  nombres. 

A\  comercio  de  galeones  succedió  el  de  registros.  Ea 
^  ísta  época  debe  fijarse  la  grande  alteración  que  sobrevino  á  éste 
f  comercio ,  y  en  especial  á  el  de  sus  cacaos,  if  a  en  otras  dlferen-* 
tes  partes  de  America  se  habla  propagado  su  beneñclo;  y  la  ma^ 
yor  facilidad  para  la  extracción,  por  la  comodidad  e  inmedía-4 
cion  de  sus  puertos,  hizo  que  Guatemala,  no  pudicndo  competir, 
cediese  sus  derechos.  Antes  expendía  su  fruto  con  grandes  ven-* 
tajas,  aun  recargado  deprecio  por  los  penosos  transportes,  por 
que  no  tenia  concurrentes.  Después  que  los  tuvo  desmayó,  y  era 
natural  que  sucediese  aú,  según  todas  las  circut^stancias.  ¿Como 
hubiera  podido  luchar  con  una  compañía  exclusiva  y  poderosa, 
según  vino  á  ser  la  de  Caracas  que  fuera  de  tener  sus  cacaos  á 
la  lengua  del  agua,  reunía  todas  las  ventajas  de  éste  genero  de 
establecimientos,  á  que  un  particular  no  puede  aspisar  por  esca^ 
sez  de  fondos,  y  de  recarsoi? 

Otras  causas  concurtieron  al  quasi  total  exterminio  de 
ios  cacaos  en  algunos  parages  de  las  costas  del  sur.  Se  sabe  que 
los  Ptlbusthres  hicieron  en  ellas  sus  entradas,  talacon  y  saqueai-4 
ron  sus  campos  y  sus  poblaciones ,  poseídos  de  aquel  frenesí 
que  Íes  dio  osadia  para  tantas  empresas  desesperadas,  y  artójo 
para  superar  obstáculos  superiores  á  las  fucrza^  del  común  de  los 
hombres.  Desde  entonces  la  marina  del  Sur  se  abandor  ó  en  éu 
te  reyno:  las  gentes  que  poblaban  las  orillas  del  mar  se  interna'^ 
ronj  y  aunque  éstos  accidentes  fuesen  icmpora'es,  y  tuviesen 
lemedioy  lo  cierto  es  que  no  se  aplicó  oportunamente,  6  por  iai 
dolencia,  ó  por  falta  de  previsión.  ??  t  r:  :  rc^:;r'"  - 
Llegado  el  tiempo  en  que  b«  otras  colonias  supi-frotí 
aprovecharse  de  las  ventajas  de  su  situación^  y  de  su  ^uclo,  ca-i 
yo  Guatemala  en  un  mortal  parasismo.  DejároníC  perdidos  ea 
el  campo  los  excelente*  frutos,  cuya  extracción,  aunque  en  pe- 
queñas cantidades,  aumentaba  la  masa  de  la  riqueza:  y  el  cacao 
llegó  á  sufrir  Igual  jucrtr*.  5>u  decadencia  fue  mas  lerta,  y  por 
grados  qua^i  insensibles;   pero  al  ñn  desapareció  totalnpiente  de 

nu 

(*)    Po2  egeiQpIo,  loa  Eociclopedhtts   franceses.       /x-'. 


fVacstro  comercio.  Lasfettileí  provincias  que  le  producen  ,  ati^ 
tes  rkas,  pobladas,  y  abundantes,  viaicroit  al  misetable  estado  ea 
que  las  vemos. 

f^  ^  Abandonados  los  cacaoatalcs,  se  Hcvó  todas  las  atención 
ncs  el  añil'y  fruto  noble  ,  que  soporta  los  crecidos  fletes  de  tJerra, 
y  que  hasta  pocos  años  hace  no  ha  tenido  competidores  de  can 
peño.  Desde  los  principios  fufe  uno  de  los  ramos  considerables 
de  la  exportación  de  éste  rcvno;  pero  subordinado ,  y  no  excluí 
sivo  como  en  la  a£tualldad.  Se  extraía  en  grandes  porciones  pa<4 
ta  el  Perú  y  para  México ,  de  donde  pasaba  á  España  por  se4 
gandas  y  terceras  manos,  y  todavía  dejaba  mucha  utilidad.  Las 
Antillas  no  hablan  aun  adoptado  éste  fruto :  eran  pequeñas  las 
(Cantidades  que  se  llevaban  délas  otras  partes  de  éue  continente: 
y  tenia  mucha  estimación,  por  que  llegaba  i  escasear  en  términos 
que  los  t  ntoreros  se  veían  precisados  á  suplir  con  otros  ingredi^ 
fntes,  que  no  daban  permanencia  á  los  colores. 
^tt  ;En  ^74P'  «JC  regulaba  la  cosecha  annual  de  la  tinta  pot  qua^ 
tro  mil  qu!  tales.  Sub^ó  poderosamente  en  las  expresadas  circuns^ 
tandas  del  comercio  libre,  y  en  el  diase  computa  por  ^.500. 
zurrones  de  á  150.  libras  un  año  con  otro.  Si  por  una  parte  ha 
(ido  visible  é^te  aumento ,  por  otra  ha  acarreado  crecidísimos 
daños.  Exaustos  de  todo,  los  campos  que  dan  el  añil  apenas  sirven 
para  otra  cosa.  Aun  los  alimentos  de  primera  necesidad  h$  preciso 
ipucbas  veces  suninistrarselosdeotra  parte.  Díbiera  é>to  servir 
para  enlazar  mutuaiierte  unas  provincias  con  otras  por  mrdio 
de  los  cambios  recíprocos;  pero  no  sucede  aM:  cada  paeWo  esti 
^mo  aislado  drntro  de  n  mismo;  apenas  tiene  relación  con  los 
que  le  rolran.  En  donde  se  coíecha  c\  gtquilite,  suele  carecerse 
de  pan:  en  donde  hay  abundancia  de  granv>«,  faltan  otros  ma-4 
<chos  artículos  que  se  adquiritian  por  medio  de  ellos,  si  se  allana^ 
sen  los  i()dicados  obstáculos.  Ellos  cni  mos  hacen  que  no  se  poii« 
ga  cuidado  en  aumentar  las  cobechas:  pifa  q  le  se  aumentariati 
si  el  año  que  el  fruto  excede  dd  consumo  regular  es  indi  p^nsa- 
l?Sc  abandonarlo  á  que  lo  reasuma  la  tierra,  ó  irva  de  pasto  á 
las  sves?  La  abundancia  en  tal  caso  fes  perjudicial,  por  qü**  U 
ocasiona  el  dcf  Ao  de  circulación,  que  hace  perder  el  v^lot  álos, 
frutos,  y  ocasiona  la  miseria.  ■''"..''''.''' :^^^^' 

Basta  la  pintura  anteiíor  para  formar  idea  del  mezquino 
listado  de  este  reyüO}  idea  que  se  rectificará  mas  adelamci  y  con  el 


1>7 

tado  de  las  noticias  que  w  Irán  aplicando.  De  ellas  resultará  qtitt 
c\  verdadero  comercio  qac  se  hace  en  la  aftiiaUiad  apcnas'pue- 
de  merecer  este  nombre,  estando  casi  reducido  al  cambio  de  las 
tintas  por  cítaos  en  el  unco  mercado  de  Cádiz:  que  el  tráfico 
interior  é\  desmayado,  y  muerto:  de  consiguiente  que  la  agti- 
ultura,  la  pob  ación,  la  faerza  publica,  t^do  Í<íb3  estar  externua^ 
do  e  inerte.  Estas  co^as  son  correlativas,  y  mutuamente  se  C(y> 
munícan  el  vigor  ó  la  flaqueza. 

Un  reyno  de  tan  vasta  cxteaíion:  Un  reyno  que  si  no  i» 
el  mejor  de  quantos  posee  el  Rey  en  éstos  dominios,  reúne  qu- 
antas  proporciones  son  imaginables  para  aventajarse  sobre  los 
mejores:  Un  reyno  donde  se  dan  con  profusión  los  frutos  más 
exquisitos  de  todos  los  climas,  y  que  por  ambos  mares  tiene  co-» 
modos  puertos  para  extraerlos:  éste  reyno  pues,  debiendo  ser  de 
líos  mas  opulenros,  es  de  los  mas  miserables  de  America.  Para 
comprovar  esra  verdad  basra  tender  la  vista  sobre  los  objetos 
preciosos  que  pudieran  enriquecerle,  y  que  hollamos  con  los 
pies„  ó  que  brota  la  misma  naturaleza  en  tierras  donde  la  manó 
del  hombre  no  se  ha  dignado  todavía  de  bajarse  á  cogerlos. 

Las  producciones  de  festos  países ,  si  hubiesen  de  clasifi-^ 
tarsc,  formarían  un  catalogo  impertinente.  Las  principales  las 
que  están  á  la  vista  de  todo  el  mundo,  mezclando  las  de  la  na^ 
furaleza  con  las  del  arte  son  el  oro,  plata,  hierro,  cobre,  añil, 
grana  silvestre ,  caf^,  té  ,  achiote  ,  brasil,  palo  morado,  palo  de 
campeche,  guayacan ,  mangle  ,  zedro,  zarza,  pimienta  de  chiapa, 
cebadilla,  cacao,  bayniUas,  tabaco,  corambre,  conchas  de  nácar 
y  carey,  balsamo  ,  aquidambar  ,  accyte  de  María,  sangre  de 
^drago  ,  lacre  negro  ,  age  para  barniz,  otro  grao  numero  de  go* 
tnas,  brea  ,  alquitrán  ,  trementina,  lona,  azufre  ,  salitre,  azúcar» 
cañañstola  ,  contrayrrva ,  mechoacan ,  xalapa  y  otras  drogas 
nedicinales ,  y  sobre  todo  las  manuf¿£luras  de  algodón ,  de  solo 
las  guales  pudiera  hacf  rse  una  quantio^a  extracción  para  los 
seynos  de  nueva  España ,  y  la  Nueva  Galicia. 

De  todas  e<tas  producciones ,  á  qual  mas  ricas  si  una 
tiíano  industrióla  supiese  darlas  su  jjsto  valor,  solo  la  tinta  añil 
és  quien  le  tiene.  Se  le  suele  agregar  algún  poco  de  zarzaparri^ 
Ha  ,  y  en  menos  cantidades  el  balsamo.  Todo  lo  demás  se  dci^ 
perdida;  v  de  aqu!  la  causa  de  la  miseria  general. 

¿Pudiera  caber  en  la  imatí^iacion  qae  un  reyno  que  abas^ 
letla  de  cacao  á  la  Europa ;  á  Mcxicoi  y  al  Petü,  y  de  un  cacao 

ptl^ 


2^8 

privikgíadó  por  la  nataraleza,  exquisito  sobre  quantos  pradal 
cm  ¿os  otros  clii^as,  hubiese  de  mendigar  este  mismo  frato,  pa^ 
garselá  á  sus  veciv^os  á  ud  precio  exorbitante  ,  y  carecer  ds 
él  machis  veces  ?  Esto  está  sucediendo  á  Guatemala  ,  donde  cm 
i8o  leguas  de  costa  del  bur ,  desde  la  Coachagua  áS.  Aa-^ 
tonio,  no  había  hace  cien  años  mas  que  solo  haciendas  de  cacao» 
gruesas  pobladas  ,  capaces  de  abastecer  á  la  mitad  del  mundo 
coasumidos:.  Sus  dueños,  por  lo  común  Indios,  estaban  ricos ,  y^ 
gozaban  de  todas  \n  comodidades  correspondientes  á  su  clase: 
cti  prueba  de  loqaal  hay  tradicioa  de  que  muchos  de  ellos  se 
'sfervlan  en  vagUla  de  plata}  genero  de  lujo  tan  raro  entre  éstas 
gentes ,  como  entre  los  Españoles  del  tiempo  de  Witrza. 

Si  se  pretendiesen  numerar  todas  las  causas,  una  poi 
una,  ya  piincioales  y  ya  secan  Jarías ,  que  concurren  á  raan-< 
tener  ésta  miseria ,  á  aumentarla  de  dia  en  día  ,  y  hacer  que  ni 
ella  ni  sus  cf  ftos  se  coiicz:an  con  aquella  intima  persuasioQ 
que  induce  á  buscar  el  remedio,  se  hacía  un  volumen  abultado 
i  impcrtineote ;:;  iS.C,) 

Escuela  de  Comercio.  (N.  J 1 2.)  f  * 

«  Todos  los  jóvenes  que  se  destinan  en  Gante  al  coweN 
d«>,  forman  una  escuela  bajo  la  dirección  délos  mas  di5.tín< 
guidos  comerciantes.  Pata  entrar  en  ella,  no  se  requieren  otros 
conocimientos  mas  que  saber  escribir  y  contar,  ni  otro  paga-^ 
mentó  sino  el  de  tres  ó  quatroluiscs  alano  para  costearlos 
gastos  que  exige  dicho  establecimiento.  Los  discípulos  estda 
distribuidos  entre  ellos  en  otras  tantas  campañias  quantas  na*^ 
dones  b|iy  mercantiles,  y  cada  uno  según  la  suerte  que  le  ha 
caido,  se  reputa  como  comerci inte  Inglés,  Americano,  Fraa^ 
C€5,  Español,  Alemán,  Italiano,  Portugués  ó  Ruso.  Los  di«f 
redores  de  la  escuela,  que  se  corresponden  con  los  principales 
banqueros  de  la  Europa»  entregan  á  sus  discípulos  el  arancel  de 
todos  ios  géneros  en  sus  diferentes  pla:5as.  Cada  discípulo  exS-» 
tnína  qualcs  son  la^  mercaderías  que  mas  conviene  compraré 
vender  para  la  nación  que  representa ,  sobce  que  plaza  debe 
traficar ,  quiles  son  sus  gastos  de  negociación  y  transporte,  y 
siH  avaia^,  que  es  lo  que  puede  esperar  en  cambio  á  la  vu-í 
C'ta,  qué  obj-tos  son  lo^  mas  útiles,  y  en  fia  en  qaé  cspeci-* 
es  podrá  tiaeet   sus  pagamentos  y  tecibiplos.    No  hace   este 


cxadisn  sla  conferenciar  primero  con  d  agente  de  cambias  de 
su  nación,  que  és  otro  discípulo  nnas  adelantado  que  los  de- 
inaf.  Estos  agentes  de  cambios  se  reúnen  tcdcs  los  días ,  y 
tknen  una  junta  á  imitación  de  las  de  la  BJsa.  h\ú  hacen 
las  diferentes  negociaciones  de  que  están  encargados  por*  los 
de  su  nación,  y  se  dan  unos  á  otros  sus  cnembrctes  para  pof 
der  dar  cuenta  á  sus  comisionlscas  de  todas  sus  cpeíacioncs^ 
y  como  estas  tienen  lugar  diariamente,  no  hay  un  discípulo 
que  cada  día  no  pueda  aprender  por  el  curso  de  la  Bolsa  t  y 
en  virtud  de  su  propia  experiencia,  quales  son  las  cperaciones 
que  hubieran  sido  buenas,  quales  falsas  ^  quales  aveuturadas, 
que  fruto  hubiera  sacado  de  sus  cálculos  9  ó  á  que  perdidas 
se  hubiera  expuesto,  &c. 

"  De  este  modo  no  solamente  adquieren  los  discípulos  el 
conocimiento  de  todas  las  partes  roas  delicadas  del  comercio, 
sino  qac  toman  ademas  el  habito  no  menos  necesario  de  pro< 
ye£%ar  especulaciones  exactas,  y  de  calcular  con  precisión  ton 
das  sus  particularidades  y  conseqüenclas.  ..  i  . 


Be  ales  Ordenes. 
,^  •;  ^  De  6.  de  Marzo  de  802.  •*£!  Rey  se  ha  servido  decla- 
tar  por  punto  general  que  los  extrangetos  que  carecieren  dis 
habilitación  no  puedan  hacer  el  comercio  de  America  á  íiombre 
TÁ  en  representación  de  sus  mugcres ,  ds  sus  hilos  ni  de  íus 
padies  potiiicos  españoles.  Y  de  Real  Orden  8¿c.  (Gaz^  de  Mad,) 
^De  13  de  Enero  uUíoio.m^  El  Rey  se  ha  servido  decía-» 
rar  libre  de  derechos  en  su  embarque  para  America  á  la  cera 
de  España.  Y  de  Real  Orden  lo  comunico  d  U.  S.  para  su  cum^i 
flimiento  y  noticia  del  Comercio.  (^Corr.  mere.) 

Entradas  y  salidas  de  barcos. 
El  28  de  Junio  ultimo  f >ndeó  en  Trugíllo  la  goleta  Ntra. 
Señora  de  las  Nieves,  capitán  D.  Francisco  Fernandes  Villa-» 
mil ,  de  la  Hávana ,  conduciendo  en  registro  6.  bañiles  con 
60.  arrobas  vino  tinto  catalán,  ii.  Id.  con  22.  id  dulce.  ^. 
barriles  higos,  i.  ii  con  2  mil  sardinas,  j.  pipas  aguardiente 
de  caña,  400.  tablas  de  tres  y  media  varas  de  Nueva  Orle-* 
ans ,  6.  arrobas  almendra ,  4.  miliares  tapones  de  corcho.  24 
quesos  de  Flandes,  400.  piezas  mahon.  4.  cajones  con  8oo, 
machetes.  12.  Id,  con  8«  arrobas  pasas.  38.  barriles  harina  exi 
\  tran-^ 


300 
trangcra :  IJ5  quíntales  fierro  de  Vizcaya,  x.  tercio  braman* 
te  crudo.  2  id.  con  zo.  piezas  (Vusía.  16.  tercios  de  ropa  que 
contiennen  60  piezas  platillas.  140  libras  canela  curbana.  18. 
piezas  bracnante  ñ^retc.  4.  id.  rusias.  55  id.  prusianas  cátala-* 
ras*  20  id.  estopillas  bati!»tas.  34  id.  id.  clarines.  5  id  cristal 
blanco.  8  id  listados  de  Flandes.  50  id.  bcetañas  angostas.  142 
dozenas  pañuelos  catalanes.  :=  8  c^jas  de  jabón  de  Castilla» 
6  barriles  mantequilla  de  Holanda.  J14  arrobas  azúcar  blanca. 
14  id.  id.  quebrada.  50  ristras  cebollas.  130  botijas  azeyte.  3 
pipas  vino  tinto  catalán.  40  ristras  ajos.  4  bañiles  cafe,  10 
cajas  pescado  salado.  2  dozenas  de  limas,  ^oé  fUz%s  breía*^ 
ñas  angostas.  100  id.  patillas.  50  bultos  estopillas  batistas,  41» 
id.  id.  clarines  lisos.  2S  id.  id.  labrados.  10  piezas  arabias.  12» 
id.  bengalas,  4.  id.  creas,  6.  baciiles  ñdecs.  16.  piezas  p!a4 
tados  en  algcdon.  5  id.  sarga  negra,  iz.  id.  blondas.  15.  csn 
jas  cintas  de  raso.  10  id.  id.  bordadas  de  plata  y  oro.  40.  mo* 
dios  rercios  cera  blanca  16.  piezas  muselinas  bordadas  de  c»-» 
lores.  14.  Id.  id.  listadas.  40.  id.  prusianas  de  hilo.  11.  dozenstt 
pañuelos  de  muselina.  4.  piezas  borlón  rayado.  4.  id  museUne* 
ta  labrada.  6  id  saramas.  70.  arrobas  garbanzos  >  aiercerla,  11$*^ 
coneiía ,  y  otras  menudencias. 

—Por  éste  buque  se  ha  sabido  la  llegada  con  felici^i 
dad  i  la  Ha  vana  de  la  fragata  Union  el  10.  del  mismo  mes  dé 
Junio  y  sin  aveiíaen  su  cargamento,  el  quai  se  estuba  transa 
bordando  á  otra  fragata  para  seguir  á  Esp^^rña. 

^  La  misma  noticia  se  confirmó  por  el  b^rgantin  guardacosta 
cl  Bcgoña,  que  llegó  i  dicho  puertocl  propio  dia  19.  por  la  tarde, 
^  Extracto  del  registro  cerrado  en  12.  del  corriente  por  lo| 
S.S.  Ministros  generales  de  Real  Hacienda  de  esra  capital  a^ 
bcrgantin  Santa  Teresa,  alias  el  Recurso,  ca ritan  v  maei^trc  Oi 
Jo^e  Gatcia  del  Barco,  que  desde  el  puerto  del  Golfo  hará  vlai 
ge  al  de  Cádiz: 

1.021.  tercios  de  añil  de  i  214.  libras.  565.  id.  id.  de  i 
1  JO.  libras.  64  tercios  de  Cafi  de  í  150.  id:  ^.  id,  {d.  de  cacao. 
213,  castellanas  de  báhamo  negro.  15.  cajones  de  lo  paismó  ecí 
frascos  con  t.ódo.  libras.  14  cajones  cigarros  de  tusa.  1.  tercio 
de  indianas  que  leiornan  por  inveniibles.  3.  envoltorios  con 
unas  azeyteras  de  plata,  unas  alajas  de  oro,  y  otras  menudencias 
de  poco  valor.  1.  tercij  de  petates  para  íuelo  desala.  172.  pc«4 
aos  en  oro  acuñado,  y  1 13.7^8.  pe^os  3.  y  3  quattülos  reales cs^ 

(lata  ÍLciit  út  cctaop. 


GAZETA  DE  GUATEMALA 

"\     -     Dfil   LUNES    I.   DE    AGOSTO    de  1803.        * 


Vi.: 


timmm» 


Apuntamientos  estadistieos  de  Br.  TakamabiÍA()H,  jij) 

Hay  ciertas  causas  que  son  comunes  a  éste  y  otros  dis^ 
fritos  de  America,  de  las  quales,como  de  las  particu!ares  ó ioi 
cales,  conviene  hablar  con  separación. 

Entre  las  primeras  debe  contarse  como  capital  la  misma 
feracidad  de  los  terrenos.  Los  escritores  juiciosos ,  que  han  iq^ 
vcstigado  la  razón  por  que  hay  en  é^ta  parte  del  munio  tantas  n¿4^ 
clones  salvages,  la  han  encontrado  natural,  ó  por  lo  menos  vero- 
simil,  en  la  expresada  feracidad.  La  historia  de  los  hombres  acre< 
dita  que  tanto  son  mas  laboriosos,  quaoto  és  mas  Ingrata  la  tierrt^ 
en  que  viven.  El  comercio  empezó  en  Estados  pobres  por  sa^ 
suelo,  pero  con  recursos  para  hacer  valer  el  trabajo  de  su  in-i 
dustria.  En  el  dia  las  naciones  de  Europa,  que  ocupan  los  tec4^ 
fenos  respetivamente  roas  estériles  ,  son  las  roas  comerciante?, 
y  por  una  conseqüencia  precisa  las  roa*  ricas.  i>ín  saür  de  Es-* 
paña,  la  Vizcaya  y  la  Caraluña,  donde  la  naturaleza  ñoprodP 
ga  sus  tesoros  tan  á  manos  llenas  como  en  la  Andalucía  y  lar 
dos  Castillas,  son  las  provincias  mas  industriosa5 ,  mas  pobladas^' 
y  respeélivamcnre  también  mas  opulentas  de  todo  el  rcyno.      1 
3^        La  necesidad ,  que  eUa  madre  de  la  industria,  no  tiene' 
tomo  cgeicer  su  poderoso  imperio  en  estos  psiscs.  En  torno  de 
tina  cho^a  de  cañas  se  coge  liberalmcnte  quaoto  conduce  para 
mantener  la  familia  que  la  habita.  Las  siembras,  y  las  plantai^ 
dones  no  han  menester  ningún  trabajo.  Donde  quiera,  y  com(>^ 
Quiera  se  dan  el  plátano,  y  el  maíz ,  dos  artículos  que  He-* 
Dan  y  satisfacen  todas  las  necesidades    de  la  gente  del  puebla.^ 
Isíp  hay  éstas  venta  jis  en  el  antiguo  continente,  donde  si  la  tieip 
ra  se  dejase  algún  tiempo  sin  cultivo,  no  produciría  rofis  que 
encinas  ,  y  otros  arboles  estériles.  .     :    *7  í^í,^;¿< 

De  éste  mismo  principio  nace  la  Indolencia,  qucTía  pa«- 
Bado  en  proverbio  hablando,  de  lovináios,  y  por  el  mi^mty 
scconvence  que  no  es  hija  déla  naturaltzi,  sino  de  las  circaos-^ ' 
tancias,  que  son  tales  y  de  tanta  fuerza,  que  d  el  Esparciata  ma$' 
ú^xái  le  harían  iniolente.  El  Indio  lo  es,  porque  tiene pocái* 
itcesidades  1  y  medios  facllisiaios  de  ocortir  ^  ^Uas.  Lo  es,  por 


301  ^  , 

que  no  tiene  deseos  que  «o  se  vean  satisfechos  al  mismo  punto  que 
los  fooGive,—  Lo  e»,  por  que  viviendo  bajo  un  ciclo  apacible  k 
dond«  ni  es  excesivo  el  calor ,  ni  los  yclos  ofenden,  la  dc$nu4 
dcz  le  c  V  tan  habitual  como  á  nosotros  el  vestido.  Lo  es ,  pot 
que  nacido  en  una  triste  cabana  vi6  d  su  padre  vegetar  y  mo-» 
rir ,  sin  percibir  en  ningún  sentido  el  aguijan  de  -a  codicia ;  y  él 
iJi  taé  te  cgcmplo  patrrnal ,  á  que  le  indujo  el  mismo  genera 
de  vi5a  que  se  le  obligó  i  guardar  desde  su  iofancia.  Lo  éi  fi^^ 
©amenté  por  que  mamó  coivla  leche  la  desconfianza  ázia  las 
otras  clascsde  hombres  con  quienes  vive  :  se  conoce  débil ,  y 
téne  mas  que  espera  de  qualquier  novedad  que  se  le  propone*: 
y  en  su  profuidisima  ignorancia,  no  teniendo  idea  de  un  estado 
mas  feliz  que  el  que  disfruta  ,se  imagina  que  es  su  enemigo 
quien  intenta  sacarle  dtel^y  se  tiace  sordo  á  las  sugestiones 
túAS  saludables.  \ 

E'.ta  pintura  de  la  condición  de  los  Indios  no  és  tad 
universal  que  no  admita  muchas  excepciones,  según  la  dlfe-^ 
rencia  de  temperamentos,  y  d:  costumbres,  Por  no  haber  hecho 
c  ta  distinción  los  que  han  hablado  de  ellos,  por  haber  querido 
medir  por  un  mismo  nivel  á  el  Peruano  quasi  autómato ,  y  á 
^\  laborioso  habitante  de  la  Verapaz,  por  haberse  intentado  han 
ccr  sistemas  sob  e  los  Indios ,  como  el  que  hizo  Descartes  res< 
peño  de  los  animales ;  por  é  o  se  ha  di^pararado  tanto  á  costa 
de  é^ta  numerosa  y  desgraciada  porción  de  la  esp:cie  humana. 

Facra  de  reglas  generales  ,  que  siempre  la  experiencia 
í^alcifíca  quando  se  las  dá  un  sentido  demasiado  extenso,  lo  cier'< 
to  e»  que  los  Indio>  son  los  que  en  estas  partes  llevan  todo  el  pe-* 
so  de  los  trabajos  públicos,  y  en  muchas  provincias  donde  hay 
alguna  poicia  ellos  son  casi  tos  únicos  encargados  de  ella,  y 
de  los  abastos,  y  de  todo  lo  que  es  para  nuestro  regalo  y  cpcnO'^ 
didad,  sin  que  participen  de  ni' gana  de  estas  ventajas.  A  > 

A  la  vista  de  su  condición  miserable ,  que  no  les  di 
necesidades ,  ni  deseos  ,  debe  admirar  que  se  dediquen  á  nin** 
gun  genero  de  trabajos :  ¿  para  que  le  emplean ,  sino  les  ha 
de  rendir  ningún  provecho  ,  si  nc  ha  de  servir  para  mejorar  sit 
suerte  ,  ó  para  asegurarles  una  vejez  tranquila?  El  hombre  no 
se  afana  sino  por  alguno  de  estos  poderosos  alicientes,  ó  por  et 
del  honor,  qie  no  lo  és  menos  en  las  almas  bien  educadas.  ISIin<4 
guno  de  ellos  conoce  el  l-idio,  y  é^to  le  hace  perezoso,  asi  para^ 
los  egercicios  del  cuerpo  como  para  los  del  espíritu.  Si  su  perezi| 

fuer 


30} 

Jucse  un  rcsultaiJo  de  las  rell''xIonc8  que  hiciese  sobre  su  cxíMca^ 
Cia,  y  la  diñcultad  de  mejorarla,  se  pudiera  decir  que  su  decisión 
M  estarse  mano  sobre  mano,  y  á  no  irquktarse  por  nada,  era 
muy  prudente:  probaiia  que  sabia  calcuiai;  á  la  manera  que  el 
abandono  oe  una  heredad  suele  probar  ^ue  su  dutño  conoce 
sus  intereses,  por  que  la  experiencia  le  ha  hecho  ver  que  ésta 
heredad  cultivada  no  le  recompensarla  las  anticipaciones  que 
iavirtiese  en  ella,  ni  su  tiempo,  ni  sus  cuidados. 
■  De  estas  cieiiÍMmas  tbservaciorcs  se  deduce  que  el  lo^ 

liio  por  si  mismo,   y  mientras  no  tenga  algún   estitiuío  eficaz, 
.que  mueva  y  aguije  sus  potencias,  do  amata  el  trabajo,  y  será 
indolente  por  hábito,  como  todos  los  bombes  lo  son  por  natu-» 
leza.  O  es  menester  darle  nuestras  necc&idaics,  ó  dejarle  vegetar, 
sin  qne  haya  diferencia  esencial  entre  el  que  se  llama  brava^  y 
el  que  se  llama  dvilizítdo   sino  en  que  aquel  vive  errante,  y  no  ^ 
paga  tributo,  y  e  t:  le  paga,  y  e»  sedentario.  En  todo  lo  demás, 
poiiticamente  hablar  do,  »on  iguales  las  condiciones  délos  dos, 
'Aquel  se  mantiene  de  la  caza  y  la  pesca,  que  Us  montan,  s  y 
las  rívetas  del  mar  y  de  los  ríos  \e  prodigan  sin  ningún  esfuer- 
zo: é.tc  hace  un  agujero  esca  banda  la  rierra,  iotroduce  en  el 
un  grano  de  maiz,  y  é  te  grano  le  produce  aun  mas  de  lo  que 
necesita  para  saciarse,  ña  otro  b^neñ  io  ni  cuUiv;o.  Lo  mismQ 
es  un  día  que  o^ro  para  el  lidio  saWag  :  lo  mismo  cs  para  el  el* 
*Vilízado:  ni  aquel,  ri  este  se  impacientan  por  lo  venidero:  g04 
zan  délo  absoutamerte  preciso  para  la  vida,  y  no  apetecen 
-mas: Tales  hm  sido  los  hooibres  por  todas  paites,  y  baio  to- 
ados los  climas,  hasta  que  sus  mutuas  neceñdades,  naciendo  pof 
[tú  orden'  progresivo  las  unai  de  las  c  tras,  han  producido  el  cor 
^«lercio,  que  les  ha  enlazado  con  estrechos  vinculos,  sacudiendo 
%u  natural  pereza,  y  uniéndolos  y  h^rQiaDapdplos  á  pesar  deÍQ| 
'toares  y  de  las  distancias;:;  (5.  C.)      "  *  -  f*?^ 

fiiü  :   k  ..  r  Ortografia.  (N.  509.)  « 

Sfer*  Me  jico  I.  de  abril  de,  ¿80  r. 

HiHi  Señor  O.   José  Moziño.    *  ..5/í>jcc:.  i.  £ t  fti 

Muy  qcrido  amigo  y  señor.  Sobre  loqe,  co  ga-cta  de 
Guatemala  de  9  de  Febrero,  dice  nuestro  D.  Farruco  á  cerca  de    x 
}a  ortograña,  se  puede  pontr  en  su  consideración  lo  qe  sigue; 


^  Dc'íosTstías  pétftétamentc  unúonas  ca  todas  tas  ront-^ 

bífiacioncs ,  Ma  razón  di£ta  el  qc  se  suprima  una,  por  iiiatU 
y  embarazosa.  Pues,  (cánfbtnnc  a  esta  reacia,  tan  senclHa  y  se- 
gira,  ¿cual  debe  csciaícsc  de  nuestro  alfabeto  de  la  6  y  de 
ta  Vi  qe  se  alian  en  dicho  caso  ?  Precisamente  la  segunia  ,  pot 
k\t  tenernos  otra  u ,  coi  la  cual  aqella  se  cqiboca  muchas  becesí 
tío  abiendo  senmejantc  riesgo  rcspefto  de  la  b.  Esto  lo  ordena, 
con  igual  claridad  ,  la  razón  5  y  lo  prescribiría  tan: bien,  aütl 
tfíiando  fuera  cierto  que  la  v  icicse  "mas  limpia,  uniforme  v  clara 
tá  escritura,, ;  pues  ésta  lebisiana  combcniencia  no  compensaría 
4a  falta  de  la  otra,  qe  es  de  mucha  ma^  entidad.  Pero  tampoco  st 
be  en  qc  consigan  estas  mejoras  qc  seqieren  atribuir  á  la  vy  pues 
«lyo  no  alio  en  ella  la  menor  bcntaja  respefto  de  la  b,  ya  qe  nada 
importa  cfqe?u  parte  superior  salga  del  nibel  del  renglón,  ó  del 
tücrpo  de  las  letras,  ciiya  propiedad  tienen ,  también,  otras  mxi4 
Chasj  lo  qe  no  impíie  elqe  la  b  set.vrmc  con  tanta  ó  mas  facilii^ 
áád,  y  qe  reajuste  tan  bien,  ó  mejor  qe  la  v  con  las  demás  letras; 
tío  aliando  alguna  diferencia  en  la  limpieza,  uniformidad,  y  ctá"^ 
lidady 

b  K^  Para  el  despoío  de  una  letra,  no  puede  aber  cau^a  mas  uf-í 
fcfntc  qe  la  iidícada.  Tan  urj^nte  ese!  qcla  v  se  denietre  de  nu4 
t^roáifabeto,  como  elqe  sedcséchen  de  él  laC,  laH  y  la  X;  le-» 
ttas  ^e  son  mucho  mas  ^crjudicálcs  en  nuestra  escritura  qe  la  K, 
fje  tampoco  ay  alguna  razón  de  coise^barse,  mientras  retengan 
(¿os  la  q,  ^c  es  de  setbicio  mucho  mas  cómodo. 

Tod  J  lo  qe  se  pretende  en  la  obrira  de  noemo  amigo  ,  se 
lícduee  á  ebitar,  con  la  teforma  qe  propone,  "el  cambio,  mistura, 
ócoofüMon  délos  balores  de  las  letras,,.  A  éste  intento,  dice  qé 
**cualqier  cosa  qe,  en  el  a-fab'^ro,  ubiesede  csceso,ó  de  dcf  £lo,... 
He  "«propiedad,  ó  de  ambigú  dad,  será  siempre  ostaculoimbedH 
cib  e  para  uniformar  laescriíma  y  la  pronunciación.  La  escritura^ 
aBade,  precisamente  se  debe  disponer  de  modo,  qe,  en  todas  par-< 
tes,  se  árttcu'en  todár  hsboces  conforme  á  ella  sin  cercenar ,  au-í 
Inertar,  ó  caTí^biar  alguna  Itra,  como  tan  frecuentemente  esta-* 
inos  níce-itaios  a  ácerloaora,  sopeña  de  errar  la  lejítiilia  pronuan 
dación  de  la^ib^ccs.  Todo  lo  qu<í  necesitamos  en  cuanto  á  ésto,; 
asegura,  es,  q  i  la  escitura  nos  señale  limpiamente,  sin  amblgüc-i 
dad,  con  toda  prctisión,  lo  q?  emos  de  oronunciar;  y  al  contrario: 
de  suerte  qe,  escrita  cualqicc  boz,  auaqe  sea  desconocida,  y  leída 

des*) 


'ÍSs{)ues,pdr*3ri  lírntonoB^p^^  ó  por  muchos  millones,  n3 

tengan  aibicrio  de  pronunciarla,  úao  es  con  una  peifiCtísIcPiL  se-f 
mejanza.  .•.;^;;,^    ' 

.*<  Si  la  .escritura,  prosigue  nuestro  amigo,  no  enhena  ajuí^ 
tadamcntcaqcllas  únicas  letras  con  qc  deba  pronunciarse  toda 
b  vz;  y  al  contrario,  si  la  pronunciación  sola  no  dirijc  abíolutái 
mente  la  escritura;  si  se  usasen  letras  de  mas  6  de  tnencs;  letras 
impropias^  letras  qe  admitan  dib:rsldad  de  sonidos;  letras  dibeti 
sasconutt  mismo  sonido;  se  perderá,  seguramente  ,  cuanto  tia^ 
]ba jo  se  emplease  en  bascar,  por  otros  medios,  lo  qc  estamos  dfe 
acuerdo  en  solicitar.  „  Asta  aqi  nuestro  autor. 

El  celoso  D.  Farruco  añade,  qc  "las  reformas ,  aun  las 

>ttas  ju'tás,  son  siempre  chocantes;  qe  para  llegar  al  cabo  de  ellas, 

•€s  preciso  irlas  proponiendo  por  panes;  y  qc  qeriendo  componeí- 

lo  todo  de  golpe,  no  se  compone  nada.  „  Pero  yo  me  tomo  la   H^ 

bcrtaddeacer  presente  á  tan  benemérita  persona,  qz  esra  macíl«4 

roa  suele  tener  justa  apiicacion  i  mateiias  poliricas,  economicai^ 

lejisiatíbas  &c.," pero  qe  es  rodólo  contrario  cuando  se  trata  de 

Instrucción  publica,  ó  de  nobedades  en  las  ciencias.  Sien  pre  qí, 

en  cualquier  ramo  de  enseñanza,  se  descubran  algunas  berdaics 

qe  se  qieran  establecer,  deben  proponerse  completamente  en  cu* 

anto  lo  alcanzase  el  autor.  Esto,  bien  lejos  de  dificultar  el  sucesd^ 

antes  lo  facilita  mucho.  Cuando  las  inóbaciones  en  alguna  de  tá^ 

les  materias,  son  lebcs»  insuficientes  según  su  naturaleza,  no  luté^ 

resan,  se  de<prccian,  seolbidan;  lo  qe  no  sucede  si  las  mutaciq4 

:ncsscm  grandes,  y  estensas,  supuesto  qe  se  fanden  bien/Entonce*, 

atraen  la  ateacion  de  todos,  y  la  fijan,  estimulando  i  estudiar  dá 

proposito  el  asunto;  y  su  conocimiento  se  propaga  con  rapidez..^ 

^^    -       Conforme  á  e-to  si  nuestra  academia,  ca  lugar  délas  lijc«í 

^ifat  correcciones  qe  izoá  lacrtografia,  la  ubiesc,  desde  luego»  re-i 

femado  porcntero,  alargo  tiempo  qe  estaría  en  obserbiucía  tc-» 

ncral  su  m  todo:  pero,  como  andubo  tan  escasa  en  esto,  todabia, 

dcspue<?  de  cerca  de  un  *iglo,  los  mas  de  los  qc  escriben  en  caste-» 

llano, ignoran,  ó  descuidan  como  de  poco  momenro,  sus  precep^ 

tos;  ^os  qe,  por  otra  parte,  soo  demasiados  en  numero  y  poco  prO'* 

píos  para  retí'ner^e,  hiendo  formados  por  un  residuo  del  deprabado 

,gu*ro  de  lo.  6on;  gusto  enemigo  de  la  sencillez,  inclinado  á  las 

videasemb  oUadas.  Están  poco  loqe,  sobre  jesto,  á  mobido  to^ 

da  la  autoridad  de  la  academia,  qe,  como  Ud.  bé>  el  a'f  bétoi 

QC  scimpíime  en  é^ta  cuidad^  y  es  ei  único  ds  qe  se  ace  oso  en  toi 

:T  ¿as 


cas  las  escuelas  de  primeras  Ictrai  de  éste  reino,  es  el  antiguo , 
mal  dcfcfluoso  qe  el  de  la  academia  5  el  cual  se  abrá  desestimada 
precisamente  por  la  razón  dada ,  de  ser  tan  diminuto  en  su 
rcforms. 

Si  los  ilustres  autores  delanueba  nomenclatura  de  la  ñ%U 
ca  y  qimica,  se  ubiesen  guiado  por  el  di£l:amen  de  acer  por  par4 
tes  ésta  reforma,  es  de  presumir  qe  abrían  pasado  500.  anos  antes 
qe  se  adoptase  unibersalmente  en  su  totali  iad,  ú  es  qe  llegaba,  al- 
guna bfz,  á  completaist:  pero  icieron  lo  qc  debian  acer,  qe  fue 
el  refundir  á  un  tiempo  t>da  la  multitud  de  los  impropios ,  estra-i 
bagantes  nombres  qe  antetijr<nente  se  daban  á  los  objetos  de  es<< 
tos  estudios:  lo  qe  á  tenido  el  sucedo  de  qr,  sin  alguna  escepcioa 
seayan  aceptado,  con  aplauso,  en  todos  los  paises;  uniformándose, 
el  lenguaje,  en  esta  parte  ,  aun  entre  naciones  ribales  y  enrmigasi 
con  cuyo  grande  trastorno  00  es  comparable  el  muí  peqcño  qc 
nuestro  alfabeto  ecsije,  para  colocar  nuestra  ortografía  en  el  ma<< 
yor  grado  de  perfección. 

Lo  mismo,  indubitablemente,  sucederá,  n,  como  se  desea 
por  los  sabios,  y  debe  esperar  se  del  celo  ic  algunos  de  ellos,  se 
emprende  igual  rarca  por  lo  rclatiboálas  demás  facultades;  todas 
las  cuales  tienen  igual  necea  ad  déla  qe  antes  padecían  lascita-^ 
das.  Los  sujetos  qe  se  encargasen  de  esto  se  guardarán  mui  bien 
deproponct  reformas  parciales,  cuando  ay  rzon  igual  y  urj:ote 
para  acerías,  á  un  mi  rao  tiempo,  en  el  todo. 

Si  el  inmortal  Broun  no  ubicse  echo  mas  de  una  lebe  no-« 
bedad  en  los  ti  temas  médicos  qe  rejian  antes  de  él,  es  de  crece 
qe  no  abtia salido  su  obra  del  recinto  de  Edia burgo,  y  qe  brebc 
se  abría  sepultado  en, el  olbid( :  pero,  como  echó  por  ti>:rra  \og 
principios  qe  estaban  adaptadas  en  e  ti  pnfcsían,  corren  ya  sut 
cscrítoi,  de  tan  reciente  data,  con  la  mayor  celebridad,  por  todo 
el  orbe  literario.  Esto  a  sucedido,  y  sucederá  siempre  nataraU 
mente  ,  á  pesar  de  la  contradicción  dz  a^gun^  c«»pífitus  de  mal 
temple,  en  todos  los  a  untos  utileiy  bien  .probados.  La  berdad, 
^  mas  ó  menos  tiempo,  tomará  la  superioridad  qe  le  es  debidas  y^ 
la  luz  disioa'á  las  tinieblas  mas  espesas,  ^        , 

Basta  y  sobra  ya  de  cs^o.  D*?  U.  todo/  ,;  ,^^' j^l 

Ybargoy  en. 

Planth  deViíias.^Keú  Ctd\i\z. 
IfL  REY.  Dan  Miguel  José  ds  Ar^nza,  siendo  VIc-*^- 


tey  Se  Nuera  EspaSa,  me  dio  cuenta  ea  carta  de  27.  de  Enere 
de  iS^o.  con  dos  testimonios  de  otros  tantos  expedientes  segui<* 
dos  en  tiempo  del  Marques  de  Branclíorte,  su  antecesor,  el  unq 
por  Don  jóse  Jaaquln  Márquez,  vecino  de  la  ciudad  de  Ce4 
laya,  jatlsdiclon  déla  provincia  de  Guanaxuato,  y  el  otro  por 
Don  Fernando  Movcllan  y  Don  Ignacio  de  Celis,  que  lo  era  de 
México,  sobre  que  se  les  concediese  licencia  para  fabricar  vi-í 
nos  y  sguardientes  de  la  uba  que  cosechaban,  el  ptlaiero  en' 
una  viña  que  planto  el  año  de  1788.  en  su  hacienda  llamad^" 
Planearte,  en  las  iamediaciones  de  dicha  ciudad  de  Celaya,  y 
los  segundos  en  las  tkcras  que  compraron  en  remate  á  la  Reaij 
Hacienda,  como  realengas  y  valdias  en  la  biena  de  Tétela  del 
rio,  en  que  habla  ya  de  muy  antiguo  plantadas  mas  de  18.  mil 
cepa*,  alegando  los  exemplares  de  iguales  Ucencias  concedidas 
en  los  años  de  17 s8,  60  y  6c  i  Don  ]osé  Joaquín  Carabeo, 
Doña  Ana  de  Cea,  Don  Juan  González  Guerra  y  Don  Fcrnaa^ 
do  Movcllan  Linares:  que  comunicada  vista  al  Fiscal  de  lo  Ci-Í 
vil  de  las  referidas  Instancias,  con  agregación  de  los  exemplares 
citados,  y  constando  que  para  estas  gracias  se  h^bla  tenido  pre** 
senté,  que  si  bien  por  la  ley  \% .  titulo  17.  libro  4.  de  la  recq4 
pilacloQ  de  Indias  estaba  ptchlbido  plantar  viñas  en  aquello» 
reynos,  se  permite  no  obstante  el  goze  y  cultivo  de  las  yaplan^ 
cadas  con  calidad  de  pagar  á  la  Real  Hacienda  el  *2  por  too  de 
todo  el  fruto  que  anualmente  se  sacare  de  ellas;  y  que  aunque 
en  1761.  habla  el  Virrey  Marques  de  Crulüas  expedido  despacha 
por  cordillera  a  todos  los  Justicias  del  Rey  no,  para  que  no  coq# 
sintiesen  plantarlas,  baxo  la  pena  a  los  dueños  de  que  se  desee-* 
parían,  y  álos  Justicias  de  que  se  les  haría  cargo  en  sus  resí-íi 
dencias,  no  se  habla  publicado  por  bando  esta  providencia  ed 
Celaya,  ni  en  el  año  de  1788.  en  que  el  referido  Marque^  plan-» 
tó  su  viña  en  las  Inmediaciones  de  aquella  ciudad  i  ciencia  de 
sus  Justicias,  le  pusieron  éstas  embarazo,  sleodo  por  lo  mismo 
de  creer  que  procedió  de  buena  fe  y  en  el  concepto  publico  de 
que  no  estaba  prohibido-  opinó  dicho  Ministro  que  se  concediese 
á  Márquez  la  licencia  que  pedia,  con  tal  de  que  aumeapse  hasta 
500.  pesos  la  cantidad  de  100  con  que  ofrecía  servir,  y  afianzase 
á  satisfacion  de  los  Mininros  Reales  de  Guanaxuato  la  paga  de  % 
por  100  por  relación  jurada  que  deberla  presentar  del  vino  y» 
aguardiente  que  beneficiase  cada  año;  pero  el  Asesor  general 
gue  entonces  era  del  yírreyoato  Don  Rafael  Bachiller  de  Mena 

1^1 


íZñcxlonb  !o  píS mero,  que  Habiéndome  yo ilfg?iaio  establecerle^ 
R€s¿  derecho  coaooicío  por  el  titulo  del  nuevo  impuesto  sobre 
los  caldos  del  psis  parecía  que  tácitamente  aprobaba  el  bcnci 
ficlo  de  ellos  y  el  cultivo  de  viñas:  lo  segundo,  que  púbíica-v 
cnerte  entraban  en  México  despachados  por  las  Aduanas  vi4 
nos  y  aguardientes  de  Parras  y  de  otros  parages  de  las  provini 
cias  internas,  en  el  concepto  de  permitidos ;  y  lo  tercero,  que 
por  cuenta  del  fondo  de  Temporalidades  y  de  la  ocupación  d¿ 
Chiguagua  se  estaban  vendiendo  entonces  porción  considerable^ 
(Je  viñas ,  todo  lo  qual  conduela  i  establecer  en  el  publico  lar 
ppinion  general  de  no  estar  prohibí  lo  su  cultivo,  y  qic  el  des'f V 
truir  las  plantas  con  posteriordad  á  las  orieaes  prohibitivas  pjdria/ 
causar  una  sensación  dema>iid3  grave  no  solo  en  los  dueños  sino' 
aun  al  público,  especialmente  si  las  tierras  no  eran  a  proposita 
para  otros  frutos ,  siendo  por  todas  éstas  razones  de  sentir  de  que^ 
tío  convenía  que  se  admitiese  cantidad  alguna  por  vía  de  serví-* 
c3o  por  estas  gracias  5  pues  ademas  deque  en  Iqs  exemplare?, 
citados  no  contribuyeron  los  interesados  mas  que  con  la  media  an^ 
nata  y  d  2  por  100  anual ,  el  admitir  tales  donativos  seria  un% 
especie  de  composición  que  daria  á  los  agraciados  un  derechos 
yobuito  5  qual  es  el  que  presta  todo  contrato  honeroso,  y  lo  qa¿|  ^ 
interesaba  era  que  yo  admitiese  esta  clase  de  servicios,  y  dlsp^ríi^ 
jase  si  lo  tenia  á  bien  la  prohibición,  concluyCiido  con  ique  s^' 
oac  consultase  el  punto,  á  fin  de  que  me  dignsisc  adoptar  las  p'O;^ 
Videncias  convenientes  ,  sin  perjuicio  de  conceder  á  Marque^  íaj 
licencia  que  solicícaba  en  los  términos  que  se  hablan  dispensa jpj 
las  anteriores.  Qie  contemplando  el  Marques  de  Branciforte  que 
e!  punto  cr^  de  gravedad,  tuvo  i  bien  oir  al  Fiscal  de  i<eal  Ha-i^ 
cíeada  y  al  nuevo  Asesor  Don  Pedro  Jacinto  Valenzuela,  quie< 
nes  reproduciendo  los  fundamentos  expaestos  por  Don  Rafael 
Bachiller,  convinieron  en  que  se  librase  á  Don  Juaquín  Mar-j 
cíuez  el  cotrespondlsntc  despacho,  baxoia  obligación  dccstac 
á  derecho  para  mi  Soberana  determinación;  con  lo  que  se  con-j 
forííó  el  virrey  Brarfcifcr^^  por  decreto  de  28.  de  Julio  d(; 
1796.,  y  dadas  por  el  interesado  las  fianzas  para  la  seguridad  de^ 
paga  de  lüs  2,  por  ico,  lo  hizo  presente  con  testimonio  del  ex.-» 
pediente,  y  del  seguido  por  Don  Ferrvando  Movdlan  y  Doí 
Ignacio  de  Cclis^  determinado  en  los  propios  términos  por  otr^ 

De-' 


509 
Decreto  de  4  de  Agosto  siguiente,  afín  deque  yo  me  sirviese 
tomar  la  resolución  c^üc  fuera  de  m?  Real  agrado.  Viíio  todo  lo 
referido  en  mi  Conseio  de  las  Indias  pleno  de  dos  Sila?,  cfcn  lo 
inforcnado  por  los  dos  Contadores  y  Fiscales  de  el,  y  habiéndose 
considerado  que  aunque  por  la  cirada  Ley  18.  tit.  17.  lib.  4.  se 
renovó  la  antigua  prohibición  de  plar.tar  viñas  de  nuevo  en 
America  ,  se  permitió  la  conservación  de  las  ya  plantadas,  im- 
poniendo  la  contiibucion  que  pareció  piudcnte  sobre  el  vino  y 
aguardiente  que  produxeren,  para  resarcir  d  mi  Real  Hacienda 
los  derechos   que  la  correspondían:  que  Don  Joie  Juaquía 
Márquez  plantó  la  saya  de  buena  fe  y  en  el  concepto  de  no 
estar  prohibido,  y    D.   Fernando  Movellao  y  D.  Ignacio  de 
Celis  compraron  á  la  Real  Hacienda  co  compañía  las  suertes  de 
tierra  en  que  se  hallaban  ya  plantadas  vides  de  muy  antiguo: 
que  no  consta  evidentemente  que  las  que  hay  en  Nueva  España  ^ 
stan  en  tanto  núiicro  que  puedan  abiorver  ó  perjudicar  nota-í » 
blemente  el  comercio  de  la  Metrópoli,  con  previsión  á  los   vi- 
nos que  esta  cosecha,  á  los  que  consume  co  su  mismo  suelo  y  tra- 
fica con  otros  reynos  de  Europa,  i  los  que  la  quedan  sobrantes 
y  comerciables  eo  sus  América*,  y  i  los  que  sus  dilatadas  pro- 
vincias  necesitan  para  sus  consumos:  á  que  se  agrega  la  atendió  ^ 
ble  circunstancia  de  que  sino  tienen  cosecha  de  ellos  quedará» 
expuestas  en  caso  de  guerra  con  potencia  marítima,  á  carecer 
aun  del  vino  indispensable  para  la  celebración  del  Santo  Saciüi ' 
ficiodela  Misa  y  para  otros  usos  saludables  y  útiles  á  sus  mo^   • 
radores:  las  quales  razones,  quando  no  hubiesen  evitado  la  tole-» 
rancia  advertida  eo  el  planteo  de  viñas,  no  pudieron  menos  de 
influir  en  las  providencias  expedidas  para  que  se  conservasen  las 
ya  plantadas,  asi  eo  las  provincias  del  Perü  como  eo  las  de  Nue- 
va España :  ha  parecido  aprobar  los  citados  decretos   del  Vi- 
rrey Marqués  de  Brancifoite  de  28  de  Julio  y  4  de  Agosto  de 
1795.  por  los  que  concedió  á  Don  José  Juaquio    Márquez, 
.y  á  D.  Fertíando  Movcllan  y  D.  Ignacio  de  Celis  permiso  para 
fabricar  vino  y  aguardiente  de  la  uba  de  sus  respeftivas    vi- 
ñasj  pagando  el  2  por  100,  del  produdo  de  estos  caldos,  dcbíen^ 
dose  entender  esto  sin  perjuicio  de  los  demás  derechos  impucs^ 
tos  sobre  ellos.  Pero  al  mismo  tiempo  he  tenido  á  bien  dcter-i 
minsrquc  ni  per  el  Virrey  de  Nueva  España,  ni  por  el  de 
4k  Pciü»  Saeta  Fe  y  Buenos  Aytcs  se  cooccdan  ca  adelante 


1 1® 


«em ajantes  lícendas^  y  q'^*  qtittiJíj  atgtsn  pf>$eeáor  de'  vmas  li 
«olícicare  se  iastcuya  expeileate  con  audicacia  del  Sindico  g^-oc-j 
ral  dé^.  pueb'o  doaieescii/iercn  situadas,  de  los  Mlni^^tms  Rei-t 
les,  del  Consulado,  y  áz  los  Fiscales  délo  Civil  y  RealHicisti- 
da  sobre  la  necesliai  q  12   hay  d^  viio   y  aa;uardi2nte  de  aba,, 
y  sí  polfí  ciusarpicjaíci^  digno  de  atención  a  los  áz  España,  coa 
todo  io  demás  que  convenga,  y  con  testiínonio  integro  de  lo  que 
se  afiaare  den  cuenta  ai  refecido  ©i  Consejo,  inforcnando  en  $% 
razón  lo  que  se  les  cfíeclire  para  la  resolución  que  fuere  de  mi 
Real  agrado;  sin  que  por  esto  se  entienda  prohibido  el  plantío  de 
viSas  en  ambas  Ái-necicas,  ni  el  conservarlas  ya  plantadas  para 
comer  ycxw>ender  la  aba,  como  ha^ta  ahora  se   ha  pradícado  y. 
pradica    püolicana:ntc,  «mientras  que  no    se  reduzca  á   viio,j 
aguardiente  y  pasav,  y  pueda  irroj^ac  penaicio  conñderabu*  at^ 
comercio  de  éstos  Reynosvpor  no  haber  razón  para  que  a<^'jellos  , 
mis   vasallos  se  vean  privados  de  un  dma  narmral,  criado  cona^  , 
todos  los  demás  para  uso  y  regalo  de  lo  i  hom^r:^.  F.ti  su  conse- 
cuencia oideno  y  mando  i  los  expresados  mis  Virreyes  de  Nueva  , 
España,  Perú,  Santa  Fe  y  Sueños   Ayres,  que  entcradc^s  en  lo, 
determinado  por  esta  ral  Keal  Célula,  cada  uno  en  l?i  paite  que. 
rcspeñivamcate  le  tocara, lo  guarde,  cumpla  y  execute,  y  haga  , 
guardar,  cumplir  y  cxecutar^   pues  a<í  es  mi  voluntad,  y  que  de  i 
este   despacho  se  tome  razón  por  la  Contaduría  general.  Fecha 
en  Madrid  á  ii.  de  Julio  de   1802.^  YO  EL  REY.=  Por  man-  . 
dado  del  Rey  nuestro  Señor,  =2  Antonio  Porccl.s:  Tres  rúbricas.  . 

iíc;lí(?. —El  Oficio  de  Escribano  de  Real  Hacienda  de  la  i 
Intendencia  de  Ciudad  Real  de  Chiapa  se  halla  vacante ,  y  por  * 
auto  de  la  Junta  superior  de  lo.  del  corriente  se  ha  dec^ata-4 
do  ser  su  valoren  venta  la  cantidad  de7s.  pesos  anuales,  rc«*  • 
ditos  de   1.500  pesos  por  el  termino  de  cinco  afios,con  la  o-  : 
bügadcn  que  deberá  imponerse  al  que  lo  saque  en  remate  de 
llevar  cuenta  exacta  de  sas  proventos  y  de  rendirla  jurada  al   ^ 
cunaplimiento  del  plazo.  En  conseqüíncia  se  [han  mandado  hacer 
los  pregones,  con  advertencia  de  que  ha  de  teaatasse  dich®   f 
fido  en  Ciudad  Real, 


¡htm.  iiy  TVw  vn.  Fol.  jn 

(*íiv¿  .    tíAZETA  DE  GUATEMALA 

DEL   LÜSES   8.  DE    AGOSTO    de   1803, 


a? 


D*  /^  Limpieza,  >, 

Sr.  Editor:  Una  vez,  hace  quatro  afios,  $c  trató  en  l« 
gazeta  de  las  utilldaoes  morales  y  ñstcas»  y  de  la  inüjcncia  qodí' 
fíene  sobre  el  bien  estar  general,  y  aun  «obre  el  poder  de  uif 
imperio,  la  limpieza  y  aseo  domestico  de  sus  habitantes.  Háci-^ 
á6  Alegre  fn.  4}.)  en  su  memoria  reimpresa  en  Madrid,  se  tt%tz^i^ 
vó  m  peftore  este  asunto.  Ums,  digeron  dos  palabras  sobre  éb 
en  su  extravio   razonado^  también  reimpreso,  de  la  memoria* 
del  P.  Cordova  (n.  é8  );  y  nunca  mas  ha  vuelto  á  tocarse.  ^{^ 
embargo,  merece  ser  tratado  por  extenso,  y  en  éste  país  mas 
cjuc  en  otro  alguno.  Yo  lo  haría  si  tuviese  la  moltura  epigramas! 
tica  de  Alegre,  ó  la  concisión  lógica  de  dicho  P,,  con  los  conoN> 
dmientos  y  sobiiedad  literaria  de  ambos.  Estoy  persuadido  dei 
la  utilidad  de  la  qüestion,  la  he  dado  mil  vueltas,  me  han  ocu-* 
rfido  cien  pensamientos  sobre  ella,  que  tengo- por  castizos.  Esto  ^ 
bástath  para  ponerme  describir  una  larga  disertación » si  íuesc 
Citrto  aquello  de  Boilcau  *  r; .¿r. :.¿  .   i  , üí 

f,  Quien  bien  piensa,  escribe  daro^y,,  ní/5  ím^:.  'il 

•i.     .^¿-4^.   y  Us  palabras  precisas^^^^^^r^^^  ^^^ 
le  ocurren  sin  embarazo.^  '      ' 

^  ^   Pero  e\  mismo  Despreaux  ,  si  hubiese  sido  hombre  tari 
Ste  verdad  como  fue  buen  poeta  ,  hubiera  abjurado  su  error  ema 
bta  regla  ,  ó  mas  bien  nunca  la  hubiera  escritc.  En  el  mundo 
hay  muchos  hombres  llenos  de  erudición  y  letras,  que  saben  : 
píñi^át,  y  no  saben  escribir :  otros  que  sabiendo  escribir  nuncit  7 
pftírtsan  lo  que  escriben :  unos  que  brillan  co  el  arie  de  U  p»e,i 
labra-,  y  otros  ctí  el  de  la  pluma  ,  sin  que  ni  aquel  ni  éste  prue- 
ben por  SI  solos  jgran  rpadurez  de  ingenio: „ y  qtros  muchos  que 
pensando  algo  bueno,  nidiéboca  ni  poi  escrito  puíídcd  brillar 
cif  bueno  ñi  en  malo.  De  C5tos  ultímoí  soy  yo,  gracias  á  mi c«--x 
trella.  Pero  ba*ta  de  introducion,  y  de  escu^aspa^a  loque  tengo  . 
que  decir.  Aunque  yo  sea  oficial,  no  faltan  macuros.  De  una 
d^ellos  en  el  astintolrdlcadodtbcri  dfe  ser  los  siguientes  apuntcsj^ 
qae  remiro  i  U-ns.  para  que  á  falta  de  otra*  fo*i  cncjjr  les  c^ca 
\xí2M  én  su  periódico,  aunque  solo  sea  por  vía  de  recuerdo,  i  fin 
dequtí  algún  oteo  se  excite  á  uatac  de  Icteoto  la  qüestion  aco<9 

mo<9 


312 

ma42^0dola  i  las  circunstancias  y  modo  de  vida  de  nuestros  Im 
áios^  y  aun  de  muchos  ladinos . 

„La  limpieza  tiene  un  influjo  poderoso  en  la  salud  del 
cuerpo,  y  en  su  conservación.  Por  é  to  algunos  de  los  aniigu-» 
os  legisladores  la  recomendaron,  la  prescribieron  como  un  deber 
forzoso,  y  la  colocaron  entre  las  virtudes.  Las  abluciones  legaíesp 
las  pucifícaciones  con  aromas  &c  ,  traen  de  aqui  su  origen. 

„S¡  se  busca  la  causa  de  un  sin  numero  de  incomodida<4 
des,  y  de  enfermedades  graves,  se  encontrará  en  el  poco  aseo, 
en  la  inmundicia  de  las  personas  y  de  las  habitaciones,  que  del 
naismo  modo  que  los  alimentos  acres  ó  corrompidos,  engendra 
las  herpes ,  sarna  ,  lepra,  y  tina,  fomenta  los  contagiosos  infla-^ 
jos  déla  peste  y  calenturas  malignas,  ocasiona  el  reumatismo 
imposibilitando  la  transpiración ,  cubriendo  la  piel  de  la  cer la ;  sia 
contar  la  vergonzosa  molestia  de  verse  consumido  por  multitud 
de  inse¿io5,  asqueroso  produjo  de  la  miseria  y  abacimienro. 

„  Por  el  contrario  la  limpieza ,  tanto  en  los  vestidos  com<i^ 
en  las  casas ,  destierra  las  perjudiciales  consequencias  de  la  hu^ 
medad,  de  los  olores  pestilentes,  de  las  putrefacciones  contagia^^ 
iz%  que  forman  todas  las  cosas  abandonadas  á  la  corrupción:  fi-> 
nalmente  conserva  libre  la  transpiración,  renueva  el  ayrc,  re<i 
fresca  la  sangre,  y  aun  infunde  alegria  al  e5piritu. 

„  La  limpieza  establece  en  el  régimen    domestico  ua 
apreciable  orden  y  tranquilidad  habitual,  que  es  uno  de  los  prlf ; 
meros  medios  y  elementos  de  la  felicidad  de  las  familias.  f 

„Los  que  se  esmeran  en  el  aseo  de  sus  vestidos  y  hab¡-«  | 
taciones  se  conservan  generalmente  mas  sanos,  y  menos  expuesi  . 
tos  i  enfermedades,  que  aquellos  que  viven  en  medio  de  la  ia*^  ; 
diuadicia  y  escorial  como  los  Tártaros  del  Tibet.        (^S.  C.) 

Ltngüás  de  America  (N.  iji.) 

nís  tntjy  reparable  (según  observa  el  P.  Charlevofx)  ^ 

que  quantos  se  han  dedicado  á  tratar  sobre  el  origen  de  los  In«4  i 

idiós  hayan  hasta  ahora  pasado  por  alto  el  único  medio  que  > 

nos  queda  para  acercarnos  i  U  yerdad  y  quiero  dccir^  la  compás  ^^ 


{ftcioaásl^  Icpguan 


;  Vi^ 


Ha  habido  y  hay  todavía  vlagcros  y  misioneros  que 
han  hectio  colecciones  de  palabras »  y  aun  vocabularios  oasi 
tante  completos  de  muchas  de  las  lenguas  del  nuevo  mundx 
Solo  testa  perfeccionar  éstos  ensayos,  y  hacer  comparaciones  coa 
las  lenguas  del  emisferio  antiguo  qac  pasan  por  originales;  cosa 
que  noés  tan  diñcil  como  algunos  piensaci.  Aun  los  diferentes 
diale¿%os,  á  pesar  de  todas  sus  alteraciones,  conservan  basrante  de 
la  lengua  de  que  proceden,  para  dar  una  luz  considerable  que 
puedan  guiarnos  i  algún  descuorimient  j  feliz. 
•rt:^:  En  lugar  de  este  método,  que  hubiera  sido  el  mas  sega-* 
ro,  6  el  menos  equívoco,  se  han  hícho  averiguaciones  sobre  loí 
usos,  costumbres,  religión,  y  tradiciones  de  los  americanos,  á  fín 
dé  descubrir  su  origen.  Pero  yo  estoy  persuadido  que  semejante 
trabajo  solo  puede  producir  una  luz  falsa,  para  d^slumbrarnos  y 
hacernos  desviar  del  camino  derecho.  Las  tradiciones  antiguas 
so  borran  y  pierden,  quando  por  espacio  de  siglos  enteros  no  hay 
auxilios  algunos  para  conservarlas  ;  y  la  mitad  del  mundo  ha 
estado  en  ésta  situación.  Ocurrencias  nuevas ,  mutaciones ,  y 
diferencias  esenciales  en  los  modos  de  ver  y  de  sentir,  dan  naci- 
miento i  nuevas  tradiciones  ,  que  tambian  con  el  tiempo  se 
tlisipan  ,  entrando  otras  en  su  lugar.  Pasados  uno,  4os,  ó  mas  si- 
glos, apenas  queda  rastro  cierto  que  señale  distintamente,  o  nos 
conduzca  á  encontrar  las  tradiciones  primitivas. 

Los  usos  degeneran  muy  pronto  por  el  comercio  con  extraa«4 
geros,  por  la  unión  de  naciones  diferentes  que  vienen  á  formar  un 
solo  cuerpo,  y  por  la  mudanza  de  un  imperio,  áque  siempre  sesit 
gue  ana  forma  nueva  de  gobierno.  Qaanta  mas  razón  hay  para 
creer  que  ocurran  alteraciones  notabies  en  la  lodole  y  usos  de  los 
pueblos  salvages,  que  viven  errantes,  sin  leyes,  educación,  ó  go<4 
bierno  civil  que  los  recuerde  sus  costumbres  antiguas  ?  Un  nue«* 
vo  modo  de  vida  introduce  nuevos  usos,  y  los  que  una  vez  S(Q 
han  dejado  se  olvidan  a  poco  tiempo.  .      '  "* 

Por  otra  parte,  no  hay  cosa  que  sufra  revoluciones  mas 
frecuentes  y  prodigiosas  que  la  religión.  Q  lando  los  hombres  lie-» 
gan  una  vez  á  abandonar  la  única  verdadera,  pronto  la  plerdea 
totalmente  de  vista,  y  se  encuentran  enredados  y  como  encanta^ 
dos  en  un  laberinto  de  erroes  incoerentes,  pues  la  iaconústencia 
y  la  contradicion  son  cara£téres  naturales  de  la  falsedad ;  de  su- 
erte que  apenas  (^ueda  un  hib  pequeño  que  guie  para  retroceder 

so^ 


sobre  sus  p^sos.  En  el  siglo  t7.se  vló  de  bsto  un  egcmplo  palpan 
ble.  i^o%  Buccmnsers  de  bto  Djmiago,  qae  ctaa  cci¿iianos,  pero 
que  vivieron  coín>  por  espado  de  treinta  años  sin  comercio  cotí 
otras  gentes,  por  falta  de  culto  religioso,  de  iostruccioo,  y  de 
autoridad  capaz  de  retenerlos  en  su  deber ,   perdieron  absoluta-i 
mente  todas  las  señales  de  cristianos,  á  excepción  del  bautismo.. 
Si  hubiesen  permanecido  en  tal  estado  hasta  la  tercera  generación, 
sus  tataranietos  hubieran  venido  á  ser  tan  desnudos  de  criitia^ 
nismo  como  los  habitantes  de  las  tierras  australes,  ó  de  la  nueva » 
Guinea.  Tal  vez  hubieran  conservado  algunas  ceremonias,  sin  sa-? 
b,er  dar  razan  de  ellas?  y  ¿  no  é>  é*to  puntualmente  lo  que  ha  su-í  ? 
cedido  con  a'g'inas  naciones  infieles, entre  las  qualcs  se  han  ob-< , 
servado  ceremonias  religiosas  que  parecen  conformes  coa  las 
nuestras?  - 

No  es  lo  mismo  porlo  que  respefta  a  las  lenguas,  Concci 
diendo  que  una  lergua  viva  está  sugcta  a  continuas  mudanzas,  ? 
que  todas  las  han  fufddo  en  mas  ó  menos  proporción,  y  que  nin-4 : 
guna  ha  conservado  su  pureza  original;  no  é^  menos  cierto  que  ^ 
á  pesar  de  tolas  las  alteraciones  introduciias  por  el  uso,  conser-» 
van  sin  embargo  ciertos  cara£l<:rcs  fijos  que  las  distinguen  unas 
de  otras,  lo  qual  es  suficiente  para  nucí  tro  proposito.  Délos  dia-*  > 
ledos  se  puede  pasar  al  conocimiento  de  las  lerguas  madres^  co-< 
OJO  se  encuentra  el  origen  de  un  rio  siguiendo  ázia  arriba  la  cor-* 
ricjntcdesus  brazosó  de  los  riach'ielos  que  forma  desviándose 
por  diversos  parages.  Según  las  observacicnes  de  un  sabio  acade-'  < 
mico  ^Mr.  du  Ros)  la^  lenguas  madres  se  distinguen  por  que,  : 
cpmo  formadas  por  la  naturalezi,  son  mas  ncrviotas  que  las  que? 
derivan  de  ellas,  contienen  mayor  numfro  de  palabras  imitando  * 
las  cosas  de  que  son  «ligaos,  v  d  ben  menos  á  la   casualidad,  sin 
tener  aquella  mezcla  q'ie  si-mpre  priva  álos  dialedosdealgode 
la  energía  que  dala  conexión  de  los  sonidos  con  las  cosas  que 
representan. 

De  aquí  concluyo  qie  sí  se  encuentran  éstas  sen  des  ca-^ 
raílerinicas  en  las  lenguas  americanas,  t^o  puede  razonablemente 
dudarse  deque  sean  originales:  y  por  consij;uientc  que  1^<  P^S" 
blos  que  las  hablan,  pasaron  al  cmisferio  donde  habitan  poco 
tiem  3o  después  de  la  pritncra  dispersíoü  del  genero  humano; 
en  especial  si  son,  como  se  cree ,  enterameaic  desconocidas  co 
nuestro  contmcnte.  ,1  (í.  G.) 


5V  r     *         *    '  Comercié,  (*) 

En  el  DIatIo  dt  Comercio  de  Francia  se  haUa  el  paiage 
siguiente: 

"Ya  habrán  visto  nuestros  leílorcs  en  el  articulo  Movi-^ 
munto  de  puertos  que  han  llegado  á  los  nuestros  diversos  navios 
españoles  cargados  de  cueros  de  BuenosAyres. 
c  Sin  duda  que  estas  importaciones  dire¿^as  son  concesio<« 

nes  toomeotaneas  y  de  favor,  otorgadas  por  el  gobierno  Español 
i  algunos  particulares,  por  que  las  leyes  de  España^  asi  como  las 
de  los  demás  estados,  requieren  ó  exigen  que  los  géneros  que  ven« 
gan  de  las  colonias  sean  vistos  y  registrados  en  los  puertos  de 
la  Metrópoli. 

Un  probetvío  antiguo  dice  que  por  mucho  pan  nunca  mal 
aSo,  y  bajo  é^ta  consideración  el  comercio  de  Francia  ha  debí-* 
do  hallarse  contenta  con  é «tas  cargazones  inesperadas.  Nosotros 
también  nos  daríamos  por  muy  sati:.fe€lios  sino  hubiera  rcsul-» 
tado  de  ¿>fa  inmensa  introducción  de  cueros  extrangeros  una 
gran  rebaja  en  el  precio  d:  los  nuestros  de  buey. 

6ien  conocemos  que  con  la  preferencia  que  se  debe  i  los 
cueros  frescos  de  nuestros  ganados  el  precio  de  \o$ secos  cxtran* 
geros  no  podrá  menos  de  disminuir  en  una  proporción  mucho 
roayor,  si  no  quedan  sin  venderse;  pero  esta  rebaja  por  mucha' 
que  sea  ,  no  puede  indemnizarnos  del  daño  que  hace  dicha  introf 
duccioná  nuestra  agricultura,  a  la  cria  de  nuestro  ganado  vacu^ 
no,  y  del  perjuicio  que  causa  á  nuestra  navegación,  porqae'naes^ 
tros  navios  hubieran  ido  á  bascar  á  España  los  cueros  á  proporcioi 
de  nuestras  necesidades,  y  nuestros  comfrciantes  hubieran  ganadla 
el  fl^te  y  [as  fianzas:  de  todo  lo  qual  con  perjuicio  de  los  nuestros^ 
se  aprovecha  el  comt^rciante  español,  asi  como  del  precio  subiio 
de  nuestros  cueros.,, 

Un  mercader  castellano  que  ha  leído  con  s tención  estef 
articulo,  después  de  haber  visto  en  él  una  buena  lección  para  el 
comercio  de  su  nación  ,  hizo  ayer  las  reflexiones  siguientes: 

Bien  puede  suceder  ,  decía ,  que  el  Rey  haya  concedido 
a  algún  particular  el  privilegio  de  extraer  pora^guo  tiempo  de^ 
las  Ameticas  en  navios  de  la  Nación  algunos  géneros  de  meaoc 

ne4 

pr-'  _ — ' -'■ 

(*}  Gtieu  de  Bajona  de  Fitaciti  N.  15,  de  16.  de  DicijBmbte  de  Sai» 


necesidad  para  nuestra  península,  díspensaníoícs  el  registro  de 
las  ícales  Aduanas ,  pero  lo  que  yo  no  creo  ni  podré  creer  ja^ 
mas  es  que  S.  M.  haya  concedido  el  misoio  privilegio  á  los  Ame«t' 
ricanos  Ingleses  quienes  vienen  todos  los  dias  á  los  puertos  de 
Francia  cargados  ya  de  grana,  ya  de  añil,  ya  de  azacares  y, 
cacaos,  ya  de  pañuelos  blancos,  ec,  ce.  corao  es  fácil  ver  en  los 
Diarias  mercantiles  áz  Ácnberes,  BurdeQs,Nantes  de  los  ultimjs 
©eses. 

„Yo  quisiera  que  supieranoos  nosotros  aprovecharnos 
oíasbien  de  nuestras  colonias,  y  que  el  comercio  de  mi  nación 
abriera  en  fíi  los  ojos )  y  que  tratara  de  sacar  de  ellas  todas  las 
ventajas  posibles, porque  alfil  una  colonia  es  un  hijo  i  quien 
ha  dado  el  ser  lasupscaijandaacii  de  la  M  i ite  patria,  aú  coitio 
se  le  da  á  un  niño  la  superabundancia  de  jigos  nutricios  át  ía 
Madre.  La  fuerza  y  la  riqueza  de  una  colonia  hace  parte  de  la 
fuerza  y  de  las  riquezas  de  la  na  i  m  madre.  De  doide  resulta 
que  esta  debe  saber  compensarse  de  los  gastos  y  cuidados  q  le  le 
ha  costado  aq*4el  hijo  asi  como  se  compensa  délos  suyos  una- 
madre.  Para  eso  es  menester  que  se  aplique  á  empiear  su  produce 
to  en  crear  por  decirlo  asi  nuevos  manantiales  de  renta ,  dando  ' 
mayor  extensión  á  los  diferentes  ramos  de  comercio,  y  procurando 
sacar  en  todo  y  por  todo  un  buen  partido.  Aú  es  comj  hace  la 
Inglaterra.  Ella  empica  los  nuevos  fondos  qae  adquiere  anuaU 
mente  por  el  contrapeso  de  su  comercio  en  crear  nuevos  ramos 
de  industria  y  nuevos  canales  de  circulación  ,  y  solo  de  este  modo 
Ipodia  haber  llegado  á  ser  el  pueblo  mas  rico  ,  el  pueblo  en  donde 
esta  mas  adelantada  la  agricultura,  en  donde  las  fabricas  y  taUci 
rissestia  mas  bien  provistos  de  maquinas  y  utencilios  los  mas 
perfedtos.  El  pueblo  Ingles  codicioso  y  trabajador  no  piensa  sino 
en  aumentar  sus  riquezas  á  costa  de  mil  sudores  y  afanes.  Allí  el 
hombre  rico  y  opulento  pone  su  gloria  no  en  tener  muchos  crian 
dos  y  en  arrastrar  coches,  sino  en  ocupar  un  gran  numero  de 
obreros  y  en  perfeccionar  algún  ramo  de  Industria.  Si  hubiera  la 
misma  emulación  en  España,  tal  vez  entonces  se  quexarian  coi^ 
mas  razón  los  diaristas  e^trangeros. 

Al  Señor  Bachiller  Talcamabida.      (N.         ) 
Los  apuntamientos  eitadisiicos   de  Un.  contienen  co^a» 
aiuy  ci^tas^  pero  DO  todas  $oa  agradables.  En  ellas  plnea  Um< 


V7 
a  los  pobres  Indios  con  los  colores  mas  feos  i|ue  puede,  deblcti^ 

do  hacerles  algún  favor,  ó  á  lo  menos  procurarlo,  clogiand<f  las 

particularidades  de  industria  6  aplicación  que  en  algunos  pue^ 

blos  ha  viese  visto,  $i  acaso  ha  salido  de  los  lugares  que  le  víeW 

ion  nacer.  Pero  no  lo  hace  Um.  asi,  obrando  en  esto  como  Ba-i 

chiller,  pues  solo  se  contenta  con  expresar  que  hay  algunas  cx<i 

cepciones. 

Um.  y  otros  Señores  hablan  por  hablar;  y  lo  peor  ci 

que  presumen  tener  razón.  Vayan  Ums.  con  sus  punzantes  sa4 

tiras  al  Perü,  que  allí  tal  v:z  serán  verdadetas  las  propiedades  de 

los  Indios:  aqui  no  lo  son,  y  en  prueba  de  ello  les  diré  que  la 

industria  se  advierte  en  algunos  pueblos  de  éste  reyno,  situadoy 

á  bastante  distancia  de  la  provincia  de  Verapaz,  donde  la  dá 

Um.  >  Señíjr  Bachiller,  por  supuesta.  Tal  es  San  Bartolomé  dt 

los  Llanos.  AUi  no  solo  cultivan  los  Indios  buenas  oailpas,  sino 

que  trabajan  el  mantey^  y  el  algodón.  Del  mamey  hacen  meca-« 

tes,  y  otras  curiosidades  poco  comunes.  Gon   el  algodón  tegeti 

colchas  moteadas  muy  bonitas,  y  otras  telas  qae  les  sirven  para 

su  ordinaria  decencia  ,  algo  parecida  á  la  moruna.   Digo  Señor 

Bachiller  ¿no  merece  hacerse  mención  en  los  Apuntamientos  de 

aquel  pueb'o?  ¿Es  posible  que  solo  emplean  Ums.  su  pluma  ei| 

sacar  faltas?  Cuidadito  que  ya  se  vdn  cansando  las  gentes  de  ta«  v 

les  burlas.'  A  fé  que  me  huele  Um.  á  Chapetón,  por  que  si  bu*. 

hiera  nacido  en  el  pais  se   conducitia  de  otra  suerte.   Esto  ¿s> 

averiguaría  qualquiera  particulati Jad  para  ponderatla,  y  lo  maV 

lo  que  advirtiese  lo  procurara  cncí  brir.  Asi  pues,  los  Indios  sa-» 

camos  la  cara  pot  los  Indios,  pareciendonos  que  en  nosotros  es 

mas  de  admirar  la  fabrica  de  colchas  y  trages  de  S.  Bartoloméf] 

que  las  de  las  telas  fupcTñaas  que  se  fabrican  en  Holanda,  don^ 

de  la  cultura  cuenta  millares  úc  años.=;  De  Um.  Bl  Indio  Üaps 


■.,    Kí: 


Entradas  y  salidas  de  barcos,  ]^ 

^  De  Trugillo  para  la  Havana  en  8,  de  Julio  ultimo  U 
foleta  Stá.  Rosa  de  Lima  ,  capitán  D.  Nicolás  López  de  Castro» 
conduciendo  en  registro  70.  tcrciosde  tinta  con  4075.  libras:  i8g, 
404  pesos  fuertes;  zS.  onzas  de  plata  eo  varias  piezas:  20.  tercios 
zarzaparrilla  con  6j.  arrovas:  85.  cueros  al  pelo:  i.  cajón  con 
é.'arrovas  hilo  de  cáñamo:  i.  cajón  cotí  ajo-  parcas  zapatos  y¡ 
lú.  Id,  de  botas;  i.  Id  con  17][.  ioztn^^s  mccbíis  de  fafclillo. 

Prt 


31» 

^  Del  río  de  S.Jtían  de  fiicaf^Aguá  para  StA.  Marta  la  go- 
leta. Stna.  Trinidad,  capitán  D.  FrancÍ5Co  Mattincz,  conduciendo 
en  rcgiuro  despachado  en  18  de  Julio  uUí(no  por  la  Real  Caja 
de  Granada:  480.  tercios  de  añil  con  60. 8 s 8.  libras:  2.  cajones 
plata  labrada  con  228.  marcos:  i.  aderezo  de  diamantes:  aig,: 
710.  pesos  en  plata  fuerte:  otros  1:^.000  pesos  id.  id. 

— .  A  mediados  de  Junio  llegó  á  Matha  la  canoa  S.  hmat 
^io,  procedente  de  Panamá^  conduciendo  en  registro  ty.  tercios 
de  gerga:  8.  piezas  muselina  blanca:  4.  id.  id.  de  colores:  IO0 
dozenas  pañuelos  de  Bayaji:  lo.  id.  id.  de  hilo  azul:  10.  id.  id. 
de  muselina:  2.  id.  id.  bordados:  2.  piezas  irlanda;  2.  tercios  ái 
azero:  10.  piezas  de  pinoHilo. 


Ter  Reales  despachos  de  i»  de  Enero  de  este  aHo  se  ha  servida 

S.  M,  conferir  empleos  en  los  Regimientos  de    Milicias 

disciplinadas  de  éste  reyno  a  los  sugetos  siguientes. 

Regimiento  ptovincial  de  Granada. 

Coronel.  D.  Manuel  León  Molina* 
El  Sr.  D.  Luis  Blanco  de  Sacido     D.  José  de  la  Vega. 

Capitanes.  D.  Francisco  Marenco,  I 

D.    Juan  Granizo.                                       Subtenientes.  ^¿j 

D.  Pedro  Roblcto.  D.  José  Cornelia  GuerrerdJ   V 

D.  Manuel  Solorzaoo*  D.  Faustino  Bermudez.  ! 

D.  José  Barrios.  D.  Ermenegildo  Ugarte.  y 

D.  José  Argüello.^  D.  Joaquín  Arce.  ^ 

Tenientes.  D.  José   Rodríguez.  / 

D.  Máximo  Aviles.  D.  Francisco  de  Dios  Avilcí^j  .. 

IX  Ramori  Arguello.  D.  Alejo  de  Vega. 

D.  Justo  Abaunza.  D.  Anastasio  Payan. 

D.  Joaquin  Chamorro.  D.  José  Solorzano. 

DI  Andrés  Villanueva.  D.  Juan  de  la  Cerda.  .1^ 

D.  Juan  Bautista^  Pazos*  D.  Leopoldo  Aviles.  *^ 

(s.  c):         ""v? 

Nota.    La  langosta  ha  vuelto  á  extenderse  por  a!gnn(i^^i^^'*^ 
gcide  la  provincia  de  Nicaragua,  paiticularsaecte  en  Cbinande*¿ 


J:    :  ,   GA^IM  TE  GUATEMALA 

j^l  DSL    tC/Vfií    I?,   Z>E    AGOSTO  de   1803. 

¿      ^    ,  Lenguas   de  AnrirUa,  (N.  3T5.Í 

I  5í  '*  •  Hemos  visio  íN.  ijx.)  cctno  Mr.  Jejferscn  opina  que 
ton  mas  en  nvVmcro  las  lenguas  originales  de  America  que  Ia$ 
de  Asi2,  infiíieodo  de  aqui  que  la  población  de  éna  pattc  del 
nytindoés  mas  antigua  que  la  de  muchas  de  aquella;  opirion  i 
<juc  también  se  acerca  la  del  P.  Gharlevoix  (b).  31  jO*  Veamof 
el  íeutír  de  Clmigtrp  sobre  este  mismo  asunto.  (. 

„  L js  Americanos  (dice  el  etadito  autor  de  k  historia' 
de  Mexm)  descienden  de  diferentes  naciones,  6  de  diferentes  fa-i 
OQ^ias  dispersas  después  de  I  a  conf  ustión  de  las  lenguas.  El  que* 
tenga  algún  conocimiento  de  la  multitud  y  gran  diver^dad  de  las 
leog'jas  americanas  no  puede  dndar de  ésta  verdal.  En  el  reyno 
de  México  tencíuos  quarenta  y  cinco:  en  la  America  meridional 
son  aun  masías  coaoddas.  A  principios  del  ultima  siglo  (  el 
17.)  contaron  los  portugaescs  ;Cincueota  en  el  Matañon.  Es 
cierto  que  hay  mucha  afinidad  entre  algunas  de  éstas  lenguas, 
loque  muestra  que  proceden  de  un  mismo  tronco;  en  especial^ 
la  Euieva,  Opata,y  Tartahamara  en  la  America  septenrrional,  y, 
la  Mocobiy  Toba,  y  Abipona  en  la  meridional;  pero  rambicn  hay 
otras  muchas  qac  se  diferencian  tatito  una  de  otra  ci>mo  lailjria 
de  Ja  hebrea.  Con  seguridad  podemos  afirmar  que  no  hay  íen*t 
gu^s  vivas  ó  muerus  que  se  diferencien  tanto  entre  sí  comolaj* 
de  ^os  Mixicano?,  Otomics,  Tarascas,  Mayas,  y  Minccas,  cinco : 
le;ígua*  que  prevalecen  en  diversas  provincias  de  Nueva  España.^ 
Sería  pues  un  absurdo  decir  que  puedtn  todas  ellas  ser  dialedos^ 
de  una  original.  Cómo  és  posible  que  una  nación  aUfere  su  leo-: 
gua  primitiva  hista  tal  grado,  ó  multiplique  con  tanta  varlcdai  * 
sus  dialedlos,  que  aunque  sea  después  dt  muchos  siglos  00  se  ^ 
encuentren,  si  no  palabras  comunes  á  todas,  á  lo  menos  alguna  ' 
afiaiiaJ  entrecrías,  ó  algíioas  huellas  de  su  común  origen? 

„  Los  Americanos  no  proceden  de  pueblo  a.guno  aftii- 
almcntc  cxif'.tente  en  el  mundo  antiguo,  ó  á  lo  menos  no  hay 
fundamento  para  afirmarlo.  Esta  inferencia  se  funda  en  el  mis^ 
inó  atgaménto  q^e  la  anterior,  pues  si  los  Americanos  (Jescendíe-»  ^ 
sen  de  algunas  de  dichas  gentes,  seria  postile  descubrir^  su  cii- 

-   gco 


gen  cocnun  por  alganas  setneianzas  en  sus  Icngaas  i  pesar  de  la 
anygucdad  de  su  separación^  peio  niíguoa  de  tales  semejanzas 
ha  podido  hasta  ahora  observarse,  aunque  muchos  autores  las 
han  buscado  con  toda  diligencia,  según  parece  por  el  libro  dú 
?:Gítgotio  Garda,  (*)  Nosotros  heoios  compasado  despacio 
la  lengua  mexicana  y  otras  ametkanas,  con  otras*' muchas  vivas 
y  muertas»  pero  no  hemos  podido  percibir  la  menor  añniiadean. 
ire  alguna  de  ellas.  La  semejanza  entre  el  Teetl  de  los  megica-^ 
nos  y  el  Tbeos  (Dios)  de  los  griegos  nos  ha  inducido  á  compara^ 
particularmente  estas  dosj  pero  ninguna  conformidad  las  hcmo| 
encontrado.  Este  argumento  es  fuerte  respe£to  de  los  Ametica^ 
nof,  que  han  dado  prueba  de  su  gran  firmeza  y  constancia  en 
ííCiencs  sus  lenguas*  Los  megicanos  conservan  la  suya  entre  loj[^ 
cspafioles,  y  los  otomíes  retienen  su  difícil  dialedo  éntrelos  CS4 
pañoles  y  megtcanos»  después  de  dos  siglos  y  medio  de  ccmuí, 
Dicacion  con  unos  y  otros, 

„De  consiguiente»  silos  A mfrí canos  descienden  dcdU; 
fcrcntcs  familias  dispersas  después  déla  confasion  de  las  lenguas^] 
como  lo  creemos,  y  se  separaron  dfsdc  entonces  de  las  otras  J 
gcnres  que  poblaron  las  tierras  di  continente  aíirigua,  en  vanc^f' 
srabijarán  los  autores  ^n  buscaren  las  lenguas  6  costumbref; 
d^  los  Asiáticos  el  origen  de  los  pueblos  del  nuevo  mundon^ 

(^-ci        ;¡ 

Apuntamunt9$  estadísticos  &C.- fn.^i4.>  ^"m^.. 

Nota.  El  autor  discurre  históricamente  sobre  las  eneomienf''^ 
'¿¿I/,  coi  la  autoridad  délos  cKritores  coítlKo?  d?  mejor  nota^^; 
Háb\a  después  de  los  repartimientos  ,  y  desciende  á  cxaminaif« 
el  mezquino  estado  de  la  agricultura  é  iadunria,  especialmente  j 
eñlas  provincias  habitadas  de  solos  indio!,  a  donde  apenas  ha^g:* 
mas  españoles  que  los  Jueces  mayores  y  Curas.  Trata  en  seguí-»  ^ 
da  de  los  tributos;  y  por  una  transición  algo  forzada  eslabona  es<'^ 
tas  diversas  materias  con  otra  que  algunos  han  llanvado  entera^ 
iBCnte  extraña  del  asunto;  es  i  saber,  con  un  examen  coTiparai  '^ 
tivo  del  espírim  colama\  de  los  españoles,  y  ci  de  los  ext/ange-'^ 
ros— Di  todo  esto  se  tratará  por  seoacado.— Los  If dores  dc;^ 
larga  vbta  juzgarán  délo  quf  sobra  ó  falta  cuestos  apuntamí- .; 
cotos,  qaepot  ahora  ha  parecido  continuar  con  el  párrafo  s|f*^ 
guíente»  dejando  una  lacuna  de  muchiis  p'icgos.  '^^ 


„Hctnos  dicho  qüc  la  íeipoJíUcIoo  ^  h  ícitUldad  ¿e  tas 
tierras,  la  indolencia  de  sos  habitatvtes,  «I  antiguo  ^htcnádc 
repartsmientosf  la  indplc  délos  Colonos,  ia  «$ca^c;z  de  ios  cono- 
cimientos económicos,  &c.  &c.  son  causas  déla  obstrucción  de 
é^te  comcício.  Pero  como  éstas  causas  concurren  igualnocntc 
en  algunos  otros  reynos  de  Atnerica  ,  y  sin  embargo  de  ellas 
prosperan  mas  que  el  de  X3aatecn3ia,ei  preciso  decir  con  sepa" 
ración  guales  son  las  particulares  ó  locales  que  obran  en  este, 
con  exclusión  délos  detpas,  par^i descender  después  á  lostc-i 
■ledios  de  unas  y  oitas. 

La  primera  que  se  presenta  natural  y  sencilla  e^  !a  po'-i 
sicion  topógcañca  de  la  ciudad  capital ,  situada  en  tierras  in-^ 
leriores,  y  basta  el  presente  sin  rio  alguno  quz  la  facilite  su  irá«< 
fíco,f)i  con  ia  metrópoli, ni  con  otras  provincias  de  lucias.  De 
el  puerto  de  Acajutla  por  el  lado  del  Sur  dista  40.  leguas,  j; 
80.  por  el  Norte  dtl  en  barcadero  del  Golfo  dulce.  ^*'l 

jLas  empresas  marítimas  se  miran  con  tlvicza,  por  qué 
IR>  se  está  á  la  vista  del  elemento  que  las  sugiere  y  perfeccio- 
na. Lt  navegación  es  propia  de  los  costeños,  fcíingun  pueblo 
Interior  ha  sido  jamas  náutico.  _^ 

^  Asi  como  á  la  orilla  del  agua  se  facilita  todo,  loshod£' 

bres  son  marineros,  la  necesidad  hace  constryfJores ,  y  sobra 
gente  para  ia  mariobra  y  gobierno  de  ios  buqucj ,  pcj:  que  ca 
c^tos  cgercicios  se  amaestran  por  la  praíHca,  y  no  tratan  en  otra 
cosa  dí^sde  que  nacen ,  asi  por  el  ccnttario  á  un  pueblo  inte- 
rior ,  que  quiere  dedicarse  ala  navegación  ,  todo  se  le  dlficnlraf 
y  mucbo  mas  quando  enfucnira  los  puertos,  como  sucede  ea 
ete  rey  no,  según  salieron  de  las  manos  de  la  naturaleza,  aban- 
donados, yermos  ,  con  esquiaras  maderas  de  comttuccion  en  to<4 
dps  ^us  contornos,  pero  sin  un  hombre  gue  sepa  hacer  uso 
4eellas. 

Br  *  Hubo  qn  tiempo  en  que  Guatemala  tuvo  su  marina  en 
nn  pie  regular  por  d  mar  pacifico.  En  la  barra  de  Uzapa^  quince 
Up^uas  dictante  de  la  antigua  capital)  consiruvo  el  conquistador 
Alvarado  dos  decentes  flotillas  ,  en  una  de  lasquales  hizo  su 
viage  al  Perú  ,  y  en  la  otra  salió  en  demanda  de  las  imaginadas 
Islis  délas  Especerías.  Desde  la  mi*ma  capital  ha  ta  aquella 
barca  se  hizo  camino  de  ruedas,  según  coaita  de  los  libios  de 


\ 


/ 


eí  N^  AyaataiMsato.  ?m  ^'^ipiiei ,  se*  poí  h  cama  indicada 
áritctC^^rmeate  ,  b  pot  oteas  a;ae  íakando  documentas  y  noticias 
üo  évfíJsible  averiguar,  \a  expresada  iDatlna  del  Sar   se  deshizo} 
y  la  qn^  e^  mas  extrafio  t  por  uno  de  aq^aellos  accidentes  que  U 
naturaleza  suele  obrar  con  el  transcurso  de  los  tiempos  quanio 
la  tnaoo  del  hombre  no  la  conti2oc,  el  expresado  puerto  de  lzt$,- 
pa^  se  cegó  A  lo  manos  asi  se  ha  creído  ,  ha^ta  los  últimos  añog 
caque  se  han  pradicada  dlUgeacias  esquiska^  para  descubrirle, 
A  ladístancu  de  lai  puertos  se   agrega,  como  segunda 
causa  principal,  la  aspereza  de  los  caminos  que  conducen  icllos» 
Son  talesque  imponen  pabor  á  los  mismos  que  todos  losdias  \o$ 
transitan.  De  aquí  lo  subido  de  los  ftetes  ^  q.ue  no  se  aiimcntati^ 
en  razcn  de  las  dutancias ,  si  lo  en  razón  de  la  fragosidad,  del 
pcíigro  a  .qac  se  expone  el  arriero  de  perder  sus  malas,  y  de 
hacer  pe^u^fías  jornadas  multiplicando  el  tiempo  y  los  gastos¿= 
Con  corta  dif ircocia  son  idénticos  los  caminos  interiores  de  unas, 
provincias  i  otras  ,  ó  por  mejor  decif  no  son  caminos ,  sino  scn^ 
das  y  vereda*^ ,.  encrucijadas  f  ovontañas  coya  cima  se  pierde  de^ 
?irista,b  dtspeSaderoSs,  y  precipicios  horribles  en  algunos  paragcs. 
^  '       Esta  esta  causa  poderosa  de  ballacse  CGtospccido  el  tra^J 
ficointerior,  óoor  mejor  decíc  de  que  no  haya  mngiino.  Qué 
importa  qac  las  tierras  sean  Cerriles ,  si  éstos  ob  ráculos  otetra* 
yen  o  cierran  tas  salidas,  falta  la  concurrencia  de  compradores» 
165  transportes  son  costosos,  y  los  frutos  tienen  un  precio  tan  bajx» 
iq'ue  no  puede  compensar  los  gastos  hechos  p^ra  su.  beneficio? 

En  éfte  caso ,  excediendo  el  costo  i  los  produílos  ^  ef 
cultivador  conoce  que  la  abundancia  le  es  ruinosa  :  abandonase 
cg^rcicio,  o  le  emplea  solo  para  procurarse  lo  precisaínente  nc-*  í 
cesarlo;   y  lastitrras  que  habiendo  trafico  y  comercio  manten-»? 
drian  centenaces  de  almas ,  apenas  proveen  de  pasto  á  algunos; 
gaaados» 

Los    hombres  poco   instruidos    atribuyen    la   miscrísi 
píiblica  á  la  despob'acian ,  y  á  la  indolencia  universal.    Tal 
vez  se  equivocan  tomando  clefeao  por  la  causa,  y   norc^. 
montando  á los  verdaderos    principios*  Ala  tierra  que  da  cor» 
que  pí»gar»  nunca  la  faltan  brazos.  La  facilidad    de  la  veo^^ 
tayel  buen prí'cio  seían  úsaipre  un  atrañivo  poderoso,  que 
cxc'tari  á  aumentar  la  cantidad  de  los  írntos ,  y  á  hacer  nucvos^i 
€$&ur2os  para  malti^licar  Tas  proiacciooes.  Pero  faltando  t%i% 


^'■\^f^-^r^,  "V^J  * 


fádlidaJ  et  Úfenlo  dcTmaya ,  o  se  abanJoftan  los  obietos  qije  na 
prcftiíten  proiíta  sa.ida  para  dedicar  toda  la  atcnríon  i  los  quii 
iá  prometen. 

La  deliciosa  provincia  de  NTcaragoa  ofteccon  cgcraplo 
palpable  de  e^ta  verdadi.  Era  una  de  la^  que  abastecían  de  cacad 
i  la  Europa  ,  y  de  las  que  mas  se  enriquecían  coñete  venta-» 
jmo  contcTcio.  Al  presente  su  cosecha  ^jinual  de  cue  fruta  se 
regula  en  cinco  mil  tercios,  con  los  quates  provee  á  su  conswrao, 
y  á  el  de  las  provincias  de  Conoayagua»  S.  Migu?rl ,  y  S,  Salva- 
dor. Sí  atgutt  ano  et  producido  de  las  cosechas  cx.:edc  algo  m%% 
del  regular  con  sumo  ,  é:tc  excedente  se  desperdicia,  por  que  no 
tiene  salida  para  ninguna  otra  parte^  y  por  el  calor  del  clioja, 
y  la  calidad  del  mismo  fruto,  no  puede  conservarse  mas  tito»;*^ 
po  En  btc  caso  se  hallan  todos  lo*  hbradores  de  btc  reyu^^ 
exceptuando  los  de  añil ,  de  qucd^spacs  sehablari.  La  abuiH 
dancia  resulta  cu  su  perjuicio. 

>m  r  Eu  yanopues  se  cansan  tos  patricios  zdosos  en  promoí»! 
Ver  nuevos  ramos  de  agricultura  y  de  industria,  naientras  i\i 
ptodudo  no  se  pone  a  nivel  con  la  extracción,,  y  antes  de  air* 
mentar  artículos  no  se  piensa  en  darlos  vakr  por  medio  de  Uf 
%u%"nas  y  cómodas  salidas.  Donde  no  hay  éí;ías>  no  hay  conaetn 
cío:  de  consiguiente  no  hay  poblacíotv  ,  no  hay  estado.  La  pro^í . 
viucia  de  Nicaragua  sem  de  las  mas  infclkes ,  sí  atenida  i  ti! 
corta  utilidad  desús  cacaos ,  y  á  mantener  sus  haciendas  enpie^ 
títí  poder  pensar  en  aumentarlas,  no  hubiese  dado  íncítmcnto 
aV  giqun¡te,que  por  la  pronta  y  segura  salida  ofrece  mtpu^ 
y  mas  báeo  áindadas  esperanzas.  (S.  C)  ^  . 

í-  EL  RET  se  ha-  servido  resolver;  i .  Que  Tos  ©armoícs  y  ^ 
pts  ¿te  España  febr^dos  eu  ella,  sean  libras  de  rodos  derecho* 
fecales»  municipaVe?,^  particulares  y  otros  quatcsqulera  en  su^ 
transporte  por  elreynor  y  en  la  ejaratcion,  siempre  que  se  cgei 
cute  en  buque  español,  pagándolos  derechos  de  Consulado^ 
y  uno  por  ciento  á  Rentas  generaUs  quando  fuere  co  barco  €i«* 
trangero:  2.  Que  igual  libertadde  derechos  gocen  tos  ¡«ármeles  ^ 
jaspes  de  España  labrados  en  ella  a  su  faUda  del  reypo,  y  á 
ftu  CDuada  eu  América;  3^.  gite  los  mármoles  y  jaspes  cxtratvt 


v^*-- 


•#i. »-.. 


.«^4" 


^ttm 


^os  sin  labrar  pagiifiti  solo  ea  stl  tiitroíacdon  en  Espñí,  sf  cndo 
en  bf^qu5  español  y  d3  cusata  ds  españoles,  ciento  veinte  roa- 
rwedh  por  cada  quartaqaa^raia   para    Rentas  generales  y  los 
dcfccbís    da  Consulado;  y  este  doscientos   quarenta  maravedís 
V  el  derecho  de  lotetnacíoo  qnando  se  rcaUzíre  la  entrada  en 
buque  extranjero  y  de  curnti  de  cxtrangcrov.  4  Qielosnaac-* 
moles  y  jaspes  exíangeros,  quand^-»  después  de  labrados  en  Esüí, 
paña  se  extrayganen  barco  español  y  d^  Cüeata  de  cspaüDl^s^ 
paguen  i  Rentas  generales  Bno  por  clínto  de  su  valor^  y  tres 
por  dentó  q^iando  en  barco  cxtrangeco  y  de  cuenta  de  extran-i, 
geros;  y  5.  Qjcá  los  márcDoles  y  jaspes  cxtrangcros  lab/adoa 
én  países  ext  avgsros  quando  se    introduzcan   en  España   ea 
buques  españoles  y  de  cuenta   de  españoles  ^  se  les  cobre  poc 
Ecntas  gífnaales,  siendo  losas  ó  tcrbletos,  tres  giU  maravedís  ¿ 
citntos    y    sicPido   estatuas,  relieves  y  demás  obras  iie  arqui-, 
tcílura  ór^s:  atora ,  el  veinte  por  ciento  de  «.u  valor:   y   quando* 
la  Centrada  f^e  haga  con  bateos  extrangeros  y  de  cuenta  de  txcran-T 
geros,  se  exí;irán  por  Rentas  generales  á  las  losas  y  tabíctofi^: 
cinco  mil  m^rtavcdís  el  ciento;  y  riendo  estatuas ,  relieves  .ó  qua-* 
lefqukra  oíf^  cbVa  de  ^rquiteQ:ura  y  escultura,  el  trciota  pot,. 
^íi^nto  de  m  valor.  . 

Se  permite  la  entrada  en  An^erica  de  los  tráranoles  y  jas-^ 
pcs  cxnangftí os  labrados  bajo  las  regias  siguíeníes:  i.  Q^e  á  tos* 
£náríníi.k5  y   jafpes  fxcrargerps  que  se  hubieren   labrado  en  Es-^ 
paña  «.elen  exigirá  á  la  salida  para  Anriérica  un  dos  por  cientdj 
per  Rentas  geneíalcs,  y  q^iatro  por  ciento  a  la  ertrada  en  ésta}^ 
y  :i.Queáiós  táiármok^y  jaspes  ixtrangetos  labrados  en  ctroS' 
tfcVftoSvquese  httbieseníntrodacido  en  Espafi:?  per  buques  e5-*\ 
pañoles  y  de  cuenta  d«  espafioleSjSC  les  exija  por  Rentas  gc-^ 
jneraks  m  quatto  por  ciento  ala  salida  del  reyno,  y  ocho  por  , 
cltírtcá  la  entrada  en   Aa)éíica;  y  que  a   los  que  se  hübiercni 
introd^icido  en  la  ptni  suia  en  buques  cxtrangeros  y  dfi  cuenta 
de  exttargetcs,  seles  cobíC  por  Reatas  generales  siete  por  cica^t 
jta  a  la* 2  Ida  ,  y  quince  pcf  cknto  á  la  entrada  en  America. 
*  Y  áe  Real  ófde^n  lo  comutico  á  U.  S.  para  fU  cumplí^ 

fníftito  y  fio  Vé  que  se  tesiuelvanal  tener  de  esta  resolución  iq-^? 
dos  los  í  xpccitnics  que  ^e  hallaxen  pendientes  en  e^a  Subdelega* 
clon  acerca  del  pafikuiar.  Dios^iaídcá  U  S.  mu  hos  añoj?^ 
Av^ij'^ef.  10.  aí^  ¿^ii2i?  d¿   í^jypi  iolér  í5  k,  PícnJemc  de  . 


í  D.  Antonio  González  Mollincdo  y  Saravla  &c.  &cT  '  % 

Hibiendo  llegado  á  aai  noticia  qac  ic  han  hecho  varios  roii 
i^os  de  losas  de  los  empedrador  que  se  están  reparando  en  \sxik 
capital  >  á  fía  de  contenerlos  con  el  debido  castigo,  de  qne  f o# 
frierecedo.tes  Ips  que  cometen  semejante  exceso ,  y  de  noantencc 
dichos  empedrados  en  buen  estado,  consaltando  a  su  cnayorr 
dotación;  por  el  presente  ordeno  y  noando:  /j 

1.  Qaalquicra  quesea  convencido  de  hab*r  robado  losaf 
destinadas  para  los  empedrados  seta  reducido  d  t>rtsíon  ,  muha^ 
do  en  veinte  y  cinco  pesos  si  tuviese  de  que  pagarloV^  y  no  tM 
nienddos  se  le  destinará  por  seis  meses  á  obras  públicaf^  3 

2»    El  que  comprare  losas  robadas^  sabiendo  Que  loson^ 
hecha  la  averiguación  como  corresponde  ,sera  multado  irremÍ4 
fiblemente  en  veinte  y  clncQ  pesos  ,  y  no  teniendo  de  que  pa*'? 
garlos  en  tbdo  ó  en  parte,  sufrirá  el  ni<nnip  castigo   de  obratí 
publicas  ^  ó  igual  tiempo  de  pci/ion ,  ú  otra  pena  arbltuatuiiá 
según  las  circunstancias.  .  ,  ^  í 

3.  Al  que  denunciare  robo  de  losas ,  9  compra  de  las  ro^ 
badas,  scr'le  gratifí^cari  con  doce  pesos  por  cada  vez^  oculum^r 
do  su  nombre. 

4.  Ocasionandbse  perjuicio  a  tos  empedrados  con  tas  maír 
aeraos  que  se  arrastran  por  las  calles,  se  too  saber  á  los  Gúar-t 
das  de  garitas  en  veinte  y  0(:l;v3  d?  Abcil  prx^l  no  pasado  pre-^ 
viniesen  álos  coniuíi  ?res  que  las  colgasen  d^  U^  yuntas ,  ¡d  4a^ 
intcodujiísen  en  la  ciudad  lebaniidisá  Ibm^nos  d<l  un  exremor 
En  conseqíiencia  de  é-t3  prevención,  á  q>a'quÍMtcon<iu¿^ord^ « 
fiaaderas  que  no  hs  introdujese  por  lacUidad  en  la  fuma  dt-i 
cha  ,  se  le  e\L>irao  dos  pesos  de  mu'ta  en  elmí^mo  s^íto  de  eo«i 
contraríe  ,<>  de  ser  aprehendido  por  qualquierMinlito  de  Jus^ 
ticia  faltando  á  bra  orden. 

5.  Los  Alcaides  de  barrio  de  e  ta  capital,  y  los  comisariof 
&t  vara  de  la  Real  Audiencia  zularán  la  observancia  de  los- 
artcrioFés  artículos ,  y  en  qualquicra  de  $ui  casos  darán  cuenta 
á  los  tespf  ftívos  Gefes  de  quartel  v  por  quienes  se  pFocederá  suh 
maríslmamente ,  comunicaiísdo  ^1  resultado  á  C5te  Superior  G04 
binno  para  la  aplicación  de  dichas  multas,  que  se  hará  i  bc- 
neñcio  dt  k)s  mismos  empedrados,  y  ücDuncU^tes, en  lascarte» 
que  les  cokícsponda-  ^^'   .^.'  ' 

6. 


é.  En  adelante  ftingun  vecino  podrá*  Hacer  poyo?  ni  gra* 
dcrií^  qjae  salgan  á  \a  calle  publica  exceáieado  de  medio  pía 
de  vuelo ,  por  ser  ccntta  lo  prevenido  en  la  ordenanza  geineral 
de  poHcÍJi.  Y  en  qiiantoá  las  que  ya  existen  con  c  te  iefeao,  s^ 
tendía  eníendldo  que  hade  enmendarse  precisamente,  co  fjrtn^ 
le  vayan  eocnposkndo  los  empedrados. 

Poríamo  y  paraqu«  llegue  á  noticia  de  todo?,  mando  se 
publique  por  banílo,  fijándole  en  los  parages  acost^íribradoSi  y¡ 
^ooMinican^ose  en  la  íorma  ordinatia.  Dado  &c* 

Emplees,  * 

*-S.  M  se  fea  dignado  conísric  los  siguientes  cnlas  í#|^ 
g!flaIento!(  de  MiUdas  disciplinadas  deeste   reynd 
Bsquadron  de  Dragones  de  S.  Salvador. 

Capitanes,  D.  Juan  Palnjas. 

J^?é  Rosi.  D.  Domingo  Viterf^ 

^antiígo  Rcnteria,  D.  Julián  Gircia. 
Jo^e  AguíUf.  Alfgrtx.es. 

Benito  Cortí  '<?aíTÍa.  D^  Manuel  Novales. 


D 

D 

D 


Tenientes- 
I>.  Manuel  Delgado, 


D.  Lorenzo  González. 
P.  Juaquin  Alarcía, 


é:, 


#  ReginDÍenr3  de  Milicias 

Caphanes. 
D.  Juan  A  íoifnMarales^ 
D    R  ra^n  ?hAo. 
D.  Nicolás   "íOiis. 
D.  Fr%nvÍ5Co  Sanchíacly 
D.   ]y<^h  Maiiid  Pinto. 
P    A  t  nio  P:üacios. 
V   iií.baincí  Vides, 

Tenien$es. 
D.  Manuel   E  irada, 
D.  Maaud  Riv-ra. 
D    Jian  Ignacio  Rivcr|i. 
D.  Aicx^n  jro  Solis. 
P  J-2an  Manuc\  Lecn^ 
p.  Joíé  Máda  PiDtO. 


disciplinadas  de  Chiquinf)ula^.^^jj^ 

D.  Juan   Ignacio  Paiz.         " 
P.  Joi^é  María  Mcncndea^; 

Subtenientes.  S 

D.  Geronirno  SoUs. 
D  Jo  e  Esteban  Paiz, 
P  Francí  co  Chacón.  > 

D.  Jiiai  Jíib  Cordón.  j 

P    Minucl  Trabaniao. 
D,   Fermín  Azeyruio.  *S 

D.  Jo  é  ^a  tiago  Valle.  ^ 

p.   J  )  é  Ma  ii  Ríos.  ^ 

P.  Manuel  Vicente  Argiieta,  - 
p.  Prudencio  Barrena  y  Lugg  . 
P.  Gtrpnino  Vidal. 


f¡:    Ni»»*  317  rom  í^ií.  J^^'3^7 

I    .^         GAZ&TA  DE  GUATEMALA 

DEL    LUNES    «a.   DE    AGOSTO  de  1803. 

I  I         ((rjr')'^Bl  Corno  de  Oaxaca  entró  en  la  tarde  del  15.,  ío«- ^ 
'¿    dactendo  la  correspondencia  de  España  de  Abril  ygazttas  de  Ma-i'^ 
■drid  basta  del  10  de  Mayo  9  y  cartas  particulares  de  Cadiíckat4 
.  ta  del  9  iji   if  di  Junio. 

Empleos* 

S.  M.  se  ha  dignado  nombrar  para  la  Regencia  de  C5ta 

'     Real  Audiencia,  vacante  por  promoción  del  Sr.  D.  Ambro-i 

sio  Ccrdan  Pontero  á  Fiscal  del  Supremo  Consejo  por  lo  per-* 

tciecientc  d:l  Perú,  al  Sr.  D.  Mmael  del  Ca^.ti  loy  NegcctCr 

Alcalde  del  crimen  de  la  Real  Audiencia  de  Mcxico. 

—  Asi  mismo  se  ha  dignado  S.  M.  nombrar  para  la  AU 
caldia  mayor  de  la  provincia  de  Suchltepequcs,  vacante  por 
renuncia  de  D.  Tadeo  Cerda,  al  Sr.  D.  Tomas  de  MoUínc- 
do  y  Villaviccncio,  Intendente  honorario  de  provincia ,  Cot^ 
regidor  que  ha  sido  de  la  de  Chíquimula  y  Sacapa.  ^  Y  pa- 
ra la  Comandancia  militar  del  fuerte  y  presidio  del  Paen, 
vacante  por  muerte  de  D.  José  de  Calvez,  á  D.  Luis  Abs- 
lia,  Capitán   dtl  regimiento   fijo  de  é  te  reyno. 

i— Igualmente  se  ha  dignado  S.  M.  nombrar  para  una  ca^ 

congia  de  la  Santa  Iglesia  de  Ciudad  Real  de  Chiapa,  va-* 

^cantí^  por  muirte  del  Presbítero  D.  Manuel  Rafael  Porras,  i 

D.   Manuel  Mariano  Chacón  ,     Rtftor  del  Colegio  bcminsciio 

de  la  misma  ciudad. 


Apuntamientos  estadísticos.  (N.  %\6) 
El  mismo  incremento  del  añil,  y  la  calidad  y  drcuntaa 
das  del  cultivo  y  beneficio  áté%u  fécula  y  deben  contarse  co* 
trc  las  causas  de  obstrucción.  El  fruto  es  sumamsnti  precioso** 
No  se  inte-  ta  revajar  su  utilidad,  ni  disminuir  ^u  producto;  pero, 
es  comtante  que  las  ciertas  y  conocidas  ventajas  de  éste  tra^ 
tiro  retrien  de  emprender  otros^  y  circunscriben  la  esfera  de  las 
conyinadones  mercantiles. 


5¿o 


Se  puede  asegurar  rcsüeítamentc  que  si  Istas  províncí-i 
as  ^0  produgeran  el  giquiUte ,  c!  cacao  ,  el  algodón,  y  otros  fru- 
tos excslentes  no  estanari  como  ahora  desperdiciados  y  un 
víílor.  La  índusttia  hubiera  hecho  mas  progresos.  El  tiempo  y 
el  tesón  habrían  allanado  los  obstáculos  que  de  pronto  parecen 
insuperables.  No  se  habíera  abandonado  el  comercio  del  Sur : 
se  hábila  facilitado  el  del  Norte  ;  y  en  vez  de  un  solo  articoio 
escluslvo  ,  teodiiaraos  diferentes  de  igual  ó  de  mayor  utílidadv 
que  extenderían  generalmente  la  abuniancia,  y  no  como  él,  qu  c 
la  limita  á  ciertos  países  y  por  necesidad  á  un  determinado  nü-i 
enero  de  personas. 

Está  abundancia,  nacida  de  las  causas  arriva  dichas,  au^ 
mcntaria  la  población  ,  acrecentaría  la  tuerza  ,  animaría  el  tra^ 
bajo  y  ía  circulación,  y  extendiendo  la  esfera  y  el  movimiento 
del  comercio  excitaría  la  aíiividad,  y  multiplicaría  las  subsis-» 
tencías. 

El  cultivo  del  añil  escluye  las  tierras ,  imposibilitando^ 
la^  para  otras  sifmbras,  y  para  pastos.  Queda  dicho  mis  arriba 
ésto  misíDo,  y  ahora  debe  añiditsc  una  razón  que  lodácue-^ 
va  fuerza.  v;fí,,.:!í0i;^,,^-2Oí|íg.^,^ 

Un  obrage  de  giqui  itc  atrafe  á  sus  coptornos  una  pkga 
de  insfélos  voladores  que  perdigue,  desmeiora,  yabiyetita  los 
ganados.  Por  otra  parte  el  á^tñ^y  de  una  de  é,ta?  haciendas  cree* 
tía  pcrJtrse  srapariase  de  t\\^^  la  menor  atención,  ó  la  dividiese 
enera  orrosf(utr>s  por  pequeñas    porciones. 

De  ésta  errónea  opinión  ,  que  no  puede  atribuirse  sino 
á  ignorancia  de  los  primeros  principios  de  la  economía  ruralv 
proviene  la  escasez  de  víveres  co  las  provincias ,  donde  por 
estar  el  trafico  inas  floreciente  en  un  articulo  tan  principal,  dc-< 
hiera  haber  mas  abundancia  de  todas  las  cosas. 

Agregase  á  estos  vicias  el  mas  considerable,  el  que  por 
51  solo  bastaría  para  que  no  hiciese  nunca  rriayores  progresos 
este  reyno  ,  per  mas  que  todas  sus  tierras  produgesen  dgíquiUu 
con  Iguales  vcrstajas ,  y  para  todas  ellas  fuese  el  consumo,  ó  lá 
salida  con  proporción  ala  cosecha.  El  beneficio  decstiyerba 
J^quiere  oficinas  ,.maqüIoa3 ,  anticipaciones  snnuales ,  y  perio-- 
dicas ,  gastos  crtxldos  de  iodo  genera  que  no  son  compatibles 
cea  la  pobreza  del  putblo.  Es  preciso  ^  pues,  que  el  añil  eité  eo 

pocas 


pocas  irános,  y  manos  pudientes.  - 

No  hay  necesidad  de  probar  que  fc^tc  C8  un  mal  en  po- 
lítica ,  y  un  desorden  en  cconori;ia ,  y  que  es  como  la  raíz  de 
otros  muchos  males  y  desordenes.  Las  riquezas  son  de  muy  poco 
provecho  á  la  maltiiudl  quando  es  un  corto  cúmero  el  que  las 
posee.  Nadie  se  persuadirá  qae  sea  mejor  acumular  cien  mil  pe^t 
sos  en  una  sola  persona  que  distribuirlos  entre  loo.  familias:  co^ 
mo  por  el  contrario  toio  el  mundo  conoce  que  las  grandes  pro-< 
piedades  en  tierras  son  aun  mas  ruinosas  que  las  que  coasistea 
en  dinero  ó  empleos.  ^%:y^h^^^í:¡rt^é<::^'mv¡¿:'m0:^ 

Repartidas  las  propiedades  y  valores  territoriales ,  la  rio« 
ble  y  santa  agricultura  multiplica  la  población  con  lacomo-* 
didad  general  i  y  teniendo  buena  venta  los  ñutos  9  se  doblan  y 
quadciplican  las  cosechas  y  los  cultivadores^ 

A  pesar  de  é  tos  vicios  anexos  áel  añil ,  dtbe  merecer 
y  merecerá  siempre  las  primeras  atenciones  en  é  re  reyno.  Es 
el  fruto  favorito  de  algunos  de  sus  climas,  como  de  otros  lo  es  el 
cacao:  ésla  columna  única  que  sostiene  este  edificio,  amenaza- 
do de  una  total  ruina;  y  ú  ella  viniese  i  faltar ,  sin  estar  antes 
bien  apuntalado  ,  caería  en  tierra  sin  humano  remedio,  y  no  sen 
lía  posible  con  arbitrios  comunes  volver  á  kbantatlc. 

Tiene  en  el  dia  e'te  ramo  de  comercio  infinitas  venta- 
jas con  proporción  á  los  otros  tiempos ,  y  hay  afición  á  él  por 
que  éstas  se  conocen,  y  se  ven  todavía  íus  buenos  tícdos  á 
pesar  de  la  competencia  de  Caracas  y  de  las  Islas.  Pero  en  bre- 
ve tiempo  la  de  Santo  Domingo  tomará  un  incremento  difícil 
de  calcular  en  toda  su  extensión,  las  proporciones  de  su  féítil 
suelo  son  notorias:  y  aun  quando  éste  reyno  sostenga  la  con^» 
carrencia ,  por  razones  naturales  debe  decaer  su  exportacionv  y 
tal  vez  vendrá  á  ser  ninguna  cop  el  tiempo,  ú  subsiste  tj 
entorpecimiento  del  trafico  interior  por  las  distancias  y  lo  frtgo* 
so  de  los  caminos. 

Algunos  se  imaginan  que  la  naturaleza  con  la  bondad 
3el  fruto  asegura  á  Guatemala  las  utilidades  que  de  presente 
recibe  de  hi  opinión  extraña,  y  desmentida  por  un  egemplo  quasi 
en  todas  sus  partes  idéntico.  Nuestros  cacaos  soo  los  mejores. 
dü  nundo;  y^  sin  embargo  eitan  por  los  sucios.      {S,  C) 


3  JO 

Orlograftd, 
Sr.  Editor.  Cada  inacstrito  ticac  su  Hbrlto,  y  es  dífi^ 
cU  que  todos  convengamos  enteramente,  aun  en  las  materU 
as  en  que  nos  gobernemos  por  unos  mismos  principios  Dí^ 
re  pues  mi  pensamiento  en  punto  á  ortografía.  Principio  ele  4 
mentar.  Debe  aber  los  signos  necesarios  para  significar  todof 
los  sonidos  significativos  de  la  voz  umana,  y  no  debe  abcr  mas 
que  los  prcci  os.  Esto  es ,  debe  aber  todas  las  letras  que  se 
an  menester ,  y  no  debe  sobrar  ninguna.  De  otro  modo.  Nin- 
guna letra  debe  tener  dos  pronunciaciones,  ni  dcb¿  aber  dos 
letras  que  tengan  una  misma  pronunciación. 

En  este  supuesto  quitaiii  yo  de  nuestro  alfabeto  la  íj, 
y  la  z ,  que  para  nada  nos  azen  falta ,  y  son  espurias  é  ia-« 
cómodas  de  azcr  por  los  dibersos  movimientos  ó  giros  que  re* -^ 
quiere  su  configuración.  La  f  que  se  compone  de  una  ^  y  un 
palo  es  mas  análoga  al  carader  de  las  demás  letras,  y  baita 
p«ra    suplir  por  la  K  pronunciando  qa,  qe^  qi,  qo  y  qUy  aq  * 
e<í  iqoq  uq,  como  aora  pronunciamos  el  ka,  ke,  ki,  k3,  ku,  ^ 
^k  ck  ik  ck  uk  ,ac  ec  &  :  y  la  r  serviría  por  la  s,  pronuncianv  j 
Jo  el  ca,  co,  cu,  como  aora  el  za,  zo,  zu,  en  la  forma,, 
que  lo  azennos  con  el  te  ci. 

La  ¿,  y  la  V  las  conservarla  sin  variación,  por  que  cada  ^. 
lina  representa  su  papel,  y  significan  muy  diversa  modifica-»  ; 
clon  del  aire ,  como  se    observa  en  la  boca  de  los  valencia'^ 
nos ,  y  de  los  pocos  que  estudian  bien  ésta  materia ,  y  guardan 
la  re g^ a  de  que  la  ¿  se  pronuncia  juntando  pr/f^j^rí?  los  labios, 
y  la  í;  con  ellos  apartados,  y  plegando  un  poco  c\  inferior  con-  ,^ 
tra  los  dientes  de  arriba.  A  mas  de  que  muchas  palabras  solo  se 
distinguen  por  éstas  letras :  los  qac  cscr'bcn  ,  y  los  que  ablan  co-i 
mo  se  debe  ,  ujarin  de  la  que  corresponde,  y  para  los  que  n6  ^ 
.poco  importa  qtie  pongan  una,  ü  otra,  puesto  que  ks  es  indife*  ^ 
tente.  AíI,  sunqne  el  sentido  de  la  oración  asegure  el  significado 
de  las  palabras  equivocas  por  una  letta,  no  es  bastante  razón  para 
probar  que  una  de  las  que  se  usan  como  equivalentes  por  los 
menos  ínsiruidos  es  supcrflaa,  y  debe  q^íitsírse.  Entonces  dc-i  ^ 
beria  suprimirse  1^  // ,  6  la  j^ ,  y  la  /,  ó  la  z  en  America  y  ea  ' 
Andalucía. 

A  la  i&  deberla  fijarse  el  sonrio  de  cha,  cbey  chí,  ebo»  chUt 
sin  necesidad  de  animarle  la  ei  en  lo  demás  no  solo  es  inútil,  si-» 

no 


-  ??1 

uo  pctjudldat,  porque  sirt  ella  no  pronunciarían  truchos  jc^ha^ 
sp^ejsnsion  f  vejeinent0f  Abrajan  &c.  ca  lugar  de  acbay  áfuenskn^ 
vtemente^  Ahraan, 

La  g  quaado  precede  d  la  f  ó  á  la  i,  debería  pronunciarse: 
como  CD  las  úv^bz%  ga  go  gu^  dejando  el  sonido  gutural  de  ;  paca 
ésta  letra. 

La  X  nunca  se  abría  de  pronunciar  como;,  sino  cocno? 
equivalente  á  (?í,  ó  á  g5\  v.  g.  en  las  palabras,  examen,  cxpai-í 
encía ,  exageración  ,  máximo. 

Él  Sr.  ortógrafo  ortográfico,  ú  ortogtafi  ta  mejicano  iocuc- 
re  aqui  en  el  descuido  de  que  en  lugar  de  la  oc  que  destierra  ,  se 
ponga  f/j  v.g.  ensarnen  máximo,  sin  acordarse  que  también  esclu- 
se de  su  alfabsco  \a  c,  á  mas  de  que  ú  con  una  sola  letra  como 
la  ;r  significamos  una  expresión  ya  conocida  déla  voz,  para 
<jue  cmos  de  emplear  dos  ? 

La  j/  no  dtbe  usarse  sino  como  consonarvre;  v.  g.  en  vayi^ 

Las  demás  letras  las  dejarla  en  quieta  y  pacifica  poseí 
sion  de  su   respcftivo  empleo. 

.         Con  poner  en  las  canillas,  que  se  impriman  de  nuero, 
el  alfabeto  reformado  y  antiguo,  poniendo  la  expresión  de  el 
fonido  que  tenían  las  letras  corrcjídas  debajo  de  ellas  en  aquel, 
y  el  que  se  dá  á  las  que  se  vaiían  en  este,  y  colocandolus  asi 
en  las  primeras  obras  que  se  publiquen  por  el  nuevo  método  , 
se  allanan  todas  tas  dificultades  que  te  pueden  ( tjttar  con  fun-^ 
damento,  y  los  inconvcniemes  que  se  temen  de  alguna  cntiiad-^ 
Todo  lo  demás  es  despreciable  ,  y  la  variación  traerla  entre  otta. 
utilidades    la  de  que  dentro  de  algún  tiempo  no  se  leyesen  ibfis 
ritos  libros,  que  no  $c  reimprimí  ían    La  única  verdadera  difi- 
cultad que  yo  encuentro  és  laque  tentmos  en  apartarnos  de  lo 
que  emos  echo  siempre,  y  visto  acer  á  los  demás.  Mucho  podría 
decir  en  apoyo  de  ésta  proposicior;  pero  soy  fu  servidor  de  Um, 
.<-:r^_^^^í    i, ,     ;       4:  ^  .  ^    f  f-  "  Justo  Príclso  Simasnimenos. 

í  fíavana  6,    de  Julh.^  Neutralidad  armada. 

Ha  entrado  en  este  puerto  el  dia  2  del  corriente  h  fraga- 
ta inglesa  nombrada  Amazona,  pcocecíente  déla  costa  de  Affi«« 
ca  con  negros  bozales,  cuyoCapitaa  Mr.  Hunter  ba  hecho  la 
declaración  siguientes    El  15  de  Junio  salló  de  la  MartiDlcc,  y 

á 


á  las'  6  horas  de  su  saliia  se  encontró  con  la  fragata  dc  guerra 
ingles^  nombrada  la  Esmeralda,  de  ía  qual  pasó  á  sa  bordo  un 
oficial  para  reconocer  sus  pasaportes,  que  hallándcilos  corrientes 
no  puso  estorbo  en  que  continuase  su  vlage,  tornindole  sin  em-i 
bar^o  cinco  hoínbres  de  su  tripulación.  Este  oficial  le  d!ó  la 
noticia  át  qae  el  dia  antes  (14  de  dicho  J  loio)  llegó  á  la  Da-» 
nánica  el  aviso  de  que  la  Inglaterra  habla  declarado  la  guerra 
á  la  Francia  y  á  la  Olaoda;  y  que  en  su  conseqüsncia  aquella 
naisma  noche  intentábanlas  fuerzas  navales  británicas  qus  cru- 
zaban sobre  Martinica,  (y  se  componían  de  dos  navios  y  otros 
diez  buques  de  guerra  entre  fragatas  y  corbetas),  forzar  el  puer- 
to de  S.  Pedro  para  sacar  todas  las  embarcaciones  francesas  que 
en  el  se  hallaban  El  mlsn:)o  oficial  mostró  al  Capitán  Hunter  un 
plano  del  referido  puerto,  en  que  estaba  señalada  la  respectiva 
poñcion  de  dichas  embarcaciones,  según  los  informes  que  se 
hablan  tonado  de  varios  pescadores,  para  que  le  digera  si  era  ' 
exácto-i  El  Capitán  Hanter  preguntó  al  oficial  si  podia  seguir 
con  seguridad  a  este  puerto  mediante  el  rompimiento  entre  Ingla-í 
térra  y  Francia,  en  que  podía  tomar  parte  la  España;  y  se  le 
respondió  que  no  d:bia  tener  recelo  ninguno  por  este  lado,  res-  ' 
peeto  á  que  tenían  orden  todos  los  buqcs  ingleses  de  respetas 
el  pabellón  español,  atendiendo  dui  tratado  de  neutralidad  ar-^ 
madaquese  h^bia  firmado  y  publicado  entre  la  Corte  de  Madrid 
y  la  de  Pcter^barg).  Últimamente  añadió  el  mismo  cficial  que 
quando  salió  de  la  Dominica  se  euaban  ya  extendiendo  las  patean  \ 
tes  páralos  corsarios  que  se  armasen  contra  los  franceses.,,         ' 
^  Los  Editores  de  la  Aurora  de  la  Havana,  insertando  éu  ' 
ta- declaración  del  capitán  Hunter ,  se  inclinan  á  qie  sus  noti«< 
cia«  necesitan  confirmación,  y  para  persuadirlo  hacen  varias' 
reflexiones.,,  Lo  primero  (dicen)  que  se  nota  és  que  la  declaraci-^ 
on  de  la  guerra  se  supiese  en  la  Dominica  el  14  de  Junio,  y  nd 
en  Martinicael  1 5—  Lo  segundo,  es  invcrosí  iiil  que  el  oficial  ian 
gles  que  fuc  a  bordo  de  la  A rm  zona  ir  formase  con  tanta  franquea  ^ 
za  á  un  Capitán  mercante  dei  meditado  ataque  al  puerto  de  S.  Pe-? 
dro  -.Lo  tercero,  seiii  cosa  muy  extraordinaria  que  la  guerra  y^ 
el  tratado  de  ceutralid  id  armada  $e  publicasen  á  un  mismo  tl-i 
cropo,  como  seria  preciso  que  hubiese  sucedido  para  que  la  priH 
mera   noticia  que  tenemos  de  semejante  acaecimiento  nos  llc-í ' 
gaie  por  el  conducta  que  ha  venido^  Lo  quarto,  esmuyex*|'^ 

trafio    - 


33?  :^ 
trano  que  habiendo  tocado  en  Puertonco  el  correo  extraordina- 
rio e!  día  2 j  del  pasado  Junio,  no  se  supiese  alli  sctriCjantS  de- 
claración de  guerra,  habiendo  llegado  nueve  dias  antes  el  aviso 
á  la  Dominica 

—  Sin  embargo  de  todo,  la  especie  de  la  neutralidad  arma-f 
da  entre  nuestra  Corte,  la  de  Petersburgo  y  otras,  parece  se  csr» 
cribe  de  Cádiz:  ea  las  ultimas  fechas  que  tenemos  de  2.  y  J  de 
Junio*        ■  ^        . '  ^ ;;  : 

Con  fecha  de  14  del  corriente  me  dice  el  SeSor  Don 
Joscí  Antonio  Caballero  lo  siguiente: 

„E1  Rey  se  ha  servido  expedir  en  este  dia  al  Sr  Gobcrna- 
íor  del  Consejo  el  Decreto  siguiente:  Habiendo  entendido  qii€ 
en  la  correspondencia  de  oficióse  ha  negado  á  los  Oficiales  de 
las  Secretarias  de  Estado  y  del  Despacho  ,  que  gozan  titulo  de 
npis  Secretarios  con  egercicio  de  Decretos,  el  tratamiento  de  Se** 
noria  que  les  corresponde  por  cíta  fcgunda  calidad;  quiero  que 
por  tod^s  las  clases  dd  Estado  se  de  por  escrito  y  de  palabra 
éste  tratamiento  á  todas  las  personas  que  tengan  el  titulo  de 
mis  Sectetaíios,  como  les  estaba  concedido  por  mi  Augusto 
Abuelo  el  Sr.  D.  Felipe  Qüíí  to,  y  por  otros  mis  gloríe 50S  pt^ 
decesores ,  y  confirmado  por  varias  resoluciones  mi^s.Tcndrá- 
se  entendido  en  el  Consejo  y  Cámara  ,, comunicándolo  á  quiea 
corresponda  para  su  currpliaiento.  De  orden  de  S*  M.  lo  uasn 
lado  i  U.  E..  para  su  inteligencia." 

Y  lo  traslado  d  U.S.  de  orden  de  S,  M.  paca  su  intell-* 
gencia  y  cuoaplimiento  en  la  parte  que  le  toca.  >    v  * 

*«  *  ''       '      r'   '  '  AfribadAs    de  hircos» 

i  —  ATrugillpen  22.  de  Julio  uldmo ,  el  bergantín  parti- 
cular el  Barcelonés,  capitán  D.  Mareo  Mendoza,  con  14,  disfs 
de  navegación  déla  Havat^a  ,  conduelen  lo  en  registre-: 

5  piezas  casimir:  líd.criiial:  30  libras  hilo  ingle<:  50 
id.  id.  del  reyno:  8  piezas  muselinas  de  la  compañía  de  Filipinas: 
4  id.  con  97  pañuelos  de  Labal:  27  id.  Id.  scbre  cj  ropillas  rij 
id.  id.  sobre  platillas :  85  Id.  sobre  caseiilíos::  1 1  id.  indianas  (k 
Barcelona:  35  resmas  />¿?/?f/de  Akoy:  SoUbras  seda  de  Mtuc» 

flüxa 


^?4 
flcji  y  torcida  ;  4  dozcüas  medías  de  algodón:  i  pkza  raso  de 

seda;  25.  millares  ahujas:  12.  doíitnas  tígeraj:  <5.  dozenas naedias 
de  seda:  32.  patagaas  de  á  jo.  pulgadas:  24,  iá.  de  á  25:  !  2.  id, 
dea  ?4.— Li  conerú,  cintas,  y  mercería»  todo  procedente  del 
reghtro  de  la  fragata  Gaditana,  embarcado  ea  Cádiz  con  cali- 
dad de  tratisbordo  para  cite  reyno,  y  destino  á  Leoa  de  Nica- 
ragua. 

—  27.  piezas  indlaaas  de  Barcelona:  105.  pañuelos  de 
id:  %.  dozcnas  medías  de  algodón:  8.  piezas  casimir:  30.  libras 
hilo  ingles:  30.  ii.  iJ,  del  reyno:  5.  piezas  flanelas  negras:  5.  id. 
crhtal:  52.  reseñas  p/íp^/ de  Barcelona:  125.  libras  pimienta  de 
holanda:  6.  id,  clabo  especia:  5.  piezas  raso  de  seda:  22,  dczc^ 
Das  pañuelos  de  id.  » 65.  libras  seda  de  Murcia:  to  dozenas 
acedías  de  id.  de  Barcelona:  í8.  millares  ahajas :  8.  piezas  pa-* 
ño  azul:  4.  il  negro:  3.  cajones  de  Hbros;  — Listoneria ,  y¡ 
mercería;  todo  procedente  dsl  mismo  barco  de  Cádiz,  coa 
destino  á  S.  Miguel. 

^10  medias  re<;mas  papel  de  cartas:  3^.  varas  Sara-í 
sas  catalanas:  16.  csquifazones  de  cañsroa:  i.  cpjon  de  quesos 
de  Flande^:  2.  vcitidos  de  estopilla:  40.  botijas  azsytunas:  90  res-» 
mas  papel:  zoo.  varas  cañarnazos:  2.  barricas  y  5.  dozenas  bo-» 
telUs  vioo  tinto  de  Rioja:  31.  libras  velas  de  cera:  2.  barriles 
harií'a:  6.  caj  ?ncs  jabón:  10.  cajas  de  pasas:  varias  pi !zas  de  Ion 
za  y  cristakría:  7.  arrovasclab3S  de  Vizcaya:  590.  sables  catai 
lañes:  20  cajones  fideos:  4S.  medias  tesmzs  papel  de  cartas:  2. 
garrafones  aguardienre  de  caña:  2.  millares  de  plumas  extraa-^ 
gera?:  2,  barriks  y  4.  y  media  pipas  vino  blanco:  32.  arrovas 
lenteja:  lo.  csjonfs  decig;arros:  15.  tercios  de  cera  blanca  con 
p-j.  arrova^:  ^.  barriles  vino  dulce:  i.  quarterola  y  2.  barriles 
a^g^uardirnte  de  caña:  2^0.  botijas  de  azey tunas:  2.  barrilies  carne 
salada:  42.  tercios  cera  blanca  con  169.  arrovas:  otros  comesti- 
bles, y  menudencias,  parte  con  destino  á  Truxillo,  y  parte  á 
esta  capital.  ^ 

^  Pasageros  en  este  baque  tres  re%iososde  S.  Francisco 
y  40.  reclutas  para  el  buallon  fijo  de  éste  reyno. 

—  Al  rh  de  S.Jttmytn  \6  de  Julio,  la  goleta  Ntra. 
Sra.  de  la  O,  su  maestre  D.  José  Antonio  Arrese,  de  Cartagena, 
con  caldas  y  efc^toi.  Aun  no  se  ha  recitñdo  la  copia  de  su  re^ 
gistro. 


9¡Mm.  31 J  r^m  Vil  tol  3J5fv 

i  '^  GAZETA  DE  GUATEMALA      ^ 

•^  DE£,    ¿C/A/fíí    fp,  2>B    AGOSTO  de   1803, 

Tegídos  de  algodón. 
Stes.  Editores  de  la  gazeta  de  Guatemala. 
'    ,       .       Oaxaca  y  Agosto  !•  de  1803.      * 
^         Muy  Señores  roios:  En  la  deUms-dcl  numero  307.  asín 
%Ótati  que  en  el  Correo  mercantil  numero  8i,  del  ultimo  Oc-* 
tubre,  se  dice:  que  los  lienzos  de  algodonar  la  tierra  ^dt 
Buenos  Aires  han  decaído  de  su  estimación  con  la  paz;    7 
que  aperas  se  pueden  vender  por  su  costo  principal»  desde jquc 
hubo  abundancia  y  baja  de  precios  en   la  lenzeria  de  Euroi 
fa:  Que  compadecidos  de  la  lastimosa  suerte   de   America^ 
hacen  las  rt  flexiones  siguientes.,,  ¡  Desgraciado  el  país  que  nc^ 
\„cesita  de  la  guerra  para  que  florezcan  sus  manufafturas,    y¡ 
'„tengan  despacho  algunos  de  sus  fcutobl  Preciso  es  que  en  Buc«i 
'„nos  Aires  experimente  grandes  obstáculos  la  industria,  pues 
%,$iendo  cosecha  del  pais  el  algodón  de  que  se  hacen  los  ll-i 
%,cnzos ,  y  aíbundando  tanto  las  carnes ,  granos ,  y  toda  clase 
*j,de  alimentos,  00  pueden  darse  aquellos  á  los  precios  délos 
^^,de  Europa,  cuya  primera  materia   reciben  de  America,    y; 
jjdespues  de  tegcrlos,  los  trasportan  á  ella,  con  tantos  recar-* 
>Jjgo5,  y  dispendios.  Lo  mismo  que  en  Buenos  Aires   es  muy¡ 
'^jprobable  haya  sucedido  en  N.  E,  donde  también  ha  tomai 
'  „do  mucho  incremento  durante  la  guerra  la  fabricación  de  liea-< 
•,,zos  de  algodón.,,  Concluyen:**  O  los  telares,  y  los  fabrican-^ 
rijtes  5on  malos,  ó  carecen  de  las  maquinas  de  limpiar ,  car -« 
V^at,  chilar  el  algodón,  y  demás  instrumentos,  con  que  se 
•,,fconomiza  tanto  en  las  fabricas  de  Europa;  ó  el  influjo  de 
S^l^s  minas,  que  con  la  abundancia  del  numerario  todoloenn 
^-^jCarece,  es  la  causa  principal  del  mal 5  y  si  asi  fuese,  aunque 
"^ffllovieran  alli  maquinas,  y  fabticactes  inrcligcntcs,  nunca  po- 
^„drdn  establecerse  las  manufiñuras  sólidamente,  y  se  carecerá 
'  jide  la  población,  y  riqueza,  que  produce  la  industria  en  los 
^  faiscs  dordc  florece,,  /^  ^   ' 

i  *'  Ums.  con  mayores  motivos  de  ^fempasicn,  por  tener  MH^i 

^\ista  el  objeto,  y  la  desolación  de  las  fabricas  de  la  tierray  dése-» 
^-ar^:  „que  unas  cbsctvacícncs,  en  lo  general  tan  juítas,  y  solidas, 
"^  contragcseo  á  e¿te  pais  ^  explicando  las  veicla4etas  causas  dé 

evtar 


estar ^tati  cafa  la  obra  ís  manos  entre  nosotros;  los  medios 
que  hay  scíicíUos,  y  eficaces  pata  abaratarla »  aunqtic  se  presen- 
tea  algunos  ob^tacolos  en  su  aplicación ;  y  el  partido  que  po^ 
dria  y  deberia  sacarse ,  á  favor  de  la  industria  colonial  en  sus 
tegidos  de  algodón,  de  la  Real  Orden  circular  de  lo  de  Septí-* 
cmbrc  ultimo,  con  grandes  ventajas  y  ningún  perjuicio  de  la 
industria  y  comercio  de  la  metrópoli:  no  dudando  Ums.  que 
alguno  de  sus  hábiles  corresponsales  tendrá  á  bien  emplear  en 
^stas  demostraciones  su  patriotismo  y  luces.,, 

Es  quasi  á  la  letra ,  y  he  querido  tomarme  el  trabajo 
de  copiante,  por  qne  siendo  pocos  los  que  pueden  teñera  mano 
iaquella  gizeta  de  Ums.  se  queduiala  materia  muy  obscura» 
aun  para  los  mas  inteligentes  Paso  alo  principal. 

HiCe  tiempo  que  determine  guardar  un  profundo  sílct^^ 
CÍO  en  la  gaz»ta  de  Guatemala,  por  ciertas  razones  que  á  Ums* 
no  se  ocultan;  pero  como  mi  espiíitu  patriótico  no  se  apag6 
pi  amortiguó,  resulta  que  interrumpa  mi  silencio  quando  se  trata 
de  los  medios  d;  reunir  los  intereses  de  la  religiói,  y  moraj, 
con  los  del  Estado,  lamnropoU,  su<  Americas,  y  en  todas  paites 
el  real  fisco.  Este  es  mi  favorito  sistema,  y  no  es  posible  deserii 
tenderme  de  él  tratándose  de  aclarar  el  objeto  de  fabticas,  que 
lanto  puede  influir    bien  entendido,  ^l^^     ^  [ 

Puede  que  U  ns.  salgan   ahora  con  la  desgraciada  cari-^ 
tíñela  de  ser  preciso  omitir  párrafos  enteros  de  los  papeles  que 
se  les  dirigen ,  ó  de  reducir  á  un  pliego  la  resolución  de  problc-» 
H)as  de  tanta  gravedad,  com'i  la  de  este  oapel,  quando  pende  de 
su  acierto  la  f^ücidid  general.  Yo  confesare  delante  de  Dios ,  y 
de  toda  la  nación  ,  que  éstas  experiencias  me  han  desalentado 
de  moioqucapenas  mí  hallo  con  fuerzas  para  tomar  la  pluma. 
La  soíre  de  la  mano  qiandoibt  á  extenderlas  refl-xiíoesqae 
,fx'g' el  fí/f¿i  io  que  pub'icó  el  Real  Consulado  de  Vera  cruz V 
"sobre  las  i mporracioacs  y  exportaciones,  que  en  aquel  puerto 
■se  hicieron  d  ^ñ)  oasado  de  i8oi.  Pues  ala  verdad  que  tanto 
él,  como  la*  Notas  ,  lo  necesitan  en  mucha  patte,  para  que  no  se 
Incurra  en  el  error  de  graduar  por  fericiiad  lo  q  ic  realmente  ¿s 
muy  per)  idicial  á  la  Metrópoli,  y  á  N.  España.  Q^iasi  lo  misn 
'mo  me  ha  sucedido  en  el  a^u  no  délas  fabricas  de  algodón  de 
;ique  ?e  trata ,  oues  leiia  la  gazeta  el    6.  del  antetior  mes,  no  me 
VsoM  i  txMic^r  mi  modode  pensar  hasta  las  quatro  de  la  tas^ 
^edcl  28.  dwl  oii^oiOt 


Aotei  de  principiar  suplico  a  Ucns.  tengan  presente  qoif 
fos  papeles  públicos  de  Madrid  no  se  imprimitáa  sin  la  aprobar 
iCion  expresa  de  sujetos  de  la  mayor  confianza,  e  inteligenclii,  en-* 
«cargados  de  su  revisión  por  el  Gcbierno.  Y  pues  expresamente  se 
promueve  en  el  periódico  mercantil  la  industiia  de  tegidos  de  alg04 
don  en  las  AmeiicaSy  no  hay  razón  para  que  Ums.  rezelen  de  ma-) 
|3ifc!»tar  las  verdadetas  cau>as  porque  no  pueden  prosperar  en  ellas 
^n  los  tiempos  paciñco&.  Con  cna  confíarza ,  ofrezco  detallaii-4 
Jas  desde  el  mensal  inmediato;  y  como  se  trata  no  menos  qué 
de  reservar  para  la  matriz  los  doce  millones  de  pesos  que  coa 
4\1%  regidos  de  algodón  nos  llevan  de  las  Amcricas  los  cxtrangé^ 
«ros,  privando  de  hmtstas  ocupaciones  i  nilllónes  de  gentes  in-t 
'felices,  que  perecen  ociosas  en  la  corrupción  y  miseiia,  (hijas 
de  la  ociosidad  voluntaria,  ó  involuntaria)  cumpliiá  su  paU<^ 
bra,  cofliü  Ums.  na  se  secaren  de  «us  c^tbere*,  .  ,  ^  '  -^  v^ 
^    ^,    ^  Ul  imparchl  y  buen  patriota., 


Apuntamientos  est^distios  ¿^f•  (  N.   |17.).X  V»  , 

Asomb  a  ver  unas  tu  tías  f  atibes   y  Cfpaciosaí,^yefÍiílÍ 

'\|)or  otra  parte  y  balólas,  reas  y  abüf  dantes  de  buenos  pa  toi, 

como  son  todas  las  que  se  ce  nticncn  en  é  ta  proviocía,  y  sus  ad-« 

yacente?,  no  dar  niel  ganado  preciso  vaf  a  abaMecci  á  una  capí-* 

tal  de  25.  mil  almas,  y  tener  que  mendingarlo  de  largas  y  peno-» 

fias  distancias.  Pero  todavía  asombra  mucho  mas  que  Sé  hubiese 

^  flucriio  i  pesar  de  é  10  trantentt  baiata  la  catre,  i  cona  de  los 

^€;riadores,  y  de  las  n  ivmas  provincias  que  la  iuminlstran. 

■       JEn  Guatemala  no  se  ha  penetrado  aun,  ni  ?e  comprénde- 
te en  muchos  años  la  ciertisíma  máxima  de  que  la  baraf^z  de  los 
^Víveres  no  es  lo  que  tnas  conviene  A  menudo  pueblo.  E^ca^ez  y 
'  icarestia  es  miseria;  abundarcia  y  cátenla  ñt  mpre  be  puericia. 
De  ignoraue  c  tos  conocidps  ptinclpi^^  dinanabá  ti  ero^ 
peño  de  que  no  se  hiciese  novedad  en  la    ü  ta  de  carne  que 
I  Me  habia  venido  dando  por  un  r?al,  i  pesar  de  la  diversidad  de 
**  circunstancias  que  la  cxig'an :  y  del  mi^mo  empeño  nacía  la 
*  jcscasez  que  poco  hace  se  e  taba  Mntienió>  por  causias  que  ya 
tío  existen  ,  aunque  sus  cf£l)«  duratán   todavía  algunos  años. 
'^  '    <^  'i^  prioci  ioi  del  sfgto  XVl^,  quandolas  prcvii^cios  de  $04 
^tonmcoi  Suchitepeques,  E-cü  nila  y  Guazacapan,  con  los  grsn^ 
Cdcs  ptoduüos  de  sus  cacaos  estábaí  en  sus  cia^  de  gloria»  el  valle 
^^^^jtc  Guatemala  y  sus  coDtotnos  rebosaba  de  ganados^  y  dt'haciea^ 
^*'S.  das 


'das  decr!adore§t!ümerosmmis.  Dábans€tStttfeti<pb¿|(ifre!íta  IR 
bras  ríe  vaca  por  un  real ,  y  se  creyó  que  la  miseria  llegaba  i  su 
ultimo  colmo  quando  en  la  expresada  época  no  podían  darse 
'mas  de  catorce.  Asi  se  representó  entonces  á  la  Maiestad  dt  Fe-* 
lips  III.,  quien  por  su  Real  Cédula  despachada  en  ValladoHd  i 
21.  de  Diciembre  de  1605.  se  sirvió  pedir  informe  sobre  las  czm< 
sas  de  ésta  decadencia.  í 

Sise  pregunta  á  los  criadores  anuales,  que  suelen  abáS 
tecer  a  algunos  pueblos  de  éstas  inmediaciones,  ¿qual  c5  la  cau¡^ 
sa  por  que  sus  haciendas  no  prosperan  ?,respon Jen  á  una  \ot 
que  tos  ladrones^  * 

En  efefto  los  campos,  están  infcsraios  de  ésta  plag»V 
hija  natural  de  todo  el  conjanto  de  causas  reunidas  que  conipn 
raña  hacer  miserable  éste  rcyno.  . 

Ala  falta  de  medios  de  subsistir  se  sigue  la  dcspoblacíó4 
$e  sfgüe  la  infelicidad  del  pueblo,  su  abandono,  y  el  desarreglo 
desús  costumbres.  Las  tienen  viciadas  y  corrompidas  éstas  gcn-i 
tes  de  color  por  el  antiquísimo  habito  de  vaguear,  adquirida 
desde  la  infancia,  y  por  no  tener  mucha  parte  de  ellas  en  que 
cgercitarse»,  aunque  la  apetezcan,  quando  llegan  i  mayor  edad. 

Pudiera  hacerse  una  pintura  lastimosa  ,  pero  cierta,  de 
la  rekiacion,  del  desorden  en  éste  punto.  Acaso  sobre  la  $u-< 
perficie  de  la  tierra  no  hay  una  plebe  peor  morigerada  que  la;, 
nuestra;  y  asi  debe  ser,  según  todas  las  circunstancias  que  en 
ella  concurren.  Es  indispensable  que  donde  escasean  los  mediói 
de  subsistir  haya  gente  holgazana  y  viciosa,  pronta  para  todos  lot 
delitos,  y  sin  principios  de  rubor.  En  ninguna  parte  hay  mp^ 
tjos  desordenes  que  en  donde  la  plebe  está  ocupada.  La  Holanda 
esbuencgcmplo  de  éita  verdad,  de  la  qual  asevera  un  escritor 
juicioso  que  en  once  años  que  vívío  en  ella  no  vio  égccutar  nin^ 
guna  pena  deü'timo  suplicio.  Miscow  éi  un  logar  de  paz  desde 
que  P¿dro  I.  hizo  industriosos  á  los  M')scovitas.  El  pueblo  que 
encuentra  fácilmente  como  ganar  la  vida,  no  rfcne  tentación  de 
quebrantar  las  leyes:  y  como  la  ociosidad  es  la  raiz  de  todos  toí 
vicios,  asi  la  aplicación  al  trabaio  es  la  fuente  délas  virtudes  da-* 
cnesticas,  y  mantiene  la  sencillez  de  las  costumbres  que  son  w 
,  «rigen  y  principio.  .// i  .ti^«   . 

Ayuda  y  favorece  los  robos  Je  ganado  la  mfsma  c^tensfo» 
.  de  \3S  biaciendas.  vastas^  sin  resguardo»  y  cuidadas  cor  un  $m% 

.  ^    'tVícr  ^-    '       °        '  --r^-ym-.-;-  pie  ■ 


n9 

pie  mayordomo  y  sitvfentes,  ci«e  á  veces  son  cómplices.  «¿Coi. 
mo  no  ha  dé  hzbtt  ladrones  si  brinda  la  ocasión  á  comefer  los 
hurtos,  y  la  necesidad ,  ó  las  malas  coscurobrei  inducen  tambica 
á  ellos?    -  ^  (S.  C)  .  «_ ^^  ;  .^^     ^. 

Goma  elástica,    (*) 

^^  *  *  A  í}0.  leguas  de  Vera  Cruz  en  eí  Reyno  de  México  hay 
ona  montaña  llamada  Drizaba,  de  donde  mana  continuamente 

-un  betún  del  qac  los  habitantes  de  aquella  provincia  no  hacían 
el  menor  caso.  Aquel  betún  es  tan  clástico  como  los  de  Cayena 
y  Guayana,  pcrose  derrite  con  la  mayor  facilidad.  Si  se  frota 
con  éi  una  tela  de  lienzo  ó  seda  no  es  posible  ei  hacerle  des* 
pues  salir. 

El  queda  esta  noticia  ha  estado  en  Vera- Cruz,  y  com^ 
pro  alli  por  seis  pesos  un  redingote  y  unas  botas  de  cetonia, 
teñidas  con  aquella  goma,  y  á pesar  de  que  ha  usado  mucho  de 
las  botas ,  tanto  a  pie  como  á  caballo,  siempre  se  han  conservado 
en  su  estado  primitivo  sin  que  el  agua  las  haya  jamas  penetrado» 

'Sin  duda  ésta  goma  es  tan  elástica  como  aquella  de  que  habla 
¿uíFon,  y  que  según  el  se  cria  en  ttucstra  América  meridional^ 
apenas  comparable  por  su  elasticidad  con  ninguna  délas  que 
conocemos. 

-  Según  el  cómputo  prudencial  que  tengo  echado,  ákc  f 

^  roe  parece  que  con  el  valor  de  loo.  reales  vellón,  compre  hetvdí'* 

^jdoslos  gastos  de  transporte,  habría  bastante  para  encerar  y  eiv 
gomar  5  mil  varas  de  lienza.  Como  en  México  rodo  el  mnndíi 
piensa  en  las  minas  de  oro  y  plata  na  se  hace  ningon  aprecio  de 
este  ramo  ignorado  en  Europa,  y  del  que  d  comercia  y   la  íai 

.  vdusttia  podriaa  sacar  tantos  benefícios.ir:  Gazeta  de  Bayona,   r 

líC      ., ;  ,¿.¿*íi/:.  Estado  délas  síemhrafé     j..  -^   ^'.i.r-í.'    ,':^ 

Smsonate  6»  de  -¿í^^jía— Estado  que  Jcmuesttá  el  total 

,  ijc  siembras  de  los  pueblos  de  ésta  provincia,  exceptuando  el 

,,  partido  de  Ahuachapan  de  que  todavía  no  se  ha  daio  razón:  '-^ 

,  MaiZi  siembra  de  apantes^  i  805^  medios,  que  hacen  Ty» 

fanegas  5.  medios.^  id,  de  Chupan,  que  es  la  cosecha  principtU 

(*)    Cocreo  mercaatil  de  3 1  de  Marzo  de  éitt  afio  ,  aiticiilo  de  Im 
^  gaaeta  de  Bajooa* 


I5.IJ1S,  id^  que  tinten  6%^  (ktiegas  6.  medfof. 

^  ÍV//V/,  2.^74  medios,  ó  94  fanegas    14  medios.^ 

Trigot  518,,  ó  21.  fanegai  14  medios. 
Arrozj  728  medios,  ó  jo.  faacgas  8  medloi:  ^j^,  ¿ 
Tuca^  1.0^3  tareas.  ^^'    '  r 

Giv>(?fri,   141.  id, 
^  De  las  siembras  del  pueblo  de  Gaayiiioco/  solo  urwi 
^natta  parte  <c  ha  podido  libertar  de  la  langosta.  Las  de  iito» 
Domingo  y  Guaymsrgo  han  quedado  casi  del  tt  do  inútiles  por 
los  uracanes.    Todas  ias demás  siembras  siguen  sin  ófcñoaIgcH 
DO)   y  se  aumentarán  en  éste  mes  orr^s  varias  en  los  terrenos  m 
proposito.    El  prodüñotíP  los  ^p¿a»í«  fue  escaso  por   las  pocat 
aguas  de  Mayo  y  Junio.  Por  la  misma  razón  lo  fue  tanabien  el 
de  los  chupc^ner  en  los  pueblos  bg Jos.  En  los  a' tos  sigaen  las 
siemb^a^  en  t\  mt  j:r  c^tado  ,  tarto  que  nos  Usongeamos  de  po-« 
ftícr  socorrer  á  la  provincia  de  León  si  5e  haüass  necesitada  dC' 
fiesultas  de  la  la^go^ra  que  ha  vüciro  á  perseguirla. 

Faltan  incluir  en  eta  razón  algunas  haciendas  ^  dond€ 
le  habrán  scfrbrado  de  25  ajo.  fanegas  de  maiz^  y  á  propoK-^ 
.Icion  de  las  otras   semillas.  ?,  .\  aí>Ytn'&v'3^ 

Beal  Orden.  j^r  ^^^^^-f.q.. 

El  Rey  se  haserviio  resolver  por  pánt6  general  quelof 
CUTOS  al  pelo  <5e  caballo  sean  llores  de  todos  derechas  Realeo 
maaicipales,  particulares,  de  Confyulados  y  demás  tengan  el  nom-» 
bre  que  se  quiera,  á  su  saliia  de  América,  y  á  la  entrada  en  Es4 
paña:  que  á  la  saüia  del  Reyno  en  buque  español  se  cobre  á  ca*í 
da  uno  cincuenta  y  un  maravedís,  y  ciento  y  dos  en  buque  ex-* 
trangero;  y  que  los  cueros  de  caballo  adobados  6  curtidos  en 
el  Reyno  sean  libres  de  todos  derechos  Reales,  municipales,  de 
Consulados  y  demás,  de  qualquicra  nombre,  quando  se  saquea 
en  barco   español,  cobi  ándese  de  cada  uno  véirtte  y  cinco  ma-j 

Hravedis  quando  se  egecutare  en  extrangcro,  Y  de  Real  orden  io 
comunico  á  V.  S.  para  su  cumplimiento.   Dios  guarde  á  V,  S# 

^  muchos  años.  Ara  j  aez  20.  de  Febrero  de  1803.:=:  &okt:.;;=3  Sff 
ftesiieote  de  Guatemala.  .' 


•  r  \r  .  ..illf^ek::  ¡'Wíidal  puhlUi.  W'*-  ^  "  ;:"?■> 
„Mettiorfe  sobre  la  Jalea  de  huesos,  y  soBte  Jti^pll^ 
tacioná  la  economía  a  imentaria  parcicular  y  pública,  y  prin- 
cipalmente á  la  de  los  pobres.  )-  Impresa  y  repartida  por  or- 
den del  Ministro  de  lo  interior;  y  se  vende  en  París  en  (a 
iibrcria  de  Marchant,  calle  dts  Grandi  Augastins  ^  t  limero  i2* 
Esta  memoria  es  una  interinante  renoion  de  tcorias  cco- 
fiómlcaf^  V  de  hechos  presentados  con  claridad  y  con  orden. 
Segviitemos  al  autor  en  el  plan  que  se  ha  trazado  -^  E^tas  son 
Jas  proposiciones  q ae  sienta  el  ciudadano  Cadet  Dcvaux :  Los 
haesos  de  los  animales  contienen  una  sustancia  nuttitiva  ^ 
grado  eminente.  Sin  embargo  de  ser  esta  un  virtud  generad 
aliente  reconocida  nada  ha  grangcadoel  netodo  aiimcntaiio,  pU^* 
.es  00  por  eso  dejan  de  ser  los  huesos  una  cosa  perdida  para 
b  economía  púbiica  y  privada.  Apliquemos  en  fin  los  huescs  á 
su  verdadero  destino  que  es  el  de  alimentar.  Un  abanico  >  uti 
icstuche  ,  un  cabo  de  cuchillo  ,  ur  a  docena  de  botones  de  hueso 
&c.  son  otras  tancas  tazas  de  caldo  robadas  a  la  indigencia. 
Dígame  le  á  la  economía ,  que  un  hueso  éí  una  pastilla  de  cal^ 
do  formada  por  la  misma  narura^eza  5  que  una  libra  de  huesos 
da  tanto  caldo  como  seis  libras  de  carne,  y  tanta  jalea  como 
-doce  libras  de  ésta;  que  el  caldo  de  huesos  con  rdacion  al  rén 
.gimen  di-tético  ,  es  preferible  al  de  carne—  Digámosle  i  rodos 
los  ramos  de  econom'a  ,  que  el  emplear  los  huesos  ofrece  recur-4 
.sos  aprcciablcs  i  las  fimiüss  pebres;  al  hombre  acomodado;  ent 
Jos  campo*! ,  en  los  hospitales  civiles  y  roilitates ,  al  soldado  tti 
campaña  y  en  plazas  sitiadas;  y  á  los  marinos  en  los  vi^ges 
Jlargos — .Digámosle  á  la  administración  pública,  que  si  adopta 
jb  te  feliz  empleo  de  los  huesos  duplicara  los  produdos  alímeti-! 
tlcios  al  mismo  tifmpo  que  econcaiizará  los  ccnsumos.  ..-Díga-í 
moslcála  beneficencia  y  a  la  caridad  verdaderamente  cristiana, 
flüc  de  aqui  adelante  puede  proporcionar  al  enfermo,  al  decaido 
y  al  indigente  un  caldo  sunancial  y  reparador  —Digámosle 
,cn  fin  a  la  política,  que  asociando  la  jalea  de  huesos  a  los  alimeñ<4 
tos  groseros  co^i  qae  se  alimenta  la  masa  del  pueblo,  se  roc-i 
piará  la  salud  de  esta  clase  y  se  aumentará  su  longevidad 
.  iSe  echa  de  ver  {dke  el  autor  )  que  unas  proposicioties 

fi  asea 

^)    AusoudeU  Hávana  oum.  i74« 


14* 
sentadas  con  €5tc  tono  de  síguridaí  M  pae3cti  ser  otn  c^n 

sidiS  el  resultado  de  experiencias   decisivas,  y  de  autoridades 

iropottances, 

Ariadáanos  lo  que  el  autor  parece  demuestra  en  la  cont:nua-i 

cionde  su  obra,  y  es  que  el  caldo  de  huesos  en  la  economía  par^ 

ticular  no  cuesta  nada  absolutamente,  ni  aun  el  valor  del  com^ 

bu&tiblc,  paes  lo  que  se  gasta  en  este  para  sacar  el  caldo  de  una,: 

libra  de  huesos  se  halla  compensado  con  la  grasa  que  de  ¿ti 

se  separa,  y  que  puede  aplicarse  á  otros  varios  usos  como  cÍ 

de  alumbrarse  &c.,  de  manera  que  el  costo  de  los  seis  ú  ocho 

quartillos  de  caldo  que  dala  libra  de  huesos  es  cero. 

Pudiera  añadir  el  ciudadano  Cadet  Devaux  que  el  quii 

en  hibierno  cuece  su  olla  en  el  mismo  fuego  que  le  sirve  par» 

calentarse  tiene  un  beneficio   neto  de  ocho  quartillos  de  caldo, 

que  nada  le  cuesta  y  que  pueden  alimentarle  quaito  días,  por-^ 

que  éste  caldo  se  conserva  mas  que  el  de  carne  :  y  ademas  las 

dos  ó  tres  onzas  de  grasa  que  de  él  saca.  ¿Hay  acaso  alguna 

,  sutancia  quédela  materia  nutritiva  tan  piódigamcnte  y  cotí 
tanta  facilidad  ?  Puede  asegurarse  que  en  la  cconoaúa  es  h 

i-unica  que  nada  cuesta.  '  s 

e  Hibla  después  el  autor  de  la  máquina  muy  complicad 

da  de  Papífij  que  dice  no  sirve  para  sacar  buen  caldo.  Pá^ 
pin,  dice  y  inventó  su  digestor  teniendo  á  la  vista  su  perro. 
Pues  el  perro ,  y  el  instinto  de  este  animal ,  me  han  sugerid 
¿o  la  idea  de  pulverizar  los  huesos  como  el  único  medio  de 
extraer  de  ellos  la  jalea.  Papín  se  entretuvo  en  querer  dessÑ 
_  tar  el  nudo  gordiano;  lo  que  se  necesitaba  era  cortarlo. 

SI  p^Trata  de  las  propiedades  del  caldo  de  huesos,  y  da 
«US  razones  para  la  preferencia  que  le  concede  sobre  el  de  car^ 
fie  en  lo  relativo  á  la  parte  dietética. 

íf  **  Los  antiguos  (dice)  colocaban  la  economía  en  el  prl-í 

0fn€r  orden  de  las  virtudes  y  por  ranto  los  filósofos  la  han  ptfi 

esto  en  la  clase  de  las  ciencias.  Jenofonte  introduce  á  Socrd^ 

Jes  hablando  del  orden  en  que  debia  poner  su  despensa,  y  Ic^ 

^ensilos  de  su  cocina".  tm->o\        >  sot 

Todo  dá  margen  para  creer  que,  según  la  espcrañaii 
el  autor,  la  beneficencia  pübiica  y  la  privada  harán  de  é^^ 
ic  descubrimiento  la  ap  icacion  mas  feliz  á  las  tiecesidades  d^ 
la  hximuiizú.'PíMomtQr.T^^^^      ^.^  ^  .^       _      ^     "v 


tfum.  jif  Tm.  Vil.  Tol  34 J      ^ 

GAZETA  DE  GUATEMALA 

T  DEL   LUNES   $.  DE    SETIEMBRE  de  1803.         •     ^ 

Vicios  de  la  pronumiacíon  criolUy  andaluza^  y  vítlenciana» 

.;         Srcs.  Editores:  Yaque  se  ha  tratado  tanto  en  la  ga^ 
«ta  de  rcforiDar  la  ottogtafi? ,  ¿por  que  no  había  habido  , 
4)Uíen  llame  la  atención  ázia  otra  reforma ,  en  mi  entender  nsas 
Útil 9  y  sobre  todo  mas  nece&aiia  en  c^tos  países?  .-.Hablo 
de  la  cquivQcaciofi  y  corfusion  cpo  que  suelen  pronunciarse  y, . . 
escribirse  por  los  naturales  de  America,  lo  misnr>o  que  por  los  ' 
SHidaluzcs  y  valencianos,  las  palabras  que  contienen  / ,  c,  y  z^ 
ki  jy  y  ^y  dzndoz  las  tres  primeras  letras  un  valer  casi  igual  de^ 
#y  y  á  las  tres  ultimas  una  fuerza  tambkn  casi  igual  de  /• ;  — ^^ 
Lo  propio  digo  de  las  dos  /A  y  de  la  i' ,  a  las  quales  dao  uíkj 
iftismo  sonido  de  y  suave.  Ptescindiie  del  origen  de  éite  resa-* 
blo,  que  está  bien  á  la  viíta,  ó  no  es  menester  que  nos  caletM- 
lémos  la  cabeza  en  descubi irle.  Ba^ta  saber  que  viene  prcci-is 
sámente  de  mala  parte,  cerno  todo  lo  que  €>  vicioso  ó  espurio,^ 
^  Yo  conozco  algunos  criollos,  estimables  por  su    ins^\ 

Succión,  que  a.  pesar  de  ella,  y  á  díespecho  de  «u  sano  )uicip^ 
se  empeñan  en  defender  que  é  tes  no  son  dcf^aos,  y  por  taa^^ 
Í9  no  hacen  diligencia  de  enmej^darlos. 
f,.  .       Las  razones  que  les  he  oido  dar  son  tan  pueriles,  qii^ 
fiQ  merecen  una  refutación  ^eria.  La  reseivo  á  Ums.  para  qa¿ 
ando  estén  de  buen  humor;  y  ^i  no  la  hiciesen  como  corres^ 
pondc,  6  de  un  modo  que  me  Ucn^.  las  medidas,  yo  la  tOft 
paré  á  .mi  cargo,  que  también  se  me  entiende  algo  de  acha- 
que de  burlas.  Tratando  de  veras  el  apunto,  ro  se  presenta 
jnedio  mas  fácil  y  senjüllo  de  desterrar  los  indicados  abusos 
í>  defcftos,  que  el  de  formar  un  dicciorarito  de  todas  las  vo- 
^cs  castellanas^x}tic  vaiian  enteramente  de  sigrificacicn  segui^ 
)ic  escriben  con  una  ó  con  ctrade  las  rntrcií^nadas  letras.    í" 
i^^-^      Esíc  diccjonatito  cmiospy  ccmpleto,  debtiía  añadif* 
i€  1  la  cartillat  ó  al  catony  y  leerse  en  las  escuelas  dos  veces, í 
jio  menos  cada  semana.  Dcbeiía  aprenderse  por  rodos  los  mu- 
Chachos  de  menvoria:  no  les  costaría  mucho  travajo,  y  les  se^ 
tía  mas  mil  que  noventa  y  ciüco  de  las  cíen  cotas  que  co^     - 
Ai;tQiQence  se  les  enseña^  ^„.  .,      , 

■v-^vO    :  ^  «^^l**;*.».-      M.'W'**»***' v«»¿#'í»'v-»«' á  ./    *•     '•'••«•^a 

■í 


?4<  ': 

Diciendo  y  Hádenla  feti'a  yi  c^in^^tih  m\  obra  cotí  uti 
buen  acopio  de  palabras  alfabnicaaicotc  dispuíscas ,  qaandok 
me  acordé  de  qic  el  vicj>  Yríarce  se  mz  adelantó  en  éae 
trabijo,  aanqie  no  lo  acaoó  por  pereza,  ó  por  qiclcllcví^" 
ron  mis  U  atención  los  refranes,  las  inscdpci3a:s,  y  las  dd-* 
roas  b:Uezasfra«?eó\ogl€as,  d«  qae  se  componen  sus  dos  gtaQ4 
des  toifíos  ic   obras  sh  que  ni  para  qué  recopilaias.  I 

Remito  puís  á  U  ns.  el  libro  original  de  é  te  acadét^ 
mico,  por  si  no  le  tuble^cn  i  mano.  En  el  hallarái ,  tomo  n¿/ 
página  319,  la  consabida  Usía  alfabética.  Es  muy  djminu««5 
ta:  no  contiene  ninguno  de  los  yerros  que  resultan  de  tornar^ 
la  //  por  f ,  ni  de  suprimir  cnteraínentc  la//,  como  por" 
cgemplo  escribiendo  mvh  por  mvtlht  que  á  la  vista  cstíí 
que  son  cosas  muy  semejantes.  Yo  supliré  después  é  tas  fak. 
tas  con  el  repuesto  que  tingo  heclio.  Por  ahora  reimpti^ 
man  Um5.  co  que  les  envío,  si  lo  tienen  á  bien,  y  servirá  co*» 
mo  de  introduce  ion  á  mi  obra;  contanda  on  qae  escribiríÉ 
esta  quando  esté  muy  ocioso,  y  la  remitirá  á  Ums,  para  qucí 
la  den  lugar  en  su  periódico,  i  falta  de  pemamientos  estadh'^ 
ticos  cartas  del  patriota  imparcial  criticas  de  CentunpUnos  8cc.^ 
tu  afcílisimo  seguro  subscritor  "ZiCecili»  Zenón  Vallaianhr-^  ^ 

:^brásador,  cf  que  quema.  Abrazador,  e^  que  ciñe  con  fos  brazor? 

"abrasamiento  ,  la  acción  de  quemar»  Abrazamiento ,  la  de  ccaí¿3 

"  ton  tos  brazos.  ^'     -m 

^A  ra^ar,  qixzm^t.  Abrazar  t  ceñir  eon  los  brazoí*-  í 

Acechador^  el  que  mira  y  observa  con  cuidado.  Asiíhaiiííf'^^ 

que  pone  asechar  zas.  ^' j^^:  ^ 

Aeeíhar^  mirar  y  observar  con  cuidado.  Asechar^f  poner  ase» 

chanzas. 
'Mermar f  salar  las  carnes  para  conservarlas.  Asesinar f  m^kt^ 

alevosamente.  ■^"'  *^ 

'Arpiado ,  lo  vuelto  acedo  ó  agrio,  ásedido  ,  parecido  i  la  scJai 
Acezar,  respirar  coa  difi:alcad  Asesar,  Ucear  á  tener  seso.v 

luicio.     "--^'J      '   _  ^     ^    .^    .¡ 

*Ahit9  ,  la  indigeition ,  ó  e!  que  ta  padece.  Ajito,  ájo  prqticSow 
AsS)  la  parte  pnr  donde  sé  ase  algín  vaso  &s.  Aza,  ó  tíaza,  cí«t4 

ta  porción  de  tierra  ó  campo,      *  ' 


.i?      .V. 


yts¿!r  f  preparar  las  carnes  &e.  tneneSndolas  ea  el  asador  c¿rca 

del  fuego.  Azar  ,  caso  adverso  rcpcniioo.         -^^ 
^Aséense,  \z  subida.  i4/ffí/í>,  el  consentimiento.      '    ^-«íp       f-v^O 
Asimiento,  la  acción  de  asir.  HacimientOt  acción.     .'o$«5i'Sr«i|    -;  v 
Siiíí//^^<destiuir,  arruinar.  AzoUr^  desvastar  con  la  azuclaj*>  t^r 
Asomar t  empezar  á  mostrarse.  Azomar,  irritar  ó  animar.       í>   -*."^ 
i^¿i¿¿if  ,  calentar  con  el  vaho.  Ahaxar^  mcvcr  aciabaxo;  *^'^«^ 
Jf^'*,  el  :asieí>to  en  que  estriba  la  columna.  Baza^  la  porción  dé  * 
:     cartas  que  se  recoge  de  una  vez  en  el  juego  de  naypcs^  '^'^^ 
JU/itr,  dar  bcios.  5fz¿ir,  piedra  mcdicirral.  ^ 

Seso\  el  ósculo.  Bizo  ,  el  labio  grueso.  F^z^,  la  costumbre, 
jBésar  3^0  mi^mó  que  rebosar  la  vasija  ¿ob  d  licor.  Bozar^  aaík 

rar,ó  inquirir. 
Brucero ,  el  que  da  el  brazo,  l^rásero  ^tV  vaso  destinado  para  ca^ 
4:"  ICtipt-ó  quemar.       •^.  .^.:;í>n,..í?  :^'>--  :.\  .:  ^ ;...■>;,.  .V^ O 

Wrasa  ,  la  Uña  encendida  t^pértfti^d¿;dclfupcgd.'íríi«^^^^ 

4c  longitud  de  los  dos  brazos.  '•'       '      '  "^ 

^-^/j  habitación.  Caza,  la  acción  de  perseguir  ó  matar  fieras  &d 
Casadero  ,  ptóxiiio  á  casarse,  ó  en  estado  de  casarse.  Cazadero, 
¿f     el  sitio  que  tiene  caza,  ú  oportuno  para  cazar. 


C^/4f* ,  tomar  el  estado  oe  matrioionio.  C^s^r,  perseguir  ó  matac 

Cj/(?  ,  suceso  6  aconteclmictite.<?fl¿# ,  vaso  de  cobre  ú  otro  mc^ 
.'     tal ,  perteneciente  á  rocina.  v 

JGtfjofj , casa  glande.  Cazón,  cicito  pescado.  .  ié  SiSfi  stp  í"^      . 
Ol'tf  ,  tp.niíaó  alimento.  Srfr^>  grasa  ó  gordura.  '  - 

tífft^r,  prc^DODcii)!  ia  ^í¡LCQmo,Cé^Sejfar ,  pronunciar   It  Q 

•  ComoS-'  '"^"'r /I'".'.'"  •■"":'■':•.■  ■"\rJfr:iíiiíí^  r^  ::^;-r---o 
i^eéo ,  la  pronunciación  de  la  S  cómo  C.  Seiio  ,  la  pronunciacioA 

déla  CcomoS.  .  .    -^ 

Cig^ir,  perder  la  vivta.  Stgar,  cortar  ia^  micscs.  ^  <'  rfc£ij&3-    4 
C^»¿t ,  comida  por  la  noche.  Sena^  Ciudad  de  Italia  9  y   tío  cte 

trancia. 
Cenado  ,cl  que  ha  comido  por  la  noche.  Senaio,  Tiibunal  Sai 
u    4)rtmo  entre  los  Romanos  y  otras  Repúblicas.         '        ^^ 
ténador,  lugar  de  Kct^o   en  los  jardines.  Stnador,  Ministro 
;  .ijftSL^cnaao.  „_ .  ^_  ^ 


14^ 
Censual ,  pttttnttitiMt  I  ccftso.  Smsaal  ^  pttttnttitñtt  i  Id» 

sentidos. 
Cera ,  la  que  trabajaa  las  abejas.  Sera ,  la  que  hacen  los  cs4 

parteros. 
f^rraá^i*xC\  qtic  cierta.  Serrador  r  el  que  asierra,  ó  corta  ma^ 

dera  con  sierra.. 
Cerradura  ♦  la  plancha  de  hierro  con  amelles  que  sirve  para  cet4 
•  I      rar  Us  puertas  &c.  S^r^'/íiíirj,  lo  roisnoo  que  la  aserradura. . 
Cerrar  i  asegurar  con  llave  ú  otro  instrumento  alguna  puerta 
&c.  Serratfio  aabmo  que  aserrar  ^  ó  cortac  con  sierra  laf. 
madera». ^-)  r^  .^^'v'"  r 

forü¿i/fc  perteneciente  á  cierva.  S^fr^af,  árbol  que  produce  lai| 
í       serbas.  v  i 

^i/o»,acta  de  ceder  5^«foia,  la  acción  de  sentarse.  Ht ',  ri^^  '^?| 
Cesto  6  CfíM,  va^otexido  de  mimbres.  Sesto,  o  Sesta^lo  que  díci^ 
I      riúmerp  de  sci::  lo  mismo  que  Sexta,  ; 

C^/(r,  pez  grande  como  ball,cna.  S^ra » cercado  de  palos*» 
Cidra ,  fruta  del  árbol  Cidro.  Sidra  ,  bebida  hscha  con  el  ixímé 

de  manzanas  &c. 
Ciclo  y  periodo  de  tiempo.  5fr/j>  moneda  Hebiafca,    .  .v#  iv¿íí 
Cien  y  número  de  ciento.  Sien ,   parte  de  la  cabeza,  i ,  ^%^>j:^ 
,0ervo  y  G&rt;^ ,  animal.    Siervo  j  Slerva  y  hombre  y  muge| 
esclavos.,  i^ 

Cí//í»,casaó  qnarto  destinado  pira  guardar  los  frutos  de^  iiá 
^itír  dkznoos.  Sí//¿Ií  alien to^de  madera  &c.  :  ^-^nJr 

itaiero^  el  que  guarda  lo*  f  utcs  de  losdiezmos  en  la  cilla. SíW^r^ 
el  que  hace  siila»  ó  asientos.  V 

Cima,  la  parte  mas  elevada.  Sima,  concavidad  profunda;^  -»  ^"^^ 
^ttWd,  vela  grande  de  cf  ra.  Sirio,  nombre  de  una  estrella  lUmac& 

comunmente  Carícula. 
'iCira,' nombtc  de  oh  Rey  de  Fersía.  SirOf  el  natural  de  la  Siria¿^ 
Civil  y  lo  perteneciente  al  ciudadano.    Sibil  y  qusrto  pequeño 

cerrado  y  separado  en  las  cucvaf * 
Cocer,  preparar  con  el  fuego  las  cosas  crudas.  O/^n,  unir  con 
hilo  ó  seda,  y  la  ahaja  un  pedazo  de  tela,  li  otra  materia^^ 
con  ótrcí. 
C(?tfrf f<7 ,  el  Ayuntamiento  de  alguna  ciudad  ó  villa.  Conseja  %  el 

Tribunal  Supremo^ 
Cw^,v!ageh-chogar  mar.  C<?r;54,  la  hembra  del  ammallU^ 
.  .^.   íüado  Coizo*.  /    ' 


Úiriüf  la  acción  de  piratear,  y  el  natural  detTórccga.  Corto,  ank 
f  ¡     mal,  especie  de  venado. 

F 

Fmk(?  ,  vasija.  Ff4JCírí? ,  diminutivo  de  Francisco.  \' 

Fr^/íwífo»  diminutivo  de  Frasco,  cierta  vasija.  Fr4Z}«/f<> ,  dM 
minutivo  del  nombre  propio  Frazco.     "  ^  :  VJ^     ;'  v   r> 

farrear  y  aguijar  ó  avivar  iai  bestias.  jF^rrf^»  sacar  ámenu^ 
.      vino  ó  agua  con  cí  jarro.  ^    <^6^    '  ^^'^"^ 

H^fc?,  rebano.  Xato  ,  becerra. 

líaz,  ^  manojo.   As ,  punto  de  dados  y  naipes.  ^ 

Hornada,  la  cantidad  que  cabe  de  una  vez  en  el  horno.Jarw^^^l 
*-  ,  camino  de  un  dia,  expedición  militar  ^Sec. 
Hoya  ,  concavidad  en  la  tierra.  Joya^  alhaja  preciosa. 
tíoz  ,  instrumento  para  segar.  Ox,  pronombre  abreviado  de  Vosu 
fíuego  ,  el  fuego.  Juego^  acción  de  recreo  y  entretenimiento.    ] 
0u¿9 ,  nombre  propio  de  tiombre.  XugOy  la  substancia  ó  suca 
de  alguna  cofji,^ 

r"    ,y^y-:-^c^'l  ■        ■    'Ir-     ■  -  ..    ^4'■-í:V^|  ' 

lííw,  flojo  y  blando,  taio^  nudo.  ^' 

jtteccionblUiony  el  ado  de  leer,  6  la  lectura.  £^i/a»>  ó  tishnyh^^ 
'  t.      rida  ó  daño. 

4t.íí^>  ilaca^  igual.  £fe<í,  cierto  pescado,  ó  el  campo  de  batalla; 
%láo  t  igual  y  Hntrapieza.  L/í£<?/,  los  hilos  coa  que  los  tcgcdoi 
^^     CCS  dividen  la  seda  para  que  pase  la  lanzadera* 

Wara ,  ta  mezcla  de  varíss  cosas  incorporadas  unas  con  atr^«í 
|«      Maza,  arma  ó  instrumenta  de  madera. 
¡|í/í ,  plural  del  pronombre  poseñvo  de  la  primera  persona  M^ 
>      voz  de  que  se  usa  para  llamar  al  gato.  , 

|lf«/4 ,  deidad  fabulosa.  Muza,  nombre  propio  de  Moro^^*    i- 

^]Plaeencfa  y  CÍMá^i  de  Italia.  PÍaserítía ,  Ciudad  de  Éstremadu^a,! 
Tozo  y  deposito  de  agua-  Poso  ,  a^lellto  ,ó  heces  de  tos  licores» 

T<f 5<7/^r ,  »Iirs«  ct  Ifcor  dd  vaSo.  Rebozar ,  cubrir  >  ocultar, 
.Mf cocer  y  volver  át>rcparar  con  el  fuego  algalia  cosa  cruda. ^fra-" 

sery  volver  a  unir  con  hilo  a  seda,  j  U  a¿uia  alguo  ¡xdaaso  dd 

uU  &c.  con  otro^ 


Sepejar  >  vocí^ítar»  ^evezar^  remudar  ó  alternar. '  ."^;3 

Khai  la  accioo  de  ceirse.  Riza^  d  residuo  del  alcacer  S  de  Ig 

paja,  y  también  destrucción,  ó  estrago. 
Bisa^  flor.  Ro'^  ,  la  acción  de  limpiar  la  tierra  de  matas,  ó  ó$ 
t^      raet  aigutija  cosa.  ,,.r,¿ 

Bojadoi   \o  de  color  de  rosa ,  6  cooopuesto  con  to$zs.RozÁh% 

lo  limpio  de  matas ,  ó  raido, 

Í¿jg4,  hechicera.  Z^íj^,  la  parte  trasera. 

Sápito  ,  animal,  sapo  pequeño.  ZapitOt  vaso  de  madera.        "^ 

i^ifjí/^  ,  &¡tlo  desde  el  qual  el  que  juega  ha  de  ¿ag^  1%  C^l^Uk 

^ .  •    Zaque^  odre  pequeño.  '■^^^hfr-V:-^'^   -"^ 

Saquear  j  tobzt.  Zaquear,  trasegar  los  licores  de  unos  zaques 

en  oíros.- 
Sareoi   especie  de  sayo.  Z¿irr(7,  de  color  azul  claro. 
Sato  ,  tierra  sembrada.  Zatoj  pedazo  de  pan.  <:)  inll 

Sazyizutt  Zasy  intcijeccioo.  "      f 

Secaj   sequía.    Z^rj,   lugar    reverenciado    dc^  los  Mpro^  cl 
;       Córdova.  ^^  -^^       '^ 

Seda^  hebra  que  labran  los  'gdsaínos  que  Uamain  de  seda.Z^<{|y' 

nombre  de  la  pítima  leerá  del  Abecedario  Castellano.        ^ 
5^;?^  ,  ticnfipo  del  verbo  Saber.  Gfpíi,  tronco  de  upa  planta.    '"*♦;, 
Seta ,  especie  de  hongo,  Zfta  ,  nombre  de  la  ultima  letra  d 

Abecedario  Castellano, 
¿if^  ,  situado.  C/V<9,  priípcra  persona  del  veibo  Citar. 
Sor/a ,  arena  gruesa.  Zorra  ,  animal.  ^ 

Sueco  ,  el  nataral  de  Suecía;  Xueco,  zapato  de  palo. 
Stump  i  lo  mas  altó.  Zumoy  el  jago  6  substancia  de  varias  cosas^' 
Taia^  d  precio  jurídico  de  alguna  cosa.  Taza,  el  vaso  para  beberr 

Vahar  ,  echar  vaho  6  vapor.  Bajara  n^ovcr  ,  óir  acia  abá)o. 
F*i/'<?^  el  vapor  ó  respiración.  ]$a¡o ,  lo  que  está  en  la  paríji 
7     inferior.  "^       '  - 

^so  ,  pieza  có^icava  para  contener  especialmente  licores.  Bdúéf 

de  color  íTcreno  ,y  tambkn  parte  de  la  asadura.  -  ^  .-  -  ., 
Vocear  ,  dar  voces,  Vosear,  tratar  de  vos.  ., 

V9S ,    pronombre  per>cri2l  plural.  Vez,  cl  sonido  que  se  fcrnajl 

jpolaboca  del  ^cicnal.  '  ^^ 


t  Á5-5. 


-?  *r^'     Estado  h  las  slembrat,  ^ 

'         TotonUápan  J.dt  Agosto.  En  la  píovloda  Je  kstc  o»ai-í^ 
fcte,  y  su  agregada  de  Gacguctcnango,  que  comprende  51.  puC4 
bbs,y  en  ellos  11.790  Indios  tributarios ,  con  1.0:51.  familias 
de  españoles  y  ladinos, ^e  han  secnbraio  é>te   año   122. 34}^ 
cueriasdc  maiz,  17.110.  id.  de  trigo,  g.9}5.í*^«  ^^  papa?,  5.068, 
id.  de  frijjL  1.872.  id.  de  chile,  y  260:  id.  de  camne  ,  que 
componen    un  total  ds   f50.78?5.  cuerdas.— Caáa   finega    de 
maiz    sembrada    ocupa  80.  cuerdas    de   tierra  de  24  varas , 
y  cada  fanega  de  trigo  20  cuerdas;  deque  resulta  haber  senm' 
btadas  1.519.  y  media  fanegas  del  prin^ct   grano,  y  860.  y  me-i 
dia  del  segundo :  no  siendo posibie  ampliar  mas  las  sieiibras, 
por  que  las  tierras  son  malas ,  y  peor  el  clima  en  muchos  pue-< 
b^os ,  en  qU2  el  destemple  y  los  yclos ,  que  ya  han  empezado 
ái  hacer  daño,  00  do  jan  se  logren  los  frutos— Sin  embargóse 
cota  un  aumento  de  algo  mas  de  una  quatta  parte  en  la  caaít 
tidad  de  siembras  hechas  con  respeto  á  lósanos  anteriores.-. 
En  ésta  Cabecera  corte  el  roaz  en  el  dia  á  18  reales  fanega  f. 
tí  trigo  á  20.  id.  .  ,         -  . 

Leors'^^de  Agosto.  Se  continua  con  tá  mayot  adlvíJad 
tti  la  aniquilación  del  chapulín;  pero  no  alcanzan  quantas  pro- 
l^ídencias  y  faedios  se  adoptan  para  el  ef<  £to.  Las  labradores 
desmayan  viendo  que  no  recogen  el  fruto  desús  trav-jjs,  6 
tjue  tienen  que  emprender  otros  nuevos.  La  escasez  de  a^uas 
es  otra  calamidad  que  en  el  dia  nos  aflige.  Lis  milpas  y  gíqui-i 
lite  se  han  secado  ,  con  perjuicio  grave  de  sus  dueños.  Los  es^ 
teros  y  ojos  d?  aguas  se  han  minoiado  mucho,  con  lo  qual  abín-* 
donan  sus  com*'dfros  los  ganados.  No  ptaedtín  hacerse  ias  siem- 
bras hasta  que  llueva  por  lo  muy  árido  d^  la  tierra  5  y  si  la's 
lluvias  eopi  zan '  con  temporales  será- otra  nueva  ruí^a,  por  qu3 
é  no  se  podrá  sembrar,  6  los  sembcados  se  agu^chlnaran^  ^eguti 
IC  explican  éstos  cosecheros.  /c^^.X     V  ../ 

^  Consónate  20.  de  Agosto,  El  maíz  se  ésta  vendiendo'  ea 

c'íta  ptsza  de  it.  á  s8.  reaieis  fanega  ,  y  en  los  pueblos  de  8.  i 
to.,y  también  á  los  mismos  12.  El  trigo  ultramarino  se  mao^ 
tiene  á  2.  reales  el  medio,  y  su  expendio  es  muy  escaso.—  Las 
siembras  siguen  bien  ,  aunque  en  algunos  terrenos  se  han  déte-» 
fioudo  un  poco  por  la  falta  del  agua,  Ahoca  vaá  comeozacse 
Jbacmbia  que  llaman  de  tunalmil.    ^ 


10 

Bnfradaf  f  salidas  ie  ianer. 
,    Nota  de  los  tícüos  que  ha  conducido  del  puerto  3e 
Cartagena  de  Indias  al  de  S.  jaan  de  Nicaragua  el  paylebot  ííra^ 
Sta.  de  la  O.  (Véase  el  num.  jn.) 

i5.  cajones  y  un  barril  con  i;t4  y  inedia  dc^^enas  de 
piezas  loza  de  pedernal  :  15  dozenas  7  botellas  de  cristal:  jj 
dichas  vasos  de  id. :  i  cajón  con  4S  dozenas  esc^cmenadores: 
«.  gruesa    de  alfileteros:  14  dozenas  canuteros:   %j  cartonea 
con  i6i  piezas  cintas  de  plata  y  oro  falsas;   i  cajón  con  6a, 
dozenas  cuchillos  surtidos  cacha  de  hueso:  4  dozenas  de  can4i 
dado*:  2  cartones  con   12  pkzas  de  cirtascroy  plata  falsas; 
2  cajones  cm   3  y  medio  qi  i  tales    &zcto  de  Milán  :   a  id, 
con  450  ht  jas  de    lata  :    i  cajón  con  60  limetas  rosoli:   100 
be  tijas  vino  dt  S.  Lucat :  ab  id,  id.  tinto  catalar:  50  botijuelas 
SiZtyte  deccaict:4  letas  dcáS  libias  azcy te  0^  alnr^endras:  ) 
^dcceras  torbreros    á^  copa  alta    2.  id  id.  archoj:  6.  bultos, 
clan:  8  pantalones  de  seda:  2  docenas  tsiios  pomada  catalanaj^ 
189  vaiaí»  jaños  fieos;  i%  piezas    pañetes  angostos  ordinaiisi-t 
f«os.  > 

^  A  la  nueva  población  de  S.  Jofc ,  provine!^  de  Cosh 
tarrica,  ha  llegado  la  canoa  S.  Antonio  ,  patrón  Esteban  Ma-i^ 
nZf  conduciendo  por  el  puerto  de  Punta  de  Arenas  con  regiii 
po  de  David,  reyno  de  Tiertafirmc,  los  efcftos  siguientes; 

8  piezas  muselinas  blancas  :  4  id.  id.  de  colcreí :  10^ 
idozenas  panados  de  Bayona :  2  quintales  szfro  platina  :  4f 
piezas  irlandas:  20  doztras  pañuelos  deborUUa:  2id. id. bor* 
daios:  loiiid.  de  hilo  azules;  10  piezas  mahon  :  5  dozenajl 
rosarios  de  leche;  17  tercios  gergas  con  2.494  y  mcdjas  Víg:j^| 
ia  ver  Jadas.  ^ ^  ^] 

Aviso <^Lz  ca^a  que  fue  de  D.  Antonio  Lene,  sita  en   ^i.^ 
calle  que  va   de  la  Merced  á  la  Concepción,  frente   de  la  áp 
D.  Francisco  Aguirre,  $¿;  vende  entres  mil  y  quir.ieotos  pesos, 
ISaien  la  quiera  cosapiac  í^bic  coa  P.  Juan  Josc  oapay/^^ 
tive  en  di*.  \ 


J 


r        GAZÉTA  DE  GUATEMALA  , 

?  DBÍ»   LÜNBS   la.  DB  SEr/EiWBfiE  de  1803.        * 

^  »  '^  '      '  :'  . 

|—  > 


NOTIGIAS  DE  NUTK/^.     (*) 
Articulo  I.  Del  descubrimiento  de  Nutf^a^  ó  Isla  de  Maza* 
tredo^  su  situación^  temperamento  ,  produciones  naturales  en  ge^ 
meral ,  ta  lia  ,  figura ,  adornos ,  trages,  y  armas  de  sus  havit antes.  ^ 

La  pequeña  Isla ,  que  tú  el  día  conoccnios  con  ciñóme 
fcrc  de  Mazarredo,  y  en  cuya  costa  oriental  está  el  fondcadccq 
4lc  Nutka  ,  sin  embargo  de  haber  sido  vista  por  el  Pi\oto  cspa-, 
Sol  D   luán  Pérez  en  el  año  de  1774,  co  comenzó  á  tencc 
celebridad  hasta  e\  de  78.  en  que  el  infatigable  Santiago  Ccok  l^ 
teconocló,  y  hai  ó  en  ella  abundante  peletería,  cuyo  comercia 
presumió  justamente  que  seiii  ventajoso  á  su  nación.  Está  situa- 
da entre  los  49.  35-  »<^m  V  49-  5<>-  o^.  de  Latitud  Nortr,.  y 
los  11.  II.,  y  21.  5 1.  al  Oístcdc  S.  Blas.  Forma  una  espe- 
cié  de  trapecio  ó  trapezoide  irregular,  cuyo  lado  mayor  corre 
al  O  N.  O.  desde  la  isla  de  los  Pucrccs  hasta  la  bahía  de  U 
Esperanza  por  el  espacio  de  cerca  de  veinte  y  tres  millas  y 
media,  siendo  de  15.  laque  tiene  al  E, ,  de  cerca  <te  ai*  U   dü 
Jabíioda  dellSI.,y  de  15.  ó  5.  leguas  la  del  O.      ,..- .;^.v, 
#1:^  V      Qaando  se  ve  desde  la  mar,  presenta  el  golpe  de  vista 
oías  pintoresco,  pues  sus  elevadas  montañas  cubiertas  siempre 
de  pinos  y  cipreses,  parece  que  jamas  sufren  se  marchite  su  vec-t 
clor!  Pero  al  saltar  en  tierra  no  se  descubren  por  todas  partes  mas 
.que  playas  arenosas  de  poca  extensión,  malezas,  precipicios,  pc^ 
ñascos  vivos,  rooícs  inmensas  de  f  ledras  colocadas  con  desor- 
den, y  aun  lavas  volcánicas  en  las  orillas  de  un  lago,  que  dista 
tneoos  de  un  quatto  de  mitla  del  fondeadero. 

;>hv  rv»)     pot  D  J^oj^Mir/anoMimo,  Botanicé  Naturalista  de  la  Real 
expedición  de  Nueva  España  y  Guatemala,  y  de  ia  de  iiinites  al  Noite 

•  de  Caiifotnia.  j  1    •  ' 

Se  escrib  ó  ésta  telacioo  pot  el  afio  de  793  »  después  del  viaga 

-cue  su  autor  hizo  á  Nutka  con  el  capitán  de  navio  D.  Juan  Fiaociic  o 
de  laBí^dega,  habiéndole  comisionado  el  Extio.  Si  Revillagígedo  paia  te- 
cooocec  ios  vatios  objetos  que  piesentase  la  oatuialeía  co  los  ou  evos 
jdescuhfítnieotos  poi  aquella   paite,  scguo  él  roiimo   lo  lefitie  co.elsi* 

tículo   !L  (  •     j    e     T 

Apsaas  había  quien  do  terga  noticia  del  crovenio  de  b    Icfcrio 
de  28.  de  C^utie  de  17$%;  y  tc«  icciiguicttc  és  fscü  ii  íeiii  qu€  él 


Corren  scgurameote  algunas  venas  metillcas  por  íjnal 
serri.iias,  y  á  lo  menos  discurro  no  engañatmc  en  aseguraK 
qiie  hay  vetas  de  cobre,  de  hierro,  de  plomo,  y  tal  vez  algti-* 
na  plata;  cosa,  de  que  no  pude  cerciorarme  por  la  falta  dé 
auxilios  que  padecía  i  pero  de  que  acaso  daré  razón  en  otro  lU 
cmpo,  después  de  analizadas  por  personas  inteligentes  las  pie-* 
dras  que  arranqué  I  y  dejé  encargado  se  me  coniugesenl  ésta^ 
capital,  f/lfmr^)  ^ 

Sise  puede  discurrir  del  temperamento  por  la  salud  ra4 
busta  que  no  solo  todos  nosotros  disfrutamos,  sino  también 
quantos  hallamos  alli  después  de  dos  invernadas,  puede  decirse 
que  es  benigno  ,,  y  mejor  incomparablemente  que  los  paises  si-* 
tuados  ájgoal  paralelo  en  la  costa  nordeste  de  la  America.  Los 
largos  dias  del  verano  hacen  sentir  bastante  calor,  y  es  muy¡ 
raro  el  año  en  que  no  caen  frecüiotes  nevadas  por  el  invierno* 
Puesto  el  Sol  sopla  general^nente  el  norte ,  y  alas  nueve  de  U. 
mañana  poco  mas  6  menos  entra  lavirazon  del  Noroeste,  acomü 
panada  siempre  de  la  serenidad.  El  Norte  en  el  invierno  és  muy; 
tccio,  y  sti  duración  casi  continua:  arranca  de  raiz  los  arboles^, 
y  pone  en  sumo  peligro  á  quantos  buques  tienen  echada  el  ancla. 
€n  aquel  puerto.  En  el  resta  del  año  el  Sur  y  Suicstc  son  los. 
vientos  mas  incó;nodos,  pues  vienen  acom cañudos  de  espesas, 
nieblas  y  continuas  lluvias  que  duran  lo  menos  48  horas  cada 
semana.  Jamás  ci  un  trueno,  ni  vi  un  relampas;o,  aun  en  loi. 
dias  que  experimenté  mas  tormentosos  y  en  lo  rigoroso  del  invl-i 

crno. 

dio  motivo  á«qu8l  v'upe  por  parte  nuestra,  como  al  del  capitán  Vancouvér 
por  la  de  los  Ingleses  P«ro  si  alguno   ignorase  de  tal   convenio,  yahortí 
póf  la  primara  vez  vioies^  á  oii  de  Na^ka  ,  y  di  aqueJU  ex^edícioii,  hirá 
biea  ea  notornacse  la  molestia  de  leer  éste  ccatado^  qu^  de  poco  podiri^ 
sei  vicie. 
'■  KI  editor,  amisto  cortüaliiimo  del  autof,  y  atiinte  de  'su  patria, 

*  cree  muy  útil  ésta  obrita  por  una  porción  d^  tabones,  que  ex:<>re^a«¿^ 
qunado  convenga.  Hubiera  h^cho  diligencia  algunos  afí-^c  antes,  de  darjs. 
i  luz,  fió  había  dilatado  esperando  qui  el  diario  de  Fíj3<?o«üír  se  tia- 
dugese  al  castellano,  para  íiamtr  la  atención  sob7«  algua  )S  puntos  99 
que  DO  esta»  de  acuerdo  los  dos  vlag^ros.  Ya  lleva  aquel  diario  com3 
cinco  afios  de  impreso  en  Londres  en  dos  tomos  magiiBsos  ea  quarto 
m^yofi  á  mas  de  uno  de  laminas  y  cartas,  7  corre  tcsducidc)  en  diveisas 
lenguas^  pero  ea  la  txví'íííiíí  se  ttaducea  novelas  qi^e  soa  sia  4u4a  m%i 
cho  mas  úúles ; 


1T? 
4tao.7egun'1a  tétaclon  de  los  hábitantesi  fáti  vez  dejan  setM 

*  irse  estos  horribles  meteoros. 

La  tierra  vegetable  tiene  tnuy  poco  grosor,  y  se  cSnoce 

*ilú  la  menor  dlñcultad   que  no  ha  muchos  siglos  que  comeni 

^aron  á  formarla  los  mufgos  y  otros  tiernos  vegetables  con  sus 

ruinas.  Casi  es  imposible  penetrar  al  interior ,  pues  al  mas  rCi^ 

f  uclto  és  capaz  de  contener  aquella  multitud  de  barrancas  pro-« 

rfundisimas,  y  espesas  embosjtadas  de  todas  las  florestas.  Los 

íiaturales  no  habitan  mas  qui^  las  playas ,  quedando  los  mon-» 

tes  reservados  á  los  osos,  los  lirt^ifs,  los  mapaches,  las  coma-i 

*drejas,  las  ardillas,  los  cieibos  &c.  En  lo  poco  que  yo  me  ca-i 

monté,  advertí  que  se  escaseaban  las  aves^  apenas  pude  ver  un 

¡catpinteroy  un  gorrión  corbo  de  pico,  dos  cólibriosié  igual  nume^ 

io  de  alandas.   Las  denlas  habitan  solamente  las  orillas  del  maf, 

>Como  que  de  álli  sacan  su  sustento,  y  aun  aqüi  no  son  muchai  las 

especies,  tii  abundan  los  individuos  de  las  pocas  que  hay,  como 

el  alcen  de  cabeza  blanca  ,  el  girofalcon ,  el  spaivcU>4o|S rCi)^ 

^tbos,  las  garzas,  los  ánsares,  las  gaviotas  &c.&c.T;i''irr^^:?t 

Nuestras  embarcaciones  han  conducido  á  aquétlos  pan 

ftci  incultos  una  colonia  de  ratas,  y  hacen  mayor  daño  en  las 

^asas  de  nuestro  establecimiento  ,liabiendose  propagado  prodi-< 

giosamente.  Estas  se  hallan  situadas  en  elmejor  terreno   que 

comprende  el  distrito  del  puerro,  i  menos  de  un  tiro  de  ballesta 

del  fondeadero ,  é  inmediaras  á  la  pequeña  abra  en  que  en  el 

v^fio  de  i'^87.  tenia  formada  su  barraca  el  capiran  Ingles  J«-i 

'sn  Meares.  Todo  aquél  pedazo  de  rierra  está  convertido  en  hu^ 

erras,  cuyas  hortalizas  son  del  gusto  mas  esquisito,  pero  en  que 

todas  las  diligencias  del  capitán  D.  Pedro  Alberni,  que  manda-« 

ba  alli  las  tropas,  fueron  inútiles  para  hacer  pro  peros  los  grano;?, 

que  constituyen  la  base  de  nuestro  sustento.  El  trigo  y  el  maíz 

/se  malograban  Sicn^prc.  El  segundo  erecta  viciosamente,  v  d 

primero  se  criaba  con  languideza  pero  ni  um  ni  otro  vio  jamas 

quajar  el  grana  en  sus  esfig?^.  4^  ^cbfda  j)otxL<m.lía^,cUba 

f  algunas  esperanzas.  A-.>r.  ,  r  p.  ^ . ..     "V  .  .vJ^^I^  J.  ^ 

AcaKO  un  nuevo  ab  lOo  en  aquéllas  tierras, xlc1)ílítánao 
r  %n  poco  su  fuerza  vegetativa  en  unas  partes  y  aumentando  a 
í  «n  otras,  podría  proporcionar  cerca  d**  unamíllade  seo  braduras 
'  desde  la  laguna  hastael  rio  de  M»vü  na,  scbre  un  f^ndo  que 
c^Q  bajase  qc  ^q  pies  eu  s^  m^uot  abci^uta  $  y  salta  á  los  tf^ 


que  lograda  una  cósechá  de  granos  en  semejante  Scrcíad,  ptj^ 
dda^:ta  subvenir  á  la  subsistencia  de  una  guarnición  rcgulat 
con  que  se  quisiese  sostener  aqoel  establecimiento.  ¿  Pero  quan< 
«os  arboléi  era  necesario  derribar ,  quantas  piedras  arrancar,  con 
q'jé  tesan  se  debían  desenterrar  las  raizes  y  consumir  por  cí 
fitego  las  semillas  de  rpuchas  plantas  montarazss  que  ocúpate 
éste  terreno?  Entre  ellas  se  cuentan  muchas  gramas, diversor 
zarzales ,  andrómedas  y  vaccinios ,  cuya  lozanía  adlaal  me  pai 
tecc  no  puede  anunciar  desgracia  á  las  mas  úciks  que  qaieraii 
posteriormente  cultivarse. 

De  los  ganados  las  cabras  y  cerdos  cre3  que  probariaü 
bien  alli ,  y  podrían  multiplicarse  dentro  de  muy  pocos  añofw 
Para  los  toros  y  ovejas  son  los  pastos  muy  escasos ,  y  nada  fa4 
cil  el  hacer  reserva  de  hojas  secat  para  el  invierno  si  llegaran  á 
contarse  á  lo  menos  loo.  cabezas. 

*";  La  pesca  es  abundante,  y  los  pescados  varios,  siendo  ma^ 

titíos  de-  ellos  de  sabor  bastante  delicado  ,  como  los  lenguados,i 
los  salmones,  los  bacalaos,  las  doncellas,  las  sardinas,  los  calamM 
res  &C.&C.  .fíw  r 

i  11  Por  todas  partes  se  encuentran  manantiales  de  agua  do^i 
cVy  cllago  deque  hablamos  poco  antes  la  tiene  muy  delW 
cada  y  en  muchísima  abundancia.  So  extensión  no  és  muy  pc-< 
quena ,  y  su  profundidad  suele  pasar  de  diez  brazas.  v 

^  Nuestra  mansión  de  mas  de  qaatro  meses  en  aquella  Tsk 

the  facilitó  el  informarme  de  varias  costumbres  de  sus  narurales^ 
de  cuya  religión  y  sistema  de  goWerno  crfe3  haber  sido  el  prl-» 
mero  que  ha  recabado  las  noticias  posibles ,  después  de  haber 
aprendido  de  su  idioma  lo  preciso  para  mantener  con  ellos  zU 
•  go ñas  conversaciones. 

;    \^        La  talla  de  la  gente  común  es  mediana;  la  delof  gefei 

'  Végütar  :  proviniendo  acaso  ésta  diferencia  de  los  diversos  egcrcl^i 

ciosá  que  aplican  álos  primeros  casi  desde  su  niñez.  Jamas  pai 

^  de  observar  entre  ellos  un  obeso,  y  aan  de  los  que  decimos  es« 

tar  en  buenas  carnes  vi  muy  pocos.  La  cabeza  es  apllonadi,  no 

1  por  un  vicio  de  la  naturaleza,  sino  por  que  desde  que  nacen  los 

*^  colocan  en  un  cajón  oblongo  que  sirve  de  cuna  portátil,  en  donde 

'  con  fuertes  ligaduras   se  las  amoldan,  para  que  quede  siempre 

con  Cita  disforme  configuración.  La  frente  es  lebantada,  la  nariz 

aplastada  por  la  base  y^  anch^  de  ventanas^  los  huesos  pómulos 

mas 


mt$  elévalos  y  Üistafttcs  entre  sí,  3c  doíiác  icsulta  ser  cariati-» 
.chos  los  maí ,  áendo  carirredondas  casi  todos.  El  tamaño  d^  los 
ójos  varía  íguáfcncntc  que  su  ayce  natural:  es  muy  frcqütntc en 
ellos  uo  mirar  lánguido,  peto  pocas  veces  se  encontrará  cstu?- 
pídó:  antes  bien  advertí  en  muchcís  ucía  vivacidad  tan  pateti-* 
ca,  que  pot  ella  solo  pude,  sitr  onucha  equivocación,  adivin^t 
varios  de  sus  peníáo^ientos.  Los  dientes  son  iguales  y  tan  fun 
crtes,  que  aun  en  la  suma  vejez  los  he  visto  cot^scrvat.  Tal  vez 
la  dieta  animal  que  acostumbran  generalaiente  será  la  causa 
de  que  pierdan  su  blancura,  que  na  deja  de  mantenerse  en  algui 
nos.  Los  cuellos  son  Corroí  y  gruesos,  y  las  espaldas  anchas  res- 
pefiivamctite.  Raro  es  el  que  no  tiene  sobresalictites  los  tobi'los, 
y  las  puntas  de  los  píes  inclinadas  ázia  adentro:  lo  que  resulta 
probablenente  de  la  incómoda  srcuacion  con  que  los  atan  en  la 
cuna  todo  el  tiempo  de  su  inüacía,  y  la  forma  con  que  van  scil^ 
tadosenstts  canoas.  Todoíoqaai  ocasiona  asinismó  el  desáy- 
fado  modo  de  andar  que  se  advierte,  especialmente  en  las  muge-* 
res,  dando  pasos  entumidos.   Bl  cabello  es  largo,  lacio  y  grueso, 
variando  su  color  entre  rabio  obscuro,  castaño  y  negro.  La  bat-» 
ba  y  bello  aparecen  con  la  misma  regularidad  que  a  les  demás 
hombres,  y  llega  a  ser  tan  copada  y  larga  como  la  de  nuestros 
Capuchinos  y  Belemitas  en  ios  ancianos,  que  son  los  ut^lcos  qu© 
se  la  dejan  crecer,  pues  los  jóvenes  se  fas  arrancan  peto  a  pelo  á 
fuerza  de  tirones,  6  con  los  dedos,  ó  roas  comunmente  con  piti-^ 
«as  que  hacen  de  pequeñas  conchas,  y  las  rougctés  del  mismo' 
modo  se  despojan  del  velo  con  que  parece  haber  querido  la  na- 
turaleza ocultar  los  órganos  del  pudor. 

La  mucha  grasa  con  que  se  embarnizan  cí  cuerpo,  y  el 
almagre  conque  lo  pintan,  no  permiten  descubrir  en  ellos  t\cO' 
lor  primitivo.  Con  todo  éso  el  ds  los  niños  me  habla  hecho  pre-* 
sumir  que  era  menos  obscuro  que  el  de  los  Mexicanos,  y  pude 
confirmarme  en  ésta  sospecha  por  la  casualldati  de  haber  encdn- 
trado  muy  aseada  a:  la  Princesa  Iztocotitlemoc  en  uno  de  los  días 
;i!c  ceremonia,  que  fuimos  todos  con  el  Comandante  á  su  ran- 
chería a  curopiimentarta,  y  la  vimos  el  rostro  con  un  tierno 
fosado  q^ue  inclinaba  un  poco  á  pálido,        (^.  C.} 


:^ 


35* 

IRedJ  Decretó  sóhre  matrlmenlcfii 

'       ,31  Sr.  Secretario  de  Estado  y  del  Despacho  de  Grac&l 
i^  Justicia  me  dice  en  oficio  de  este  día  lo  que  %uc: 

„  En  vista  de  quanto  han  consultado  al  Rey  los  ConsOí 
jos  de  Castilla  é  Indias  sobre  la  Pragmática  de  matrimonios  3^' 
demás  resoluciones  y  declaraciones  posteiiores  átlla,  se  ha  ser^ 
*v¡do  S.  M.  expedir  con  ésta  fecha  á  los  mismos  Tribunales  €1 
Real  Dccrctadc  que  acompaño  á  V.  E.  copia  rubricada  de  mi 
mano  para  su  inteligencia  y  cumplimiento  en  los  casos  que 
ocurran  en  el  Ministerio  de  GaCfra  desu  cargo,  ya  fia  de  que 
se  sirva  comunicarlo  al  Consejo  de  ela,  y  d  los  X¿fes  y  demás 
Tribunales  á  quienes  corresponda,  respcñi  á  que  ha  siio  It 
voluntad  de  S.  M.  comprehender  en  ésta  soberana  resolución  i|v 
todas  las  clases  del  Estado.„ 

Tíeal  Decreto.  „Con  presencia  de  las  consultas  que  me  han  bech^  , 
<ríh  Come  jas  de  Castilla  é  Indias  sobre  la  Pragmática  de  matrimo^ 
nios  de  23.  de  Marzo  de  1776,  órdenes  y  resoluciones  posterior 
íes,  y  vatios  informes  que  he  teoidod  bien  tomar,  mando  que 
ni  los  hijos  de  familias  menores  de  25  años,  ni  las  hijas  menores 
de  23,  d  qualquiera  clase  del  Estado  que  pertenezcan,  puedan 
contraer  matrimorio  sin  licencia  de  su  padre,  quien  en  caso  de 
resistir  el  que  sus  hijos  ó  hijas  intentaren,  no  estará  obligado  á 
dar  la  razón,  ni  explicar  la  causa  de  su  resistencia  ó  disenso:  los 
hijos  que  havan  cumplido  25  5ños,y  las  hijas  que  hayan  cum^ 
pudo  2;,  podrán  casarse  i  su  arbitrio  sin  necesidad  de  pedir  ni 
obtener  consejo  ni  consentimiento  de  íu  padre:  en  dcfc£to  de 

fiéste  tendrá  la  misma  autoridad  la  madre?  pero  en  éste  caso  los 
hijos  y  las  bijas  adquirirán  la  libertad  de  casarse  á  su  arb'trio 
un  año  antes  vé  to  es,  los  varones  á  los  24,7  las  hembras á  los 
22  ,  tcdos  cumpiidos  :  á  falra  de  padre  y  madre  tendrá  la  mis-* 
«na  autoridad  el  abuelo  paterno,  y  el  materno  d  falta  de  csrcj 
pero  ^os  me^nores  adquirirán,  la  libertad  de  casarse  á  fU  arbitrio 
dos  añüS  antes  que  los  que  tengan  padre  5  é-to  es ,  los  varonesa 

c  ie^'^ií  y  las  hcobri^^i  jo^  ^  ,,,todos  cum^^  ú  falta  de 

jos  padres  y  abuelos  paterno  y  materno,  suctderán  los  rutoies. 
€0  la  autoridad  fie  rcsíf^tú:,  les  matrimonios  de  los  mtnorer.  y  4 
ifaka  de  los  tutores  el  Juczdtl  domicitío,  todos  sin  obligacioa 
de  explicar  la  caiiísa;  ptro  en  c  te  caso  adquirirán  la  libertad  de 
.^asarse  i  su  arbitrio  los  varones  i  los  22  años^  y  las  hembras  4 


557 
fes  4o,  todos  «umplidot :  para  tes  mattimooios  de  las  personas 
que  deben  pedirme  licencia  ,  ó  solicirarla.  de  la  Cámara  ,  Con, 
bernador  del  Consejo,  ó  sus  respetivos  Xefes,  es  nccesatií»- 
que  los  menores  según  las  edades  señaladas  obtengan  bita  des^ 
pues  de  las  de  sus  padres,  abuelos  ó  tutores,  solicitándola  con  ^ 
expresión  de  la  causa  que  estos  han   tenido    para    prestarla;!, 
y  la  misma  licencia  deberán  obtener  los  que  sean  mayoreí 
de  dichas  edades,  haciendo  expresión  quando  la  soliciten   dé 
las  circunstancias  de  la  persona  cOn  quien  intenten  enlazarse: 
aunque  los  padres,  madres,  abuelos  y  tutores  no  tengan  que 
dar  raz3n  á  los  menores  de  las  edades  señalad;is  de  las  causa% 
que  hayan  tenido  para  negarse  á  conseíatir  en  los  matrimo*^ 
«los  que  intentasen,  si  fueren  de  la  clase  que  deben  soHcitar 
mi  Real  permiso,  podrán  los  interesados  recurrir  á  MU  asw 
como  á  la  Cámara,  Gobernador  del  Consejo,  y  X:fes  rcspeci 
tivos  los  que  tengan  esta  obligación,  para  que  por  medio  de^ 
los    informes    que    tuviere    Yo  á  bien  tomar  ,  ó  la  Cámara, 
Gobernador  del  Consejo,  ó  Xefíís  creyesen  convementes  en  sus 
casos,  se  conceda  6  niegue  el  per  mi  jo  ó  habilitación  coitesponf 
diente,  para  que  estos  matrimonios  puedan- tener  ó  no  tít&oi 
tn  las  demás  clases  del  Euado  ha  áe  haber  el  mismo  recata 
80  á  los  Presidentes  de  Chancilletías  y  Audiencias,  y  al  Re-» 
gente  de  la  de  Asturias,  los  quales  procederán  en  lo&- propios 
términos:  los  Vicarios  Eclesiásticos  que  autorizasen  m^trlmo-* 
fiio,  para  el  que  no  estuvieren  habilitados  los  contrayentes,  se* 
gun  los  requisitos  que  van  expresados,  serán  expatriados^  y  ocu* 
padas  todas  sus  temporalidades,  y  enla  misma  pena  de  expitrlá-* 
clon  y  en  la  de  confiscación  de  bienes  incurrirán  los  coritrayen-» 
tes.  Enningun  Tribunal  Eclesiástico  ni  Secular  de  mis  domirnos 
se  admitirán  demandas  de  esponsales,  sino  que  sean  celebradas 
por  personas  habilitadas  para  contraer  por  si  miomas  segan   los. 
expresados  requisitos,  y  prom2tidí>s  por  escritura  pública,  y  en 
bste  caso  se  procederá  en  ellas,  no  como  asuntos  crimínales  ^^ 
mixtos,  sino  como  puramente  civiles:  los  Infantes  y  demás  Póím 
sonas  Reales  en  ningún  tiempo  tendrán  ni  podrán  adquirir  la  li;* 
bcrtad  de  casarse  á  su  arbitrio  sin  licencia  mía  6  de  los  Reyes> 
mis  sucesores,  que  se  les  concederá  ó  negará,  en  los  casos  que 
ocurran  con  las  leyes  y  coadiciones  que  convengan  á  las  cir# 
cumtancias:  todos  los  matnmonios  que  á  la  publicación  de  est^ 
mi  Real  detetminacioo  no  estuvieren  contcaldos^  se  arreglarán  a^ 


cwllin  glosas,  interpretaciones  n!  Comentarios,  y  «o  I  otra  \e^ 
ni  pragmática  aaterior.  Tendease  entendido  en  el  Cansejo  ,  y 
se  dispondrá  por  el  lo  correspondiente  d  su  cumpliojícnto.,, 

Lo  traslado  á  V.  Si  de  orden  de  S.M.  para  su  gobierno  y  cum4V 
plimicnto  en  la  parte  que  le  toca.  Dios  guarde  á  V.  S.  machos 
anos.  Aranjücz  lo  de  Abdl  de  1805.=:  c-abaUero^  Se .  Capitaa 

General  de  Guatemala.  ;: 

^ :  "   ^  •     ^ :/  m 

-  Exportaciones  de  Trugiilo.  *^ 

Relación  de  los  efectos  y  frutos  del  pais,  numerario  y 

«letales,  que  se  han  exportado  para  diversos  destinos  fuera  del 

reyno  por  el  puerto  de  TrugUio  en  todo  el  año  proxioio  pasado 

de  1802.,  según  los  registros  despachados  por  5U  Mioisteiio  prin-t 

cipal  Real   Hacienda,  ,.,•    ^^ 

turrones»  hhras:^ 

'  ' — -f 

tinta  corte  ^53-  789174 

Id.  sobresaliente  ^o^.  it.0^0. 

id.  Flpr.  389-  J^'^^^: 

i.tjt.  lag'B?^ 

•    t  ■ 

Zarzaparrilla  1.015  arrobas.  Sapatos  d^  la  tierra  4  y  mef 
áh  dozcjias :  sombreros  de  petate  16:  sal  amcnoniaco  3  ^  ar- 
roba^- Qiina  en  cortezas  i.  qiintah  Pimienta  d«  la  tierra  13^ 
arrobas:  NoviUos  ^o.  Mechas  de  papelillo  740  dozenas:  Mu- 
las  c4*Oio  en  difaentes  monedas  6.398  pesos:  id.  cti  onzas 
cfeaivas  4¿56: Plata  en  moneda  265. 5<^s  P«os6  reales;  Pa-. 
ños  de  espadín  10.  Cueros  xgo.  Cobre  435.  arrobas:  Cab^-; 
líos  2.  Gaaba,  tosas  8.  Carey  en  conchas  11.  arrobas:  bag«i* 
lias  de  ii.  y  ds  junquillo  23  pi:za<:  Cacao  en  pasta  i.ioo. 
librar,  id.  en  grano  174  zurrones:  Balsamo  ^^^9'^.  libras:  Al^ 
bajas  de  oro,  14.  con  peso  de  24  onzav.  id.  de  plata,  84. 
con  peso  de  loi.  id.  Aderezos  de  diamante  2.  ^,^ 

'  Nota,  que  ademas  se  han  exportado  p^r  tetorr^o  como  ín- 
'Vendibles,  ó  para  el  cahot^^gc  de  O.-noa  y  el  Gysío,  6.  pipas 
de  aeuardhnte,  140  barriles  de  harina,  265  machetes,  ir.  pares 
•medias  de  algodón,  i.  bartii  de  mantequilla,  15.  piezas  ma- 
•liones,  z.  dozents  maniclesp  54.  id  medias  de  seda,  2.  doze- 
-ms  de  pantufa,  ^  p»nu^*loi  de  seda^,  3  id.  de  KCPrte,  35,  ú(^ 
%zxai  ícacdcreíj  y  ctras  mcnudsücias,** 


;^  ,,.  f    GAZETA  DE  GUATEMALA 

DEL    LUNES    19.  DE  SETIEMBRE  de  1803.  * 

NOTIUAS  DE  NUTKA  (Nutn.  320.) 

Acostumbran  (foj  naturales)  desde  pequeños  abrirse  trca 
8  qaatco  ahujcios  por  toda  la  extenjioo  del  pulpejo  infetioí 
de  las  orejas»  y  uno  ó  dos  en  la  ternilla  intet media  de  lasna-* 
lizes,  sin  tener  éstos  últimos  otro  destino  en  el  dia  que  el 
recibir  algunos  alfiletes,  que  suelen  atravesarse,  pues  ya  no 
está  en  uso  entre  ellos  el  zarzillo  que  aconümbríban  quan- 
do  los  vio  el  Capitán  Coe/^  De  los  piiniCios  cuelgan  vaüjj 
hilos  ó  corteas,  que  anucan  separadamente  3  peco  mas  de 
una  pulgada  de  la  oreja:  De  éstos  sueleo  pender  algunas  plan-» 
chitas  de  cobre  redobladas  én  f^^rma  de  cilindro,  de  pulgada 
y  media  á  dos  pulgadas  de  longiiúJ.  Ocros  traen  ha  ta  tres 
ó  quairo  aretes  juntos  ensartados  unos  con  otjos  sin  orden  ni 
proporción,  y  sin  procurar  que  sea  igual  el  adorno  en  am<i 
bos  lados. 

Por  collar  a  la  garganta  traen  cosattadlos  varios  huc  - 

•sos  de  pescado,  peas  de  la  concha  de  Venus,  y   no  pocas  ve^ 

.  ees  algunos  abaloiios,  después  que  el  trato  con  los  Europeos 

les  ha  facilitado  este  articalo.  Del  mismo    modo  disponen  sus 

brazeletes,  y  aun  por  encima  de  las  tabas  gustan  de  ceñirse 

las  ^ismas  ensartas. 

f ^  .^.  Los  peynados  varían  alguna   cosa:  el  común  consiste 

en  traer  el  pelo  sueho  recortado  con  igualdad  por  las  puntas 

^  otros  lo  atan  en  fcrma  de  una  coleta  sencilla,  que  aseguraa 

vpot  medio  de  una  correa,   en  que  fiian  á  manera  de  pena-* 

"cho  unas  hojas  de  ciprés.  De  la  corteza  interior  de  e  te  aibjl 

sacan  por  jnaceracion  unas  cbras  que  tiñ^n  de?pues    con  ugá 

especie  de  almagre,  y  enrollan  al  rededor  en  la  cabera,  figu^ 

rando  una  corona.  En  los  dies  de  gala  se  echan  sobre  el  pe-' 

lo  muchas  plumas  blancas  de  las  mas  pequeñas   y  ñnas  que 

.  arrancan  á    los  ánades,  águilas  y    garzas  sirviendo  de  pomada 

la  grasa  de  la  ballena    que  ellos,  llaman  H^-r^t  wiz.  . 

Con  bta  se  huntan  toáo  el  cueipo,  y  lo  embarrizan 

^  después  con  la  misma  mezclada  con  polvo  de  almagre  tan  igu-. 

^  aimcctt  que  no  parece  ¿er  iqucl  un  color  anlficial  úvio  nativo. 


^p,.^  El  lujo  áe  los  Salvajes  cas!  en  toJo  eT  mundo  consiste,  M* 
IDO  ob$crva  Montcsquícu,  en  la  variedad  de  colotes  con  que 
desfiguran  su  rostro.  Nuestro  trato  ha  hecho  que  no  sea  tan 
frecusotc  este  método  en  aquellos  naturales,  que  lo  conser-i 
.yan  no  obstante  en  los  días  que  tienen  alguna  festividad. 
'El  extravagante  gusto  ds  cada  uno  c§  el  que  dá  la  ley  ca 
esta  parte:  á  unos  vi  can  los  rostros  mas  negros  que  un  etlor^ 

.pef  otros  los  tenían  encarna  Jos^  otros  aplouadn»?,  otros  biancoí/5 
otros  mezclando  todos  los  colores  desordenadamente,  y  procaz 

^tando  tener  en  uti  carrillo  distintas  figuras  que  en  el  otro, 
Pero  lo  di^no  de  atención  que  hay  sot>te  éste  particular  es 
que  los  Taises  jamas  se  pintan  el  rededor  de  los  ojoíí  que  los 
Príncipes  tienen  únicamente  el  privilegio  de  hacerse  figuras 
estrafalarias  con  la  pintura  ,  no  pudíendo  los  pleveyos  mas  que 
teñirse  todo  el  rostro  incluyendo  párpados  y  frente,  pero  sin  dí-i 
seño  alguno. 

El  vestido  es  mny  sencillo.  Consiste  comunmente  en  una 
capa  de  forma  quadradá  regida  de  las  cbtas  maceradas  del  ciprés 
y  la  lana  de  un  quadrupeio  que  sospecha  ser  algún  cíbolo  ó 

'  cabra  montes  ,  deque  se  proveen  por.  cambios  con  los  Muchi'^ 
manes  ^  los  que  tienen  tal  vez  algún  comercíocon  las  tribus  del 
continente  en  donde  se  encuentran  con  abundancia  é^tos  bm-< 
tos.  Apenan  le»  llega  é  ta  i  los  te  bulos  ,  y  aun  les  deja  perfec** 
lamente  manifiesto  todo  el  lado  derecho,  que  es  puntua»menfe 
fl  hombro  enqie  suspenden  la  correa,  la  qial  forma  la  abet« 
tura  para  que  énrela  cabtza.  Este  tragc  mas  se  usa  prr  cos^ 
tumbre,  ó  por  guardarse  tal  Vfz  de  las  íoclcmcncias  dsl  frío, 

'  que  por  decencia ,  pues  parece  ó  no  ser  natural  en  ellos ,  ó  te«* 
oer  exringu'dn  del  rodo  et  sentimiento  del  pudor ,  como  que 
abandonan  frr^cü^otemcntc  esta  poca  ropa  y  }c  presentan  de$nu«* 
dos  sin  cubrir  siquier»  con  las  manos  las  p^tes  vergonzosas , 
aunque  sea  en  una  concurrencia  numerosa  de  mujeres.  Estas 
por  el  contrario  gu-^rdan  mas  drcoro  ,puesá  mas  de  u«ardÓH 
bles  las  capas  ,  y  ceñirse  la  interior  con  un  cordclito  dflgar^o , 
cuelgan  debajo  de  ella  desde  la  cintura  un  cendal  con  ñeco  lar- 
go ,  que  hacen  délas  misma.s  ebrasdel  ciprés  beneficiado  púa 
teger  las  telas  de  sus  capas.^íuelen  traer  asi  mi*roo  ocultos  los 
pechos  bajo  de   una  muerta  ó  esclavit^a  cerrada,  q  le  es  de  la 

'  misma  materia ,  y  se  fabrica  de  proposito  de  modo  que  no  sa-^ 
que  costura  ^U^una.  bu  gala  consiste  eolo  mas  fiao  y  dJlc^do 

de 


"      ??f  - 

«e  la  tela ,  e«  ana  orla  á3  ptd  is  nñtth  Cda_  que  guarncccti 
vjodas  sos  otUías  ,  y  una  felpa  ó  t«dof«lo  que  hacen ,  «ivicndo 
de  bello  ci  peto  suañilmo  del  roiitno  anioaal ,  y  de  ttaiHa  y¡ 
urdimbre  Vas  ebcas  y  lanas  rtfetidas.  .... 

También  íc  visten  los  hombres  de  pieles  de  oso  suma-4 
mente  negras  ,  grandes  y  de  pelo  muy  largo.  Las  nutrias  dan  un 
traec  reservado  únicamente  á  los  nobles  ae  primer  orden,  qofi 
lo  forman  de  tres  bacnas  pieles  ,  dos  de  las  quales  conseivaa 
enteras,  haciendo  otras  tantas  tiras  iguales  de  la  tercera,  cuyas 
puntas  sobresalen  después  de  unidas  á  un  lado  y  otro,  y  suelen 
servir  de  buelta  quenodeiade  ser  ayrosa.  El  cmbes  esta  oran 
natiamenre  pintado  de  encarnado  con  figuras  de  capricho.  Qa. 
ando  elrkmpo  es  caloroso  dejan  ázia  afuera  el  pelo ,  que  poc 
la  inversa  les  sirve  de  grande  abrigo  en  el  invierno.  Para  aumen- 
to de  so  gala  procuran  sobrecoser,  como_uíia  especie  de  franja, 
'lobrepuestas  varias  colas  del  mismo  anfivio.  ^ 

A  Macuina  le  vimos  una  excelente  capa  hecha  con  rofi-t 
chas  pieles  de  manta  finísimas ,  añadidas  unas  á  otras  con  tanta 
destteza  ,  que  era  menester  mucho  cuidado  para  distinguir  por 
el  revés  las  costuras  que  eran  impercepübles  azia  el  pelo.  ^  fcsre 
mismo  sefcscnos  presentó  algunas  .vecps, con  otra  de  pides  de 
comadrqas  bañante  csquidta  ,  á  masde  iM  queqs,ata.robi?o.fc 
cueto  de  venado  cuttido  con  mucha  suavidad.  ?;  . 

Pata  defendeise  del  sol  advertí  en  áigunos  unos  gorros 
rimonreras  de  piel  demapache,  ó  de  tejón  colmenero.  Pero  lo 
-mas  usual  son  dos  especies  de  sombrf  ros  regidos  sobre  «iold?s 
de  proposito,  de  tule  ó  espadaña  muy  flexible,  que  acompañan 
a-    delgadas  laminas  sacadas  de  la ,,  coniila  de  la  pluma  pa- 
ta formar  un  campo  blanco,  en  que  sobresalgan   los  dibu]|oí 
con  que  los  adornan,  los  quales  siempre  son  reptescnrativos  del 
«parato  con  qucp«canla  bal  ena.  La  figura  de  estos  es^dc  un 
•V¿XtiO  tronco  mas  ó  menos  «levado  ,  totJie  el  qual  la  gente  prin- 
cipal sobrepone  otro  cono  mas  pequ; ño  qot  remata  en  punta 
^aud».  Los  de  los  pleveyos  son  de  tcgi  o  am  tosco,  y  carecen 
i  de  diseño  ;  unos  y  ortos  se  afianzan  con  barbiquejos  de  correas, 
'<>  con  qoálquiera  cordón.  •  ;  '  . 

1:3=3  2¡;pt,a  profunda  paz  que  disfrutaron  redo  el  tiempo  que  de- 
'í-iBoraaíos  entre  ellos,  no  wc  pern.it:ó   observar  su  verdadero 
«frf RC  de  guerra;  bien  que  puedo  infetir  fcr  un  bayk  marcial  cdn 
'h\xc  nos  obsequ  iaton  ,  que  para  ctttbatir  usan  de  unas^  cutiüs 


Í9^ 
ae  pides  de  Bara?  aobles  y  Wen  curtTdan,  aiferemcs  de  las  (te 
nuestros  soldados  de  provincias  internas  solamente  en  ser  mat 
largas  y  tener  alg mas  malas  pintaras  por  encima  Se  cucigan  de 
la  cintura  en  é  tos  casos  ui  tahali  hcch  j  di  la  mi^ma  piel,  y  q(í¿ 
casi  les  Uegiá  la  rodilla  ;  á  éste  se  hallan  ajastadas  en  quatro 
ó  seis  lincas  paralelas  muchas  cuerdas,  en  que  están  enebra* 
dos  huesos  dz  pescados  y  cansíes  de  pluma  de  agalla,  teniendo 
atadas  en  el  remate  algunas  pez'inas  de  venado,  para  intimidat 
probablemente  al  enemigo  con  el  ruido  que  éstos  colgajos  ha-í 
cen  al  marchar  el  campeón.  M^tculm»  se  halla  ptoveido  en  eldia. 
de  un  bello  rnorrion  y  cota  de  malla  de  hoja  de  lata  escamada^ 
que  le  regaló  nuestro  Comandante. 

Sas  armas  propias  son  la  lanza  y  las  flechas.  El  hana  de 
aquella  tiene  cerca  de  cinco  varas,  y  la  lengüeta  mas  de  un  ge* 
me ;  la  primera  es  de  pino  ó  de  ciprés ,  y  la  segunda  de  cobre, 
concha  ♦  ó  hierro.  Sus  arcos  son  pequeños  y  poco  flexibles ,  y¡ 
sus  flechas  muy  mal  aconlicionadas ;  van  susoensas  del  hombro 
por  la  csoalda  en  un  carcax  di  piel  de  oso/ Ya  en  el  dia   mane-ü 
jan  con  destreza  particuUr  todas  las  armas  de  chispa,  sables,  y; 
espadas  europeas,  que  sin  embargo  de  formar  un  articulo  de 
comercio  ,  á  que  mu  hos  de  ellos  tienen  singular  afición  ,  puede, 
con  cltiemDOser  fjncstoe^te  cambiiálos  mUmos  qu?  los  han 
proveído  Ya  los  capitanes   Ing'cscs  Brown  y  B^ker  probaron  ci| 
Flayucat\z%  tristes  conscqüencias  de  íio^^cientos  íusiles,  y  no  ^fe 
quintas  barricas  de  pólvora i  de  que  hallaron  surtido  á  Hui^íú% 
nanis. 

ARTICULO  T!.  -} 

Defcrheion  de  l^t  bahttaütonef  ,  muehUí  f  f 

utensilio í:  de  sus  man] Ares ,  y  bebidas.  '  ■  V 

La  vista  de  sui  ca^^as  anuncia  por  roías  partes  la  miseria  4 
el  dfs^rdí'i,  el  abandono  y  la  suciedad.  Para  labrarlas  clavadx 
vcrticalment*  en  el  suelo  unos  s;ruesos  troncos  de  pino  con  mu-i 
escás  oara  arriba,  en  que  recibir  uia  enorme  viga  rolliza  de  la 
propia  mad-ra,  la  que  puesta  orizontalmente  sirve  de  base  al  te-< 
cho.  Las  esta -as  det  medio  son  mas  a' tas  con  el  ñn  de  que  <ístc 
q  lede  inclinado  áz'a  los  lados*  Las  murallas  se  componen  de  ra-*»^ 
blas,  cuyamagnitul  e^  fxraordinarla.  colocadas  paralelamente, 
y  de  canto  aaassobrc  otras^  y  añanzadas  á  las  estacas  con  coc-^ 

4eií 


leles  hechos  3c  ía  íórtcza  dd  nafsmo  árbol  ó  del  ciprés.  En  e*ta 
tóele  haber  algunos  ahujeros  quadrados  ,á  cuya  parre  superioc 
clavan  pequeñas  estetas  que  Icj  sirven  de  coriinas.  Macuina  ha 
embutido  cristales  alU  mismo  ,  y  formado  toda  su  balconeria.  La 
puerta  se  deja  abierta  desde  el  principio  en  el  sitio  que  bucna-i 
mente  permiten  las  tablas  déla  muralla»  y  creo  que  jamas  se 
cierra,  sino  con  alguna  estera  proporcionada  á  su  magnitud.  Ef 
techóse  cubre  de  tablas  semejantes  á  las  que  se  han  empleado 
por  abajo  ,  las  quales  ni  se  clavan,  ni  se  enlazan  contra  las  vi- 
gas que  las  soitienen  ,  sino  que  quedan  movibles  para  poderse 
separar  unas  de  otras,  quando<juiereo  los  habitantes  recibir  roas 
luz  ó  dar  salida  al  humo.  Lo  único  que  cuiian  és  que  los 
cantos  de  la  superior  descansen  peifcáamente  sobre  dos  d« 
tas  inferiores ,  con  él  mismo  orden  que  nosotros  acomodamos  las 
tejas,  para  que  de  éste  modo  quede  lo  interior  de  la  casa  dcfea<( 
ididode  las  lluvias.  »     .  »       o 

La  viga  intermedia  está  sostenida  por  unas  gruesas  co-¡ 
lumnas  cilindricas  del  mismo  pino,  en  que  están  esculpidos 
fosrros  humanos»  disformes  por  la  magnitud  y  f^raldad  de  sus  fac- 
ciones ,  á  las  quales  dan  el  nombre  de  F/^-wi^  Los  primeros  via< 
geros  habían  presumido  que  Cítos  figurones  fuesen  objeto  de 
culto  supersticioso,  y  ye  también  estaba  en  igual  sospecha,  has- 
ta que  informado  por  ellos  mismos  llegué  á^saber  que  no  era 
más  que  un  simple  adorno,  que  si  9ca?o  tenia  alguna  significa- 
ción era  puramente  la  del  hombre  cuyo  e^futrzo  babia  elcva^ 
do  aquel  árbol  hasta  el  sitio  en  que  se  haUaba.  Al  rededor  de  U 
casa  están  interiormente  colocadas  unas  sobre  otras  una  multitud 
de  cajas  de  div?^rsostam'ños  ,éomurraente  de  ur a  pieza,  cuya 
tapa  es  una  tabla  que  corre  por  dos  romuras  abiertas  en  la  p*r- 
Ce  superior  c  interior  de  clla«.Qtando  se  componen  de  varias 
piezas  suencagees  basrante  firme,  endentando  una^  con  otias 
del  mismo  modo  que  las  de  rueuros  carpinteros  El  exterior  suele 
citar  adornado  con  molduras,  en  que  co^buien  dientes  de  distintos 
animales.  Aqui  guardan  sus  Capas,  sus  mascaras,  yengenet 
tal  todos  los  n»uí  bles  que  les  merecen  aprecio. 

Hay  aíi  mifmo  á  un  lado  y  otro  valias  tarimas  cubier-« 
tas  de  esteras,  y  destinadas  p«ra  lechos.  Cada  una  de  ellas  es  ua 
departamento  que  $e  separa  del  que  está  contiguo  por  un  pc«» 
queño  tabique  de  tabJas  que  apenas  tendrá  poco  mas  de  vara  de 
alto»  De  las  vigas  euaa  colgadas»  muchas  sartas  de  sardinas ,  y^ 


3?4    " 
otros  variós  pfiaei ,  J  matfeío!  aestitíaJos  pafí  t\  tmtéñtQ  He  Idf 

naturales  5  y  de  las  murallas  penden  innurocrablt $  vegigas  de  áU 
fercntes  tamaños  llenas  todas  de  grasa  de  ballena.  Eo  el  mejor 
sitio  déla  casa  se  halla  un  cajón  oblongo  de  poco  roas  dedos 
varas  de  largo  y  tnsdla  di  ancho ,  en  cuyo  interior  está  pintada 
Ijna  figura  monstruosa  con  rostro  hucnano,  aunque  feísimo ,  bra- 
zos sumaíBeote  largos,  uñas  semejantes  a  las  de  el  aguiia,  y  pieS 
parecidos  á  los  del  oso,  el  qual  esti  destinado  á  los  usos  ret¡gl0'!| 
sos  que  refciirfe  después.        (S,  C) 

Estado  del  palor  de  tosffut§Sf  oro  y  plata  de  América,  que  bátí^ 
entrado  en  el  puerto  de  Cdiiz  en  191  embarcaciones,  desde  beibu 
^a  paz  basta  ^i  de  Diciembre  de   1802. 

Cantidades       Valores  en  pes§s, 
de  128  qios. 


Algodón,  .  .  .  .quintales,  ...       34»^* 

Añil libras.  ...  3.  89^^575 

Azúcar arrobas,  .  .   i.  029(513 

Baynillas.  ...  ^  ......  ^   II.  947000 

Braiiletcrpalo)  .  quintales.  .  .  105^ 

Cacao  (^^'^^^^V  •  fanega?. .  33075 

(Guayaq» .  fanegas  .   ..        21552 

Cafe  .......    .   libras.    .  .  i  .799800 

Cáaipeche  epato),  quintales .  .  •  22595 
Cascarilla  (quina) ,  .libras.  .  .  gp^ioo 
Cobre.  .  .  • .  .     quintales.  .  .        17877 

Cueros 3^9382 

^rana.  ....  ..       arrobas.  .  .        24514 

Cranílía  ....  .*  arrob. .....         1396 

Mcrakte  fpalo).   quintales  .  .  .  3777 

Pímknta  ......    libras.  .  .  .       99875 

Síbo  .......  quintales.  ...         \i.ég 

'Xalspa.  •  .  .  .  .      aírcbas .  .  .  75^7 

^arza- parrilla.  .    .quintales    .  .  364 


9.  931087^ 

1*  07523o, 

y  05  9^. 
I.  984)00. 

47807  i.- 

90380. 

Ü.  736200. 

375417. 

I.  517219. 
a.  528007» 

57447* 
7^54- 

4?4S4. 

375350- 
3785^" 


>.^ 


Total  valor  délos  fnnos.  .  ,  .     27.  o>6gT4. 
Oro  y  plata. . .  41.  21: 5¿i .  pesos  fuertes.  54.J742033.  4 

Total  general.  .  .   8í.  838847.  4 


-        .    •    -    •  3»? 

Entradas  y  salidas  de  hartos. 


***^  A  Omoa  en  27.  de  Agosto  la  goleta  Nta.  Sra.  del  Ro'- 
satfo ,  capitán  D.  Ccftrino  Delgado,  precedente  de  Bacalar, 
Conduciendo  60  hamacan  pequeñas  ordinariaSj,  14  caotaros  de 
rnantefa ,  3  cargas  óc  sal,  y  lid.  de  pimienta,  todos  artículos 
úú  pais.  ¡Ai  i 

—  t>e  Trugillo  al  roi^rao  puerto  en  22  de  id.  la  piragua 
de  Luis  Pulen  ,  de  caribes,  con  10  barriles  de  aguardiente,  2 
quarterolas  de  id ,  6  dozenas  de  acachetes ,  4  de  zenas  de  tigeras^ 
¡1  caldero  de  fierro. 

^  Del  miimo  alnoismo  en  2«;  de  id.  otra  piragua  de  Ca^ 
fibes,  con  13  barriles  y  4  quarrerola  de  aguardiente,  2  barriles 
de  vino  dulce,  1  cajón  de  fideos,  12  quesos  de  Flandes,  12  bo- 
tijas de  azey tunas,  2  piezas  brabante  crud0|  7  cajones  de  taba*) 
co  torcido, 

>  tr  „Extrado  del  cargamento  que  del  puerto  del  Golfodal- 
fcc  conduce  al  de  Cádiz  el  bírgantiri  Ntra,  Sra,  del  Rosario , 
capitán  y  maestre  D.  Blas  Vicente  Canañino,  según  el  registro 
terrado  en  n  de  Agesto  ultimo  por  los  S.S.  Ministros  gtnc tai* 
les  de  Real  Hacier:da  de  é  ta  capítai: 

„En  ero  aciñado  200  pesos.  Fn  plata  futrte  de  cordctt 
47  68:5  id..  Tercios  de  añil  de  á  2íí4  libras  1.^62.  Tercios  del 
mí'mo  fruto  de  d  i^o,  llt)ra3  5^^-  Castellanas  de  balsamo  negro, 
32.  Cajones  de  id.  con  1792  liWas  en  frascos  de  lata  i6.  Cajones 
jdc.  cigarros  de  tusa  2,  ct^n  57  libras  ¿ctabáco., 

-jsíi  ;  JV(?f¿í  Fl  dinero  registrado  se  acor<^ó  por  I015  cargadores 
<|UC  no  se  embarcase,  medíante  los  recelos  de  rcroplmlento  de 
guerra  que  se  tenían  en  la  expresada  fw¿ha. 

—De  Trugillo  rarab  H^vana  en  *8  d^  Agono  el  bergan- 
tín Barcelonés ,  capiran  D.  M.teo  Antonio  Mendr  ¿a,  corr'Uii 
cicndo  en  regUtro  un  mil  pr^o?  fuírt-^s  448  f^rrobas  cié  Z<ir- 
xaparrUla^  íS^.  tí^rcios  de  cacao  de  Guayaquil^  i  ^g,  tosas  de 
Caoba  de  este  terrhorhy  28  libias  de  Chuy  de  la  pejca  de 
estas  costas, 

..-Al  misroo  purrto  d?  TrnpUo  m  ^o.  de  Agostóla  go- 
leta Sarita  Teresa,  capitán  D.  Agustiu  Ricardos,  proceder  t   de 

La 


Barana,  condtifjcndo  en  registro  para  aquel  puerto  y  el  Sel 
Golfo-dulce,  mucha  parte  para  ésta  capital 5  á  saber: 

4.  cajones  con  130.  pkzas  indianas  ó  pintados  de  Bar^ 
cclona,  ^j.  medias  piezas  de  las  mismas,  189.  pares  cortes  de 
zapatos:  80.  barriles  vino  cbacoliy  coa  2880  botellas:  26.  anclan 
tes  aguardiente  de  caña:  4,  barriles  vino  blanco:  28.  arrobas 
manteca  de  puerco:  12.  id.  menestra:  38.  id.  pezcadb  salado- 
3i.  id.  azúcar  mitad  banca  y  quebrada:  31.  tercios  corí 
tjioo.  piezas  mahones:  107,  bairiles  harina:  44,  dozcnas  pa«* 
ñuelos  de  muselina  con  orillas  de  color:  3.  id.  id.  bisncos^^ 
127  piezas  prusianas:  3  dozenas  y  dos  pan  islojde  linó;  14  piezas* 
olán  clarin:.  150,  dozcnas  loia  iigissi  ea  c  Vias,  piczirproce- 
dcntes  del  bergantín  la  Concordia  de  Santander:  211J,  pieza$ 
muselina  llamada  de  Bonaparte:  ng.  dichas  bordadas:  ¿52. 
dozenas  pañuf los  d«  ü:  70.  dichas  id.  de  Biyons:  76.  tercios 
de  Cera  blanca:  46  dozenas  pañuelos  de  Bayajá:  19.  ¡i.  id, 
de  <r»Uidina^ bordados  ordinarios:  5.  barrees  de  higos:  i.  ca'i 
jon  con  i.  pieza  de  fileyla  negra,  i.  saya  sarga  id,  i.  man^ 
fói  de  sarga  listada,  2.  cortes  de  túnica  de  muselina,  6.  pares 
de  mfdias  de  seda,  y  6.  pitzas  cintas  de  razo:  2.  cajones  vina 
chaccH,  y  24.  bottilas  cidj:3:  68.  tercios  cera  blanca:  30.  boií^ 
jas  ^zevt^:  too.  biriilitos'  de  szpytu^as:  i.  fortepiano:  6.  bo-* 
tejías  tabaco  negiiUo;  otros  20.  tercios  d(e  cera:  4  piezas  rucias; 
4.  id.  fcrabai^tt:  2.  quintales  cafe,  y  otras  menudéelas. 


Aviso.  ,>p3ra  subvenir  á  los  gastos  del  hospital  General  de 
esta  capital,  íe  ha  ccíiccdído  el  Superior  Gübierno  licencia  pai 
ra  construir  nr^a  plaza  de  Toro'j  y  en  el  iotcrin  se  puede  fabri-* 
car  el  circo  forroal  «ha  dado  licencia  á  la  hemiandad  de  caridad 
para  que  se  juegcn  en  P  aza  provisional,  ó  se  arriende  la  gracia, 
según  fcnvlte  mas  útil  al  hospital.  En  cuya  virféid  se  ha  resueno 
por  la  Junta  de  dkha  hermandad  verificar  par  ahora  el  arriendó 
de  qa2tro  corridas  de  á  ttes  tardes  cada  una.  Quien  quisiere  han 
cerks  postura  ocurrirá  i  los  comisionados  D.  Juan  Antonio  de, 
AqU'^che,  y  D.  Ansclnrto  José  de  Qulros,  quienes. insttuirári 
de  las  condiciones  que  cctpprende  el  superior  permiso» 

eb   iijfea^aíj  ^: 


Ir  '    GAZEtA  DE  GUATEMALA  ^  ! 

^      ,      DEL   LUNES  «5.  DE  SETIEMBRE  de  lío^ 

iVO  TICIAS  D B  NÜTK  A.    (N.  321.) 

Üentrodelamismagalera  de  su  cabana  hacen  sus  luni<4 
tnadas,  destcipan^l  pescado,  y  sacanlos  auioiales  de  las  coocbaí 
y  caracoles,  quedando  tirada  por  elsuelo  gran  parte  de  estos  deS'^  U 
ppjos,  quccotrompidos  al  li|  causan  un  a&co  insoportable  á  quiea  t 
fio  se  haya  criado  en  medio  de  tanta  hediondez.  La  inmundicia  V' 
es  locotnparablemente  mayor  en  casa  de  los  MeZ'cbi  ws'^  bien 
que  todos  en  general  están  tan  bien  hallados  con  la  sordidez,  que 
aun  en  las  rougeres  no  descubrí  el  menor  vestigio  de  lo  que  lla^ 
mámosascc;  las  vi  mil  veces  espulgarse  unas  con  otr^j  y  C04  ^ 
merse  quantos  piojos  encontraban. 

£1  menage  de  cocina  todo  es  de  madera,  y  se  reduce  i 
poquislcQQS  utensilios:  unos  cubos  hacen  el  oñcio  de  ollas,  y  el  \ 
de  platos  unas  pequeñas  bateas   La  grande  oreja  de  mar,  que  se  ^ 
conduce  desde  Monterrey  y  la  Nueva  01anda,c$  la  vagUla  de  : 
mayor  lujo  que  se  les  conoce.  Encienden  ti  fuego  frotandonnos  ? 
inaderos  con  otros,  y  ya  que  está  hecha  la  hoguera,  ponen  á  i 
calentaran  ella  muchas  piedras,  quesacan  con  tenazas  largas  de  > 
palo  ,  y  apagan  dentro  de  los  cubos,  en  que  tienen  en  remoja 
ios  pescados,  hasta  que  éstos  están  cocidos  con  semejante  ar«i  I 
tinelo.  Se  preparan  también  asados ,  revoleándolos  en  el  rescoldo^ 
iá  atravesándolos  con  asador  de  madera.  > 

Del  mar  sacan  su  principal  sustento,  y  para  los  meses  en 
que  se  escasea  la  pesca  h^en  provi  iooes  muy  abundantes,  que  ? 
conservan  secando  al  humo  los  pezes.  Carecen  enteramente  de  ; 
sal,  y  no  les  advertí  otro  condimento  (si  puede  llamarse  asi)  que 
el  azeite  de  ballena  ó  de  saidina ,  que  mezc1at>an  i  discreción  en 
su$  platos  á  los  manjares  asados  ó  cocidos.  Hacen  también  uso 
de  la  carne  del  venado ,  y  presumo  que  no  desdeñen  la  del  oso 
\y  nutria  marina.  Gustan  de  los  catusatesi  gabiotas,  y  demás  aves 
^  aquaticas ;  mas  no  he  podido  saber  si  dan  el  mismo  destino  a  Ui 
águilas,  ó  las  cazan  solamente  por  aprovechar  sus  plumas,    t    ; 

Refiriéndome  el  Principe  H^mW,  el  numero  de  füato» 
que  acostun^^b  aba /!f4Cíim¿i  dar  a  los  otros  Ti»/ifi,  que  venian 
á  visitarle,  llegué  á  coatat  ha^ta  36.  cuyo  numero  juzgo  que 


pr(^ycnga  de  las  dktrsas  especies  de  pescadas,  aves,  y  quadrape4 
dos  de  que  prciinariaincntc  se  mantienen.  No  dejan  de  comer 
también  los  vegetables  que  la  tierra  produce  expootancaaicnieea 
el  verano.  Las  jugosas  bayas  de  la  Andrómeda  son  para  ellos  la 
,  fruta  mas  delicada.  Consusaentaiobien  con  gusto  la  de  tr^s  espe*^ 
cica  de  zarzales  que  crecen  entre  sus  bosques^  los  vacciniots^ 
servas^y  pecas  silvestres,  los  madroños,  grosellas,  y  ftesas,  las 
flores  y  fruto  de  la  ro^a,  del  geo,  de  la  potentUla,  los  tallos  tid^- 
nos  de  la  angélica,  las  hojas  del  lUhospermo,  la  raíz  del  frijolio 
rastrera,  y  la  escanaosa  zt bolla  de  la  azucena  de  KamschatkiL, 
j5oo  loi  .v^etablcs  que-|>arcce  haber  destinado  la  Providencia  pa-i 
ra^orccglr  la  acriteíonia  alkarina  á  que  el  continuo  uso  de  pes« 
cados  y  mariscos  hace  ptopítnder  á  estos  isleños.   Dudo  qufi 

ÍjUtícn  del  ap,  pues  aunque  venían  á  venderlo  en  sus  piraguas  j 
€8  causaba  gtan  fastidio  el  que  vdanen  nuestias  mesas. 
^  No  tienen  bebida  alguna  fermentada,  ni  hablan  saciado 
su.ieda>as  que  con  agua,  hasta  gucxomenzaTon  i  tratar  con  los 
jcuropcos.  De  entonces  acá  han  tomado  bastantp  a€cion  al  vino, 
al  aguardiente,  y  á  la  cerbeza,  a  todo  lo  qual  se  entregan  coa 
demasía,  siempre  que  hay  quien  los  provea  libcralmcnte,  pues 
itia5taihora  no  parece  4iaberles  ocurridoel  pensamiento  de  prb«- 
curarle  por  medio  del  comercio  éstos  licores.  ■     ' 

=     (        Ñiiest^acomunlcaolon  les  hizo  conocer  el  pao,  al  que 
iiáe  maoifcstado  particuVátiiímo  g^^      A  clía  deben   el  que 
rámbien  han  tomado  al  chocolate,  azúcar ,  panocha,  y  todas  liís  . 
^oDfirara?!.  Aman  excesivamente  el  Te,  y  eV  Café/peroles  eatf-  ^ 
'saiímpondcrablc^fástidio'la  leche,  la  manteca,  ti  queso,  el  azcyto 
:de.©Uva,cl  vinagre,  y  toda  la  especería  de  que  nos  sirvirnosór-   ■ 
cJioaiiamer/ie.  Ya  iban  superando  en  gran  parte  la  repugnancia   [ 
que  les  causaban  nuestros  alimentos,  ya  se  hablan  acostumbrado 
';d  la  sopa,  como  no  fuescdc  fideos,  tallarines  &c.-,  ala  oHá,cxj    ^ 
.  cltiyendo  unkamentc  las  colcs>  á ios  asados  de  carnero,  vaca,  ó 
*  ccHz  >,  pc^o  no  d  los  de  gallina;  á  las  ensaladas  de >oÍo  lechugas  ^ 
¿  b  óí(  Rs«  Los  frijoles  $o«  para  ellos  el  plato  mas  d  lidoso:  Tah  \ 
/r^yWí>  los  llamaban,  que  es  decir  p/^ía  ii  Reyes.^    H  ibo  qnlea^ 
qu  úeta  tenificar  el  grande  aprecio  que  le  marecia  esta  semilla,    ' 
no4>?rnutlendo  ser  conociio  en  adelante  con  otro    nombre  (jue 

'^  t\^t frijoles'  ,■  ■;  /^^:',;':'r"^'"'l 

-        Lis  constantesínformesque  nos  han  dado  los"  Eífpafioties  ^ 
y  BoHoncs  parece  que  prueban  de  una  manera  ¡pcontesrablc 
'  ha- 


fiatif r  íído  Antnpopha^es  cstoi  Salvajes.  Vittkfon  en  tfcOio  i 

Vender  á  bordo  «ici  paquebot  San  Callos,  que  mandaba  »í^»Tc- 

Bicnte  de  Nabla  D^.  Salvador  Fid3lgo,,Va  mátiótoclda^de  tío  iof 

fánte,  y  otros  micnnbcos  pcepaipado^  del  mismo  modo  á  lasdeoAáf 

embarca vlisics.  Desd¿  luego  la  abomlnaciorv  que  percibieron  de 

'parte  de  los  nue^ros  cncl  naonnenso^y  tas  amenazas  con  que  se 

Tes  ha  pronf^etido  ca  ttgar  tan  barbara  crueldad  han  híxho  retiras 

de  sus  me  sas^^  esta  ¿xecrbie  viar^da,  óblén  la  preciosa  paz  que 

han  disfrutado  no  les  ha  permitido  ptovcersc  díc^ prisionero t,  que 

eran  las  desgraciadas  viñimas  que  sepultaban  en  su«  entrañas^ 

Mau  iiT mt  asegura ,  que  no  todos  hablan  comido  carne  human»^ 

t)i  en  todos  los  tiempos,  sino  solamente  los  goerteros  mas^anÍ4[3iOr 

sos,  quando  se  preparaban  £  salir  ala  campana.  Dudo  de  1^  ve« 

«acidad  de' esta  relación  pues  este  tudib  sagaz  conochmui  biea^ 

quánto  detestábanos  esta  costumbres  y  ya  qpe  no  podía  de$^ 

flientirlla  reíaciondc-tamiCKs  hombrf8^V€*ace*5,  querría  alome* 

toos  disminuir  la  gravedad  y  circunstancial  de  ua-d^lka  c¡^ 

hace cstteníeccr  ala Natuiale^^v  .  ;  ^  ;,; 

>r¡;i\.i^T'v   '  ARTÍCULO  W.    sfe?T^€Jtf!^::^5pf^lqJ: 

,.^^  St ítems  drgoWerm  del  Tdst  &  SúVéH^a^a^  f  Su^o  S^aeef^ 

#off:  ie  las  ereencÍM  relfgiosaiv  su^  enltOi  f  supersticiones^  j?  /#r 
ritos  Sepuhralesí 

El  gobierno  de  éstas  gentes  puede  rrgurDsanierfttfc  tlaitíardsí 
patriatcaU  pues  el  gefe  de  la  nación  bace  á  Un  mistno  tiempo  Iosp 
oficios  de  paite  de  fenDiUas^de  t^y^yát  suma  Sacetdbte,  qtfcp 
siendo  taíi  estrechos  entre  sí  los  enlaaes  ck^estas  tteí  Dignidades^ 
reciprocamente  se  sostienen  una  i  otra,  y  tods%  juntar  apbyáb 

Ja  autoridad  Soberana  de  los  Tayjer  to«  vasallos  reciben  cfsuií^ 
tentó  de  mano  del  Monarca  ódel  G6bernad6r'qiltlcreptei5entb 

.en  las  ranchcriás  distantes  de  laque  k  sltve  de  ct»rtc,  y  €tctw 
c|ue  deben  este  strnento  ala  intercesión  d'cl  Soberano  p¥ra:  cott 

.Dio5^  De  aquí  éa  que  confandiendose  ünos' con  ottbS'  fos  dere«* 
chos  poftlcos  y  reiigibsos,  fúndanla'  base  de  un  sistema  queá 
primera  vista  parece  míis  despótico  que  él  de  los  Califas,  V  qtíCf 
Jjodcja  de  serlo  baio  de  ciertos  rcspcfltoS,  siendo  «ióderadissinio 
por  otros.  No  hay  gerarqaía  intermedia  entre  principes  y  escfá-^ 

5  vos.  Esta  ultima  condieion  és  la  de  todos  aqtieHos  que,  no  soa 

íicr,Tíano«yó  parientes  muy  inmediator  del  7*4//,  y  se  cónocei» 

jron  ^  nombre  de  Mestbi-meSi  siendo  el  de  lús  primeros  í^lír^^ 

,>í<í^i;  ^ic  qjLiietc  decir  hermanos  del  íícfe;^    ,^. 


%J6 

La  moScracíon  consiste  co  que  sin  embargo  de  estar  ptu 
tullido  el  Monarca  de  la  eftcacia  de  sus  oracionesv  no  deja  de 
conocec  que  éitas  le  serian  infruduosas  para  sostenerse  á  sí  mis^ 
ir  o>  y  sustentar  á  sus  subdito',  si  ellos  no  empleasen  también  sus 
brazos  ttaba|ar)oie$  en  la  pesca^  la  caza,  corte  de  maderas  &c. 
&c.  Esto  le  obliga  á  amarlos  como  á  hijos ,  i  defenderlos  de  sus 
enemigos  i  todo  riesgo^  y  ailviaclet  en  los  modos  posibles 
las  penalidades  de  la  vida»  Sería  muy  fastidioso,  si  quisiera  ex< 
poner  aqui  por  menor  1>;ís  becbos  comprobativos  de  quanto  he 
feferid3:  basta  decii  qué  ea^^^í^/n/^ observé  siempre  indecible: 
cscntimicntoj^quandaporla  uMierte  a  la  fuga  habla  perdida  al^ 
funoQe  sus  subditos;:  que  enos  le  tratan  con  fsmilariídad,  teni^ 
t  dolé  al  mismo  tiempo  un  inviolable  respeto.  El  T4*/V  va  st«* 
%mpre  acompañado  de  dos  ó  trrs  Principes  de  sa  sangre,  oc\i^ 
pando  el  centro  de  las  piraguas,  d  cuyos  <rxtremos  bogan  los 
Mu'chi  mes'y.  ni  se  sienun  i  su  lado  masque  sus  parir  ntes,.  y  sus- 
teugeres.  Por  divertidos  que  cj  ten  fetos  quando  el  T^-Zx  se  retira, 
t  corren  apresuradamente  a  acompañarle,  sino:  es  que  el  ml^mo 
los  ocupe  en  atguna  otra  cdsa,  ó  quiera  pasearse  solo^  El  ta-is, 
.juanea.  trabaia,,,y  aun  para^  velar  S(  bxe  los  que  están^  encomeiv 
.^da'^os  de  la  pesca  &c.  destina  ordinariamente  alguno  de  tos  KdC'^ 

>    ia  ^/.  El  es  el   primer  ministra  de  los  Sacriftcios,.y  el  degoSí* 
¿Udopcincipal  délos  secretos  de 'a  rcUglonv 

,  '^  6 ;•       Encuentra  suma  difkultad  c  n  dar  a  ésta  uir  nombre  aéc- 
;   iquado,  si  no  ?e  roe  permite  llamarla  especie  de  Mantqueiimo'y 

^.*  pues  reconociendo  los  naturales  la  esistcncia  de  un  Dios  criador 
Jy  conservador  de  todas  las  cosas,  aeen,  que  hay  igualmente 
j>tfa  maligna  deidad,  autora  délas  guerra*,  dt  las  enfcrmedadev 
>|y  de  lamuertCr  Abominaa  y  detestad  esteodioso  origen  de  sus 
'  calamidades ,  alpaso  que  veneran,  y  cnsalsan  ai  Dios  bueno  que 
los^crio.  En  ob^quia  suya  ayuna  muchos  dms  al  traspasa  el 

,     bárbaro  Pontificcf  se  abstiene  eanscantcmenre  de  los  placeres 

,,  >f¡¡^  amor  toda  el  tiempo  que  no  está  la  luna  lítna;  Canta  h vm* 

^¡iw^acampañado  de  su  familiíT,  celebrando  lois  beneficios  de  Quam 
'^^vtX'  (que  asi  Uam^an  al Grador  )  y  en  sacrificio  arroja  á  las  llii-< 

.  ^^|»as  grasa  de  ballena,  y  esparce  plumas  por  el  viento, 

:^  Es  bañante  gracioso  el  moda  con  que  refieren  haberse 

.  h^ho  l^  propaeaejon  de  la  espccre  humana  de«de  el  Driticipio. 

.Plcen  que  crió  Dío^  una  muger ,  d  la  crual  dejé  perfcdameritc 

/|cia  calas  labrsgas  ílpgcsras  de  Tuemtlj,  en  c^ue  viviao  asi  misr 


¿10  fos  ciervos;  $in  astas ,  íes  perros  fio  celas,  y  Tos  ánssrcs  sm 
^la •  i  que  a islada  \^  potórc  mugcjE^  libraba  día  y  noche  su  <o^&Azéy 
sin  eocoRtrar  cV  menor  arbitrio  para  reíncdtac  su  trlMC  ñtuaciott^ 
hsHita  qac  condolido  (¿«¿J'íííz  de  sus  lagríitias  se  dejó  v«r=  cií  ta 
mar  sobtc  una  piragua  de  cobre  rtiuy  resplandeciente,  ctf  que  cotí 
remos  del  p< opiló  ro^tal  venían  br gando  muchos  iovencs  gallat» 
^4o9«^  Atónita  la  h\tm  con  este  espe¿^acul6^  quedó  como  pasma* 
da  álpie  de  uo  árbol,  hasta  qoe  uno  de  los  bogadores  le  trvíc^ 
tío   que  era  el  Todo  poderoso  el  que  había  tenido  la  born 
.dad  de  visitar  aquelias  playas,  y  proveerla  do  laí  córpafiiá  cuf^ai. 
fclta  suspiraba>  A  c<tas  voces  redob  ó  su  llaoro  la  nfeiancoliea. 
solitaria ,  y  havicndoscle^  hurocdecido  las  narices ,  lanzó  el  al-^ 
quecoso  humor  de  el  las  sobre  la  arenan  in  mediata;  Mandóle  tíi^ 
lonces  Q^¿j  «fz;  que  íccon ocíese  lo  que  había'  atrojado,  y  ella^ 
,con  alambro  encontró  palpitando  el  peque ñito  cucspo  de  un^ 
bombte ,  que  acababa  de  formarse.  Recojíolo por  orden  del  St 
en  una  concha  propoKíonada  i  siitaaiaño,  qtiedando  advertía 
-da  de  Irlo  g^jardándoen  órras  mayoset  conforme  fui  ra  crecíen^ 
dd  f  concluido  lo  qual  volvió  i  embarcarse  Áél  Criador,  hací^ 
[endo  participantes  ¿k  su  liberalidad  auní  ilmmhvác^bTtkúi^ 
!puc8  desde  clmlsino  nQotrísnto  vio  el  cierno' cíecer  sobre  su  ffcíiy 
jtc  l^  astas  comenzó  el  perro  á  agasajai,  moviendo  a  untedo  v- 
orro  lascóla  deque  se  hallaba^  provtídor y  las  abes?  se  ^Icvaronr 
Vpor  el  vienta  á  ensayar  por  la  prirrifra^  vckc^  beneficio  de  1%$^ 
.alas  que  acababan  de  secibir.  El  hombre  fue  creciendo  poco  ^ 
>|^coi.  ^  pasando*  succcslvameme  de .  ^na$  c unas  i  omis,'  hmi^ 
que  coítierrzpá  andar.   Salió  dé?  la  niñez;  y  l«  prnTi^Ta  prueÜ» 
que  dio  de  su  juventud  fiie  fecundar  d^su  aimrcuyó  ptlmogé-t 
^  isitoé*  el  troncó  de  los  Tatsejx  y  los  decnas  hérmuno»  son  Vi^ 
'del-  bajo  pueblo»,  ,:•■,.  .;;.  t:,.^:,;  :.v.i^vtó  :^i}  a-:„^c^:^:u  .í^ 

>V'     ^     No  sfeque  decir  de  un  ^l^í^:«^fbbfenWf^\!Íí^I^^rtSy&^ 
fíqnien*  rodo*;  tienen  un  retror  imponderable.  Figuran  su 'ceftpa 
muy  mo^truoso^  poblado  todo  de  TÍjidas  cerdas  ríe gr^r  la  cabéis 
.  «mrjant*'  á  la  burDanar  pero  con  los  colmillos  ntas  grandes, agü^ 
dos,  y  faettes  que  los  del  oso,,  larguisimc^  tos  brazos,  y  los  de* 
ábsdc  piss  yni^nof  araiadósde  taigas  y  ciicorbadas  aSáSi  'ííib^ 
,  grito*?  solos  (  dicfnr  eHos  )  que  derriban  por  tierra  al  que  tos  ¿i- 
cucha,  y  que  hace  tnií  pedazos  el  desdichado  cuerpo  sobce  xjuc 
'descarga  uoamaüoudá.  Pre^amo  que  la  historia  de  Matloxtea-^ 


jT^ 


%J1 
ga  f  \  mhmo  fandanaentd  q«e  los  ¡Je  la  creación  del  Hombre,  qac 
acabo  de  fefetit,óquc  desde  una  &poca  aotiquisinQa  haya  recw 
bid©  la  tribo,  á  que  debencstos  natarales  su  origen ,  algunas  na-4 
ticias  de  la  cxíncncia  d^  \q^  demonios.  Creen  que  la  aVnfta  es  in-* 
ectporcaí  y  que  después  de  la  muercc  tiene  que  pasar  á  una  vi^ 
da  etecnay  cnastcon  esta  diferencia,  que  la  de  los  Taimes  y  Príncipet 
roas-  allegadas  va  á  u<iif  se  con  las  de  sus  ascendientes  á  la  gloria^ 
c»quc  recidc  Qustlf  teniendo  suerte  contraríalos  pleveyos  o 
MespQhi  mtíy  i  quienes  aguarda  el  Infierna  llarirada  Pm^puU,  cuh 
yo  Principe  es  Izmitz,  Los  primeros  son  los  autores  de  los  ra< 
y  os  y  las  Ut^viaSf  sienda  aquellos  testimonio  de  su  indignacran,  ^ 
ctasdesii  sentimiento^  Quandoi  qualquiera?  Tais  de  su  estic-* 
p,e  sobreviene  alguna  calamidad,  tasüubias  son  las  lagrimas  qi% 
v^erteudcs(k  el'  Ciclo  sus  compasivos  amcpasados,  y  los  rayos 
)as  armas  qiie  disparan  pata  castigar  álosmalhtc^res.  LosTaÍ4 
ses  abandonados  á  la  lascivia,  los  glotones,  tas  negligentes  ett 
ofrecer  sacrificios,  los  perezosos  parala  oración  tienen" en  el  fin 
de  su  vida  la  miserable  suerte  de  un  plcvcyo.  La  diversidad  que 
hay  cntte  ésta  y  la  de  los  Principes  influye  en  la  distinción  quií 
se  advierte  de  sus^  ritos  sepulcrales.  Los  cadáveres  dclos  !FjI  sert 
y  demás  Principes  se  colocas  en  uoa  arca  dt  madera,  emt)uelto$? 
en  exquisitas  nutria*,  y  se  suspenden  de  algún  ramo  de  pino  et? 
las  montañas.  Todos  los  dias  pasan  i  reconocerlo'  4.  éódc  sus 
domésticos ,  que  tienen  laobUgacíon  de  cantar  al  rededor  del  ar^ 
bol  varioshymnos  funerales  que  escucha  todavía  el  alma,  que  na^ 
abandona  las  inmediaciones  del  cuerpo  que  animó  hasta  enac 
iste  enteramente  destruido.  Los  Mes-  cbi-msf  se  sepultan  en  la  tier*i 
,Éa  para  estar  mas  próximos  i  la^  morada  de  Pinapula^.  En   éite 
sitió  no  tienen  pena  alguna  qt»  suftir,si  no  se  reputa  por  taf, 
.  la  de  verse  pata   siempre  separador  de  sus  antiguos  dueños^ 
c  incapaces  de  elevarse  jamas ákdUíio'a altura  en  que  ellos  vi^ 
veo.  Los  Taí/fino.  creen  injusta %sra  retribución,  quemas  patecc 
íer  recompensa  destinada  a  la  ciega  casualidad  det  nacimieíitOr 
que  al  mérito  personal  de  los  individuos:  por  que  están  pcr^úadi^ 
dos  d  que  pudiendo  los  0cvcyos  disfrutar  en  todo  tiempo  IbSf 
dcleitcs^de  la  sensualidad,  no  estando  sujetos  a  la  penosa  obser^ 
Tancia  del  ayuno,  nial  afán  de  las  oraciones,  (todo  lo  qual  oblí-< 
ga  gravemente  álos  Gcfes)  notan  dignos  de  un  galardón,  que- 
los aüj^eje en cicKo  moda  ala  deidad.  No  pude  averiguar  ta; 


íJgnlficacion  'ác  uoa  ridicula  cfrttrccla,  que  advettila  uliima 
^€z,  que  estube  eü  las  ranchetias.  Una  vieja  se  hallaba  tenflida 
spbre  ura  tatinra ,  fingicrdoíe  luotiburda,  y  otta  sentada  á  $U 
lado  daba  gtitos  cnelaucollcos*  Quai  la  z^^¿,elfaerfnanode  Ni^i 
cuina,  nome  permitió  estar  allí,  y  solamente  roe  dijo  al  sacarroü 
por  un  brazo,  que  e^to  se  baéia  por  un  muerto,  y  que  al  cabd 
de  dos  meses  se  concluiria  aquel  Itigubre  a(»irato.  La  muerte  dit^ 
un  Tais  se  llora  cuatro  roescs,  y  toda  la  insignia  del  luto  se  te4 
duce  á  cortarse  el  cabello  las  mugeres  hasta  cuatro  ó  seis  dedos 
mas  abajo  de  la  oreja,    CS.d)  fw 

^^.^    .^Virtud  especifica  de  las  aguas  de  T^buacan   dt  •  í 

y  í ;,     ¿ííí:        ¡as  granadas  en  el  Reyno  de  N.  E.  ^ 

Señores  Editores.  Ruego  á  Ums.  se  sirvan  insertar  en  stji 
t^ipel  periódico  la  siguiente  noticia »  si  la  contensplasen  dignsjf  ' 
de  alguna  atención. 

Se  hallaba  bastante  enferma  en  esta  capital  una  personf '' 
diB  mucho  aprecio  ,  y  de  mi  catino.  La  visité  varias  veces  5  y  ' 
haciendo  conversación   en  una  de  ellas  me  cijo  se  recelaba  qu$ 
padecía  del  mal  de  picdjta.  Condolido  <ic  su  situaciot?,  y  dcíi  ' 
teoso  de  su  alivio,  la  manifesté  que  á  mi  paso  por  Tebuaca^ 
de  lasgranada^s  h^biz  oído  decir  cosas  prodigíojas  de  la  virtu4  ^ 
de  las  aguas  que  comunmente  se  beben  en  aquel  „  pueblo.       ' 
Añadí  qué  había  tenido  el  honor  de  tratar  con  el  Sr.  Coro-< 
ncl  D.  Juan  Bautista  de  Echani,  Comandante  dd  Batallón  de 
Milicias  d^  Oaxaca  >  quien  después  de  haber  gastado  muchos 
pesos  ala  inmediación  délos  Médicos  mas  inteligentes  sin  con-*  ^ 
seguir  mejoría,  se  trasfirió  al  nominado  pueblo  de  Tehuacáti 
lleyado  déla  fama  desus¿dguaS|  y  estaba  ya  libre  del  mal  de 
piedra  con  solo  t)aberÍa«^|o  á   pasto.  No  se  satifizo  mt^ 
amigo  con  e^ta  relacioorrcro  como  al  vertí  que  si  se  hallase 
convencido  de  su  certeza,  emprendería  el  viage  á  dicho  pucb-o 
de  buena  gana,  escribí  á  un  vecino  de  el  solicitando  me  iiífoi^  ? 
ma^e  con  toda  espccifícacion  quanto  le  constara  de  la  virtud 
da  las  aguas  de  Tehuacao,  citando  los  exemplares  que  tubiesedc 
personas  que  bcbiendoias  hubiesen  cuiado  del  mal  de  piedra.?  > 
^  ^vt     A  vuelta  de  corteo  me  contestó  el  amigo  lo  siguiente. 
^   '      „La$  aguas  de  é*tc  sucio  viericn  d  tener  el  primer  lugar 
entre  las  conocidas  od  g^obo  terráqueo  pa?a  disolver  !a  |  le- 
dra aucseciii  en  los  tiñor^es  de  !o5  vivientes.  Ycomcéfite  dei 

La* 


^74 
cubtimícDto  es  díámetralmettte  opuesto  S  las  atilldaícs  de  Icé 
Médicos,  ob  qiakrcn  ^  confetat  la  especifica  virtud  que  tteoco 
ákrhfs  aguas.  Pero  la  Cícpctiencia  la  ha  jastfficado  feastaoic-' 
rnente,  «icodo  yo  tcsíjgo  ocalar  de  varios  cxeaiplaics,  y  no*. 
falcando  otros  muchas  que  tamhlen  vio  han  sido.  —  En  ou&« 
tve  años  dt  tendencia  que  tengo  aquí,  me  han  venido  reco-i 
mcndadas  gentes  de  fúoatt  orden,  Í3ascando  d  lenitivo  de  laf 
aguas.  iBlpiimero  f  :3é  el  Dirc£lor  de  la  Renta  del  Tabaco  de 
A4exico ;  el  segundo  el  Coronel  f^artl:  ^l  tercero  el  Juez 
de  Testamentos  de  Valladolíd,  cD.  Manuel  Abad:  quaito  el 
xura  de  Machacuero  en  el  mismo  Obispado;  y  quinto  el  cura  ^ 
de  Sant«  María  de  Lagos,  Obispado  de  Guadalajara.  —  En  el 
mes  deFí^rcfiíí  de-^^9á>  itábl  \jti  extraordinario  del  Bxmo. 
Sr.  Virrey  Macq«es  de  Brancifortc,  que  hallándose  enfermo  dd 
mal  de  piedra,  tne  piiió  al  Mcdüco  de  é  ta  villa  se  le  en\^é  con 
cantidad  de  agua:  púsose  :hue«^  su  Excelencia,  y  se  llebó  á*» 
España  en  frasqueras  el  agua  que  le  sobió.  —  Pudiera  numerata 
otras  gentes^;  pero  me  parece  bastante  Ip  tcfctído,, : ; :  Concluye 
con  dedr  que  dividida  una  piedra  en  mitades;  y  puesta  la  mi-i 
tai  en  i^na  vasija  de  cristal  muy  fina  Iten:^  de  ésta  agua,  y  la 
otea  mitad  en  otra  lleí^  de  agua  delgada,  tapando  las  bocas 
para  que  no  rengan  resphacion,  la  AUa4  déla  piedta  puesto  • 
cci  la  segunda  vasiia  qieia  integro,  al  paso  que  la  de  la  ptinaeía  ^ 
«c  disuelve,  sin  dejar  resultado  visible. " 

Es  de  U«s.  con  todo  respeto.    P.F. 

Aviso.    En  la  calle  Real  dcPalado  de  esta  capital  vende 

t\  albac^a  del  Padre  Cura  que  fue  de  Atitan  D.  jise  Nicolás  i 

Velaico,  una  casa  cubierta  de  texa  y  formalmente  fabilcada  con  - 

todo  aseo,  con  balcqneila  de  fiertoi,  que  enfrenta  y  hace  csqui-  ^ 

m  potd  poniente  con  la  de  D-ManuelPabon,  por  el  sur  coa  f 

la  dcP.  Jo^e  B3tres,y  en  la  esquina  ccntrapucstacon  la  de  D.  y 

Fcancisco  Pacheco,  con  agua,  pi  as  y  todas  oficinas,  tiene  ve*  ' 

inte  y  ocho  varas  de  Ftcntc  al  poniente,  y  treinta  y  nueve  de  * 

fondo,  y  por  todas  partes  csii  bien   avecindada:  apretíada  en  K 

nueve  mil  cierno  scfenta  y  un  pesos  cinco    reales,   pueden  ' 

quedar  sobre  ella  quatro  mil  pesos  afavor  de  una  de  tas  dispon-  í 
sici^aes  piadosas  del  testador,  y  lo  demás  ha  de  darse  de  cpntaiOr 


^  GAZETA  DE  GUATEMALA 


DEL   LUNES   3,  DE  OCTUBRE  de  1803, 


■  •r 


,;í 


ti»  iiimiiiiiivii» 


.  M       NOnciAS  DE  NUtKA.    (N.  322.) 

La  creeocia  de  que  el  Monarca,  que  actualmente  los  go** 

'    fcierna,  hade  llegar  con  el  tiempo  á  ser  uno  de  los  bienaventu:* 

fados ,  capaz  de  trastornar  á  su  arbitrio  toda  la  armcinu  de  los 

elementos ,  obliga  á  los  subditos  á  tenerle  quaota  veneración  rc^ 

•  putao  coK«spoi3dícntc  á  una  persona  sagrada.  Ni  por  chanza  es 

•  permitido  poner  las  roanos  en  el  Soberano.  Una  vez  que  en  oso 
de  la  satitfacion  que  tenia  con  Macuina  el  Comandante  de  la 

I-  fragata  S^nta  G^itrudis,  le  arrojaba  pedrezuelas,  conteniéndole 
"  la  mano  el  anciano  mas  diuingutdo  de  los  noMes  que  estaban 
i  presentes:  con  un  Twh  (le  dijo)  no  se  jerga  de  c'se  modo, 
t  A  pesar  de  é$ta  suma  veneración  ,los  Mes^chi  mes  se  preser^tan 
«     de  qualquier  modo  delante  de  su  gcfe :  indistintamente  se  sien-» 

tan  9  se  acuestan ,  serebuelcan  en  su  presencia  ,  de  manera  que 
r  parece  no  están  vinculadas  las  señales  de  sumisión  nías  que  i 
'  no  hacer  ésto  a  su  lado,  y  obedecer  prontamente  quantas  otde-* 
t     nes  se  les  imponen  ,  aoQ  dejando  la  comida,  si  en  aquél  instante 

K!  les  manda  algo. 

!/  ARTICULO  IV. 

«  De  la  Dignidad  del  Tais  ,  de  los  nobles  j  y  sus     >^ 

f  casamientos :  Fecundidad  de  las  mugetes  :  ceremé-^    P  ;  t 

^:  .^    pias  conque  celebranius  fartoiv  NB^ictAMotra^'^^ 

^í'.  :l3Í i  yfóstumbres  extrañase  'rr t'mr^- c'- ^r/r?. >í ■^''U^'^xr'^f  ; ';' '' 

^  _^^  La  dignidad  de  Tais  es  hereditaria  de  padres  á  hijos,  y 
'^'pm  regularmente  á  éstos  luego  que  están  capaces  de  gobernar, 
^     y  que  aquellos  se  sienten  avanzad9s  en  la  edad.  Tres  son  los  priu'i 

cipales  Taises  que  conocimos  en  Ñuika  ,  siendo  ci  superior  d^e  to- 
^     dos  por  muchos  respetos  Macuina,  cuyo  padre  muiió  después  del 

año  de  78.  en  una  guerra  con  \os  Flau- mates  9  nación  que  no 
V  he  podido  averiguar  en  que  parte  reside  ,  pues  la  etimología  in- 
*'  dica  solamente  que  están  de  la  otra  baiida  del  m^r,  sin  expresar 
^  el  rumbo.  Su  hijo  y  succesor  vengó  esta  muerte ,  pasando  en 
^  persona  á  las  rancherías  enemigas,  y  haciendo  en  ellas ,  por  ha-^ 
^'ÍKiles  cogido  de  sorpresa  y  una  espantosa  catniccria.  ¿í/^re^l^t 

masía, 


masía,  7  Tla-pA  ffi^mthoú  Vdj  otros  dí>y,  ¿113701  {níces  víveri  sTti 
isfber$€  reservado  en  la  renuncia  mas  que  la  dignidad  del  sacct- 
dodo,óbica  por  que  no  la  creen  cnagenaWe,  ó  porque  con 
k  edad  crece  en  ellos  la  superstición.  Los  hermanos  dsF  Ta  1$ 
hacen  el  segundo  orden  de  la  nobleza;  mas  ésta  llega  á  perderse 
al  cabo  de  dos  ó  tres  generaciones,  pues  no  la  participan  los  pa<« 
tientes ,  que  pasan  al  tercer  gradó,  los  qualcs  prccipitadan^te 
caen  á'  la  clase  de  Mes  cbUmss^  ó  pie vey os,  que  c»  la  ulii  na  del 
estado.  Las  tnugcrcssrguen  la  condición,  de  los  padres  y  oaaridoSi^ 
La  poligamia  está  establecida  entre  los  7^/-m  yprinciH 
pes  Kat  latut  que  tienen  por  ana.  serial  de  grandeza,  el  comprar 
y  mantener  varias  mugeres»  Entre  ellas  advertí  siempre  que  una 
era  constantemente  lamas  privilegiada,  y  que  aun  las  otrat  Im^ 
trataban  con  bastante  comideracion,  de  modo  que  ásulado^pa^ 
tecian  unas  meras  concubinas.  Su  adquisición  es  muy  costosai 
en  los  Taises,  que  no  pueden  recibirlas  de  la  mano  de  sus  padre% 
sino  á  expensas  de  muchas  planchas  de  cobre,  pieles  de  nufria,i 
conchas,  tela& de  corteza  de  ciprés  ^canoas,  pescado  &c, de ma-( 
ñera  que  el  que  tiene  quatroó  seis  hijas  de  un  parecer  regular  « 

-^rcucnta  con  otras  tantas  ala  jas ,  cuyo  precio  le  haga  sumamente 
kico.  Los  Mes  chi  mes  se  hallan  casi  siempre  imposibilitados  para 
sufrir  estos  gastos ,  pues  no  siendo  dueños  del  fruto  de  su>tra<4 

*•  bajo  ,  sino  en  una  parte  muy  pequeña,  jamas  pueden  cotcftar  el 
dote  ,  y  asi  muchos  de  ellos  ma?rcn  sin  casarse,  ylos  pocos  que 

r  logran  mejor  suerte   deben  contentarse  con  una  jola  mugcr^ 

■cjue  seciben  de  mano  de  sus  Principes  como  premio  de  sus  scti 

vicios.  Igfióro  quales  son  lat  ceremonias  nupciales ,  por  no  ha-4 

berse  proporcionado  matrimonio  algunadurante  nuestra  residen^ 

ciaen  aquellos  países. 

Discurro  que  no  falte  una  fecundidad  regular  á  laá  mu^ 
gercs,  y  que  festa  les  dure  poco  mas  ó  menos  el  mismo  tiempo 
que  á  las  Europeas,  por  que  siempre  vi  niños  pequeños,  y  algu- 
nas preñadas,  cuya  edad  me  parecía  no  bajar  de  40.  años.  b3p  sé 
si  se  auxiliarán  con  comadres  al  tiempo  desús  partos;  pero cier-í 
lamente  carecen  de  los  molestos  achaques,  á  que  están  expuestas 
nuestras  ciudadanas,  pues  en  el  momento  que  arrojan  las  sccundi^ 
ñas,  se  lanzaná  la  mar  ,  y  nadan  con  mucho  denuedo^  Lo  raro 
^qHS  luego  que  nacccl  hijo, ^si  el  padre  es  un  Taisi  tiene,  que 

en-í 


Íf7 
tfi^ertarse  eti  sa  csibaña  sin  ver  el  sol ,  ni  las  olas ,  rezeloso  de 

vGfcnder  gravemente  áCri^^r/»  y  que  éste,  eo  castigo  de  su  ciilpat 
4os  deje  sin  vida  i  el  y  á  su  hijo. 

Qaando  el  iafante  tiene  mas  de  un  mes  ^e  convocan  todos 
los  nobles ,  y  se  le  impone  el  primer  nombre»  cuya  imposicioa 
alegotica  forma  el  mismo  padre,  ú  otra  persona  prudente,  á  quien 
dá  ia comisión.  La  noeva  denominación  sefestcjacon  banquetes^ 
cantos  y  bayles,  en  cada  uno  de  Iqs  quales  regala  el  fecundo 
Tais  nutrias,  cobre,  conchas,  y  quantas  alajas  puede  i  los  nobles 
que  han  ve  nido  i  daile  la  enhocabuena. 

Los  nombres  se  mudan  conforma  van  variando  laseda-^ 
4eS|  ycada  novedad  en  ésta  materia  se  solemniza  con  mayoc 
lujo  y  magniñcencia  que  la  primera.  El  discreto  joven  que  reco4 
mienda  Monsieur  Meares  con  d  nombre  de  Quia'schiconuty  en  sa 
infancia  se  llamó  Tlu  pa-ni^apíiytxi  su  niñez  Nd'nafo'mUZf  en 
íu^übcttzá  Gu-gu^me-ta-tzamlzt  en  la  jubentud  como  he  dicha 
pocoantes,  y  ahota  u\úvazmctíic  Quhcamas  hiá  f  habiéndosele 
anticipado  los  privilegios  de  la  edad  varonil  4esde  que  entró  en 
la  posesión  de  la  dignidad  de  Taisy  su  postrer  noart>re  quiere  de-« 
cir  Principe  excesivamente  liberak  el  ÁtiVL^zixtÁna'pe'Tais^  que 
^resale  entre  los  otros,  como  ua  pino  grande  entre  los  pequen 
Sos :  el  de  Macuina  Tal/ i^/ 5(^/. 

Luego  que  á  la  muger  apaitce  por  la  primera  vez  la 
tsangre  menstrua  ^  se  festeja  del  mismo  modo  ,  y  se  le  muda  el 
lipmbre  también ,  siendo  este  mismo  dia  el  de  su  proclamación  , 
si  por  ventura  es  hija  del  Gcfe  principal  de  todos  los  Taises.  No-i 
potros  asistimos  á  dar  la  enhorabuena  i  Macuioa  por  la  de  su  hija 
-Umtocoiptlem^tj  que  antes  de  .este  periodo  se  llama  A-p  enas. 

..  j<.       tegidos  ie  Algodón.  (Nom.  318.).  v:     :r  v     ^ 

,  Oaxaca  y  Agosto  ¿i  de  180J.  :^* 

fres.  Editores  de  la  gazetade  Guatemala. 

I.  Muy  Señores  mios:  A  conscqiicncia  de  lo  que  ofrecí  S 
Vm%.  el  primero  del  corriente  paso  á  explicar  las  causas  que 
Riotivan  en  nuestras  Americas  lo  cato  de  la  cbia  de  manos;  y 
primero  aventuraré  aljgunas  reflexiones,  en  que  apoyo  la  utili-» 
i^ad  de  fomentar  la  industria  úú  pais^  sin  perjuicio  de  la  qoe 

rcaU 


^-í-  r. 


t7« 
rcalmsbtesca  dé  la  Metrópoli.  A  loícuñoíos  y  amantes  de  fe 
pati¿a  no  les  desagradará  el  papel,  y  tiempo  que  en  ésto  se  oca** 
pe,  pues  ha  de  serla  columna  que  sostenga  mi  sistema.  ;?     í;í 

1.  Uno  de  los  argumentos  mas  fuertes  para  hacer  creer 
que  la  Gran  Bretaña  pceñere  lo  ütll  á  lo  honesto,  es  el  haber 
r^educido  á  pra£tica  la  cantinela  de  su  gran  conde  de  Chatan^ 
que  no  queda  que  en  sus  colonias  se  elaborase  un  clavo.  Pa-< 
ra  ésto  se  valieron  de  las  leyes  opresivas,  y  de  las  grandes 
ventajas  que  les  concede  la  extensión  de  su  comercio.  No 
contentos  los  Ingleses  con  surtir  á  las  colonias  de  todo  quant^ 
produce,  y  se  clavora  en  su  Isla,  recorrían  infatigables  los  ma^ 
res,  para  conducir  á  ellas  lo  que  les  dejase  inmensas  utíiidadeSf 
mediante  el  comercio  de  rcextraccion.  Esta  máxima,  so5tenida 
hasta  con  la  fuerza,  no  puede  negarles  el  renombre  de  laboricx 
sos,  éntrelas  naciones  indolentes  que  se  dejan  despajar  de  sus 
riquezas  y  ocupaciones.  Sin  embargo,  yo  sostendré  (mientras 
con  razones  no  me  persuadan  lo  contrario)  que  el  rigor  coa 
4iue  procedieron  los  Ingleses  con  sus  colonos  fue  contrario  á  la 
mejor  politica,  y  á  sus  mismos  intereses  bien  entendidos.  Prué^ 
•bolo, 

j.  La  Gran  Bretaña,  en  todo  estremosa,  adopto  un  pfaní 
de  población  y  fomento  de  sus  colonias,  que  tas  naciones 
Enropeas  mas  sabVas  no  se  han  atrevido  a  seguir  en  las  suyas  res'^ 
pefl;iv3S.  Si  pgfr  los  cCefkos  se  hubiera  de  jazgar  solamcntev 
desde  luego  confesaremos  que  é^tas  acertaron,  y  aquella  erré 
muy  á  su  costa.  No  hay  duda  que  el  plan  fue  admirable  mira^ 
do  solo  con  respeto  at  fomento  y  población;  pero  sus  autores^ 
embriagadas  con  sus  triunfos  y  poder,  parece  olvidaron  crt-« 
toramente  los  medios  de  conservar  la  dependencia.  Esto  es  claro^ 

4.  Franquearon  tierras  indistintameote  á  todo  europeo  (c$^ 
pecialmeate  a{e)ñán)  que  se  presentaba  en  sus  puertos  de  Ams< 
rica,  y  la  confusión  de  naciones,  lenguas,  y  creencias  era  natural^ 
Como  los  nuevos  colonos  no  estaban  ligadas  con  los  vínculos 
de  sangre  y  profesión  (que  son  los  mas  faertes  lazos  qae  sostie^ 
ccn  el  vasallage)  fue  como  preciso  que  mirasen  con  indiferen- 
cia y  aun  con  desafefto  la  religión  y  gobierno  dominantes.  Al 
los  sabios  Ingleses  no  se  podían  ocultar  los  malos  cimientos  con 
^^e  ^cvjiban  el  edifi4o,^j«^  |ft'^'^'^^!l  X^X^Jlí*^  ^0  pudie-i 


W^ 


fon-  cnmcníac  las  prfndpfos  errados  quisieron  al  menos  qtitf^r 
se  aplicasen  ciertos  lenitivos  que  suavizaseo  la,  suene  de  los^cot  . 
lono!,  para  que  no  sacudiesen  el  yugo.  ;i , 

;    5.     Este  modo  de  pensar  de  los  prudentes  no  haró  acogida  ^ 
en  la  laboriosa  y  orgullosa  nación  británica ,  empeñada  en  sacac  ^ 
de.  sus  colonias  quaatas  utilidades  fueran  posibles.  Para  el  tícCkOf^  ; 
no  solo  se  íoipidíá  diícñaTí^cnte  á  los  colonos  la  indü>tria>  sinof  y 
que  índlreñamcnie  se  sofocaban  algunos  esfuerzos  que  cncr^ 
ellos  se  hacían  con  deseo  de  establecerla.  Al  intento  les  conduit', 
cian  los  Ingleses  de  todo  el  globo  quanto  podían  consumir  f  yj  ? 
vendiendo  á  precios  más  baratos,  estatua  los  miserables  colonos 
reducidos  al  cultivo  de  las  tierras,  á  la  construcción,  y  ih  pesN 
caque  piden  brazos  robustos.  Esta  constitución  tan  violenta 
avivaba  dianamente  lo^  deseos  de  la  independencia,  que  ckÚU 
vamcnte  se  verificó  con  el  auxilia  de  la  protección  exterior,  qu<S  • 
solicitaron  y  consiguieron.  Hay  mas  que  considerar.  ,  / 

6.  Los  alemanes  robustos,  laboriosos^  y  ecónomos,  no  e%4 
trañaban  las  pesadas  fatigas  de  la  cultura  yconstruccbn  y  pesca^ 
que  el  gobierno  les  permitía  con  ciertas  limitaciorres  5  pero  au-» 
mentaba  la  indignación  el  corto  fruto  que  ks  rendk ,  y  el  ver  i 
8i|s  familias  envueltas  en  la  corrupción  y  miseria,  como  tkAof ; 
natural  de  ta  ociosidad  forzada  por  la  falta  de  ocupaciones.  Este  ^ 
c$  el  punto  que  no  debemos  perder  de  vista  en  nuestras  posesio- 
nes españolas ,  y  por  ser  de  la  mayor  ímpottanck,  y  el  que  ba  de 
decidir  el  problema  de  la  industria  que  pfotnuevo^  le  daré  alguna 
extensión. 

7.  He  dicho  muchas  veces  con  el  barón  de  Bielfcld,  qii« 
en  una  población  de  cien  habitantes ,  cinqucnta  son  mugcceSf: 
3r-.diez  y  seis  niños  de  hasta  dics  y  seis  afíosy  y  los  doce  ancianos 
de  mas  de  cinqucnta.  El  todo  ¡compone  cerca  de  las  ocho  dc-i 
cimas  de.  lia  población,- impoiíbilitadDS  por  decoro,  ó  por  la  falta 
de  fuerzas,  de  los  egctcicios  que  piden  brazos  robustos.  De  éste 
calculo  prudencial  se  inferirá  el  despecho  que  causaría  a  los  an-< 
glc-americanos  el  ver  a  sus  familias  en  el  infeliz  estado  ya  dich3 
en  el  num.  6.  —Como  según  frase  de  la  Escritura,  de  los  SS.  PP.  y; 
de  las  historias  eclesiásticas ,  los  pecados  de  los  pueblos  loscasn 
tiga  Dios  con  guerras,  epidemias,  hambres,  y  aun  con  revolucia-* 
nes  de  los  imperios.,  era  conseqüencia  precisa  que  no  se  dilatase 

mas 


1f« 

mM  la  de  a<iuellas  tbloüias.  Sktido  el  gobierno  brltatitco  la  taiN 
^a  inmediata  del  mal,  fue  consiguiente  el  castigo  con  la  separa-t 
cion  de  unas  posesiones  que  tanto  engrandecían  su  impecio.^  . 
^PiK  solo  ésta  cazoQ  «o  debió  el  gobierno  Ingles  empeñacsetant^ 
en  privar  á  sos  colonos  délas  ocupaciones  necesarias  paracnan^^ 
tenerlos  en  costumbres  moderadas  pero  me  hago  cargo  qucyn 
#sto  és  predicar  en  dcscicrto. 

Ü.    Yo  nse  atrevo  i  asegurar  que  en  perdiendo  la  nación 

Británica  la  superioridad  en  la  marina  ( que  no  lo  miro  remo<4 

fto,  si  España,  Francia,  y  Holanda  aplican  los  oaedios  que  tienen 

•en  sus  enanos )  no  ks  quedara  un  palmo  de  tierra  en  la  H.  Es«i 

.coeia»  en  el  Canadá  ^ni  en  Us  hlas:  pues  continuando  el  sistema 

?de  opresión ,  es  preciso  que  se  exasperen  los  pueblos,  y  se  irrit;c 

ila  divioa  justicia.  Esta  es  una  profecía  política  que  nada  se  pi- 

vCrde  en  aventurar,  y  puede  inñair  mucho  para  la  ietidiad  4^ 

iQUCStras  Americas,  con  cuyo  objeto  sigo  mi  discurso, 

t    ^  9.     Nuestros  pladoiiñmos  Monarcas,  guiadas  del  espuiru  del 

Xiátolisismoque  les  aoiona ,  han  dado  pruebas  continuadas  de  que 

Iprefietcn  lo  honesto  i  lo  mil  5  pero  yo  noto,  con  D.Bernardo 

doWard,  que  no  se  han  hecho^iguales  esfuerzos  para  unir  y  her^ 

llenar  lo  útil  con  lo  honesto.  De  aqui  resulta  la  desgracia  del 

|)UebÍo  americano  ,  y  de  la  mctcopoU,  que  pudiera  ser4a  señora 

de  las  gentes  conelauxilio  deé^tas  ^s  posesiones.  En  lo  relativa 

ii  España  tienen  ex olícadas  afganas  de  las  causarlos  autores  na^  ' 

r^^ionales  y  extrangecos5  e^ospor  ridiculizarnos,  y  aquellos  cott 

el  mejor  ^elo.  Pero  cocno  dejaron  un  vacio  inmenso  en  núes-* 

tras  ÁmciicaVt  y  rf  tocaren  algo  de  ella?  fue  xon  ignorancia  de 

les  mq  res  ptinc^ios  aplicables,  me  veo  precisado  á  explicar-* 

f  ID5;  50clntamme  en  el  siguiente  pliego,  reservando  para  otra 

^  ^fcra  cthacerlo  con  mas  extensión. 

^   *    ^andenVms.  j|l  imparcial  y  ¡kucn  Fatriptaf 


;    t  .f  -  .       £,angosta. 

\  i-     -  ínel,mc!s  de  Setiembre  ptqximo  pasado  se^xtcndíó^$ftlf.i 
|3;|ga  de  la  jarisdiccion  de  Escuinta  á  la  de  Zacatepcques,  y  par^J 
¿ocularmente  biza  pU  en  el  pueblo  de  5.  Criscoval  Amatitan  ,  a 
4pti4e|ta^4e  c&mhioDíido  á  íiispecci^onariaf  qr  dispo^doo  del 


1»f 

^Supcricr  GoBícmo  ti  Regidor  de  éste  N.  A\  D;  Miguel  Al  va»i* 
AstUíias,  quien  a  su  regreso  informo  lo-slguicnte:  .# 

„Ha5ta  d  día  17  eo  que  yo  estuve  se  hablan  cogídd  quátrot 
cicntas  cincuenta  y  una  arrobas  de  dicho  inscdo,  sin  otw  apata-4 
to  de  ruidos  y  concurrencias  qiae  el  haber  tomado  aquel  Gpboc-^ 
fiador  (el  del  mismo  pueblo  de  S.  Cristoval)  la  providencia' :d«r^ 
que  cada  individuo  entregase"  dos  arrobas  de  chapulín  en  la  seaia4 
ua,  las  que  se tccibian  con  la  mayor  escrupulosidad,  hácicnd'ilo' 
después  enterrar  fuera  del  pirtblo  para^-e vitar  roda  infección*  EfS' 
fatostravajos  se  contirüa,  hasta  ver  si  se  logra  su- totái  exrcrmí^ 
rio,  para  dar  principio  á  la  operación  de  desenterrar  lah^evá  ér* 
$emilla>  de  qae  ha  quedado  mucha;  Las  scntóntera»  de  maíz  ta^ 
aquel  pueblo  se  hallan  cnt<^aroente  fuera  de  riesgo  por  estar  ya^ 
dobladas  todas  las  milpas,  á  excepción  de  una  que  fue  la xjue  pc*« 
Mgró,  y  la  cosecha  ha  sido  regatar.^  Las  de  frijol  son  las  que  cof4 
Tcn  algún  riesgo^v  y  de  éstas  solo  se  han  perdido  hasta  ahora  iot^ 
ó  rres  sementeras.^  En  Afsiatisan  solo  se  ha  experimentado  daiío^^ 
en  una  milpa,  y  están  buenas  todas  lai^  siembras  asi  dé  maíz  coaio^^ 
de  garbanzo.  La  manga  de  chapalin'  que  atli  está  t;$  oíriy  gran-^^ 
de ;  pero  se  ha  eoccrrado  en  el  Tülar ,  ó  lag«na  de  lat  Agtñs  ea^ 
lientet ,  donde  pos  su^^situáción  no  se  le  ouedé  hacer  peí  juício.»i-# 
A  los  Alcaldes  de-  dicho  pueblo  procuré'cstiroülartós  todo  lo  po^ 
siblcpara  que  operasen  i  imicacion  del  Gí^bcrnador  de  S,  Cris-» 
toral  siempre  que  la  permita  la  situación:  que  formasen  llftsyde^ 
i^fós  vecinos^  y  q^e  icadaunaie  iiDpusiese  tarea,>cofiíiioath$Cs 
g^edó  egecutándo.,|;  .  .     :¿  .;>;  ^.     ¿   ,,  ■ 

r --:--:■;:•  ^z— ^..  •■■-•  Somonatí  Si  de  Setietnlrii  '  f  ■"'■  ;f ■"  ■,  \ '- 

^  Elbtlibífél  corriente  antes  de  ponerse  el  sor  aparécf® 

Utta  formidable  qaancha  de  chapulín  volador;  sacarso  de  orinóte 
á  poniente ,  pasando  por  los  terrenos  dé  Masagua,  S.  Fedro  y  Sto,^ 
Domingo  Vperó  allí  no  puede  hacei  daño  ala  siembra^  prineipal 
dé  maiZ' por  estar  la  mayor  parte  sazonado.  Dañará  alas  de  fríf4 
yoU  Y ^  tunalmil,  comoá    los  platanares  vicps  y  nuevos.— r* 

'Afeaba  dé  noticiarse  que  entre  Juayüa,  Sálcuátitah  y  A^aneca^. 
anda  una  mancha  conssácrable  de  langosta/  que  no<e  sabe  slcti 

■  parte  dé  la  referida,  úotra  venida  por  distinto  ruabi.  Aquellos^ 
terrenos  son  frios^  y  de  su  naturaleza  tardías  las  cosechas.  Eiy^ 


3*t 
tiA csiaío  cri qaralH  se  Hanari  las  siembras  vvieátn ser  devora- 

^as,f por  qu?  unas  están  reventado  y  oaas  biloteando,  sin  ser  po- 
sible ahuyentar  la  plaga  sino  á  fuerza  de  gente^  para  lo  qual 
nc  han  dado  las  ordenes  oportunas  y  también  para  sabtr  don-i 
de  haga  la  exho /ación,  á  üo  4c  desenterrar  si  es  posible  las  au"> 
^  ssorquitas  ó  huevas. 

.--Las  erupciones  del  volcan  de  Tsaleo  (*)  sen  otro  enímigo 
'  ídestruÉtor  de  las  siembras.  Antes  de  ayer  noche  ptííiciplaron, 
i  y  siguen  en  tales  teraainos  que  la  columna  de  humo  y  ceniza  co«» 
♦  ^c  mas  de  nueve  leguas.  Por  donde  atiaviesa  causa  tal  dañóla 
C'Cenízaque  va  dejando,  que  marchita  qualquíet  sementera  si  la 
fhaU  tierna,  y  si  tiene  algún  vigor  la  dejacasi  iroposíbilltudade 
i  fruaificar,  sino  cono  la  mitad  délo  que  pudiera  rendir,  según  üe 
experimentó  el  añp^wUimo,-      •-•  - 

^  El  precio  de  los  maízes  en  ^sta  plaza  en  el  dia  és  de  tres 
quattillos  el  almud  y  por  los  pueblos  de  S.  á  iz.  reales  fanega, 
t  El  trigo  4iUramaano  sigue  4  i  ccales  el  almud,  con  muy  escasa 
<  irenta. 

—  Entre  el  territorio  de  Ahuachapan,  los  hacendados  de  la 
villa  de  Consónate,  y  vecinos  desús  barrios,  tienen  sembrados 
{^4  medios  de  maíz  Apmte  j  y  2.693  id  ^^  chapan  ^  con  100  me^ 
dios  át  frijol,  qu:  hacen  fanegas  de  maiz  £15,  con  27  medios, 
y  de  frijol  4  con  4.  Ademas  hay  sembradas  en  los  mismos  pa« 
'  rages  35.  tareas  de  yuca ,  según  las  listas  presentadas;  bien  quo 
:  se  sabe  porinformes  que  ús4^icq&b^&4iC^^ehapaaspa  IS(M 
«;feo  mas  quantiosiajs.  f-  ^.y  fe     ^p 


(  {P)  '  Bste  volcan  tiene  $u  f espe^iva  celebridad  •  en  leíacioaes  de 

/j^liges  fea    novelas,  dí$de  que  el  apóstata  F^f/idix  Gj^^  le  meacipaé 

*  fcoacqsame^t?  en  su  líbco,  del  qual  totní  sia  duda  le  Stge  la  cutlosa  noti* 

*  cía    áQ  H  boca  del  ir^srM  ^  j  tuiios  subteicaaeos  ^  ^ue  ÍDjgici^  ep  el  JS^ 


y/Tr 


3^2»M•  314  Tom  vn.  TqI  itz 

^    GAZETA  DE  GUATEMALA 


BEL   LUNES  10,  DE  OCTUBRE  de  1803, 


0m^ 


NOTICIAS  DB  NUTKA.    (N.  325.) 

-.■■-.    . .     ,  ■  -   . .  '* 

Es  digna  de  cefeiirse  la  pompa salvage  toaxifáéa^  lolürvíí 
dIsó  ésta  función.  En  uno  de  ios  ángulos  de  Uicasaj^qtic  e^tíb^ 
t  situada  á  la  falda  de  las  frondosas  oíoiitañas  de  Copci»  eievaíoa 
I  -hasta  el  nivel  del  techo  un  tablado  sostenido  pot  quatro  gruesos' 
i   orcones  en  forma  de  columnas,  y  formando  por  arriba  uaa  -es-i 
pecie  de  bakon  cercado  todo  de  tablas»  Tanto  éste,  como  las  co4 
t  lumnasy  estaban  pintados  de  blanco,  amarillo,  encarnado,  azul 
•  y  negro,  con  varios  figurones  de  mal  diseño,  y  adornado  á  mas 
<   de  esto  con  espejos  de  distintos  tamaños ,  y  dos  bustos  en  las  es^ 
-  quinas ,  con  los  brazos  abiertos,  y  manos  estendidas  para  slgnífi.^ 
C    car  la  magniñcencia  del  Monarca.  Al  pie  de  las  columnas  estaba] 
t  aplanado  el  atrio ,  y  rodeado  de  una  baila  de  madera  en  fjrnia^ 
de  circo.  En  lo  interior  de  la  casa  sobre  unas  esteras  nuevas  estaba 
la  joven  Princesa  vestida  de  las  telas  mas  finas  del  ciprés,  y  ata-* 
i   viada  con  innumerables  ensartas  de  menudi^s  púas  de  algunas  es-* 
pccics  de  conchas  de  Venus,  que  recortadas   por  las  puntas  con 
►:  igualdad    tienen  un  bdlisitno  lustre,  y  configuración  de  abalon 
(   ríos.  El  peynado  era  con  el  cabello  dividido  en  dos  partes  igaalcs, 
♦•   dejando  uaa  raya  por  medio  de  la  cabeza  ,  y  asido  tenazmente 
♦•  por  las  puntas  con  muchos  cilindros  de  cobre  bien  bruñidos,  se-* 
•«    melantes  á  los  que  cuelgan  de  las  orejas,  cuyo  peso  no  podia 
I    menos  que  exceder  de  una  libra  castellana.  > 

i  Tomó  Macuina  á  su  hija  por  la  mano,  condújola  hasta 

f     el  balcón,  colocada  en  su  mediania»  quedandoél  a  la  derecha, 
i    y  á  la  izquierda  su  hermano  Quatlatrape.  El  concutso  nume-* 
í:    roso  de  naturales  que  ocupaba  el  atrio  y  playa  se  paso  cri  d 
é   mas  profundo  silencio.   Dirigiendo  entonces  la  voz  á  todoS  el 
Gcfe:  Ta  wi  hija  A  pe  nas^ts  á\]o)no  es  niña^  sho  mtigervde  áqui 
adelante  será   conocida  Cün  el  nombre  de  lúocott  cle^not^  eit%  es  la 
gran  Taisa  df  r«^íi¿ií.  Respondieron  todos  á  un  <^x\xo  tíua^cas 
Huaeas  Macuina^  tíuacat  IztototUclemot:  expre&iotvque  equival 
le  á  nuestros  vivasy  pues  el  grande  etoglo  de  aquellas  ge  tss  se 
;  ;     toma  siempre  de  la  amista  1  significada  por  la  paabra  Huacas. 
\  X  Comenzaron  luego  á  tanjary  bay  ar  los  Taises  y  ÚZ4 

\  V  -mas  nobles,  y  cada  uno  recii^ia  ana  aiaja  4e  imporiancia^  que  á 


^^  1S4 


V  n9inbrc  de  Macuíoa  y  ta  Prlticesa  arrojaba  desde  el  tablada 
íluatlazape.  Uno  de  los  juegos  principales  de  esta  soknanldad  fue 

^.el  de  la  lucha,  sirviendo  de  palestra  el  atrio»  que  se  habla  apla- 
nado á  este  ña.  Una  concha  era  el  premiaque  st  proponia  al 
vencedor,  y  se  presentaban  sobre  ta  marcha  io,  ó  ^o  atletas  des«i 
n  idos  á  disputarse  el  honor  déla  vldoria.  Lanzaba  sobre  ellos 
Quatla  zape  desde  lo  alto  un  pequeño  cilindro  de  madera ,  que 
a  porña  querían  recibic  en  sus  nna^nos  los  competí  dores,  y  que 
unos  i  otros  se  arrevataban  ,  empleando  todas  sus  fuerzas  para 
apoderarse  de  el,  y  conservarlo  en  su  posesión,  hasta  que  el  oías 

^.esforzado  a  astuto  conseguía  el  triunfo  ñnal ,  ó  bien  cansan-i 

'  do  á  sus  contrincantes,  para  cstorvar  que  te  hiciesen  rcástencia, 
ó  b'en  ocultándoles  el  palo  con  destreza  para  inuttllzaf  su  potña. 

.¿.c  Nuestros  nsatineros  tuvieron  pacte  en  éste  combate,  y  el  premio 
que  lograton  los  vencedores  fue  siempre  superior  áel  de  los  na-* 
turales,  pues  á  éstos  no  se  les  daban  mas  que  conchas ,  y  á  los 

,   pttos  cocientes  pieles  de  nu'tia.  Macuina  nos  agradeció  sobre 

^  ^manera  el  haber  asistido  i  éste  festejo,  y  me  testifió  siempre  la 
complacencia  que  le  habia  causado  habernos  visto  danzar  auno 
de  los  capellanes  y  á  aü  en  presencia  y  obsequia  de  su  hija 
la  Princesa. 

Luego  que  la  ceremonia  quccJó  concluHa  (sin  embaw 
go  de  haberse  destinado  varios  dias  á  los  regorijos  püblícos) 

^í  mandó  Mítcuina  que  bajase  del  tablado  Iztocoticlemot,  y  acer-í 
candóla  á  onode  los  telares  que  habia  en  el  mejor  sitio  de  lacan 
sa:  j/a  eres  ntugery  bijn  mía  la  dijo)  ya  no  debes  ocuparte  mas  qtif 
en  las  obligaciones  de  tu  sexo^  Con  ésto  comenzó  desde  aquel 
día  i  hilar  y  tegcr  la  tierna  joven ,  dando  con  su  condu£la 
laboriosa  una  viva  reprehensión  á  todas  aquellas  scñositaa 
que  no  reputan  por  nobleza  á  laque  no  encuentra  entre  sui 
vicios  la  ociosidad ,  e  imitando  por  las  sanas  máximas  de  sa 
educación  a  las   hermanas  del  Rey   Griego,    que  conquisto^ 

l'  toda  el  Asia. 

Antes  de  la  época  de  su  menstruación  venia  rodos  los 
dias  a  visitarnos  ésta  niña  ,  cantaba  ,  baylaba  ,,y  pascaba  ale^ 

^    grcmcnte:  jamas  la   faltaba  la  risa  del  semblante,  ni  dejaba 

^  de  estar  asistida  de  las  mas  festivas  entre  todas  sus  parientas 
y  diadas;  pero  después  á  todos  nos  sorprendió  la  gravedad 

:;  con  que  se  manejaba,  sin  contestar  nuestros  saludos  masque 
mn.  una  iQnlioacioa  de  cabeza  j»  ni  poder  mas  qus  i  ^oi^di) 


:Wj:¡!M;|w%K<^^^|y|¿5Zi^' 


tUs  sonreírse,  y  Hablar  asa  ú  otra  palabra.  Nuestro  comandan 4  , 
dánte  disfrutaba  la  amistad  de  Macuinaen  el  grado  mas  eg;ii4 
ncntc  i  que  puede  llegar  la  confianza,  y  con  todo  éso  na  , 
basuron  jamas  sus  ruegos  para  obligar  á  aquel  Gcfe  a  traec  ^ 
á  su  hija  á  comer  un  día  siquiera  en  nueistra  compañia  ,  puet 
siempre  que  se  le  hablaba  sobre  el  particular ,  respondía  qut!^. 
]ra  sa  bija  era  muger^y  no  podia  salir  de  su  casa. 


SI  Cimbanillo.  (*) 


Que  haya  en  una  ciudad ,  villa,  ó  pueblo  hambres,^  jpMei 4 
ceSy  y  otras  calamidades  que  Dios  envía,  vaya  en  gracia;  peto 
que  los  hombres  aumenten  las  plagas,  e  incomodidades ,  solo 
por  que  quieren ,  és  á  quánto  puede  llegar  nuestra  barbarie.      ^^ 

Qne  los  hombres  tengan  que  suftir  molestias,  é  Impettk 
oencías  unos  de  otros  por  el  trato  social ,  por  interés,  ó  por  carn 
did  ,  ya  lo  entiendo;  pero  que  hayan  de  suftir  invenciones,  prac«t 
ticas ,  y  abusos  de  pura  majadería ,  y  no  solo  sin  objeto,  ni  pro4 
vecho  alguno,  sino  con  positiva  y  continua  incomodidad  y  pec^ 
juicio  de  muchas  personas,  es  quaoto  cabe  en  el  trastortio  de  la 
Kazon. 

I Y  quien  creyera  que  ésto  mismo  se  ha  visto  por  man 
chisimos  años ,  se  vi ,  y  se  verá  ppx  los  siglos ,  jen  »na  ciudad 
|omoésta? 

V  ¡De  ti  hablo ,  Cimbanillo  atormentador,  colocado  eti  ef 

centro  del  pueblo,  y  en  lugar  tan  elevado  para  que  sean  oidos  poc 
üias  »  y  mejor  los  agudos  ecos  de  tu  dañina  lengua! 

Yo  te  perdonaría  las  impaciencias ,  y  ravias  que  medí 
tu  pesado  lonsoner^ ,  si  ^e  hicieras  ver  que  á  una  criatura 
aoU  fuese  del  mas  leve  provecho. 

C  ¿Donde  está  éste  ?  Yo  do  lo  en(CUén|to  ni  en  los  campos 

Inmensosde  la  posibilidad.  .  ■'^■,^\.i.r^^':^'-^^^^ 

Lo  único  que  puedes  decirme  «que t«tcniz,'V peííét&fí 
le  chfUido  ,  tiene  el  santo  objeto  y  utilidad  de  congregar  á  los 
canónigos  en  su  coro  par^  ciimplii  aUi  las  obligaciones  princ^>a4 
les  de  ^u  Initituío. 

"Je  rcspon49  q^it  cps^s*  Quando  fuese  necesj^rio  ó   conve^ 

>^      f^)  Bsté  papeí  fia  venido  dé  la  otrt  Amectct ,  7  de  ttdt  de  sus  c¡i|« 
^¿ádes  mas  iúteiioies.^e  ha  cieido  ^ueaq[iii  09  s^iá  desa^cadable  |  ai  en* 


laleatc  cltafilclo  áecampitíá  para  aquella  convocacíotí  i  parece' 
que  bastarla  un  breve  rato  de  toque » y  no  horas  entecas  de  mo^ 
1er  y  moler. 

Por  lo  general ,  todo  Tribunal ,  Ayuntamiento,  ó  cuerpcj 
iqpe  se  junta  diatiamente}  ó  en  dias  señalados,  y  en  horas  decer^ 
minadas,  cuojplen  con  ésta  obligación  sin  que  sus  individuos  ncH 
cesitcn  )a  interpelación  de  uña  insofíible  campana  como  tú.  :.- 
Es  de  suponer  que  tales  individuos  distinguidos  y  caraftc-í 
tizados,  por  su  propio  honor  y  conciencia  ten  itdn  el  caí  Jado  de 
ir  á  las  horas  señaladas  á  la  tarea  ordinaria,  sin  necesidad  del  es«t 
tiríiuro  de  tu  obstinado  canopanco. 

'  I A  qué  canónigo  le  f^iltaunbuen  par  de  relojes,  ya  de' 

tóesa ,  ó  ya  de  bolsillo  para  gobernar  por  ellos  su  asistencia  al 
coro? 

Aunque  haya  algunos  de  buen  dormir  ,  y  de  sueño  pesa-* 
'do  ,  no  les  faltará  tampoco  un  par  de  criados  que  los  despiertea 
«i  hora  competente,  confiando  mas  bien  que  estos  los  saquen  del 
sueño,  y  no  tus  porfiados  gritos. 

Con  ellos  haces  muy  poco  honor  i  los  señores  canoni-^ 
^os ,  por  que  das  á  entender  que  son  tan  remolones  y  pesados 
que  necesiten,  toda  la  espuela  de  tu  infatigable  tilin  tilin  para 
duc  vayan  á  la  Iglesia. 

^  ¿Aqué  é<!en  efefto  tanto  tiempo  de  campana?  Si  me  dices 

que  es  para  despertar  y  llamar  a  los  subalternos  y  sirvientí*s  del 
totOj  amen  dico  tíbi  nequáquam.  Estos  se  réirian  de  tus  bachii 
,  líetías ,  si  no  tuviesen  otras  tantas  campanillas  quantos  tienen 
superiores ,  cuyoí  regaños  y  bufidos  son  mas  eficaces  para  el  ca-^ 
50  sin  ruidos  ni  moliendas. 

Finalmente  qu^indo  fuese  necesario  ó  conveniente  tu  ta-< 
fiido  para  despertar ,  ó  avivar  á  los  Canónigos,  ©  sirvientes  ¿que 
tiene  que  hicer  con  cno  el  vecindario  para  que  incomodas  ó 
atormentes  á  una  gran  parte  de  él? 

Pareceme,  Cimbanillo,  que  no  te  queda  recurso  para  decíc 
'  it  necesidad ,  ó  utilidad  de  tu  uso,  y  mucho  menos  del  modo  tCH 
caz ,  fastidioso  V  P^l^di^i^l  con  que  lo  acostumbras. 

Hablemos  ahora  de  esta  segunda  parte,  que  es  la  mas  lasi 
í!mo«a.  Tu  voz  es  punzante  de  oídos ,  y  contundente  de  cabe-» 
zas.  ;Q  lien  faunque  sea  el  Canónigo  roas  antiguo  y  envejecido 
€p  oí.  re  )  tendrá  el  mas  leve  gusto  enoir  tan  molestoso  sonlio? 
I Y  'iue  será  si  se  añade  al  cantar  mal|  el  porfía;?  ¿Pera  q^a 
poifiaíl 


3% 

ItDpIfra  tu  fátaV  zumbido  i  la  siete  y  tneíHa  tan  en  pun« 
to ,  que  parece  aquel  pajaro  que  en  muchos  relojes  al  mfcmri 
tiempo  de  dar  labora  se  asoma  á  una  ventanilla,  y  dice  ju^  ju, 
repitiendo  esta  canción  al  par  de  las  campanadas. 

Duran  las  tuyas  ha«ta  las  ocho  en  punto,  y  descansando 
media  hora  vuelves  á  comenzar  tu  mufica  hasta  las  nueve,  sia 
que  haya  alteración  alguna  en  ti  modo  y  tiempo  ni  dispensa  en 
Dingun  día  del  año,  repitiendo  lo  mismo  de  dos  y  media  á  las  tres 
de  la  tarde. 

Vengan  aqul  todos  los  afitionados  á  orquestras,  y  dfgan-í 
me  de  buena  fé  si  no  se  les  acabaría,  no  digo  el  gusto,  sino  la  pa^ 
ciencia  ,  si  por  ocho  dias  solamente  tuviesen  que  oir  por  fuersa 
una  hermosa  sinfonía  de  Pleyel  repetida  cada  vez  un  quartode 
ora.  Yo  creo  que  darían  al  diablo  la  música,  la  sinfonía,  y  al 
mismo    Pleyel. 

Pues  también  creo  con  mayor  razón  que  habraosido-y 
ion,  y  serán  muchisimos  los  maldicientes  de  tu  chillido  pertinaz, 
del  campanero  ocioso ,  y  de  los  que  pudicndo  no  destruven  ua 
abuso  tan  sin  sustancia,  tan  necio,  tan  ridiculo,  tan  fastidioso,  tais 
mortificante ,  y  tan  perjudicial  para  muchos 

Si,  perjudicial.  Velo  aqui.Qüaotos  enfermos  ó  desvefíK 
'dos  en  las  cercanías  de  tu  elevada  torre  habrán  apenan;  concillado 
ün  apacitilc  sucñ>,quando  vuelve  á  despertarlos  y  á  renovar  ^s 
fatigas ,  ó  sus  delores  tu  maligno  clamóte  el  ¿Piensas  que  éstos 
tales  te  llenarán  de  bendiciones  ?  Setii  un  heroísmo  de  la  paci-< 
encía  si  alguno  te  sufáesc  con  resignación  ,  por  que  ésta  suele 
cgercitatse  con  cosas  qcic  vienen ,  ó  se  dirigen  por  la  voluntad 
del  Criador  ,  pero  és  muy  difícil  practicarla  en  las  cosas  introdu- 
cidas y  perpetuadas  por  lá  necedad  ,  ó  la  barbaiie  ,  sin  amor,  ni 
provecho  del  prógimb. 

¡Qoantoshab  á  que  estén  escribiendo,  leyendo,  rezando^ 
orando ,  ó  haciendo  otras  cosas  de  obligación,  ó  devoción,  qti« 
ando  se  atraviesa  tu  cencerreo,  los  perturba ,  los  desconcierta,  ios 
irrita » y  lo  que  empezó  por  un  principio  honesto,  ó  Santo,  acaba 
por  los  arranques  del  furor,  y  por  un  teriible.,,  maldito  sea^! 

Desengáñate  Cimbanillo:  festos  y  acaso  otros  no  mejores  que 
tilos  son  los  únicos  efeítos  de  tu  incansable  tiple. 

Yo  te  aseguro  que  lo  aborrezco  de  veras,  y  que  varias  vc^ 
tés  que  me  perturbas  la  ocupación,  ó  el  descanso  del  sueño,  ca-* 


18« 
li  me  veo  en  pumo  de  desear  qtie  i  t!  se  te  cayera  el  htizjo  $ 
se  cniprpeciera  el  brazo  al  campanero,  y  á  los  Señores  Canónigos 
desacompañara  siempre  al  tiempo  de  rezar,  ó  d€  echarse  á  dormir^ 
isn  oíosquUo  de  trompetilla  que  les  diese  tu  acostumbrada  TDUsica 
síti  poitt  cMlacle ,  ni  desviarle  un  iastante  ,  solamente  por  otro 
PiSXiQ  tiempo  como  ü  que  te  ocupas  en  molernos  y  exasperarnos. 

I  jalen  5abe  lo  que  cUraoj  y  dc.seaiáa  ptros  gec^ios  meao^ 
juftidores  que  cí  mío? 

Acaso  me  ditas  que  una  costumbre  tan  antiquísima,  co-4 
roo  la  de  tustoques  infalíbics,  y  dilatadas,  es  preciso  que  contN 
nú: ,  y  que  hasta  aora  nadie  s,e  ha  quejado  de  ell^ ,  9  pignsado 
en  que  se  suprima.  ;  ^7^>v:ij* , 

A  lo  primero  replico  que  e^ta  no  és  costumbre,  ni  alfor4 
)is,  skiQ  un  abusio  qae  díbieraha  berse  extingui io  ahora  cien  años, 
ó  mas ,  si  los  hombres  hiciésemos  mas  uso  de  la  razón,  y  no  vl- 
\jcsemos  tan  cotilo  máquinas  eoquanto  po  toca  i  nuestro  insa«< 
ckblé  .-egoisfti3. 

t:r  V  A  lo  segundo  digo^que  tampoco  li^abla  habido  quejas,  n! 
se  habla  caldo  en  cuenta  de  las  indecencias,  picardías  y  profana-i 
clones  que  se  cometían  en  los  cementerios  abiertos,  hasta  éstos 
años,  despees  de  muchas,  en  que  un  rayo  de  luz  nos  ha  hecho  vec 
la  claridad,  y  apesar  deja  venerable  antigüedad  del  descaro  de 
lois  cementerio?,  y  de  gastos  precisos,  se  van  cerrando  como  es  d^t 
bido  ai  hoapr  dá^anfiui^rlo,  y  para  , alejar  de  pl  co  ppcas  lan; 
^dignidades   y.  excesos.  ./'-i-  [  ■:r'^-:^}^/) 

Aslcomo  nuestros  antepasados  no  cayeron  en  esta  cuenta, 
y.estaban  reserva  las  tan  buenas  obras  á  los  hombres  de  éstos  ti- 
empoi^  puede.que  sufeda  lo  mismo  en  qaanto  a  tí,  ladkio  cimbas 
fijlp.  diUá  deberá  él  paeblo  á  los  Señores  Canónigos  a3:uale5, 
4  a  los  que  les  succcdan  el  beneficio  (  mayor  dd  que  parece  )  de 
|mp3neTi:e  an  perpetuo  silencio^  ó  al  menos  de  reducirte  á  uti 
moderado  tañido,  q'ae  no  pcrtur^)i  el  sosiego  y  tareas  de  los  ve-» 
ci'^^Q»,  el  sueño,  alivio,  y  tal  vez  la  curación  de  algunos  enfirmoSjj 
y  que  ^p  excite  |;o  los  corazones  los  mcxvimleotos  de  hiif^yá^ 
|a''vergafíza,  ::^^^'\,í^-h'4í" 

c  Todo  se  con ver/irá  en  bendiciones  >»!  se  decreta  uno  iji 

otro,  y  vo  seie  el  primero  que  Aai  desee,  y  piJa  á  Dios  por  talei 
fcen&faaares.' 

í>í  no  quiete  teicerse  a$I,Tbueii  provecho.  í^ciéicse!  cad« 
Ipeocon  suteíT^i,  y  yo  con  el  consuelo  de  haber  intentado  abrir 


los  ojds  dcla  razón,  cf¿  ta  Kaitianiclad  y  de  la  catlJad,  y  libertar 
una  gran  parte  del  pueblo  de  la  pensión  y  gravamen  de  Vir  y 
aguantar  diariamcn-e  hora  y  media  un  cencerro  agudo,  fastidioso» 
atormentador  y  perjudicial  i  sin  la  mcoor  utilidad  de  un  solo  in- 
dividuo. 

Si  no  te  parece  bien  el  medio  de  que  me  valgo  para  el  itt- 
tentó»  sabe  que  desconfió  de  qualqulcra  otro,  puesto  que  el  de 
la  autoridad  soberana  del  Rey  no  ha  bastado  para  moderar  el 
uso  de  las  campanas »  como  lo  tiene  qQandado  nada  menos  c^ 
por  una  pragmática modetna,  '   i   iv^  :íS^ 

"    ■    -    ■  TELÉGRAFO.  fi^)-.*^:^ífe^^A^a:tó;:tl.^ 

i?  :  :        Se  ha  inventado  írtimamente  un  telégrafo  de  diferente 
Especie  que  los  comunes,  pata  transmitir  las  órdenes  del  g^bldie<i 
te  del  Gobierno,  de  un  Ministro  &c.  desde  el  despacho  á  las 
'  Secretarías  que  se  hallan  distantes.  La  expcticncla  se  hizo  cu 
.^  Tours,y\a  sigaientc  es  copia  det  parte  que  se  dio  de  oficia.' 
[■■         „  Hoy  21.  Prairlal  aíio  lo  déla  República á  las  siete  de 
la  noche^  NOS  el  Mairc  y  Adjuntos,  de  la  chidaddc  Tourt> 
¿i  pedimento  del  ciudadana  Alexatvdra  artista  físico,  nos  tra^a- 
damos  a  la  casa  del  ciudadano  VaUat  para  presenciar  la  expéti- 
encía  pública  qu^  el  referido  ciudadano  Ákxandro  intentaba 
1^;  hacer,  del  medio  de  transmitir  una  órcicn  quaTquiera,  emplegti- 
■   do  para  repetidor  apáreme  de  cada  palabra  una  muestra  de  rebx, 
.  en  laqual  se  hallan  todas  las  letras  del  alfebeto,  cotocadaícc» 
uno  de  los  puntos,  y  otra  muestra  en  el  otro  punío  para  corres- 
ponderse reciprocamente  ^  En  una  de  las  salas  bajas  del  ciüda> 
f  daño  Vallar  estaba  una  de  las  muestras   de  reto jc  sobre  una 
ti  caja  cuyo  ancho  era  de  metro  y  rmdta  eaquadro  (como  vafa  y 
. i  tres  quarus  en  quadro),  y  del  mismo  alto.  En  otra  sala  del 
«i  segundo  piso,  i  la  qual  se  iba  por  un  aposenta  pequeño  y  ua 
cotredorcillo,  habia  otra  muestra  semcíante  á  la  primera,  cq1o-í 
cada  en  el  suelo  que  no  correspondía  al  techo  de  la  sala  baja* 
'    Se  hiZQ  la  cxpetifiocia  públicamente  á  presencia  del  Genctal-i 
Ptcfefío,  quién  señaló  la  siguiente  frase  para  que  la  muestra  de 
;    la  sala  alta  la  transmitiese  á  la  de  la  sala  baja  :  Bl  ingenio  no  fie* 
¿    ne  limiíesi  y  esta  ultima  muestra  la  repitió  ex^üamente  á  la  de 
arriba.  Después  transmitió  la  baxa  á  la  alta  otra  frase,  que  ¿su 
* ''  última  repitió  con  el  mismo  buen  éxito.  Se  exaiDÍnó  con  el  ma-< 

t*í      ilusoia  de  la  Harina  de  %,  de  fiSaizo  de  éste  afioa 


3^0 

.  yor  cuídaiío  el  lugar  tn  que  cstabaitcoloeaáas  las  Sof  raucítra^^ 

"»  y  ne  quedó  la  cnenor  duda  en  que  no  habia  nada  oculto  en  sus 

cajas.  Qüal  s^ea  el  agente,  el  motor,  ó  el  mecanismo  de  esta 

transmisión  telegráfica,   es  un  secreto  reservado  al  autor;  el 

qual  asegura  que  puede  cxtcndcila  á  cístancia  de  quatro  ó  cia^ 

co  leguas,  aunque  haya  un  rio  por  medio —  El  Getisral  Pom-í 

^-incteü!,  Pgefefti  de  liidrc  ct-Loirc,ci  Mairc  y  Adjuntos  de  l,^^ 

jXigdadde  Taur,  fií marón  este  iclato,  (Publidíte) 

*  San  Salva  lor  27.  de  Setiembre 

Los  víveres  se  haliani  ios  mismos  precios  que  en  2<?.  del 
ultimo  Agosto  .  •  En  algunos  parages  se  han  descubierto  rnaa** 
chas  de  langosta;  pero  uo  han  hecho  perjuicio  de  cou^iaeraciotí 
..  en  tas  siembras.  ^ 

Sonsonate  20.  del  mismo. 
¿  No  ht  habido  alteración  de  precios  en  el  trigo  y  maizes—  Lasceoi- 

^  Z3S  de  éitt  volcan  están  causando  a/gunos  daños  en  las  siembras  de  tunal* 

mi  y  frijoles.  Sin  embargo  la  cosecha  en  lo  principal  se  espera  sea  délas ' 
'   nrs  abundantes.^  Las  manchas  de  cha  pulía  volador  se  han  díspetsado  sicl 
i^   sabetse  el  rumbo  que  tomaron,  á  excepción  de  una  ú  otra  de  poca  corisi* 
clcr^fon*  Por  lo  respetivo  al  saltón  que  sesulte  no  se  omite  diiigecisifii, 
p&ra  procurar  su  exietoiinio. 

León  93.  de  id. 
Ss  continúan  dando  las  providencias  mas  s€liva^  para  It  repecicíoo: 
do  $iemb(as  de  maizes.  La  langosta  en  el  día  uo  hace  mayor  extrs'go«f 
D^sapstsclcron  las  manchas  que  habia  «n  Ssvana  gcsode  ,  cerca  del  Vie- 
j  >  y  Chinandegay  dirigiéndose  áxia  la  costa,  P¿ro  aun  no  ¿e  han  entg'* 
blado  Í8s  iluvias,  y  su  escasez  perjudica  infinito.  -^^ 

1  rugí  lio  90.  de  Setiembre, 
Eo  ?a  fecha  tienen  ios  víveres  en  éaa  colonia  Io$  siguientes  píe4 
c!cs  —  Pao,  á  real  las  cufve  oczaj.Míizá  quatro  reales  e!  medio.  Plátanos 
á  9  por  medio  teal.  Hutbos  á  3^  por  real  Manteca  á4  reales  libEa.  Fii- 
jcles  á  real  la  libia.  Arroz  á  real  y  medio  id.  Carne  a  3  libras  por  el  real. 
H¡  barfH  de  batina  á  34.  peso?,  siendo  é»te  renglón  abundante  poiabort 
y  d€  buena  calidad. 

Entradas  y  salida  f  de  barcos, 
A  Tiugillo  en  14*  de  Setiembie  el  beigaoiíade  guerra  el  Raposo, 
su  Comandante   0«  Juaquin  de  la  Cueba,  procedeaí^  de   U  Hivaua,  coa 
sB.  di-as  de  navegación. 

»-.  Dei  mismo  puerto  pa?a  cl  de  la  Hí vaca  eri  7  de  Setiembre  la 
f:ohu  Nieve?,  Capitán  D.  Fiaocisco  Fernandez  ViMamil,  con  registro  de 
plata   y   frutos  del  país  ,  caoba  ,  y  z^iz^^passílía. 

.^  A  Soosonsteeo  8.  de  Setiembie  la  goleta  Nta  Ssa.  del  Rosario, 
del  Riakjoy  al  mando  á^l  piloto  D»  Joíé  M\>Qtei05  ,  con  cí£q  tesaos  de 
^Bi^C'don. 


K»w.  Jly  Tom.tr  u.  Folio 

0AZETA  PE  GUATEMALA 

JOfii»   WNB5  íj:  DE  OCTUBRE  de  1803.      * 


TEGIDOS  DE  ALGODÓN.  (N,  32}.) 
Señores  Editores  de  la  gazeta  de  Guatemala.  ' 

Oaxaca  y  Agosto  8  de  iSoj^ 

Muy  Señores  tBÍos:  En  el  segundo  pliego  del  4.  dejé 
provado  que  por  haber  preferido  la  nación  Británica  lo  úiU  á  lo 
honesto,  se  aceleró  la  independencia  de  sos  colonias,  y  que  nues« 
tros  piadosos  Reyes  han  preferido  siempre  lo  honesto  á  lo  utiíj  pc-< 
ro  que  no  se  han  hscho  iguales  csf  aerzos  paca  unir  y  hcraianar  lo 
uno  con  lo  otro.  Ahora  quiero  demostrar  que  las  relaciones  en-* 
trc  la  metrópoli  y  sus  colonias  jamas  llegarán  á  prosperar ,  si 
no  se  adoptan  constantemente  los  medios  sencillos  para  facilitar 
ambas  cosas ,  lo  útil  y  lo  honesto  reciprocamente. 

2.    Mientras  al  problrma  no  se  le  corra  el  velo  ,  no  falta- 
Tan  espantadizos  que  lo  dificulten,  por  lo  que  han  Icido  en  auto- 
res extrangeros,  que  resuelven  ser  el  fin  de  la  colonia  la  utilidad 
de  la  metrópoli.  Mn  impugnar  tan  respetables  autoridades ,  me 
apartaré  de  los  medios  violentos  que  siguieron  como  axiomas, 
y  adoptaré  otros  mas  justos,  naturales,  y  sencillos.   Mis  prioi 
cipios  (Gomo  originales )  se  publicaron  en  la  memoria  sobíe  el 
vestido  y  calzado  de  los  Indics  y  laoinos,  que  esa  Real  Sociedad 
ccctomica  me  premió  é  impr^nrió,  y  en  ctros  papeles  (que  ya  ni 
consumiendo  la  polilla);  pero  diré  con  un  buen  cccnomista  oe  esc 
rcyrio  ;  „  Q«f  se  we  ha  de  pgrfrJtir  la  repetición  ^ por  qm  no  se  re* 
pite  mucho  aquello  que  mucho impcrt a. i^  bicnáo  puts  la  piCscnrc 
materia  ,  bien  entendida  y  egccuiada,  la  que  facilitara  mi  favo- 
rito sistema ,  que  reúna  los  intereses  de  la  rcligiin,  y  iDorai,  coa 
los  del  esrado,  metrópoli,  sus  colonias,  y  entoaas  partes  ti  Real 
fi*^€o.  Cipero  la  becevoleccia  del  critico  ma^^  delicado.  P^&oal 
intento. 

3.  Sentaré  como  infalible  en  econcmía, que  aunque to^ 
dos  los  haviíantcs  de  lamciicíoü  fueran  labiadorcs ,  y  aite^ 
sanos ,  no  podrían  proverse  á  ^í  mismos  to  sus  necesiaades  rca^ 
les,  V  de  opinión,  y  de  estas  ultimas  á  12.  millones  de  ftdcs  y 
religiosos  Tasadlos  i^ue  DUGsuoRtytieaeco&usy^merlcas,pr(ii 


39^ 
pensos  á  !a  cotnoiliad  ,  regab  y  lujo.  Este  conocimiento  obll-* 

{50  a  Ward  á  proponer  el  problema  de  si  seth  mejor  ocartic  por 
os  surtinaieaíos  que  faltasen  al  extrangero ,  que  algua  día  po^ 
día  ser  enemigo  ,  ó  á  nuestros  hermanos  los  anoerkanos  ?La  re- 
íoluc'ion  fue  haciendo  juí^tlcla  á  éstos,  pero  incurriendo  en  dos 
supuestos  errados,  de  tan  fatales  conseqü:ncias  que  noshancon-^ 
ducidj  a  la  inacción,  y  nr)i<^cria  que  lloramos.  El  primero  fue  el 
de  la  numeración  de  muchos  millares  de  telares,  que  realmente 
no  existían,  y  el  ícganio,  que  se  estancarían  en  las  Americas  los 
rDillones  de  pesos  que  con  el  establecimiento  de  fabticassetraba-^ 
jarían  en  ellas.  Sobre  una  y  orra  equivocación  me  expliqué  en  la 
referida  memoria  &c,  y  como  se  repetirán  los  apuntes  me  iré 
acercando  á  la  qürsilon. 

4.  De  lo  dicho ,  y  según  mis  principios,  se  infiere  que 
para  resolver  el  problema  del  modo  mas  fácil  é$  de  necesidad  ab-» 
soluta  la  distinción  de  artículos  que  la  matriz  podrá  elavorac 
para  su  surtimiento  iotcrior,  y  rl  de  sus  Americas,  de  aquellos 
que  si  no  se  fabrican  en  ellas  será  preciso  traerlos  siempre  y  pot 
siempre  dei  extrangero.  En  la  citada  memoria  decia  que  una  vez 
hecha  e>ta  separación  por  diestra  mano,  con  vista  del  Almanak 
mercantil ,  todo  correría  felizmente  y  sin  tropiezo  al  glorioso  fio 
q  le  me  he  propuesto.  También  indiqué  algunos  artículos  destin 
nados  para  devorarse  en  las  Americas  ,  y  entre  ellos  los  pre- 
ciosos regidos  de  algodón,  lino,  y  cáñamo.  Tomarélospor  v.  gr., 
y  por  lo  qae  expusiere  sobre  ellos  se  podrá  comprender  el  todo 
de  la  idea. 

<;.  Por  repetidas  Reales  Cédulas  se  ha  promovido  el  culti-^ 
vo  y  beneficio  del  lino  y  cáñamo,  y  los  reglamentos  para  los 
gremios  d<:  regidos  de  algodón  ,  que  gobiernan  tn  nuestras  ciu-^ 
dades,  son  prucva  nada  equivoca  de  que  nuenros  católicos  Rch 
yes  han  preferido  lohone*toá  losüiiL  Lo  que  ahora  nos  resta 
€5  promover  eficazmente  lo  uril,  para  que  lo  honcsro  de  lasbue-» 
iras  costumbres  tome  posesión  de  casas  y  plazas.  En  mi  papel 
piimero  dige  que  al  cxtranj^^ero  consumíamos  en  las  Americas 
por  12.  millones  de  pesos  anuales  en  estofas  de  algodón,  que  nos 
introducían  clandestina  y  licitamente,  con  inclusión  de  la  Nao 
de  Acapulco  ,  y  la  compañía  de  filipinas.  En  orros  papeles  ten- 
go calculado  moderadamente  que  con  los  tegidos  é  hilos  de  lino 
y  cáñamo  ascendía  la  partida  á  30  millones.  La  riqueza,  pobla-» 

cíoa 


3^5 
don,  marina  &c.  que  facilitamos  d los  enemigos  del  estado^ y; 

qua.M  siempre  de  la  religión,  se  comprenderá,  por  laque  la  ma-t 

tfiz  adquintU  con  la  restauración  de  los  trabajos  cquivaletftes* 

6.     Las  primeras  materias  de  algodón  sobrarían  con  aplin 

cacion  hasta  para  surtir  las  fabricas  de  España ,  y  las  de  lino  y 

cáñamo,  mas  baratas  que  las  del  Norte,  son  produüo  de  todos 

los  obispados.  Los  millones  de  brazos  que  se  mantienen  en  ina-j 

cíon,  aplicados  con  buenas  reglas  al  cultivo  y  beneficio,  cau-i 

telarián  los  gravísimos  inconvenientes  de  nesesitar  nuestras  ma^^ 

riñas  militar  y  mercantil  de  ocurrir  al  Báltico  por  tales  articu-» 

los.  Supuestas  tan  bellas  disposlciores ,  veamos  las  utilidades 

que  ofrecería  el  cultivo  y  elaboración  de  un  millón  de  pesos, 

para  inferir  por  regla  de  ws  simple  jcl^resuludo  d^^^^^ 

mi      cálculo.  ,.,    í',,.  .  ...,      >.^:ii>  .Z;,^-*      \v..r;    >..     ,,V.^  .■■._.»   'y 

7.  Bien  pudiéramos  dar  ocupadas,  y  con  existencia  ho- 
nesta ,  ádiez  mil  familias  por  cada  millón  que  cultivasen  y  cla-« 
vorasen  ,  pues  con  ioo.  pesos  tendría  una  familia  lo  muy  bas** 
tante  (según  su  estado)  para  socorrer  las  necesidades  reales  de  co- 
mer, vestir,  habitación  &c,  í^in  embargo,  para  calcular  con  la  de-< 
tención  posible  ,  ciño  éste  numero  á  8.  mil  familias  de  rigurosa 
industria  ,  asignándoles  ¿125  pesos.  Cada  una  de  éstas  ,  según 
observaciones  de  Europa,  bien  detalladas  por  nuestro  juicioso 
calculista  Arriquíbar  ,  arroja  5.  á  la  población  general;  pero  poc 
muchas  razones  limito  yo  en  nuestras  Americas  á  menos  de  4,,  y 
en  su  totalidad  á  50  mil  tamilias,  ó  150  mil  individuos  que  me-f 
diante  la  creación  de  un  millón  de  regidos  &c.  tendrían  ser,  vida, 
y  existencia  física  y  moral.  Apuntare  otros  resultados. 

8  Yadige  con  Bielfeld  quecaáa  100  h^bit^ntes  ofrecen  ly. 
hombres  para  el  egercito;y  los  150  mil  facilitarian  22500, 
que  rechazasen  ó  atacasen  al  enemigo  quando  el  Rey  lo  man- 
dase. En  el  estado  miserable  de  licite  Virteynato  contribuye  en 
masa  al  fisco  cada  havitante  7  pesos ,  ó  ^5  anuales  la  familia; 
y  aunque  adeudarla  mucho  mas  la  población  acomodada  que 
promuevo  ,  me  sugeto  á  lo  mismo,  por  lo  q^je  solo  pas;3rían  tes 
30.  mil  familias  por  i.o«ío.ooo.  L?s  refmdas  p.  milfaoiílias, 
con  proporciones  tan  cómodas,  se  hallarían  con  mucho  sobran- 
te después  de  satisfacer  las  necesidades  reales,  y  por  su  ian 
clinacion  natural  ,  y  el  estilo  del  país,  lo  aplicarían  todo  para 
coniultac  las  necesidades  de  opipion^  ó  de  regalo  ^  y  lujo.  Oe-^ 


bienio  en  la  miyor  parte  satisfacerlas  la  Matria,  cakübpot 
lo  bajo  qac  cada  individuo  consumiría  al  cornercio  naclonat  lo^ 
pesos  5  y  50  \a  familia,  que  á  los  treinta  tnil  correspondía  nada 
nienos  que  aiillon  y  medio.  Pasemos  ahora  á  el  ajuste  de  todo 
d  resultado  de  la  elavoracion  de  los  50  millones. 

9.  bcgun  el  juicioso  calculo  que  me  gobierna  ?obrc  la  po^ 
blacion,  milicia,  y  contribuciones  al  fisco  y  al  comercio  nación 
nal,  que  resultarían  de  cultivar  las  primeras  materias,  y  clavo-» 
rar  constantemente  por  un  millón  de  regidos,  era  consecuente 
que  con  el  beneficio  de  los  ^o  millones  se*  consiguiese  en  nucs'* 
ttas  Americas  el  aumento  de  qoí  g  familias,  ó  4  ^ooy  personas, 
que  arrojasen  675.  mil  hombres  útiles  para  las  armas,  y  que 
adeudasen  al  fisco  31.500000  p?sos,  y  al  comercio  oa^'ional  45, 
itiillones.  Estos  resultados  tan  brillantes  no  son  ideas  platónicas, 
pues  se  irían  experimentando  i  proporción  que  prosperare  la  in-i 
dustria.  Coa  ella  se  lograrla  la  ventaja  mas  preciosa  y  aortciablc 
para  nuestro  piadoso  Rey  y  la  nación,  qual  sería  \z  moderacloa 
de  costumbres  del  pueblo  ,  como  cfcfto  natural  de  las  ocupa?! 
Clones  constantes,  útiles,  y  honestas.    (*) 

10.  Los  pocos  que  entre  nosotros  piensen  á  la  l^i^lesa,  olvida-* 
dos  de  la  humanidad  caraíleritica  de  los  españoles,  y  de  $u  san^í 
tifiraa  rí'ligion  ,  aunque  no  nieguen  la  partida,  qui  ieran  se  me-i 
jbrase  la  matriz  sia  embarazarse  en  la  corrupcioi  y  miseria  en 
que  vivirían  cmbueltos  sus  hermanos  americanos,  y  para  éstoi 
destino  lo  que  resta  del  pliego. 

11.    No  necesita  depruevala  aserción  de  que  las  Ameí 

ricas  españolas  estáii  repletas  de  las  ric[uczas  de  los  tres  reyaos^ 

'         coa  ^ 

^>#í  (•!  Et  ei  siglo  XVI.  explicó  éíle  misino  pensatnteato  el  Mra. 
Ff^^^n^n  Pérez  de  Oliva  ea  su  razonamiento  sobre  la  navegación  del  rio 
Guítdalqutvir\^pxk>c\k\oq\xt  deb?  herse  con  i^speio,  HibUbacon  la  ciu- 
á'^á  de  Coidova  ,  falta  entonces  como  ahora  de  IndustiU,  y  de  tneiios 
de  €geEcitaíla.  Decía  que  si  se  abriese  aquella  ntvea^acio?!  irían  ács* 
tibh  cerré  allí  mercaderes,  que  daitili"  égempln  (son  suspilabtas^  y  co» 
dícia  de  algún  egercicio  á  los  muchos  ocioso?  que  la  abundancia  en* 
«lia  cria.  N  ,  digo  de  los  nobles,  cuyos  ánimas  pira  mayores  cosas 
joacieron  5  pero  á  aquellos  qus  jegui  su  estad-)  débeíi  servidumbre 
á  la  Répub  ica  ,  y  qiierdn  scmijiazi^  dó  «efíono.  E>tos  tales,  si 
m  teria  a!ct^íZJS2(j  da  bien  em^jlsar^  sus' tí áv¿j>$,  coa  esperanza  de 
tsxifoi  giiacdaoj  todos  ss  iaqliaaiiaa  á  algaa  egercicio,  y  desteciaruai 


con  inclusión  de  los  artículos  navaks;  y  conao  no  pueden  ni  do? 
bcn  tener  relaciones  poUtkas  ni  de  comercio  con  clcxtrangtro, 
ofrecen  un  fondo  inagotable  de  felicidad  á  la  Matriz.  No  hay 
iDCtropoli  en  el  glovo  que  pueda  gloriarse  como  la  española  de 
que  haciendo  fclicidmas  á  sus  colonias,  le  caniribuitiao  con 
ciento  ó  mas  millones  annuales  en  metales,  primeras  materias,  y^ 
ftutos  preciosos,  para  sa  consumo  y  el  de  las  otras  naciones.  || 
Me  contraeré  á  los  30.  millones  de  mi  calculo  para  deshacer  á 
un  tiempo  la  equivocación  de  Ward,  que  creyó  se  csiancaríaa 
en  las  Auiericaslos  millones  que  da  nuevo  se  elavorascn. 

I  a.  Como  principio  elemental  de  mi  sistema  tengo  scn-< 
tado  en  la  citada  memoria  impresa,  y  en  en  otros  papeles,  que 
en  las  Amcricas  se  debe  fomentar  con  todo  cuidado  y  costos, 
quanta  iodustcia  nos  haya  de  venir  siempre,  y  por  siempre,  li- 
cita y  claivdiestiiíamenre,  del  extrangero,  y  prohibirle  la  que  la 
metrópoli-  después  de  surtida,  pueda  de«^pacharnos  a  precios  re-» 
guiares.  Algunas  diaiinciones  y  «xeepcianes  admite  éita  regla 
general;  peto  las  omito,  pues  sola  sacxpVicacica  llenaría  alga- 
nos  pliegos. 

?  13  Ya  queda  demostrada  la  neceslJad  de  clavorar  loj 
treinta  millones  de  algodones,  y  linos  y  para  que  no  $íí  estan^ 
quen  en  las  América?,  como  pensaba  Ward,  le  bastarla  á  ía  ma- 
triz destinar  de  sus  fabricas  un  millón  surtido  de  libras  de  seda, 
y  tres  y  medio  de  lana.  Sus  primeras  materias  nadie  se  las  dispu-» 
tara  en  cantidad  y  bondad;  y  quando  la  seda  escases^se,  pocria 
socorrerse  abundantemente  con  reponer  los  millorc^  de  mora- 
les que  los  criminosos  repania>ientcs  de  las  justicias  destra-* 
yeron  de  so'o  éíte  obispado.  Los  subidos  precios  á  que  los 
tegidos  de  nuestras  sedas  y  lanas  finas,  se  despachan  en 
las  Americas,  el  publico  lo  experimenta  y  siente;  pero  yo  los 
modero  á  los  inñmos  de  ri  pesos  la  libra  de  seda  en  tigidó  ,  ó 
torcida,  y  a  cinco  la  de  lana  en  paños  y  telillas  finas,  ^e  puesrda 

el  ócioy  el  qual  si  de  éta  tíeiia  saliese^  muy  limpia  quedaría  de  vicíq^, 
pot  que  con  é!  hian  iavidías,  mu  i  mu  raciones,  disccidia-,  juégi>5,  htc» 
toí,  persecución  de  virgines,  ccrrcmpimif.Pto  de  matiim&rics,  y  í  rtts 
vicios  semejantes,  tiranos  de  los  puebles  dorde  el  ó  io  se  ar*r  eifí;  pof 
que  cíertíi  co5a  é<.  Señores,  que  tahf  son  los  comunes  pensamientos ^aa" 
les  Jar  ccupa:ione'i  y  tales  ios  hecb-a  di  hs  hombres,  qa-ks  sus  c  mu-» 
fies  pm  amiento t  Por  lo  qual  tnanffiíSto  parece  qu?  hí  ccut^aviQnu  bor 
nest^»  son  ataduras  que  á    los  hombres   refrenan  de  hs  vi^ios^^ 


39(5  -- 
tanta  gracia  podría  extraer  el  comercio  nacional  les  ?o  mlüones 
decesos  de  mi  calculo  con  solo  la  Introducion  de  libras  de  seda 
y  lana  que  quedan  expresadas.  Recorramos  brevemente  las  utU 
lidades  que  resultarían  d  la  metrópoli  de  perfeccionar  mi  plaa 
poiitíco  cconcmíco  ,  sin  el  sobresalto  de  rivalidad  ni  concurreo-í 


cías  cxtrangetas. 


14.  Las  familias  de  rigurosa  industria,  que  por  cada  mw 

llon  de  tegidos ,  caldos ,  frutos  &c,  le  consumen  las  Americas  a 

nuestra  metrópoli,  le  man  tienen  8  mil  ,y  aunque  por  la  cons-í 

tiuccion  y  navegación  de  exportación  seihn  mas  de  10  mil , 

pero  me  conformo  ccn  lo  que  dige  en  el  num.  7.  Eue  raiüoni 

de  pesos,  dísídbuido por  familias,  le  alcan2abaá  cada  una 4 25. 

pesos  de  primera  mano;  que  con  la  ganancia  ca  America  ,  y  lar 

de  los  retornos  preciosos  de  ella,  tal  vez  pasaría  el  lucro  de  otro 

millón  de  pesos.  Dejo  también  dichoque  cada  familia  industrio^ 

sa produce  5  en  la  población  general,  y  las  8  mil  acrojaiian  4^jg[, 

ó  2ooj^  hatvítantes ,  con  ^o^  útiles  para  el  egercito  y  marina. 

íEl  calculista  mas  modcradj  ,  que  hz  leído  ,  úi  ác  contfibaciotí 

d  cada  individuo  de  España,  á  beneficio  del  fi. co^  12  maravedís 

de  vellón  diarlos  5  y  aunque  las  pensiones  y  lujo  se  han  zw^ 

mentado,  lo  liinitaié  á  8  y  medio  por  indivijuo,  óporiamlUa 

J^^  y  medio,  con  lo  qual  ascendería  el  adeudo  anual  de  las  ^0^  i 

"t.tié, 666  pesos  provinciales.  Por  éstos  cálculos  ajustaremos  ios 

^resultados  de  los  ^o  millones  de  exportaciones  de  sedas,  y  lanas. 

jy  S!  un  millón  de  tegidos  ofrécela  población  de  4fj^^ 

familias,  ó  2oojj  personas  ,con  jojj,  soldados  ,y  la  ganancia  ac 

otro  millón,  los  jo  de  mi  calculo  franqueaiian  1.200JJ  familias,. 

ó  6  millones  de  habitantes ,  con  900  mil  hombres  útiles  para  las 

armas  y  marina  ,  y  50  n  ilíones  masdeaumenro  cti  U  masa  de 

la  riqueza  matriz*  Las  contribuciones  según  ios  mismos  prio^ 

cipios ,  serian  de  42.499.998  pesos  provinciales,  con  lo  que  pa-! 

rece  quedan  desvanecidos  todos  los  reparos ,  que  la  mas  seve-* 

fa  critica  puede  hacer. 

10.    Quiero  prevenir  que  en  dicho  impreso  deduge  varios 

'^axiomas ,  y  de  ellos  solo  tocare  dos.  El  primero ,  que  las  Ame* 

jileas  no  han  causado  la  despoblación  de  la  míttopoii,  quandó 

I  le  faclUtarían  d  aumento  de  20  millones  de  habitantes,  si  no 

reuniese  el  extrangero  for  los  lop.  luilloncs  de  fruto?,  caldos^»; 

é 


fei'^r.i 


^^.•K.:^!.» 


197 


e  industria,  que  en  meáiana  prospitilad  le  consunakiin  jas 
amadas  hijas.  El  segundo  que  las  importaciones  y  exporta- 
ciones de  la  matri'S'y  de  jus  colonias  nada  contribuyesen  al  fisco, 
hasta  su  consumo  ,  para  facilitar  el  cultivo  é  industria  recipro- 
ca, con  las  utilidades  expresadas;  y  no  bastaría,  pues  el  co^ 
mercio  clandestino  continuará  desvergonzadamente  en  las  Arae-» 
ricas ,  mientras  el  español  en  sus  costa?,  en-  Curazao,  Jamayca, 
Guarico&c  logre  en  el  cambio  de  nuestros  preciosos  metales 
40.  por  ciento  de  ganancias.  Ya  tengo  dirigido  el  plan  á  quien 
puede  cortar  la  raíz  de  éste  y  otros  muchos  desordenes  que  nos 
afligen;  y  teniendo  cumplido  lo  que  ofrecí  ai  num.  i.  del  papel 
anterior  dd  dia  4.,  principiaré  á  explicar  en  los  pliegos  que  «c- 
guirán  las  causas  délo  cato  de  nuestra  industria  ,  y  sus  reme-* 
dios ,  siguiendo  el  mismo  orden  que  en  sus  reparos  llevaron  los 
SS.  Editores  del  periódico  mercantil. r::  Manden  Umds.  confiados 

al  Impareial  y  buen  patriota, 

FRANCIA. 
Bstaio  de  U  población  de  la  República  francesa  por  departamen^ 
íí?/.  (Extraer,  del  suplemento  al  Monitor  de  22  FrudJidor  año  loj 
Septiembre  9  de  1802. )  . 

Departamtenés,        Población,      Departamentos,       Población, 


'Aín.  .  .  iodivid.  284^14^5 
Aisne.  é  ,  ,\  ,  .  43ojj>28 
Allicr.  .  . .  .^  .  .  ij -2^616 
Alpes  (bajos).,  i^-^^^m 
Arriege. ..  . ; . . .  19  jj59} 
Aube.  ....  .-.  ; .  t  ^0^^661 

Audc •.  ...22633198 

Avcyron. . . .  . .   5283^195 

Bocas  del  Ródano  Jípjj^?* 
Calvados......  480JJ317 

Cantal. 25733224 

Charente, . .  . ,  .  32*33477 
Charente  inferior.  40233105 

Cher. . 21833297 

Corcezc ^  24733654 

Costa  de  Oro.  •  •  347jj^42 


Alpes  (altos).  . .  11 833522 
Alpes  (roaritimos)  8733071 
Ardechc. ......  26-: 33525 

Ardennes.  .....  264330^6 

Loire.  ..;....  .29^33588 

Loirc.  ( Haute  > .  23733901 
Loirc(infcrÍ6ure)  36833506 
Loirct. ;  ••• . » .  i^  289JJ728 
Lor.  ........  .  3833368:? 

Lot  ct  Garonnc . .  5  233908 

Lozerc 15  533936 

Lys ......  .47033707 

Maioe  et  Loire  ••  376^03} 
Manche.  .  ...  . .  5  28339 1 2 

Marne i^^3^9i 

Mame.  (^Haute) .  22533350 

Ma- 


398 

Departamentos  Población.    Departamentos»         Población, 


Costas  del  Norte 
Creuse.    .    . 
Dordognc     • 
Doubs.     .     . 
DrócDC.     •     • 
Dylc  .     .     . 
Escalda  (Escaut) 
Eure  •     .    • 
EurcctLoire 
Finistére  .     . 
Forets  {Bosques) 
Gard  ... 
GaronncrHautc) 
Gcrs    .  \    • 
Gironde    •    • 
Golo  .     .     . 
Heiaulc    .    . 
lUe  ct  Vílainc 
Indrc  .     .     . 
Indrc  ct-Loirc 
Isere    .    .    . 
Jcmroapc .     . 
Jjta    .     .    . 
Landes     .     • 
lÁ^montiCorceg) 
Leman.    .     • 
LoirctChcr. 
Sarrc  •    .    . 
Satthe.    .    . 
Seinc    (Sena) 
Scíae  infer  • 
Seioe  ec  Marns 
Seine  et  Oise. 
Sevres  (Deus) 
Somme   •    « 


•  4i^jtf?50 

•  2*7Jtf^75 

•  3^3i}95<^ 

•  4*5^574 

•  259JÍ967 

•  474J»j49 

•  225JJZ49 

•  29iJ[fí^45 

•  29íjg957 

•  488j|<5o5 

.    278JJ758 

.  44'J[íeo8 

•  4l^jy*29 

•  28^1^865 
.  228^889 

.     ^5ij847 

•  ií5jíS84 

.  2nj^is* 

•  2I9JJM9 
.  387J[Jió6 

•  ^4^JB773 
.  298^8815 

•  4^<^ÍÍ^^3 

•    242j[í6)8 

•  4^>Jií>34 


Maycnnc  (magum) 
Meurthc     .    . 
h/ítm^^Mosa)  • 
Meusc  infcrieurc 
MoQt  Bianc  • 
Mont  Toaocrrc 
Mocbihan .     . 
Mossellc    .    . 
Néthss  (Dcux) 
Niévre   .    .   . 
Nord.    .   .    * 
Oise.   .... 
Orne.   .... 
Ourte.    .    .    . 
PaS'dc  Calais. 
Puy  de  Dónc 
Pyréoécs  (Basscs) 
Pyrénécs  (Hautes) 
Pyrenegs  orient  . 
Rhin  (Bas)    .    . 
Rhin(Haut)'.    , 
Rhin  ct-Moscllc  • 
Rhéoc  {Rhodano) 
Roer.    •     •     •    . 
Sambrcct- Meusc 
Saonc  (Haute)    . 
Saooect  Loire   • 
Tarn*   •  •  «  «  « 
Var.    .   .   :«,VV 
Vaudusc.  f  iiyV 
Vendé;  .    •    .1 
Vienne.  .... 
Víennc  QHaute)  . 
Vosges.    .... 
Ifonne.    .... 


3%?97 
34ij[^iD7 

27.JJ898 

2^Jy562 

283j[|ic6 

34'^J»^í^ 

4-^5Jl485r 

35^178^ 
249J^^75 

25iifi58 
774il4^^ 

397ÍÍ93Í 

5^%444 
385^^708 
209j^68a 

444jtí8s8 
?82jy28j 

203JJ290 

34iJ^44 

5*^JÍi^7 
16  .y  9* 

287JJ46J 

27ij^i6} 

269jy  4» 
19  Jl  80 

^7  JB*7f 
250JJ807 

308^05]^ 
339ÍI278 


32.59%85i 


Población  total  en  los  loi  departamentos:  j 2  millones,  J98 
fóil  8j  i  individuos. 


>  GAZETA  DE  GUATEMALA 

*  DEL    LÜNSS  24.  DE  OCTUBRE  de  1803.         ^     \ 

■'  :     NOTICIAS    DE  NUTKA  (N.    324.)  ! 

Pude  averiguar  últimamente  que  la  supcrticion  influlé 
Bemasiadatnente  en  este  manejo,  pues  están  creidos  que  peca 
gravemente  contra  Quautl  la  Taisa  que  habiendo  visto  la  pri-» 
Olera  sangre ,  que  dá  indicio  de  su  pubertad,  no  se  mantiene  eai 
cerrada  el  tiempo  de  diez  meses,  comiendo  poco  y  ésto  de  man^ 
jares  señalados,  por  que  de  lo  contrario  está  expuesta  á  perder  la 
vida  en  castigo  de  su  culpa.  Nuestra  comunicación  relajo  algo 
el  vigor  de  ésta  disciplina,  ccmo que  en  dos  visitas  que  poste<4 
tiormente  la  hicimos,  nos  habló  ya  con  mas  desembarazo,  y  ea 
la  ultima  salió ,  á  escusas  de  su  padre ,  acompañada  de  su 
madrastra  Clasiaca,  á  una  pequeña  emboscada,  que  está  en  la 
orilla  del  mar,  desde  donde  con  señas  muy  expresivas  nos  reí 
pitió  varias  vezes   sus  adioses. 

ARTICULO  V.  -Mfj:  -rU 

Ciertos  sacrificios  usados  por  los  Naturales  :  su  ocupación 

en  la  pesca 'y  y  traslación  de  sus  rancherías  según 

las  estaciones* 

f  1?:^  :    El  Tais  no  puede  hacer  uso  desús  mugcres,  siempre  que 

UÓ  Vea  enteramente  iluminado  el  disco  de  la  luna,  y  aun  entona 

ees  tiene  obligación  de  abstenerse ,  si  las  calamidades  publicas 

exigen  el  ayuno  y  la  oración-  En  semejantes  ocasiones  acos-< 

tumbra  retirarse  a  una  montaña,  acompañado  de  dos  ó  tres  de  sus 

domésticos  ,  que  lievan  para  sí  alguna  provisión  de  víveres, 

como  que  están  exentos  de  la  ley  de  la  abstinencia  con  que  vá 

á  mortificarse  el  Sacerdote.  Este  se  tiende  boca  arriba  con  los 

brazos  unidos  delante  del  pecho,  y  persevera  muchas  horas  en  la 

misma  postura:  al  cabo  de  ellas  se  pone  en  pie,  y  a  gritos  im^^ 

plora  la  piedad  divina,  dirigiendo  freqüentemcnte  sus  supHcas^á 

los  difuntos  Taises  cuyo  origen  testifica  que  no  desmiente,  y; 

cuya  benevolencia  desea  siempre  conservar,  pues  de  su  protcc-i 

cion  espera  que  vean  per  su  sangre,  y  le  colmen  de  felícl-» 

iadcs.   De  este  modo  suele  mantenerse  dos  ó  tres  dia$,  sin  tomar 

mas  aümeaio  cada  24.  botas  que  un  poco  de  ycrvas,  y  otropoi 

co 


09  ^     '  '^í-^^. 

co  de  agua.  Ottas  veces  Hace  dentro  de  su  propia  casa  ía  ora-» 
cíai,  para  coojiitar  por  su  medio  las  tempestades  que  impidea 
á  los  Mec-iCh!-thes  salir  ala  péscá  y  demás  ttavaíos.  Eocerrada 
entonces  en  el  cajón  ó  aicho,  de  que  hemos  hablado  antes,  gol- 
pea muy  reciamente  las  tsblas^de  un  lado  y  otro  con  las  manos,, 
y  voz  en  cuello  entona  sus  preces,  una  ds  las  quales  pude  yo 
fiprendír,  y  presento  aquí  traducida  á  costa  de  IngciiíiíHlmí^ 
trabajo  :  Cacatzu-o  eo^majah  i^ufl ,  o  jmU  jlilj-lem-ó  6  jaai 
^lut  fiASA  Cblmip€9  tzepi  tizm&:  Naehaa^turtrOf  manac  tzeptmet 
shuatla-JAbuílf  ihmthbtdt  ztpquU  Ix'-jo'j^quetl  cbu  atl  chatl^ 
ficá'fU'mult'-jey}aquetlclul''iasf  nac  hunas  jaqfásíly.  Danos  Señoc 
no  buen  ti€iBpc5>:  concédenos  la  vida;  ssonos  hagai  pececer^vu^ 
dvcá  nosotros  tuiops:  aparta  de  k  tierra  las  tempestades »  y 
4e  sus  habitantes  las  «nfermedadcs:  interrumpe  la  freqüencia  d¿ 
{as  lluvias:  Dcjati<}«  VQt  los  días  claros,  y  los  cielos  sereoos,,^: 
Queda^despocsen  el  mas  profundo  silencio,  y  las  mugeres  sj& 
acercáis  a  su  tabernáculo,  le  llaman  repetidamente  por  su  nom»* 
brc  y  le  ofrece»  de  comer  j  mas  el  sordo  á  sus  impon;unacione^. 
si  por  ventura  llega  a  desplegar  suslsbbSy.essolo  para  orar  cori 
130  cYueva  genero  de  fervor ,  arrebatándose  cada  vez^mas  y  mai 
coa  el  ipopetu  de  su  devoto  eotmiaimo. 

lío  pude  averiguar  con  que  motivo  se  celebraría  un  bat4 
fe  ro  mcriñcior  cuya  egecucion  está  reservada  ai  Prin|:ipe  mzt 
valeroso.  Coniifte  en  ir  éste  acompañado  de  dos  MesMmtf. 
tmnd^bí  orilla  de  ua  profundo  lago  de  agua  dulce,  en  donde 
id0^^  íacapaal  cuidado  de  sus  asistentas,  y  tomando  en  ambas 
ipauos  dos  pedaz<ts  de  la  corteza  mas  áspera  del  pino ,  se  precl« 
fita  cabeza  ab^  jo  desde  una  roca»  y  sacando  al  cabo  de  un  pe# 
iqueño  rato  el  rostro  de  entre  las  aguas,  se  frota  fuertemente  los 
dos  caitUlos,  la  frente,  y  barba  coin  las  referidas  cortezas,  se  vu«f 
elve  á  zambullir,  y  á  repetir  la  misma cer-emonfa  cruel,  todas 
las  vcse^qae  quiere  desperdiciar  mas  y  mas  la  sangre  que  co^ 
liíosameate  le  brota  de  las  p^^rtes  ofendidas.  Sus  espeftador^^s  eti<f 
•trc  tasto  le  lisonjean  el  oido  con  sus  reiterados  aplausos.  Quatla» 
S0pe  sirvió  de  viftimt  y  Sacerdote  quaado  nos  hallábamos  eo 
aquella  iilai  y  la  aclamación  con  que  se  aplaudía  su  religiosa 
intrepidez  eran  estas  vozts ,  que  sin  cesar  repetían  los  4fm 
K^¿i  mes,  HdcbMus  QuMh-suge^  Q'4atla^sape  es  un  glande  b;iai« 


Creo  <\}íttú  el  dJa  no  wciscnren  los  sácrlfiifros  humanoft 
^bfcti  porque  han  conocido  la  justa  abomioacion  que  causah  á 
ios  Españoles,  Ingleses,  y  Bostoncses,  ó  bien  porque woteoH 
cndo  para  ellos  otras  viáimas  que  los  desgraciados  prisioneros, 
la  paz  que  sin  interrupción  han  gozado  desde  el  año  de  S^.  ncn 
íes  ha  permitido  hicerlos,  y  de  los  pocos  que  les  habiaa  quc< 
dado,  de  resultas  dt  sus  guerras  anteriores,  han  sacado  la  gran-^* 
de  utilidad  del  tranco,  vendiéndolos á  los  Españoles,  loi  qua^- 
4es  han  tenido  la  generosidad  de  comprarlos  ,  no  para  perpetu-» 
arlos  en  la  ulste  suerte  de  esclavos,  sino  para  educarlos  eotnei 
i  hijos,  y  agregarlos  al  gremio  de  la  Santa  Iglesia  GatoUcs^.     ' 

Una  nación  pescadora  no  puede  vincular  sus  propiedad' 
Hes  sino  á  las  playas,  y  mares  que  inmediatamente  las  bañan;  ^ 
Sisilos  de  Tu'Cttatf  como  todos  los  demás  habitantes  de  este  ar^ 
:^ipielago,  se  disputan  con  las  armas  la  facultad  de  pescar  eor 
8|is  respetivos  distritos,  y  creen  que  violan  el  derecho  pablicoi^ 
quandp  navegan  coniste  fin  por  los  ágenos.  Como  del  mar  sa^ 
can  su  principal  subsistencia,  habitan  constantemente  sus  orlV 
lias ,  y  vacian  los  domicilios  á  proporción  que  el  pescado  se  zsa 
cásea  en  pnas  partes ,  y  abunda  en  otras,  ó  las  estaciones  íes^ 
Tan  causando  incomodidad.  Oesde  Cabo*  frondoso  comienzaoi' 
las  rancherías  errantes  de  Maeuina»  separadas  una  de  otra  lar 
«senos  dos  ó  tres  millas.  En  una  está  el  gobierno  a  car|odeutr 
hjermano  suyo,  y  en  otras  al  de  sus  mugeres.  lluego  que  se  vi' 
aproximando  el  invierno  van  también  las  raocherias  acercan-P 
ápse  a  litios  de  mas  abrigo.  Las  de  Cabo»ftondoso,i  lar  inme<4^ 
d|aci^cs  de  la  punta  de  Macuina:  Lasque  estaban  situadas  eit 
e\la,  á  Macttinai;  las  deaqui  á  Copti,  y  todas  las  mas  ultlobamca;' 
te  á  Xasis  ,  en  donde  pasan  los  rigurosos  meses  de  Diciembre  y¿' 
Eoero.  Tatis  es  un  parage  situado  en  la  grande  Isla  át  Quadra- 
yj  VaMeouvfrz\  pie  de  unas  enormes  montañas,  que  sirven  de| 
bfirrera  para  contener  la  ferocidad  dé)  Norte  ,  y  cuya  falda  ba-«f 
^^n  las  aguas  de  un  canal  muy  abrigado  que  tepaata  en  la^ 
0¿S(na  serranía. 

Reunidas  aquí  la  mayor  pane  de  las  cabanas  d&persas, 
se  sustentan  sus  habitantes  con  las  provisiones  de  pescado  seco, 
quedan  ido  reservando  en  los  mcsfes  anteriores.  Pasan  los /l/tf-»^ ; 
thdf^mes  las  largas  noches  cantando  y  báylando  al  rededor  de  lai" 


4^i 

fcogueras  que  encienden  para  defenderse  del  ftio ,  y  abando^ 
mi^  i  todos  los  excesos  de  la  libiandad  á  escondidas  de  los  Taises^ 
Estos  reciben  en  los  mismos  sitios  las  visitas  de  sus  amigos  y  alia-» 
dos  los  Nuchimanes,  cuyas  poblaciones  están  al  lado  opuesto 
de  la5  montañas  i  separadas  de  su  falda  oriental  por  tres  lagos  de 
agua  dulce,  que  comunican  entre  si  por  medio  de  dos  canales, 
en  el  ultimo  de  losquales  es  rapidísima  la  corriente,  y  hace  zo- 
zobrar por  ésta  razón  á  muchísimas  piraguas. 
i,  Para  trasladar  sus  casas  de  un  lugar  á  otro  de  los  refiridos 

l^oea  por  medio  de  las  tablas  que  les  sirven  de  murallas  tres 
ó  mas  canoas ,  sobre  las  quales  suelen  en  un  solo  viage  con-a 
áucir  todos  sus  muebles,  sin  dejar  en  el  terreno  que  aban-i 
donan  mas  que  las  estacas  y  vigas  que  componían  la  zt^ 
mazón  del  ediñcio.  Esta  será  tal  vez  la  causa  de  que»  aun 
habiendo  visto  en  nuestros  establecimientos  barracas  de  mejor 
construcción  y  mas  abrigo,  cuyos  principales  materiales  haa 
ministrado  ellos  mismos,  hasta  ahora  no  han  caido  en  la  ten^ 
tacion  de  tomarlas  por  modelo. 

Muy  poco  pude  saber  de  su  administración  civil  y  ttU 
minal ;  pero  ésto  poco  me  hizo  entender  que  la  primera  era  pu«í 
tamente  económica,  y  la  otra  por  lo  común  arbitraria.  Con  los 
nobles  se  tiene  tanta  consideración,  que  muchas  veces  no  se 
s^trcvc  el  Tais  principal  ni  d  reprenderles  de  palabra.  Los  plc^ 
veyos  por  su  constitución  son  esclavos,  y  solo  por  la  bondad 
(de  su  dueño  suelen  recibir  trat^^miento  de  hijos.  Como  los  vicios 
crecen  con  las  necesidades,  y  éstas  con  el  lujo  de  las  naciones 
viciadas,  nadie  dirá  que  exagero,  si  afirmo  que  son  pocos  los 
¿cestos  salvages  comparados  con  los  nuestros.  No  sé  vé  a  U  la 
ambición  de  la  hacienda  a^ena,  porque  los  artículos  de  primna 
necesidad  son  muy  reducidos,  y  comunes  todos.  A  nadieobli^^ 
ga  el  hambrea  saltear  en  los  caminos,  ni  hacer  en  las  costas  la 
piratería.  Ama^^leser  ellos  muy  parcos  eo  la  comida,  pueden 
todos  indistintamente  tomar  en  la  casa  del  Tais  con  la  mayor 
franqueza  el  pescado  ó  marisco  que  necesitan.  La  uniformidad 
de  los  vestidos  según  la  diversidad  de  la  condición  de  cada  qual, 
biace  que  estén  seguras  las  capas  délos  unos  délas  manos  de 
los  otros.  El  trafico  con  los  luropeos  les  ha  hecho  conocer 
«rarias  cosas,  de  que  les  hubiera  sid^  mejor  haber  carecido  sleaa-^ 

pre 


fts,  cot^servsftáo  la  ptlonitiva  slmplfciáad  de  $n«  costumbres.  El 
.cobre,  que  tiene  cntrfc  ellos  la  estimación  que  el  oto  entre  «o^ 
sotros,  ha  comenzado  á  introducir  parte  de  los  males  que  oca- 
siona sictnpre  la  codicia.  Sin  embargo,  para  contener  éste  desor* 
den  conn)inó  Macuír.a  la  pena  de  muerte  á  qualqulera  de  los 
suyos  que  se  convencitse  de  robo  en  las  embarcaciones  espa- 
ñolas,  y  el  mismo  gefc  restituyó  varias  veces  las  frioleras  que 
sus  Afes  cbftneshibhn  hurtado.  Sus  juegos  jamas  son  de  apu- 
esta, sino  una  simple  diversión  con  que  prueban  su  mayor  ha< 
bilidad  para  bogar  ^  su  fuerza  para  la  lucha,  y  su  destreza  para 
apuntar  á  la  caza. 

Las  mugeres  son  el  único  objno  que  puede  obligarlos 
ü  las  transgresiones  fíecueotes  del  orden  establecido,  y  é.te 
delito  no  sería  tan  común,  si  \o%  plebeyos  enubieran  todos  casa* 
dos.  El  de  ésta  cla^e ,  que  viola  el  lecho  conyugal  de  un  Tais, 
tiene  pena  déla  vida,  y  la  cómplice  la  de  azotes  y  destierro,! 
«on  obligación  de  suj  tarse  á  todos  los  trabajos  de  una  Mes-i 
chi  mes.  Si  el  adulrero  es  un  Principe,  padece  solamente  el  des-» 
tierroy  después  de  haber  visto  azotar  en  su  presencia  al  desgra-4 
ciado  objeto  de  sus  amores. 

Con  las  mugeres  del  bajo  pueblo  no  es  Igual  el  Xigot^ 
Los  mismos  Taises  las  pronituyen,  especialmente  á  los  extran- 
geros,para  aprovecharse  de  la  utilidad  de  éste  trafico.  Supe  de 
uno  de  los  mas  condecorados,  que  entregaba  ásu  muger  propia 
siempre  que  el  interés  que  se  le  ofrecía  llegaba  i  parecerle  cx'^ 
traordinario.  Pero  en  lo  general  excluyen  á  las  Taísas,  quando 
quieren  emplearse  en  la  tercería  ,   oficio  que  no  reputan  ig-* 

nomioioso.  C^*^*} 

,.•■'4  •   •     .  ,  »  ■  »     '■ ■ 

*     'Ki fumen  eítadistho  de  U  Gran 
Bretaña  ó  IrUnda. 

I-a  Gran  Bretaña  se  llanró  Britaonia  por  los  Romatios ,  que  la 
invadieron  riicuecitay  cinco  añas  antes  del  nacimiento  de  Cristo, 
iesdc  cuyo  tiempo  hasta  el  año  de  446  permaneció  bajo  su  yugo. 
Los  Daneses,  y  Saxones  la  gobernaron  aíterniitiramente  ha!ta 
la  invasión  de  Guillelrao  el  Conquistador  en  1066.  En  1171. 
fue  conqilstada  lalfl3nda,y  cq  12^4 la  Gales.  En  láo;.  se 
QQicroa  las  coconas  de  laglat^ta  y  Escocia  ca  Jaymc  I.  Sus 

Paríi 


40.4 
^ariámsc^toj  scüoUron  en  170Í.,  y  los  de  Inglaterra  ^  írknáo 
en  i8qo.  ,  de  suerte   que  los  tres  rey  nos  tlenea  ahora  un  sola 
Paiíamcnto. 

3La  forma  de  gobierno  is  monárquica,  y  su  succcsioa 
{lerecHtaila  en  anibas  lineas  de  la  casa  de  Brunswick.  El  poier 
legislativo  le^tde  ca  el  Rey ,  los  Grandes, y  los  Comunes ,  y  el 
tgccutivo  solo  en  el  Rey  y  un  Consejo  dt  su  elección. 

En  comercio  y  manufaíluras  h%  aV  presente  Inglaterra 
la  primera  nación  :  és  también  la  mayor  potencia  n?ivíil.  Sus  í  ca«*. 
fías  y  gastos  son  mayores  que  los  de  otra  alguna. 

El  uso  de  las  máquinas  se  ha  extendido  tanto,  y  se  conS4^ 
fruyen  con  tal  perfección,  que  el  travajo  de  mas  de  tres  millones, 
de  personas  se  cgecuta  por  operari:>s  inanimados,  si  asi  pueden 
llamarse,  que  no  requieren  jornal  ni  alimento.  El  gasto  de  coa^ 
servar  y  reparar  esta*  máquinas,  añadido  a  su  primer  costo,  no 
Importa  una    vigcsima  del  salario  de  un  regular    mencsttaí  »;^ 
de  modo  que  la  ganancia  diaria  que  producen  no  €«  menos  de^ 
tres  millones  de  libras  francesas,  ó  567000  pesos  fuertes.   A  és**^ 
ta^  invencioocs  se  debe  principalmente  que  la  nación  sea  capaz^t 
de  sopórtat  su  ecloraae  deuda ,  y  gastos  anuales.  ^ 

La  Inglaterra  é$  fértil  y  bica  cultivada,  pero  de  sus 
;prcdaci>nc5  hace  muy  poca  extracción.  En  los  últimos  añosí; 
,sus  cosechas  de  trigo  no  ham  alcanzado  para  sus  consumos.       ^. 
Extensión  en  millas  qaadradas.     .    ,•     ,     .     104.000^^. 
Numero  de  habitantes.     .     .     .     •     .     .  1^  000.000.^: 

Numero  de  personas  porcada  milla  quadrada.  .  .  ijí<j 
Extensión  en  ^í;r^/ (*).     .....     .e7.ooo.opoe 

Numero  de  ncfés  de  tierra  por  cada  persona.  .4.  y  m*| 

Numero  de  <icrí/ cultivadas 4o\o6o.ooo. 

Rentasen  libras  esterlinas.     .    .    .    .     .  27.000.000.^^; 

ImpotteJc  la  deuda  {mblica.     .     .     .    .  4oo.ooo,0oo^t 

Fuerzas  de  tierra  en  tiempo  de  paz.     ^    .     .45.000^»^,' 
U     wFropias  regladas  y  de  milicia  en  la  ultima  guerra.  J50.ooo*í. 
i^ii -i.   Numero  de  mariáeros  en  tiempo  de  paz.  18.000** 

.4^  '^^Id.  en  tiempo  de  guerra  ii^.pop*^ 

r       Navios  delinea.  ÍÍ7. : 

'    ,       i'l.      •      •      Mil        'j       II.., I  i'..^       .■-..irwir- ..,."■"»  I  W  mUII.XItlIlHL  ■     ,-   . 

^^Á^)  Kíí#í» de  tíewa  de  a*j4o.  ^ies  guadiados. 


fragatas,  cotbítas  8¿c.    ^  44  ty 

SLcguas    de    costa  marítima.  i.zoo. 

Toneladas  de  lascmb^rcacíopcraasrcantcí.  r.800.000. 

Numero  de  habitantes  en  la  capital.   v<°'  r-  -^«r         i.ioo.ooOr 
Numero  4c  parroquias  (9>ooo  en  InglatCKV  f.tooo.  Cñ 

Escocia ,  sio  ipcluir  la  Irlanda)  lo,ooOé 

Exportaciones  detodas  partes^  por  computo  CD  cstcr- 
'  iinai.  '.  /  30,000,000. 

Inopoitacíoocs  id.        ii.        5d.  ,  ,,  ^  '-'f'^''^  i  j,ooo.ooq¿. 

Gastof  para  oíant^oei;  á  lo^polstes*-  K'^;—  ^":^^     3.000.000. 
(jistos  del  Clero;  7>ooo.opq-» 

Gíandas  divisiones  de  toda  ta^nacioo,  Ibglat:€rta3i.GB^ 
: '  cocía,  Gales,  é  Irlanda;  '  ^' '  '  ^     ■  ,.^..^^-^;  ^fc;^^^-^^.^;^-^ 
Pequeñas  divisiones  por  partidos,  ó  condados.  ^l^ 

Ciudades   príticipales,  Londres,  Dablio,  EdinburgQ^:  / 

York ,  Liverpool,  Btístol ,  Ncwcastlc. 

Longítúi  del  pURto  central  i.  grado  y  5.  minmos  O^stc^  't' 
Latitud  id.  5?.  gtadbf,  40.  minutos  Norte.  ^ 

Longitud  de  la  ciudad  capital  O  grados,  0  mínatOí,  pues  !(# 
mas  de  los  libros  ingle^e^  otlcúlaa  desde  el  metidlano  dr 
Londres. 

Lát/tud  id.  510.  grados,  51.  mífautos  Norte, 
ínteres,  ó  premio  del  dinero,  5.  por  100.  en  Inglaterra  y  Et« 
cocía,  y  6  por  íoo.  en  lílanda. 
Religión,  Protttstaiiie,  Luterana,  Calvínlica,       &c, 

NOftCIAS  DB  ESm  RSTMOi 
í¿em  8.  ¿fe  OSfubrg. 

Ha  seguido  la  escasez  dé  aguas  en  ttrmítios  que  aquí 
BUnca  se  habla  experimentado  ?  loque  es  causa  de  qu5  -la«  siera** 
bras  de  postrera  no  puedan  hacerse  con  generalidad^  sobre  I9» 
qual  no  resati  de  darse  providencias.  En  los  pueblos  que  han  \o^ 
grado  algunas  lluvias,  aunque  cortas  ^  u  haa  verificado.^  Lor 
tmaizes  continúan  dios  miimos  precios,. 
Sonsonete  6.  de  OStubre.  '"  ' 

Contamos  ya  por  lograda  lá  cosecHa  principal  en  lós^ 
terrenos  ffios,  lo  que  nos  hace  continuar  nuestra  cspcranzi  no- 
aolcide  qaeno  habrá  escasez,  sino  que  en  el  año  próximo  ve-» 
eidero  podremos  socorrer  con  granos  á  alguna  de  las  provlariai^ 


40Í  ^ 
vecinas.^  Las  cmpdopes  Se  Sstc  vokanHati  scguíío,  y  sfgitea 
6n<^DUcha  cantidad ,  causando  bastante  daño  en  las  ¿kmbras  de 
frijol  de  los  pueblos  ftios,  que  es  por  donde  comunmente  toma 
sa  cuezo  la  manga  de  cenizas.  Ademas  de  este  eneaiigo  tienea 
algunos  otros  pueblos  el  del  chapulín  que  anda  vagueando  aunn 
que  no  en  gran  DÜmeco  con  respeto  á  lo  que  se  ha  visto  otras  vc-^ 
CCS.  Varios  semblados  han  padecido  por  una  ó  por  ambas  caun 
sas;  pero  esto  no  tendii  mayor  inluencia  en  el  total  de  la  ex< 
presada  cosecha. 
Ciudad  Real  8.  de  OSiubre.  ^    ^ 

En  los  terrenos  irlos  se  han  logrado  las  cosechas  de  man 
zes  con  alguna  abundancia.  En  los  calidos  no  ha  habido  la  bo^ 
nanza  que  se  esperaba,  por  la  escasez  de  las  aguas  que  hicieron 
falta  paralas  siembras.-^  Son  innumerables  las  mangas  de  langos<i 
ta  que  entran  en  ésta  provincia  por  los  partidos  de  Soconusco^ 
Coneta,  y  Escuintcnaogo;  por  cuya  razón  se  ha  providenciado 
que  en  todos  los  pueblos  que  el  temperamento  lo  permita  se  hai 
gan  resiembras,  y  miipas  de  liego,  que  puedan  auxiliaren  caso 
3e  necesidad,  ^ 

Guatemala  24  de  Octuhrej 
El  correo  de  0:ixaca  llego  el  17.  sin  correspondencia  de  Espa4 
ña,  aunque  con  algunas  cartas  particulares  de  Cádiz,  y  gazeta$ 
de  Madrid  hasta  el  15.  de  Julio.  ,^ 

^  S  M.  se  ha  servido  nombrar  para  una  plaza  de  Oidor  de 
la  Real  Audiencia  déla  isla  de  Cuba,  que  recide  en  Puerto  Prin- 
cipe, al  Sr.  D.  Diego  Pilona,  Fiscal  de  lo  civil  de  la  de  este  rey  no¿ 
y  para  ésta  Fiscalía  al  Sr.  D.  Antoaio  Morales  y  Ugalde,  Abo.-* 
gadp  d^  la  Eeal  Audiencia  de  Lima. 

Aviso.  Fl  bergantín  Santa  Teresa  de  Jesús  alias,  el  Rc4 
curso  dio  la  vela  del  Puerto  de  Otnoa  para  el  de  Cádiz  con  es^ 
cala  en  la  Havana  el  3.  de  Septleejbse  ultimo  á  cargo  de  su 
Capitán  y  Maestre  D.  Joíé  Garcia  del  Barco;  conduciendo  i 
su  bordo  1769.  Zurrones  de  2011^:39.  ¡d.  de  cafe  z:4  id.  de 
cacao:  j.  de  estera^r:  15.  caxonts  de  Balsamo  :i:  13.  id.  de Tu^ 
sas  y  otras  encomiendas:  y  113960.  pesos  3  quart.  reales  ca 
plata  doble  de  cordoncillo,  siendo  de  los  zurrones  de  añil 
como  1300.  de  214.  y  los  restantes  de  150.  libias  nera$«      .[ 

..  /       ,  ■    '  '   '  •      '         ' 


IC»jw.  317  tom.'Vn.  7b/.  407 

-f-        GAZET A  DE  GUATEMALA 

<  ::^.':,i:DBL   LUNES  $1,  DEOiTUBRE  de  1803.  ;  ' 

DE   LOS  COCHES. 
Señores  Editores  de  la  gazeta  de  Guatemala. 

/         Muy  Señores  míos.  Hace  pocos  dias  que  leí  en  la  empre'^ 
sa  política  67  del  cultísimo  D.  Diego  de  Saavcdra  Paxardo,  que 
no  se  han  de   imponer  los  tributos  €n  aquellas  cosas  que  son  pre-^ ; 
ciíamente  necesarias  para  la  vida^  iino  en  las  que  sirven  alas  de^>. 
tíeiasj  i  la  curiosidad^  al  ornato^  y  d  la  pompas  con  lo  qual^  quedan^^l 
do  castigado   el  exceso^  cae  el  mayor  peso  sóbrelos  ricosy   y  po*^  > 
derosoSi  y  quedan  aliviados  los  labradores  y  oficiales^  que  son  la 
farte  que    mas   conviene  mantener  en  la  República,    Esta    grao 
naxima  de  Estado  me  hizo  recordar  luego  á  la  memoria  lat 
muchas  utilidades  que  podiia  sacar  la  causa    pública,  si  ella 
se  apUcáta  á  tatvtisimos  coches  que  continuamente  martirizaa 
la  pacieucia  mas  acrisolada.  Por  esta  sola  expcesioo  habrán  Uiii$« 
yaiaferido,  y  los  demás  tardatán  poco  en  hacerse  cargo,  que 
no  es  otro  mi  designio  que  el  de  probar  en  esta  carta,  que  no 
puede  presentarse  demanda  can  racional ,  oportuna,  y  aun  tre^^ 
cesarla,  como  la  de  una  qüota  prudente  que  de  contado  pa*» 
gase  cada  coche,  de  ios  inoumerables  que  rúan  las  calles  de 
México,  para  compensar  los  graves  daños  qoe  ocasionan  al  nu-4 
meroso  vecindario  que  encierra  este  hetmo  i-imo  pueblo.  Por 
qae  de  lo  contrario  á  quien  no  ocurre  al  punto  ¿que  se  halla  mas 
cargado  el  que  menos  debe  esrarlo? 

Bien  puede  suceder  que  por  mi  ineptitud  tengan  scbrada^ 
razón  las  personas  de  discernimiento  para  cor.ñrmarse  en  el  con^ 
cepto  deque  a  veces  pierde  una  buena  causa  su  intrinseco  mérito 
por  la  mala  defensa  qae  hace  el  abogado  de  su  notorio  derech  j; 
cuya  calificación,  quandonolisongé  '^á  mi  amor  propio,  dejará  sa*; 
tisfecha  á  lo  meno5  á mi  sinceridad:  á  mi  sinceridad  qae  no  tanto 
$c  fia  de  la  valentía  de  su  ingenio,  como  de  su  íntimo  convencimi- 
ento. En  ésta  inteligencia  el  tiempo  que  hasta  ahora  hubiere 
desperdiciado,  procurare  de  aquien  adelante  aprovecharlo,  ha« 
ciendo  seguidamente  una  recopilación  de  los  principales  moti-^ 
vos  que  me  han  deciduo  a  abífl^zar  tan  in^P^f  unte  proyecto. 
Manos  ala  obra.. 


ilJi.iyj.il!Wi.., 


^08 

El  que  dcíic  cocHc  jno  es  constante  que,  6  es  rico,  6  quiC4 
re  pírecerlo?  ¿Qae  incomoda  al  publico?  ¿Que  maltrata  el  suc^ 
lo?  ¿Qae  ocupa  á  mucha  gentt?  ¿Que  fomenta  la  ociosidad?  ¿(^ue 
promueve  el  lujo?  ¿Qae  inflama  las  pasiones;  ?Qae  esteriliza  la 
cria  de  caballos?  ¿Qae  encarece  la  cebada?  ¿Que  disminuyelas 
limosnas?  ¿Qae  adormece  el  patriotismo?  ¿Qae  dificulta  los  ma- 
trimonios? ¿Qac  á  pesar  de  su  salud  está  tan  aquerenciado  de  si 
mismo,  que  parece  que  se  le  ha  olvidado  andar  á  pie,  por  el 
ansia  de  ir  metido  siempre  en  cocht?¿Qje  por  estas  ostenta^ 
Clones  publicas,  quedan  impunes  muchas  infamias  ocultas?  ¿Y  ea 
fin,  que  no  falta  uno  ü  otro  de  gusto  tan  descontentadizo,  que 
con  queja  de  la  industria  de  su  pais,  procura  sostener  la  de  los 
cxtrangeros,  encargando  á  París  y  Londres  carruages  suntuo-^ 
sos  para  singularizarse  de  los  de  su  esfera,  sin  caer  en  la  cuenta 
que  quanto  mas  alarde  haga  de  sus  cosas,  tanto  menos  aprecio 
harán  otros  de  ella^? 

Me  parecen  tan  luminosas,  argentes,  y  perentoríis  é<ta« 
razones,  que  al  mas  ofuscado  se  le  ha  de  transparentar  la  eviden- 
cia de  ellas.  Por  que  si  á  proporsion  de  las  que  disf;  uta  cada 
Qual  en  su  patria,  está  constituido  a  favorecer  todo  genero  de 
indigencia,  yocreoqac  00  padezco  equivocación  en  asegurar 
que  en  caso  de  no  valer  ésta  regla  sentada,  mas^e  utiliza  el  rico 
de  lo  que  paga  el  pobre,  que  se  aprovecha  el  pobre  de  lo  que 
contribuye  el  rico.  Vov  á  ver  como  puedo  corroborar  esta  ptoi 
posición,  alagando  en  su  fávor  nuevos  fundamentos  ki  4.í 

Si  alzaran  la  cabeza  los  muertos  que  vivieron  aho^ 
ra  trescientos  años ,  que  faé  quando  principiaron  á  usarse 
cu  el  mundo  los  coches,  se  aturdirían  de  ver,  oir  y  palpar  que 
por  andar  de  b'ireo  en  bureo  unos  quantos,  no  se  contentan  - 
ya  con  ser  molesros  de  día  á  sus  semejante^  ^inó  que  fon  mu-» 
cho  mas  gravosos  de  noche  á  todos ,  distrayendo  de  su  estudio 
á  los  hombres  aolicados,  espantando  el  sueño  á  ios  fatiga  Jos 
af tésanos,  desvelando  á  los  agobiados  ancianos,  perturbando 
el  sosiego  necesario  á  los  infelices  enfermos ,  y  dando  por  ul^ 
timo  pervcrsois  eg^mplosásus  inocentes  hijos,  y  desdichados 
domésticos.  Yo  le  diera  vuelo  á  ene  pensamiento ,  Mno  me  hi- 
ciera cargo  que  antes  que  á  mi  habrá  ocurrido  á  infinitos,  que 
A  un  hombre  maniático  quisiera  ser  importuno  con  alguna  ia-* 

^.k,:¡^j.h     vem  ^-^i 


vención*  caprichosa  a  sa<  córtciaáaáanos,  toít)«  Se  roancomaa 
scconjjratíáo  luego  luego  en  quitarlo  de  en  medio;  pues^quc 
Ci  positivo  que  si  lammica  mas  dulce ,  armoniosa  y  patética 
desazona  quando  no  la  busca  uno  para  su  recreo ,  necesaria^ 
mente  na  de  descecnplac  las  cabezas  mas  bien  organizadas  el 
icstrepicoso  ruido  ds  los  coches,  en  las  privilegiadas  horas  de  des** 
^aqso.  Por  que  cfeaivamcnte  ¿que  interés  particular  puede  sec 
comparable  con  el  que  es  rranscisndental  i  quanios  honrados  moi 
radores  tienen  los  putb'os?  Mn  embargo  ¿quaptas  copias  par|5«< 
cuas  pudieran  sacarse  de   este  retrato?    ^  •         «  ^  •  / 

Es  cierto  (todos  lo  sabemos)  que  no  hay  oiejor  asilo  que 
^el  del  coche  para  el  resguardo  de  las  intemperies »  y  parala  co^ 
.  imodldád  y  alivio  de  las  penosas  y  largas  caminatas.  Pero  no 
/se  quien  otro  que  el  que  disftuta  de  éstas  conveniencias ,  ha  de 
;  sanear  el  queb  anto  que  de  ellas  redunda  á  los  intereses  del  pú- 
blico. Aclaremos  con  unsimil  éste  punto.  No  ppede  darse  prac<* 
tica  mas  bien  egecutoriada  que  la  que  observan  generalmente 
todas  las  ciudades  ilustradas  del  mundo ,  de  exigir  algún  cor<«) 
to  reconocimiento  a  los  que  transitan  los  caminos,  en  trueque  de 
los  dispendiosos  ganos  que  por  delante  han  erogado  encons-i 
fruirlos  y  conservarlos.  Aquí  de  Dios ,  y  de  la  equidad.  A  vis-4 
',  ta  de  ésta  experiencia  palmaria  ¿que  contradicion  puede  armarse 
,  en  los  poblados  para  pagar  la  penáon  que  corrientemente  se  con«i 
tribuye  fuera  de  ellos?  Por  que  si  los  que  tienen  la  ventaja 
ele  gozar  del  coche ,  son  Ips  que  cabalmente  participan  de  la 
composición  de  los  empedrados  de  calles ,  plazas,  paseos,  cañe^ 
¿  tías,  y  caminos ,  yo  hallo  que  quanto  mas  se  ponderen  éstas 
utilidades,  tanta  mayor  cbügaciun  contraen  de  resarcir  á  los 
pueblos   sus  perjuicios.  Apuremos  un  peco  mas  el  argunrerto. 
iO  le  sobran,  ó  le  taltan  facultade*  para  sostener  el  ccxHtíHe 
.  aqui  sondeado  todo  el  fondo  á  la  dificultad    M  las  titre^qpc 
deuda    mas  real  y  justificada  puede  prescntanel?  ,  qix  la  dcjl- 
gun  genero  de  retribución  para  el  preciso  pago  del  de  embalso 
.que  anticipadamente   ha  httho  el  |  ubico  enjuprcpio  bcnefi- 
tCio?  Y  sino  las  tiene  j  que  dcsdcro  se  le  puede  seguir  dd 
ahorro  de  un  mutbe  vano,  ruinoso ,  y  supeifiívo,  cue  to  é$ 
$ajpa2  4c  costear  síqq  á  duras  penasp   y^  af;a&p4:  c;(p^p>as  de 


4^0 
Continuadas  est^fis?  Y3  nie íncUno  r  hablemos  mis  claro)  yo 
me  fcrsuado  firmemente,  que  muchos  pobres  mai  i  los  se  aco^ 
pfnan  á  la  sombra  de  é^^ta  saladabls  proviJeacia,  huyendo  i^s 
temibles  asoleadas  que  aguantan  á  menudo  de  sus  íoconsidcra-» 
das  mug-rcs5  sin  que  por  otra  parte  obne  é'>ta  verdad  á  qut 
también  lo  sea  que  hartas  veces  se  hacen  sordos  entraño-! 
bos  álos  gritos  de  la  naturaleza ,  por  darse  priesa  á  malgastar 
alegremente  la  escasa  herencia  que  pertenece  á  sus  hijos  de  ri^ 
gurosa  iunicia. 

No  tendré  reparo  en  que  se  descarte  éua  reflíxbn  de 
las  que  he  exouesto  en  abmodcmi  causa,  como  en  cambia 
se  m*  conceda  que  muchas  buenas  obras  se  verían  puestas  cü 
p'antá,  SI  ^l  desordenado  amor  del  lujo  nonos  instigara  d  pos-i 
ter^irla^  hasta  el  uUlm>  mo tiento  de  pasar  de  esta  vida  á  la 
eterna.  El  peso  nitural  di  éita  consideración  es  tan  insoportable 
ptíra  algunos,  qie  se  arrostran  publicamente  á  defender  el  lujo 
como  conducente  á  la  prosperidad  común  del  Estado.  Pero  yo 
reniefirofnuv  de  veras  de  semsjanre  dr»a\na,no  solo  por  séc 
opuesta  á  la  cristiana,  sino  por  que  también  la  regulo  chocante 
a  nuestra  suspirada  felicidad  csoiñil a;  pues  noc>i>ieo  arca 
industria  mas  provechosa ,  que  laque  g*neral!ziá  cada  indi- 
viduólos m*iijs  adecuados  para  su  forzosa  suosistencia  (  6  to 
que  es  lo  mismo)  aquella  índusrria  oficiosa  ,  que  pocos  ricos 
afia^^zan  de  comer  á  muchos  pobres,  en  lugar  de  la  que  roui 
chós  pobres  colman  la  desmedida  codicia  de  pocos  ricos.  A  de-» 
lanto  que  para  mi  no  hiy  origen  mas  señalado  de  la  roendic!-* 
dad  pública,  quí  la  del  hírvidero  de  holgazanes  que  abriga  una 
casa  opulenta,  sin  que  me  haga  fuerzi,  ni  deba  hacerla  d  na-» 
díc,  que  e;ta  censura  sea  aplicable  átoda  disipación  inmo< 
derada,  toda  la  vezqie  hemos  de  tener  que  confesar  de  platto 
que  quantas  mas  supecfluíiades  tenga  que  satisfacer  el  rico,  taí)^ 
ta  menos  beneficencia  podri  comunicar  al  pobre. 

*  No  por  ésto  tcflio  que  se  me  sindique  que  quiero  me^ 
ter  la  hoz  en  mies  agena,  inculcando  los  sinsabores  que  or«- 
dinariamentc  prueban  los  amos  por  la  desbaratada  condiéla  de 
sus  criados;  pues  con  particular  estudio  he  omitido  éste  in-» 
conveniente  ,  entre  otros  roas,  graves  que  provienen  de  Uco-m 
me^on  de  andar  siempre  en  cocbei  ^omo  advertirá  el  que  da 

pasa 


psrt^  tefl  )íbñe   c['ie  lon^de  ést*' cfaseio?  que  á  la  vfsta  ofre- 
ce la  subida  y   bajada  de  lai  mugeres,  los  encontrones  que 
^  resaltan  después  de  los  vayveaes,  y  el  diarlo  trabajo  ••..  A  Dios 

MfXiCO  ^4..  4s^  SetlsfQbre  de  i 8 33.^  Uí^,  Mateo  Z$rrUla^ 

Arholdd  üU. 
Otizava  27.  de  Septieaabte.de,  ji  80 j,  ,. 

Señor  Editor.  ■«..•.^f.nfU,?';-.  \:  jm>" 

En  la  gazeta  de  29.  de  Agosto  det  corriente  año,  nti4 
mero  318.  toma  séptimo,  comunica  Um.  al   publico  una  notí* 
cia  enteramente  falsa»  y  qaecs  necesatlo  trate  de  corregir  pof 
lo-;  perjaicios  que  atraería  en  países  distantes,  donde  no  es  fa^ 
cil  aciisolar  la  certeza  de.  los  hechos.  Asegura  Um,  fiado  eti 
la  exposición  de  un  sol j  Individuo  (desde  luego  nada  versada 
en  las    prodaclones  natnra'es  de  este  pais)  que  el  volcan  q^ac 
vulgarmente  llaman  de  Orlziva,  distante  de  esta  villa  en  direc4 
cion  refta  mas  de  seis  leguas ,  vomita  ó  arroja  de  si  un  betún 
elástico,  de  qae  se  hacen  botas  y  capotoncs  sobre  Hcnzor  im-i 
pencrrablcs  al  agua ,  y  que  el  individuo  que  nninistró  la  noticia 
compró  un  articulo  de  cada  cosa.  Lo  primero  es  absolutamen** 
teiincisrto,  y  en  lo  segundo  no  hay  motivo  para  dudarlo.  Es  ver-» 
dad  que  aqai  se  fabrican  manga<5>  botas  y  quatquiera  otro 
utensilio  que  se  quiera,  cubierto  de  un  betún  a  que  se  di  el  co- 
lor que  cada  uno  gusra.  E^ta  es  una  resina  que  se  extrae  del 
árbol  llamado   por  los  naturales  del  pais  C7/f,  y  lo  producen 
con  abunadncii  los  montes  de  la  costa  det  Sur  de  Vera  cruz,  de 
donde  lo  conducen  á  éita  hecho  bolas  grandes  y  pequeñas  >  y 
aqai  seles  da  la  aplicación  insinuada.  Es  tal  la  elasticidad  de; 
esta  resina  que  una  pelota  de^.  onzas  arrojada  al  suelo  con 
algún  impulso  se  eleva  6.  y  8.  varas,  y  cada  vez  que  toca 
en  el  suelo  d¿  saltos  correspondientes  a  ta  fuerza  que  le  que-* 
da.    Quindo  se  deshace  una  de  estas  bolas  sin  el  agente  del 
fuego,  una  tica  de  i  quacta  da  de  sí  mas  de  una  vara>  y  soltan" 
dola  después  vuelve  á  su  estado  antiguo. 

El  pico  de  Oíizaba  (vulgo  volcan)  iamis  hemos  visto» 

^  Bi  sabido,  que  haya  arrojado  fuego,  cenizas,  laba>  ni  especie 

algítna  de  betún.  Esta  montafiá  está  á  la  parte  del  O.  reca^ 

la  é^  a  ^barlovento  de  Vetaccuz.  Se  maniñcsta  i  larga  áUtm^ 

cia 


41 1 
(tiíii  y  no  admite  equivocación  ,  en  forma  de  un  triangulo  I^osi-í 
celes,  cuyo  vértice  cná  siempre  cubierto  de  nieve:  Es  su  al- 
tura )£94.  toesaS)  ó  éjSS^  varas  sobre  el  nivel  del  mar:  di^ta 
de  Vcraccuzi  6i.  millas,  al  O-,  8.  y  34.  ;  y  podrá  verse  su  cúi^ 
pide  en  el  orizoftte  á  50.  leguas  de  distaacla. 

Mr.  de  Bufos  describiendo  piros  montes,  rio  hizo  mcn-* 
don  de  e^ts,  quandosl  exceptuamos  la  cordillera  délos  An^ 
des,  los  demás  son  pigmeos  en  su  comparación.  La  obícrvací- 
on  arriba  descripta  es  hecha  por  el  ¡célebre  D.  José  Joaquín 
Ftrrer^  á  quien  no  quieto  defraudar  el  mérito^  f|ue  é^a  y  ptra$ 
muchas  le  han  adquirido.  .>^    .  ^  C..^^, 

Queda  de  Um.  &c.  ¿H/  Amiga  de ía  verdad»  ' 

N,  E.  —El  articulo  Goma  elástica  del  número  318.  se  t04 
mó  a  l^  letra  del  Correo  mercantil,  y  los  Editores  de  aquella 
óbrale  tom.iton  tamalea  á  la  letra  de  la  gazeta  de  Bayona 
según  allisc  dij^.  ,-41  ianCttadc  en  ene  periódico  se  tuvieron 
muchos  y  muy  encoíltravlo?  peasamicntos,  ya  de  in^jícír  por 
vía  de  apostillas  todas  sus  ouUdaies  y  dj.f¿áos,  ya  de  dejarle 
correr  integro  y  sin  nota  alguna  para  ver  ú  pasaba  en  Amen 
rica  como  pasó  crt  España  y  Francia,  sin  que  nadie  reftificasc 
la  noticia.  Prevaleció  cno  ultimo,  y  hemos  visto  su  buen  efec» 
to.  El  autor  de  la  carta  anterior  es  digno  de  alavaoza ;  pero 
la  materia  debe  extenderse  mucho  mas.  El  árbol  del  Ule  no 
solo  se  di  en  los  montes  de  la  costa  de  Vera-Cruz  :  se  dá  tam-* 
bien  con  mucha  abundancia  en  los  de  éste  reyno  ,  donde  tiene 
poco  mas  ó  menos  los  mismos  usos ,  y  pudiera  rendir  infipi-í 
tas  utilidades,--  Todavía  esperantos  qtic  en  Nueva  España,  díjni 
de  no  ha  ranchos  aSosse  trató  de  él  en  manuscritos  é  impresos, 
se  repita  la  descripción  científica  hecha  por  los  encarg^sdcs  de 
aquella  Real  expedición  de  Historia  natural  y  Botánica,  añadí-i 
endo  quanto  se  haya  experimentado  desde  entonces,  y  acomo^ 
bandola  |í»^fQ^  

ir      ,  ^     .  Amor  a  los  Libros, 

^       \^   Q¿|  desgraciado  es  el  qae  üotier^e  aficiona  la  ledural 

■?^  ,^f^r  mu^ho  que  se  repita,  nunca  d<:|acá  de  agradar btc be-» 

ilo^pasagede  Cicerón:'*  Los  libros  son  bi«mpre  nuestros:    nos 

fltyea  por  todas  partes?  en  U  sokdacJnos  acompañan  y  cos»8Íanf 

— •  -—  nos 


ñas  allvlatt  cipero  de ta^tnbjosaociósíaa'á?  alejan  á  los  imppr-» 
tunoí5  aaiigaa  el  dolor,  quando  na  es  muy  profunde;  picstao 
alas  al  tiempo,  y  dtjaacn  el  alma  una satisfadon  íntima;  dan  i; 
la  juveotud  nuevos  placeres,  á  la  edad  madura  ocupación  agrada- 
ble, á  la  vejez  catcccenimienio  dulce  y  provechoso;  nos  apartan  . 
ds  la  agitación  delsiglo,  ydc  li  vista  de  los  malvados,  llevando^  ' 
nos  en  medio  de  los  sabios  á  otro  universo  sie  npre  pacifico.** 

Fl  estudio  tiene  por  objeto  adornarnos  el  cspiiltu,  y 
enriquecerle  con  los  conocimientos  variados  de  cada  atce  pero 
también  debkra  tener  el  de  elevarnos  el  carácter,  fortificarnos 
el  alma  y  ponerla,  d  prueba  centra  la  sdveríidad;  per  que  una 
alma  fuerte  es  preferible  alíigenio  mas  peregrino:  y  de  qvé 
utilidad  es  éste,  quando  coacurrc  en  un  alma  comim,  quando 
la,  conducta  débil  desmiente  la  pluma  audaz,  quando  la  pusi-i 
lanimiiad  y  el  mltd^  dísacreJitan  los  rasgos  de  la  cioquencía 
mas  subliiie,  y  la  exponen  al  desprecio  de  la  multitud  ? 

Asi  el  estudio  debiera  ser  patrimonio  de  las  almas  privi-é 
legiadas,  que  supiesen  dar  siempre  á  sus  conocimientos  uua  dn 
recclon  udl  al  pabüco.  Pero  el  homorc  dotado  de  un  alma 
fuerte,  superior  á  la  de  los  demás  hombres,  c%  tan  raro  cerno 
el  que  lOá  excede  en  inteligencia.  En  todo  individuo  e-  laudable 
el  deseo  de  aprender,  que  anuncia  la  nobleza  de  nue  tro  oigeni. 
y  si  e\  estudio  de  las  ciencias  no  á  todos  eleva  y  crgrandcce  el 
ánimo,  por  lo  menos,  quando  se  le  toma  uea  afición  constactc, 
is  el  ma>  verdadero  y  bólido  placer  para  el  mayor  numero,  c^mo 
lohasido  y  es  para  mi.^,  ,.      .^  , 

í^;©  Omoa  j.  de  Ofíubre. 

En  as'.  de  Saiembre  llegó  á  c^te  ouertola  goleta  Na«# 
qtra  S::ñora  de  los  Dolores,  píocedente  de  Oa^^ff^r,  su  capi^ 
fan  t).  Eugenio  de  Coso,  conduciendo  200  fanegas  de  sal  crl 
henequenes,  9.  cajones  de  sebo  con  %6,  arrobas,  y  4.  tercios 
bilOjlíj^cnequen  grueso  coa  24.  arroban,  *-Al  propio  puerta 
cri  ^14%  del  mismo,  la  goleta  banta  Teresa,  capitán  Richards 
con  la  mayor  parte  del  registro  que  condujo  de  U  Havana  i 
TrugiUo,  habiendo  pasado  el  14.a  concluir  su  descarga  e  a 
Bodegas. 

--En  8.  del  mismo,  el  guayro  Chicftir^to*^,  patrón  Jí^ 
cobo  Vílá,  de  Trugillo,  con  8  qaarterolas  dr  api  at^kote,  23, 
barriles  de  id.  y  algunos  efcílos,  todo  por  vaiOí:  dt  1^97  pesos 
6f  leaU^A 


4M 

^      ^  En  2í.  de  M.  la  piragua  de  O.  José  María  Moreno, 

también  de  Trugillo,  conduciendo  aguaraieou,  vino  de  Mala- 

^  g3>  y  cfedos,  su  importe    if^i.  pesos  por  precios  de  faftura. 

^Los  víveres  en  esta  plaza  tienen  adualmente  los  si- 

gQientes  precios.   La  fanega  de  maíz,  con  pcio  neto  de  7.aEro^ 

vas  2.  libras  y  6.  onzas, á  6.  pesos.  El  arroz  á  x.  pesos  arrova. 

El  frijol  a  4.  reales  almud.  El  puerco  salado  á  2  reales  liora.  La 

carne  fresca  i  tres  libras  por  el  real.  Vino  banco  á  5.  reales 

botella.  Aguardiente  á  3.  reales  id.  Azúcar  no  hay.  Harina  de 

los  Reales  almacenes  á  27.  pesos  barril.  Sal  de  piedra  de  Caai< 

peche  á  7.  y  medio  pesos  fanega. 

Tútonhapan  ii,  de  Ofíubre. 
Lo  muy  larga  que  fie  la  Canícula;  las  heladas  qucctf 
ella  hubo  en  algunos  paragcsi  y  la  intermisión  y  escasez  de  las 
aguas  hasta  principios  de  e?t2  mes,  han  causado  bastante  daño 
á  !as  siembras^  particularmente  alas  de  ttígo.  Las  milpas  no  haa 
padeciio  tanto,  ni  ya  están  expuestas  a  otro  tirtsRo  que  el  de 
q'4C  se  retiren  d^  pronto  la<  aguas  y  caygati  heladas,  en  cuyo 
caso  podrá  chuparse  el  maíz  que  no  este  ya  en  sazón  y  endureció 
do.!=:  De  trigo  hay  sembradas  en  esta  provincia  860,  y  media 
fanega:  produce  á  diez  por  uro  poco  mas  ó  menos  y  debián 
cosecharse  8.605;  pero  se  considera  que  no  se  ccgeiá  toda  éita 
cantidad  por  las  razones  dichas..-^  De  maiz  están  sembradas 
1.529  y  media  fanegas;  y  produciendo  regularmente  á  treinta  por 
uno,  puede  regularse  lo  que  se  cosechará,  aunque  el  cálculo  que- 
de expuesto  ala  inceriidumbre  que  es  consigientc.  — ,  En  toda 
U  jurisdicion  se  preparan  tierras  para  sembrar  el  año  prcxinno, 
y  se  ovedecen  las  ordenes  dadas  para  que  se  adelante  la  agricul-s 
turaer>  todas  semillas  quanto  sea  posible.—  Al  putblo  át  Guis* 
tai  rayano  con  la  Intendencia  de  Ciudad  Real,  llegó  la  langosn 

Ía,  y  perdió  la  mayor  parte  de  las  siembras,  cortas  como  su  po-i 
ilación  que  solo  es  de  52.  tributarios,  que  lo  mismo  ha  sucedí-» 
do  en  dos  pueb'os  del  curato  de  Soloma  que  tiento  siembras  en 
fierra  caliente;  pero  nada  de  esto  es  de  gran  constieracion,  pues 
los  miamos  pueblos  tienen  otras  siembras  en  tierra  fcia,  á  donde 
.j5p  Ueg^  la  plaga,^ 


tlum.  Jig  7om^  Vil  ToL  41$ 

GAZETA  DE  GUATEMALA    1^^,^ 

^    Y  f|^'  ;iíWfí5   7.  DE  NOVIEMBRE  de  1803^        .    ; 


m 


:.c>D^^  NOTICIAS  DE  NUTKA  (^25)  ' 


*^'í  Esta' facilidad  ha  sido  seguramente  funesta  para  aquie^ 

"lias  cortas  poblaciones , que  van  re^inticndo  ya  los  extragos  dt| 

mal  vcneteo,  el  qual  dentro  de  pocos  años  puede  arruinarlos  de 

tnojdo  qjue  perezca  cntetamerte  su  estirpe.  En  el  día  creo  que 

uniendo  la   suma  de  los  subditos  correspondientes  á  cada  uoo 

de^  los  tres  Taises ,  no  compongan  up  total  que  llegue  i  2000» 

individuos.  Esterilizados  éstos  con  aqiiél  pernicioso  cortagio,  de^ 

btrán  tcoier  la  infausta  suerte  de  los  de  la  antigua  California^ 

ée  cuya  raza   apenas  ha  quedado  uno  a  otro ,  consuraidos  lof 

dcnnas  por  el  gálico  fmioso  que  se  propagó  entre  ellos  délos 

maiioeros  de  nuestros  buqties. 

u^  El  pequeño  numero  de  honabres ,  v  la  sencillez  de  vida 

que  estos  llevan,  no  pueden  prometer  muchos  artesanos»  ni  fne«i 

nos  la  variedad  en  los  oñcios.  Los  de  los  hombres  socv  la  caN 

pintería  ,  la  pesca  ,  y  la  caza  5  los  de  las  mugercs  d  hilado,  y  jcl 

tegiJo.  Todos  aprenden  á  rodo  lo  concerniente  á  su  sexo.  L09 

carpinteros  no  tienen  mas  instrumentos  que  el  fuego,  conchas, 

:  y. pedernales.  Para  derribar  un  arbo»,  lo  incendian  por  abajp^ 

le  arrancan  después  las  cortezas,  y  si  quiuen  fciaar  tobasen 

unas  secciones  paralelas  i  su  e}f  ,  van  encajando  cuñas  ,  con  el 

mismo  artificio  que  labran   los  Mexicanos  las  delgadas  tablitas 

que  llaman  tajamanil.  Una  viga  tiene  todo  el  grosor  del  pino 

descortezado ,  y  no  les  dá  mas  trabajo  que  derribarlo ,  limpiarlo 

de  la  cocreza,  conducirlo  y  colocarlo  en  el  sitio  que  lo  necesi'^ 

tan.  La  construcción  de  sus  casas  y  caroases  obra  que  acredita 

su  muchísima  paciencia.  Son  ordinariamente  de  ima  pieza  ,  y 

para  excabarel  aibol  de  que  las  hacen,  van  aplicando  fuego 

suavemente  por  un  lado  ,  y  separando  con  cuchillos  de  concha 

;  todas  las  partes  que  se  han  convertido  en  carbón  ,  y  amolai»4o 

«asi  la  concairiiad  ,  hasta  que  tiene  las  dimensiones  que  han  que« 

tido  darle.  Ya  que  está  concluida  vuelven  el  aibol  per  el  hdo 

, opuesto,  y  del  mismo  modo  lo  v»n  dcíbastar donata  firmarla 

.  guilla.  La  estampa  represéntala^  n^ejot  que  yo  pucco  cxflicailo,^ 

■ti:..  la 


4^* 
la  graciosa  figura  que  crtas  tienen.  Ellas  son  agiüsímas,  y  los 
bo|;adores  igualmente  diestros  parad  remo,  que  les  sirve  así 
mismo  de  gobierno» por  carecer  todas  ellas  de  timón.  Pót  dis- 
tante que  se  vea  una  canoa,  y  por  uniforme  que  parezca  á  la 
-lejos  el  tragc  de  ambos  stxas,  se  puede  discernir  sin  t mbargo 
;  11  son  hombres  ómagcres  las  que  bogan,  pues  los  canaletes  de 
linas  son  obtusos  por  la  punta ,  y  los  de  aquellos  tan  agudos^ 
:  que  se  aprovechan  de  ellos  para  kerir  á  sus  enemigos,  quaa^ 
i  do  llegan  al  abocdage  en  las  batallas  navales. 

ARTICULO  VI. 

í  Jdwrnittruhn  de  Rustida ;  algunos  oficios^  €om0 

'ci  ¡a  carpintería.   Modo  de  peicar  las   ballenas  ^  nw 

t$i 'vn   i.triat  ^c.   Bl  de  cazar  Bgerchhs  de  las  muge  res, 
y  algunas  artes  que  conocen. 

'^  'La  pesca  es  el  ramo  de  industria  i  qie  la  necesidad  g««4 
•era!  ha  ob-igaÍo  á  aplicarse  a  énos  habitantes  que  conocen 
"tnuy  bien  por  constgaieot<í  las  cscaciones  en  que  abunda  cada 
^especie  de  pescado,  y  el  dininto  método  que  d^be  cmp1<*arsc 
'para  haberlo  de  atrapar.  No  tenían  antiguamente  mas  anzuelos, 
'  que  los  que  fabrican  de  las  conchas ;  pero  á  ^a  presente  están 
<  istos  abandonados ,  por  el  grande  acopio  que  han  hc^^  de  los 
^'de  hierro.  Sas  redes  son  pequeñas,  y  no  pueden  serles  udU^SH 
'lio  en  los  p5«cado<  mas  chicos.  -  ?^h  ?  a  ?  >  jf,?  rra 
^  Tienen  otro  instrumento  de  lo  píes  de  largo»  40  c.  pul^ 

^gadas  de  ancho,  y  media  de  grueso,  guarnecido  de  di  ntes  de 
^^mas  de  dcjs  pulga  las  en  los  djrt*rcÍ3S  de  su  longitud,  quedan* 
"^^o  libre  el  otro  para  servir  de  mango.  Los  arenques  y  genc- 
*raimentc  quantos  peces  vienen  en  cardumen  ,  quedan  aprisio- 
*inaios  aqui  como  en  su  z*pa.  La  sardina  es  la  que  se  presenta; 
*■  co^i  mas  abundancia ,  y  su  ocsc«  ofrece  uíi  espectáculo  de  Igi 
^fnis  dlvnddo^.  luntansc  muchis'mis  canaas  y  cercan,  forman- 
^4b  un  semizircalo  desde  labica  áel  pu*tto,  todos  los  parajes 
*p^r  don  le  fetos  peces  pudieran  escaparse.  Vibran  largos  vare  jo^ 
^nes  debijodfe  la^  agías  con d  fií  1*  espantarlo?,  y  aproxí  nm^ 
•'^do  succesivam:nte  la?  piraguas ,  forman  cada  vez  un  cerco  mas 
peqaeñj  tii<ta  haber  acorralado  el  pescado  eo  uaa  ensenada  de 
may  corta  exccasio  j ,  ds  doais  lo  sacan  coa  prontítai  ,  y  ea 

gran-i 


5|t7 
grande  copla  por  medio  de  las  redes»  cestlllos  y  peines,  y  auD  sia 

Víklcnt  mas  que  de  las  oíanos  en  los  victos  que  advienen  ntayot 
hotmigueo.  Concluida  la  pesca>  el  Tais,  o  un  comisionado  sbyo 
distribuye  una  porción  considerable  para  cada  ranchería.  Cla- 
van asi  mismo  largas  estacas  en  los  canales  de  poco  fondo,  que 
e^rtjaaos  con  hojas  de  espadaña,  les  sirven  de  canales  para  encar*^ 
celar  el  pescado.  Mas  entre  todas  las  pescas  ninguna  causa  man 
yór  admiración  que  la  de  la  ballena.  Una pcqueñita  piragua» 
que  apenas  tiene  15.  pies  de  quilla  y  dos  y  medio  de  manga » 
gobernada  por  í^.  ó  4.  hoa  b?es,  es' la  que  s'atc  á  aprisionar  al 
ardmal  mas  enor  oe  que  prodúcela  naturaleza.  El  %tn\p  ioven^i 
tivo  del  honribrc  se  descubre  siempre  con  proporción  á  sus  ne^ 
^fe$íiadfS5?y«í  de  estos  salvajes,  en  la  materia  de  que  tratamos, 
fiada.ha  nao  ififaior  al  de  las;  naciones  roas  liTilizadas.  ArrA- 
jau  fücttemcfiíe  sobre  la  ballena  un  agudo  arpón  unido  á  una 
ha!:ta  bañante  latga  y  pesada  ,  para  que  se  clave  más  profunda** 
mente :  retiran  luego  é^ta  por  medio  de  una  cuerda;  al  pasó  qüje 
alargan  otra  unida  por  un  estremo  al  harpon,  y  por  el  ono  unái 
Vegiga  leñada,  que  ñ  atando  sobre  las  aguas  como  boy  a  les  distiii-* 
ga  elparage  por  donde  haye  el  animal  herido  el  poco  tíémpo^  qujs 
se  le  conserva  la  vida,  t^o  hay   pesca  que  los  jiáturales  ícleip^ 
nizen  mas,  ri  de  que  saquen  mayores  ventajas.  El  miímo  gñfc 
va  á  presenciar  su  disttibucion,  y  hecha  Cita-oá  un  esplcpdidia 
banquete  á  todas  las  lanchetías. 

.fTí'r    No  vi  el  modo  con  que   sorprendían  á  las  nutrías  del 

mar,  por  que  se  han  e«ca%eado  de  tal  modoy  que  es  cosa  auy  rarja 

crcontfar  alguna  en  teda  aquella  b'<:hí¿5  pero  habicrdo  cb  erv^« 

do  que  catccian  &us  pieles  de  alojeros  tn  la  n  a>or  (  atte  ,  io%m 

pecho  que  o  las  maten  á  palos,  tipiardc  para  e:iola  tensión  de 

hallarlas  dormidas  $(bre  lo^  pcñanc»^    ó.  ias  porgan  soga^c^^^ 

cedizas,  délas  qucfuelen  llamar  comonmentcrtampas.      v  1. 1 

La  caza  lo^  provee  de  los  animales  terrestres,  y   aves 

liquatícas.  No  se  valen  en  el  dia  paia  hacerla  mai>  q  c  del  fu^ 

sil,  y   c^  bien  c^aro  qui  éno  nc  ha  hecho  n.a^  qut  ittnp;«ár 

coa  ventaja  ti  antiguo   u^o  de  las  flechas.   Cerno  íu^  baylés 

son   nachas  veces  tepictertítivcsdc  Citt  gercio  de  cgcuicios, 

;  tn  uno  de  ellos  sdvtrti  ti  a^stato  de  laj  .letíts,  y  t  n  bien  la 

flnáii^cicii  de  le»  ^Lio^alts  i^uci{itadQSá  hu  íc&o  cubierto  pos 


encima  de  delgadas  cañas,  capaces  de  quebrarse  con  el  peso 
de  íu  cuerpo.  El  haberles  visto  cabezas  enteras  de  osos  y  cier- 
vos, bien  dispuestas  para  colocarlas  sobre  las  suyas,  rae  ha  he* 
cho  pensar  qus  sigan  el  mismo  estratagema  con  que  aseguran 
sus  tiro?  los  Californios  disfrazándose  con  la  apariencia  del  bia^ 
to  que  solicitan  matar.        {S.  C.)  ^ 


í^  'Apología  dú  autor  de  h  memoria  sobre  Tucatatk^^.r,^}-^^ 

t;  y  fot  el  bello  sexo  de  acuella  provincia»  H-í-ñ'  ;>?• 

^^  Sr.  Editor.  :^-.^^^f 

'  Aunque  Um.  se  ria  a  carcajadas  de  mi  pusllanfmldaj,' 

te  voy  á  confesar  de  buena  fé  que  ya  tenia  hecho  un  firme 
proposito  de  no  escribirle  ni  una  letra  en  pro  ,  ni  en  contra  de 
Yucatán ,  por  la  chamusquina  que  me  amenazó  sobre  el  aten-* 
tado  de  haber  publicado  algunos  dcfeftos  de  la  educación  &c* 
de  aquella  provincia,  el  qual  no  se  quedara  sin  castigo,  si  me  pi> 
liaran  el  bulto:  En  cf:¿J:o,  éste  temor  me  hizo  arrojir  la  pluma; 
pero  ¡luanro  alienta  un  buen  padrino!  Apenan  vi  por  la  nota  de 
la  g  zíta  de  Un.  num.  iq\,  que  los  í^eñores  Editores  del  Correo 
mercantil  hicieron  caso  de  mi  pap*l,  injertando  su  primera  parte 
'en  su  obra,  y  elogiando  la  segunda  qaando  depuesto  el  mrcdo¿ 
, volví    á  tomar  la  pluma  para  seguir  la  correspondencia  que 
"tJm,   me  á  hecho  el  honor  de  admitir.  Y  corooalgunos  me  in- 
mutaron que  había  ^b  altado  los  d  ftctos  de  mi  patria,  y  dijsroti 
tjue  yo  no  debía  producirme  conrra  ella;  me  veo  en   la  prcci^iob 
Jde  indemnizarme  de  paso,  con  lo  que  acaso  lograx  persuadir 
^que  el  amor  de  la  patria  me  paso  la  pliima  en  la  mano,  con  el  fil, 
ibo  tanto  de  corregir  sus  df  fictos ,  quanto  de  estimular  á  miis 
sabios  compatriotas  a  emprender  la  refuma. 
^'  No  necesito   mas  de  poner  á  la  vl-^ta,  entre  lo^  capeles 

d<*  ta  ^azeta  de  Guatemala,  los  del  Pretendiente  Colmillos^  del 
Üiríj  Lho  ,  y  otros  que  Ü.n.  reñirá  mis  presentes  que  yo  ,  y 
los  podrá  citar  si  quiere;  que  con  el  roi^mo  fi  i  de  corregir  escti- 
bleron  «usautoreSy  sin  que  ninguno  haya  dicho  de  ellos  que 
escupieron  alcido:  y  en  vfriad  que  éstos,  sijno  me  engañó,  son 
roas  picantes  que  el  de  Sicimundo  No  fika  quien  diga  que  Ho^ 
aclo  fue  acosado  á  su  gran  prat^djr  Mecenas  de  hj^ber  escrito 

sa-j 


satirizándole,  sin  que  por  éno  dejare  de  sersa  mas  htioíio  y^fa^ 
iniliar  amigo.  Yo  he  escrito,  moviio  de  un  vctdad<rro  patriotismo. 
Qaisietaque  Yucatán  no  faerala  üklma  co  corregir  los  def<?aos 
que   se  hao  manifístado  ,  y  son  muy  comunes,  aunque  no  tan 
generales  que  no  tengan  sus  excepciones,  como  podía  verse  en 
quanto  se  ha  escrita  de  Yucatán  ,  siendo  de  notar  que  se  die¿ 
en  estilo  serio  ,  y  no  bufonesco.  Pero  si  las  excf  pelones  no  han 
parecido  suficientes ,  declaro  que  es  mi  intención  que  lo  searu 
Se  muy  bien  que  entre  las  Señoras  Yucatecas  hay  algu-^ 
ñas  que  pueden  poner  cátedra  entre  las  Guatemaltecas ,  y  de-» 
jarlas  con  tanta  boca  abierta  oyéndolas  leer    un   buen  trozo 
del  Diario  délos  sabios  ds  Parts  en  su  original.  No  se  ms  ocul- 
tan otras  que  saben  amenizar  compkitamcnte  un  rato  de  con^ 
versación  bien  sostenida  ,  aunque  se  hable  de  historia  divina  y, 
profana ,  táftica  militar,  jurisprudencia,  y  aun  moral  según  el 
prontuario   del  padre  Larraga  ,  que  es  el  conientc.  Conozco 
roas  de  dos   que  saben  autorizar    sus    sentencias   con  un  par 
de   textos    latinos,    y    que  de   su    roano    y    pluma    forjarán 
un  escrito  como  mas  haya  lugar  en  derecho,  sin  que  le  hU 
se   ^u  juro  en  forma,  y  lo  necesario  &c.,  que  dará  que  pensar 
á  su  contraparte  los  nueve  dias  de  termino  que  concede  la  ley, 
y  aun  le  acusaran  revele  11.  Tampoco  ignora  que  no  falta  entre 
.ellas  quien  esté  muy  bien  impuesta  en  la  aritmética,  y  otra  que 
haga  una  Ierra  arrogante,  de  la  qual  hay  algunos  estados  en  ta 
.Corte:  muchas  que  saben  tocar  mtji  bien  una  guitarra,  y  acompa-* 
ñar  con  agradable  voz  v  buen  estilo  c;te  instrumento.  Finalmente 
sé  que  casi  todas  las  Señaras  (  y  las  que  no  lo  son)  saben  desem- 
peñarse muy  bien  en  un  sarao  de  primer  orden.  Todo  ésto  «é;  pe- 
ro á  excepción  de  e-ta  ultima  havilidad^el  numero  es  tan  corto 
como  la  fami  ia  de  Noe  y  de  Lot,  que  no  bastaron  á  libertar  » 
la  una  al  mundo  del  diluvio  universal,  y  la  otra  á  Pcntapolis  de 
ser  abracada. 

i  No  puedo  ocultar  á  Um.  (en  confianza)  que  desde  mies-^ 

condrijo  oí  decir  á  cierta  dama  Yucateca  que  primera  debía 
procurar  el  Editor  de  Gaatcma'a  que  se  civilizaran  las  Señoras 
Guatemaltecas  ,  que  aurque  no  las  conocía  ,  havia  visto  un  par 
de  retratos  ^uyos  de  éste  siglo  ,  que  se  parecían  d  los  antiguos  de 
la  Reyna  Doña  Sancha ,  y  la  Infanta  Doña  Utraca:  que  también 

U 


4^? 
Uh^tih  pjsrlaJo  JiJ^gathuptn  fehapeten)  que  había  vÍ5to  en  an  $ai 
rao«ashtír  á  una  Señara  uc  negro,  ^oi  q  ic  estaba  de  luto,  y  no  po-t' 
dia  faltar  á  él  poc  lázon  de  estado.  (No  habia  Üegado  á  su  noticia 
el  gaiiluto  de  madarna  que  sé  yO  que  de  tnriquu  Wint>.  o,;QiC 
por  este  cnisaio  había  sabido  que  eran  m  jthisi¡nas  la^  Señoras  q  jc 
buiáo  de  una  viísita  de  nuestro  sexo,  ptinci^íalm-ote  si  era 
militar,  y  que  ésta  era  la  mayor  incivili-ad  del  ojund  5  ;*,  qje 
las  señoras  deben  apetecer,  y  aun  atraer  las  visitas  de  las  gentes 
honradas  y  de  bica,  y  hacer  asistir  á  los  Citados  y  teítulias 
de  persogas  de  esta  clase,  á  las  ninas;  en  el  cjncepío  de  qqe 
entre  gente  de  distinción  y  crianza  no  es  de  esperar  que  s¿ 
hablen  cosas  que  puedan  ofen  itr  la  mis  escrupuljia  hoaestU 
dad,  para  lo  qual  dí^bian  las  madres  e^tar  presentes.  ' -^ 

V  í;r¿^     Todo  c?to  !o  decia  á  un  tiiilita* ,  catando  ella  sentada  té 
rUn  jcanspé,   un  poco  r:íc  ínada,  v  ocaoaia  la  ma  o  con  uti 
.pañuelo.  Crei  quí  va  habia  acsbido;  prto  ürrajándií  el  pa-* 
/Suílo  sobre  el  canapé,  y  tomando  en  su  lügir  ü a  abariico  qué 
alli  citaba,  lo  desplegó  con  tal  ligereza,  que  imhó  con  ei  el 
mido  que  hace  con  las  alas  un  gordon;  y  dándose  viento,  co^ 
mopara  inspirarse  aliento,  lo  cerró  con  el  mismo  led  ble,  y 
después  de  aliñar  con  mucha  gracia,  pero  con  incrcibií  prcs-» 
tfza,  con  uo  cscrcmo  del  abarjico  un  colocho  que  se  habia  áti- 
compuesto  en  el  calor  d^  la    coovcrsasion,  se  enderezó  con 
gentil  donaire,  y  dirigiéndose á  un  eclesiástico  que  estaba  como 
el  mistar  de  visita,  accionando  con  el  abanico  en  gusia  de  orador 
ra,  á  imitación  de  aquella  Ocña  Isabel  de  Joyaque  predicó  en  la 
Iglesia  de   Barcelona,  continúo  en  éstos  oresisos  términos.       r 
„Las  Señoras 'habuva  de  las  de  Gu  t  mala  )dcb:n  cstsff 
.  persuadidas  que  ú  bif n  esian  oblis^adas  á  apartar  a  sus  hij^s  del 
comercio,  y   trato  peligroso,  00  debe  ser  con  aquella  austeridad, 
que  solp  excita  murmi^raciones^  sino  con  aquella  prudeticia,  que 

gana 

(*)  Ko  pocos  sfíos  se  lis  advertido  bsstante  mujaazieQ  las  costuai! 
bies  de  Duesia  ciuda4  $pbíe  é  te  f  otros  puntos, 

^^Or  son  canghtl  moüy  * 

son  mutati  coitumi  ...  OvoyfslUi  3 


r 


gioa  la  conpanza  é  inspira  re?p*to,  poniendo  S  raya  al  mas  líber- 
.lino.  Nuestras  hijas  no  serán  slnohypocricaSys!  \as  abrumaihos 
con  instruccbnes :  al  contrario  amarán  la  religión  ,  si  con  suavl« 
dad  ,  y  nuestro  cgcmplo ,  sabemos  hacérsela  amable.  No  se  go-* 
bleroan  las  peronas  de  diez  como  las  de  veinte  años.  Hay  trata*^ 
mientos  y  lecc^nes  para  las  edades,  asi  como  los  hay  para  las  con-< 
diciones.  Bueno  es  el  gusto  de  los  buenos  libros :  muy  santo  y; 
bueno  el  délos  espirituales»  las  novenas  y  otras  devociones;  pe-* 
ro  con  aquel  disceroiaiicnto,  que  sabe  distinguir  un  claustto  de 
una  casa  secular.  Las  hijas  deben  establecerse  según  su  hacienda» 
y  su  estadoi  desimpresionándolas  délas  preocupaciones  de  un  lujo 
ridiculo  y  mal  entendido ,  y  dcj^ndoUs  la  libertad  de  romar  esta-n 
do,  á  menos  que  quieran  aUsrse  con  personas  disipadoras  ó  vitio-i 
sas :::  Sin  amar  la  mundaiid^d,  no  es  prudencia  que  las  "^eñ  ^ras  se 
hagantiiiculas  en  quanio  á  \os  usos  d<*l  mundo.  La  piedad  con^^ 
roucvc  la  burla  quando  se  í  frece  baio  apariencias  extravagantes: 
la  muger  prudente  evita  qie  la STñilcn,  El  que  ha  nacido  para 
llevar  ciertos  vestidos,  debe  llevarlos;  ocro  siempre  con  la  de- 
cencia conveniente  al  pudor.,—  Aqui  hizo  una  breve  pausa,  toMÓ 
y  escupió  ^v  tomando  otro  tono  mas  suave,  prosiguió  diciendo, 
«Repito  qie  las  Sñoritas  deben  freqiuntat  la  sociedad  :  que  la 
'  verdadera  d  vocioo  no  es  áspera  ni  cruel:  que  la  soledad  mai  en- 
tendida inita  las  pasiones;  y  para  los  pvcncs  por  lo  regular  es 
mas  sí'guro  qae  trsten  con  sugetos  escot^ldas,  que  permitir  estéíi 
solos.  Finalmer  te  á  las  niñas  se  las  debe  inspirar  alegría,  para  qbe 
no  den  i  entender  qoc  arrastran  la  piedad.,,  ^\\  llegar  aquí  se  le^ 
bantó  el  militar  arrastrando  um  larguiñmo  ^able,  dand>  fa  rtei 
palmotada* ,  v  diciendo,  á  griros  v  rifadas  ::  bravo,  bf;^vo,  mar^ 
eíalhé  marcialhe:::  Poco  i  poco  Sr  mió \  le  interronrp-ó  ella  It-i 
bantardose  del  a  iento;  U 11.  no  entienda  que  yo  ítpruebo  la  dc-« 
sen  voltura,  que  pasa  con  el  sobrescrito  de  marcialidad. .  y  que  en  la 
•opinión  délos  pttimftres  formad  carífter  de  una  ÍJ^cñora  civi< 
.  lizada  :  estoy  muy  k  jos  de  pensar  de  este  modo  :  jsé^rouy  bíca 
que  una  muger  que  hace  consistir  su  civilidad  en  un  desahogo 
;  desvergonzado  y  descubre  su  ignorancii  (  ó  liameníiojla  tcnteiía  ) 
por  aparentar  aquella  cu  tura,  á  que  iíppropiamente  suelen  llamar 
rasgos  de  Corte.  De  los  dos  estremos,  q  irro  cien  vcces  mas  pan 
cecer  6cñora  de  Guatemala,  que  dama  Glnebiina. 

Coa 


4it 

Con  cstDí-tcirando  el  cfidclal  su  cimitarra  por  el  medio 

y  tfchaodo  la  punta  per  delante,  coríteító  con  mucha    mcdcfa-i 

don.  Oh!  si  señora,  ya  se  vé,  pues  de  otro  mundo  ¿donde  iva- 

OÍOS  á  parar  ?  dí  el  dcmocicj  y  á  este  tenor  otras   medía?  clavii 

suiíUas  que  ya  no  tengo  presentes.  Volvióse  á  sentar  la  señara, 

y  continuó  enderezando  la  conversación  al  eclesiástico  (mien-i 

tras  ti  mritar  se  pascaba,  abrázalo  ya  con  su  sable,  por  la  sala) 

Si  señor:  Um.  no  piense  que  las  máximas  que  rae  acaba  de  cir, 

son  de  algún  scmífiloscfo  délos  muchos  que  anclan    en  núes-» 

tros  días,  con  un  ctirso  reducido  i  diez  ó  doce  hojas:  no  por  cf^ 

cito  5  son  con?c}33  deliocomparab  e  Gangancli,  en  la  carta  qüs 

escribió  i  la  Stñota  Pigliani,  sin  quitar  ni  poaer  cai  nada:  ds 

aquel  gran  ic  hombre,  qae  supo  unir  áli  pie  Jad  de  un  Ponrí-. 

.fice  la  política  de  un  Pancip?':':  Bn  es^o  eítabaí ,  quando  me 

'retiré  picado  de  la  curiosidad  de  la  cita:  busqué  las   cartas  d.:l 

,  Señor  GangancU,  y  quedé  admlraio  de  ver  la  oportunidai  con 

'  qu^  Ufó  de  la  citaia,  y  oiaíi  de  U  baeoí  menoría  de  mí  pay<< 

saaa.  Qjeda  de  Um.  su  mas  apasionado   captjhn. 

iSciJtmbiC  i8  de  íSjj.)  Suímundo.  '^ 

■f 
P.     D.  ^ 

En  viendo  la  apología  de  Yucatán  contestaré  tal  vtti 
acompañando  ^1  apolcgísra  en  lo  que  oiga  de  verdad.  No  pi-í 
cnso  perder  tiempo  en  una  competencia  acaso  impcrtincate;  yi 
mucho  menos  en  un  certamen  pOfjtico.  La  entrada  al  Parna-i 
so  es  permitida  á  miy  pocos.  Siendo  muchacho  ya  sabia  qac 
trabucA  es  consonante  de  Tuca.  Con  esto,  y  hacer  algunos  ven 
sos,  creía  que  era  un  Petrarca:  pero  Herrando  de  Herrera,  he-* 
cho  censor  por  D.  Diego  Saavedra,es  muy  delicado  y  nada 
indulgente  en  examíarlos,  y  no  quiero  exponerme  d  su  censura» 
En  otra  OLasion  uaiaié  de  otra  cosa. 

N  B.  Del  cargámerto  de  la  uUiíra  embarrar  Ion  que  ha 
'  llegado  á  liupil^o,  prcitdcrte  de  la  Havara,  ^e  dará  razón  ca 
el  numero  ^¡gLicntf.  * 

^El  i7.  jdc  Cftübre  quedcb'?  á  la  visra  de  Acajutta 
una  embarcación  granee,  que  se  crck  íuese  la  corbeta  Sta« 
Aoa,  procedente  del  Realejo.  ' 


Num.  31^  Tom.  Vil.  Fol  423 

GAZETA  DE  GUATEMALA 

DEL     LUNES  14.  DE  NOVIEMBRE  de  1803.       • 
'  f 

/.  /r        Patriotismo  ie  un  buen  CurA.^  *"  \ 

En  la  gazeta  de  México  nuai.  39*  de  2j.  de  Julio  ds 
Sste  ana,  y  en  su  suplemento  del  mismo  día  num.  40.,  se  halla 
la  siguiente  carta  ó  representación  del  Se.  D.  Bernabé  Simón 
Villar,  Cura  de  Huaxuapan  diócesis  de  Oaxaca,  dirigida  á  su 
lilmo.  Prelado.-*  Merece  reimprimirse  á  la  letra  en  este  perlo-i 
dico,  y  divulgarle  por  todas  partes,  sin  necesidad  de  preámbu- 
los ni  de  elogios.  Qianros  la  lean,  dentro  y  fuera  de  America, 
experimentarán  la  complacencia  interior,  no  menos  pura  en  quí-i 
e«  sabe  apreciar  el  mérito  de  una  buena  acción,  que  en  quien 
laegecuta?  y  desearán  que  en  cada  obispado  á  lomónos  haya 
un  Cura  de  igual  zelo^  beneficencia!  y  luzcs  que  el  de  H«j^ 

limo.  Señor.  ^Ovedeclendo  prontamente  el  precepto 
tíe  V,  S.  L  me  cstorzaré  con  la  mayor  complacencia  á  satis-» 
facer  su  deseo,  exponiendo  lo?  medios  y  arbitrios  de  que  me 
he  valido  para  conseguir  la  importante  empresa  de  franquear 
ti  paso  entre  lo?  dos  numerosos  pueblos  San  Bernabé  Ayau- 
tla  y  San  J)é  Tenango,  ambos  de  la  fucísdiccion  lleal  de 
Tcutila,  y  doftdna  de  San  Juan  Pvaf^gtlista  Haiutla,  de  mí 
cargo,  y  jurisdicción  de  Teatilán  del   camino. 

Desde  el  momert  :>  en  que  éste  se  enconacfidó  i  mi  cuh 
dado,  8C  roe  prescrito  el  proycáo  de  acortar  la  dilatada  carrera 
y  viage  de  Ayaut  a  á  Tenango,  .como  que  era  de  catorce  le^ 
guas  de  malísimo  camino,  á  causa  de  atravesarse  un  elevado  ce*^ 
iro,  áunquanode  legua  del  primero* 

Consideraba  que  abriendo  nuevo,  camino  podían  rcdui 
cirse  las  catorce  leguas  á  quatro;  y  estimulado  de  esta  idea  cx-< 
hortaba  todos  los  &ñ>sá  los  hijos  del  pu^bloá  la  egecucíba 
de  tan  ú  íi  designio.  Sin  embargo  no  podía  contrastar  las  difi- 
cultades que  me  atajaban,  hasta  que  apretándome  mucho  el 
año  pasado  de  ibo2.  hube  de  sacar  fuerzas  de  ellas  mismaí  pai, 
ta  arrostrarme  al  ptcyc£to  con  tocio  el  brio  que  demandaba. 

La 


La  administración  de  cstt  parroquia  necesita  Iniispeiw- 
sablQíneote  de  tres  Mioistcos,  y  yo  roe  veia  sin  ninguno,  habÍ4 
cnjose  retirado  el  último  por  varias  desazones  que  tuvo  coa 
los  hijos  de  ambos  pueblos.  Aproveché  la  ocaúóo  de  represen^ 
tarbs  vivamente  que  por  su  causa  me  veía  solo  y  sin  Vicario,, 
y  que  no  me  quedaba  modo  ni  camino  para  acudir  á  sus  necci 
sldadeS)  si  ellos  mismos  no  me  lo  franqueaban^. 

Coadyuvaron  las  exhortaciones  del  Subdelegado  Don^ 
Manuel  Antonio  Florcz,  de  modo  que  alentados  los  Naturales 
se  me  ofrecieron  todos  unánimeJ5  pero  bajo-la  condición  de  que 
yohabia  de  ir  por  delante  y  precederles  con  el  egeraplo.  5u 
amor,  su  ovcdiencia,  y  lá  satisfacción  quede  ellos  tengo,  rae 
animaron  á  responderles ,  no  solo  que  íril,  sino  que  tambiea 
los  acompañatia  en  d  trabajo  como  el  mas  robusto  jirnalero. 

Hallábame  pues  á  la  frente  de  la  empresa,  llegaban  ^^ 
IBIS  oídos  las  voces  de  algunos  individuos,  que  me  preguntabaa 
|CÓmo  habria  de  subir  á  pie  un  monte  que  esconde  su  cumbre: 
entre  las  nubes?  Y  me  fué  necesario  un  esfuerzo  extraordinario « 
para  no  rerroceder  acobaidado*. 

Mandé  hacer  barras  desde  quatto  varas  Hasta  una  y  me^^ 
'dia,  barretas,  barrenos,  picos,  mazos  y  cufias  de  hierro,  y  de; 
cpraz^jn  de  un  encino  muy  duro,  que  aqui  llaman  Cuno. 

Mi  objeto  era  que  saliendo  en  un  mismo  dia  los  Nata<4 
rales  délos  respetivos  pueblos  Ayautla  y  Tenango,  se  encona 
trasen  y  conruiriescn  á  carnet  juntos  en  lá  cima  del  montej: 
pero  yo  mismo  d.bia  hallarme  en  la  faena  de  Ayautla,  por  cu-í 
yo  lado  htoia  que  sot>crar  la  mayor  dificultad.  Acopié  de  mil 
cuenta  bí^stimcnto  suficiente  para  mil  hombres:  di  aviso  a  Ios- 
Indios  del  dia  prefijido,  y  celebré  en  él  jla  fiesta  déla  Canden 
lariai  encomeodanio  al  Señor  el  feliz  éxito  de  la  etiprcsa.     , 

Junté  mi  ^entc,  y  bal' é  seiscientos  hombres  bien  pr« 
venidos  con  los  referidos  instrumentos:  llegué  con  ellos  al  lugar 
4onde.p;rincipiaba  el  camiifio,  los  puse  en  silencio  por  medio  dc: 
dos  pito?,  y  los  dividí  en  veinte  y  quatro  trozos,  cada  uno  de*- 
veinte  mozos  y  cinco  ancianos,  á  quienes  di  las  convenientes* 
érdcnes  para  que  sujetos  á  ellas  caminasen  los  veinte  jóvenes, 
dexada  trozo. 

Alcnié  vivamente  i  los  roas  animosos  a  que  comenzase»^ 

i: 


a  subir,  y  a  las  quatro  horas  'de  caminar  serpeando  por  ci  Vnuu 
te  con  imponderable  fatiga,  nos  hallábamos  á  la  álstanaía  de 
veinte  varas  de  la  cumbre:  yo  estaba  excesivamente  cansado,  y 
DO  obstante,  recobrado  con  un  poco  de  agua  queme  presentó 
un  Indio,  llegue  con  el  primet  trozo  á  pisar  la  cima  de  la  morí- 
^aña. 

\  '«gAquí  esperamos  á  que  llegasen  los  otros,  de  los  quales 
5icte  venían  cortando  palos  y  desmentando  la  maleza,  y  los  de- 
más desencajando  y  echando  i  rodar  disformes  peñascos.  De- 
trás de  ellos  iban  mis  muías,  que  sin  incomodidad  subieron  á 
hollar  el  suelo  que  jamas  habla  pisado  su  especie,  y  su  licita- 
da se  celebró  por  mis  Indios  con  muchos  gritos,  cocres  y  ca*» 
maras,  dándoles  yo  para  ellas  la  pólvora  que  se  había  destinado 
-para  partir  y  hender  los  peñascos. 

El  primer  pensamiento  habla  sido  ponerles  fuego  coa 
bastante  leña,  y  ya  que  estuviesen  rojos  y  en  estado  de  incon-i 

'  ídescencia,  rociarlos  de  agua  con  cerbatanas,  que  tambien.se 
xondugcrou,  pues  por  este  medio  se  abre  la  piedra  sin  estrépi-s 
to;  pero  no  llegó  el  caso  de  aplicarlo,  por  que  con  los  giros  y 

'  i^ucltas  que  di  al  cerro fdescriptos  en  el  mapa  que  formé  y 

'acompaño)  hallamos  paso  seguro  y  fómodo  por  enmedio  de 
unas  piedras  grandes,  que  se  dejarotí  para  refuerzo  del  camino. 
El  referido  cerro  es  alti^imo,  frondoso  y  poblado  hasta 
la  mitad  de  arboles  y  plantas,  casi  todas  medidnaks:  sin  em- 
bargo la  mitad  superior  se  halla  en  la  a£lualidad  pelada>  á  caú- 

^«a  de  una  gran  qaemazon  que  sufiió  el  año  de  noventa.  En 
su  eminencia  tiene  una  llanura  de  un  quarto  de  legua,  y. en 

"ella  árboles  de  mirra  muy  elevados.  Los  Indios  antiguos  su^ 
bian  á  la  loisma  por  dibeisa  senda,  bien  que  irmcdiata  á  la  que 
yo  trazc5  pero  bestias  ningunas  hablan  subido,  ni  de  silla  ni  de 
carga,  antes  que  las  mias« 

Mi  gente  quería  que  comiésemos  en  esta  deliciosa  llanu^ 
ta,  y  yo  también  lo  apetecía,  por  que  eran  ^a  las  once  y  tres^qu- 
artos  no  había  tomj^do  roas  alimento  que  chocolate,  y  había 
caminado  una  legua  á  pie  y  trabajando  con  mi  hachan  pero  co- 
mo suponia  que  los  deTcnarigo  vet)iao  por  su  lado  desmontando, 
según  las  órdenes  que  dr  mi  hablan  recibido,  deseaba  diíf  utar  el 
guuo  de  que  ft  cncontra&en  los  dos  puwbicsi  y  de  que  ccmlese^ 
mos  todos  juntos. 


Mande  oÜ€f  qué  contfütiasc  el  víage  por  el  llano,  togratr 
'do  ^á  la  satiifaccion  de  íc  montado  en  ípí  naula.  Cacnioamo-' 
sin  tropiezo  de  consideración  hasta  que  al  fin  de  la  llanura  entta-s 
mo3  en  nua  barranca,  que  nos  proporcionó  el  mas  cóoiodo  pa** 
so.  A  poco  ícecho  entramos  a  tierra  caliente^  y  descubridos  unos 
ocotales  elevadisimos.  Aqui  fué  la  gritería,  laalgazita  y  conrea- 
to  de  mil  Indios,  por  haber  hallado  8buadancia  de  ún  \r€g:tal  tan 
útil  y  necesario  para  sus  usosj  mayormente  por  que  antes  careci^^ 
m  de  é.,  y  se  veían  obligados  a  dar  medio  por  dos  rajas. 

Dos  de  estos  átboles  llamaban  con  especialidad  la  aten-» 
cion  por  su  extraordinaria  magnitud,  y  porque  la  situación  en 
que  estaban  daba  á  entender  que  ci  uno  cargando  sobre  el  otro, 
lo  habia  agobiado  y  dérrivado  con  su  peso^  Subieron  pronta-* 
mente  mis  Indios  sobre  el  á  quitarle  pot  cnmedio  un  trozo  pa-i 
'  ra  que  pudlcscatos  pasar?  pero  con  atención  á  su  desmedida  gto^ 
sura  y  á  la  mala  dispocision  de  las  hachas,  que  nos  hubiera  de-^ 
tenido  media  hora,  llevado  del  ahinco  de  que  se  encontrasea 
los  dos  Pueblos,  mandé  lo  rozasen  mas  arriba  para  pasar  proa^ 
tamcntc,  y  que  ellos  a  la  vuelca  lo  cortasen. 

No  obstatitc  no  pude  lograr  el  ver  juntos  d  los  Pueblos, 
porque  Tcnango,  como  su  ca  i^ino  no  prestaba  dificultad,  llego? 
antes;  y  dudando  de  que  los  Ayautecos  pudiesen  vencer  con-i 
migo  el  monte  en  un  diá,  plan  ó  su  cruz  y  se  retiró.  Mandé  hat 
cer  alto  allí  mismo  en  donde  estaba  la  cruz,  y  que  mi  acompa-« 
fía  miento  labrase  luego  otra  de  fino  cedro,  que  yo  mismo  fija 
en  un  hermoso  caibo,  quedando  de  esta  saertc  la  una  en  un^ai 
do,  y  la  otra  á  su  frente  en  el  otrá¿  ¿^r  if  :^'}  ?  * 

Siguióse  después  la  comida  pobre  y  rustkav  p^ro  sazo4 

cada  con  la  sal  del  apetito  y  del  gusto.  Celebraron  grandemcn-i 

-  te  los  Indios  el  buen  éxito  de  la  empresa,  y  me  despedí  dándo^ 

les  las  gracias  por  su  obediencia  y  constancia  en  el  trabajo.  Ellos 

me  señalaron  doce  individuos  que  me  conduxeron  á  T^nango 

4?or  el  camino  nuevamente  abierto;   y  al  partir  nos  hicieron  la^ 

salva  con  doce  ciínaras ,  habiéndome  antes  dado   otras  áocc 

cargadas  pira  saludar  áXenan^o,  en  cu ^ocaTíinp  no  hallé.di-» 

1 1    ficaltad,  sino  que  por  el  contrario  lo  hablan  comouesto  muy  bien. 

j iití5*)      Es  caU  todo  de  bajada,  con  una  estancia  en  el  medio  de 

'-viferra  ftja  en  una  tercia  parte,,  y  en  las  otras  dos  caliente  A  las> 

tres 


417 
tres  descubrí  aquel  sepulcro  de  vivos,  pues  no  puede  darse  deno- 
fninacioD  mas  adequada  á  la  situación  de  Tcnango;  Mandé  $z^ 
ludarlo  con  las  cámaras,  y  con  el  horroroso  estruendo  que  el  sci 
nido  multiplicado  hacía  en  sus  profundas  cavernas,  se  puslcroa 
en  movimiento  todos  sus  habitantes. 

No  roe  será  fácil  ponderar  á  V.  S.  I.  la  sorpresa,  el  JLií>Í4 
lo  y  alegría  con  que  roe  recibieron  los  de  Tcnango,  ni  el  empe- 
ño con  que  se  esforzaban  a  darme  la  razón  de  no  habsrme  es- 
perado, por  haber  creído  que  yo  no  ilcgaria  en  aquel  día  al  lugar 
en  donde  pusieron  su  cruz.  Todo  lo  comprobaron  con  hibcc 
noandado  doce  oficiales  pasados  de  República  por  el  camino  an- 
tiguo, á  que  me  diesen  cuenta  de  su  expedición  y  obsdeclmknto. 

Estos  llegaron  á  Ayautla  por  dicho  camino  de  rodeo,  sa-« 
Heron  de  allí,  y  llegaron  al  otro  dia  a  Tenango  por  el  nuevo. 
El  Gobernador  remuneró  con  una  peseta  á  cada  uno  de  los  do^ 
ce  Ayautecos  que  me  cordujcron  5  y  habiendo  salido  á  las  qua- 
tro  de  la  tarde,  estaban  á  la  oración  á iavi^ta  de  su  Pueblo.  Los 
gastos  de  la  expedición  fueren  poco^;  y  hubieran  sido  menos  á 
no  habernfje  yo  engañado,  creyendo  que  el  ceno  era  de  dura  y 
Hiaciza  piedra*  No  hubo  desgracia  alguna,  ni  mas  lastimado 
que  mi  rclox  de  bolsa,  que  se  me  saltó  y  se  hizo  pedazos. 

La  certificación  de  las  dos  Repúblicas,  que  acompaña, 
acredita  que  por  el  nuevo  camino  transito  yo  con  mis  muías  sin 
la  menor  dificultad,  y  que  saliendo  de  Ayautla  alas  ocho  déla 
mañana,  entro  á  las  doce  en  Tcnango.  Asi  mismo  se  percibe  de  ella 
que  los  gastos  de  la  comida,  pólvora,  y  demás  déla  faena, 
fueron  de  mi  cuenta.  En  cfedo,Señot  llusirisimo,  he  gastado  y; 
trabajado  personalmente  con  mucho  gusto,  alcntadb  d¿l  querer 
cibica  V.  S.  L  de  que  estos  habitantes  logren  en  lo  sucesivo  me- 
jor proporción  de  que  se  les  administren   los  Sacramentos,  pasto 
espiritual  mas  abundante,  roas  pronto  socorro  en  sus  necesidades 
espirituales  y  teo^poraks,  y  mayor  desen' batazo  en  sus  viagcs; 
y    comercios ;    de  todo    lo  qual  resultará  mucha  utilidad  al 
Real   Erarlo  de  nuejtro   Augusto  Soberano,  y    roncho    aHuio- 
á  estos  Indios,  que  clcitamentc  lo  merecen  por  su  docilidad  y; 
buena  inclinación. 

A  la  S5z:n  eftoy  meditar  do  otro  proyedíb  tan  ütU  évn^ 

portante  cerro  etrt  fétido,  fxutándcne  la  lástima  que  mcau^^ 

,  san  estos  Indios  de  mi  Curato  y  ti  de  Huehüetlan,:prccisa^os  ál 

ha» 


^ 


418  ,  ,  '  . 

hacer  ccn  fa  mayor  fteqüf ncla  rn  vlsgc  ác  veinte  y  qiiatro  Ic^ 
guf?,  que  medían  entre  ambos.  Cedeiia  sio  dada  en  beneficio 
de  toda  la  provincia  de  Chinantlaj  y  zú  pienso  reducir  dlchaj 
leguas  á  siete,  para  que  estos  pebres  moren  mas  tiempo  en  sus 
casas,  y  utillzcn  más  en  la  introducción  y  extracción  de  sus  mer- 
caderías. Tengo  consumidos  buenos  reales  en  los  preparativos, 
pienso  aplicar  las  manos  á  la  obra  en  principios  del  inmediato 
Septiembre,  y  estoy  en  la  esperanza  de  recoger  copiosos  frutof, 
que  llenen  de  consuelo  el  religioso,  bcoefico  y  humano  cora-^ 
2CD  de  V.  S.  I. 

Estas  tarcas  nunca  me  parecerían  penosas,  como  ni  tam-» 
poco  he  repinado  tales  otras  d  qne  me  he  dedicado  por  espacio 
de  dies  y  seis  años,  estimándolas  conducentes  al  mejor  serv^icio 
de  Dios,  al  aumento  de  los  intereses  de  mi  Soberano,  y  al  bica 
de  mis  feligreses.  El  pueblo  de  Santa  María  Chilchata  era  uno 
de  los  mas  infclizes  de  est«  Curato,  pues  desde  el  mes  de  Fc-^ 
brero  hasta  fines  de  Jur)ío  padccia,  no  escasez,  sino  total  falta 
de  agua:  sus  habitantes  se  veían  obligados  á  conducirla  en  pe-» 
quena  cantidad  desde  la  distancia  de  tres  leguas;  y  muchos  de 
ellos  no  pisaban  su  patrio  suelo  en  todo  esc  tiempo. 

Condolido  de  su  desgracia  recorría  toda  la  montaíía  del 
pueblo,  con  el  vivo /deseo  de  hallar  algún  manantial,  ó  hacer 
alguna  escavscicn,  y  sacar  agua  por  medio  de  alguna  máquina. 
Una  muger,  impuesta  en  mi  pretcnsión,  me  llevó  á  la  parte ba-i 
ja  del  pueblo,  y  en  el  silencio  de  la  noche  me  hizo  observar  y¡ 
oír  uo  ruido  como  de  un  rio  subterráneo. 

Animado  con  éste  conocimiento  convoqué  al  pueblo  al 
día  siguiente,  y  demarqué  enmedio  del  camino  una  boca  qua-i 
drsda  en  donde  pudiesen  trabajar  ochohonrbíes  comodamentej 
pero  habiéndose  cscavado  quatro  vara?,  comenzaba  á  desalen-» 
tarme  por  no  hallar  siquiera  tierra  húmeda. 

Ya  disponia  yo  it  en  seguimiento  del  ruido  subterráneo 
á  buscar  el  agua  mas  abajo,  qaanio  llegiron  los  trabajadores  grí^ 
tando  y  enseñándome  los  puñados  de  arena  bien  mojada.  Volvi 
con  ellos,  y  yá  hallamos  á  los  deroas  bebiendo.  De  éste  modo 
descubrí  un  copioso  manantial,  que  descendía  con  precipitación 
de  la  mortsña  por  entre  piedras  y  giiijas  blancas.  Como  al  pa-^ 
so  que  se  ahondaba  mas  se  aumentaba  la  anchura  de  ios  venc< 

ross 


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ros;  no  cabiendo  yi  el  agua  en  el  pozo>  h!zc  que  lo  rompieran 
y  por  este  medio  ha  quedado  el  pueblo  abastecido.  » 

En  semejantes  proyeaosi'uilcs,  y  conducentes  al  servi- 
cio de  S.  M.  y  al  bien  de  mis  patroquianos,  seguiié  ocupand3- 
iBC  con  el  mayor  esmero,  procurando  corresponder  en  lo  que 
mis  fuerzas  alcancen  á  la  inestimable  dignación  de  V.  S.  I.,  poc 
cuya  preciosa  vida  pedirá  incesantemente  á  Dios  éste  su  menor 
Subdito  y  Capellán  Q,  S.  M.  B.SiBjcrnabe  Simen  Villar»^ 
Hü2xuapan  Abril  23.  de  1803^^^^ 

Real  Universidad, 
El  día  31.  dé  Oftubrc  ultimo  faeronf  xaminados  en  latínf- 
iárad  D.  Juan  Miguel  Bcltranena  y  D.  Antonio  José  Cañas , 
asiftentes  á  la  cátedra  de  esta  lengua,  que  abrió  graciosamente 
el  Br.  D.  Alexandro  Tovilla  :  y  habiendo  merecido  buena  ca-^ 
lificacioo,  seles  adjudicó  el  primer  premio  de  media  onza  de 
oroá  cada  uno,  según  lo  tenia  ofrecido  el  Sr.  Reítor  De.  D.  Jo-» 
sebimeon  Cañas  en  cdifko  de  3.  Abril  del  presente  año. 

Igual  premio  garó  D.  Valerio  Coronado  por  la  suficieit^- 
cfá  qucacrediió  en  el  examen  de  los  ákz  títulos  del  lib.  I.  de" 
la  Imtituta,  con  las  leyes  concordantes ,  y  nuevas  Reales  Ce^ 
dulas  de  España. 

De  las  otras  facultades  no  ocurrieron  aspihnt«Vit'  fiar 
premios  oftccidos  por  el  mismo  St.  Reftcr ,  acaso  por  que  este 
proycfto  no  fue  recibido  con  la  universal  aceptación  que  cor- 
respondía,  habiéndose  estimado  en  las  academias  mas  célebres 
como  el  mejor  incentivo  pata  excitar  cu  los  jóvenes  laaplicai 
cion  al  estudio,-  ,  .  ^^ 

En  los  diás  tf:y7  dír  estríente  «e  publfc^^^^^^  la  síguR 
ente  tarja,  en  castellaaocou  la  lamina  que  se  acompaña,  yj^ 
ha  parecido  dignade  inseriarseen  este  periódico. 

tos  CURSANTES  DE  LA  REAL    UNIVERSIDAD 

D,  IVflGUKL  GONZ4LEZ  SARAVIA, 
^.  JUAN   MIGUEL  BftLTRANENA  Y  LLANO' 
D      lOSE    LüiS     IRÜNGARAY  Y   BüáTO, 
D  JUAN   BAUTISTA  SOLARPiS  Y    PiNKDA, 
.  "  *         y    D.  ANTONIO   CiÑAS    Y  QUINTANILLA, 
'  RECÜIÍRD AN   A  GUATEMALA 

LOí>  ILUSTRKS  NOMBRES 
BEL    SEÑOR    D.   FRANCISCO    MARROQÜIN, 
PRIMER    OBISFO  DK  E&TA   SANTA  IGi-tíbí A, 


•lí.É>  k.li, 


xJ    *?. 


45^ 

y  DEL  CAPITÁN  D.  PEDRO  CRESPO  SUARB?, 

A  CUYA  LIBERALIDAD    Y  PATRlOTIsIVIO 

SE  DüBíi  HL   hSTABLgOIIVIlKNTO  ÚNICO 

DE  ESTUDIOS    GENERALES, 

QUE  HAY  EN    ESTE  REYNO: 

y  EN  su  0B«*.EQÜ10 

DEMOSTRARAN, 

BAJO    LA  DIRECCIÓN   DE    D    JOSÉ  ANTONIO  ALCAYAGií^ 

Y    LAMBÜRU  , 

Los  tecTcmss  y  prcbkroas  de  Aiitroetica  que  se  contienen  erj 
los  cinco  ptimeros  libros  del  tratado  2.  tosn.  i.  del  P.  Vicente 
Tosca  ,  y  los  que  uae  de  Gcotnetda  el  P.  D.Teodoro  Almcida 
en  el  rom.  1.  de  sus  cartas.  Asimismo  ofrecen  explicar  el  naoda 
de  sacar  la  raiz-quadrada  y  cubica, y  los  tratados  de  Mecánica 
y  Estática  ,  ccntcnidos  en  el  tom.  4.  de  la  obra  que  aló  i  luz  el 
Hlmo.  Sr.  D.  Antonio  Malvín  de  Montazct,  Arzobitpo  de  Leca 
de  Francia. 

En  los  dias8  y  9.  se  tuvieron  los  cxamcoej  también  ei 
careliano:  fueron  desecnp:ñados  con  macho  luciínlesto ,  y^ 
cckb  aios  por  el  nucnsfoso  concurso  qus  asín'6  i  ellos,  pria-^ 
cIpalBente  pox  las  pecsoaiúastruiiasen  la  ñska  y  matemáticas^ 
A  Cita  función  dio  prlacipio  D,  Mígaei  Gjnzilez  Colarte 
con  el  í^pncfo  siguicnie 

C.t'ebre  quien  con  rulrjas  se  divierte 
el  impávido  pecho,   y  u^ano  atoiada  » 
del  que  con  el  consejo  ó  con  la  espada 
nuestro  imperio  aumentó,  y  el  de  la  muerte. 
Yo  á  los  héroc<;  no  roas,  que  en  otra  suerte 
de  qiilicia  pacifica  togada 
¡.  abantaron  con  mano  no  abreviada 

ese  cgercito  noble,  sabio,  y   fuerte. 
Contra  ciega  ignorancia  la  vi£tor¡a 
*^  de  Manoquín  y  íjuarcz  los  renombres        ?  cíJa 

perpetuamente  llenará  de  gloría: 
^    Mienttas  en  Guatemala  se  hallen  hombresi;  ^  ' 
y  en  ellos  gratitud,  guste,  y  memoria, 
serán  glorioios  sus  ilustres  nombres. 
«EIdia.  lose  celebró  U  elección  de   Re<fl^r,  y   sal^ó  el#(Slo  el  Sr. 
Df.  D.  Bsrnardo  Favon,  y  para  rjs  Coosiiiaiir)$  el  St  Or.  y  Mtto   D  Juan 
Jo:é   Ga&3iaiez  BiCtes  Dean  ds  é  ta   Sta.   Ig:'e$ia,   el  Dt    y    M'?3   D. 
Bernardo    Msftíncr,   el  R.  P.    Dt  Fr.    Luíí  G  ifcia  ,  el  U      D    Natzro 
E*{atregcs3i,  Cirujano  de  Cámara  faooocario  de  S  M    el  L'ceticiacla  Fí. 
Rahe*  A^uiíit,   y  Ic^  Bachiiíeas  D  Iga&ciü  Bates,  D.  Jv>.é  Méria  Gal* 
vtz,  j  D.  Fíancisco  García, 


GAZETA  DE  GUATEMALA 

DEL     LUNES  ai.  DE  NOVIEMBRE  de  1803.         * 

ÉH    I  '  ■ ^ —  '     '    \imr' 

r\  Cosecha  de  AñiL 

y  .  >-Por  la  regulación  hecha  con  presencia  de  las  taz^ 

¡^   >fnias  rciulra  cosechado  un  total  de  mil  doscientos  ocho  tercios 
3;  .  íc  á  doscientas  catorce  IjJw^ji^ta?,,  f;n  la.  fopa  siguigci^. 

Partidos.        LÍbras  de      U.  sobma*.    id.  FUr.     Idí  de  todat 
tinta  corte,     líente.  ,j  .    ¿ri^SAldadsSd 

I  Sta.  Aoa¿:;:33SS:rí.'-,  ;  ^.,    ;:•,..:•.  ' 

Mctapana»    »    «    •6.040,  .   ^  \^(--  4^r^.^'^-::r.it'  ^ 

.  O^ico  y  Ateos.  #  j.6co.  aoo,  ^^■j¿k¡'''-^^'r,4i^  -.-i^^  400^ 
I  S. ^salvador  íj  t^  .¥  2.^00,;  -.  oTji^vpi^^  r^i^i^^^Qto.i'ji^ 
I         Olocuilta.    .    •^^  0300,  i«k *ít|k»«,?if.M  ?í4¿¿ír-Xí    a'  ir 

I         Gojatcpequcf^^a.    0000*  ....^¿jé^     k        *  ¿^^íI^^UíÍ^^^ 
I         ChaUtcnaogo4iü  #13.076*    ^^1  n.     *      v^  1  i^^l^ff  5:  j  ,  üt 
I ,       Tejütla.   . .  ■  ■  ^4m9  ;  ^  -oooo,    '  ■  -ip^»  ^é^í  :d&:^9t,Qtm}^M$d:M  jGup 
j^         Sensuntepcqoe,     •    oooo»      1  ukivugi  i 'ii«^í:ví'¿3|  k '^t^J^rji? 
Si  Vicente.     .      •    0000.  o ^cíi^  n<i*úntw>  í'-s  .i  m' •  fió.'jy}^ 
Sacatecoluca*4./^4ii»-i4.Sochi  >^>k4viraií-«cip:y 
Usulutan.     * -^«t  ii^'v,  ■  -  .  v^sb  ^!>ííifc>'i^4ii-7'>q*C!':í'^"  '' 
S,   Miguel  >'^iJ/  ¿  ^^  í   i^Q  oíJUh  0¿ííÍ3  |j;i:¿;|^^  ü    ^8755^ 

.,.,.,,-  :|W  .::  '.-..    '      ""^..v   J^,V.yiWIVc)yí|  £Í  5b  t ^ ■'  •  .     T 

^\y:i^}¡  wTodolo  qual  cctn^^onc  258  7  8  hbraS|  qioj  exptcpí 
faáps  I. ao8  tercios  y  196  ubia?,dc  a^  ai4    netas»  *^" 


a 


^  Los  partidlos  de  bu.  Ana,  Tejutla  ^  y  Umlutan  no  han 
'^figati^o  $m  taz  rjas;  pero  se  sabe  que  han  hecho  alguaas  tintas. 

.-  Ccnsideíando  lo  quí  putdc  cpgcr^c  co  c  tos  tres  partv^ 
dos,  y  loque  igual ucn te  se  Ijappdivlo  omitir  en  las  tazmías 
remitidas ,  conccpíúi  el  Dií^capr  djel  Monte  O.  Juan  Marrincz 
Trugillo  que  Uegaiá  la  cosecha  i  mil,  y  quln  cnios  teic^os  con 
«orta  diferencia  .-Las  cosechas  anuales  se  leg